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sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o
envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| Después del diagnóstico: Una guía para los pacientes y sus familiares |
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Enterarse de su diagnóstico
de cáncer representa muchos cambios para usted y sus seres queridos.
Probablemente tenga muchas preguntas, como:
- ¿Puede curarse mi enfermedad?
- ¿Cuáles son las mejores opciones de tratamiento?
- ¿Me causará dolor el tratamiento?
- ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?
- ¿Tendré que ser hospitalizado?
- ¿A cuánto ascenderán los gastos?
El sólo hecho de contar con algunas respuestas puede ayudarle a sentir
más control y menos preocupación sobre lo que se avecina. A
continuación le ofrecemos respuestas a muchas de sus preguntas sobre el
cáncer y su tratamiento. También le ofrecemos una descripción de lo que
usted debe esperar de los servicios y las personas que están para
ayudarle a enfrentarse a la enfermedad. Para ayudarle a sentirse mejor
preparado(a) en sus visitas con el equipo de atención médica, le
ofrecemos algunas sugerencias sobre preguntas que tal vez usted quiera
hacerles. Esperamos que esta información le ayude a usted y a su
familia a manejar algunos de los temores y preocupaciones que puedan
tener sobre el cáncer y su tratamiento.
Tenga en cuenta que el objetivo de nuestra información no es sustituir
la consulta con su doctor o enfermera. El comunicarse con ellos es la
mejor manera de entender lo que le está pasando a su cuerpo y cómo se
tratará de controlar la enfermedad mediante el tratamiento.
¿Qué es el cáncer?
El cáncer no es una misma enfermedad para cada caso, sino que existen
diferentes tipos de cáncer. El cáncer puede originarse en muchas partes
diferentes del cuerpo: puede desarrollarse en los pulmones, en el seno,
en el colon y hasta en la sangre. Los diferentes tipos de cáncer tienen
algunas similitudes, pero también son diferentes en la manera en que
crecen y se propagan.
¿Cuáles son las similitudes entre los
diferentes tipos de cáncer?
Cada una de las células de nuestro cuerpo tiene ciertas funciones. Las
células normales se dividen de manera ordenada. Las células mueren al
desgastarse o dañarse, y son reemplazadas con células nuevas. El cáncer
es una enfermedad en la que las células comienzan a crecer de manera
descontrolada. Las células del cáncer siguen creciendo y formando
nuevas células que desplazan a las células normales. Esta condición
causa problemas en el área del cuerpo en la que comenzó el cáncer.
Las células cancerosas también se pueden diseminar a otras partes del
cuerpo. Por ejemplo, las células cancerosas del pulmón pueden viajar
hasta los huesos y crecer ahí. Cuando las células cancerosas se
propagan, ocurre lo que se conoce como una metástasis. Cuando
las células cancerosas del pulmón se propagan a los huesos, aún se
considera cáncer del pulmón, porque ahí es donde comenzó el cáncer.
Sólo el cáncer que se origina en los huesos puede considerarse como tal.
¿Cuál es la diferencia entre los
distintos tipos de cáncer?
Algunos tipos de cáncer crecen y se propagan muy rápidamente mientras
que otros crecen más lentamente. También responden al tratamiento de
diferente manera. Algunos tipos de cáncer se tratan mejor con cirugía,
mientras que otros responden mejor a un tratamiento con medicamentos
conocido como quimioterapia
(a menudo abreviado "quimio"). Con frecuencia, se administran dos o más
tratamientos para obtener los mejores resultados.
Cuando una persona tiene cáncer, el médico necesita saber qué tipo de
cáncer es. Las personas con cáncer necesitan un tratamiento específico
para su tipo de cáncer.
¿Qué son los tumores?
La mayoría de los cánceres forman una masa que los médicos llaman tumor
o crecimiento. No todos los tumores (masas o protuberancias) son
cáncer. Los médicos tienen que extraer un fragmento de la masa y
analizarla para determinar si es cáncer. Las masas que no son
cancerosas se denominan tumores benignos,
y las masas que son cancerosas se denominan tumores malignos.
También hay algunas pocas clases de cáncer, como la leucemia (cáncer de
la sangre) que no forman tumores. Estos tipos de cáncer se desarrollan
en la sangre o en otras células corporales.
¿Quién puede llegar a tener cáncer?
El cáncer es la segunda causa principal de muertes en los Estados
Unidos. Casi 1.5 millones de personas desarrollan cáncer cada año y
casi la mitad de todos los hombres, y un poco más de la tercera parte
de todas las mujeres en los EE.UU. tendrán cáncer en algún momento
durante su vida. El cáncer puede ocurrir a cualquier edad, pero más de
tres de cada cuatro casos de cáncer suceden en personas mayores de 55
años. Las personas de cualquier origen racial y étnico pueden
llegar a tener cáncer. Actualmente, aproximadamente más de 11 millones
de personas viven con cáncer o han sobrevivido a la enfermedad en este
país.
¿Cuáles son los factores de riesgo que
pueden propiciar el cáncer?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta su probabilidad de
padecer una enfermedad. Algunos factores de riesgo se pueden controlar
(como las elecciones en el estilo de vida), pero otros no. Los factores
de riesgo respecto al cáncer que no pueden controlarse incluyen su
edad, sexo y antecedentes médicos familiares. Las elecciones en el
estilo de vida (factores que sí pueden controlarse), incluyen las cosas
que opta hacer como consumir productos del tabaco, tomar bebidas con
alcohol, elecciones de lo que come y su exposición al sol. Otros
factores están relacionados con agentes cancerígenos ambientales.
Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno o
incluso muchos factores de riesgo no significa que dicha persona tendrá
la enfermedad. Además, algunas personas que desarrollan la enfermedad
puede que no hayan presentado ningún factor de riesgo conocido. Incluso
cuando una persona con cáncer presenta un factor de riesgo, a menudo es
muy difícil saber en qué medida dicho factor de riesgo contribuyó a su
cáncer.
Factores de riesgo conocidos
Los diferentes tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. A
continuación se presentan algunos tipos de cáncer y sus factores de
riesgo conocidos:
- El cáncer de los pulmones, la boca, la faringe (garganta),
la laringe (caja sonora de la voz), la vejiga, el riñón, el cuello
uterino, el esófago y el páncreas están asociados con el consumo de
productos del tabaco. Entre ellos están los cigarrillos, cigarros
(puros), tabaco para masticar y tabaco para inhalar (rapé). El hábito
de fumar causa por sí solo aproximadamente una tercera parte de todas
las muertes por cáncer.
- El cáncer de la piel se asocia con exponerse demasiado a la
luz ultravioleta (UV) del sol, así como al uso de las cabinas y
lámparas de bronceado.
- Los factores de riesgo del cáncer del seno incluyen la
edad, antecedentes personales o familiares de cáncer del seno, así como
los cambios en los niveles hormonales durante la vida, como la edad de
una mujer en su primera menstruación, su número de embarazos y su edad
en el momento de la menopausia. Otros factores de riesgo para el cáncer
del seno incluyen la obesidad, la falta de actividad física y el
consumo de bebidas con alcohol.
- Si bien todos los hombres están en riesgo de llegar a tener
cáncer de la próstata, varios factores pueden aumentar las
probabilidades de que un hombre desarrolle la enfermedad. Entre éstos
se incluye edad, raza y alimentación. La probabilidad de padecer de
cáncer de la próstata aumenta con la edad. El cáncer de la próstata es
más común entre los hombres de raza negra que entre los de raza blanca
(aún se desconoce la razón de esto). Una alimentación con alto
contenido de grasas puede influir en el surgimiento del cáncer de la
próstata. Asimismo, los hombres, cuyo padre o algún hermano haya tenido
este tipo de cáncer, también tienen mayores probabilidades de padecerlo.
- Ciertos tipos de cáncer están relacionados con infecciones
virales y podrían prevenirse mediante cambios en el comportamiento o
vacunas. Un ejemplo de esto es el virus del papiloma humano (VPH) y el
cáncer del cuello uterino.
¿Se puede heredar el cáncer?
Aunque muchas personas creen que el cáncer es un problema que viene de
familia, el cáncer no puede pasar de un padre a un hijo de la misma
forma que la altura y el color de los ojos. Aunque algunos tipos de
cáncer tienen factores de riesgo genéticos, la mayoría de las personas
con cáncer no hereda la enfermedad de sus padres, ni la transmiten a
sus hijos.
Las personas cuyos parientes consanguíneos cercanos (padres o hermanos)
padecen ciertos tipos de cáncer podrían tener mayores probabilidades de
padecer esos tipos de cáncer. El riesgo de una persona de tener cáncer
también está estrechamente asociado con la edad y los factores en el
estilo de vida anteriormente mencionados.
¿Por qué a mí?
La primera pregunta que surge en gran parte de la gente cuando se le
notifica sobre su diagnóstico de cáncer es: "¿qué hice mal?" o "¿por
qué a mí?". Debido a que los médicos no pueden estar seguros sobre qué
fue lo que originó el cáncer en cada persona diagnosticada, muchas
personas suelen formarse ideas propias sobre las causas de su
enfermedad.
Algunas personas piensan que se les está castigando por algo que
hicieron o que no hicieron en el pasado. La mayoría se pregunta si algo
de lo que hicieron fue causa directa de su enfermedad. Otras personas
piensan que si hubieran hecho algo de diferente manera, hubieran podido
prevenir la enfermedad.
Si usted está teniendo estos sentimientos, es importante saber que no
es la única persona en tenerlos. Todos estos sentimientos y creencias
son comunes entre los pacientes con cáncer. Pero el cáncer no debe
verse como un castigo por cosas que haya o no haya hecho en el pasado.
