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| Fumar cigarrillos y el cáncer |
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Introducción
El informe de 1982 del Director General de Salud Pública de los Estados
Unidos afirma que "el fumar cigarrillos es la mayor causa de muertes
por cáncer en los Estados Unidos". Esta afirmación es tan válida hoy
día como lo fue en 1982.
El hábito de fumar es responsable de casi una de cinco muertes en los
Estados Unidos. Debido a que el fumar cigarrillos y el consumo de
tabaco constituyen comportamientos adquiridos, acciones que las
personas deciden poner en práctica, fumar es la causa de muerte
prematura más evitable en nuestra sociedad.
Este documento provee un resumen sobre el hábito de fumar cigarrillos:
quién fuma, cómo el fumar afecta la salud, por qué es tan difícil
dejarlo y cuáles son algunos de los muchos beneficios de abandonar el
hábito de fumar. Para más información sobre este tema, vea el documento
"Pasos para dejar de fumar" de la Sociedad Americana del Cáncer.
¿Quién
fuma?
Según los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades
(CDC), en 2006 (año con la cifra más reciente disponible) había 44.5
millones de adultos fumadores en los Estados Unidos. Esto representa el
20.8% de todos los adultos (23.9% hombres, 18.0% mujeres),
casi
una de cada cinco personas.
Cuando estas estadísticas se desglosan por raza/grupo étnico, los
números son como sigue:
| Blancos |
21.9% |
| Afroamericanos |
23.0% |
| Hispanos/latinos |
15.2% |
| Indios
americanos/oriundos de Alaska |
32.4% |
| Asiáticos americanos |
10.4% |
Se reportó un número mayor de fumares de cigarrillos en los grupos de
personas más jóvenes. En 2006, el CDC reportó que
casi el 24% de los que están entre los 18 y 44 años se reportaron como
fumadores actuales, en comparación con menos del 10.2% entre los de 65
años o mayores.
A escala nacional, el 22.3% de los estudiantes de escuela preparatoria (high school) y el
8.1% de los estudiantes de secundaria (middle school)
eran fumadores en 2004. Los estudiantes blancos e
hispanos
están dentro del grupo que más fumaban cigarrillos. (para más
información, vea el documento “Uso de tabaco en niños y adolescentes”
de la Sociedad Americana del Cáncer).
¿Cómo
afecta la salud?
Aproximadamente la mitad de todos los estadounidenses que continúan
fumando morirán debido al hábito. Alrededor de 438,000 personas mueren
cada año en los Estados Unidos a causa de enfermedades asociadas con
fumar cigarrillos. Los cigarrillos matan a más personas en los Estados
Unidos que el alcohol, los accidentes automovilísticos, los suicidios,
el SIDA, los homicidios y las drogas ilegales en conjunto.
Cáncer
El fumar cigarrillo causa por lo menos el 30% de todas las muertes por
cáncer. Este hábito es una de las principales causas de cáncer del
pulmón, laringe, cavidad oral, garganta, esófago (el conducto que une
la garganta con el estómago), y vejiga, y contribuye al padecimiento de
cáncer del páncreas, cuello uterino, riñón, estómago y también algunos
tipos de leucemia.
El hábito de fumar es responsable de aproximadamente un 87% de las
muertes por cáncer del pulmón. El cáncer del pulmón es la principal
causa de muerte de cáncer entre ambos hombres y mujeres, y uno de los
cánceres más difíciles de tratar. El cáncer del pulmón es una
enfermedad que en muchos casos puede ser prevenible. Los grupos que
defienden el no fumar como parte de su religión, como los mormones y
los adventistas del séptimo día, tienen tasas mucho menores de cáncer
del pulmón y de otros cánceres asociados con el fumar.
Otros
problemas de salud
Sólo alrededor de la mitad de las muertes relacionadas con el fumar se
deben a cáncer. El hábito de fumar es también una causa mayor de
enfermedad cardiaca, aneurismas, bronquitis, enfisema, ataque al
cerebro, y ocasiona que la pulmonía y el asma empeoren.
