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Fumar cigarros (puros) y el cáncer
Los cigarros no dejan de ser tabaco y representar un peligro para su salud

Muchas personas consideran el hábito de fumar cigarros (puros) como más sofisticado y menos dañino que fumar cigarrillos. Sin embargo, tan sólo un cigarro grande puede contener tanto tabaco como una cajetilla completa de cigarrillos. Y el humo de segunda mano que produce y que es respirado por otras personas puede llenar una habitación durante horas.

Es importante saber lo que son los cigarros, la reciente tendencia en su uso, y los posibles efectos que puede que haya sobre las personas que los fuman y sobre las personas a su alrededor.



¿Cuál es la diferencia entre los cigarros y los cigarrillos?

Para propósitos de impuestos, se define cigarro (puro) como "cualquier rollo de tabaco envuelto en hoja de tabaco o en cualquier otra sustancia que contenga tabaco". Por otro lado, un cigarrillo es "cualquier rollo de tabaco envuelto en papel o en cualquier otra sustancia que no contenga tabaco." Contrario a la mayoría de los cigarrillos, los cigarros usualmente no tienen un filtro.

La mayoría de los puros se hace de un tipo de tabaco que ha sido secado y curado al aire. Las hojas del cigarro primero son añejadas por aproximadamente un año y luego son fermentadas en un proceso de múltiples pasos que puede tomar de tres a cinco meses. La fermentación causa reacciones químicas y bacterianas que afectan el tabaco, lo cual da a los cigarros (puros) un sabor y olor distinto al de los cigarrillos.

Los cigarros están disponibles en muchos tamaños. Los más pequeños, conocidos como mini puros, son del tamaño de un cigarrillo. Además del factor de que son de color café, éstos incluso parecen cigarrillos y muchos de ellos tienen filtro.

Los cigarros que son un poco más grandes son conocidos como cigarros pequeños (puritos). Aunque contienen más tabaco, hay estudios que sugieren que algunas personas los consumen como si fueran cigarrillos (todos los días y a menudo inhalando).

Los puros grandes puede que contengan más de media onza de tabaco. Esto equivale al tabaco que hay en una cajetilla completa de cigarrillos. Fumar un cigarro grande puede tomar entre una y dos horas.



¿Quién fuma cigarros?

El fumar cigarros (puros) sigue estando muy de moda en los Estados Unidos, donde la "cultura del cigarro" es apoyada por las revistas y tiendas de cigarros, bares y centros nocturnos. Muchos fumadores de cigarros se consideran a sí mismos como conocedores de cigarros, algo parecido a los expertos en el vino. Estos fumadores pueden ver los cigarros como un lujo sofisticado a precio razonable que refleja estatus y éxito. Algunos perciben el hábito de fumar cigarros como un signo de gusto y refinamiento. Esta imagen se debe en parte a los esfuerzos de la industria del tabaco por asociar los cigarros con el glamour gracias a la disposición que algunas estrellas de cine y algunos atletas tienen de recibir un pago para fotografiarse fumando cigarros. Los adolescentes y los adultos jóvenes pueden estar particularmente expuestos a esta clase de mercadeo de cigarros. Pero la relación sugerida entre el cigarro y el éxito no es una realidad fundamentada. De hecho, el consumo de puros es mayor entre los adultos desempleados que en los que trabajan a tiempo completo o parcial. Y las personas con grados universitarios son levemente menos propensos a fumar puros que los adultos con una menor preparación académica.

De acuerdo al U.S. Department of Agriculture (USDA), se calcula que el consumo de puros grandes y pequeños ha incrementado un 124% entre 1997 y 2007. Se calcula que 4,800 millones de cigarros grandes y pequeños fueron consumidos en los Estados Unidos en el año 2007.

El incremento en el consumo de mini puros y puritos ha sido incluso más drástico. La producción subió de 1,500 millones en 1997 a alrededor de 5,900 millones en 2007.  Estos "cigarros" a menudo se venden en paquetes con 20 unidades, justo como las cajetillas de cigarrillos. Con la excepción del color, estos cigarros lucen como cigarrillos debido al tamaño, la forma, los filtros y la forma en que son empaquetados. Algunas compañías añaden saborizantes de fresa, chocolate y otros sabores dulces para hacerlos atractivos entre los fumadores jóvenes. A partir de octubre de 2009, estos saborizantes han dejado de añadirse a los cigarrillos, pero hasta el momento dicha restricción no aplica para los cigarros pequeños, lo cual puede resultar en un incremento aún mayor en el consumo de éstos a medida que las compañías de dichos productos aprovechan la carencia de una regulación para los puros pequeños.