Evite culparse o buscar maneras de explicarse cómo podría haber
prevenido el cáncer. El cáncer no es su culpa y casi nunca es posible
determinar su causa exacta, en su lugar, enfóquese en cuidar de sí
ahora, tanto física como emocionalmente.
¿Voy a morir?
Es normal pensar en la muerte cuando le informan sobre su diagnóstico
de cáncer. Puede que se sienta mejor al saber que el pronóstico es muy
bueno para muchas personas diagnosticadas con la enfermedad. Muchas
personas todavía piensan que el cáncer es sinónimo de muerte, pero la
realidad es que la mayoría de los casos de cáncer pueden ser tratados.
Más de la mitad de las personas que desarrollen cáncer en la actualidad
sobrevivirán. Existen hoy más de 11 millones de personas viviendo en
Estados Unidos que han tenido cáncer.
La tasa de sobrevivientes entre los distintos tipos de cáncer varía
bastante, por lo que es importante ver qué tan eficaz es el tratamiento
para su tipo específico de cáncer. Aunque estas cifras proveen una idea
general, tenga en cuenta que cada persona es única y que las
estadísticas no pueden predecir exactamente lo que ocurrirá en su caso.
Si tiene preguntas acerca de las probabilidades de cura para usted o
quiere saber cuál es la expectativa de vida, hable con su equipo de
atención médica, pues ellos conocen mejor su situación.
Algunas veces el cáncer que se detecta en la gente está ya en una etapa
avanzada o es de un tipo agresivo, por lo que se les informa que su
tiempo de expectativa de vida no es favorable. Toda esta información es
muy difícil comunicarla y asimilarla en una misma sesión. La Sociedad
Americana del Cáncer provee otras publicaciones que le pueden ayudar,
tal como Cáncer avanzado
o La atención de la
persona con cáncer en el hogar: una guía para pacientes y sus familias.
El cáncer puede ser tratado
Cada caso de cáncer es diferente. Algunos de los casos de cáncer son
más sencillos de tratar, especialmente si se detectan en las etapas
iniciales, mientras que otros son más difíciles. En las últimas
décadas, los doctores y científicos han logrado muchos avances en el
tratamiento de algunas formas de cáncer. Muchas personas se recuperan
completamente, mientras que otras viven años con el cáncer bajo control.
Incluso las personas que continúan viviendo con cáncer después del
tratamiento, a menudo siguen adelante con pocos cambios en sus vidas.
Para estas personas, el cáncer es una enfermedad continua que podría
compararse con la diabetes. Muchas personas con diabetes llevan vidas
normales al seguir su plan de tratamiento y muchos de los casos de
cáncer pueden tratarse de esta forma.
¿Cómo puedo enfrentar al cáncer?
Recibir la noticia
Al comienzo, la mayoría de la gente necesita tiempo para asimilar que
tiene cáncer. Necesita tiempo para pensar sobre qué es lo importante en
su vida y para obtener apoyo de sus seres queridos. Este es un momento
emocionalmente difícil para muchas personas. Es natural experimentar
sentimientos de incredulidad, impacto, miedo y enojo. Estos
sentimientos consumen mucha energía mental, lo que puede hacer difícil
asimilar y comprender toda la información proporcionada por el equipo
de atención médica. Probablemente necesitará algo de tiempo para
digerir la noticia y entender su diagnóstico, así como lo que implican
las opciones de tratamiento para usted y sus seres queridos, tanto
física como emocionalmente.
Puede que resulte útil saber que muchas personas con cáncer dicen que
al ser informadas sobre su diagnóstico les dio la oportunidad de
reconsiderar y poner la vida en perspectiva, así como la capacidad de
encontrar fortalezas y habilidades que no sabían que poseían. Incluso
hay quienes afirman que la experiencia eventualmente mejoró su calidad
de vida.
Habilidades para enfrentar el cáncer
La gente enfrenta el cáncer como cualquier otra cosa que tiene que
enfrentar en la vida: cada persona lo hace en su propia forma. El
cáncer afecta el cuerpo y el estilo de vida en cada persona de distinta
manera, y cada una tiene sus formas únicas de sobrellevar la
enfermedad. Con el tiempo y la práctica, la mayoría encuentra la manera
de llevar a cabo sus labores, pasatiempos y relaciones interpersonales.
Encuentran un modo nuevo o distinto que les permite vivir sus vidas al
máximo.
A medida que busca la mejor manera para enfrentar la situación, puede
que quiera intentar alguna de las siguientes ideas:
- Infórmese
tanto como pueda sobre su tipo de cáncer y tratamiento.
Para algunas personas, el informarse sobre su diagnóstico y opciones de
tratamiento les da una sensación de control sobre lo que está pasando.
Junto con su equipo de atención médica, podemos contestar a sus
preguntas sobre el cáncer y le podemos poner en contacto con otros
recursos. Llame a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345.
- Exprese sus
sentimientos. Algunas personas descubren que dar una
salida a sus sentimientos de alguna forma puede ayudarles a mantener
una actitud positiva en relación con el tratamiento. Muchas personas
consideran que manifestar tristeza, miedo o enojo es una señal de
debilidad. De hecho, es todo lo contrario. Es mucho más difícil
expresar emociones tan poderosas que intentar ocultarlas. Esconder sus
sentimientos también puede hacer mucho más difícil encontrar una manera
eficaz de enfrentarlos. Existen muchas maneras de expresar sus
sentimientos además de dialogar con alguien. Encuentre la manera más
adecuada para usted. Pudiera considerar el hablar con amigos o
familiares de confianza, llevar un diario personal o incluso tratar de
expresar sus sentimientos a través de la pintura, la música o el
dibujo.
- Atiéndase
bien. Tómese tiempo todos los días para hacer algo que
disfrute. Prepare su comida favorita, pase el tiempo con algún buen
amigo, vea una película, medite, escuche su música favorita o haga
cualquier cosa que le sea más placentera.
- Haga
ejercicio. Si cuenta con la energía para hacerlo, y su
doctor también lo considera conveniente, comience un plan moderado de
ejercicios como caminar, yoga, nadar o estiramiento. El ejercicio puede
ayudarle a sentirse mejor con respecto a su cuerpo.
- Pida la ayuda
de otros. Puede que haya momentos en los que será difícil
encontrar fuerzas y la situación se sentirá abrumadora. Es muy difícil
para cualquier persona lidiar por sí sola con el hecho de tener cáncer.
Trate de ampliar su círculo de recursos al ponerse en contacto con
amigos, familiares u organizaciones de apoyo. Estas personas pueden
ayudarle a no sentir soledad en esta travesía ya que estarán ahí para
compartir sus miedos, esperanzas y triunfos durante cada etapa de la
experiencia.
- Intente
mantener una actitud positiva. Aunque una actitud positiva
no es garantía de que combatirá el cáncer, el mantener la esperanza
puede mejorar su calidad de vida durante cada etapa de la experiencia.
El cáncer es una enfermedad compleja y la actitud de las persona no
ejerce ningún efecto sobre ésta. Recuerde que el hecho de tener una
actitud positiva no significa que usted y sus seres queridos nunca
deban sentirse tristes, tensos o inseguros. Habrá momentos en los que
usted se sentirá triste. Al sentir tristeza o decaimiento, hablar sobre
sus sentimientos puede ayudarle a tener una sensación de mayor control
en lugar de dejarse abrumar por sus emociones.
El cáncer y la depresión
Las personas suelen pasar por un periodo de aflicción y tristeza cuando
se enteran de que tienen cáncer. Lamentan la pérdida de un estado de
salud ideal y de la certeza en sus vidas. Esta tristeza podría
parecerse a una depresión, pero no es lo mismo. La aflicción, es decir,
los sentimientos de tristeza, miedo y enojo, así como momentos de
llanto, es una reacción normal y saludable ante la noticia de un
problema grave de salud. Por lo general, este periodo no dura mucho
tiempo y es una respuesta normal a un cambio significativo en la vida
de una persona.
Aproximadamente una de cada cuatro personas con cáncer realmente se
deprime. Esto puede dificultar que estas personas sigan su plan de
tratamiento debido a que no tienen los ánimos y la energía para hacer
las cosas, lo cual les impide tomar decisiones, así como sentirse poco
capaces o útiles. Hable con su doctor si tiene inquietudes o preguntas
sobre la depresión.
Señales de depresión
Puede que tenga una depresión si su periodo de aflicción:
- Se prolonga por semanas y parece no
mejorar.
- Le hace sentir desvalidez y
desesperanza.
- Afecta sus actividades cotidianas (como
el estar demasiado triste como para salir de la casa o levantarse de la
cama).
Recibir ayuda
Para algunas personas que estén teniendo una depresión, admitirlo puede
que les sea vergonzoso o angustiante. Puede que sea útil saber que la
depresión puede ser por causa de cambios químicos que se dan en su
cuerpo ante la presencia del cáncer. La depresión no es un signo de
debilidad, ni tampoco es culpa de nadie y puede ser tratada con
medicamentos, asesoría o una combinación de ambos. El tratamiento
contra la depresión le ayuda a sentirse mejor y a recobrar la sensación
de control y optimismo.
¿Cómo hablo sobre mi diagnóstico con
las demás personas?
