Señales y síntomas del cáncer de estómago
Lamentablemente, el cáncer de estómago en etapa inicial pocas veces causa síntomas, razón por la cual el cáncer de estómago es tan difícil de detectar tempranamente. Los signos y síntomas del cáncer de estómago pueden incluir:
- Falta de apetito.
- Pérdida de peso (sin estar a dieta).
- Dolor abdominal.
- Malestar impreciso en el abdomen, justo encima del ombligo.
- Sensación de llenura en el abdomen superior después de comer una comida pequeña.
- Acidez (agruras), indigestión o síntomas parecidos a los de úlcera.
- Náusea.
- Vómitos, con o sin sangre.
- Hinchazón o acumulación de líquido en el abdomen.
La mayoría de estos síntomas son causados con más probabilidad por otras condiciones que no son cáncer, tal como el virus estomacal. Éstos también ocurren con otros tipos de cáncer. No obstante, las personas con cualquiera de estos problemas, especialmente si no desaparecen o empeoran, deben hablar con sus médicos para que la causa sea encontrada y tratada.
Debido a que los síntomas del cáncer de estómago a menudo no aparecen hasta que la enfermedad está avanzada, sólo aproximadamente uno de cinco cánceres de estómago en los Estados Unidos se encuentran en una etapa inicial, antes de que se hayan propagado a otras áreas del cuerpo.
Antecedentes médicos y examen físico
Al preparar su historia clínica, el médico le hará preguntas acerca de los factores de riesgo y los síntomas para ver si ellos pudieran sugerir la presencia de un cáncer de estómago u otra causa. Al médico también le gustaría saber su estado general de salud, en caso de que necesite cirugía.
Un examen físico provee información sobre su estado de salud en general, los posibles signos del cáncer de estómago y otros problemas de salud. El médico palpará, en particular, su abdomen, para determinar si hay cambios anormales.
Endoscopia superior
Una endoscopia superior (también llamada esofagogastroduodenoscopia) es el estudio principal que se utiliza para detectar cáncer de estómago. Se puede utilizar cuando alguien tiene ciertos factores de riesgo o cuando los signos y los síntomas sugieren que la enfermedad pudiera estar presente.
Durante este examen, se le administra un sedante que le pone a dormir. El médico pasa un tubo delgado, flexible e iluminado, llamado endoscopio, en su garganta. Este instrumento le permite al médico observar el revestimiento del esófago, el estómago y la primera sección del intestino delgado. Si se notan áreas anormales, se pueden tomar biopsias (muestras de tejido) usando instrumentos que se pasan a través del endoscopio. Las muestras de tejido son observadas con un microscopio para ver si hay cáncer.
Cuando se observa a través de un endoscopio, el cáncer de estómago puede parecerse a una úlcera, un pólipo (forma parecida a un hongo) o una masa protuberante o como un área de mucosa plana y gruesa, conocida como linitis plástica.
La endoscopia también se puede utilizar como parte de un estudio por imágenes especial conocido como ecografía endoscópica, el cual se describe a continuación.
Biopsia
Puede que su médico sospeche cáncer si se observa un área que luce anormal en una endoscopia o en un estudio por imágenes, aunque la única manera de saber con certeza si en realidad se trata de cáncer es mediante una biopsia. Durante una biopsia, el médico remueve una muestra del área anormal. La muestra se envía a un laboratorio para observarse con un microscopio. Las biopsias para el cáncer de estómago se hacen con más frecuencia durante la endoscopia. También se pueden tomar de áreas donde es posible que haya propagación del cáncer.
La muestra de biopsia se examina para determinar si contiene cáncer, y de ser así, qué clase es (por ejemplo adenocarcinoma o linfoma). Si contiene adenocarcinoma, puede que se hagan pruebas para determinar si contiene una cantidad muy elevada de una proteína promotora del crecimiento llamada HER2/neu (o simplemente HER2). El gen HER2/neu instruye a las células a producir esta proteína. A los tumores con niveles aumentados de HER2/neu se les conoce como positivos para HER2.
Los cánceres que son positivos para HER2 tienen demasiadas copias del gen HER2/neu en las células, lo que resulta en mayores cantidades de proteína HER2/neu de lo normal. Los cánceres de estómago que son positivos para HER2 pueden ser tratados con un medicamento, llamado trastuzumab (Herceptin®), que ataca la proteína HER2/neu. Consulte la sección “¿Cómo se trata el cáncer de estómago?” para más detalles sobre este medicamento.
A la muestra de biopsia se le pueden hacer pruebas de dos maneras diferentes:
- Inmunohistoquímica (immunohistochemistry, IHC): en esta prueba se aplican a la muestra anticuerpos especiales que identifican la proteína HER2/neu, lo que causa que las células cambien de color si se presentan muchas copias. Este cambio de color se puede ver en el microscopio. Los resultados de la pruebas se presentan como 0, 1+, 2+, o 3+.