En años recientes, debido a los bajos impuestos, los puros pequeños han estado costando mucho menos que los cigarrillos en la mayor parte de los Estados Unidos, lo cual los hacía más asequibles entre los fumadores jóvenes. A partir de abril de 2009, la tasa de impuesto federal sobre los cigarros es la misma que para la de los cigarrillos ($1.01 USD por una cajetilla de 20). Aún está por verse si esto tendrá un impacto en la venta de los cigarros (puros) pequeños.

La venta de cigarros grandes estuvo en constante aumento durante gran parte de la década de 1990, pero parece haberse nivelado en la presente década.

Los fumadores de puros en el pasado principalmente consistían de hombres de mediana edad y mayores, con altos ingresos y un nivel educativo superior, pero en la actualidad consiste de adolescentes y adultos jóvenes que fuman de vez en cuando (no diario). Según el sondeo de la Substance Abuse and Mental Health Service Administration realizado en 2008, aproximadamente 11% de los estadounidenses entre 18 y 25 años de edad han fumado un cigarro dentro del último mes, comparado aproximadamente con el 5% del resto de los rangos de edades.

El nivel de consumo de puros entre los adolescentes (entre 12 y 17 años) en 2008 fue de alrededor de 4%, lo cual es mayor que el nivel en el consumo de tabaco para masticar. En algunos estados, hay más niños de escuela preparatoria fumando cigarros que cigarrillos. Mucho de esto se debe a que los cigarros (puros) pequeños a menudo representan una alternativa menos costosa que los cigarrillos.



¿Causan adicción los cigarros?

Los cigarros contienen nicotina, la sustancia en el tabaco que hace que la gente se haga adicta. Si los fumadores de puros inhalan al fumar, la nicotina es absorbida a través de los pulmones tan rápido como cuando se fuma un cigarrillo. En las personas que no inhalan el humo, la nicotina es absorbida más lentamente a través de la membrana bucal. El humo de los cigarros se disuelve más fácilmente en la saliva que el humo de los cigarrillos. Esto significa que los fumadores de cigarros consiguen la dosis deseada de nicotina sin inhalar el humo hacia sus pulmones. Las personas que consumen tabaco que se mastica y escupe absorben la nicotina de la misma manera. La nicotina es altamente adictiva en cualquiera de sus presentaciones.

Aunque las personas fuman cigarros por distintas razones, el hecho es que, al igual que los cigarrillos, los cigarros liberan nicotina. La mayoría de los cigarros tiene tanta nicotina como varios cigarrillos. Los cigarrillos contienen alrededor de 8 miligramos (mg) de nicotina en promedio, pero sólo suministran entre 1 y 2 miligramos al fumador. Muchas marcas populares de puros contienen entre 100 y 200 mg, o incluso hasta 444 mg de nicotina. La cantidad de nicotina que un cigarro proporciona a un fumador puede variar de gran manera incluso entre las personas que fuman el mismo tipo de cigarro. La cantidad de nicotina absorbida depende de un número de factores, como:
  • Por cuánto tiempo la persona fuma el cigarro.
  • Cuántas bocanadas se realizan.
  • Si el fumador inhala o no el humo.

Debido a estos factores y a la amplia variedad de tamaños de los cigarros, es casi imposible hacer un buen cálculo de las cantidades de nicotina que los puros liberan. Habiendo dicho esto, Health Canada calcula que los cigarros pequeños con filtro que tienen el tamaño y la forma de los cigarrillos contienen casi la misma cantidad de nicotina que un cigarrillo. Si éstos son fumados como cigarrillos (inhalados), probablemente suministrarán una cantidad similar de nicotina, aunque esto no ha sido estudiado detalladamente.



¿Fumar cigarros aumenta el riesgo de cáncer y muerte?