Su familia
Un diagnóstico de cáncer a menudo afecta los roles y las rutinas
familiares. Por ejemplo, su familia podría necesitar ayudarle con las
tareas que antes usted realizaba sin la ayuda de nadie. Usted y sus
seres queridos deberán hablar sobre qué cambios requerirán hacerse en
las rutinas familiares. De esta forma, pueden tomar decisiones como un
equipo y colaborar para facilitar la situación en lo posible con los
cambios que ahora serán parte de la vida como familia.
Puede que no pueda hacer todo lo que solía hacer o que sienta temor de
convertirse en una carga para sus seres queridos. Pero si no hay
razones médicas que indiquen lo contrario, continúe haciendo todo lo
que antes acostumbraba hacer. Usted y su familia tampoco deberán de
dejar hacer las cosas que antes hacían juntos, como juegos de mesa,
andar en bicicleta o cualquier otro pasatiempo. Continuar haciendo esto
constituye una forma sana y divertida de seguir trabajando como un
equipo.
"Proteger" versus compartir
El cáncer afecta a toda la familia, no solamente a la persona a quien
se le detecta. En ocasiones, algunos familiares pueden tratar de
"protegerlo" a usted, o a otros miembros de la familia, de noticias o
eventos desagradables. Esto ocurre incluso en las familias con hijos
que ya son adultos. Pero no es posible proteger a alguien de esta
manera todo el tiempo, y consume mucha energía que podría destinarse en
formas más provechosas. Si su familia parece estar esforzándose mucho
por buscar cómo evitar que usted se altere, podría comentar de forma
gentil que podrían emplear mejor sus energías brindándole su apoyo y
atendiéndose a sí mismos.
Cuando comunica a su familia cómo se siente, tanto emocional como
físicamente, podrán entender mejor por lo que está pasando y así
brindarle apoyo y ayudarle a tomar decisiones informadas.
Formas de sobrellevar sentimientos
inesperados
Los familiares a veces experimentan resentimientos o enojo cuando uno
de ellos está enfermo y no puede cumplir con sus responsabilidades
durante algún tiempo, aún en las familias más unidas. Este es
especialmente el caso cuando la situación se prolonga por un largo
tiempo. Ya sea que lo expresen abiertamente o no, puede que los
miembros de la familia sientan molestia con usted porque sus vidas se
están viendo afectadas por su enfermedad. Si bien usted pudiera ser el
blanco para dicho enojo, recuerde que la culpa es de las circunstancias
y no de usted. Trate de recordar que el enojo no es contra usted
personalmente.
Aunque este tipo de enojo puede crear confusión y perturbar a todos, es
una respuesta normal a un cambio de vida significativo. Lo mejor para
todos es ser honestos con sí mismos acerca de sus sentimientos. A
menudo el miedo ante el futuro y los sentimientos de culpa, frustración
y confusión causan menos molestias cuando usted los comparte con otras
personas de una forma calmada y honesta. Esto también les ayuda a
sentirse liberados de las preocupaciones y los miedos que no habían
comunicado. Usted, junto con ellos, puede comenzar a sentirse más
esperanzado sobre el futuro.
Algunas veces usted y sus seres queridos sentirán que no están en
armonía. Por ejemplo, usted podría tener muchas esperanzas, mientras
que su cónyuge podría tener angustia o viceversa. Esto puede ser
desalentador, pero debe recordar que las personas reaccionan de
diferente manera ante las situaciones difíciles. Algunos miembros de la
familia tal vez se dejen absorber más por el trabajo, algunos podrían
reaccionar involucrándose más de la cuenta en su tratamiento o en su
vida personal, mientras que otros podrían alejarse de la situación e
involucrarse en actividades fuera de la casa. Aunque pudiera ser
difícil, el hablar sobre sus diferentes estilos para enfrentar la
situación les ayudará a respetarse, a entenderse unos a otros y, al
final de cuentas, a trabajar juntos.
Nuevas relaciones
Si es una persona soltera y tiene cáncer, podría tener dudas acerca de
cuándo y cómo compartir esta noticia con una nueva pareja sentimental.
A medida que usted va conociendo a la persona, puede que sea más fácil
saber cuándo es el momento apropiado para darle la noticia. Tenga
confianza en usted para juzgar cuál es el mejor momento para compartir
este aspecto de su vida. Usted decide si dará a conocer esto al
principio de la relación, o más tarde. Recuerde que la decisión es
suya. Cual sea la reacción, no olvide que no es culpa suya si la
respuesta de tal noticia no es la ideal por parte de la otra persona.
Podría serle útil practicar con un amigo lo que dirá, antes de
decírselo a su nueva pareja.
Cómo hablar con los niños sobre el cáncer
Si en su familia hay niños pequeños, tal vez se pregunte cómo ellos
responderán a su enfermedad. La manera de reaccionar de un niño a una
noticia perturbadora a menudo depende de cómo los adultos manejen la
situación. En muchas de las veces, los adultos tienen sus propias ideas
muy arraigadas sobre su diagnóstico de cáncer, y tal vez quieran
proteger a los niños de sus temores y preocupaciones. Los familiares
deberán decidir con antelación la mejor forma de informar a los niños
sobre el cáncer.
Si los niños no reciben respuestas honestas a sus preguntas, lo que
ellos puedan imaginar puede que ser incluso peor y alterarlos más.
Tanto los adultos como los niños pueden aprender a enfrentar el cáncer
y sus tratamientos. Cuando hable con los niños sobre el cáncer, debe
brindarles información sencilla y verdadera que puedan asimilar. Lo
mejor es brindarles la información poco a poco según sea lo apropiado
para la edad del niño y su nivel de comprensión. Asegúrese de dar a los
niños la oportunidad de que hagan sus preguntas y que éstas le sean
respondidas.
Si le gustaría recibir la ayuda de algún experto, podría ser útil que
algún consejero escolar o trabajador social hable con los niños. Estos
profesionales podrían conocer grupos de apoyo para niños en su área y
también le pueden ofrecer al niño una fuente de apoyo fuera de la
familia.
Sus amigos y familiares adultos
La decisión de hablar de su diagnóstico con sus amigos y familiares
adultos es completamente suya. Al principio, puede que usted sólo
quiera hablar con su pareja y con uno o dos amigos o miembros de la
familia. Con el tiempo, podrá aumentar gradualmente el círculo de
amigos y seres queridos a quienes quiera compartir esta información.
Por lo general, lo mejor es ser honestos respecto a su enfermedad.
Mantener en secreto su estado puede causar más tensión en los momentos
en que usted podría necesitar el apoyo de los demás. Recuerde también
que sus amigos muy probablemente se enterarán de su cáncer en algún
momento. Si y cuando esto llegue a pasar, puede que sientan
resentimiento por que no se los dijo antes, lo cual a veces puede
dificultar que en el futuro le ofrezcan su apoyo.
Antes de hablar con otras personas acerca de su enfermedad, tome en
cuenta sus propios sentimientos, las razones por las que hablará con
ellos y lo que puede esperar de ellos. Las personas reaccionan de forma
diferente ante las noticias perturbadoras, por lo tanto querrá
prepararse para las distintas reacciones. Muchas de las veces las
personas no saben qué decir, lo que hace que se sientan incómodas o se
comporten torpemente al hablar del tema. Es posible que se sientan
tristes o teman causarle preocupación, o que se retracten o distancien
a sí mismos sin explicar a qué se debe que sientan tristeza. Algunas
personas podrían reaccionar de manera extremadamente amable y atenta o
hacer demasiadas preguntas personales.
Algunas veces las personas, reaccionan de una manera hiriente, aunque
ésta no es la intención, debido a su propio miedo o falta de
información. Por ejemplo, alguien puede decir, "Yo sé exactamente cómo
te sientes", cuando nunca ha pasado por la experiencia de tener cáncer.
Esto puede molestarle, pues usted sabe que no es cierto. También es
posible que alguien comience a contarle una historia triste y
desalentadora de otro paciente que murió de cáncer. ¡Esto es lo último
que usted quiere o necesita escuchar! Algunas veces las personas
simplemente hablan porque sienten la necesidad de responder, pero
desconocen qué comentario apropiado pueden hacer. Usted puede ayudar
diciéndoles que sólo necesita que ellos le escuchen, y que no es
necesario que le digan otra cosa que no sea que ellos se preocupan y
están ahí por usted.
Lo más probable es que sus amigos tienen buenas intenciones y que
quieran ayudarle de cualquier manera posible, pero no están seguros
cómo pueden ser útiles. Prepárese para indicarles cómo podrían
exactamente apoyarle. Podría ser que les pida algún favor como llevarle
al centro de tratamiento, hacer las compras en el supermercado o llevar
a los niños al colegio o a sus actividades extraescolares, o bien,
cuidar de su mascota.
Una vez que las personas hayan tenido el tiempo para ajustarse a la
noticia, procure tenerles al tanto de lo que está pasando con usted.
Explíqueles qué tipo de cáncer tiene y los tratamientos que necesitará.
Déles un panorama claro y honesto de su situación y dígales que el
cáncer no es una sentencia de muerte y que no pueden "contagiarse". Vea
qué es lo que ellos piensan al respecto y responda a todas sus
preguntas. Hable de manera directa y clara, y exprese abiertamente sus
necesidades y sentimientos. Usualmente causa más tensión ocultar las
emociones que expresarlas. Compartir esto puede ayudarle tanto a usted
como a sus seres queridos.
