Entendimiento del problema
Las buenas noticias: el número de jóvenes estadounidenses que fuman ha
estado disminuyendo desde finales de la década de 1990.
Las malas noticias: las tasas de tabaquismo entre adolescentes siguen
siendo más altas en comparación con los adultos. Además, alrededor de
uno de cada siete jóvenes varones en escuela media superior
(preparatoria) consume algún producto del tabaco de uso oral que no
requiere fumarse (como el tabaco para masticar o escupir). Más del 2%
de las jóvenes estudiantes de enseñanza media superior consume tabaco
en estas formas.
Los niños y adolescentes conforman un mercado fácil de atraer para la
industria del tabaco, ya que a menudo son influenciados fácilmente por
programas de TV, películas, publicidad y por lo que sus compañeros
hacen y dicen. Ellos no se dan cuenta de lo difícil que es dejar de
consumir tabaco. Además, para los jóvenes enfrentarse a
cáncer, enfisema, ceguera o impotencia no parecen ser preocupaciones
reales. Los niños y los adolescentes no piensan demasiado sobre las
repercusiones futuras a su salud.
Aquí se provee información sobre el uso de tabaco entre los niños y los
adolescentes. Además ofrecemos algunos consejos para los padres,
maestros y otros adultos que desean mantener a los niños alejados del
tabaco.
Datos sobre los niños y el tabaco
Casi todos los fumadores comienzan a usar
tabaco cuando son jóvenes
Casi todas las personas que consumen tabaco por primera vez, lo hacen
antes de graduarse de la preparatoria. Una encuesta realizada en 2007
por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC)
de Estados Unidos encontró que el 50% de los estudiantes de
preparatoria probaron fumar cigarrillos en algún momento. En el 2008,
más de uno de cada cuatro jóvenes de 12 o más años eran consumidores
actuales de tabaco, lo que representa alrededor de 71 millones de
adolescentes estadounidenses. Los estudios han demostrado que la
mayoría de las personas nunca comienzan a consumir tabaco si evitan el
hábito cuando son adolescentes.
Mientras más joven comienza a fumar, más propenso será de convertirse
en un fumador habitual cuando sea adulto. Casi el 90% de los adultos
que son fumadores habituales comenzaron a fumar a los 19 años o antes.
Además, la gente que comienza a fumar a una edad menor es más propensa
a desarrollar una adicción a largo plazo con la nicotina que la gente
que comienza a fumar a una edad mayor.
Los niños que fuman tienen problemas de
salud asociados con el hábito
Entre los serios problemas a la salud en niños y adolescentes causados
por fumar cigarrillos se incluyen:
- Tos.
- Respiración entrecortada.
- Dolores de cabeza más frecuentes.
- Aumento en la producción de flema (mucosidad).
- Enfermedades respiratorias.
- Síntomas de resfriado y gripe más graves.
- Deterioro de la condición física.
- Deficiencia de la función y del crecimiento pulmonar.
- Empeoramiento del estado general de salud.
- Adicción a la nicotina.
A medida que envejecen, los adolescentes que continúan fumando pueden
esperar problemas como:
- Enfermedad cardiaca y derrame cerebral a temprana edad.
- Enfermedades de las encías y pérdida de dientes.
- Enfermedades pulmonares crónicas, tales como enfisema y
bronquitis.
- Pérdida de la audición.
- Problemas con la visión, como degeneración macular.
Cada día, más de 3,500 adolescentes menores de 18 años prueban su
primer cigarrillo, y otros 1,100 se convierten en fumadores habituales.
De éstos, alrededor de un tercio morirá prematuramente de una
enfermedad relacionada con el hábito de fumar.
La mayoría de los jóvenes fumadores son
adictos y se les hace difícil
dejar de fumar
La mayoría de los jóvenes que fuman regularmente ya están adictos a la
nicotina. De hecho, ellos tienen la misma clase de adicción que tienen
los fumadores adultos. Alrededor de tres de cada cuatro fumadores
habituales de escuela preparatoria ya han tratado de dejar de fumar,
pero no lo han logrado. De cada 100 estudiantes que fuman en la escuela
preparatoria, sólo tres piensan que estarán fumando en cinco años. Sin
embargo, los estudios muestran que alrededor de 60 de ellos continuarán
fumando posteriormente de siete a nueve años.
