En la mayoría de los casos, el tratamiento del cáncer de laringe o hipofaringe se basa en su etapa o estadio (cuán lejos se ha propagado en el cuerpo). Sin embargo, otros factores, como el estado general de la salud de la persona, pueden afectar las opciones de tratamiento. Consulte con su doctor si tiene cualquier pregunta sobre el plan de tratamiento que él o ella recomienda.
Cánceres laríngeos
Etapa 0
Estos cánceres casi siempre son cánceres de glotis (cuerdas vocales) que se encuentran temprano debido a los cambios en la voz.
En casi todos los casos, esta etapa es curable con exfoliación de las cuerdas vocales, cirugía láser o radioterapia. Entonces, al paciente se le vigila muy de cerca para ver si el cáncer regresa. Si el cáncer regresa después de la exfoliación o la cirugía láser, se puede emplear la radiación.
En esta etapa, casi todos los pacientes se pueden curar sin cirugía extensa. Sin embargo, resulta importante que estos pacientes se den cuenta de que si fuman, y continúan con este hábito, esto aumenta el riesgo de que se produzca nuevamente un cáncer.
Cánceres laríngeos en etapas I y II
La mayoría de los pacientes con cánceres de laringe en etapa I y II se pueden tratar exitosamente sin ser sometidos a la extirpación total de la laringe.
La radiación sola (sin cirugía) o laringectomía parcial da buenos resultados en el tratamiento de la mayoría de los pacientes. Sin embargo, los resultados para la voz suelen ser mejores con la radioterapia que con la laringectomía parcial y el índice de complicaciones para la cirugía tiende a ser mayor que para el tratamiento con radioterapia sola. Muchos médicos usan radioterapia para los cánceres más pequeños, reservando la cirugía en caso de que el cáncer regrese después del tratamiento.
El tratamiento para los cánceres de glotis (cuerdas vocales) y los cánceres supraglótico (los que se originan sobre las cuerdas vocales) es ligeramente diferente.
Por lo general, los cánceres de glotis no requieren tratamiento adicional después de la radiación o la cirugía a menos que haya signos de que el cáncer regresó. De hecho, algunos cánceres de glotis pueden ser tratados al extraer la cuerda vocal cancerosa, o incluso por cirugía láser.
Los cánceres supraglóticos suelen propagarse a los ganglios linfáticos del cuello. Por lo tanto, a menudo también se tratan los ganglios. Si a usted le van a extirpar un tumor mediante cirugía, el cirujano probablemente también le extirpará los ganglios linfáticos del cuello. Si su tratamiento sólo será radioterapia, también recibirá radioterapia en los ganglios linfáticos del cuello. Si después de la cirugía para un cáncer supraglótico se descubre que el cáncer tiene características que lo hacen más propenso a regresar, se puede recomendar tratamiento adicional, como radioterapia o quimiorradiación.
Cánceres laríngeos en etapas III y IV
Los cánceres laríngeos en etapas III y IV en general requieren tratamiento con cierta combinación de cirugía, radiación y/o quimioterapia.
A menos que el cáncer esté muy avanzado, el tratamiento inicial usualmente es cirugía o quimiorradiación. La radioterapia sola puede ser una opción para las personas que no pueden tolerar los tratamientos más intensivos.
El tratamiento quirúrgico de estos tumores casi siempre es la extirpación de toda la laringe, aunque un pequeño grupo de cánceres laríngeos aún pueden ser tratados con laringectomía parcial.
Estos cánceres tienen un mayor riesgo de propagarse a los ganglios linfáticos adyacentes dl cuello en comparación con los cánceres en etapas más tempranas. Por lo tanto, estos ganglios linfáticos a menudo son extirpados junto con el tumor si la cirugía se ha usado para tratar el cáncer. Puede que se requiera radioterapia, a menudo con quimioterapia, después de la cirugía, particularmente si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos o tiene otras características que lo hacen más propenso a regresar.
