Algunas personas optan por no recibir ningún tratamiento contra el cáncer. Esto puede ser muy difícil de aceptar para los seres queridos, quienes puede que no estén de acuerdo con la decisión. No obstante, en la mayoría de los casos, las personas que pueden tomar decisiones por ellos mismos tienen el derecho a rechazar parte y todo tratamiento. Como alguien que ama y apoya a la persona con cáncer, puede que usted se pregunte por qué él o ella tomaría esta decisión. Algunas veces, la persona tiene problemas de salud que hace que el tratamiento contra el cáncer sea más difícil de tolerar o más riesgoso. Otras personas creen que debido a la edad y su historial de vida, simplemente “les llegó la hora”. A veces, las creencias religiosas de la persona influyen en la decisión. Existen muchas razones diferentes para no recibir tratamiento.
Usted puede preguntar a su ser querido las razones por las cuales decidió no recibir tratamiento. Aun cuando pudiera ser difícil escuchar la respuesta, es el paciente quien decide si rechaza el tratamiento. A menudo, sus razones son validas, y le dan a usted una mejor idea de la situación. Usted puede expresarle al paciente su opinión. Puede que usted diga algo como “No lo había pensado de esa manera, y me complace que compartas conmigo tu punto de vista”. También puede decirle “Hubiese deseado que hablaras con un médico sobre las opciones de tratamiento, pero apoyaré tu decisión y te ayudaré durante este momento de la mejor manera que pueda”.
Incluso después que una persona rechaza recibir tratamiento contra el cáncer, los seres queridos querrán asegurarse que la persona con la enfermedad comprende sus opciones. Puede que le pidan a la persona que hable con un médico sobre la decisión y sobre cualquier posible tratamiento que pudiera ayudar. Algunos pacientes estarán de acuerdo, pero otros rehusarán hablar con un médico. Sin embargo, los seres queridos no deberían sorprenderse si, después de hablar con un médico, la persona aún rehúsa recibir tratamiento. De nuevo, esta persona tiene el derecho de sentirse de esta manera, como usted tiene el derecho de sentirse de la manera que se siente. Trate de verlo desde el punto de vista de una persona con cáncer, y continúe ofreciendo su apoyo y amistad.
A menudo, la atención paliativa puede ayudar a aquellas personas que no están seguras de recibir tratamiento contra el cáncer. La atención paliativa ayuda a evitar que la persona con cáncer presente dolor intenso, náusea u otros síntomas, esté recibiendo tratamiento contra el cáncer o no. Además, la persona que rehúsa la atención del cáncer puede aún ser parte de un programa de hospicio. El personal de hospicio utiliza la atención paliativa para que los síntomas puedan ser controlados conforme el cáncer continúa su curso. Además, ellos tratan de ayudar a la familia y al paciente a aprovechar al máximo el tiempo de vida que les queda. Un paciente que es competente para tomar decisiones también puede optar por rehusar esta atención. Si esto ocurre, los seres queridos usualmente enfrentan esta situación de la mejor manera que ellos puedan, pero se debe seguir ofreciendo la atención de hospicio y la atención paliativa como una opción. Esta atención puede ser especialmente crucial a medida que la condición del paciente empeora (puede que llegue el momento cuando la familia y los seres queridos no puedan lidiar con la situación sin ninguna ayuda).
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