Por otro lado, la mayoría de los fumadores adolescentes indican que les
gustaría dejar de fumar y muchos lo han intentado anteriormente sin
éxito. Aquellos que tratan de dejar de fumar reportan síntomas de
abstinencia muy parecidos a los que reportan los adultos.
El uso de tabaco está asociado con otras
conductas perjudiciales
La investigación ha mostrado que los adolescentes que consumen tabaco
son más propensos a consumir alcohol y drogas ilegales que los que no
consumen tabaco. También, los fumadores suelen estar involucrados más
en peleas, portar armas, intentar el suicidio, padecer problemas de
tipo emocional, como la depresión, y a tener conductas sexuales de alto
riesgo.
El tabaco masticable para escupir también
es otro gran problema entre
los jóvenes
El tabaco masticable para escupir es una alternativa a los cigarrillos
menos letal, pero aún dañina. Existen muchos términos utilizados para
describir el tabaco que se coloca en la boca, como el tabaco para
masticar, tabaco para escupir, tabaco oral o rapé.
El consumo de tabaco para escupir o que no produce humo en cualquiera
de sus formas puede causar:
- Cánceres orales o bucales (de la boca).
- Cánceres de la faringe (garganta) y la laringe.
- Cánceres de esófago (del conducto de deglución [tragar]) y
de estómago.
- Cáncer de páncreas.
- Retracción de las encías y enfermedades de las encías, lo
cual puede empeorar hasta el punto de la pérdida de los dientes.
- Leucoplasia: manchas precancerosas en la boca.
- Adicción a la nicotina.
Además, existe una relación entre este hábito y las enfermedades del
corazón y los derrames cerebrales. La investigación también ha
demostrado que los adolescentes que consumen tabaco para escupir o
cualquier forma de tabaco oral también son más propensos a convertirse
en fumadores de cigarrillos que los jóvenes que no consumen el tabaco
de esa forma.
Las prohibiciones para fumar promueven
más el uso del tabaco oral
Lamentablemente, las ordenanzas recientemente aprobadas en muchos
estados que prohíben fumar pudieran tener un efecto no intencional en
el consumo de productos de tabaco de uso oral. Como lo recomendó el
CDC, muchas escuelas ahora prohíben a los estudiantes, al personal, a
los padres y a los visitantes fumar en las instalaciones de las
escuelas, así como en los vehículos y eventos escolares. Debido a
restricciones como éstas, las compañías de tabaco están realizando más
esfuerzos de mercadeo destinados a sus productos de tabaco de consumo
oral que no producen humo. Muchos de estos nuevos productos están
siendo anunciados como alternativas más discretas en lugares donde se
prohíbe fumar cigarrillos.
Consumo de productos de tabaco de uso
oral para dejar de fumar
Algunas compañías promocionan el consumo de los productos de tabaco de
uso oral como una alternativa para dejar de fumar, pero no existe
evidencia de que cualquiera de dichos productos ayude a los fumadores a
dejar el hábito. A diferencia de los tratamientos convencionales
aprobados por la Federal
Drug Administration (FDA) que han demostrado
ser eficaces, como el tratamiento de reemplazo de nicotina,
antidepresivos, bloqueadores de los receptores de nicotina y terapia
conductual, los productos del tabaco de uso oral que no producen humo
no han sido probados para ver si pueden ayudar a la persona a dejar de
fumar.
Analice las cifras
Consumo de tabaco entre los estudiantes
de
escuela
secundaria (intermedia)
Las estadísticas más recientes sobre el uso del tabaco por estudiantes
de escuela secundaria en los Estados Unidos provienen de una encuesta
realizada en 2006 por el CDC.
- Aproximadamente 10% de los estudiantes indicó que usó
alguna forma de tabaco (cigarrillos, productos de tabaco de uso oral y
el tabaco en polvo [rapé], cigarros, [puros], pipas, y cigarrillos de
sabores como bidis o kreteks) al menos una vez en el mes anterior.
- Alrededor del 6% de los estudiantes han fumado cigarrillos,
y 4% ha fumado cigarros. Por otro lado, alrededor del 3% de los
estudiantes ha usado tabaco masticable u otro tipo de tabaco oral.
