Asbesto
¿Qué es el asbesto?
El asbesto se conforma por un grupo de minerales que se da naturalmente en forma de conjunto de fibras. Estas fibras, que se encuentran en la tierra y en las piedras en muchas partes del mundo, están hechas de silicio, oxígeno y otros elementos. Existen dos tipos principales de fibras de asbesto:
- Las fibras de asbesto serpentinas están en forma de rizo. El asbesto más común de uso industrial, conocido como crisotilo o asbesto blanco, tiene fibras rizadas.
- Las fibras de asbesto anfíbolas están en forma de agujas rectas. Existen varios tipos de fibras anfíbolas como amosita, crocidolita, tremolita, actinolita y antofilita
Los anfíbolos (particularmente la crocidolita) se consideran más propensos a causar cáncer, aunque incluso los fibras más comúnmente usadas de crisotilo han sido relacionadas con la enfermedad.
Las fibras de asbesto son fuertes, resistentes al calor y a muchos químicos, y no son conductoras de la electricidad. Por consecuencia, el asbesto se ha usado como material aislante desde hace bastante tiempo. Desde la revolución industrial, el asbesto se ha utilizado para aislar fábricas, escuelas, casas y barcos, al igual que para fabricar partes de los frenos y el embrague de automóviles, tejas para techos, losas para el piso, cemento, textiles y cientos de otros productos.
Entre 1900 y 1905, crecía la evidencia que mostraba que la respiración en lugares con fibras de asbesto causaba deformidad cicatricial en los pulmones. En esos primeros años, la exposición al polvo de asbesto en el lugar de trabajo no estaba controlada. Inglaterra fue el primer lugar durante la década de 1930 en donde se tomaron medidas para proteger a los trabajadores de la industria del asbesto al instalar sistemas de ventilación y escape de emisiones. No obstante, durante los grandes esfuerzos de construcción de barcos en la Segunda Guerra Mundial, una gran cantidad de trabajadores estuvieron expuestos a niveles elevados de asbesto.
Durante la segunda mitad del siglo veinte, a medida que se fueron detectando mejor los cánceres relacionados con el asbesto, se fueron tomando medidas para reducir la exposición, estableciéndose así los estándares contra la exposición. Además de un manejo más cauteloso, ha habido una dramática disminución en la importación y uso del asbesto desde mediados de la década de 1960, y se han creado materiales aisladores alternativos. Como consecuencia de esto, la exposición al asbesto ha disminuido drásticamente en los Estados Unidos. Sin embargo, el asbesto es utilizado todavía en algunos productos y existe un potencial de exposición en algunos edificios antiguos y tuberías, entre otras estructuras. Y también, en muchos otros países hay un uso más prominente del asbesto.
¿Cómo se exponen las personas al asbesto?
Las personas se exponen al asbesto principalmente al inhalar las fibras que están en el aire que respiran. Puede que esto ocurra durante la minería y procesado del asbesto, así como durante la producción de productos que contengan asbesto o la instalación de material aislante con asbesto. Puede que también suceda durante la demolición o renovación de edificios viejos, o cuando se comienza a desbaratar material antiguo que contiene asbesto. En cualquiera de estas situaciones, las fibras de asbesto tienden a crear un polvo compuesto de diminutas partículas que pueden flotar en el aire.
Además, las fibras del asbesto pueden ingerirse al tragarlas, lo cual puede que ocurra cuando las personas consumen alimentos o líquidos contaminados (tales como agua que fluye por tuberías de cemento de asbesto). También puede ocurrir cuando las personas tosen el asbesto que han inhalado y luego tragan su saliva.
Muchas personas se exponen a muy bajos niveles de asbesto que se encuentra naturalmente al aire libre, como resultado de la erosión de piedra que contiene asbesto. El potencial de dicha exposición es mayor en regiones donde las rocas tienen un mayor contenido de asbesto. En algunas regiones, el asbesto puede detectarse en el suministro de agua, así como en el aire. Puede liberarse en el agua por medio de varias fuentes, tales como la erosión de depósitos naturales, la corrosión de las tuberías de cemento de asbesto y la descomposición de los materiales de techado que contienen asbesto, que son transportados posteriormente a los alcantarillados.
