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Datos sobre el uso del tabaco en los niños y adolescentes
Entendimiento del problema

Las buenas noticias: el número de jóvenes estadounidenses que fuman ha estado disminuyendo desde finales de la década de 1990.

Las malas noticias: las tasas de tabaquismo entre adolescentes siguen siendo más altas en comparación con los adultos. Además, alrededor de uno de cada siete jóvenes varones en escuela media superior (preparatoria) consume algún producto del tabaco de uso oral que no requiere fumarse (como el tabaco para masticar o escupir). Más del 2% de las jóvenes estudiantes de enseñanza media superior consume tabaco en estas formas.

Los niños y adolescentes conforman un mercado fácil de atraer para la industria del tabaco, ya que a menudo son influenciados fácilmente por programas de TV, películas, publicidad y por lo que sus compañeros hacen y dicen. Ellos no se dan cuenta de lo difícil que es dejar de consumir tabaco.  Además, para los jóvenes enfrentarse a cáncer, enfisema, ceguera o impotencia no parecen ser preocupaciones reales. Los niños y los adolescentes no piensan demasiado sobre las repercusiones futuras a su salud.

Aquí se provee información sobre el uso de tabaco entre los niños y los adolescentes. Además ofrecemos algunos consejos para los padres, maestros y otros adultos que desean mantener a los niños alejados del tabaco.



Datos sobre los niños y el tabaco

Casi todos los fumadores comienzan a usar tabaco cuando son jóvenes

Casi todas las personas que consumen tabaco por primera vez, lo hacen antes de graduarse de la preparatoria. Una encuesta realizada en 2007 por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos encontró que el 50% de los estudiantes de preparatoria probaron fumar cigarrillos en algún momento. En el 2008, más de uno de cada cuatro jóvenes de 12 o más años eran consumidores actuales de tabaco, lo que representa alrededor de 71 millones de adolescentes estadounidenses. Los estudios han demostrado que la mayoría de las personas nunca comienzan a consumir tabaco si evitan el hábito cuando son adolescentes.

Mientras más joven comienza a fumar, más propenso será de convertirse en un fumador habitual cuando sea adulto. Casi el 90% de los adultos que son fumadores habituales comenzaron a fumar a los 19 años o antes. Además, la gente que comienza a fumar a una edad menor es más propensa a desarrollar una adicción a largo plazo con la nicotina que la gente que comienza a fumar a una edad mayor.


Los niños que fuman tienen problemas de salud asociados con el hábito

Entre los serios problemas a la salud en niños y adolescentes causados por fumar cigarrillos se incluyen:
  • Tos.
  • Respiración entrecortada.
  • Dolores de cabeza más frecuentes.
  • Aumento en la producción de flema (mucosidad).
  • Enfermedades respiratorias.
  • Síntomas de resfriado y gripe más graves.
  • Deterioro de la condición física.
  • Deficiencia de la función y del crecimiento pulmonar.
  • Empeoramiento del estado general de salud.
  • Adicción a la nicotina.

A medida que envejecen, los adolescentes que continúan fumando pueden esperar problemas como:
  • Enfermedad cardiaca y derrame cerebral a temprana edad.
  • Enfermedades de las encías y pérdida de dientes.
  • Enfermedades pulmonares crónicas, tales como enfisema y bronquitis.
  • Pérdida de la audición.
  • Problemas con la visión, como degeneración macular.

Cada día, más de 3,500 adolescentes menores de 18 años prueban su primer cigarrillo, y otros 1,100 se convierten en fumadores habituales. De éstos, alrededor de un tercio morirá prematuramente de una enfermedad relacionada con el hábito de fumar.


La mayoría de los jóvenes fumadores son adictos y se les hace difícil dejar de fumar

La mayoría de los jóvenes que fuman regularmente ya están adictos a la nicotina. De hecho, ellos tienen la misma clase de adicción que tienen los fumadores adultos. Alrededor de tres de cada cuatro fumadores habituales de escuela preparatoria ya han tratado de dejar de fumar, pero no lo han logrado. De cada 100 estudiantes que fuman en la escuela preparatoria, sólo tres piensan que estarán fumando en cinco años. Sin embargo, los estudios muestran que alrededor de 60 de ellos continuarán fumando posteriormente de siete a nueve años.

