En algunos pacientes con pequeños tumores de riñón (menores de 3 cm, lo que es un poco más de una pulgada), una opción al principio sería no administrar tratamiento y observar el tumor para saber si crece. Varios estudios han analizado este método. Los tumores se vigilan minuciosamente y se extirpan si crecen rápidamente o aumentan más de 4 cm (un poco más de 1 ½ de pulgada). Este método se emplea con más frecuencia en pacientes de edad avanzada o que están débiles ya que evita el riesgo del tratamiento. Hasta tres de 10 de estos pequeños tumores resulta que no son cánceres. La vigilancia minuciosa de estos tumores por un tiempo les permite a los médicos decidir cuáles tumores tienen más probabilidades de ser cancerosos según su patrón de crecimiento. Este método puede evitar que algunos pacientes se sometan a cirugía o a otros tratamientos. A menudo, se hace una biopsia antes de optar por vigilar el tumor para determinar si el crecimiento es realmente cáncer.
Feedback