No obstante, las personas con una exposición mayor son las que trabajaron en la industria del asbesto, tales como la construcción de barcos y manejo de material aislante. Muchas de estas personas recuerdan haber trabajado en densas nubes de polvo de asbesto, día tras día.
Los familiares de los trabajadores del asbesto también pueden estar expuestos a un mayor nivel, puesto que los trabajadores traer fibras del asbesto a casa a través de la ropa y pueden ser inhaladas por los demás en el hogar.
La exposición al asbesto en edificios viejos también es una preocupación existente. Si los materiales de construcción, tales como el aislamiento, las tejas y las losas comienzan a descomponerse con el tiempo, pueden encontrarse fibras de asbesto en el aire interior, lo que pudiera representar una amenaza para la salud humana. No existe riesgo a la salud si el asbesto está afianzado en productos terminados intactos, tales como paredes y losas. Siempre y cuando el material no sea dañado ni desbaratado (por ejemplo, al taladrar o remodelar), las fibras no se desprenderán hacia el aire. Los trabajadores de mantenimiento que barren y desechan el polvo de asbesto, o que manejan materiales dañados que contienen asbesto, se exponen con frecuencia a niveles más altos que los demás residentes de esos edificios. La eliminación del asbesto de las casas y otros edificios también puede ocasionar alguna exposición, aunque los trabajadores de la actualidad en la eliminación de asbestos están entrenados en el uso del equipo protector adecuado para minimizar la exposición.
Aunque el uso de asbesto ha disminuido en muchos países industrializados, su uso sigue siendo un peligro para la salud que está presente en otras partes del mundo. Mucha de la producción mundial de asbesto se utiliza en Europa del Este, Latinoamérica y Asia, y su uso está incrementando en muchas de estas regiones. En 2005, la Organización Mundial de la Salud calculó que 125 millones de personas en el mundo estaban expuestas al asbesto en sus trabajos, a pesar de la sabida relación que tiene con el cáncer y otras enfermedades pulmonares por más de 60 años.
¿Causa cáncer el asbesto?
Hay evidencia obtenida a través de estudios, tanto en personas como en animales de laboratorio, que demuestran que el asbesto puede incrementar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Cuando las fibras del asbesto en el aire son inhaladas, puede que éstas que se peguen a la mucosidad de la garganta, tráquea, bronquios (vías respiratorias mayores de los pulmones) y puede que sean eliminadas al toser o al tragarse. Pero puede que algunas de las fibras alcance el extremo de las vías respiratorias menores en los pulmones, o penetrar en el recubrimiento exterior del pulmón y pared torácica (pleura). Puede que estas fibras irriten las células pulmonares o la pleura, lo cual eventualmente cause cáncer pulmonar o mesotelioma.
Estudios en personas
Cáncer de pulmón
La inhalación de las fibras de asbesto se ha asociado a un aumento en el riesgo del cáncer de pulmón en muchos estudios con trabajadores expuestos al asbesto. Por lo general, entre mayor sea la exposición al asbesto, mayor es el riesgo del cáncer de pulmón. La mayoría de los casos de cáncer de pulmón entre este grupo de personas ocurre al menos 15 años después de la exposición inicial al asbesto.
El riesgo del cáncer de pulmón entre los trabajadores expuestos al asbesto que también fuman es mayor que incluso si se suman ambos riesgos por separado.
No queda claro a qué tanto un bajo nivel o corta duración a la exposición de asbesto pudiera aumentar el riesgo del cáncer de pulmón.
Mesotelioma
El mesotelioma es un tipo raro de cáncer que afecta las membranas finas que cubren los órganos en la región del pecho (pleura) y el abdomen (peritoneo). El mesotelioma está estrechamente relacionado con el asbesto; la mayoría de los casos de mesotelioma son el resultado de la exposición directa al asbesto en el trabajo.