Por otro lado, la mayoría de los fumadores adolescentes indican que les gustaría dejar de fumar y muchos lo han intentado anteriormente sin éxito. Aquellos que tratan de dejar de fumar reportan síntomas de abstinencia muy parecidos a los que reportan los adultos.


El uso de tabaco está asociado con otras conductas perjudiciales

La investigación ha mostrado que los adolescentes que consumen tabaco son más propensos a consumir alcohol y drogas ilegales que los que no consumen tabaco. También, los fumadores suelen estar involucrados más en peleas, portar armas, intentar el suicidio, padecer problemas de tipo emocional, como la depresión, y a tener conductas sexuales de alto riesgo.


El tabaco masticable para escupir también es otro gran problema entre los jóvenes

El tabaco masticable para escupir es una alternativa a los cigarrillos menos letal, pero aún dañina. Existen muchos términos utilizados para describir el tabaco que se coloca en la boca, como el tabaco para masticar, tabaco para escupir, tabaco oral o rapé.

El consumo de tabaco para escupir o que no produce humo en cualquiera de sus formas puede causar:
  • Cánceres orales o bucales (de la boca).
  • Cánceres de la faringe (garganta) y la laringe.
  • Cánceres de esófago (del conducto de deglución [tragar]) y de estómago.
  • Cáncer de páncreas.
  • Retracción de las encías y enfermedades de las encías, lo cual puede empeorar hasta el punto de la pérdida de los dientes.
  • Leucoplasia: manchas precancerosas en la boca.  
  • Adicción a la nicotina.

Además, existe una relación entre este hábito y las enfermedades del corazón y los derrames cerebrales. La investigación también ha demostrado que los adolescentes que consumen tabaco para escupir o cualquier forma de tabaco oral también son más propensos a convertirse en fumadores de cigarrillos que los jóvenes que no consumen el tabaco de esa forma.

Las prohibiciones para fumar promueven más el uso del tabaco oral

Lamentablemente, las ordenanzas recientemente aprobadas en muchos estados que prohíben fumar pudieran tener un efecto no intencional en el consumo de productos de tabaco de uso oral. Como lo recomendó el CDC, muchas escuelas ahora prohíben a los estudiantes, al personal, a los padres y a los visitantes fumar en las instalaciones de las escuelas, así como en los vehículos y eventos escolares. Debido a restricciones como éstas, las compañías de tabaco están realizando más esfuerzos de mercadeo destinados a sus productos de tabaco de consumo oral que no producen humo. Muchos de estos nuevos productos están siendo anunciados como alternativas más discretas en lugares donde se prohíbe fumar cigarrillos.

Consumo de productos de tabaco de uso oral para dejar de fumar

Algunas compañías promocionan el consumo de los productos de tabaco de uso oral como una alternativa para dejar de fumar, pero no existe evidencia de que cualquiera de dichos productos ayude a los fumadores a dejar el hábito. A diferencia de los tratamientos convencionales aprobados por la Federal Drug Administration (FDA) que han demostrado ser eficaces, como el tratamiento de reemplazo de nicotina, antidepresivos, bloqueadores de los receptores de nicotina y terapia conductual, los productos del tabaco de uso oral que no producen humo no han sido probados para ver si pueden ayudar a la persona a dejar de fumar.
 


Analice las cifras

Consumo de tabaco entre los estudiantes de escuela secundaria (intermedia)

Las estadísticas más recientes sobre el uso del tabaco por estudiantes de escuela secundaria en los Estados Unidos provienen de una encuesta realizada en 2006 por el CDC.
  • Aproximadamente 10% de los estudiantes indicó que usó alguna forma de tabaco (cigarrillos, productos de tabaco de uso oral y el tabaco en polvo [rapé], cigarros, [puros], pipas, y cigarrillos de sabores como bidis o kreteks) al menos una vez en el mes anterior.

  • Alrededor del 6% de los estudiantes han fumado cigarrillos, y 4% ha fumado cigarros. Por otro lado, alrededor del 3% de los estudiantes ha usado tabaco masticable u otro tipo de tabaco oral. Alrededor del 2% ha fumado pipas y el mismo número ha fumado los cigarrillos de sabores, llamados “bidis" (alrededor del 2%). Un poco más de 1% ha fumado los cigarrillos llamados “kreteks”.

