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Datos sobre el uso del tabaco en los niños y adolescentes

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Entendimiento del problema

Las buenas noticias: el número de jóvenes estadounidenses que fuman ha estado disminuyendo desde finales de la década de 1990.

Las malas noticias: las tasas de consumo de cigarrillos entre los estudiantes de nuevo ingreso y los que cursan su último año en la escuela a nivel medio superior (preparatoria o escuela secundaria previa a la universidad) son aún mayores que entre los adultos. Para el 12do año escolar (último año de enseñanza media superior, previo a los estudios universitarios), más de la mitad de los jóvenes fumadores habían intentado dejar de fumar por lo menos una vez durante el último año. Adicionalmente, alrededor de uno de cada siete jóvenes hombres en escuela media superior consume algún producto del tabaco de uso oral que no requiere fumarse (como el tabaco para masticar o escupir). Más del 2% de las jóvenes estudiantes de enseñanza media superior consume tabaco en estas formas. Y el consumo de cigarros (puros) también es común entre los adolescentes de este nivel educativo.

Los niños y adolescentes conforman un mercado fácil de atraer para la industria del tabaco, ya que a menudo son influenciados fácilmente por programas de TV, películas, publicidad y por lo que sus compañeros hacen y dicen. No están conscientes de lo difícil que puede ser dejar el hábito. Y el llegar a tener cáncer, enfisema, ceguera o impotencia puede que no les inquiete, pues los niños y adolescentes no suelen pensar mucho sobre las consecuencias respecto al futuro de su salud.

La información aquí contenida trata sobre el consumo de tabaco entre los niños y los adolescentes. Además ofrecemos algunos consejos para los padres, maestros y otros adultos que desean mantener a los niños alejados del tabaco.

Datos sobre los niños y el tabaco

Casi todos los fumadores comienzan a consumir tabaco cuando son jóvenes

Casi todas las personas que consumen tabaco por primera vez, lo hacen antes de graduarse de la escuela previa a la universidad (preparatoria, bachillerato, etc.). Una encuesta realizada en 2009 por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) encontró que casi la mitad de los estudiantes de preparatoria probaron fumar cigarrillos en algún momento. En 2009, más de 1 de cada 4 estudiantes de enseñanza media superior consumían tabaco.

La American Lung Association analizó una encuesta del CDC del 2008, en la que tras estudiar a un grupo de adultos que eran fumadores habituales, se determinó que el 85% comenzó a fumar habitualmente a los 21 años de edad o más jóvenes. Y el 68% comenzó a una edad igual o menor a los 18 años.

Mientras más joven comienza a fumar, más propenso será de convertirse en un fumador habitual cuando sea adulto. Además, los jóvenes que comienzan a fumar en una edad más temprana suelen afrontar más dificultad para dejar el hábito que las personas que comienzan más tarde.

Los niños que fuman tienen problemas de salud asociados con el hábito

Fumar cigarrillos es causante de graves problemas de salud entre los niños y adolescentes. Problemas como los siguientes se han reportado entre fumadores adolescentes habituales:

  • Episodios de tos.
  • Falta de aliento, incluso cuando no se está haciendo ejercicio.
  • Respiración sibilante o jadeante.
  • Dolores de cabeza más frecuentes.
  • Aumento en la producción de flema (mucosidad).
  • Enfermedades respiratorias.
  • Síntomas de resfriado y gripe más fuertes.
  • Deterioro de la condición física.
  • Deficiencia de la función y del crecimiento pulmonar.
  • Empeoramiento del estado general de salud.
  • Adicción a la nicotina.

A medida que se hacen mayores, los adolescentes que continúan fumando pueden esperar problemas como:

  • Enfermedades de las encías y pérdida de dientes.
  • Enfermedades crónicas pulmonares, como enfisema y bronquitis, la cuales limitan la capacidad de hacer ejercicio y actividades físicas.
  • Pérdida de la audición.
  • Problemas de la visión, como degeneración macular, la cual puede resultar en ceguera.
  • Enfermedad de los vasos sanguíneos, lo cual puede resultar en ataques cardiacos o infartos a una edad prematura.

