Aunque el sistema de clasificación por etapas (TNM) de la AJCC (lea la sección “¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de hígado?”) se usa con frecuencia para describir con precisión la propagación de un cáncer de hígado, los médicos utilizan un sistema más práctico para determinar las opciones de tratamiento. Los cánceres de hígado se dividen en tres categorías: localizado resecable, localizado irresecable y avanzado.
Cáncer de hígado localizado resecable (algunos tumores T1 o T2, N0, M0)
Si su cáncer está en una etapa temprana y el resto de su hígado es saludable, la cirugía (hepatectomía parcial) podría curarle. Lamentablemente, sólo una pequeña cantidad de personas con cáncer de hígado cae bajo esta categoría. Un factor importante que afecta el resultado es el tamaño del tumor (o tumores) y si los vasos sanguíneos adyacentes están afectados. Los tumores más grandes o los que invaden a los vasos sanguíneos tienen más probabilidad de regresar en el hígado y propagarse en cualquier otro lugar después de la cirugía. La función del resto del hígado y la salud general de la persona también son importantes. Para algunas personas con cáncer de hígado en etapa temprana, el trasplante de hígado puede ser otra opción.
Actualmente, los estudios clínicos investigan si los pacientes que se someten a una hepatectomía parcial se beneficiarían de otros tratamientos además de la operación. Algunos estudios han encontrado que el uso de quimioembolización u otros tratamientos junto con cirugía puede ayudar a algunos pacientes a vivir por más tiempo. Aun así, no todos los estudios concuerdan con esto y se necesita investigar más para saber el valor (si es que existe alguno) de agregar otros tratamientos a la cirugía.
Cáncer de hígado localizado e irresecable (algunos tumores T1 a T4, N0, M0)
Los cánceres localizados e irresecables incluyen los tumores que no se han propagado, pero que son tan grandes que no se pueden extirpar con seguridad. Esto también incluye a los cánceres que se encuentran en ciertas áreas donde es difícil extirparlos, cánceres con varios tumores, o cánceres en pacientes con hígados que no están saludables. El tratamiento de estos pacientes con una hepatectomía parcial a menudo no es una buena opción. En lugar de eso, estos pacientes pueden ser tratados con un trasplante de hígado, si es posible. Aunque esta operación es muy difícil, ha ayudado a muchas personas. Un trasplante puede curar el cáncer y cualquier enfermedad subyacente del hígado.
Si usted no es candidato para un trasplante, su médico puede recomendar la ablación del tumor o tumores usando uno de los métodos discutidos anteriormente. Otras opciones pueden incluir la embolización (con o sin quimioterapia o radiación), terapia dirigida con sorafenib, quimioterapia (sistémica o por infusión de la arteria hepática) y/o radioterapia.
Aunque es poco probable que otros tratamientos a parte del trasplante curen el cáncer, ellos pueden reducir los síntomas y pueden prolongar la vida. Debido a que resulta difícil tratar estos cánceres, es posible que los estudios clínicos de tratamientos más nuevos sean una buena opción en muchos casos.
Cáncer de hígado avanzado (incluye todos los tumores N1 o M1)
El cáncer avanzado es aquel que se ha propagado por todo el hígado o fuera de este órgano (a los ganglios linfáticos o a otros órganos). Estos cánceres no se tratan con cirugía debido a que están ampliamente propagados.
Si su hígado está funcionando lo suficientemente bien (Clase A o B de Child-Pugh), la terapia dirigida con sorafenib puede ayudar a controlar el crecimiento del cáncer por un tiempo y puede ayudarle a vivir por más tiempo.
Al igual que con el cáncer de hígado localizado resecable, es posible que puedan ayudarle los estudios clínicos de terapias dirigidas, los nuevos métodos de quimioterapia (nuevos medicamentos y nuevas formas de administrar quimioterapia), las nuevas formas de radioterapia, así como otros tratamientos nuevos. Estos estudios clínicos también son importantes para mejorar los resultados de los futuros pacientes.
Los tratamientos, tal como radiación o quimioterapia, también pueden ser usados para ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas. Por favor, asegúrese de hablar con el equipo de profesionales de la salud que atiende su cáncer sobre cualquier síntoma que presente para que ellos puedan tratarlo eficazmente.
Cáncer de hígado recurrente
Al cáncer se le llama recurrente cuando reaparece después del tratamiento. La recurrencia puede ser local (en o cerca del mismo lugar donde comenzó) o distante (propagación a órganos tal como los pulmones o los huesos). El tratamiento del cáncer de hígado que regresa después de la terapia inicial depende de muchos factores, incluyendo la localización de la recurrencia, el tipo de tratamiento inicial, y cuán bien está funcionando el hígado. Los pacientes con enfermedad localizada resecable que regresa en el mismo lugar pueden ser candidatos para someterse a otra cirugía u otros tratamientos locales, como ablación o embolización. Si el cáncer se propaga ampliamente, la terapia dirigida (sorafenib) o quimioterapia pueden ser opciones. Es posible que los pacientes también deseen preguntarles a sus doctores si un estudio clínico puede ser adecuado para ellos.
Es posible que también se ofrezca tratamiento para aliviar el dolor y otros síntomas. Por favor, asegúrese de hablar con el equipo de profesionales de la salud que atiende su cáncer sobre cualquier síntoma que presente para que ellos puedan tratarlo eficazmente.
Feedback

