Site Catalyst Cirugía para el cáncer de tiroides
Skip navigation
Información en español
Información sobre el cáncer y la prevención
SHARE »
Cáncer de tiroides

+ -Text Size

Tratamiento contra el Cáncer de tiroides TEMAS

Cirugía para el cáncer de tiroides

La cirugía es el tratamiento principal en casi todos los casos de cáncer de tiroides, excepto para algunos cánceres anaplásicos de tiroides. Si se diagnostica cáncer de tiroides mediante una biopsia por aspiración con aguja fina (FNA), usualmente se recomienda practicar una cirugía para extirpar el tumor y toda o parte de la glándula tiroides remanente.

Lobectomía

Esta cirugía algunas veces se usa para los cánceres de tiroides diferenciados (papilar o folicular) que son pequeños y que no muestran ningún signo de propagación más allá de la glándula tiroidea. El lóbulo que contiene el cáncer se extirpa usualmente junto con el istmo (la parte pequeña de la glándula que actúa como un puente entre el lóbulo izquierdo y el derecho).

Una ventaja de esta cirugía, si se puede realizar, consiste en que es posible que el paciente no tenga que tomar pastillas de hormona tiroidea después de la operación, ya que se deja parte de la glándula. Sin embargo, dejar parte de la tiroides puede interferir con algunas pruebas para determinar si hay cáncer recurrente después del tratamiento, como por ejemplo gammagrafías con yodo radioactivo y análisis de sangre de tiroglobulina.

Tiroidectomía

A través de esta cirugía se extirpa la glándula tiroidea. Esta cirugía es la más común para el cáncer de tiroides. Si se extirpa toda la tiroides, a la cirugía se le llama tiroidectomía total. En caso de que se extirpe casi toda la tiroides, a la cirugía se le llama tirodectomía casi total. Si se extirpa la mayor parte de la glándula, a la cirugía se le llama tiroidectomía subtotal.

Después de una tiroidectomía (y posiblemente radioablación, la cual se discute en la sección “Terapia con yodo radioactivo (radioyodo)”, usted necesitará tomar pastillas de hormona tiroidea (levotiroxina) diariamente. Sin embargo, una ventaja de esta cirugía sobre la lobectomía consiste en que su médico puede con frecuencia vigilar si la enfermedad recurre con gammagrafías con yodo radioactivo y análisis de sangre de tiroglobulina.

Extirpación de los ganglios linfáticos

Si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes al cuello, éstos se extirpan al mismo tiempo que se realiza la cirugía en la tiroides. Esto es especialmente importante para el tratamiento contra el cáncer medular de tiroides y el cáncer anaplásico (cuando la cirugía es una opción).

Para el cáncer papilar o folicular, en el que se cree que sólo uno o dos ganglios linfáticos agrandados contienen cáncer, estos ganglios pueden extirparse y cualquier depósito pequeño de células cancerosas que pudiera quedar se trata con yodo radioactivo (vea “Terapia con yodo radioactivo [radioyodo])”. Con mayor frecuencia, se extirpan varios ganglios linfáticos cercanos a la glándula tiroides mediante una operación llamada disección del compartimiento central del cuello. La extirpación de más ganglios linfáticos, incluidos aquellos en el lado del cuello, se llama disección radical modificada del cuello.

Riesgos y efectos secundarios de la cirugía

Por lo general, el paciente que se somete a cirugía de tiroides está listo para dejar el hospital varios días después de la operación. Las complicaciones potenciales de la cirugía de tiroides incluyen:

  • Ronquera o pérdida de la voz temporal o permanente. Esto puede ocurrir si la laringe o la tráquea está irritada debido al tubo de respiración que se usó durante la cirugía. También puede ocurrir si los nervios de la laringe fueron dañados durante la cirugía). El médico debe examinar sus cuerdas vocales antes de la cirugía para evaluar la movilidad.
  • Daño a las glándulas paratiroides (glándulas pequeñas cercanas a la glándula tiroides que ayudan a regular los niveles de calcio en la sangre). Esto puede causar bajos niveles de calcio en la sangre, lo que conduce a espasmos musculares y a sensaciones de entumecimiento y hormigueo.
  • Sangrado excesivo o formación de un coágulo sanguíneo mayor en el cuello (hematoma).
  • Infección de la herida.

Las complicaciones son menos probables si el cirujano tiene experiencia en la cirugía de la glándula tiroides. La mayoría de los médicos recomienda que esta operación la haga un cirujano que tenga experiencia en el tratamiento del cáncer de tiroides.

Si se extirpa toda o la mayor parte de la glándula tiroides, usted necesitará tomar diariamente pastillas de reemplazo de hormona tiroidea. Esto será necesario para todos los pacientes que se han sometido a una tiroidectomía total o casi total.


Fecha de última actualización: 07/18/2011
Fecha de último cambio o revisión: 01/26/2012

GIVE BACK »