  • Los estudiantes varones (aproximadamente 11%) tenían una tendencia ligeramente mayor que las estudiantes (aproximadamente 8%) a usar alguna forma de tabaco. Aunque las estudiantes mujeres tenían una probabilidad ligeramente mayor a fumar cigarrillos, los varones tenían una tendencia mayor a usar productos de tabaco de uso oral, bidis, kreteks, pipas o cigarros.


Consumo del tabaco entre los estudiantes de escuela preparatoria (superior)

Las estadísticas más recientes sobre el consumo de tabaco entre los estudiantes de preparatoria provienen de la encuesta realizada en el 2007 por el CDC. Algunos de estos números son ligeramente menores que los reportados en 2005. Recuerde que estos estudios se hicieron con estudiantes que aún están en la escuela. Los estudiantes que dejaron la escuela tienen tasas mayores de uso de cigarrillos y tabaco.
  • A escala nacional, alrededor del 26% de los estudiantes de preparatoria usaron algún tipo de tabaco (cigarrillo, cigarro, pipa, bidi, kretek o productos de tabaco de uso oral que no producen humo) en por lo menos uno de los 30 días antes de la encuesta.

  • En promedio, alrededor de uno por cada cinco estudiantes (20%) fumó cigarrillos. Las niñas tenían casi la misma probabilidad de fumar que los varones. Los estudiantes de raza blanca (23%) tenían una tendencia mayor a fumar en comparación con los de raza negra (12%), los hispanos/latinos (17%) o asiáticos (11%).

  • Aproximadamente 8% de los estudiantes de preparatoria reportaron haber consumido algún producto del tabaco de uso oral por lo menos una vez en los 30 días previos a la encuesta. Más del 13% de todos los chicos y más del 2% de las chicas que fueron encuestados reportaron haber usado algún producto del tabaco de uso oral que no produce humo.

  • Alrededor del 14% de los estudiantes de preparatoria habían fumado cigarros (puros) en los 30 días previos. Los estudiantes varones (19%) tuvieron una tendencia mayor a fumar cigarros en comparación con las chicas (8%).

  • De todos los estudiantes de escuela preparatoria que reportaron haber fumado, 61% trató de dejar el hábito al menos una vez durante el año previo a la encuesta, pero sólo 12% pudo dejarlo.

  • Otros usos del tabaco entre los estudiantes de escuela preparatoria incluyen las pipas (alrededor de 4%), los cigarrillos "bidis" (alrededor de 3%) y los cigarrillos "kreteks" (alrededor de 3%).


Otras formas de tabaco favorecidas por los jóvenes


Kreteks y bidis

Los cigarrillos "clove" y otros cigarrillos de sabores son usados principalmente entre fumadores jóvenes. Su diseño es casi ideal como “cigarrillo de entrenamiento”, y proporciona otra manera de experimentar con tabaco para que los jóvenes se vuelvan adictos a la nicotina. La imagen falsa de que estos productos son limpios, naturales y más seguros que los cigarrillos tradicionales parece atraer a algunos jóvenes que de otra manera no empezarían a fumar. Sin embargo, no son más seguros que los cigarrillos, y cada uno tiene además otros efectos particulares.

A partir de octubre de 2009, nuevas leyes federales prohíben los cigarrillos de sabores (no es ilegal tenerlos o fumarlos, pero lo es venderlos en los Estados Unidos). Las compañías de tabaco ya están buscando la forma de producir cigarros de sabores más pequeños (vea la próxima sección) como un producto de reemplazo a los cigarrillos de sabores.

Cigarrillos "clove" (kreteks)

Los cigarrillos "clove", también llamados kreteks, son un producto del tabaco con los mismos riesgos de salud que los cigarrillos tradicionales. Estos cigarrillos son importados principalmente desde Indonesia u otros países del sureste de Asia. Los kreteks contienen de 60% a 70% de tabaco y de 30% a 40% de especias molidas, aceite de especias, y otros aditivos. Éstos emiten más nicotina, monóxido de carbono, y alquitrán que los cigarrillos tradicionales.