Decisiones sobre el tratamiento
El número y las clases de opciones de tratamiento que usted tenga
dependerán del tipo de cáncer, la etapa de la enfermedad y otros
factores, tales como su edad, su estado actual de salud y sus
necesidades personales. Usted es una pieza clave en su equipo de
atención médica con cuyos integrantes debe hablar sobre cuál opción de
tratamiento es la más adecuada para usted. No tenga miedo de hacer
todas las preguntas que quiera hacer. Asegúrese de comprender sus
opciones. Un diagnóstico de cáncer casi siempre hace que las personas
sientan cierta urgencia en tomar decisiones acerca del tratamiento.
Pero por lo general tiene el tiempo suficiente para analizar todas las
opciones disponibles para que pueda decidirse por la mejor
opción.
¿Cómo se trata el
cáncer?
Los cuatro tipos principales de tratamiento contra el cáncer son: la
cirugía, la radiación, la quimioterapia y las terapias biológicas.
Posiblemente también haya escuchado hablar sobre las terapias
hormonales, como el tamoxifeno, y sobre las opciones de trasplante,
como los que se hacen con la médula ósea.
¿Cuál tratamiento es mejor para mí?
Su tratamiento contra el cáncer se basa en su situación. Ciertos tipos
de cáncer responden mejor a ciertos tipos de tratamiento; por lo tanto,
es importante saber el tipo de cáncer que usted tiene para saber qué
tratamientos serán más eficaces. La etapa del cáncer (qué tanto se ha
propagado) también determinará la mejor opción de tratamiento. Su
estado de salud, su estilo de vida y sus preferencias personales
también son factores importantes que deben considerarse al decidir
cuáles opciones de tratamiento son mejores para usted. Es posible que
no todos los tipos de tratamiento sean adecuados para su situación, por
lo que debe asegurarse de comprender todas las opciones a su
disposición. No tema hacer preguntas. Tiene derecho a saber cuáles
tratamientos tienen más probabilidades de ser útiles y cuáles son los
efectos secundarios asociados a cada tratamiento.
¿Cuál es el objetivo de mi tratamiento?
Antes de empezar un tratamiento, pregunte cuál es su objetivo. ¿Es el
objetivo del tratamiento curar el cáncer, controlarlo o tratar los
síntomas? En ocasiones, el objetivo del tratamiento puede cambiar con
el tiempo.
¿Qué es la remisión?
La remisión es un periodo de tiempo en el que el cáncer está
respondiendo al tratamiento o está controlado. En una remisión
completa, todos los signos y síntomas de la enfermedad desaparecen.
También es posible tener una remisión parcial en la que el cáncer se
encoge, pero no desaparece completamente. Las remisiones pueden durar
desde muchas semanas hasta muchos años. Las remisiones completas pueden
continuar por años y en estos casos puede considerase que la persona se
curó. Si el cáncer regresa, se puede llegar a alcanzar de nuevo otra
remisión con más tratamiento. Un cáncer que ha recurrido podría
responder a un tipo distinto de tratamiento, como una combinación de
medicamentos diferente o radiación en lugar de cirugía.
¿Qué es la clasificación por etapas?
La clasificación por
etapas es el proceso para descubrir qué tanto se ha
propagado el cáncer. La clasificación del cáncer por etapas es un paso
clave para determinar sus opciones de tratamiento. También
proporcionará a su equipo de atención médica una mejor idea sobre la
perspectiva de su recuperación. Pero la clasificación por etapas puede
tomar tiempo, y a menudo las personas están ansiosas de comenzar el
tratamiento lo antes posible. No se preocupe si el proceso de
clasificación por etapas está ocupando el tiempo que se podría usar
para el tratamiento. Tenga presente que al clasificar el cáncer, usted
y su equipo atención médica sabrán cuáles tratamientos serán los
mejores antes de comenzar el tratamiento.
Existe más de un sistema para realizar la clasificación por etapas del
cáncer. El sistema TNM es el que se usa más frecuentemente. Proporciona
tres datos claves:
- T
se refiere al tamaño del tumor y si el cáncer se ha propagado a tejidos
y órganos cercanos.
- N
describe en qué medida se ha propagado el cáncer a los ganglios
linfáticos (nódulos) cercanos.
- M
muestra si el cáncer se ha propagado (ha hecho metástasis) a otros
órganos del cuerpo.
Las letras o los números que aparecen después de la T, N y M proveen
más detalles acerca de cada uno de estos factores. Por ejemplo, un
tumor clasificado como T1, N0, M0 es un tumor muy pequeño, que no se ha
propagado a los ganglios linfáticos ni a órganos distantes del cuerpo.
Una vez que se hayan determinado las descripciones TNM, pueden
agruparse en un grupo más sencillo de etapas, que van de la etapa 0 a
la etapa IV (0-4). Como regla general, mientras más bajo sea el número
de la etapa, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como
la etapa IV (4), significa que el cáncer es más grave y se ha propagado.
Después de analizar los resultados de sus pruebas, su doctor le dirá la
etapa en que se encuentra su cáncer. Asegúrese de hacerle a su doctor
cualquier pregunta que usted tenga sobre lo que significa la etapa de
su cáncer y cómo afectará sus opciones de tratamiento.
Cirugía
Muchas personas con cáncer se someten a cirugía. Si el cáncer parece
estar restringido a una zona (localizado), puede utilizarse la cirugía
para extirparlo junto con cualquier tejido alrededor que pudiera
contener células cancerosas. Algunas veces es difícil determinar el
alcance de la cirugía que se necesitará hasta que el cirujano tiene la
oportunidad de ver la extensión del cáncer durante la operación. La
cirugía es más efectiva cuando el tumor no se ha propagado hacia otras
áreas. Actualmente, la cirugía ofrece las mejores probabilidades de
cura para muchos tipos de cáncer.
Otros tratamientos, como la radioterapia y la quimioterapia, se pueden
utilizar junto con la cirugía, o bien, puede que se administren antes o
después de ésta.
Radioterapia
Al igual que la cirugía, el tratamiento con radiación se utiliza para
tratar el cáncer localizado. La radiación destruye o daña las células
cancerosas para impedir su crecimiento. Puede usarse por sí sola o en
conjunto con la cirugía o quimioterapia. Más de la mitad de todas las
personas con cáncer reciben tratamiento de radiación en alguna ocasión.
La radioterapia se administra de dos formas, ya sea a través de rayos
externos de alta energía o mediante implantes colocados en el cuerpo
cerca del tumor.
Radiación externa
Recibir radiación externa no causa dolor, ya que es similar a tomarse
radiografías. Por lo general se lleva a cabo de manera ambulatoria (no
requiere hospitalización) y las sesiones de tratamiento toman muy poco
tiempo. Con mayor frecuencia, el tratamiento se administra cinco días a
la semana durante cinco a ocho semanas, dependiendo del tamaño, la
ubicación y el tipo de cáncer que se está tratando.
Implantes de semillas radiactivas
(braquiterapia)
En ciertos casos, la radiación se puede administrar a través de
implantes, algunas veces llamadas partículas o semillas radiactivas.
Estos implantes consisten de pequeños contenedores de radiación que se
colocan dentro o cerca del tumor mientras que la persona duerme al
haberle aplicado anestesia general, o se le ha adormecido alguna región
del cuerpo mediante anestesia local. A través de este método, el
paciente puede recibir una mayor dosis total de radiación en un área
más pequeña y en un periodo de tiempo más breve que con la radiación
externa.
Los implantes de radiación se utilizan en ocasiones para casos de
cáncer de la próstata, cabeza y cuello, útero y cuello uterino. Algunos
implantes pueden colocarse en el cuerpo durante un procedimiento
ambulatorio, mientras que otros podrían requerir que la persona
permanezca en el hospital durante unos cuantos días. La colocación
puede ser permanente o temporal.
- Los implantes o semillas
radiactivas emiten su radiación durante varias semanas o meses. Debido
a que son tan pequeños, causan poca incomodidad y simplemente se dejan
allí después de que se haya gastado su material radiactivo.
- El tratamiento temporal
conlleva colocar brevemente agujas huecas, tubos, o globos llenos de
líquido en el área que se va a tratar. Luego, el material radiactivo
puede colocarse por un corto periodo de tiempo para ser extraído
posteriormente. Este proceso puede que se repita durante el transcurso
de unos cuantos días o semanas. Dependiendo de cuánto tiempo el
material se deje ahí, puede que la persona requiera permanecer en cama
sin moverse mucho para evitar que éste se desplace. En la mayoría de
las veces los implantes no causan dolor intenso, pero podrían ocasionar
algunas molestias si se fijan en su lugar con la ayuda de un aplicador.
Una vez que se retira el implante del cuerpo, deja de haber radiación
en el cuerpo.
Efectos secundarios de la radioterapia
Los efectos secundarios varían de un paciente a otro y dependen de la
parte del cuerpo que se esté tratando y de la cantidad de radiación
utilizada. Los efectos secundarios más comunes son cansancio, cambios
en la piel en el área tratada y cierta pérdida del apetito. Otros
efectos secundarios por lo general se relacionan con el tratamiento de
áreas específicas, tales como pérdida del cabello después de un
tratamiento de radiación en la cabeza. La mayoría de los efectos
secundarios desaparecen con el tiempo. Sin embargo, asegúrese de hablar
con su equipo de atención médica sobre los malestares que surjan ya que
suelen haber formas de aliviarlos.
El cansancio es uno de los efectos secundarios más comunes tanto de la
radioterapia como de la quimioterapia. Al igual que con la mayoría de
los otros efectos secundarios, éste se alivia eventualmente una vez
terminado el tratamiento. Usted puede ayudarse manteniendo una dieta
balanceada, tomando bastantes líquidos y planeando sus días de tal
manera que incluyan periodos de descanso y algún tipo de ejercicio que
haga de forma habitual.