Alrededor del 2% ha fumado pipas y el mismo número ha fumado los
cigarrillos de sabores, llamados “bidis" (alrededor del 2%). Un poco
más de 1% ha fumado los cigarrillos llamados “kreteks”.
- Los estudiantes varones (aproximadamente 11%) tenían una
tendencia ligeramente mayor que las estudiantes (aproximadamente 8%) a
usar alguna forma de tabaco. Aunque las estudiantes mujeres tenían una
probabilidad ligeramente mayor a fumar cigarrillos, los varones tenían
una tendencia mayor a usar productos de tabaco de uso oral, bidis,
kreteks, pipas o cigarros.
Consumo del tabaco entre los estudiantes
de
escuela preparatoria (superior)
Las estadísticas más recientes sobre el consumo de tabaco entre los
estudiantes de preparatoria provienen de la encuesta realizada en el
2007 por el CDC. Algunos de estos números son ligeramente menores que
los reportados en 2005. Recuerde que estos estudios se hicieron con
estudiantes que aún están en la escuela. Los estudiantes que dejaron la
escuela tienen tasas mayores de uso de cigarrillos y tabaco.
- A escala nacional, alrededor del 26% de los estudiantes de
preparatoria usaron algún tipo de tabaco (cigarrillo, cigarro, pipa,
bidi, kretek o productos de tabaco de uso oral que no producen humo) en
por lo menos uno de los 30 días antes de la encuesta.
- En promedio, alrededor de uno por cada cinco estudiantes
(20%) fumó cigarrillos. Las niñas tenían casi la misma probabilidad de
fumar que los varones. Los estudiantes de raza blanca (23%) tenían una
tendencia mayor a fumar en comparación con los de raza negra (12%), los
hispanos/latinos (17%) o asiáticos (11%).
- Aproximadamente 8% de los estudiantes de preparatoria
reportaron haber consumido algún producto del tabaco de uso oral por lo
menos una vez en los 30 días previos a la encuesta. Más del 13% de
todos los chicos y más del 2% de las chicas que fueron encuestados
reportaron haber usado algún producto del tabaco de uso oral que no
produce humo.
- Alrededor del 14% de los estudiantes de preparatoria habían
fumado cigarros (puros) en los 30 días previos. Los estudiantes varones
(19%) tuvieron una tendencia mayor a fumar cigarros en comparación con
las chicas (8%).
- De todos los estudiantes de escuela preparatoria que
reportaron haber fumado, 61% trató de dejar el hábito al menos una vez
durante el año previo a la encuesta, pero sólo 12% pudo dejarlo.
- Otros usos del tabaco entre los estudiantes de escuela
preparatoria incluyen las pipas (alrededor de 4%), los cigarrillos
"bidis" (alrededor de 3%) y los cigarrillos "kreteks" (alrededor de 3%).
Otras formas de tabaco favorecidas por los jóvenes
Kreteks y bidis
Los cigarrillos "clove" y otros cigarrillos de sabores son usados
principalmente entre fumadores jóvenes. Su diseño es casi ideal como
“cigarrillo de entrenamiento”, y proporciona otra manera de
experimentar con tabaco para que los jóvenes se vuelvan adictos a la
nicotina. La imagen falsa de que estos productos son limpios, naturales
y más seguros que los cigarrillos tradicionales parece atraer a algunos
jóvenes que de otra manera no empezarían a fumar. Sin embargo, no son
más seguros que los cigarrillos, y cada uno tiene además otros efectos
particulares.
A partir de octubre de 2009, nuevas leyes federales prohíben los
cigarrillos de sabores (no es ilegal tenerlos o fumarlos, pero lo es
venderlos en los Estados Unidos). Las compañías de tabaco ya están
buscando la forma de producir cigarros de sabores más pequeños (vea la
próxima sección) como un producto de reemplazo a los cigarrillos de
sabores.
Cigarrillos "clove" (kreteks)
Los cigarrillos "clove", también llamados kreteks, son un producto del
tabaco con los mismos riesgos de salud que los cigarrillos
tradicionales. Estos cigarrillos son importados principalmente desde
Indonesia u otros países del sureste de Asia. Los kreteks contienen de
60% a 70% de tabaco y de 30% a 40% de especias molidas, aceite de
especias, y otros aditivos. Éstos emiten más nicotina, monóxido de
carbono, y alquitrán que los cigarrillos tradicionales.
