Si usted detecta cambios o algo inusual en uno de sus senos, es importante que vea a un médico o enfermera lo más pronto posible. No obstante, recuerde que la mayoría de los cambios en los senos no son cáncer. Sólo porque su médico quiere que usted se haga una biopsia no significa que tenga cáncer de seno, ya que cuatro de cada cinco resultados de biopsia no son cáncer. Sin embargo, extraer y examinar el tejido del área sospechosa del seno es la única manera de saber con certeza.
Las afecciones no cancerosas del seno son muy comunes y nunca ponen en peligro la vida. Los dos tipos principales son los cambios fibroquísticos y los tumores benignos del seno.
Cambios fibroquísticos
Los cambios fibroquísticos son cambios benignos en el tejido del seno que se presentan en aproximadamente 50% de todas las mujeres en algún momento de sus vidas. A menudo este cambio sucede justo antes de que un periodo menstrual vaya a comenzar. Aunque anteriormente se conocían como enfermedad fibroquística, no son una enfermedad en lo absoluto. Estos cambios pueden causar quistes (sacos llenos de líquido) y áreas de abultamiento, engrosamiento, hipersensibilidad, secreciones o dolor en el seno. Si los quistes causan dolor se pueden tratar mediante la extracción del líquido con una aguja y jeringa, aunque luego se pueden llenar nuevamente.
Un quiste no puede diagnosticarse mediante un examen físico por sí solo, así como tampoco mediante un mamograma solamente. Para asegurarse que una protuberancia (masa) es realmente un quiste, el médico puede realizar una ecografía del seno o extraer el líquido del quiste con una aguja delgada y hueca.
Un quiste contiene líquido. Si una masa tiene alguna parte sólida, no se trata ya de un simple quiste y puede que se requiera de más estudios. Algunas masas pueden ser observadas con mamogramas, pero puede que para otras se necesite realizar una biopsia. El tamaño, la forma y los márgenes (bordes) de la masa ayudan al médico a determinar si hay cáncer.
Las masas y áreas de engrosamiento causadas por los cambios fibroquísticos son casi siempre inofensivas. Si los cambios fibroquísticos causan molestia o dolor, los médicos pueden sugerir que evite la cafeína o que reduzca el consumo de sal. En casos graves, los médicos pueden recetar medicamentos que podrían ayudar a reducir o aliviar los síntomas.
Tumores benignos del seno
Los tumores benignos del seno son áreas no cancerosas en las que las células del seno han crecido de forma anormal y rápida, a menudo formando una masa. Contrario a los quistes, los cuales están llenos de líquido, los tumores son sólidos. Puede que los tumores benignos causan algún dolor, pero no son peligrosos y no se propagan fuera del seno hacia otros órganos. Aún así, es importante saber sobre algunas condiciones benignas del seno, como los papilomas y la hiperplasia atípica, por que las mujeres con estas condiciones presentan un riesgo mayor de padecer cáncer del seno. Para más información, consulte nuestro documento Afecciones no cancerosas del seno.
Hacer una biopsia es la única forma de saber si una masa es benigna o si se trata de cáncer (vea la sección "Tipos de biopsias" para más información). En una biopsia, se extirpa parte de la protuberancia o el área sospechosa y se examina con un microscopio.
Si un tumor benigno es grande, puede cambiar el tamaño y forma del seno. Dependiendo del tamaño y de la cantidad de tumores benignos, los médicos pueden recomendar la extirpación mediante cirugía.
Si el tumor benigno está creciendo hacia el tejido de los conductos mamarios, puede causar secreción anormal del pezón. En algunos casos, esto se puede tratar con cirugía para extirpar el tumor.
Otras afecciones benignas del seno
Mastitis
La mastitis es una infección del seno que la mayoría de las veces ocurre en mujeres que están amamantando. Los senos se pueden tornar rojos, calientes y provocar dolor. La mastitis se trata con antibióticos. Si la mastitis no mejora después de tomar antibióticos, es importante que le informe inmediatamente a su médico. Algunos cánceres del seno pueden parecerse mucho a infecciones.
Necrosis adiposa
La necrosis grasa algunas veces se presenta cuando una lesión en el seno cicatriza, dejando tejido cicatricial que se puede palpar como una masa. Una biopsia puede determinar si se trata de cáncer. Algunas veces, cuando el seno resulta lesionado, se forma durante la cicatrización un quiste de aceite (área llena de líquido) en vez de tejido cicatricial. Los quistes de aceite se pueden diagnosticar y tratar mediante la extracción (aspiración) del líquido interno.
Ectasia ductal
La ectasia ductal es común y en la mayoría de los casos afecta a las mujeres entre los 40 y 59 años de edad. Generalmente los síntomas son una secreción verde, negra, espesa o pegajosa del pezón, sensibilidad o enrojecimiento del pezón y del área alrededor del mismo. La ectasia ductal también puede provocar una masa dura, la cual por lo general se somete a una biopsia para asegurar que no se trate de cáncer. Si el enrojecimiento no mejora, puede que sea necesario hacer una biopsia para asegurarse de que no es cáncer.
Feedback

