No existe prueba que se recomiende para encontrar este cáncer antes de que los síntomas se desarrollen (excepto para mujeres en alto riesgo). Los exámenes pélvicos rutinarios rara vez encuentran esta enfermedad. La mayoría de las mujeres son diagnosticadas porque presentan síntomas.
Señales y síntomas de cáncer endometrial
Sangrado, manchado u otra secreción inusual
Aproximadamente el 90% de las pacientes a las que se les ha diagnosticado un cáncer endometrial presentan sangrado vaginal anormal, tal como sangrado entre periodos o después de la menopausia. Este síntoma también puede ocurrir en algunas afecciones no cancerosas, aunque es importante que el doctor le examine inmediatamente si se presenta cualquier sangrado irregular. Si usted ha pasado la menopausia, es especialmente importante que informe a su doctor acerca de cualquier sangrado, manchado o secreción vaginal que sea anormal.
La secreción vaginal sin sangre también puede ser una señal de cáncer endometrial. Aunque cuando usted no vea sangre en la secreción, esto no significa que no hay cáncer. En alrededor de un 10% de los casos, la secreción asociada con el cáncer endometrial no es sanguinolenta. Su doctor deberá investigar cualquier secreción anormal.
Dolor de la pelvis y/o pérdida de masa y peso
Un dolor en la pelvis, sentir una masa (tumor), y perder peso inesperadamente también pueden ser síntomas de cáncer de endometrio. Estos síntomas suelen ser más comunes en las últimas etapas de la enfermedad. Aun así, las demoras en buscar atención médica pueden hacer que la enfermedad progrese aún más, lo que reduce las probabilidades de que el tratamiento sea exitoso.
Antecedentes y examen físico
Usted debe visitar a su médico si presenta cualquiera de los síntomas del cáncer endometrial que se citaron anteriormente. El médico le preguntará sobre sus síntomas, factores de riesgo e historial médico familiar. El doctor también llevará a cabo un examen físico general y un examen pélvico.
Visita a un especialista
Si el médico cree que usted pudiera tener un cáncer endometrial, un ginecólogo, quien es un médico calificado para diagnosticar y tratar enfermedades del sistema reproductor femenino, deberá examinarle. Un ginecólogo puede diagnosticar cáncer endometrial, así como tratar algunos casos en etapa inicial. Los especialistas en tratar cánceres de endometrio y otros órganos reproductivos de la mujer son también llamados oncólogos ginecológicos. Estos médicos tratan tanto los casos de cáncer de endometrio en etapa avanzada como los de etapa inicial.
Muestreo del tejido endometrial
Para determinar si existe una hiperplasia o un cáncer endometrial, el doctor tendrá que extirpar parte del tejido para examinarlo con un microscopio. Se puede hacer un muestreo del tejido mediante una biopsia endometrial, o bien, por medio de dilatación y legrado (D&C), con o sin histeroscopia. Un especialista como el ginecólogo es quien normalmente realiza estos procedimientos que se describen más adelante.
Biopsia endometrial
Una biopsia endometrial es la prueba que se realiza con más frecuencia para el cáncer endometrial, y es muy precisa en mujeres posmenopáusicas. Puede llevarse a cabo en el consultorio médico. En este procedimiento, se inserta un tubo flexible muy delgado y flexible en el útero por el cuello uterino. Luego, se extrae por succión una pequeña cantidad de endometrio a través del tubo, procedimiento que toma alrededor de un minuto o menos. La molestia se asemeja a la que produce un cólico menstrual, y puede aliviarse tomando un antiinflamatorio no esteroide, tal como el ibuprofeno, antes del procedimiento. Algunas veces se inyecta un medicamento para adormecer (anestésico local) en el cuello uterino junto antes del procedimiento para ayudar a reducir el dolor.
Histeroscopia
Para esta técnica, los médicos insertan un telescopio diminuto (alrededor de 1/6 de diámetro) en el útero a través del cuello uterino. El útero se llena con una solución salina (agua salada) para poder observar mejor el interior del útero. Esto le permite al doctor observar el útero y hacer una biopsia de cualquier anomalía, tal como un cáncer o un pólipo. Esto usualmente se hace mientras el paciente está despierto, usando anestesia local (medicamento para adormecer el área).