El hábito de fumar cigarros incrementa el riesgo de desarrollar muchos tipos de cáncer, incluyendo:
  • Pulmón.
  • Labios, lengua, boca, garganta (cavidad oral).
  • Esófago (el conducto que conecta la boca con el estómago).
  • Laringe.

Los estudios han mostrado que las personas que fuman cigarros presentan de cuatro a diez veces más probabilidades de morir de cáncer de boca, laringe y esófago en comparación con los no fumadores. Si usted inhala el humo del cigarro, esto parece estar relacionado con las muertes por cáncer de páncreas, así como con el cáncer de vejiga.

Es importante tanto la manera como la cantidad en la que fuma. Los fumadores de cigarros pasan hasta una hora fumando un solo cigarro grande que puede contener tanto tabaco como una cajetilla de cigarrillos. El fumar más cigarros cada día o inhalar el humo del cigarro resulta en una exposición mayor, que a su vez implica riesgos mayores. Se desconocen los riesgos de salud relacionados con el consumo ocasional (no diariamente) de los puros.



¿Afecta la inhalación del humo el riesgo de cáncer?

Aunque casi todos los fumadores de cigarrillos inhalan el humo, en el pasado la mayoría de los fumadores de cigarros no lo hacían. Puede que esto se deba a que el humo del cigarro tiende a irritar los ojos, la nariz, la garganta y las vías respiratorias. Hay una tendencia reciente entre las compañías de cigarros para cambiar el proceso de fermentación con el fin de que éstos sean más fáciles de inhalar. Este mismo proceso de fermentación y curación mejora el sabor, pero también aumenta los niveles de ingredientes nocivos.

Para aquellas personas que no lo inhalan, el humo del tabaco no llega a los pulmones en la misma cantidad que lo hace en los fumadores de cigarrillos. Como resultado, el riesgo de muerte de cáncer de pulmón para los fumadores de cigarros que no inhalan el humo no es tan elevado como con los fumadores de cigarrillos. Aún así, sigue siendo muchas veces mayor que el riesgo entre las personas que no fuman.

Los fumadores de cigarros (puros) que han sido fumadores de cigarrillos son más propensos a inhalar. Según un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer, las personas que inhalan el humo del puro, tienen un riesgo once veces mayor de morir de cáncer de pulmón que las personas que no fuman.

El estudio también descubrió que el riesgo de llegar a tener otros tipos de cáncer es mayor entre los fumadores de cigarros que inhalan el humo. En comparación con los no fumadores, los fumadores de puros que inhalan de manera profunda son:
  • Siete veces más propensos a morir de cáncer oral.
  • 39 veces más propensos a morir de cáncer de laringe.
  • Tres veces más propensos al riesgo de muerte por cáncer de páncreas.
  • Cuatro veces más propensos al riesgo de muerte por cáncer de vejiga.



¿Causa el consumo de cigarros otros problemas de salud?

Enfermedades cardiacas y pulmonares

Se sabe que el fumar cigarrillos se aumenta el riesgo de padecer enfermedades del pulmón como enfisema o bronquitis crónica. Además, los fumadores de cigarrillos tienen un riesgo doble de morir de ataques al corazón que los no fumadores. Aunque no se asocie tan fuertemente como con fumar cigarrillos, fumar cigarros (especialmente para las personas que inhalan) también aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas y del pulmón como enfisema o bronquitis crónica.

Las enfermedades cardiacas y pulmonares pueden simplemente privar a una persona el placer de vivir mucho antes de que muera. Estos problemas pueden comenzar cuando los fumadores tienen entre 40 a 49 años y empeorar a medida que envejecen. Las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar pueden hacer que sea más difícil respirar, desplazarse, trabajar o divertirse.


Otros efectos sobre el cuerpo

Al igual que al fumar cigarrillos, fumar cigarros (puros) se asocia con enfermedades en las encías haciendo que éstas se encojan exponiendo más los dientes, incrementado también así el riesgo de perderlos.

Al menos un estudio ha establecido una relación entre el consumo de puros y la impotencia sexual en el hombre (incapacidad de lograr una erección, conocida como disfunción eréctil).