Quimioterapia
Así como la cirugía y la radioterapia se utilizan para tratar casos en
los que el cáncer esté limitado a una zona, la quimioterapia (o
"quimio") se utiliza a menudo para tratar las células cancerosas que se
han propagado hacia otras partes del cuerpo. Dependiendo del tipo de
cáncer y de su etapa, la quimioterapia se puede utilizar para curar el
cáncer, evitar que el cáncer se propague, hacer más lento su
crecimiento, destruir las células cancerosas que se hayan propagado a
otras partes del cuerpo o aliviar los síntomas ocasionados por el
cáncer.
¿En qué consiste la quimioterapia?
La quimioterapia consiste en tratar el cáncer con medicamentos de
acción fuerte que por lo general se inyectan a través de una vena o se
administran oralmente. A diferencia de la radioterapia o la cirugía,
los medicamentos quimioterapéuticos pueden tratar el cáncer que se ha
propagado, ya que viajan por todo el torrente sanguíneo. Es más
frecuente que se utilice una combinación de medicamentos que uno solo
para la quimioterapia.
¿Cómo se administra la quimioterapia?
La quimioterapia se administra en ciclos, cada uno de ellos seguido por
un periodo de recuperación. Un ciclo puede conllevar una dosis seguida
de varios días o semanas sin tratamiento. Esto ofrece un tiempo a las
células normales en el cuerpo para que se recuperen de los efectos
secundarios del medicamento. También es posible que se administren
dosis durante varios días consecutivos, o en días alternados durante
varios días, seguido de un periodo de descanso. Algunos medicamentos
funcionan mejor cuando se administran continuamente por varios días.
Cada medicamento funciona mejor en un horario particular que puede ser
distinto al de otros. Si se usa más de un medicamento, el plan de
tratamiento indicará la frecuencia y exactamente cuándo se debe
administrar cada medicamento. El número de ciclos que usted recibe
puede planearse antes de que comience el tratamiento (según el tipo y
la etapa del cáncer) o puede ser flexible, para ver cómo el tratamiento
afecta el cáncer y su salud.
Después de que el cáncer se extirpa mediante cirugía, la quimioterapia
puede reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca. También la
quimioterapia se puede administrar antes de la cirugía para reducir el
tamaño de un tumor antes de su extirpación.
Efectos secundarios de la quimioterapia
Los efectos secundarios dependen del tipo de medicamentos utilizados en
la quimioterapia, de la cantidad administrada y de la duración del
tratamiento. Los efectos secundarios más comunes son náusea y vómito,
pérdida temporal del cabello, aumento en la probabilidad de infecciones
y cansancio. Muchos de estos efectos secundarios pueden ser incómodos o
pueden alterarle. Sin embargo, la mayoría de los efectos secundarios se
pueden controlar con medicamentos, atención de apoyo o cambiando el
programa del tratamiento. Si usted experimenta efectos secundarios,
pregunte a su doctor o enfermera sobre las formas de ayudar a
aliviarlos o prevenirlos. Además, algunos de los efectos secundarios
requieren ser tratados de inmediato.
El cansancio es uno de los efectos secundarios más comunes tanto de la
radioterapia como de la quimioterapia. Al igual que con la mayoría de
los otros efectos secundarios, éste se alivia eventualmente una vez
terminado el tratamiento. Usted puede ayudarse manteniendo una dieta
balanceada, tomando bastantes líquidos y planeando sus días de tal
manera que incluyan periodos de descanso y algún tipo de ejercicio que
haga de forma habitual.
La caída del cabello es otro efecto secundario que causa alteración en
la persona. Las personas, en su mayoría, consideran que la manera de
arreglar su cabello conforma parte de quiénes son, por lo que es normal
que se preocupen por la pérdida del cabello. En algunas personas, el
cabello se les cae durante los tratamientos de quimioterapia (y algunas
veces con el tratamiento de radiación en la cabeza), mientras que a
otras no, aunque se les administre los mismos medicamentos. No todos
los medicamentos causan pérdida de cabello. Cuando esto sucede, el
cabello casi siempre vuelve a crecer después de finalizados los
tratamientos. Si llega a caerse el cabello, generalmente empieza a las
dos semanas de haber iniciado el tratamiento y llega a su punto más
crítico a partir de uno a dos meses después. El cabello comienza a
volver a crecer incluso antes de finalizar la terapia. Con sombreros,
turbantes, pañuelos y pelucas especialmente diseñadas, la mayoría de
las personas encuentran una manera de sobrellevar la caída del cabello
hasta que éste les vuelve a crecer.
Los pacientes que reciben quimioterapia algunas veces se desalientan
por el largo tiempo que dura su tratamiento o por los efectos
secundarios que están padeciendo. Si esto le sucede a usted, hable con
su doctor. Hay maneras de reducir los efectos secundarios o de hacer
que sea más fácil manejarlos. Recuerde que los beneficios que se espera
obtener del tratamiento deben superar cualquier problema que usted
pudiera tener debido a éste.
Terapias biológicas
El sistema inmunológico, el mecanismo de defensa natural del cuerpo,
desempeña un papel importante en la respuesta del cuerpo ante el
cáncer. Algunas formas de cáncer ocurren cuando el sistema inmunológico
deja de destruir las células cancerosas o de impedir su crecimiento. La
terapia biológica es un tratamiento efectivo para ciertos tipos de
cáncer. En ocasiones se le llama inmunoterapia, o terapia modificadora
de la respuesta biológica. Los tratamientos biológicos utilizan el
sistema inmunológico para luchar contra el cáncer o para disminuir los
efectos secundarios de algunos tratamientos contra el cáncer.
Las terapias biológicas pueden funcionar de varias formas: pueden
detener o reducir el crecimiento de las células cancerosas, apoyar a
las células inmunológicas saludables para controlar el cáncer y ayudar
a reparar las células dañadas debido a características del tratamiento.
Existen varias clases de terapia biológica que están siendo actualmente
utilizadas. Puede utilizarse más de un tipo o bien, la terapia
biológica se puede combinar con la quimioterapia o la radioterapia para
combatir el cáncer.
Terapia alterna y complementaria
Es probable que usted escuche sobre las maneras para tratar su cáncer o
aliviar los síntomas que son diferentes al tratamiento médico
convencional. Estos tratamientos pueden incluir vitaminas, hierbas y
dietas especiales, o métodos como acupuntura y masaje, entre muchos
otros.
No todas las personas utilizan estos términos de la misma manera, por
lo que esto puede ser confuso. La Sociedad Americana del Cáncer utiliza
el término complementario
para referirse a medicinas o tratamientos que se usan junto con la
atención médica habitual. La medicina alternativa se usa en lugar del
tratamiento médico convencional.
Métodos complementarios:
estos tratamientos, en su mayoría, no se presentan como curas para el
cáncer. Con más frecuencia, se usan para ayudarle a sentirse mejor.
Algunos métodos que pueden ser usados en una manera complementaria son
la meditación que reduce el estrés, la acupuntura para aliviar el dolor
o el té de menta para aliviar la náusea, entre otros. Se sabe que
algunos de estos métodos son útiles, mientras que otros no se ha
probado su eficacia. Se ha demostrado que algunos no son útiles y que
incluso unos son considerados peligrosos.
Tratamientos alternativos:
estos tratamientos alternativos se usan en lugar de la atención médica
convencional. La seguridad y la eficacia de estos tratamientos no han
sido probadas en estudios clínicos. Algunos de estos métodos pueden
hasta ser peligrosos. En la mayoría de los casos, el mayor peligro es
que usted puede perder la oportunidad de beneficiarse del tratamiento
convencional. Las interrupciones y retrasos en su tratamiento médico
convencional pueden dar al cáncer más tiempo y oportunidad de que
crezca.
Es fácil darse cuenta por qué las personas con cáncer consideran los
métodos alternativos. Usted quiere hacer todo lo que pueda para
combatir el cáncer. Algunas veces los tratamientos convencionales, como
la quimioterapia, pueden ser difíciles de tolerar, o puede que ya no
funcionen.
Algunas personas implican que su método puede curar el cáncer sin
presentar graves efectos secundarios, y resulta normal querer creer
esto. Pero la verdad es que la mayoría de estos tratamientos no han
sido probados, ni han demostrado ser eficaces en el tratamiento contra
el cáncer.
Al estar evaluando sus opciones, deberá consultar a su médico o
enfermera sobre cualquier tratamiento que esté pensando usar. También
puede ponerse en contacto con la Sociedad Americana del Cáncer llamando
al 1-800-227-2345 para saber más sobre métodos complementarios o
alternativos.
Estudios clínicos
Los estudios clínicos son investigaciones cuidadosamente controladas
que se realizan con pacientes. Estos estudios prueban si un tratamiento
es seguro y qué tan bien funciona. Puede que los estudios clínicos
además prueben nuevas formas de encontrar o prevenir una enfermedad.
Estos estudios han originado muchas nuevas maneras de prevenir,
diagnosticar y tratar el cáncer.
Un estudio clínico se realiza cuando sólo existe una buena razón para
pensar que un tratamiento, examen o procedimiento bajo estudio puede
ser mejor que el empleado actualmente. Los tratamientos usados en los
estudios clínicos con frecuencia demuestran tener beneficios reales. Si
esto sucede, puede que se conviertan en el tratamiento convencional en
el futuro.
