Las personas tienen muchas preguntas sobre el tabaco que algunas veces pueden ser difíciles de contestar. Podrían tener todo tipo de preguntas sobre cigarrillos, cigarros (puros) y otros productos de tabaco de consumo oral que no producen humo, así como sobre la nicotina, la adicción y dejar el hábito. A continuación se da respuesta a muchas de estas preguntas.
También respondemos algunas preguntas sobre cómo el hábito de fumar y el tabaquismo pueden afectar la salud de una apersona, incluyendo corazón, circulación sanguínea y pulmones. También abordamos el tema sobre el efecto que el tabaquismo tiene en un bebé antes de su nacimiento, así como el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades.
¿Existe alguna manera segura de fumar cigarrillos?
No. Todos los cigarrillos son dañinos para el cuerpo humano. Fumar en cualquier cantidad es peligroso.
Algunas personas fuman menos cigarrillos, tratando de que su hábito resulte menos dañino, lo cual es algo que a la mayoría de los fumadores les resulta muy difícil lograr. Lamentablemente, se ha visto en las investigaciones que incluso fumar pocos cigarrillos, como entre uno y cuatro al día, puede tener consecuencias graves a la salud, incluyendo un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca y un riesgo mayor de morir a una edad más temprana.
Algunos fumadores creen que las cigarrillos 'ligth' son de menor riesgo para la salud, lo cual no es cierto. Los estudios han encontrado que el riesgo de efectos graves contra la salud no es menor en los fumadores de cigarrillos con bajo contenido de alquitrán o “light”. Debido a esto, la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE.UU. ha prohibido el uso de los términos como "ligth", "ligero", "reducido" en cualquier venta de cigarrillos salvo que la FDA específicamente de su aprobación, algo que nunca ha dado hasta el momento.
Se considera que los cigarrillos enrollados a mano son una manera más económica y saludable de fumar, pero en realidad no son más seguros que las marcas comerciales. De hecho, se ha visto que existe un mayor riesgo de llegar a tener cáncer de laringe, esófago (conducto que conecta la boca con el estómago), boca y faringe (garganta) entre los fumadores de los cigarrillos enrollados a mano que han fumado mucho durante sus vidas, en comparación con los fumadores de cigarrillos empaquetados.
Se han estado vendiendo unas clases más nuevas de cigarrillos como "completamente naturales" que son anunciados como cigarrillos que no contienen químicos ni aditivos, y que son enrollados con filtros 100% algodón. No existe evidencia de que sean más saludables o más seguros que otros cigarrillos, ni hay una buena razón para creer que lo sean. El humo de estos cigarrillos, al igual que el humo de todos los cigarrillos, contiene muchos agentes que causan cáncer (carcinógenos) y toxinas que provienen del quemado del tabaco en sí, incluyendo alquitrán y monóxido de carbono.
Incluso los cigarrillos herbarios que no contienen tabaco, producen alquitrán y monóxido de carbono, y son dañinos a su salud. En conclusión, no existe una manera segura de fumar.
¿Son menos peligrosos los cigarrillos mentolados?
Los cigarrillos mentolados no son más seguros de fumar que los demás. De hecho, éstos pueden incluso ser más peligrosos. El mentol agregado produce una sensación de frescura en la garganta al inhalar el humo. También disminuye el reflejo de la tos y cubre la sensación de sequedad en la garganta que los fumadores a menudo presentan. Las personas que fuman los cigarrillos mentolados pueden inhalar más profundamente y mantienen el humo por más tiempo.
Alrededor de un cuarto (25%) de todos los cigarrillos vendidos en los Estados Unidos son mentolados. Estos cigarrillos son los más populares entre los menores de edad, las personas de raza negra, la comunidad hispana y los fumadores pertenecientes a otros grupos minoritarios.
Hay estudios que han demostrado que las personas que fuman cigarrillos mentolados suelen tener menos probabilidades de tratar de abandonar el hábito y de tener éxito cuando tratan de hacerlo. Al menos un investigador propuso que los fumadores de estos cigarrillos pudiesen intentar cambiar a los cigarrillos no mentolados, antes de que abandonen el hábito por completo, para así mejorar las probabilidades de éxito.
La mayoría de las personas no saben que muchas de las marcas de cigarrillos que no son publicitadas como cigarrillos mentolados a menudo contienen una pequeña cantidad de mentol. Incluso las pequeñas cantidades de mentol que son demasiado reducidas como para poder se detectadas por el fumador, tienen la capacidad de hacer que el cigarrillo parezca más suave de fumar y menos irritante. Estas pequeñas cantidades de mentol pueden facilitar la formación del hábito entre fumadores primerizos.