Los fumadores de kreteks tienen mayores riesgos de asma y otras enfermedades del pulmón en comparación con los no fumadores. Los fumadores de kreteks tienen un riesgo hasta 20 veces mayor de problemas con la función pulmonar en comparación con los no fumadores. Sin embargo, los usuarios a menudo tienen la noción errónea de que fumar cigarrillos "clove" es una alternativa segura de fumar tabaco. Esto es falso.

Cigarrillos de sabores (bidis)

Los cigarrillos de sabores, llamados bidis o "beedies", son importados principalmente de India o de países del sureste de Asia. Estos cigarrillos se han vuelto populares entre la juventud estadounidense en años recientes. Esto se debe en parte a que están disponibles en sabores similares a dulces, como chocolate, cereza, fresa, caramelos de regaliz (goma) y naranja. Algunas personas creen que son más seguros y más naturales que los cigarrillos comunes. Tienden a costar menos que los cigarrillos tradicionales, y causan en el fumador un estímulo inmediato.

Los bidis son cigarrillos de tabaco enrollados a mano en una hoja de "tendu" o "temburi" (plantas nativas de Asia) y amarrados con cordones de colores muy vivos en las puntas. Aunque los bidis contienen menos tabaco que los cigarrillos regulares, éstos administran una mayor cantidad de nicotina (el químico adictivo en el tabaco) y alquitrán, así como otras sustancias dañinas, tal como monóxido de carbono y amoníaco. Estos cigarrillos no contienen filtro. Además, debido a que son más delgados que los cigarrillos regulares, se requiere inhalar aproximadamente tres veces más por cigarrillo.

Los bidis parecen tener todos los mismos riesgos, o más, que los cigarrillos comunes. Los riesgos de ataques al corazón, bronquitis crónica, y algunos cánceres son mucho más altos en los fumadores de bidis que en los no fumadores.


Cigarros pequeños

A menudo se piensa que los cigarros son menos perjudiciales, menos adictivos, y que hacen lucir al fumador más elegante que los cigarrillos.  Sin embargo, esto no es cierto. Desde 1998, los cigarros pequeños han sido el producto de más rápido crecimiento en el mercado de cigarro. Se parecen mucho a los cigarrillos y también se venden en cajetillas. Sin embargo, debido a que son cigarros, hasta ahora no están sujetos a impuestos ni son regulados de la manera que lo son los cigarrillos.  Esto hace que sean más económicos y fáciles de obtener por los niños. De hecho, el número de niños que en los pasados años trató de fumar cigarros se ha acercado o incluso ha sido más alto que el número de aquellos que probó cigarrillos.

Otro atractivo para los jóvenes consiste en los sabores que comúnmente se usan en los cigarros pequeños. Lo sabores a frutas, dulces y chocolate atraquen a los niños. Además, las leyes en los Estados Unidos recientemente han declarado ilegales a los cigarrillos de sabores, lo que puede provocar que se usen cigarros de sabores pequeños en lugar de estos cigarrillos.  Se anticipa que el problema con los cigarros de sabores pequeños empeore a medida que las compañías de tabaco tomen ventaja de la ausencia de regulaciones a estos productos.

Los cigarros pequeños son tan adictivos y mortales como los cigarrillos. A menudo se fuman de la misma manera que los cigarrillos y causan muchos de los mismos tipos de cáncer y otras enfermedades.


Hookahs (pipas de agua)

Los hookahs también son conocidos como narguiles (pipa oriental para fumar tabaco). Introducido en Asia y el Oriente Medio, este dispositivo consiste de quemar tabaco que ha sido mezclado con sabores como miel, melaza o fruta seca en una pipa de agua e inhalar el humo con sabor a través de una manguera larga. Por lo general se hace uso de carbón para calentar la mezcla de tabaco, lo cual se llama shisha. Fumar hookah por lo general conforma un evento social lo cual permite a los fumadores pasar el tiempo reunidos conversando mientras se pasan la pipa. Esto se ha convertido recientemente popular entre la juventud de países occidentales.