- Hibridización fluorescente in situ (fluorescent in situ hybridization, FISH): esta prueba utiliza porciones fluorescentes de ADN que se adhieren específicamente a copias de las células del gen HER2/neu, las que se pueden contar con un microscopio especial.
Con más frecuencia, la IHC se hace primero. Si los resultados son 1+ (o 0), el cáncer se considera HER2 negativo. Las personas con tumores HER2 negativos no son tratadas con medicamentos (como trastuzumab) que atacan la HER2. Si los resultados de la prueba indican 3+, el cáncer es HER2 positivo. Los pacientes con tumores HER2 positivos pueden ser tratados con medicamentos, como con trastuzumab. Cuando el resultado es 2+, la condición de HER2 del tumor no está clara. Esto a menudo conduce a evaluar el tumor con FISH.
Estudios por imágenes
Los estudios por imágenes utilizan ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Se pueden hacer por un número de razones, como un auxiliar para determinar si un área sospechosa puede ser cancerosa, saber cuán lejos se ha propagado el cáncer y si el tratamiento ha sido eficaz.
Series gastrointestinales superiores
Este estudio radiológico se realiza para examinar el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado. Para este estudio, el paciente toma una solución caliza que contiene una sustancia llamada bario. El bario aplica una capa sobre el revestimiento del esófago, estómago y el intestino delgado. Debido a que los rayos X no pueden traspasar a través de la capa de bario, esto resaltará cualquier anomalía del revestimiento de estos órganos. Entonces se toman varias radiografías.
Para identificar los cánceres de estómago tempranamente, se usa una técnica de "doble contraste". Con esta técnica, después de tragar la solución que contiene bario, se pasa un tubo delgado y se bombea aire al estómago, lo que hace que la capa de bario sea muy delgada y se puedan ver incluso anomalías pequeñas. Este estudio no se usa con tanta frecuencia como la endoscopia para detectar cáncer de estómago.
Ecografía endoscópica
En la ecografía se usan ondas sonoras para producir imágenes de los órganos, como el estómago. Durante una ecografía convencional, se coloca en la piel un transductor, el cual es una sonda en forma de vara. El transductor emite las ondas sonoras y detecta los ecos a medida que rebotan de los órganos internos. Una computadora procesa el patrón de ecos para crear una imagen en blanco y negro en la pantalla. Aunque este tipo de ecografía es útil en algunas ocasiones, la calidad de la imagen es limitada debido a la distancia que tienen que recorrer las ondas sonoras y los ecos y las capas de los tejidos del cuerpo que tienen que traspasar.
En la ecografía endoscópica, se coloca un transductor pequeño en la punta de un endoscopio. El endoscopio se pasa por la garganta hacia el estómago. De esta manera, el transductor de ultrasonido se ubica directamente en la pared del estómago donde se encuentra el cáncer. Esto le permite al médico observar las capas de la pared estomacal, así como los ganglios linfáticos cercanos y otras estructuras. La calidad de la imagen es mejor en comparación con la ecografía convencional debido a que la distancia que las ondas sonoras tienen que viajar es más corta.
Este procedimiento es más útil para ver cuánto se pudo haber propagado el cáncer hacia la pared del estómago, los tejidos circundantes y a los ganglios linfáticos cercanos. También puede ser usado para ayudar a guiar la aguja en un área sospechosa para obtener una muestra de tejido (biopsia con aguja guiada por ecografía endoscópica).
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un estudio de radiografía que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En lugar de tomar una sola imagen, como se hace en una radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras gira a su alrededor. Luego, una computadora combina estas fotografías en imágenes seccionales de la parte del cuerpo que se estudia.
Antes de la CT, es posible que le pidan que tome una o dos pintas de una solución de contraste y/o que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte un tinte de contraste. Esto ayuda a delinear mejor estructuras en el cuerpo.
El contraste que se inyecta puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Algunas personas son alérgicas al tinte y les da sarpullido, o en raras ocasiones, unas reacciones más serias como dificultad respiratoria y presión arterial baja. Asegúrese de decirle al médico si es alérgico a algo o si ha tenido alguna vez una reacción a cualquier material de contraste utilizado para rayos X.
Las tomografías computarizadas requieren más tiempo que los rayos X convencionales. Necesita acostarse y permanecer inmóvil sobre una camilla mientras se realiza el estudio. Durante la prueba, la mesa se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner, una máquina en forma de aro que rodea la mesa por completo. Es posible que se sienta un poco confinado por el anillo bajo el cual permanece acostado durante la toma de imágenes.
La tomografía computarizada muestra el estómago con bastante claridad, y frecuentemente puede confirmar la localización del cáncer. Además, puede mostrar los órganos adyacentes al estómago, tal como el hígado, así como los ganglios linfáticos y los órganos distantes donde pudiese haber propagación del cáncer. La CT puede ayudar a determinar la extensión (etapa) del cáncer, y si la cirugía puede ser una buena opción de tratamiento.