Dilatación y legrado
Si la muestra de la biopsia endometrial no proporciona suficiente tejido, o si la biopsia sugiere cáncer, pero los resultados son inciertos, deberá efectuarse una dilatación y un legrado. En este procedimiento ambulatorio, el cuello uterino se agrandado (dilatado) y se utiliza un instrumento especial para extraer tejido del interior del útero mediante raspado. Esto se puede hacer con o sin histeroscopia.
Este procedimiento demora aproximadamente una hora, y puede requerir anestesia general (en la que usted está dormido) o sedación consciente (un medicamento que se administra en la vena para que la paciente se adormezca) con anestesia local inyectada en el cuello uterino. Generalmente se usa una dilatación y un legrado en un área quirúrgica ambulatoria de una clínica u hospital. La mayoría de las mujeres experimentan algo de molestia después de este procedimiento.
Pruebas del tejido endometrial
Las muestras de tejido endometrial extraídas por medio de la biopsia o el procedimiento de dilatación y legrado se observan con un microscopio para ver si hay un cáncer. Si se detecta cáncer, éste se describirá. El informe del laboratorio indicará el tipo de cáncer endometrial y el grado del cáncer.
El grado del cáncer endometrial se basa según la similitud con el endometrio normal. A un cáncer se le llama grado 1 si el 95% o más del cáncer forma glándulas similares a las glándulas encontradas en el tejido normal del endometrio. Los tumores de grados 2 tienen entre 50% y 94% de formación glandular. Al cáncer que tiene menos de la mitad del tejido en forma de glándulas se le asigna el grado 3. Las mujeres con cánceres de menor grado son menos propensas a presentar la enfermedad en estado avanzado, así como recurrencias (o recaídas).
Estudios por imágenes para el cáncer endometrial
Ultrasonido o sonografía transvaginal
Las pruebas de ecografía usan ondas sonoras para tomar imágenes de partes del cuerpo. Para una ecografía transvaginal, se inserta en la vagina una sonda que emite ondas sonoras. Las ondas sonoras crean imágenes del útero y de otros órganos pélvicos. A menudo, estas imágenes ayudan a mostrar si el endometrio es más grueso de lo usual. Además, puede ayudar a ver si un cáncer está creciendo hacia la capa muscular del útero (miometrio).
Para que el médico pueda ver con más claridad el revestimiento uterino, se introduce agua salada (salina) en el útero a través de un tubo pequeño antes de realizar el sonograma. A este procedimiento se le llama histerosonograma o sonograma con infusión salina. La sonografía puede ayudar a los médicos a dirigir las biopsias si otros procedimientos no detectan un tumor.
Cistoscopia y proctoscopia
Si una mujer presenta problemas que sugieran que el cáncer se ha propagado a la vejiga o al recto, el interior de estos órganos podrá observarse a través de un tubo iluminado. En la cistoscopia, el tubo es colocado en la vejiga a través de la uretra. Cuando se hace la proctoscopia, el tubo se coloca en el recto. Estos exámenes permiten que el doctor pueda observar los posibles cánceres. Se pueden extraer pequeñas muestras de tejido durante estos procedimientos para realizar pruebas patológicas (microscópicas). Estos procedimientos pueden realizarse usando un anestésico local, pero algunos pacientes podrán requerir de anestesia general. Su médico le indicará qué esperar antes y después del procedimiento. Estos procedimientos se usaban con más frecuencia en el pasado, pero ahora rara vez son parte de la evaluación del cáncer endometrial.
Tomografía computada
La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un procedimiento radiográfico que crea imágenes transversales detalladas de su cuerpo. Para una CT, usted se acuesta en una camilla mientras se toman radiografías. En lugar de tomar una sola imagen, como se hace en una radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras la cámara gira a su alrededor. Luego, una computadora combina estas imágenes en una imagen de un corte del cuerpo. La máquina tomará imágenes de muchas porciones de la parte de su cuerpo bajo estudio.
Antes de tomar cualquier imagen, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre uno y medio litro de un líquido usado como contraste oral. Esto ayuda a delinear el intestino, a fin de que determinadas áreas no puedan confundirse con tumores. También es posible que le apliquen una línea intravenosa (IV) mediante la cual se inyecte una clase diferente de tinte de contraste (contraste intravenoso). Esto ayuda a delinear mejor estructuras en el cuerpo.