 
Cuidar de sí mismo

Ya sea que en el pasado haya fumado puros o que lo haga actualmente, infórmelo a su proveedor de atención médica para que pueda asegurar que reciba la atención preventiva que necesita. El consumo de cigarros le pone en riesgo con ciertos problemas de salud. Esto significa que parte de su atención médica debe enfocarse a lo relacionado con las pruebas de detección y medidas de prevención que contribuyan a mantenerle tan sano como sea posible.

Por ejemplo, puede que su médico quisiera recomendar revisiones periódicas de la boca para ver si hay cualquier cambio, como enrojecimiento, manchas blancas o llagas.  Si nota algún cambio o problema, acuda inmediatamente al médico o dentista. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las revisiones médicas deben incluir pruebas de la cavidad bucal (boca). Mediante esto, los consumidores de cigarros podrán identificar cambios tempranamente, tales como leucoplasia (manchas blancas en la boca). Puede que esto ayude a prevenir el cáncer oral.

También deberá informar al médico sobre cualquiera de los siguientes cambios:
  • Cualquier cambio en la tos (por ejemplo, nota que hay más flema o mucosidad en su tos que lo normal).
  • Tos nueva.
  • Tos con sangre.
  • Ronquera.
  • Dificultades para respirar.
  • Respiración sibilante.
  • Dolor en el pecho.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Sentirse cansado todo el tiempo.
  • Infecciones respiratorias o pulmonares frecuentes (por ejemplo, pulmonía o bronquitis).

Debe informar al médico cualquiera de estos signos de afecciones pulmonares u en otras partes del sistema respiratorio.

Las personas que tienen el hábito de fumar puros están en un riesgo mayor de desarrollar cáncer de pulmón. Desafortunadamente, en muchos casos de cáncer de pulmón, los síntomas no se manifiestan hasta que la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada, y actualmente no hay pruebas que sean ampliamente recomendadas para la detección de esta enfermedad. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las personas que se encuentran a un riesgo aumentado de cáncer de pulmón, como los fumadores, ex fumadores o personas que han sido expuestas al humo de segunda mano, estén al tanto del riesgo en cuanto a su propensión a desarrollar cáncer de pulmón. Si usted pertenece a alguno de estos grupos de riesgo, hable con su doctor sobre las probabilidades de llegar a desarrollar cáncer de pulmón y sobre los beneficios potenciales y riesgos de las pruebas de detección de esta enfermedad. Después de una conversación sobre lo que se conoce y desconoce sobre el valor de las pruebas para la detección temprana del cáncer de pulmón, si usted y su doctor se deciden por la realización de las pruebas, asegúrese de que se hagan en un centro que tenga experiencia en todos los aspectos sobre pruebas en personas en alto riesgo.

Si tiene cualquier inquietud que usted crea pueda ser causada por el consumo de cigarros, por favor acuda de inmediato a su proveedor de atención médica. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para los problemas antes de que empeoren mejorarán las probabilidades de un tratamiento exitoso. No obstante, la mejor manera de cuidar de sí mismo y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su vida es dejar de consumir tabaco en cualquiera de sus formas.



¿Cómo afecta el humo de segunda mano que se emite de los cigarros?

Debido a que los puros tienen más tabaco y que suelen quemarse por un tiempo mucho mayor que los cigarillos, los puros liberan cantidades mayores de humo de segunda mano. Esto también se conoce como humo de tabaco en el ambiente o fumar pasivamente. El humo de segunda mano incluye tanto el humo que sale de la punta del cigarro encendido, como el que exhala el fumador.

En general, el humo de segunda mano que proviene de los cigarros contiene muchas de las mismas toxinas (venenos) y carcinógenos (agentes causantes de cáncer) que el humo del cigarrillo. Algunas de las toxinas o irritantes en el humo del cigarro incluyen:
  • Monóxido de carbono
  • Nicotina
  • Ácido cianhídrico
  • Amoníaco
  • Aldehídos volátiles

Entre los agentes cancerígenos (carcinógenos) que hay en el humo del cigarro y que causan cáncer se encuentran:
  • Benceno
  • Aminas aromáticas (especialmente carcinógenos, tales como 2-aftilamina y 4-aminobifenilo)
  • Cloruro de vinilo
  • Óxido de etileno
  • Arsénico
  • Cromo
  • Cadmio
  • Nitrosaminas
  • Hidrocarburos aromáticos polinucleares

Por otra parte, existen algunas diferencias entre el humo del cigarro y del cigarrillo. Estas diferencias se deben al añejamiento y a la fermentación del tabaco del cigarro y al hecho de que la envoltura del cigarro no es tan porosa como la del papel del cigarrillo.