¿Son realmente adictivos los cigarrillos?
Sí. La nicotina en el humo del cigarrillo puede causar adicción. La nicotina es una droga que resulta tan adictiva como la heroína y la cocaína:
- Cuando se inhala en pequeñas cantidades, la nicotina produce sensaciones de placer que estimulan al fumador a fumar más. La nicotina actúa en la química del cerebro y el sistema nervioso central, afectando el estado de ánimo del fumador. Funciona como otras drogas adictivas al inundar los circuitos cerebrales sobre la compensación con dopamina (un mensajero químico). La nicotina también provoca un "subidón" de adrenalina en una cantidad que no es suficiente como para ser notada, pero bastante como para acelerar su corazón y elevar su presión sanguínea.
- La nicotina llega al cerebro en cuestión de segundos después de una bocanada, aunque sus efectos comienzan a disiparse en pocos minutos. Esto es lo que con más frecuencia causa que el fumador encienda otro cigarrillo. Si el fumador no fuma de nuevo pronto, los síntomas de abstinencia atacan y empeoran con el transcurso del tiempo.
- Al fumador típico le toma alrededor de 10 bocanadas fumar cada cigarrillo. Una persona que fuma una cajetilla al día se suministra alrededor de 200 "entradas" de nicotina cada día.
- Los fumadores suelen volverse dependientes de la nicotina y experimentan síntomas físicos y emocionales (mentales o psicológicos) de abstinencia cuando dejan de fumar. Estos síntomas incluyen: irritabilidad, nerviosismo, dolor de cabeza y trastornos del sueño. Sin embargo, el indicador verdadero de la adicción es que las personas aún fuman a pesar de que saben que fumar es perjudicial para ellos, pues afecta sus vidas, su salud y sus familias de maneras no saludables. La mayoría de las personas que fuman quieren dejar el hábito.
Los investigadores también están analizando las otras sustancias químicas que se encuentran en el tabaco de los cigarrillos, las cuales dificultan que las personas dejen de fumar. En el cerebro de los animales, el humo del tabaco causa cambios químicos que no son explicados completamente por los efectos de la nicotina.
¿Qué hace la nicotina?
En altas dosis, la nicotina es un veneno que puede causar la muerte a una persona al paralizar los músculos empleados al respirar. Pero los fumadores suelen inhalarla en pequeñas cantidades que el cuerpo puede descomponerla y eliminarla rápidamente. La primera dosis de nicotina hace que la persona se mantenga despierta y alerta, mientras que las dosis posteriores hacen que la persona se sienta calmada y relajada.
La nicotina puede hacer que los nuevos fumadores, así como las personas que fuman habitualmente, y que reciben una dosis excesiva de nicotina, se sientan mareados o con nauseas. Las palpitaciones del corazón en estado de reposo, en los jóvenes que fuman, aumentan de dos a tres latidos por minuto. Además, la nicotina reduce la temperatura de la piel y disminuye el flujo de sangre en las piernas y los pies. Puede que desempeñe un papel importante en aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca o apoplejía en el fumador, pero otras sustancias en el humo del cigarrillo son más propensas a provocar esto.
Muchas personas tienen la concepción errónea de que la nicotina es la sustancia en el tabaco que causa cáncer. Esta creencia puede causar que algunas personas eviten el uso de la terapia de reemplazo de nicotina al tratar de dejar de fumar. La nicotina es lo que hace y mantiene a la persona adicta al tabaco, pero son las otras sustancias en el tabaco las causantes de cáncer. Algunos estudios hechos en animales reportan que la nicotina puede que contribuya al crecimiento y propagación de los tumores, pero no se sabe aún si esto sucede en humanos y se requiere realizar más investigación al respecto.
¿Por qué las personas comienzan a fumar?
La mayoría de los personas comienza a fumar en su adolescencia. Quienes tienen amigos y/o tienen padres que fumen son más propensos a comenzar a fumar que las personas que no están rodeados de fumadores. Algunos adolescentes indican que "sólo querían probar", o que fumar les parecía "chévere", "en onda" o "súper".
Los anuncios de la industria tabacalera, las ofertas especiales y otras actividades de promoción de sus productos son una gran influencia en nuestra sociedad. La industria tabacalera gasta miles de millones de dólares cada año en la creación y mercadeo de anuncios que presentan el acto de fumar como algo emocionante, glamoroso y no peligroso.