Los estudios han reportado un aumento en el riesgo de mesotelioma entre los trabajadores expuestos al asbesto, así como entre los familiares y las personas que viven en vecindades rodeadas de fábricas y minas de asbesto. Aunque el riesgo de desarrollar mesotelioma aumenta con la cantidad de exposición al asbesto, no hay forma de medir la cantidad mínima de esta exposición que induzca al mesotelioma. Sin embargo, los mesoteliomas ocurren en muy escasas ocasiones entre la población estadounidense.
Comúnmente los mesoteliomas requieren mucho tiempo para que se desarrollen. El tiempo entre la exposición inicial al asbesto y un diagnóstico de mesotelioma es por lo general de 30 años o más. Desafortunadamente, el riesgo de llegar a tener mesotelioma no se reduce tras la exposición inicial al asbesto. Parece ser que el riesgo es de por vida.
A diferencia del cáncer de pulmón, el riesgo de mesotelioma no es mayor entre los fumadores.
Otros tipos de cáncer
Hay estudios que también relacionan la exposición al asbesto en el trabajo con el cáncer de laringe y ovarios. Algunos estudios han sugerido también que la exposición al asbesto en el trabajo puede que esté asociado a otros tipos de cáncer, como el de esófago, estómago, colon y riñón. Sin embargo, los investigadores aún no tienen certeza si todos estos tipos de cáncer están realmente asociados la exposición al asbesto. No queda claro exactamente cómo el asbesto podría afectar en el riesgo de desarrollo de estos tipos de cáncer, pero ingerir asbesto al tragarse podría de alguna forma contribuir al riesgo.
Estudios de laboratorio
Las pruebas realizadas con distintos especies de roedores, usando varios métodos distintos de exposición, han confirmado que el asbesto causa cáncer en animales. Todas las formas comerciales de asbesto han producido tumores en animales. El tamaño y la forma de las fibras de asbesto influye la incidencia de tumores: las fibras más pequeñas y rectas parecen ser más peligrosas, quizá por ser más propensas a alcanzar las partes más profundas de los pulmones.
¿Qué dicen las agencias expertas en el tema?
Varias agencias (nacionales e internacionales) estudian distintos tipos de sustancias en el ambiente para determinar si pueden causar cáncer (una sustancia que causa cáncer o fomenta el crecimiento de un tumor se dice que es cancerígena o que es un carcinógeno). La Sociedad Americana Contra El Cáncer consulta con estas organizaciones para evaluar los riesgos que están basados en evidencias de estudios de laboratorio en animales, así como estudios con personas.
Varias agencias expertas han evaluado la naturaleza del asbesto como causante de cáncer basándose en pruebas en animales y humanos, como los ejemplos mencionados anteriormente.
La International Agency for Research on Cancer (IARC) es parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su principal meta es identificar causas del cáncer. La IARC clasifica el asbesto como un "carcinógeno humano conocido" en base a la información disponible.
El National Toxicology Program (NTP) se conforma por entidades de varias agencias gubernamentales de los EE.UU., incluyendo National Institutes of Health (NIH), Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y Food and Drug Administration (FDA). El NTP ha clasificado al asbesto como un "carcinógeno humano conocido".
La Environmental Protection Agency (EPA) de EE.UU. mantiene una base de datos, la Integrated Risk Information System (IRIS), la cual contiene información sobre los efectos en la salud humana provenientes de la exposición de varias sustancias en el ambiente. La EPA clasificó al asbesto como un carcinógeno humano.
Para más información sobre los sistemas de clasificación usados por estas agencias, refiérase a nuestro documento (disponible en inglés), Known and Probable Human Carcinogens.
¿Causa el asbesto algún otro problema de salud?
El mayor problema de salud causado por la exposición al asbesto, aparte del cáncer, es una enfermedad pulmonar llamada asbestosis. Cuando una persona respira altos niveles de asbesto a través del tiempo, algunas de las fibras se alojan profundamente en los pulmones. La irritación causada por las fibras eventualmente induce a que se genere tejido cicatricial (fibrosis) en los pulmones, lo cual puede dificultar la respiración. Los síntomas principales de la asbestosis son dificultad para respirar y tos crónica.