Los fumadores de kreteks tienen mayores riesgos de asma y otras
enfermedades del pulmón en comparación con los no fumadores. Los
fumadores de kreteks tienen un riesgo hasta 20 veces mayor de problemas
con la función pulmonar en comparación con los no fumadores. Sin
embargo, los usuarios a menudo tienen la noción errónea de que fumar
cigarrillos "clove" es una alternativa segura de fumar tabaco. Esto es
falso.
Cigarrillos de sabores (bidis)
Los cigarrillos de sabores, llamados bidis o "beedies", son importados
principalmente de India o de países del sureste de Asia. Estos
cigarrillos se han vuelto populares entre la juventud estadounidense en
años recientes. Esto se debe en parte a que están disponibles en
sabores similares a dulces, como chocolate, cereza, fresa, caramelos de
regaliz (goma) y naranja. Algunas personas creen que son más seguros y
más naturales que los cigarrillos comunes. Tienden a costar menos que
los cigarrillos tradicionales, y causan en el fumador un estímulo
inmediato.
Los bidis son cigarrillos de tabaco enrollados a mano en una hoja de
"tendu" o "temburi" (plantas nativas de Asia) y amarrados con cordones
de colores muy vivos en las puntas. Aunque los bidis contienen menos
tabaco que los cigarrillos regulares, éstos administran una mayor
cantidad de nicotina (el químico adictivo en el tabaco) y alquitrán,
así como otras sustancias dañinas, tal como monóxido de carbono y
amoníaco. Estos cigarrillos no contienen filtro. Además, debido a que
son más delgados que los cigarrillos regulares, se requiere inhalar
aproximadamente tres veces más por cigarrillo.
Los bidis parecen tener todos los mismos riesgos, o más, que los
cigarrillos comunes. Los riesgos de ataques al corazón, bronquitis
crónica, y algunos cánceres son mucho más altos en los fumadores de
bidis que en los no fumadores.
Cigarros pequeños
A menudo se piensa que los cigarros son menos perjudiciales, menos
adictivos, y que hacen lucir al fumador más elegante que los
cigarrillos. Sin embargo, esto no es cierto. Desde 1998, los
cigarros pequeños han sido el producto de más rápido crecimiento en el
mercado de cigarro. Se parecen mucho a los cigarrillos y también se
venden en cajetillas. Sin embargo, debido a que son cigarros, hasta
ahora no están sujetos a impuestos ni son regulados de la manera que lo
son los cigarrillos. Esto hace que sean más económicos y
fáciles de obtener por los niños. De hecho, el número de niños que en
los pasados años trató de fumar cigarros se ha acercado o incluso ha
sido más alto que el número de aquellos que probó cigarrillos.
Otro atractivo para los jóvenes consiste en los sabores que comúnmente
se usan en los cigarros pequeños. Lo sabores a frutas, dulces y
chocolate atraquen a los niños. Además, las leyes en los Estados Unidos
recientemente han declarado ilegales a los cigarrillos de sabores, lo
que puede provocar que se usen cigarros de sabores pequeños en lugar de
estos cigarrillos. Se anticipa que el problema con los
cigarros de sabores pequeños empeore a medida que las compañías de
tabaco tomen ventaja de la ausencia de regulaciones a estos productos.
Los cigarros pequeños son tan adictivos y mortales como los
cigarrillos. A menudo se fuman de la misma manera que los cigarrillos y
causan muchos de los mismos tipos de cáncer y otras enfermedades.
Hookahs (pipas de agua)
Los hookahs también son conocidos como narguiles (pipa oriental para
fumar tabaco). Introducido en Asia y el Oriente Medio, este dispositivo
consiste de quemar tabaco que ha sido mezclado con sabores como miel,
melaza o fruta seca en una pipa de agua e inhalar el humo con sabor a
través de una manguera larga. Por lo general se hace uso de carbón para
calentar la mezcla de tabaco, lo cual se llama shisha. Fumar hookah por
lo general conforma un evento social lo cual permite a los fumadores
pasar el tiempo reunidos conversando mientras se pasan la pipa. Esto se
ha convertido recientemente popular entre la juventud de países
occidentales.
