Para algunas personas con cáncer de pulmón, el tratamiento puede que remueva o destruya el cáncer. Completar el tratamiento puede causarle tanto tensión nerviosa como entusiasmo. Usted tal vez sienta alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el crecimiento del cáncer o el regreso de la enfermedad. Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama recurrencia. Ésta es una preocupación muy común en las personas que han tenido cáncer.
Puede que tome un tiempo antes de que sus temores disminuyan. No obstante, puede que sea útil saber que muchos sobrevivientes de cáncer han aprendido a vivir con esta incertidumbre y hoy día viven vidas plenas. Para más información sobre este tema, por favor, remítase a nuestro documento en inglés Living with Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence.
Para algunas personas, puede que el cáncer de pulmón nunca desaparezca por completo. Usted puede que reciba tratamientos regularmente con quimioterapia, radioterapia, u otras terapias para ayudar a mantener el cáncer en control. Aprender a vivir con un cáncer como si fuera una enfermedad crónica puede ser difícil y muy estresante, ya que tiene su propio tipo de incertidumbre. Nuestro documento When Cancer Doesn't Go Away provee más detalles sobre este tema.
Cuidados posteriores
Durante y después del tratamiento, sus médicos querrán observarle rigurosamente. Es muy importante acudir a todas las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos preguntarán si tiene síntomas, harán exámenes físicos y puede requerir que se realicen análisis de sangre o estudios por imágenes, tal como CT o rayos X.
En personas que no presentan señales de cáncer remanente, la mayoría de los médicos recomienda visitas de seguimiento (que pueden incluir tomografías computarizadas y análisis de sangre) alrededor de cada dos a tres meses durante el primer año después del tratamiento, cada tres a seis meses durante los próximos años, y al menos cada año después de los cinco años.
La atención de seguimiento es necesaria para determinar si hay recurrencia o propagación del cáncer, así como posibles efectos secundarios de ciertos tratamientos. Este es el momento de hacer cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como de hablar sobre cualquier inquietud que pudiera tener.
Cada tipo de tratamiento para el cáncer de pulmón puede causar efectos secundarios. Algunos de ellos pueden durar de unas pocas semanas a varios meses, pero otros pueden durar el resto de su vida. Es importante para usted reportar inmediatamente al médico cualquier síntoma nuevo o recurrente. No dude en hablar con el equipo de atención del cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause algún malestar para que le puedan ayudar a tratarlo.
Es importante mantener el seguro médico. Los estudios y las consultas médicas son costosos, y aunque nadie quiere pensar en el regreso de su cáncer, esto podría pasar.
Si el cáncer recurre, el tratamiento dependerá de la localización del cáncer y qué tratamientos ha recibido anteriormente. Para más información sobre cómo se trata el cáncer recurrente, consulte la sección “Opciones de tratamiento por etapa para el cáncer de pulmón microcítico". Para obtener más información general sobre cómo lidiar con la recurrencia, usted también puede consultar nuestro documento When Your Cancer Comes Back: Cancer Recurrence. Puede obtener este documento llamando al 1-800-227-2345.
Consultas con un nuevo médico
En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar a un médico nuevo, quien desconoce totalmente sus antecedentes médicos. Es importante que usted le proporcione a este nuevo médico los detalles de su diagnóstico y tratamiento. Asegúrese de conservar lo siguiente:
- Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o cirugía.
- Si se sometió a una cirugía, una copia del informe del procedimiento.
- Si se le admitió en el hospital, una copia del resumen al alta que los médicos preparan cuando envían al paciente a su casa.
- Si recibió radioterapia, una copia del resumen de su tratamiento.
- Si recibió quimioterapia, una lista de sus medicamentos, las dosis y cuándo se tomaron.
- Copias de las radiografías, CT y otros estudios por imágenes (a menudo se pueden incluir en un DVD).
Es posible que el médico quiera copias de esta información para mantenerlas en su expediente, pero usted siempre debe mantener copias en su poder. .
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