Cuando la asbestosis ocurre, generalmente es entre 10 y 20 años tras la exposición inicial al asbesto, y la enfermedad puede empeorar con el transcurso del tiempo. Mientras que es posible que la gente no presente síntomas graves, puede que otras personas estén realmente perjudicadas por problemas respiratorios. Desafortunadamente no existe tratamiento eficaz para este problema.
El asbesto puede además alcanzar el recubrimiento exterior de los pulmones (pleura), donde puede causar placas pleurales (zonas de tejido duro de tipo cicatricial en la pleura), así como engrosamiento de la pleura y efusiones pleurales (acumulación de fluido entre los pulmones y la pleura). Todas estas afecciones pueden dificultar la respiración.
¿Cómo puedo evitar la exposición al asbesto?
Si existe la posibilidad de estar expuesto al asbesto en su lugar de trabajo, por ejemplo, en la renovación de edificios viejos, entonces debe usar todo el equipo protector, así como seguir las prácticas laborales y los procedimientos de seguridad correspondientes para trabajar alrededor del asbesto (NCI). Si tiene inquietudes sobre la exposición del asbesto en su lugar de trabajo, hable sobre esta situación con su representante de la seguridad y la salud del trabajador, o directamente con su empleador. De ser necesario, la Occupational Safety & Health Administration (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional, OSHA por sus siglas en inglés), la cual es la agencia federal encargada de reglamentar la salud y seguridad en la mayoría de los lugares de trabajo, y puede ofrecerle más información o realizar una inspección.
Si usted vive en una casa antigua, puede que el aislamiento u otros materiales contengan asbesto. Un perito o experto en la materia puede inspeccionar su casa para determinar si hay asbesto y si éste representa algún riesgo de exposición. Esto puede implicar la realización de pruebas al aire para determinar los niveles de asbesto (como se mencionó anteriormente, el hecho de que haya asbesto en una casa no significa necesariamente que requiera ser eliminado; siempre y cuando el material no sea dañado ni desbaratado, por ejemplo al taladrar o remodelar, las fibras no se desprenderán hacia el aire). Si se requiere la eliminación de asbesto en su hogar, deberá emplear los servicios de un contratista calificado para hacer esta labor y evitar contaminar su hogar aún más, así como para que no cause alguna exposición para su familia y los trabajadores. Usted no deberá intentar eliminar por su cuenta los materiales que contengan asbesto.
¿Qué debo hacer si he estado expuesto al asbesto?
Si usted ha estado expuesto al asbesto, es importante determinar la cantidad de su exposición. Si usted estuvo expuesto sólo brevemente o a niveles muy bajos, es probable que el riesgo de que esto resulte en una enfermedad sea bajo. Sin embargo, si estuvo expuesto a niveles elevados o por periodos prolongados de tiempo, puede que esté a un riesgo aumentado de desarrollar ciertos tipos de cáncer, o de alguna de las otras enfermedades mencionadas anteriormente. Usted puede proteger su salud de varias formas:
- Si fuma, es extremadamente importante que deje de hacerlo. La evidencia sugiere que los trabajadores expuestos al asbesto que dejan de fumar puede reducir significativamente su riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
- Hable con su médico sobre si deberá someterse a revisiones rutinarias médicas para ver si hay indicios de enfermedad relacionada con el asbesto. Puede que quiera ir a consulta con un médico que cuente con experiencia con este tipo de enfermedades. Algunos médicos recomiendan que las personas con gran exposición al asbesto se sometan a radiografías o tomografías, así como a pruebas de la función pulmonar de forma periódica. Estas pruebas no pueden detectar las fibras de asbesto en sí, pero puede que detecten problemas de salud que puedan ser causados por las fibras.
