Con frecuencia, el cáncer es una enfermedad de larga duración y las personas con esta enfermedad podrían recibir tratamiento durante muchos años. Algunas veces, aquellos amigos que apoyaron al paciente al principio se alejan a medida que continúa el curso del tratamiento de meses o años. Es comprensible que llegue a sentir agotamiento físico y mental al estar apoyando a una persona con cáncer. Aun así, las personas con cáncer necesitan el apoyo emocional constante durante el transcurso de su enfermedad. Recuerde que cuando ellos se ven muy abatidos por el rigor del tratamiento, sólo el ánimo y apoyo de las personas cercanas le devolverán el valor e incentivo. Además el apoyo de la familia y amigos le ayuda a las personas con cáncer a tratar de reanudar sus actividades y tener una vida normal en la manera que lo permita la enfermedad. Por lo que si apoyará a una persona con cáncer, procure perseverar en el largo plazo. Apoyar en un comienzo y después no hacerlo puede resultar muy doloroso para su ser querido e incluso sentirse peor que si no se hubiera ofrecido apoyo en absoluto.
A menudo es difícil saber si usted está cruzando la línea o tratando la persona con cáncer como si fuera un “paciente de cáncer” y no tanto como un amigo o pariente. Anime a la persona con cáncer a que le comunique si usted se está excediendo. Toda persona con cáncer aprecia al amigo o pariente que recuerda que solía ser una persona sin cáncer y que contaba y sigue contando con virtudes y defectos, intereses y aspectos de la vida que no tenían nada que ver con la enfermedad. A veces ser la persona en la vida del “paciente de cáncer” que recuerda a la persona por completo es un obsequio especial.
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