Cada día, casi 4,000 menores de edad de 18 años o menos prueban su primer cigarrillo, y otros 1,000 se convierten en fumadores habituales. De éstos, alrededor de un tercio morirá prematuramente de una enfermedad relacionada con el hábito de fumar.

La mayoría de los fumadores jóvenes son adictos y se les dificulta dejar de fumar

La mayoría de los jóvenes que fuman de forma habitual, ya tienen una adicción a la nicotina. De hecho, ellos tienen la misma clase de adicción que tienen los fumadores adultos. Una grupo de investigación mantuvo bajo observación a fumadores habituales durante sus años de enseñanza media superior (preparatoria) y tras la graduación. Mientras estaban en la escuela, sólo el 5% contempló que seguirían siendo fumadores en cinco años. Pero de 7 a 9 años más tarde, el 63% aún continuaba fumando.

Por otro lado, la mayoría de los fumadores adolescentes indican que les gustaría dejar de fumar y muchos lo han intentado anteriormente sin éxito. Aquellos que tratan de dejar de fumar reportan síntomas de abstinencia muy parecidos a los que reportan los adultos.

El consumo de tabaco está asociado con otras conductas perjudiciales

La investigación ha mostrado que los adolescentes que consumen tabaco son más propensos a consumir alcohol y drogas ilegales que los que no consumen tabaco. Los fumadores son más propensos también a estar involucrados en peleas, portar armas, tener intentos de suicidio, padecer de problemas de tipo emocional como la depresión, y a tener conductas sexuales de alto riesgo.

El consumo de tabaco que no produce humo (para masticar y escupir) también es otro gran problema entre los jóvenes

El tabaco que no produce humo para masticar y escupir, es una alternativa a los cigarrillos menos letal, pero aún dañina. Existen muchos términos utilizados para referirse al tabaco que se coloca en la boca, como el tabaco para masticar, tabaco para escupir, tabaco oral o rapé.

El consumo de tabaco para escupir o que no produce humo en cualquiera de sus formas puede causar:

  • Cáncer oral (boca).
  • Cáncer de faringe (garganta) y laringe (caja sonora de la voz).
  • Cáncer de esófago (conducto de deglución [tragar]) y de estómago.
  • Cáncer de páncreas.
  • Retracción de las encías y enfermedades de las encías, lo cual puede empeorar hasta el punto de la pérdida de los dientes.
  • Leucoplasia: manchas precancerosas en la boca.
  • Adicción a la nicotina

Además, existe una relación entre este hábito y las enfermedades del corazón e infartos. La investigación también ha demostrado que los adolescentes que consumen tabaco para escupir o cualquier forma de tabaco oral también son más propensos a convertirse en fumadores.

Las prohibiciones para fumar promueven más el uso de otras formas de tabaco oral

Lamentablemente, las reglamentaciones recientemente aprobadas en muchos estados del país que prohíben fumar pudieran tener un efecto no intencional en el consumo de otros productos de tabaco de uso oral. Como lo recomendó el CDC, muchas escuelas ahora prohíben a los estudiantes, al personal, a los padres y a los visitantes fumar en las instalaciones de las escuelas, así como en los vehículos y eventos escolares. Debido a restricciones como éstas, las compañías de tabaco están realizando más esfuerzos de mercadeo destinados a sus productos de tabaco de consumo oral que no producen humo. Muchos de estos nuevos productos están siendo anunciados como alternativas más discretas en lugares donde se prohíbe fumar cigarrillos.

Uso de productos de tabaco de consumo oral para dejar de fumar

Algunas compañías promocionan el uso de los productos de tabaco de consumo oral como una alternativa para dejar de fumar, pero no existe evidencia de que cualquiera de dichos productos ayude a los fumadores a dejar el hábito. A diferencia de los tratamientos convencionales aprobados por la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. que han demostrado ser eficaces, como el tratamiento de reemplazo de nicotina, antidepresivos, bloqueadores de los receptores de nicotina y terapia conductual, los productos del tabaco de uso oral que no producen humo no han sido probados para ver si pueden ayudar a la persona a dejar de fumar.