Participar en un estudio clínico no le impide recibir cualquier otra
atención médica que pudiera necesitar. Usted tiene la libertad de
abandonar el estudio en cualquier momento, por cualquier motivo. Para
más información sobre los estudios clínicos para su tipo de cáncer,
consulte a su equipo de atención médica contra el cáncer. La Sociedad
Americana del Cáncer también ofrece un servicio de cotejado de estudios
clínicos que le ayudará encontrar los estudios clínicos adecuados para
usted. Usted puede acceder a este servicio llamando al 1-800-303-5691 o
mediante nuestro sitio en Internet en clinicaltrials.cancer.org.
¿Cómo se planea el tratamiento?
Planear el tratamiento contra el cáncer requiere de tiempo. La mayoría
de la gente desea iniciar con el tratamiento inmediatamente. Las
personas suelen preocuparse de que el tiempo para citas adicionales u
otros estudios absorban el tiempo valioso que pudieran dedicar para
tratar su enfermedad.
¿Cuánto tiempo podría considerarse como
demasiado para demorar el
tratamiento?
Los distintos tipos de cáncer crecen a ritmos diferentes. Ciertos tipos
de leucemia y linfoma tienden a crecer más rápidamente que los tumores
sólidos. Pero la mayoría de los tipos de cáncer no crece muy
rápidamente, de manera que hay suficiente tiempo para reunir
información sobre su enfermedad, consultar a especialistas y decidir
cuál opción de tratamiento es la mejor para usted. Tenga presente que
la información reunida durante este momento es fundamental para
determinar el plan de tratamiento más adecuado para usted. Si siente
preocupación por no iniciar con el tratamiento de inmediato, hable
sobre sus inquietudes con su equipo de atención médica contra el cáncer
y asegúrese de que ninguna de las demoras le vaya a causar algún
problema.
¿Cómo sabe mi doctor cómo tratar mi
cáncer?
El tipo de tratamiento que recibirá dependerá de mucha información. El
tipo de cáncer (incluida la ubicación y el tipo de las células), la
etapa o la extensión de su cáncer y su estado general de salud son los
aspectos más importantes. Otros aspectos a considerar incluyen su
situación personal (como qué tanto pueda viajar y participar en el
tratamiento) y la eficacia de cada tratamiento en su situación, así
como los posibles efectos secundarios y riesgos que conlleva cada tipo
de tratamiento.
Su cáncer es lo que en un principio proporcionará información sobre su
enfermedad. Se usará una biopsia y otras pruebas de laboratorio,
exámenes físicos y estudios por imágenes, así como sus signos y
síntomas para determinar cuál es el mejor tratamiento para usted. Su
doctor usará toda esta información para escoger las opciones y hacer
recomendaciones con respecto al tratamiento. Puede que su médico
consulte con otros expertos para ayudar a conformar un plan de
tratamiento.
¿Qué debo preguntar a mi doctor?
La relación entre usted y su doctor es un aspecto clave de su
tratamiento. Probablemente usted tenga un doctor que coordine toda su
atención médica. Este doctor debe ser alguien con el que usted se
sienta bien, y quien escuche sus inquietudes y responda a todas sus
preguntas. Su doctor le explicará su diagnóstico, su condición de
salud, sus opciones de tratamiento y el progreso alcanzado con el
tratamiento.
También habrá enfermeras especialmente capacitadas quienes estarán
colaborando con su doctor, y quienes están para ayudarle con su
tratamiento y con cualquier efecto secundario que tenga. En muchos
casos, la enfermera podrá responder a sus preguntas y además ayudarle a
conseguir las respuestas de sus preguntas por parte de otros
integrantes de su equipo de atención médica.
Al igual que todas las buenas relaciones, su relación con su doctor
debe ser recíproca (que ambas partes se apoyen mutuamente). Usted tiene
la responsabilidad de hacer preguntas, aprender acerca de su
tratamiento y formar parte activa de su equipo de atención médica. Los
doctores pueden diferir en cuanto a la cantidad de información que
proporcionan a los pacientes con cáncer y a sus familias. Y las
personas a quienes se les acaba de diagnosticar esta enfermedad también
puede que difieran en la cantidad de información que necesitan o desean
obtener. Usted es quien debe indicar a su doctor si le está
proporcionando demasiada o muy poca información. Siéntase con la
confianza de hacerle preguntas y decirle lo que
necesita.
A continuación se presentan ejemplos de las preguntas que puede hacer
durante esta conversación:
- ¿Qué tipo de cáncer padezco? ¿Cuál es la etapa o extensión
de mi cáncer?
- En su opinión, ¿cuál es mi pronóstico (perspectiva para el
futuro)?
- ¿Cuál tratamiento usted me sugiere y por qué?
- ¿Cuál es el objetivo del tratamiento: la curación o el
control de los síntomas?
- ¿Cuáles son los posibles riesgos o efectos secundarios del
tratamiento?
- ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de mi tratamiento?
- ¿Hay otros tratamientos que deba yo considerar?
- ¿Con qué frecuencia necesito venir para tratamiento o
hacerme pruebas?
- ¿Cuánto tiempo durarán mis tratamientos?
- ¿Qué pasa si falto a un tratamiento?
- ¿Qué tipo de cambios tendré que hacer en mi trabajo, vida
familiar y actividades recreativas?
- ¿Cuáles son los nombres de los medicamentos que tomaré?
¿Para qué son?
- ¿Qué otros medicamentos o tratamientos podría recibir?
- ¿Cómo sabrá usted si mi tratamiento está funcionando?
- ¿Por qué necesito someterme a pruebas de la sangre y con
cuánta frecuencia?
- Si otros especialistas participan en mi atención médica,
¿quién estará a cargo de coordinar todo mi plan de tratamiento?
- ¿Cuáles síntomas o problemas deberé informar inmediatamente?
- Si no me siento enfermo, ¿significa que el tratamiento no
está funcionando?
- ¿Qué probabilidades hay de que mi cáncer regrese
(recurrencia) si me someto a los planes de tratamiento de los que hemos
hablado?
- ¿Qué puedo hacer para estar listo para el tratamiento?
- ¿Podré tener hijos después del tratamiento?
- ¿Hay algunos alimentos en particular que deba o no deba
comer?
- ¿Puedo tomar bebidas con alcohol?
- ¿Cuál será el costo del tratamiento? ¿Estará cubierto y
será pagado por mi seguro médico?
- ¿Cuál es la mejor hora para llamarle si tengo una pregunta?
- ¿Debo considerar la participación en un estudio clínico?
Asegúrese de que se le contesten o aclaren todas sus preocupaciones y
preguntas, sin importar lo insignificantes que le parezcan. Podría ser
necesario concertar más de una visita para hablar sobre todas sus
preocupaciones, ya que podrían presentársele nuevas preguntas. Podría
ser difícil recordar todo lo que hable con sus médicos. Para algunas
personas es útil tomar notas, hacerse acompañar de un miembro de su
familia o amigo, grabar en cinta las conversaciones, traer una lista de
preguntas y escribir las respuestas del doctor.
Recuerde que usted tiene derecho a obtener una segunda opinión acerca
de su diagnóstico y el tratamiento. Pedir una segunda opinión no
significa que a usted le desagrade su médico o que no confía en él. Los
doctores entienden que usted necesita saber que se han considerado
todas las opciones para el mejor tratamiento. Además podrá preguntar a
su doctor si ha consultado a otros especialistas en el centro de
atención médica.
¿Sentiré dolor?
El dolor es una de las razones por las que la gente tiene tanto temor
al cáncer. Temen que el dolor no podrá ser aliviado una vez que lo
empiecen a sentir. El hecho de tener cáncer no significa que tendrá
dolor. Para la sorpresa de algunas personas, algunos tipos de cáncer no
causan ningún dolor físico. Incluso las personas con cánceres avanzados
no siempre tienen dolor. Pero si se llega a presentar dolor, existen
muchas maneras de aliviarlo o reducirlo. Junto con los medicamentos,
existen otras formas para controlar el dolor, tales como la
visualización (ejercicios mentales diseñados para permitir que la mente
influya el cuerpo), la bio-retroalimentación (un método de tratamiento
que usa dispositivos de monitoreo que ayudan a las personas a controlar
intencionalmente los procesos físicos como el ritmo cardiaco, presión
arterial, temperatura, sudoración y tensión muscular), la relajación,
la distracción, la cirugía y el bloqueo de nervios. También se puede
usar una combinación de métodos para controlar el dolor.
Algunas personas no quieren tomar medicamentos contra el dolor porque
temen que se volverán adictas a ellos. La investigación ha mostrado que
la adicción no es un problema para las personas con cáncer que usan
medicamentos contra el dolor según son recetados por sus doctores. A
las personas también les preocupa que si toman medicamentos
continuamente se volverán "inmunes" a esa dosis y necesitarán dosis más
y más altas hasta que no haya dosis que funcione. Pero incrementar la
dosis conforme sea requerido aumenta la eficacia de la mayoría de los
medicamentos para el control del dolor.
Para más información sobre el dolor y su control, llame sin costo a la
Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2343 o visite nuestro sitio
Web en www.cancer.org.
¿Podré trabajar durante el tratamiento?
La respuesta a esta pregunta variará dependiendo del tipo de
tratamiento que está recibiendo, la etapa de su cáncer, su salud y el
tipo del trabajo al que se dedica. Tanto lo que usted puede hacer y lo
que no, así como cuándo necesitará limitar la cantidad de trabajo que
realiza, depende de cómo se sienta durante el tratamiento. Algunas
personas con cáncer pueden seguir trabajando y continuar con su vida
normal mientras reciben su tratamiento. Otras personas ven que
necesitan más descanso de lo acostumbrado y reducen actividad física.
Su doctor podría sugerirle que limite algunas de sus actividades.
