Existen muchas maneras de aliviar el dolor causado por metástasis en los huesos. Algunos tratamientos son dirigidos a las células cancerosas para matarlas, retrasar su crecimiento o reducir el daño en los huesos. Aun así, estos tratamientos puede que no alivien inmediatamente el dolor o hacer que desaparezca por completo.
Si su tratamiento no alivia su dolor, infórmeselo inmediatamente a su médico o enfermera. No tema usar medicamentos u otros tratamientos, inclusive terapias complementarias que le ayuden a aliviar el dolor. Un alivio eficaz del dolor ayudará a que se sienta mejor. Le facilitará enfocarse en las cosas que le hacen sentir feliz y que son importantes en su vida.
El medicamento por vía oral es la manera más común de tratar el dolor. Con frecuencia se usan dos o más medicamentos juntos. Puede que su doctor comience con medicamentos tales como acetaminofeno (Tylenol®) o medicamentos antiinflamatorios no esteroidales, como ibuprofeno (Motrin®). Estos medicamentos pueden ser muy útiles en el tratamiento del dolor en los huesos. Si estos medicamentos no ayudan, probablemente le darán un opioide (un medicamento contra el dolor a base de morfina). Los opioides comúnmente usados incluyen la codeína, la hidrocodeína, la morfina y la oxidocona. La codeína y la hidrocodona se consideran opioides "leves", mientras que la morfina y la oxicodona son más fuertes. Los opioides se consideran los mejores medicamentos para ayudar a controlar el dolor de los pacientes con cáncer.
Muchas personas no están dispuestas a tomar opioides porque les preocupa la adicción. Cuando se administran según se indica para controlar el dolor, la adicción a estos medicamentos ocurre en pocas ocasiones. Además, pudiera preocuparle que las medicinas pudieran hacerle sentir soñoliento y que esto pudiera afectar sus actividades habituales. En realidad, la somnolencia se alivia con el pasar del tiempo, y la ausencia de dolor puede ayudarle a enfocarse en lo que es más importante para usted. Éstas son solo algunas de las razones por las que no debe dudar en pedir medicinas contra el dolor.
Si usted tiene dolor y le han prescrito analgésicos contra el dolor, debe tomarlos regularmente. Es mejor prevenir el dolor que tratarlo una vez comenzado. Mantenga al equipo que atiende el cáncer informado sobre cómo las medicinas están funcionando, y si usted puede trasladarse bien y cuidarse a sí mismo. Si las medicinas no están surtiendo efecto, el equipo que atiende el cáncer debe tratar otras maneras de controlar su dolor. Para obtener más información sobre cómo manejar el dolor, consulte nuestro documento Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y sus seres queridos.
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