La inyección puede causar rubor (enrojecimiento y sensación de calor que puede durar de horas a días). Algunas personas son alérgicas a los tintes y desarrollan urticaria. Rara vez, pueden presentarse reacciones más graves, como problemas para respirar y presión arterial baja. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decir al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de contraste usado para rayos X.
Las tomografías computarizadas no se usan para diagnosticar cáncer endometrial. Sin embargo, las CT pueden ser útiles para ver si el cáncer se ha propagado a otros órganos y para saber si el cáncer ha regresado después del tratamiento.
Las tomografías por computadora pueden también ser usadas para guiar con precisión la aguja de una biopsia hacia un área donde se sospecha propagación del cáncer. Para este procedimiento, llamado biopsia con aguja guiada por tomografía computarizada, usted permanece en la camilla de tomografía mientras un doctor mueve una aguja de biopsia hacia la masa. La exploración por CT se repite hasta que el médico está seguro de que la aguja se encuentra dentro de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia por punción con aguja gruesa (un cilindro delgado de tejido de ½ pulgada de largo y menos de 1/8 de pulgada de diámetro) y se examina con un microscopio.
Las tomografías requieren más tiempo que los rayos X convencionales. Puede que se sienta confinada un poco por el anillo en el que debe permanecer mientras las imágenes están siendo tomadas.
Imágenes por resonancia magnética
Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) usan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por determinadas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio generado por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Esto crea imágenes transversales de su cuerpo al igual que la tomografía computarizada, y también crea secciones que son paralelas con el largo de su cuerpo.
Asimismo, son muy útiles para examinar el cerebro y la médula espinal. Algunos médicos también consideran las imágenes por resonancia magnética como una forma efectiva de determinar si se ha desarrollado el cáncer endometrial en el cuerpo del útero, y de ser así, a qué extensión. Los MRI también pueden ser útiles para encontrar ganglios linfáticos agrandados con una técnica nueva que usa partículas muy diminutas de óxido de hierro. Estas partículas se administran mediante una vena y se dejan en los ganglios linfáticos donde pueden ser localizadas por el MRI.
Al igual que en la tomografía computarizada, algunas veces se inyecta un material de contraste. El contraste usado para la MRI es diferente al que se usa para la CT. Los MRI son un poco más incomodas que las CT. En primer lugar, demoran más tiempo, generalmente, hasta una hora. Además, a usted le colocan dentro de un tubo que lo restringe y que puede ser molesto para las personas que sienten angustia al estar en lugares cerrados (claustrofobia). Las máquinas más nuevas “MRI abiertas” pueden ayudar a las personas que enfrentan este temor. La máquina también produce un ruido o zumbido como de martilleo que podría causarle molestias. En muchos centros se proporcionarán audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos.
Tomografía por emisión de positrones
En la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) se administra glucosa (azúcar) radiactiva para determinar si hay células cancerosas. Debido a que los cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radioactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radioactivos. Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. Pero los análisis de las tomografías por emisión de positrones no son parte rutinaria de la evaluación de cáncer de endometrio, y su papel aún se está estudiando.
Radiografía de tórax
La radiografía de tórax puede mostrar si el cáncer se ha propagado hacia los pulmones. También pueden usarse para ver si hay graves problemas en los pulmones o el corazón, especialmente antes de la cirugía.
Análisis de sangre
Recuento sanguíneo completo
El recuento sanguíneo completo (complete blood count, CBC) es una prueba que mide las diferentes células en la sangre, tal como los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Muchas veces las mujeres con mucha pérdida de sangre del útero presentarán un recuento bajo de glóbulos rojos (anemia).
Análisis de sangre CA125
El CA 125 es una sustancia liberada en el torrente sanguíneo por muchos, pero no por todos, los tumores cancerosos ováricos y endometriales. Un nivel muy alto de CA 125 en la sangre sugiere la probabilidad de que un cáncer endometrial se haya extendido más allá del útero. Si los niveles CA 125 están elevados antes de la cirugía, algunos doctores utilizan mediciones de seguimiento para saber cuán eficaz es el tratamiento (los niveles bajarán después de la cirugía si el tratamiento es eficaz), y para saber si el cáncer regresó después de un tratamiento inicialmente exitoso.
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