El tabaco del cigarro tiene una concentración alta de compuestos de nitrógeno (nitratos y nitritos). Cuando se fuma el tabaco fermentado, estos compuestos generan varias nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA, por sus siglas en inglés), algunas de las sustancias que se sabe que pueden causar cáncer en humanos. Además, debido a que la envoltura del cigarro es menos porosa que la del papel del cigarrillo, el tabaco no se quema completamente. El resultado son altas concentraciones de óxidos de nitrógeno, amoníaco, monóxido de carbono y alquitrán, las cuales conforman todas sustancias muy nocivas.

Para comparar el humo del cigarro con la contaminación ambiental que sale del mofle o tubo de escape de un automóvil, los investigadores analizaron las concentraciones de monóxido de carbono en dos eventos sociales de cigarros en San Francisco  Los niveles de monóxido de carbono fueron más altas que los niveles encontrados en una autopista congestionada de California. Si estas actividades llevadas a cabo en espacios cerrados hubiesen durado ocho horas, hubieran excedido el límite establecido en los National Ambient Air Quality Standards (normas sobre la calidad del aire y el ambiente) por la Environmental Protection Agency (el departamento de protección ambiental) para el aire exterior. Aunque no se han realizado estudios sobre los efectos que causa el humo a la salud de los no fumadores que están presentes en los eventos sociales de cigarros, existe un evidente riesgo mayor de padecer cáncer del pulmón y otros problemas de salud debido a la exposición a largo plazo al humo de segunda mano del cigarro.



¿Existen leyes que regulen a los cigarros?

Los cigarros están sujetos a menos leyes federales que las que regulan a los cigarrillos y los productos de tabaco de consumo oral que no se fuma.

Como resultado de un acuerdo legal en junio de 2000 entre la Federal Trade Commission y las siete compañías de cigarros más importantes de los Estados Unidos (las cuales representan el 95% del mercado de este país), se han añadido advertencias sobre los riesgos comprobados de salud a los paquetes de cigarros y a los anuncios publicitarios, similares a parecidas a las requeridas para los cigarrillos. Las etiquetas en los cigarros que son hechos por estas siete compañías llevan una de las siguientes cinco advertencias de la Dirección General de Salud Pública, en una forma alternada:
  • El cigarro puede causar cánceres de la boca y la garganta, aun si no inhala el humo.

  • El cigarro puede causar cáncer de pulmón y enfermedades cardiacas.

  • El consumo de tabaco aumenta el riesgo de esterilidad, partos de fetos muertos y de bebés de bajo peso al momento del nacimiento.

  • Los cigarros no son una alternativa segura a los cigarrillos.

  • El humo del tabaco aumenta el riesgo de cáncer de pulmón y de enfermedades cardiacas incluso en las personas que no fuman.

En el año 2009, una nueva ley federal concedió a la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. la facultad para regular los productos del tabaco (cigarrillos y productos de tabaco de consumo oral), incluyendo el mercadeo, promoción, etiquetado y muchos otros aspectos de su venta al público. Aunque los cigarros (puros) son considerados como productos de tabaco bajo la nueva ley, ésta no aplica automáticamente sobre ellos. La FDA primero requiere emitir una reglamentación que se considere los cigarros a estar sujetos a la ley, algo que aún no se ha llevado a cabo.

Hasta el momento, los cigarros (puros) están exentos de las regulaciones federales para el tabaco respecto a las limitantes de publicidad y restricciones que impiden que los jóvenes menores de edad puedan comprar puros. Sin embargo, los 50 estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos cuentan con leyes que claramente tratan el acceso de los niños y adolescentes a los cigarros o que prohíben que los jóvenes menores de edad compren cualquier producto de tabaco.