Los hookahs han sido mercadeados como una alternativa segura a los cigarrillos. Esto es falso. El agua no filtra muchas de las toxinas. De hecho, se ha demostrado que el humo de los hookahs contiene concentraciones de toxinas, tal como monóxido de carbono, nicotina, alquitrán y metales pesados, que son tan o más altas que las observadas en el humo del cigarrillo.

Varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón, han sido asociados con fumar hookah. Además, fumar hookah está relacionado con otros riesgos únicos que no están asociados con el hábito de fumar cigarrillos. Por ejemplo, puede que se propaguen enfermedades infecciosas incluyendo la tuberculosis (la cual puede infectar los pulmones u otras partes del cuerpo), aspergilo (un hongo que puede causar infecciones pulmonares graves) y la infección con Helicobacter (bacteria causante de úlceras estomacales) a través de compartir la pipa o mediante la forma en que se prepara el tabaco.



Lo que los padres y otros adultos pueden hacer

Eviten que sus hijos comiencen a usar tabaco

Puede que los padres que están al pendiente de sus hijos tengan un impacto incluso mayor de lo que los mismos padres piensan sobre la decisión de que sus hijos comiencen o no a fumar. En un estudio reciente, los adolescentes a quienes los padres a menudo les hablaron sobre los peligros del fumar tuvieron alrededor de la mitad de las probabilidades de fumar que aquellos que no tuvieron estos diálogos con sus padres. Este hecho fue válido independientemente de si los padres eran o no fumadores.

A continuación se presentan algunos consejos para ayudar a los padres a mantener a sus hijos alejados del tabaco:
  • Recuerde que a pesar del impacto de las películas, la música y la televisión, los padres pueden ser la mayor influencia en las vidas de sus hijos.

  • Hable con sus hijos sobre los riesgos del uso del tabaco (los estudios han demostrado que esto da buenos resultados). Si sus seres queridos padecen o murieron de enfermedades relacionadas con el tabaco, informe a sus hijos sobre esto. Explíqueles, por ejemplo, que el tabaco hace que el corazón se esfuerce más, causa daños a los pulmones, así como muchos otros problemas, incluyendo cáncer. También mencione cómo el tabaco afecta la apariencia de una persona y el mal olor que provoca: el fumar hace que el cabello y la ropa apeste, causa mal aliento y mancha los dientes y las uñas. El tabaco masticable y los otros productos de tabaco que no producen humo causan mal aliento, el deterioro y pérdida de dientes, mancha los dientes, así como la pérdida del hueso de la mandíbula.

  • Los niños de padres que fuman tienen mucha más probabilidad de convertirse en fumadores.  No obstante, si usted consume tabaco, aún puede tomar medidas para dar un buen ejemplo. El mejor paso, por supuesto, sería tratar de dejar el hábito. Mientras tanto, no consuma tabaco en la presencia de sus hijos, no les ofrezca tabaco y no lo deje al fácil alcance de ellos.

  • Comience a hablar con sus hijos sobre el uso del tabaco cuando tienen de cinco a seis años de edad y continúe hablándoles hasta que lleguen a la preparatoria. Muchos niños comienzan a usar tabaco a los 11 años, y muchos son adictos a los 14 años.

  • Investigue si los amigos de sus hijos consumen tabaco. Hablen sobre las formas de decir "no" al tabaco.

  • Hable con sus hijos sobre la falsa impresión que se presenta del tabaco en los medios de comunicación, como las películas, la televisión y las revistas.

Si usted consume tabaco y desea que sus hijos no comiencen a hacerlo, sepa que puede aún influenciar las decisiones de ellos. Puede ser que tenga incluso un mayor poder, debido a que usted ha pasado por esto. Usted puede hablarle a sus hijos sobre:
  • Cómo usted comenzó a consumir tabaco y de lo que pensaba sobre el tabaco en ese momento.
  • Cuán difícil es dejar el hábito.
  • Cómo ha afectado su salud.
  • Lo que le ha costado tanto financiera como socialmente.

Si puede, no permita que se fume en su casa. No fume dentro de la casa ni tampoco permita que otras personas lo hagan.