Además, el tabaco puede afectar la salud relacionada con la capacidad
reproductora de la mujer y está asociado con fertilidad reducida,
incremento en el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, parto de
feto muerto y muerte del bebé, además de ser una causa de que los bebés
presenten bajo peso al nacer. Igualmente, el cigarrillo está asociado
con el síndrome de muerte súbita infantil.
Además, el fumar está asociado con otros problemas de salud, incluyendo
enfermedades en las encías, cataratas, pérdida de densidad en los
huesos, fractura de la cadera y úlceras pépticas. También se le asocia
a degeneración macular, una enfermedad de los ojos que puede causar
ceguera.
El humo de los cigarrillos (llamado humo de segunda mano o humo de
tabaco ambiental) tiene un efecto nocivo en la salud de las personas
expuestas al humo (para obtener más información remítase a los
documentos de la Sociedad Americana del Cáncer "El humo de segunda
mano" y "Las mujeres y el fumar").
Efecto en
la cantidad y calidad de vida
Según los datos recopilados desde 1995 hasta 1999, el CDC calculó que
los fumadores del sexo masculino perdieron un promedio de 13.2 años de
vida y las fumadoras perdieron 14.5 años de vida debido al hábito de
fumar.
Sin embargo, no todos los problemas de salud asociados con el fumar
terminan en muertes. Por lo general, fumar afecta la salud del fumador,
causando daño a casi todos los órganos de cuerpo, lo que ocasiona
muchas enfermedades. Según el CDC reportó en el 2000, aproximadamente
8.6 millones de personas han tenido al menos una enfermedad crónica ya
que fumaban o habían fumado en el pasado. Muchas de estas
personas padecieron de más de una condición relacionada con el hábito
de fumar. Entre las enfermedades que ocurrieron con más frecuencia
figuraban la bronquitis crónica, el enfisema, los ataques al corazón,
los derrames cerebrales y el cáncer. Estas enfermedades pueden robarle
la calidad de vida de una persona mucho antes de que muera.
Las
enfermedades relacionadas con el fumar pueden limitar las actividades
de una persona, ya que puede ser más difícil respirar, desplazarse,
trabajar o jugar.
El cuidado de su persona
Si usted ha usado cualquier forma de tabaco ya sea en el pasado o en el
presente infórmeselo a su proveedor de servicios de salud para que él o
ella pueda asegurarse de que usted cuenta con la atención médica
preventiva adecuada. Es bien sabido que fumar le pone en riesgo de
ciertas enfermedades, lo que significa que parte de su atención debe
enfocarse en medidas de detección y prevención relacionadas para ayudar
a mantenerle tan saludable como sea posible. Por ejemplo, usted querrá
someter a revisión el interior de su boca en busca de cualquier cambio,
y tener un examen bucal por su médico o dentista en caso de que
encuentre algún cambio o problemas. La Sociedad Americana del Cáncer
recomienda que las revisiones de rutina deban incluir pruebas de la
cavidad bucal (boca). Mediante esto, los consumidores de tabaco podrán
identificar temprano cambios bucales y leucoplasia (manchas blancas en
las membranas bucales). Esto puede ayudar a prevenir el cáncer oral.
Además usted debe prestar atención a cualquiera de los siguientes
problemas: =
- Cualquier cambio en una tos (por ejemplo, tose más flema de
lo usual).
- Una tos nueva.
- Toser sangre.
- Ronquera.
- Dificultades para respirar.
- Respiración sibilante.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en el pecho.
- Pérdida del apetito.
- Pérdida de peso.
- Cansancio general (sentirse cansado todo el tiempo).
- Infecciones repetitivas del sistema respiratorio.
Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de
alguna condición pulmonar, y usted debe reportar cualquier síntoma a su
doctor. Aunque estos cambios pueden ser signos de algún problema,
muchos casos de cáncer pulmonar no generan ningún síntoma notorio hasta
que ya estén en una etapa avanzada y se han propagado a otras partes
del cuerpo.
