Para la mayoría de las personas con cánceres de piel de células basales o con cánceres de piel de células escamosas, el tratamiento removerá o destruirá el cáncer. Completar el tratamiento puede causarle tanto tensión nerviosa como entusiasmo. Usted tal vez sienta alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el crecimiento del cáncer o el regreso de la enfermedad. Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama cáncer recurrente o una recurrencia. Ésta es una preocupación muy común en las personas que han tenido cáncer.
Puede que tome un tiempo antes de que sus temores disminuyan. No obstante, puede que sea útil saber que muchos sobrevivientes de cáncer han aprendido a vivir con esta incertidumbre y hoy día viven vidas plenas. Para más información sobre este tema, por favor, consulte nuestro documento en inglés Living with Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence.
Para un pequeño número de personas con cánceres más avanzados, puede que la enfermedad nunca desaparezca por completo. Estas personas puede que reciban tratamientos regularmente con radioterapia, quimioterapia u otros tratamientos para tratar de ayudar a mantener el cáncer en control. Aprender a vivir con un cáncer que no desaparece puede ser difícil y muy estresante, ya que tiene su propio tipo de incertidumbre.
Atención de seguimiento
Si usted ha completado el tratamiento, sus médicos querrán seguir la atención de seguimiento y probablemente recomendará que usted examine su piel una vez al mes y que se proteja del sol. También puede pedirles a sus amigos y familiares que le busquen nuevas lesiones en aquellas áreas difíciles de ver.
En caso de que el cáncer regrese, es más probable que lo haga durante los primeros cinco años tras haber recibido el tratamiento. Las personas que han tenido cáncer de piel también tienen un mayor riesgo de padecer otro cáncer en un lugar diferente.
Usted debe someterse a exámenes de seguimiento según lo indique su médico. Su programa de visitas de seguimiento dependerá del tipo de cáncer que tuvo y de otros factores. Es posible que diferentes médicos recomienden distintos programas.
- Para los cánceres de células basales se suelen recomendar visitas alrededor de cada 6 a 12 meses.
- Para el cáncer de células escamosas las consultas son usualmente más frecuentes: cada 3 a 6 meses por los primeros años, y posteriormente con menor frecuencia.
Durante estas visitas de seguimiento, su médico preguntará si tiene síntomas y le examinará para determinar si hay signos de recurrencia o de nuevos cánceres de piel. Para los cánceres de mayor riesgo, tal como los cánceres de células escamosas que han alcanzado a los ganglios linfáticos, el médico puede que también ordene estudios por imágenes (por ejemplo, CT). Si el cáncer de piel recurre, puede que las opciones de tratamiento dependan del tamaño y la localización del cáncer, qué tratamientos ha recibido anteriormente y su condición general de salud.
La atención de seguimiento también es necesaria para verificar efectos secundarios potenciales de ciertos tratamientos. Éste es el momento de hacerle cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como hablarle sobre cualquier inquietud que pudiera tener. Casi todos los tratamientos contra el cáncer tienen efectos secundarios. Algunos pueden durar desde algunas semanas hasta varios meses, aunque otros pueden ser permanentes. No dude en hablar con el equipo de atención del cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause algún malestar para que le puedan ayudar a tratarlo.
Consultas con un nuevo médico
En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar a un médico nuevo, quien desconoce totalmente sus antecedentes médicos. Es importante que usted le proporcione a este nuevo médico los detalles de su diagnóstico y tratamiento. Asegúrese de tener a mano la siguiente información:
- Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o cirugía.
- Si se sometió a una cirugía, una copia del informe del procedimiento.
- Si se le admitió en el hospital, una copia del resumen al alta que los médicos preparan cuando envían al paciente a su casa.
- Si recibió radioterapia, un resumen del tipo y dosis de radiación, así como el momento y el lugar en donde se administró.
- Si recibió quimioterapia, una lista de sus medicamentos, las dosis y cuándo se tomaron.
También es importante mantener su seguro médico. Los estudios y las consultas médicas son costosos, y aunque nadie quiere pensar en el regreso de su cáncer, esto podría pasar.
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