Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama cáncer recurrente o recaída. Al cáncer que regresa en o cerca del lugar donde comenzó, se le llama recurrencia local. En caso de que el cáncer regrese en los órganos o tejidos distantes (tal como el hígado), se le llama recurrencia a distancia. El tratamiento del cáncer de esófago recurrente depende del lugar donde crece nuevamente, y cómo fue tratado la primera vez.
Si al principio el cáncer fue tratado endoscópicamente (con resección mucosal endoscópica o terapia fotodinámica), con frecuencia regresa en el esófago. Este tipo de recurrencia a menudo se trata mediante la extirpación del esófago. Si el paciente no está lo suficientemente saludable como para someterse a cirugía, el cáncer se puede tratar con quimioterapia, radiación, o ambas.
Si el cáncer recurre localmente después de la cirugía (como en los ganglios linfáticos adyacentes), se puede usar radiación, quimioterapia, o ambas. Puede que la radiación no sea una opción si ya se administró como parte del tratamiento inicial. Cuando la quimioterapia se administra antes, usualmente sigue siendo posible administrar más quimioterapia. Algunas veces, los mismos medicamentos que se usaron anteriormente, se administran nuevamente, aunque a menudo se puede usar otros medicamentos.
El cáncer de esófago que recurre en partes distantes del cuerpo se trata de forma similar al cáncer en etapa IV “Tratamiento del cáncer de esófago según la etapa” para más detalles). Los tratamientos paliativos (la próxima sección) se usan cuando son necesarios.
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