Aunque no sabemos cuál es exactamente la causa del cáncer de estómago, es posible prevenir muchos de estos cánceres.
Se piensa que el dramático descenso de la incidencia de cáncer de estómago en las últimas décadas se debe a que las personas han reducido muchos de los factores de riesgo conocidos relacionados con la alimentación. Esto incluye un mayor uso de la refrigeración para guardar alimentos en vez de preservarlos mediante el uso de sal, vinagre o ahumándolos. Para ayudar a reducir el riesgo, las personas deben evitar llevar una alimentación alta en productos ahumados o conservados en vinagre y carnes y pescado salados.
Una alimentación rica en frutas, ensaladas y verduras frescas también puede disminuir el riesgo de cáncer de estómago. Las frutas cítricas (naranjas, limones y toronjas) pueden ser especialmente beneficiosas, aunque la toronja y el jugo de toronja pueden causar un aumento en los niveles sanguíneos de ciertos medicamentos que esté tomando. Por lo tanto, es importante que hable con su médico antes de agregar toronja a su alimentación. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda comer alimentos saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal. Esto incluye comer al menos 2½ tazas de verduras y frutas al día. Opte por panes, pastas y cereales integrales en lugar de granos refinados. Además, consumir pescado, aves o frijoles en vez de carne roja y procesada también puede ayudar a reducir su riesgo de cáncer.
Los estudios que han estado analizando el uso de suplementos dietéticos para reducir el riesgo de cáncer de estómago han arrojado resultados mixtos hasta el momento. Existe cierta evidencia que indica que las combinaciones de suplementos antioxidantes (vitaminas A, C, y E y el mineral selenio) pueden reducir el riesgo de cáncer de estómago en las personas con pobre nutrición. No obstante, la mayoría de las investigaciones que estudian a las personas que tienen una buena nutrición no han encontrado ningún beneficio en agregar pastillas de vitaminas a la alimentación. Se requiere realizar más investigación en esta área.
Aunque algunos estudios a menor escala sugieren que tomar té, particularmente el té verde, puede que ayude a proteger contra el cáncer de estómago, la mayoría de los estudios a mayor escala no han encontrado esta relación.
La obesidad puede que contribuya al riesgo del cáncer de estómago. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda mantener un peso saludable durante el transcurso de la vida al balancear el consumo calórico con la actividad física. Aparte de los posibles efectos sobre el riesgo del cáncer de estómago, bajar de peso puede además tener un efecto sobre el riesgo de otros tipos de cáncer y problemas de salud asociados con la obesidad.
El uso de tabaco puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de estómago proximal (la sección del estómago más cercana al esófago). El uso del tabaco aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer y es el responsable de aproximadamente una tercera parte de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos. Si usted no usa tabaco, por favor, no comience a hacerlo. Si usted ya lo usa y necesita ayuda para dejarlo, llame a su médico o a la Sociedad Americana Contra El Cáncer.
Todavía no está claro si el tratamiento con antibióticos debe administrarse a las personas cuyos revestimientos del estómago han sido infectados crónicamente con la bacteria H pylori, pero que no tienen síntomas. Esto se está estudiando actualmente. Algunos estudios preliminares han sugerido que administrar antibióticos a las personas infectadas con H pylori puede reducir el número de lesiones precancerosas en el estómago y puede reducir el riesgo de cáncer de estómago. Sin embargo, no todos los estudios han coincidido en esto. Se necesitan más estudios para asegurarse de que ésta es la manera de prevenir el cáncer de estómago en las personas infectadas con H pylori.
Si su médico cree que pudiera tener infección con H pylori, hay varias pruebas que se pueden hacer:
- La prueba más simple es una prueba de sangre que busca los anticuerpos que combaten la bacteria H pylori. Los anticuerpos son proteínas que el sistema inmunológico produce en respuesta a una infección. Los resultados positivos de una prueba de H pylori pueden significar que existe una infección o que la hubo en el pasado, pero ya no es infección.
- Otro método consiste en usar un endoscopio (consulte la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de estómago?”) para tomar una biopsia del revestimiento del estómago. Esta muestra puede ser usada en pruebas químicas para esta clase de bacteria. Los médicos también pueden identificar el H pylori en las muestras de biopsia que se observan con un microscopio. La muestra de biopsia también puede ser cultivada (colocada en una sustancia que promueve el crecimiento de H pylori).
- Además, existe una prueba de aliento para esta bacteria. Primero, usted toma un líquido que contiene urea. Si el H pylori está presente, ésta cambiará químicamente la urea. Luego, se le hace una prueba a una muestra de su aliento para detectar estos cambios químicos.
El uso de aspirina u otros agentes antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs), como el ibuprofeno o naproxeno, parece reducir el riesgo de cáncer de estómago por lo menos 25%. Estos medicamentos también pueden reducir el riesgo de pólipos en el colon y cáncer colorrectal. Sin embargo, pueden también causar sangrado interno grave (incluso fatal) y otros riesgos potenciales de salud en algunas personas. La mayoría de los médicos consideran cualquier reducción en el riesgo de cáncer un beneficio añadido para los pacientes que toman estos medicamentos para otras razones, como para tratar la artritis. No obstante, los médicos no recomiendan el uso rutinario de agentes antiinflamatorios no esteroides específicamente para prevenir el cáncer de estómago. Los estudios todavía no han determinado en qué pacientes los beneficios de reducir el riesgo de cáncer sobrepasan los riesgos de sangrado.
Evitar los factores de riesgo cuando sea posible puede disminuir el riesgo de una persona de padecer cáncer de estómago, pero no puede garantizar una protección contra esta enfermedad. La detección temprana podría ser la mejor vía para mejorar las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito y de reducir el número de muertes que causa esta enfermedad, particularmente en los países en los que el cáncer de estómago es común.
El síndrome de cáncer gástrico difuso hereditario sólo causa un pequeño porcentaje de cánceres de estómago. Sin embargo, resulta muy importante reconocerlo. Debido a que la mayoría de las personas que heredan esta enfermedad eventualmente padecen cáncer de estómago, las personas con un antecedente familiar contundente de cáncer de estómago deben averiguar si tienen esta enfermedad. Si el antecedente familiar sugiere que sí, estas personas pueden hacerse pruebas genéticas. Si el resultado muestra una forma anormal del gen E-cadherin/CHD1, muchos médicos recomendarán extirpar el estómago antes de que el cáncer se origine.
Feedback