Muchas personas pueden continuar trabajando mientras reciben el
tratamiento. Puede que consiga programar sus tratamientos por la tarde
o justo el día previo al fin de semana de manera que interfieran lo
menos posible con su trabajo. Si el tratamiento le produce mucho
cansancio, tal vez prefiera modificar su horario de trabajo durante un
tiempo. Hable con su empleador sobre sus necesidades y sus anhelos.
Puede ser que se pongan de acuerdo en un programa de medio tiempo, o
tal vez pueda hacer parte de su trabajo en su casa. De acuerdo con las
leyes federales y estatales, a algunas compañías se les podría exigir
que le permitan trabajar de acuerdo con un programa flexible para poder
llevar a cabo su tratamiento.
¿Podré hacer ejercicio durante el
tratamiento?
Su rutina de ejercicio durante su tratamiento contra el cáncer
dependerá de su condición física y el estado de salud general en que se
encontraba antes de que se descubriera que tenía cáncer. Su doctor
podrá indicarle si puede hacer actividades físicas y qué tipo de
ejercicios son adecuados. El ejercicio, junto con periodos de descanso
durante el día, puede brindarle beneficios por varias razones. Puede
aumentar su nivel de energía, aliviar la tensión, disminuir la angustia
y depresión, así como aumentar sus ganas de comer. Puede
hacer ejercicio ya sea sin o con la compañía de alguna persona o grupo
de amigos quienes hagan de esto algo más divertido.
Si acostumbraba hacer ejercicio antes del cáncer, mantener su rutina
durante el tratamiento le puede ayudar a sentir que algunos aspectos de
su vida continúan siendo como antes. Si la cirugía forma parte de su
tratamiento contra el cáncer, su doctor podría recomendarle cambios
para prevenir problemas y mantener el rango de movimiento de las
articulaciones y los músculos. Su doctor o fisioterapeuta puede
ayudarle a decidir las actividades y el horario más adecuados para
usted.
¿Cómo afectará el cáncer a mis relaciones
sexuales?
Bajo cualquier circunstancia, las sensaciones y actitudes sexuales
varían mucho entre las personas. Esto también es cierto durante una
enfermedad. Algunas personas tienen poco o ningún cambio en lo respecta
al deseo sexual y nivel de energía debido al cáncer. En otros casos, el
interés disminuye debido a la tensión física y emocional que implica
tener cáncer y someterse al tratamiento. El estrés puede incluir las
inquietudes por los cambios en la apariencia personal, angustia
respecto a la salud, la familia o el dinero, o también por los efectos
secundarios como resultado de los tratamientos, incluidos el cansancio
y los cambios hormonales.
Algunas personas se sienten aún más unidas a sus parejas durante este
periodo y su deseo sexual aumenta. Incluso cuando el embarazo puede que
se dé durante el tratamiento contra el cáncer, puede que no sea el
momento más adecuado debido a que ciertos tratamientos podrían causar
defectos de nacimiento. Muchos doctores sugieren el uso de
anticonceptivos durante el transcurso del tratamiento.
Si su deseo sexual y nivel de energía cambian durante el tratamiento,
tenga presente que esto es normal y que puede pasar por numerosas
razones. Algunos motivos comunes son estrés, cansancio y otros efectos
secundarios del tratamiento. Los aspectos sobre la imagen corporal
puede que también influyan. Si usted ha tenido una cirugía contra el
cáncer en la región del estómago o de la pelvis, esto puede dificultar
el coito o puede que por algún tiempo se experimente dolor. Algunas
mujeres experimentan resequedad vaginal, mientras que algunos hombres
tienen problemas para lograr una erección (disfunción eréctil) como uno
de los efectos secundarios. Si es posible, hable sobre estas
preocupaciones con su equipo de atención contra el cáncer.
Si usted se sentía a gusto y disfrutaba de una vida sexual saludable
antes de iniciar el tratamiento, lo más probable es que la intimidad
física le siga produciendo placer durante su tratamiento. Podría
encontrarse con que la intimidad cobra un nuevo significado y que sus
relaciones son diferentes. Abrazarse, tocarse y acariciarse puede
llegar a ser más importante que el coito en sí.
La buena comunicación es clave para mantener una vida sexual activa o
para retomarla con su pareja. Las inquietudes o temores de su pareja
son normales, y podrán tener un impacto sobre su vida sexual. Puede ser
que algunas personas les preocupe que las relaciones íntimas lastimen a
la persona que tiene cáncer. Otras podrían temer un contagio del cáncer
o que les afecte la radiación o la quimioterapia. Es imposible
contagiarse de cáncer, pero hablar de temas como éste resulta útil para
aclarar todas las inquietudes. También le ayudara a descubrir formas
adicionales para que la experiencia sexual sea más placentera.
Puede ser difícil mantener una vida sexual saludable cuando están
implicados tantos factores físicos y emocionales. Infórmese tanto como
sea posible con su médico y mediante otros recursos a su alcance para
que pueda saber con antelación lo que puede y lo que no puedo hacer
antes, durante y después del tratamiento. Para más información, llame
gratis y solicite los documentos Sexualidad
para el hombre con cáncer y Sexualidad para la mujer con
cáncer llamando a su Sociedad Americana del Cáncer al
1-800-227-2345.
Fertilidad
Después de la quimioterapia o de la radioterapia, es posible que las
mujeres vean alterados sus ciclos menstruales, que pueden ser
irregulares o desaparecer. Esto no significa que no puedan quedar
embarazadas, por lo que los métodos anticonceptivos aún son necesarios
durante el tratamiento. En los hombres, los tratamientos pueden reducir
o dañar los espermatozoides. Sin embargo, en muchos de los casos los
hombres pueden recuperar la fertilidad tras el tratamiento.
Ya sea que usted planee o no tener hijos, es normal tener inquietudes
sobre cómo el tratamiento afectará su fertilidad. Hable con su médico
antes de que inicie el tratamiento sobre cualquier inquietud o pregunta
que tenga sobre la fertilidad y el tratamiento contra el cáncer. Esto
le ayudará a tomar las decisiones sobre el tratamiento que resulten más
adecuadas para usted.
¿Cómo pagaré todos los gastos?
¿A cuánto ascenderán los gastos?
El costo del tratamiento dependerá del tipo, la duración y la
frecuencia con que se administre y si es en la casa, en una clínica, en
el consultorio o en el hospital. La mayoría de los planes de salud,
incluido Medicare-Parte B, cubren por lo menos una parte del costo de
muchos tratamientos. En muchos estados, Medicaid puede ayudar a pagar
ciertos tratamientos. Antes de empezar un tratamiento, pregunte si su
compañía de seguro médico o Medicare pagará el costo de su cuidado.
También infórmese sobre qué parte de los costos tendrá usted que pagar,
en caso de que la haya.
Seguro médico
Si usted está en un rango de bajo ingreso o no está trabajando,
verifique si reúne los requisitos para recibir beneficios estatales o
locales, tales como Medicaid. Si actualmente se encuentra trabajando y
está considerando dejar su empleo, infórmese sobre sus opciones de
conversión de cobertura a través de su plan actual. Puede que las
opciones de conversión de cobertura le permitan cambiar del plan de
seguro de su empleador a un plan individual con cobertura similar.
Muchos planes de seguro de grupo permiten la conversión a planes
individuales, pero puede que el costo sea mucho mayor. Por lo general
debe someter su solicitud para el plan individual durante los primeros
30 a 60 días de haber dejado su empleo.
Si está considerando opciones de seguros, infórmese acerca de las
diferencias en las coberturas de los planes. Pregunte si puede escoger
a los doctores, si hay protección contra cancelaciones y aumentos de
las primas (lo que usted paga por el seguro). Determine qué es lo que
realmente cubre el plan, especialmente en caso de alguna enfermedad que
le impida trabajar (una enfermedad muy grave). ¿Cuál es la cantidad de
los deducibles que debe pagar? Recuerde que muchos planes de seguro
médico tienen diferentes tarifas deducibles dependiendo de los
servicios. Algunas veces se requieren deducibles más altos si se provee
una cobertura completa más amplia.
La mayoría de los planes de administración de atención médica pagan por
la participación en un estudio clínico, si el médico del paciente
recomienda el tratamiento experimental y si dicho estudio cuenta con la
aprobación de una institución confiable. Por lo general estos planes
cuentan además con administradores u otro tipo de personal con los que
su doctor puede hablar sobre la necesidad de medicamentos que
generalmente no están cubiertos. Las organizaciones del mantenimiento
de la salud (HMO, por sus siglas en inglés) por lo general cubren los
costos de atención preventiva y consultas médicas de rutina. Sin
embargo, el acceso a los tratamientos más modernos contra el cáncer a
veces es difícil de obtener a través de estas organizaciones.
Informarse sobre su seguro de atención médica será útil para prepararle
para el costo del tratamiento y para hablar al respecto con todas las
personas que administran su plan de atención médica. Los pacientes que
entienden su seguro y saben cómo comunicarse con la compañía de seguros
tienen más probabilidades de obtener la cobertura que necesitan. Puede
que algunas veces sea necesario recurrir a recursos que no forman parte
del plan para obtener la atención que sea mejor para usted. Saber lo
que su seguro médico cubre exactamente le puede ofrecer cierta
tranquilidad previa a medida que toma decisiones con respecto al
tratamiento.
Existen medidas que la gente puede tomar cuando tienen una disputa con
su seguro médico. Conserve siempre los registros de su atención, así
como las interacciones que tenga con el personal de su seguro y
personal de atención médica. Por lo general su médico podrá ayudarle
con esto. En los casos en que se niegue la atención médica, su médico
puede proporcionar más información sobre su caso al plan médico.