Analice las cifras

Consumo de tabaco entre los estudiantes de enseñanza media (secundaria)

Las estadísticas más recientes sobre el uso del tabaco por estudiantes estadounidenses de escuela secundaria provienen de una encuesta realizada en 2009 por el CDC (los estudiantes de secundaria en EE.UU. se refiere a estudiantes de grado escolar 6, 7 y 8).

  • Más del 8% de los estudiantes indicó que usó alguna forma de tabaco (cigarrillos, productos de tabaco de consumo oral y el tabaco en polvo [rapé], cigarros, [puros], pipas, y cigarrillos de sabores como bidis o kreteks) al menos una vez en el mes anterior.
  • Alrededor del 5% de los estudiantes han fumado cigarrillos, y 4% ha fumado cigarros (puros). Por otro lado, alrededor del 3% de los estudiantes ha usado tabaco masticable u otro tipo de tabaco de consumo oral. Alrededor del 2% ha fumado pipas y el mismo número ha fumado los cigarrillos de sabores, llamados "bidis" (alrededor del 2%). Un poco más de 1% ha fumado los cigarrillos llamados "kreteks".
  • Los chicos (aproximadamente 10%) tenían una mayor tendencia que las chicas (aproximadamente 7%) a consumir alguna forma de tabaco. Contrario a años anteriores, los chicos son más propensos a fumar cigarrillos al igual que a usar otros productos de tabaco de consumo oral, bidis, kreteks, pipas o puros.

Consumo de tabaco entre los estudiantes de enseñanza media superior (preparatoria)

Las cifras más recientes provienen de la encuesta Youth Risk Behaviour del CDC en 2009 sobre tabaquismo entre los estudiantes de enseñanza media superior. Hay que tener en cuenta que estos estudios se llevaron a cabo exclusivamente con estudiantes que aún se encontraban cursando sus estudios. Aquellos estudiantes que abandonaron sus estudios presentan tasas mayores en el consumo de cigarrillos y el tabaquismo.

  • A escala nacional, alrededor del 26% de los estudiantes de preparatoria usaron algún tipo de tabaco (cigarrillo, cigarro, pipa, bidi, kretek o productos de tabaco de consumo oral que no producen humo) en por lo menos uno de los treinta días antes de la encuesta.
  • En promedio, alrededor de uno de cada cinco estudiantes (20%) fumó cigarrillos. Las jóvenes tenían casi la misma probabilidad de fumar que los hombres. Los estudiantes de raza blanca (23%) tenían una tendencia mayor a fumar en comparación con los de raza negra (10%) o los hispanos/latinos (18%).
  • Alrededor del 14% de los estudiantes de preparatoria habían fumado cigarros (puros) en los 30 días previos. Los estudiantes varones (19%) tuvieron una tendencia mayor a fumar cigarros en comparación con las estudiantes mujeres (9%).
  • Aproximadamente 9% de los estudiantes de preparatoria reportaron haber usado algún producto del tabaco de consumo oral por lo menos una vez en los 30 días previos a la encuesta. Alrededor del 15% de todos los chicos y más del 2% de las chicas que fueron encuestados reportaron haber usado algún producto del tabaco de consumo oral que no produce humo.
  • En una encuesta de 2007, de todos los estudiantes de escuela preparatoria que reportaron que fuman o que habían fumado, 61% trató de dejar el hábito al menos una vez durante el año previo a la encuesta, pero sólo 12% pudo lograrlo.
  • Otros usos del tabaco entre los estudiantes de escuela preparatoria incluyen las pipas (alrededor de 2%), los cigarrillos "bidis" (alrededor de 2%) y los cigarrillos "kreteks" (alrededor de 1%).

Fecha de última actualización: 12/05/2011
Fecha de último cambio o revisión: 12/05/2011

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