A medida que los investigadores aprenden más sobre los cambios celulares que causan cáncer, ellos han podido desarrollar medicamentos más recientes diseñados para combatir estos cambios de manera específica. Los medicamentos dirigidos funcionan de distinta manera que los medicamentos de la quimioterapia convencional. Generalmente originan diferentes efectos secundarios y suelen ser menos severos.
Un pequeño número de cánceres de esófago tienen demasiada proteína HER2 en la superficie de sus células. Esta proteína puede ayudar a las células cancerosas para que crezcan.
Un medicamento que ataca la proteína HER2, conocido como trastuzumab (Herceptin), puede ayudar a tratar estos cánceres cuando se usa junto con la quimioterapia. Si tiene cáncer de esófago y no puede someterse a cirugía, es posible que su médico ordene realizar pruebas de proteína HER2 en las muestras que se obtuvieron para la biopsia. Sólo los cánceres que tienen demasiada proteína HER2 suelen ser afectados por este medicamento.
El trastuzumab se administra por inyección en la vena (IV) una vez cada 3 semanas junto con quimioterapia. La duración óptima para ser administrado todavía se desconoce.
Los efectos secundarios del trastuzumab son relativamente leves y pueden incluir fiebre y escalofríos, debilidad, náusea, vómito, tos, diarrea y dolor de cabeza. Estos efectos secundarios son menos frecuentes después de la primera dosis. Este medicamento no se administra con ciertos medicamentos de quimioterapia llamados antraciclinas, tal como epirubicina (Ellence) o doxorrubicina (Adriamycin), ya que puede aumentar aún más el riesgo de daño al corazón si se administran juntos.
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