Los cigarrillos, los cigarros pequeños y los productos de tabaco de consumo oral que no se fuma no pueden ser anunciados en la televisión, radio ni en cualquier otra forma de comunicación electrónica regulada por la Federal Communications Commission (FCC). Hasta este momento, esta prohibición publicitaria no aplica para los cigarros comunes (puros).

A pesar de las leyes que prohíben a los jóvenes menores de edad comprar cigarros, éstos son fáciles de obtener. Un estudio realizado en el año 2000, reportó más de 140 sitios en Internet que vendían cigarros, y casi uno de cada tres de estos sitios estaba diseñado con un atractivo potencial para los jóvenes. Sólo alrededor de uno de cada cuatro de estos sitios prohibía claramente la venta a menores. En alrededor de uno de cada tres de estos comercios en Intentet fue posible comprar cigarros (puros) con sólo un giro postal, cheque bancario o pago en efectivo al momento de entrega, que son métodos de pago que hacen difícil comprobar la edad del comprador.   

Desde mediados de la década de 1960, la Federal Trade Commission ha supervisado un programa de prueba para reportar los niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono para la mayoría de las marcas de cigarrillos. Sin embargo, no se exige que los cigarros (puros) pasen por estas pruebas, y los fabricantes no tienen que reportar estos niveles a ninguna agencia federal.

Las tasas de impuesto federal para los puros aumentaron a partir de abril de 2009. Ahora, los puros pequeños tienen una tasa de impuesto de de $1.01 USD por paquete con 20 unidades. El impuesto federal sobre los mini puros y puros grandes depende del precio del producto, pero puede ser de hasta $0.40 USD por unidad. Muchos estados, aunque no todos,  le imponen diferentes impuestos a los cigarros. Aún está por verse si el aumento reciente de los impuestos afectará el consumo de cigarros (puros), especialmente entre los jóvenes.

  

Se necesita aún más investigación y reducción del hábito de fumar

En cualquiera de sus formas, el tabaco es un producto mortal. La investigación continúa mostrando que el hábito de fumar puros puede causar un conjunto de problemas graves a la salud. Las tasas de consumo de cigarros que continúan aumentando, especialmente entre los jóvenes, resalta la necesidad de un mayor conocimiento por parte del público y una política pública nacional que sea integral para enfrentar este problema de salud pública que está creciendo.



Recursos adicionales

Más información de su Sociedad Americana del Cáncer

La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita 1-800-227-2345.

Organizaciones nacionales y sitios Web

Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de información y apoyo para los pacientes incluyen*:

American Heart Association & American Stroke Association
Heart Association
Teléfono sin cargo: 1-800-242-8721
Sitio Web: www.americanheart.org
Stroke Association
Teléfono sin cargo: 1-888-478-7653
Sitio Web: www.strokeassociation.org
Consejos prácticos y asesoría para dejar de fumar disponible en everydachoices.org o llamando al 1-866-399-6789.

American Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-548-8252
Sitio Web: www.lungusa.org
Cuenta con materiales impresos para dejar de fumar, algunos en español. También ofrece el programa en línea para dejar de fumar "Freedom from Smoking Online" en www.ffsonline.corg

Centers for Disease Control and Prevention
Departamento sobre salud y el hábito de fumar
Teléfono sin cargo: 1-800-232-4636
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-800-784-8669
TTY: 1-800-332-8615

Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237 - Asistencia disponible en español sobre cáncer.
Teléfono sin cargo para dejar de fumar: 1-877-448-7848
Sitio Web: www.cancer.gov
Sitio Web sobre tabaco: www.smokefree.gov
Información para dejar de fumar, guía para dejar el hábito, asesoría e información sobre programas estatales para dejar de fumar.

Nicotine Anonymous
Teléfono sin cargo: 1-877-879-6422
Sitio Web: www.nicotine-anonymous.org
Información gratuita, programación de reuniones, materiales impresos o información sobre cómo comenzar un grupo de apoyo en su región.

QuitNet
Sitio Web: www.quitnet.com
Ofrece una guía gratuita y efectiva para reducir y dejar de fumar, así como servicios varios para personas en todo el mundo.

* La inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.  

Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en www.cancer.org.


Referencias

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Última revisión / cambio realizado: 14-Oct.-2009
Última actualización completa:  
14-Oct.-2009

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