La mayoría de las personas con cáncer de tiroides no tiene factores de riesgo conocidos; por lo tanto, no es posible prevenir la mayoría de los casos de esta enfermedad.
La exposición a la radiación, especialmente en la niñez, es un factor de riesgo conocido para el cáncer de tiroides. Debido a esto, los médicos ya no usan el tratamiento con radiación para enfermedades menos graves. En general, es una buena idea evitar que los niños se sometan a rayos X que no sean necesarios.
Actualmente están disponibles pruebas de sangre para saber si existen las mutaciones genéticas encontradas en el carcinoma medular de tiroides familiar (MTC). Debido a esto, la mayoría de los casos de MTC pueden prevenirse o tratarse a tiempo mediante la extirpación de la glándula tiroides. Una vez se detecte la enfermedad en una familia, se pueden realizar las pruebas para el gen mutado al resto de los miembros de la familia.
Si usted tiene antecedentes familiares de MTC, es importante que consulte con un médico que esté familiarizado con los últimos avances en la asesoría genética y en las pruebas genéticas para esta enfermedad. La extirpación de la glándula tiroides en niños que tienen el gen anormal probablemente prevendrá un cáncer que, de lo contrario, pudiera ser mortal.
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