Si no tiene seguro médico, existen varias opciones que puede evaluar al
tratar de conseguir cobertura. Por ejemplo, un corredor independiente
de seguros podría ayudarle a buscar un paquete de beneficios que pueda
pagar. Podría ser que también tenga la opción de solicitar la
inscripción a un seguro colectivo a través de organizaciones
fraternales o profesionales (como las de los jubilados, maestros,
trabajadores sociales, corredores de bienes raíces, etc.). Hable con un
trabajador social o llamen a la Sociedad Americana del Cáncer al
1-800-227-2345 para informarse sobre opciones de seguro médico.
¿Con qué otros recursos cuento?
Su equipo de atención médica será su primera fuente de apoyo, pero hay
muchas partes de dónde obtener ayuda cuando la necesite. Los servicios
de apoyo del hospital constituyen un aspecto importante de su atención
médica y éstos podrían incluir servicios de enfermería, asesoría
nutricional, rehabilitación o consejo espiritual.
Algunas personas temen que pedir ayuda emocional sea una señal de
debilidad. Puede que estas personas se sientan con la necesidad de
"mantenerse fuertes" y sobrellevar las cosas por sí solas. Usted no
tiene que enfrentar esto solo(a) para ser fuerte. El apoyo emocional es
necesario en cada una de las etapas de su experiencia con el cáncer y
puede provenir de muchos lugares. Junto con su familia y amistades,
considere otras fuentes de apoyo como a los profesionales de su equipo
de atención médica, grupos de apoyo y su comunidad religiosa. El pedir
apoyo es una manera de mantener el control de su situación. Hablar de
lo que está viviendo y cómo se siente puede ofrecerle confianza y
tranquilidad.
El cáncer podría ser un tema incómodo, y algunas veces las personas
podrían preocuparse de que a usted le moleste si el tema se trae a
colación o si se habla sobre su enfermedad. Puede que requiera dar el
primer paso. La asesoría individual o de grupo, así como los grupos de
apoyo pueden ser de ayuda para lidiar con el estrés de su enfermedad. A
muchas personas con cáncer les parece que es más fácil hablar sobre su
situación con personas que están pasando por la misma clase de
experiencias que ellos. Los grupos de apoyo también pueden brindarle
información útil sobre el cáncer y su tratamiento. Si usted no puede
acudir a un grupo en su comunidad, existen comunidades de apoyo en
línea como la "Red de sobrevivientes de cáncer" de la Sociedad
Americana del Cáncer. Este es un servicio sin costo que provee una red
de apoyo en línea para los sobrevivientes de cáncer de todo el país.
Puede acceder a este recurso en www.acscsn.org. Las agencias
comunitarias a veces pueden ayudarle con las exigencias que impone el
cáncer sobre los familiares y amigos del paciente. Todos estos recursos
también pueden ser útiles para la gente que está apoyando a sus seres
queridos que tienen cáncer.
Una persona con cáncer nunca está sola. Siempre hay personas que se
preocupan y que están dispuestas a ayudarle. Para más información sobre
el cáncer o sobre los temas que se mencionan en esta publicación, llame
al 1-800-227-2345 o visite www.cancer.org.
Recursos adicionales
Sociedad Americana del Cáncer
Puede que los programas de la Sociedad Americana del Cáncer que se
presentan a continuación estén disponibles en su región. Consulte en su
guía telefónica local para la oficina de la Sociedad más cercana, o
llame al 1-800-227-2345.
Red de Sobrevivientes del Cáncer (Cancer
Survivors NetworkSM)
La Red de Sobrevivientes del Cáncer es una comunidad gratuita en
Internet creada por y para las personas con cáncer y sus familias. Esta
comunidad en Internet es un lugar cordial y seguro en el que las
personas encuentran esperanza e inspiración de otros que "han
atravesado el mismo camino". Entre los servicios se incluye foros de
discusión, charlas en línea (chat), páginas personales en la Web para
contar su historia, “blog”, post-imágenes, intercambio de mensajes
privados con miembros de la red, y mucho más.
Albergue de la Esperanza (Hope
Lodge®)
La red de Albergues de Esperanza de la Sociedad Americana del Cáncer
ofrece alojamiento gratuito a las personas afectadas por el cáncer y
sus familias en los casos en que su mayor esperanza de atención médica
esté lejos de casa. Al no tener que preocuparse por el lugar donde
hospedarse y cómo pagar por el alojamiento, los huéspedes de Albergues
de la Esperanza se pueden concentrar en su mejoría El Albergue de
Esperanza ofrece mucho más que alojamiento gratis. Se ofrece un
ambiente cálido y hogareño donde los pacientes y sus cuidadores pueden
retirarse a sus habitaciones privadas o relacionarse con otras personas
que están pasando por una situación similar. En las ciudades donde
Albergue de la Esperanza no está disponible, la Sociedad puede
indicarle si existen otros recursos que ofrezcan alojamiento gratis o
de bajo costo.
Puedo salir adelante (I
Can Cope®)
El programa Puedo Salir Adelante ofrece clases gratis para adultos con
cáncer y sus seres queridos. Las clases las ofrecen médicos, personal
de enfermería, trabajadores sociales y otros expertos. Estas clases
pueden ayudarle a aprender más sobre el cáncer, el tratamiento,
alimentación sana, tratamiento contra el dolor, y más. Usted también
puede tomar las clases de Puedo Salir Adelante en Internet a cualquier
hora o lugar que desee.
Luzca Bien... Siéntase Mejor (Look
Good...Feel Better®)
Luzca Bien.... Siéntase Mejor es un programa gratuito que enseña a las
personas que están recibiendo tratamiento maneras para lidiar con los
efectos secundarios que afectan la manera en que lucen. Este
programa se ofrece en conjunto con la Sociedad Americana del Cáncer, el Personal Care Products Council
y la National
Cosmetology Association.
De Hombre a Hombre (Man
to Man®)
Muchos hombres con cáncer de próstata se están apoyando mutuamente a
través del programa De Hombre a Hombre. Los voluntarios llevan a cabo
reuniones donde los hombres se brindan apoyo de parte y parte y
comparten información tanto durante el periodo de tratamiento como
después de éste.
Recuperación a su Alcance (Reach
to Recovery®)
Nuestro programa Recuperación a su Alcance le permite hablar de manera
individual con una voluntaria capacitada sobre el diagnóstico y el
tratamiento del cáncer de seno. Las voluntarias son sobrevivientes de
cáncer de seno, por lo que están familiarizadas con los temores y
preocupaciones que surgen con el diagnóstico.
Camino a la Recuperación (Road
to Recovery®)
Cada día, miles de pacientes con cáncer necesitan transporte desde y
hacia los centros de tratamiento. Algunos pacientes no cuentan con
transporte para ir y venir del tratamiento. . Si el transporte es un
problema para usted, puede que podamos ayudarle. Nuestro programa
Camino a la Recuperación provee transporte desde y hacia los centros de
tratamiento para persona con cáncer que no poseen transportación o que
no pueden manejar ellos mismos. Los conductores voluntarios donan su
tiempo y el uso de sus vehículos de manera que los pacientes puedan
recibir los tratamientos que le salvarán sus vidas.
Revista-catálogo “tlc”™ (“tlc”™ magalog)
Ésta es la revista-catálogo de la Sociedad Americana del Cáncer
dirigida a mujeres que luchan contra el cáncer. Ofrece artículos útiles
y una línea de productos creada para estas mujeres. Los productos
incluyen pelucas, postizos para el cabello, formas de seno, sostenes,
sombreros, turbantes y prendas para nadar, así como accesorios. Usted
puede ordenar estos productos llamando al 1-800-850-9445 o visitando
www.tlccatalog.org en Internet. Todas las ganancias que provengan de la
venta de estos productos se asignan a los programas y servicios de la
Sociedad Americana del Cáncer dirigidos a los pacientes y a los
sobrevivientes.
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos
materiales pueden ser solicitados llamando gratis al 1-800-227-2345:
Los siguientes libros de la Sociedad Americana del Cáncer también están
disponibles en inglés Llámenos al 1-800-227-2345 para peguntar sobre
los precios o para hacer un pedido.
Because Someone I Love Has
Cancer: Kids Activity Book
Cancer in the Family
Caregiving: A
Step-by-Step Approach for Caring for the Person with Cancer at Home
Couples Confronting
Cancer
I Can Survive!
What Helped Get Me
Through: Cancer Patients Share Wisdom and Hope
What to Eat During
Cancer Treatment (libro de recetas de cocina)
Organizaciones nacionales*
Cancer Hope Network
Teléfono sin cargo: 1-877-467-3638
Sitio Web: www.cancerhopenetwork.org
CancerCare
Teléfono sin cargo: 1-800-813-4673
Sitio Web: www.cancercare.org
Lance Armstrong
Foundation (LAF)
Teléfono sin cargo: 1-866-235-7205
Sitio Web: www.livestrong.org
Instituto Nacional del
Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237 ó 1-800-4-CANCER
Sitio Web: www.cancer.gov
Planet Cancer
Sitio Web: www.planetcancer.org
*La
inclusión en esta
lista no implica respaldo por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.
Sin importar quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del
día o de la noche, para obtener información y apoyo con temas sobre el
cáncer. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en Internet en
www.cancer.org.
Última revisión /
cambio realizado:
4-Feb-2010
Última actualización completa: 4-Feb.-2010
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