A pesar de que los anuncios de marcas de cigarrillos fueron prohibidos en las películas mediante el acuerdo estipulado en el Tobacco Master Settlement Agreement de 1998, los cigarrillos aparecieron en tres de cada cuatro películas de taquilla exitosa durante el 2005. Más de la tercera parte de las películas son de clasificación para una audiencia juvenil. El número de películas con escenas en donde se consume tabaco ha disminuido desde el 2005, pero durante el 2010, más del 30% de las películas más taquilleras con clasificación para una audiencia infantil y adolescente contenía escenas en donde se consumía tabaco. Y los estudios han reportado que los jóvenes que ven el hábito de fumar en las películas tienen una probabilidad mayor de comenzar a fumar.
Los anuncios televisivos relacionados con el hábito de fumar han estado vetados durante muchos años, pero las películas que muestran marcas de productos del tabaco son mucho más propensas a tener escenas en las que se esté fumando como parte de sus cortos promocionales para la televisión. Esto parece abatir el propósito del veto de publicidad televisiva.
¿Quiénes son más propensos a hacerse adictos?
Cualquier persona que comienza a fumar puede hacerse adicto a la nicotina. Los estudios han comprobado que las personas que empiezan a fumar durante la adolescencia son más propensas a formar un hábito. Entre más joven sea la persona cuando comienza a fumar, mayor probabilidad existe que se vuelva adicto a la nicotina. Según la American Lung Association, un 68% de los fumadores adultos comenzó a fumar habitualmente a los 18 o menos años de edad. Y el 85% comenzó al cumplir los 21 o más jóvenes.
¿Cuántas personas consumen tabaco?
El hábito de fumar cigarrillos entre la población adulta de Estados Unidos ha disminuido del 42% en 1965 a 19% en 2010 (año en el que las más recientes cifras están disponibles). Sigue siendo todavía la forma más común de consumo de tabaco en los EE.UU.: alrededor de 45 millones de adultos fuman cigarrillos en la actualidad. Aproximadamente el 22% de hombres y 17% de mujeres eran fumadores de cigarrillos en 2010. El nivel académico de las personas está asociado con un menor índice de fumadores entre personas con un mayor grado de estudios. En los EE.UU., el mayor número de fumadores se encuentra en las regiones sur (21%) y del medio oeste (22%), mientras que el número de fumadores es menor en la región oeste (16%) del país.
El consumo de tabaco no se limita a los cigarrillos, pues otras formas de consumirlo también son comunes. En 2010, una encuesta realizada por la US Substance Abuse and Mental Health Administration reportó que 8.9 millones de personas consumían productos del tabaco de uso ora que no requiere fumarse (como el tabaco para masticar o escupir). La misma encuesta reporta que 13.2 millones fumaron cigarros (puros) y 2.2 millones consumieron tabaco mediante pipas para fumar.
¿Es común el hábito de fumar entre los jóvenes?
Sí. El consumo de tabaco, incluyendo fumar cigarrillos, productos de uso oral e inhalar tabaco en polvo (rapé), es común entre los jóvenes en los Estados Unidos, según las encuestas más recientes del gobierno.
A pesar de la reducción en los años recientes, aproximadamente uno de cada tres (30%) hombres y una de cada cinco (22%) mujeres en sus años de estudiante consumió algún tipo de tabaco en 2009 durante el mes anterior a la encuesta. Aproximadamente uno de cinco estudiantes (20%) fue considerado como fumador de cigarrillos. Más de la mitad de estos estudiantes (51%) reportaron que han tratado de dejar de fumar durante el año pasado. El fumar cigarros (puros) también era común entre los estudiantes de escuela a nivel medio-superior (cerca del 14%).
Además, alrededor del 7% de mujeres estudiantes y 10% de hombres estudiantes de escuela a nivel medio consumieron alguna forma de tabaco, siendo el cigarrillo la más común (alrededor del 5%).
Tanto en escuela a nivel medio (secundaria) como a nivel medio-superior (preparatoria), el consumo de tabaco fue mayor entre los hombres estudiantes que entre las mujeres estudiantes.
Otros problemas se han asociado con el hábito de fumar. Los estudios han mostrado que los estudiantes que fuman también tienen más probabilidad de consumir otras drogas, involucrarse en peleas, portar armas, intentar suicidarse y participar en actividades sexuales de riesgo.
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