Si tiene cualquier inquietud que usted crea esté relacionada a su
consumo de cigarrillos, por favor consulte a su proveedor de servicios
de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el
tratamiento para los problemas menores le darán la mejor probabilidad
de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo
y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su
vida es dejar de fumar.
Ingredientes
en el tabaco
Los cigarrillos, los cigarros (puros), los productos de tabaco de uso
oral y los de pipa se hacen de hojas secas de tabaco, así como
ingredientes añadidos para dar sabor y otras propiedades. Se han
identificado más de 4,000 químicos individuales en el tabaco y en el
humo del tabaco, de los cuales más de 60 químicos son carcinógenos
(causantes de cáncer) conocidos.
Existen cientos de sustancias que los fabricantes agregan a los
cigarrillos para intensificar el sabor o para hacer más agradable la
experiencia al fumar. Algunas de las sustancias incluyen el amoníaco,
el alquitrán y el monóxido de carbono. No se sabe exactamente el efecto
que tengan estas sustancias en la salud del fumador de cigarrillos,
pero tampoco existe evidencia de que al reducir el contenido de
alquitrán de un cigarrillo mejore el riesgo de la salud. Por lo
general, los fabricantes no proveen información al público sobre los
aditivos que se utilizan en los cigarrillos, por lo tanto es difícil
saber los riesgos a la salud.
Adicción a
la nicotina
La adicción se caracteriza por la búsqueda o uso repetitivo y
compulsivo de una sustancia, independientemente de sus efectos y
consecuencias perjudiciales. La adicción se define como una dependencia
física y psicológica (mental y emocional) a la sustancia. La nicotina
es la droga adictiva usada en el tabaco. El consumo regular de
productos con tabaco conlleva a la adicción en la mayoría de los
consumidores.
En 1988, el Director General de Salud Pública de los Estados Unidos
concluyó lo siguiente:
- Los cigarrillos y otras formas de tabaco son adictivos.
- La nicotina es la droga adictiva usada en el
tabaco.
- Las maneras en que las personas se vuelven adictas al
tabaco son
muy similares a las que conducen a la adicción de otras drogas, tal
como la heroína y la cocaína.
Todas las formas de tabaco tienen mucha nicotina, la cual es absorbida
fácilmente por los pulmones al fumar cigarrillos y por la boca o la
nariz al usar los productos de tabaco oral. Desde estos puntos de
entrada, la nicotina se propaga rápidamente por todo el cuerpo.
Por ley, las compañías de tabaco deben reportar los niveles de nicotina
en los cigarrillos a la Federal
Trade Commission
(FTC), pero en la mayoría de los estados, no tienen que mostrar la
cantidad de nicotina en las etiquetas de las cajetillas de los
cigarrillos. La cantidad real de nicotina disponible al fumador en una
marca dada de cigarrillos a menudo es diferente al nivel reportado a la
FTC. En un cigarrillo regular, la cantidad de nicotina promedio que el
fumador obtiene varía entre de 1 y 2 miligramos.
Aunque el 70% de los fumadores dice que quieren dejar de fumar y más
del 40%
trata de dejar de fumar cada año, menos del 5% lo logran. Esto se debe
a que los fumadores no sólo presentan una adicción física a la
nicotina, sino que tienen que lidiar con un aspecto emocional
(psicológico) fuerte, y a menudo ellos asocian el hábito de fumar con
muchas actividades sociales. Todos estos factores hacen que sea difícil
dejar de fumar.
Beneficios
de dejar de fumar
La nicotina es una droga que crea una adicción muy fuerte. Por lo
general, las personas tratan de dejar de fumar muchas veces antes de
lograrlo con éxito. En septiembre de 1990, el Director General de Salud
Pública de los Estados Unidos explicó resumidamente los beneficios del
dejar de fumar:
- Dejar de fumar ofrece beneficios importantes e inmediatos
para
las personas con o sin enfermedades relacionadas al hábito de fumar.
- Los ex fumadores viven más tiempo que los fumadores que
continúan
en el hábito. Por ejemplo, las personas que dejan de fumar antes de los
50 años tienen la mitad del riesgo de morir en los próximos 15 años
comparado con las personas que continúan fumando.