Cómo ayudar a su hijo a dejar el tabaco

Si su hijo ya comenzó a usar tabaco, el CDC ofrece las siguientes sugerencias para ayudarles a dejar el hábito:
  • Trate de evitar el uso de amenazas o poner algún ultimátum. Investigue la razón por la cual su hijo fuma o consume otros productos del tabaco. ¿Está él o ella tratando de llamar su atención?  ¿Está tratando de ser aceptado por un grupo de amigos? Puede que usted se dé cuenta que simplemente pasar por la adolescencia es bastante estresante para su hijo.

  • Muestre interés. Haga algunas preguntas. Averigüe qué cambios pueden hacerse en su vida para que su hijo(a) deje el hábito.

  • Si fuma, trate de dejarlo. Si usted fumaba y ya dejo de hacerlo, háblele a su hijo(a) sobre cómo usted se sintió. Personalice los pequeños problemas sobre el fumar y el gran reto de dejar el hábito. Los adolescentes y pre-adolescentes a menudo creen que pueden dejar de fumar cuando ellos quieran. Sin embargo, las investigaciones demuestran que muchos adolescentes nunca dejan de fumar. Trate de compartir estos datos con ellos en una manera que no sea amenazante.

  • Apoye a su hijo(a). Tanto usted como su hijo(a) necesitan prepararse para los cambios en el estado de humor que pueden venir con la abstinencia a la nicotina. He aquí algunos consejos para sobrellevar los momentos difíciles.
    • Posponga: los deseos de fumar desaparecerán eventualmente.
    • Respire profundamente: respire profunda y calmadamente varias veces.
    • Tome agua: eliminará los químicos.
    • Haga algo distinto: busque un nuevo hábito sano, un pasatiempo.
    • Exprésese: hable sobre sus pensamientos y emociones. 

  • Haga una lista con sus hijos sobre las razones por las que ellos quieren dejar el hábito. Repase la lista cuando su hijo esté tentado a usar tabaco.

  • Finalmente, recompense a su hijo cuando él o ella deje el hábito. Planee algo especial para celebrar juntos.


Ayudar a su hijo(a) a dejar el hábito es una de las mejores actividades que como padre podría hacer. Si usted es un fumador, el próximo mejor paso sería dejar de fumar.



Recursos adicionales

Más información de su Sociedad Americana del Cáncer

La siguiente información relacionada al uso del tabaco puede ayudarle a usted y a su hijo. Puede ordenar estos materiales llamando gratis al 1-800-227-2345.



Organizaciones nacionales y sitios en Internet*


Si usted está tratando de dejar de fumar y necesita ayuda, póngase en contacto con la Sociedad Americana del Cáncer o cualquiera de estas otras fuentes de información y apoyo:

American Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-548-8252
Sitio Web: www.lungusa.org
Cuenta con materiales impresos para dejar de fumar, algunos en español. También ofrece el programa en línea para dejar de fumar "Freedom from Smoking Online" en www.ffsonline.corg

Centers for Disease Control and Prevention
Departamento sobre salud y el hábito de fumar
Teléfono sin cargo: 1-800-232-4636
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-800-784-8669
TTY: 1-800-332-8615

Environmental Protection Agency (EPA)
Teléfono: 202-272-0167
Sitio Web: www.epa.gov
Provee consejos sobre cómo proteger a los niños del humo de segunda mano, Promesa de Mantener su Casa Libre de Humo, y otros materiales relacionados con el uso del tabaco en el sitio Web directo www.epa.gov/smokefree, o en 1-866-766-5337 (1-866-SMOKE-FREE)

Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237 - Asistencia disponible en español sobre cáncer.
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-877-448-7848
Sitio Web: www.cancer.gov
Sitio Web sobre tabaco: www.smokefree.gov
Información para dejar de fumar, guía para dejar el hábito, asesoría e información sobre programas estatales para dejar de fumar.

QuitNet
Sitio Web: www.quitnet.com
Ofrece una guía gratuita y efectiva para reducir y dejar de fumar, así como servicios varios para personas en todo el mundo.


*La inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.


Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en Internet en www.cancer.org.


Referencias

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Campaign for Tobacco-Free Kids. The Rise of Cigars and Cigar-Smoking Harms. October 2008. Accessed at: www.tobaccofreekids.org/research/factsheets/pdf/0333.pdf on September 10, 2009.

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Última revisión médica: 15-Oct.-2009
Última actualización completa:  15-Oct.-2009

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