- Informe a su médico en caso de que empiece a tener síntomas que podrían estar relacionados con la exposición al asbesto, como falta de aliento, tos nueva o que empeora, dolor o compresión en el pecho, dificultad para tragar o pérdida de peso no intencional. Consulte con su médico de inmediato por cualquier afección respiratoria que tenga.
- Pregunte a su médico sobre recibir vacunas contra la gripe y neumonía.
Si ha sido diagnosticado ya de alguna enfermedad relacionada con el asbesto, hay lugares a los que puede acudir por ayuda financiera con el tratamiento. Puede que algunas personas que padecen alguna de estas enfermedades sean elegibles para la cobertura de Medicare. Puede que haya gente que también califique para recibir ayuda, incluyendo pagos de facturas médicas, bajo las leyes estatales de compensación al trabajador. Debido a que los requisitos de elegibilidad varían de estado a estado, los trabajadores deberán ponerse en contacto con el comité de su estado sobre compensación para los trabajadores. Los veteranos elegibles puede que reciban atención médica en algún centro de atención médica afiliado al Departamento de Administración de Veteranos (VA) para enfermedades relacionadas con el asbesto.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana Contra El Cáncer
La siguiente información relacionada también puede ayudarle. Estos materiales pueden consultarse en nuestro sitio Web o solicitarse en nuestra línea telefónica gratuita, si llama al 1-800-227-2345.
Known and Probable Human Carcinogens
Organizaciones nacionales y sitios en Internet*
Además de la Asociación Americana Contra el Cáncer, existen otras fuentes de información y apoyo las cuales incluyen:
Agency for Toxic Substances and Disease Registry (ATSDR)
Teléfono sin cargo: 1-888-422-8737
Sitio Web: www.atsdr.cdc.gov
Página sobre asbesto: www.atsdr.cdc.gov/asbestos/index.html
Environmental Protection Agency (EPA)
Teléfono: 1-202-566-0517
Sitio Web: www.epa.gov
Página sobre asbesto: www.epa.gov/asbestos
National Cancer Institute (NCI)
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237
Sitio Web: www.cancer.gov
La exposición al asbesto y el riesgo de cáncer: www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Risk/asbestos
National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH)
Teléfono sin cargo: 1-800-232-4636
Sitio Web: www.cdc.gov/niosh
Página sobre asbesto: www.cdc.gov/niosh/topics/asbestos
Occupational Safety & Health Administration (OSHA)
Teléfono sin cargo: 1-800-321-6742
Sitio Web: www.osha.gov
Página sobre asbesto: www.osha.gov/SLTC/asbestos/index.html
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle. Póngase en contacto con nosotros durante horas de oficina para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en www.cancer.org.
Referencias
Agency for Toxic Substances and Disease Registry. Asbestos: Health Effects. 2008. Accessed at www.atsdr.cdc.gov/asbestos/asbestos/health_effects/index.html on January 12, 2010.
International Agency for Research on Cancer. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans. Supplement 7: Overall Evaluations of Carcinogenicity: An Updating of IARC Monographs Volumes 1 to 42. 1987. Accessed at
http://monographs.iarc.fr/ENG/Monographs/suppl7/Supp7-24.pdf on January 12, 2010.
Straif K, Benbrahim-Tallaa L, Baan R, et al, for the WHO International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group. A review of human carcinogens--part C: metals, arsenic, dusts, and fibres. Lancet Oncol. 2009;10:453−454.
US Department of Health and Human Services. Public Health Service, National Toxicology Program. Report on Carcinogens, Eleventh Edition. 2005. Accessed at http://ntp.niehs.nih.gov/index.cfm?objectid=32BA9724-F1F6-975E-7FCE50709CB4C932 on January 12, 2010.
US Environmental Protection Agency. Integrated Risk Information System: Asbestos (CASRN 1332-21-4). 1993. Accessed at www.epa.gov/ncea/iris/subst/0371.htm on January 12, 2010.
US National Cancer Institute. Asbestos Exposure and Cancer Risk. 2009. Accessed at www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Risk/asbestos on January 11, 2010.
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