- Abandonar el hábito reduce el riesgo de padecer cáncer del
pulmón, ataques al corazón, derrame cerebral y enfermedades crónicas
del pulmón, tal como enfisema y bronquitis crónica.
- Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas,
o
durante los primeros tres a cuatro meses de embarazo, reducen el riesgo
de tener un bebé de bajo peso al mismo nivel de las mujeres que nunca
han fumado.
- Los beneficios a la salud superan por mucho cualquier
riesgo de
un pequeño aumento de peso (5 kilos o 10 libras) o cualquier problema
psicológico o emocional que pudiera ocurrir después de dejar de fumar.
Su riesgo de padecer de cáncer del pulmón y de otros cánceres
relacionados al hábito de fumar se afecta por la exposición que usted
haya tenido al humo de los cigarrillos durante su vida. Esto
se
mide según el número de cigarrillos fumados diariamente, la edad que
usted tenía cuando comenzó a fumar, y el número de años que ha fumado.
No hay manera de calcular con presión el riesgo de una persona de
contraer cáncer, pero mientras más usted fume y por más tiempo lo haga,
mayor es su riesgo.
La buena noticia es que ese riesgo de padecer cáncer del pulmón y otras
enfermedades relacionadas con el fumar puede ser reducido si usted deja
de fumar. El riesgo de cáncer del pulmón es menor en aquellas personas
que dejan de fumar que en aquellas personas que continúan fumando la
misma cantidad de cigarrillos diariamente, mientras que el riesgo
disminuye a medida que va aumentando el número de años desde que se
dejó de fumar.
Las personas que dejan de fumar cuando son jóvenes
experimentan los beneficios mayores a la salud. Aquéllos que dejaron el
hábito en sus 30s puede que hayan evitado la mayor parte del riesgo
debido al consumo de tabaco. No obstante, incluso los fumadores que
dejan de fumar después de los 50, reducen sustancialmente sus riesgos
de morir más temprano. El argumento de que es demasiado tarde para
dejar de fumar debido al daño que ya ha causado es inválido. ¡Nunca es
tarde para abandonar el hábito!
Para más información, vea el documento "Pasos para dejar de fumar" de
la Sociedad Americana del Cáncer.
Recursos adicionales
Más
información de su Sociedad Americana del Cáncer
La información a continuacón pude también serle de utilidad. Estos
materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita
1-800-227-2345.
Organizaciones
y programas nacionales
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, las siguientes fuentes de
información y apoyo están disponibles*:
American Heart
Association & American Stroke Association
Heart Association: 1-800-AHA-USA-1 (1-800-242-8721)
Dirección de Internet: www.americanheart.org
Stroke Association: 1-888-4-STROKE (1-888-478-7653)
Dirección de Internet: www.strokeassociation.org
American Lung Association
1-800-LUNG-USA (1-800-586-4872) Conecta con la oficina local
Dirección de Internet: www.lungusa.org
Centers for Disease
Control and Prevention
Office of Smoking and Health
1-800-232-4636
Dirección de Internet: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm
Instituto Nacional del
Cáncer (National Cancer Institute)
1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) Conecta con el "Servicio de Información
sobre el Cáncer"
1-877-448-7848 (ayuda para dejar de fumar)
Dirección de Internet: www.cancer.gov
Nicotine Anonymous
1-877-879-6422
Dirección de Internet: www.nicotine-anonymous.org
Smokefree.gov
(Información sobre programas estatales para dejar de fumar vía
telefónica)
1-800-QUITNOW (1-800-784-8669)
Dirección de Internet: www.smokefree.gov
* La
inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad
Americana del Cáncer.
La Sociedad Americana del Cancer se complace en atender prácticamente
cualquier tema relacionado con el cáncer. Si tiene cualquier otra
pregunta, por favor llámenos al 1-800-227-2345 en cualquier momento
durante las 24 horas del día.
Referencias
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Última
revisión: 6-Nov.-2007
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