Para algunas personas con cáncer de esófago, el tratamiento puede que remueva o destruya el cáncer. Completar el tratamiento puede causarle tanto tensión nerviosa como entusiasmo. Usted tal vez sienta alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el crecimiento del cáncer o el regreso de la enfermedad. Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama recurrencia. Ésta es una preocupación muy común en las personas que han tenido cáncer.
Puede que tome un tiempo antes de que sus temores disminuyan. No obstante, puede que sea útil saber que muchos sobrevivientes de cáncer han aprendido a vivir con esta incertidumbre y hoy día viven vidas plenas. Para más información sobre este tema, por favor, remítase a nuestro documento en inglés Living with Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence.
Para otras personas, puede que el cáncer de esófago nunca desaparezca por completo. Estas personas puede que reciban tratamientos regularmente con quimioterapia, radioterapia, u otras terapias para ayudar a mantener el cáncer en control. Aprender a vivir con un cáncer como si fuera una enfermedad crónica puede ser difícil y muy estresante, ya que tiene su propio tipo de incertidumbre.
Cuidados posteriores
Aun cuando completó el tratamiento, sus médicos tendrán que estar muy atentos a usted. Es muy importante acudir a todas las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos preguntarán si tiene síntomas, le examinarán y puede que ordenen análisis de sangre, endoscopia superior o estudios por imágenes, tal como radiografías del tracto gastrointestinal superior, ingesta de bario o estudios CT. Estas pruebas se describen en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de esófago?”. La atención de seguimiento es necesaria para determinar si hay recurrencia o propagación del cáncer, así como posibles efectos secundarios de ciertos tratamientos. Este es el momento de hacer cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como de hablar sobre cualquier inquietud que pudiera tener.
Casi todos los tratamientos contra el cáncer tienen efectos secundarios. Algunos de ellos pueden durar de unas pocas semanas a varios meses, pero otros pueden durar el resto de su vida. No dude en hablar con el equipo de atención del cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause algún malestar para que le puedan ayudar a tratarlo.
Resulta muy importante que usted informe de inmediato al médico sobre cualquier síntoma nuevo, especialmente si ellos incluyen dificultad al tragar o dolor en el pecho. El tratamiento temprano puede aliviar muchos síntomas y mejorar su calidad de vida.
Si el cáncer recurre, el tratamiento dependerá de la localización del cáncer y qué tratamientos ha recibido anteriormente. Para más información sobre cómo se trata el cáncer recurrente, consulte la sección “Cáncer de esófago recurrente". Para obtener más información general sobre cómo lidiar con la recurrencia, usted también puede consultar nuestro documento en inglés When Your Cancer Comes Back: Cancer Recurrence. Puede obtener este documento llamando al 1-800-227-2345.
Ayuda para la dificultad al tragar, nutrición y dolor
Los tratamientos paliativos están dirigidos a ayudar a aliviar los síntomas del cáncer de esófago en lugar de tratar de curar el cáncer. En algunos casos, se emplean junto con otros tratamientos que se enfocan en curar el cáncer, aunque los tratamientos paliativos a menudo se usan en personas con cáncer avanzado para ayudar a mejorar la calidad de sus vidas.
El cáncer de esófago a menudo causa dificultad al tragar. Por esta razón, la pérdida de peso y la debilidad debido a la pobre nutrición son problemas comunes. Un equipo de doctores y nutricionistas puede trabajar con usted para proveerle suplementos nutricionales e información sobre sus necesidades nutricionales particulares. Esto puede es valioso para ayudarle a mantener su peso y consumo nutricional.
Existen muchas formas para controlar el dolor causado por el cáncer de esófago. Si usted presenta dolor, por favor, infórmeselo de inmediato al equipo de profesionales de la salud que atiende su cáncer, para que ellos puedan proveerle el tratamiento contra el dolor más eficaz lo antes posible.
Para obtener más información sobre los tratamientos paliativos, lea la sección “Terapia paliativa para el cáncer de esófago".
Consultas con un nuevo médico
En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar a un médico nuevo, quien desconoce totalmente sus antecedentes médicos. Es importante que usted le proporcione a este nuevo médico los detalles de su diagnóstico y tratamiento. Asegúrese de tener a mano la siguiente información:
- Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o cirugía.
- Copias de los estudios por imágenes (CT o MRI, etc.) que usualmente se pueden pasar a un CD, DVD, etc.
- Si se sometió a una cirugía, una copia del informe del procedimiento.
- Si se le admitió en el hospital, una copia del resumen al alta que los médicos preparan cuando envían al paciente a su casa.
- Si recibió radioterapia, un resumen del tipo y dosis de radiación, así como el momento y el lugar en donde se administró.
- Si recibió quimioterapia, una lista de sus medicamentos, las dosis y cuándo se tomaron.
También es importante mantener un seguro médico. Los estudios y las consultas médicas son costosos, y aunque nadie quiere pensar en el regreso de su cáncer, esto podría pasar.
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