El cáncer de seno es más fácil de tratar cuando se detecta en su estado inicial, cuando el tumor es pequeño y no se ha propagado. No existe una manera de predecir quién padecerá cáncer de seno y quién no. Por estas razones, se recomiendan las pruebas rutinarias de detección temprana (para determinar si hay cáncer de seno cuando no haya síntomas). A continuación le presentamos las guías publicadas por la Sociedad Americana Contra El Cáncer para garantizar la detección temprana del cáncer de seno:
- A partir de los 40 años, todas las mujeres deben hacerse anualmente un mamograma mientras estén en buen estado de salud.
- Las mujeres mayores de 40 años deben hacer anualmente un examen clínico de los senos (examen de los senos por un profesional de la salud). Este examen debe realizarse cerca o preferiblemente antes del mamograma programado.
- Las mujeres entre los 20 y los 39 años deben hacerse un examen clínico de los senos aproximadamente cada tres años.
- Las mujeres deben familiarizarse con el aspecto y sensación natural de sus senos, y notificar inmediatamente a un médico cualquier cambio identificado.
- El auto examen del seno es una opción para las mujeres después de cumplir 20 años de edad. Se debe orientar a las mujeres sobre los beneficios y las limitantes del autoexamen de los senos.
- Es posible que algunas mujeres deban, además de los mamogramas, hacerse pruebas de detección con un MRI, debido a sus antecedentes familiares, tendencia genética, o a otros factores (el número de mujeres que quedan en esta categoría es reducido: menos del 2% de todas las mujeres en los EE.UU.). Hable con su médico sobre su historial y si debe o no hacerse pruebas adicionales a una edad más temprana.
Para más información, remítase a nuestro documento Cáncer de seno: Detección temprana.
Cambios en los senos
Con más frecuencia, el cáncer de seno no causa dolor en sus etapas iniciales, pero no siempre. En sus etapas tempranas es demasiado pequeño para detectarlo palpando (tocando) el seno. Esto significa que tal vez no haya ningún síntoma. En esta etapa de desarrollo del cáncer de seno, el mamograma puede mostrar los cambios antes de que aparezcan los síntomas. A medida que el tumor se hace más grande, se puede palpar como una masa o engrosamiento.
El cáncer de seno puede ocurrir en cualquier parte del seno. Estos son algunas señales a las que debe poner atención:
- Una masa o engrosamiento del tejido en cualquier lugar en el seno.
- Formación de hoyuelos o arrugas en la piel del seno.
- Un pezón está hundido (invertido) y no siempre ha estado así.
- Secreción de los pezones que sale por sí sola, que no es transparente y que mancha su ropa.
- Cualquier cambio en la forma, textura (piel abultada o gruesa, por ejemplo) o color de la piel.
Todos éstos son cambios que puede ver o palpar usted misma. Sin embargo, estos cambios no significan que usted tiene cáncer de seno. Éstos pueden aparecer debido a otras razones. Informe siempre de inmediato a su médico o enfermera cualquier cambio que encuentre. Si le interesa examinarse los senos usted misma, pregunte a su médico o enfermera cómo hacerse un auto examen de los senos.
Un profesional de la salud puede ver o palpar cualquier cambio sospechoso en el tejido del seno durante un examen clínico de los senos. Un examen clínico de los senos es simplemente una revisión en la que el médico o enfermera toca y presiona suavemente el tejido del seno de forma circular o vertical para buscar masas, engrosamiento u otras cambios. El examinador también observa la forma de sus senos mientras usted está sentada. Puede que le pida que mueva sus brazos en ciertas posiciones que el examen sea más fácil de realizar. Algunos pueden apretar suavemente los pezones para ver si hay secreción.
Si bien los exámenes de los senos son muy importantes, los cánceres de seno generalmente se originan sin la aparición de ningún signo o síntoma. Es también por este motivo que los mamogramas son tan importantes.
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