Los hookahs han sido mercadeados como una alternativa segura a los
cigarrillos. Esto es falso. El agua no filtra muchas de las toxinas. De
hecho, se ha demostrado que el humo de los hookahs contiene
concentraciones de toxinas, tal como monóxido de carbono, nicotina,
alquitrán y metales pesados, que son tan o más altas que las observadas
en el humo del cigarrillo.
Varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón, han sido
asociados con fumar hookah. Además, fumar hookah está relacionado con
otros riesgos únicos que no están asociados con el hábito de fumar
cigarrillos. Por ejemplo, puede que se propaguen enfermedades
infecciosas incluyendo la tuberculosis (la cual puede infectar los
pulmones u otras partes del cuerpo), aspergilo (un hongo que puede
causar infecciones pulmonares graves) y la infección con Helicobacter (bacteria
causante de úlceras estomacales) a través de compartir la pipa o
mediante la forma en que se prepara el tabaco.
Lo que los padres y otros adultos pueden
hacer
Eviten que sus hijos comiencen a usar
tabaco
Puede que los padres que están al pendiente de sus hijos tengan un
impacto incluso mayor de lo que los mismos padres piensan sobre la
decisión de que sus hijos comiencen o no a fumar. En un estudio
reciente, los adolescentes a quienes los padres a menudo les hablaron
sobre los peligros del fumar tuvieron alrededor de la mitad de las
probabilidades de fumar que aquellos que no tuvieron estos diálogos con
sus padres. Este hecho fue válido independientemente de si los padres
eran o no fumadores.
A continuación se presentan algunos consejos para ayudar a los padres a
mantener a sus hijos alejados del tabaco:
- Recuerde que a pesar del impacto de las películas, la
música y la televisión, los padres pueden ser la mayor influencia
en las vidas de sus hijos.
- Hable con sus hijos sobre los riesgos del uso del tabaco
(los estudios han demostrado que esto da buenos resultados). Si sus
seres queridos padecen o murieron de enfermedades relacionadas con el
tabaco, informe a sus hijos sobre esto. Explíqueles, por ejemplo, que
el tabaco hace que el corazón se esfuerce más, causa daños a los
pulmones, así como muchos otros problemas, incluyendo cáncer. También
mencione cómo el tabaco afecta la apariencia de una persona y el mal
olor que provoca: el fumar hace que el cabello y la ropa apeste, causa
mal aliento y mancha los dientes y las uñas. El tabaco masticable y los
otros productos de tabaco que no producen humo causan mal aliento, el
deterioro y pérdida de dientes, mancha los dientes, así como la pérdida
del hueso de la mandíbula.
- Los niños de padres que fuman tienen mucha más probabilidad
de convertirse en fumadores. No obstante, si usted consume
tabaco, aún puede tomar medidas para dar un buen ejemplo. El mejor
paso, por supuesto, sería tratar de dejar el hábito. Mientras tanto, no
consuma tabaco en la presencia de sus hijos, no les ofrezca tabaco y no
lo deje al fácil alcance de ellos.
- Comience a hablar con sus hijos sobre el uso del tabaco
cuando tienen de cinco a seis años de edad y continúe hablándoles hasta
que lleguen a la preparatoria. Muchos niños comienzan a usar tabaco a
los 11 años, y muchos son adictos a los 14 años.
- Investigue si los amigos de sus hijos consumen tabaco.
Hablen sobre las formas de decir "no" al tabaco.
- Hable con sus hijos sobre la falsa impresión que se
presenta del tabaco en los medios de comunicación, como las películas,
la televisión y las revistas.
Si usted consume tabaco y desea que sus hijos no comiencen a hacerlo,
sepa que puede aún influenciar las decisiones de ellos. Puede ser que
tenga incluso un mayor poder, debido a que usted ha pasado por esto.
Usted puede hablarle a sus hijos sobre:
- Cómo usted comenzó a consumir tabaco y de lo que pensaba
sobre el tabaco en ese momento.
- Cuán difícil es dejar el hábito.
- Cómo ha afectado su salud.
- Lo que le ha costado tanto financiera como socialmente.
Si puede, no permita que se fume en su casa. No fume dentro de la casa
ni tampoco permita que otras personas lo hagan.