Biopsia por aguja guiada por CT: las tomografías computarizadas pueden también ser usadas para guiar la aguja de una biopsia hacia un área donde se sospecha propagación del cáncer. Para este procedimiento, el paciente permanece en la camilla de tomografía mientras un médico mueve una aguja de biopsia hacia la masa a través de la piel. Las tomografías computarizadas se repiten hasta que la aguja está dentro de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia por punción con aguja gruesa (un cilindro delgado de tejido de ½ pulgada de largo y menos de 1/8 de pulgada de diámetro) y se examina bajo el microscopio.
Imágenes por resonancia magnética (MRI)
Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida por el cuerpo y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido del cuerpo y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Al igual que la CT, se inyectará un material de contraste, pero esto se usa con menos frecuencia.
La mayoría de los médicos prefieren usar las pruebas de CT para observar el estómago. Sin embargo, los exámenes de MRI algunas veces pueden proveer más información. Las MRI a menudo se usan para examinar el cerebro y la médula espinal.
Suelen tomar más tiempo que las tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Usted debe permanecer acostado dentro de un tubo estrecho, que podría ser confinante y puede que resulte molesto para las personas que temen a los lugares cerrados. Las máquinas especiales "abiertas" pueden aliviar esta ansiedad en caso de ser necesario. La máquina produce un zumbido fuerte que puede resultar incómodo. En algunas instituciones se proporcionan audífonos para bloquear este ruido.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
En esta prueba se le inyecta al paciente glucosa (un tipo de azúcar) radiactiva. Debido a que las células cancerosas están creciendo más rápidamente que las células normales, hacen uso del azúcar mucho más rápido, por lo que absorbe el material radiactivo. En aproximadamente una hora, se usa una cámara especial para crear una imagen de las áreas de radioactividad en el cuerpo.
Algunas veces, la PET (por sus siglas en inglés) es útil si su médico piensa que es posible que el cáncer se haya propagado, pero no sabe dónde. La imagen no es tan detallada como una CT o las MRI, pero proporciona información útil sobre todo el cuerpo. Esta prueba puede ser útil para encontrar el cáncer que se ha propagado más allá del estómago y que no pudiese extirparse mediante cirugía.
Algunas máquinas pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto le permite al radiólogo comparar las áreas de mayor radioactividad en la PET con la apariencia de esa área en la CT.
Los estudios PET y PET/CT no se hacen rutinariamente cuando se diagnostica cáncer gástrico, pero en algunos casos pueden ser útiles. Por ejemplo, estos estudios pueden ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado del estómago a otras partes del cuerpo, en cuyo caso puede que la cirugía no sea un buen tratamiento. Pregunte a su médico si los resultados de este estudio podrían cambiar potencialmente su plan de tratamiento.
Radiografía de tórax
Esta prueba puede mostrar si el cáncer se ha propagado a los pulmones. También podría determinar si hay enfermedades graves de los pulmones o el corazón.
Otras pruebas
Laparoscopia
Por lo general, este examen se hace sólo después de que se haya encontrado el cáncer de estómago. Aunque la CT o el MRI pueden crear imágenes detalladas del interior del cuerpo, éstos pueden pasar por alto algunos tumores, especialmente si son muy pequeños. Los médicos a menudo realizan una laparoscopia antes de cualquier otra cirugía para ayudar a confirmar que un cáncer de estómago sigue solamente en el estómago y puede ser removido totalmente mediante cirugía.
Este procedimiento conlleva insertar un laparoscopio (un tubo delgado y flexible) a través de una pequeña abertura quirúrgica en el costado del paciente. El laparoscopio tiene una pequeña cámara en su extremo, la cual envía imágenes del interior del abdomen a una pantalla de televisión. Los médicos pueden observar detenidamente las superficies de los órganos y los ganglios linfáticos adyacentes, o incluso tomar pequeñas muestras de tejido para asegurarse de que el cáncer no se ha propagado y que todo el cáncer se puede extirpar. Algunas veces, esta prueba se combina con la ecografía para proveer una mejor imagen del cáncer.
Pruebas de laboratorio
Para identificar signos del cáncer de estómago, un médico puede ordenar un análisis de sangre llamado recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés) para saber si el paciente presenta anemia (que podría ser causada por el sangrado interno). Una prueba de sangre oculta en las heces fecales se puede hacer para saber si hay sangre en el excremento.
El médico puede recomendar otras pruebas si se encuentra cáncer, especialmente si usted se someterá a una cirugía. Por ejemplo, los análisis de sangre pueden hacerse para asegurar que su hígado y sus riñones estén funcionando normalmente. Si se planea hacer una cirugía o usted va a recibir medicinas que pueden afectar el corazón, es posible que a usted también se hagan un electrocardiograma (EKG) y un ecocardiograma para asegurarse de que el corazón funciona bien.
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