En lugar de usar cirugía como primer paso, muchos médicos actualmente prefieren comenzar el tratamiento con radiación y quimioterapia. Si quedó algo de cáncer después del tratamiento, se puede llevar a cabo una cirugía para tratar de removerlo. Este método funciona tanto como la cirugía (laringectomía) sola para tratar el cáncer, pero puede ofrecerle al paciente la oportunidad de preservar la laringe. Si el armazón de la laringe (tal como el cartílago tiroideo) ha sido destruido por el cáncer, puede que la laringe nunca vuelva a funcionar normalmente (independientemente del tratamiento seleccionado). En estos casos, la cirugía para extirpar la laringe pudiera ser el mejor método de tratamiento.
Otra opción puede ser comenzar con quimioterapia sola, lo que también se conoce como quimioterapia de inducción. Si se reduce el tamaño del tumor, entonces se administra radioterapia (algunas veces con más quimioterapia). En caso de que el tamaño del tumor no se reduzca, usualmente se emplea cirugía como próximo tratamiento. No obstante, debido a que algunos estudios han demostrado que se obtienen mejores resultados cuando la radiación es parte del tratamiento inicial, no todos los médicos concuerdan con el método de comenzar solo con quimioterapia.
Los cánceres que son demasiado grandes o que se han propagado demasiado lejos para ser extirpados completamente con cirugía a menudo son tratados con radiación, usualmente combinada con quimioterapia. Algunas veces, si el tamaño del tumor se reduce lo suficiente, la cirugía de los ganglios linfáticos en el cuello puede ser una opción. Sin embargo, para muchos cánceres avanzados, el objetivo del tratamiento puede ser detener o desacelerar el crecimiento del cáncer por el mayor tiempo posible para ayudar a aliviar cualquier síntoma que esté causando.
Cánceres hipofaríngeos
A menudo, estos cánceres son más difíciles de tratar que los cánceres laríngeos. Esto se debe a que no causan síntomas en etapa temprana, por lo que la mayoría se diagnostica en etapa avanzada. Además, los tumores localizados en esta zona tienen una alta probabilidad de propagarse a los ganglios linfáticos, aun cuando no haya una masa obvia en el cuello. Debido a este riesgo, el tratamiento de los ganglios linfáticos en el cuello se recomienda para los pacientes con cáncer de hipofaringe.
Cánceres hipofaríngeos en etapas I y algunos en etapas tempranas II
Las opciones principales para el tratamiento inicial de los tumores pequeños son radiación y cirugía. Por lo general, los tumores más grandes son tratados con cirugía.
La cirugía incluiría la extirpación de la faringe de forma parcial o total, y los ganglios linfáticos en el cuello. Algunas veces, la laringe también se extirpa. Los pacientes que tienen una alta probabilidad de que el cáncer regrese (según lo que se encuentre durante la cirugía) pueden entonces ser tratados con radiación o quimiorradiación.
Los pacientes que reciben radiación como tratamiento principal serán evaluados después de finalizar el tratamiento. Si aún queda cáncer en la hipofaringe, se realizará una cirugía.
Cánceres hipofaríngeos en etapas III y IV
A menudo, estos cánceres son tratados con cirugía extensa seguida por radiación sola o quimiorradiación.
Otra opción consiste en comenzar el tratamiento con quimiorradiación. Si quedó algo de cáncer después del tratamiento, se puede llevar a cabo una cirugía para tratar de removerlo.
Una tercera opción consiste en administrar quimioterapia como primer tratamiento, también conocido como quimioterapia de inducción. La quimioterapia entonces se combina con radioterapia Si los ganglios linfáticos permanecen agrandados después de la quimioradioterapia, éstos se pueden extraer con una disección de ganglio linfático.
Los cánceres que son demasiado grandes o que se han propagado demasiado lejos para ser extirpados completamente con cirugía a menudo son tratados con radiación, usualmente combinada con quimioterapia. En algunos casos, si el tamaño del tumor se reduce lo suficiente, la cirugía de los ganglios linfáticos en el cuello puede ser una opción. Sin embargo, para muchos cánceres avanzados, el objetivo del tratamiento puede ser detener o desacelerar el crecimiento del cáncer por el mayor tiempo posible para ayudar a aliviar cualquier síntoma que esté causando.
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