En la mayoría de las veces, el tratamiento inicial del cáncer de vejiga se basa en la etapa clínica del tumor, su tamaño, cuán profundo ha crecido hacia la pared de la vejiga, y si se ha propagado fuera de la vejiga. Esto se basa en los resultados obtenidos de las pruebas, la cistoscopia y los estudios por imágenes.
Etapa 0
La etapa 0 del cáncer de vejiga incluye el carcinoma papilar no invasivo (Ta) y el carcinoma plano no invasivo (Tis). En cualquiera de los casos, el cáncer no ha invadido la pared de la vejiga más allá de la capa interna.
Esta primera etapa del cáncer de vejiga es con frecuencia tratada con una resección transuretral (TUR). A este tratamiento le puede seguir la observación (sin más tratamiento) o terapia intravesical para tratar de evitar que el cáncer regrese.
En Estados Unidos, los médicos usan BCG intravesical con mayor frecuencia que la quimioterapia intravesical después de la TUR. De estos tratamientos, el BCG parece ser mejor para evitar que los cánceres regresen y empeoren, aunque también suele causar más efectos secundarios. Por esta razón, los médicos usualmente reservan el BCG para los cánceres que tienen una mayor probabilidad de regresar bajo la forma de cánceres invasivos o de propagarse dentro de la vejiga, tal como los cánceres de alto grado o carcinomas planos no invasivos. Los pacientes con estos tumores a menudo reciben seis tratamientos por semana de BCG intravesical, comenzando al menos 2 semanas después de la TUR. Puede que se examine nuevamente la vejiga 6 semanas después del último tratamiento para determinar si hay signos de cáncer. Algunos médicos recomiendan repetir el tratamiento con BCG cada 3 a 6 meses. El tratamiento con BCG reduce la tasa de recurrencia al menos a la mitad.
Algunos médicos, prefieren administrar la quimioterapia intravesical después de la cirugía (en lugar del BCG). La quimioterapia intravesical se usa con más frecuencia en pacientes con tumores no invasivos de bajo grado. Por lo general, este tratamiento se administrada cada semana durante varias semanas. Si el cáncer regresa, se pueden repetir los tratamientos. Los tumores papilares de bajo grado tienen una probabilidad menor de regresar en una forma más grave. Los pacientes con estos tumores pueden recibir una dosis simple de mitomicina intravesical inmediatamente después de la cirugía.
Rara vez se practica la cistectomía parcial o radical para el cáncer de vejiga en etapa 0. Se considera esta operación sólo cuando hay muchos cánceres superficiales o cuando un cáncer superficial continúa creciendo (o parece estar propagándose) a pesar del tratamiento.
El pronóstico para las personas que tienen cáncer de vejiga en etapa 0a, (papilar no invasivo) es excelente. Estos cánceres se curan casi siempre con tratamientos apropiados. Durante la atención a largo plazo, a menudo se encuentran más cánceres superficiales en la vejiga o en otro lugar del sistema urinario. Aunque estos nuevos cánceres necesitan ser tratados, rara vez invaden profundamente o amenazan la vida.
El pronóstico a largo plazo para el cáncer de vejiga en etapa 0is (también conocido como cáncer plano no invasivo) no es tan favorable. Estos cánceres tienen un mayor riesgo de regresar, y pueden regresar como un cáncer más grave: uno que crece hacia las capas más profundas de la vejiga o que se ha propagado a otros tejidos.
Etapa I
Los cánceres de vejiga en etapa I han crecido hacia la capa del tejido conectivo de la pared de la vejiga, pero no han alcanzado la capa muscular.
A menudo, estos cánceres son tratados como cánceres en etapa 0, con resección transuretral (TUR) seguida de terapia intravesical con BCG o con quimioterapia. Sin embargo, más de la mitad de estos pacientes eventualmente padecen de un nuevo cáncer de vejiga. En muchos casos, el nuevo cáncer invadirá el músculo de la vejiga y progresa a una etapa superior. Esto es más probable que ocurra si el primer cáncer es de alto grado. Si esto ocurre, puede que se necesite una cistectomía radical.