Cómo ayudar a su hijo a dejar el tabaco
Si su hijo ya comenzó a usar tabaco, el CDC ofrece las siguientes
sugerencias para ayudarles a dejar el hábito:
- Trate de evitar el uso de amenazas o poner algún ultimátum.
Investigue la razón por la cual su hijo fuma o consume otros productos
del tabaco. ¿Está él o ella tratando de llamar su atención?
¿Está tratando de ser aceptado por un grupo de amigos? Puede que usted
se dé cuenta que simplemente pasar por la adolescencia es bastante
estresante para su hijo.
- Muestre interés. Haga algunas preguntas. Averigüe qué
cambios pueden hacerse en su vida para que su hijo(a) deje el hábito.
- Si fuma, trate de dejarlo. Si usted fumaba y ya dejo de
hacerlo, háblele a su hijo(a) sobre cómo usted se sintió. Personalice
los pequeños problemas sobre el fumar y el gran reto de dejar el
hábito. Los adolescentes y pre-adolescentes a menudo creen que pueden
dejar de fumar cuando ellos quieran. Sin embargo, las investigaciones
demuestran que muchos adolescentes nunca dejan de fumar. Trate de
compartir estos datos con ellos en una manera que no sea amenazante.
- Apoye a su hijo(a). Tanto usted como su hijo(a) necesitan
prepararse para los cambios en el estado de humor que pueden venir con
la abstinencia a la nicotina. He aquí algunos consejos para sobrellevar
los momentos difíciles.
- Posponga:
los deseos de fumar desaparecerán eventualmente.
- Respire
profundamente: respire profunda y calmadamente varias
veces.
- Tome agua:
eliminará los químicos.
- Haga algo
distinto: busque un nuevo hábito sano, un pasatiempo.
- Exprésese:
hable sobre sus pensamientos y emociones.
- Haga una lista con sus hijos sobre las razones por las que
ellos
quieren dejar el hábito. Repase la lista cuando su hijo esté tentado a
usar tabaco.
- Finalmente, recompense a su hijo cuando él o ella deje el
hábito. Planee algo especial para celebrar juntos.
Ayudar a su hijo(a) a dejar el hábito es una de las mejores actividades
que como padre podría hacer. Si usted es un fumador, el próximo mejor
paso sería dejar de fumar.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
La siguiente información relacionada al uso del tabaco puede ayudarle a
usted y a su hijo. Puede ordenar estos materiales llamando
gratis al 1-800-227-2345.
Organizaciones nacionales y sitios
en Internet*
Si usted está tratando de dejar de fumar y necesita ayuda, póngase en
contacto con la Sociedad Americana del Cáncer o cualquiera de estas
otras fuentes de información y apoyo:
American Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-548-8252
Sitio Web: www.lungusa.org
Cuenta con materiales
impresos para
dejar de fumar, algunos en español. También ofrece el programa en línea
para dejar de fumar "Freedom from Smoking Online" en www.ffsonline.corg
Centers for Disease
Control and Prevention
Departamento sobre salud y el hábito de fumar
Teléfono sin cargo: 1-800-232-4636
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-800-784-8669
TTY: 1-800-332-8615
Environmental Protection
Agency (EPA)
Teléfono: 202-272-0167
Sitio Web: www.epa.gov
Provee
consejos sobre cómo proteger a los niños del humo de segunda mano,
Promesa de Mantener su Casa Libre de Humo, y otros materiales
relacionados con el uso del tabaco en el sitio Web directo
www.epa.gov/smokefree, o en 1-866-766-5337 (1-866-SMOKE-FREE)
Instituto Nacional del
Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237 - Asistencia disponible en español
sobre cáncer.
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-877-448-7848
Sitio Web: www.cancer.gov
Sitio Web sobre tabaco: www.smokefree.gov
Información para dejar de
fumar, guía
para dejar el hábito, asesoría e información sobre programas estatales
para dejar de fumar.
QuitNet
Sitio Web: www.quitnet.com
Ofrece una guía gratuita y efectiva para reducir y dejar de fumar, así
como servicios varios para personas en todo el mundo.
*La
inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la Sociedad
Americana del Cáncer.
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle.
Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener
información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en
Internet en www.cancer.org.
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Última
revisión médica: 15-Oct.-2009
Última actualización completa: 15-Oct.-2009
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