Si el cáncer es de alto grado, si hay muchos tumores, o si el tumor es extremadamente grande, incluso cuando se detectó por primera vez, la cistectomía radical puede ser recomendada como tratamiento inicial. Esto se hace para tratar de evitar que el cáncer regrese y se propague a otro lugar. Otra opción para algunos tumores de alto grado puede ser la resección transuretral (TUR) seguida de una combinación de quimioterapia y radiación.
Para las personas que no pueden someterse a una cistectomía, la radioterapia (a menudo junto con quimioterapia) puede ser una opción como tratamiento principal, aunque las probabilidades de cura puede que no sean tan favorables.
Etapa II
Estos cánceres han invadido la capa muscular de la pared de la vejiga. La cistectomía radical es el tratamiento convencional para estos cánceres. A menudo, también se pueden extirpar los ganglios linfáticos cercanos a la vejiga. Algunos pacientes con cáncer en sólo una parte de la vejiga pueden ser tratados con una cistectomía parcial en lugar de una radical, pero sólo un pequeño número de pacientes son buenos candidatos para este procedimiento.
Aun cuando en esta etapa no se han detectado células cancerosas fuera de la vejiga, en algunos casos puede haber depósitos diminutos de cáncer que crecen en otras partes del cuerpo. Estos depósitos diminutos, llamados micrometástasis, son demasiado pequeños para ser detectados en los estudios por imágenes, pero pueden eventualmente crecer hasta amenazar la vida. Este riesgo es mayor con los cánceres más profundamente invasivos y los cánceres de grados superiores. Por esta razón, sólo se administra quimioterapia antes de la cirugía (quimio neoadyuvante) o después de la cirugía (quimio adyuvante) para disminuir la probabilidad de que el cáncer regrese en un lugar distante. No está claro cuál es el mejor método. Cada uno tiene sus ventajas.
Otra opción puede ser la resección transuretral (TUR) seguida por radiación y quimioterapia. Este método se emplea únicamente cuando hay un solo tumor, un tumor pequeño sin CIS en la biopsia y el tumor bloquea el flujo de orina de los riñones. Si el cáncer recurre y no puede ser controlado por el tratamiento local, todavía se puede hacer una cistectomía. Si se usa este tratamiento, usted necesitará frecuentemente exámenes de seguimiento minuciosos. Algunos expertos recomiendan que se repita una cistoscopia con biopsia durante el tratamiento con quimioterapia y radiación. Si se encuentra cáncer en la biopsia, será necesaria una cistectomía.
Para los pacientes que no pueden someterse a una operación mayor debido a otras afecciones de salud graves, se puede usar una TUR, radiación o quimioterapia como único tratamiento. Si el paciente se encuentra lo suficientemente bien de salud, se puede administrar quimioterapia junto con radioterapia para ayudar a que funcione mejor.
Etapa III
Estos cánceres han alcanzado el exterior de la vejiga y pueden haber crecido hacia los órganos o los tejidos cercanos. Los cánceres en etapa III son tratados mayormente de la misma manera que los tumores en etapa II. La cistectomía radical con extirpación de los ganglios linfáticos cercanos es el tratamiento convencional para el cáncer de vejiga en etapa III. La cistectomía parcial es rara vez una alternativa para los cánceres en etapa III.
A menudo se administra la quimioterapia antes de la cirugía. A esto se le llama terapia neoadyuvante. Esta terapia puede reducir el tamaño del tumor, lo que puede facilitar la cirugía. Esto puede ser especialmente útil para los tumores T4a. Además, la quimioterapia puede destruir cualquier célula cancerosa que se haya propagado a otras áreas del cuerpo. Este método ha demostrado que ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo en comparación con la cistectomía sola. Cuando se administra la quimioterapia primero, se pospone la cirugía para remover la vejiga. Este retraso no es un problema si la quimioterapia ocasiona que el tamaño del cáncer de vejiga se reduzca, pero puede ser perjudicial si el tumor continúa creciendo durante la quimioterapia.
Algunos pacientes reciben quimioterapia después de una cirugía, lo que se llama tratamiento adyuvante. El objetivo de la terapia adyuvante es destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado después de la cirugía pero que es demasiado pequeña para ser vista. La quimioterapia administrada sólo después de la cistectomía puede ayudar a los pacientes a estar sin cáncer por más tiempo, pero hasta el momento no está claro si ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo.
Algunos pacientes con cánceres con T3a pueden ser tratados con resección transuretral (TUR) del tumor seguida de una combinación de quimioterapia y radiación. Si esto no da buenos resultados y se encuentra cáncer al repetir la cistoscopia, entonces puede que el paciente necesite una cistectomía. Este método para preservar la vejiga no es una opción si la vejiga tiene más de un tumor, si hay CIS, o si el tumor está bloqueando el flujo urinario de un riñón.
Para los pacientes que no pueden someterse a una operación mayor debido a otras afecciones de salud graves, se puede usar una TUR, radiación o quimioterapia como único tratamiento. Si el paciente se encuentra lo suficientemente bien de salud, se puede administrar quimioterapia junto con radioterapia para ayudar a que funcione mejor.
Etapa IV
Estos cánceres han alcanzado la pared abdominal o pélvica (tumores T4b) o se han propagado a los ganglios linfáticos adyacentes o a partes distantes del cuerpo.
En la mayoría de los casos, la cirugía (incluso cistectomía radical) no puede remover todo el cáncer en esta etapa. Por lo tanto, estos cánceres son muy difíciles de tratar exitosamente. Por lo general, el tratamiento se concentra en retrasar el crecimiento y la propagación del cáncer, ayudarle a vivir más tiempo y a sentirse mejor. Si su médico recomienda cirugía como opción de tratamiento, asegúrese de entender cuál es el objetivo de la cirugía (ya sea tratar de curar el cáncer, ayudar a vivir por más tiempo, o ayudar a prevenir o aliviar los síntomas de la enfermedad) antes de decidir el tratamiento.
Para los cánceres de vejiga en etapa IV que no se han propagado a partes distantes, la quimioterapia (con o sin radiación) usualmente es el primer tratamiento. Si el tamaño del cáncer se reduce en respuesta al tratamiento, una cistectomía puede ser una opción. Los pacientes que no pueden tolerar quimioterapia (debido a otros problemas de salud) a menudo son tratados con radioterapia.
Para los cánceres de vejiga en etapa IV con propagación a distancia, la quimioterapia usualmente es el primer tratamiento, algunas veces junto con cistectomía radical o radioterapia. Los pacientes que no pueden tolerar quimioterapia (debido a otros problemas de salud) a menudo son tratados con radioterapia. A veces se hace una derivación urinaria sin cistectomía para prevenir o aliviar un bloqueo de orina que de otra forma podría producir daño grave a los riñones.
Debido a que es poco probable que el tratamiento cure estos cánceres, participar de un estudio clínico pudiera ofrecerle acceso a formas más nuevas de tratamientos que pudieran ayudarle a vivir por más tiempo o a aliviar síntomas.
Cáncer de vejiga recurrente
Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama cáncer recurrente. La recurrencia puede ser local (en o cerca del lugar donde comenzó) o distante (propagación a órganos tal como los pulmones o los huesos). El pronóstico y el tratamiento del cáncer de vejiga recurrente dependen de la localización y extensión del cáncer recurrente y del tipo de tratamiento que se administró anteriormente. Si el cáncer continúa creciendo durante el tratamiento o regresa, el tratamiento adicional dependerá de la extensión del cáncer, los tratamientos que se han usado, la salud de la persona y si ésta desea tratamiento adicional.
Por ejemplo, los cánceres de vejiga no invasivos a menudo recurren localmente en la vejiga. El nuevo cáncer se puede encontrar en la misma localización del cáncer original o en otras partes de la vejiga. A menudo, estos tumores son tratados de la misma manera que el tumor original. No obstante, si el tumor continúa regresando, entonces el paciente puede que necesite con el tiempo una cistectomía.
Por otro lado, los cánceres que recurren en localizaciones distantes pueden ser más difíciles de extirpar con cirugía y pudieran requerir otros tratamientos, como la quimioterapia o la radioterapia.
En algún momento, puede que sea evidente que los tratamientos ya no estén controlando el cáncer. Si usted quiere continuar con el tratamiento contra el cáncer, puede que usted considere tomar parte de un estudio clínico de tratamientos más nuevos para el cáncer de vejiga. Aunque éstos no siempre son la mejor opción para cada persona, puede que le beneficien a usted como a otros pacientes en el futuro.
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