¿Qué necesito saber sobre dejar de fumar?
De acuerdo con el Director General de Salud Pública de los Estados
Unidos, "dejar de fumar representa el paso más importante que los
fumadores pueden dar para vivir más tiempo y mejorar la calidad de sus
vidas".
Dejar de fumar no es fácil, pero usted puede lograrlo. Para que haya la
mejor probabilidad de abandonar el hábito con éxito y no volver a
fumar, usted necesita saber las cosas que están en su contra, cuáles
son sus opciones, y a dónde acudir para solicitar ayuda. Usted
encontrará esta información en este artículo.
¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?
Mark Twain dijo: "Dejar de fumar es fácil; yo lo he hecho mil veces".
Quizá usted lo ha intentado también. ¿Por qué dejar de fumar, y
mantenerse sin fumar, es tan difícil para tantas personas? La respuesta
es: por la nicotina.
La nicotina
La nicotina es una droga que se encuentra de forma natural en el
tabaco. Esta droga es tan adictiva como la heroína o la cocaína. Con el
paso del tiempo, una persona se vuelve adicto física y emocionalmente
(dependiente) de la nicotina. En algunos estudios se ha demostrado que
los fumadores tienen que lidiar tanto con la dependencia física como la
psicológica (mental) para dejar el hábito y mantenerse sin fumar.
¿Cómo se adquiere la nicotina, a dónde
va
la nicotina y por cuánto
tiempo permanece?
Cuando usted inhala el humo, la nicotina penetra profundamente en sus
pulmones, de donde pasa rápidamente al torrente sanguíneo, y es
transportada a todo su cuerpo. La nicotina afecta muchas partes del
cuerpo, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, sus hormonas, la
manera en que su cuerpo utiliza los alimentos (su metabolismo) y el
cerebro. La nicotina se puede encontrar en la leche materna y hasta en
la mucosidad del cuello uterino de las fumadoras. Durante el embarazo,
la nicotina atraviesa libremente la placenta y se ha detectado en el
líquido amniótico y en la sangre del cordón umbilical de los recién
nacidos.
Existen factores diferentes que afectan cuánto tiempo le toma al cuerpo
remover la nicotina y sus derivados. En la mayoría de los casos, los
fumadores habituales seguirán teniendo nicotina o sus derivados, tal
como cotinina, en sus cuerpos por alrededor de tres a cuatro días
después de dejar de fumar.
Cómo los fumadores se hacen adictos a la
nicotina
La nicotina causa una sensación placentera que hace que la persona
quiera fumar más. También produce un efecto depresivo al interferir con
el flujo de información entre las células nerviosas. Los fumadores
tienden a aumentar el número de cigarrillos que fuman conforme el
sistema nervioso se adapta a la nicotina. Esto, a su vez, aumenta la
cantidad de nicotina en la sangre del fumador. De hecho, al inhalarse
el humo del cigarrillo, la nicotina llega más rápido al cerebro que los
medicamentos que se administran por vena (vía intravenosa).
Después de un tiempo, el fumador desarrolla una tolerancia a la droga.
La tolerancia significa que se requiere de más nicotina para obtener el
mismo efecto que el fumador acostumbraba a obtener de cantidades más
pequeñas. Esto causa un aumento en el hábito de fumar con el pasar del
tiempo. Finalmente, el fumador alcanza cierto nivel de nicotina y
entonces fuma para mantener ese nivel.
Los síntomas de abstinencia de nicotina
pueden conducir a que los
ex-fumadores a fumar nuevamente
Cuando los fumadores tratan de disminuir la cantidad de cigarrillos o
dejar de fumar, la ausencia de nicotina origina síntomas de
abstinencia, tanto físicos como mentales. Físicamente, el cuerpo
reacciona a la ausencia de la nicotina. Mentalmente, el fumador se
enfrenta a tener que dejar el hábito, lo cual requiere de un cambio
importante en el comportamiento. Tanto los factores físicos como los
mentales tienen que ser atendidos para que dé buenos resultados el
proceso de dejar de fumar.
Las personas que han fumado habitualmente durante unas semanas o más, y
repentinamente dejan de usar el tabaco y reducen significativamente la
cantidad de cigarrillos, se le presentarán síntomas de abstinencia. Por
lo general, estos síntomas comienzan dentro de algunas horas después
del último cigarrillo y alcanzan su mayor intensidad aproximadamente de
dos a tres días más tarde cuando la mayor parte de la nicotina y sus
derivados ya no están en el organismo. Los síntomas de abstinencia
pueden durar desde unos días hasta varias semanas, y se irán aliviando
cada día que usted esté sin fumar.
Los síntomas de abstinencia pueden incluir cualquiera de los
siguientes:
- Mareos (pueden durar de uno
a dos días después de dejar de fumar).
- Depresión.
- Sentir frustración,
impaciente e ira.
- Ansiedad.
- Irritabilidad.
- Trastornos del sueño,
incluyendo dificultades para dormir, para mantener el sueño y soñar
cosas desagradables o hasta pesadillas.
- Dificultades para
concentrarse.
- Intranquilidad o
aburrimiento.
- Dolores de cabeza.
- Cansancio.
- Aumento del apetito.
- Aumento de peso.
- Estreñimiento y gases.
- Tos, boca seca, dolor de
garganta y goteo nasal.
- Presión en el pecho.
Estos síntomas hacen que la persona empiece a fumar de nuevo una
cantidad de cigarrillos suficiente como para elevar los niveles de
nicotina en la sangre al que se encontraba anteriormente, cuando aún no
tenía los síntomas. En la sección "Pasos para dejar de fumar" se ofrece
información sobre cómo superar los síntomas de abstinencia.
También fumar hace que su cuerpo elimine algunos medicamentos con más
rapidez de lo usual. Cuando usted deja de fumar, esto puede que cambie
la manera que su cuerpo procesa los medicamentos. Pregúntele a su
médico si cualquier medicamento que usted toma regularmente necesita
ser revisado o cambiado después de dejar el hábito.
¿Por qué debo dejar de fumar?
Su salud
Los motivos de salud por lo general son las primeros en la lista de
razones que las personas dan para abandonar el hábito de fumar. Ésta es
una inquietud muy genuina: la mitad de todos los fumadores que
continúan fumando terminan muriendo de enfermedades relacionadas con el
hábito de fumar. Sólo en los Estados Unidos, el hábito de fumar es
responsable de casi una de cinco muertes, y de aproximadamente 8.6
millones de personas que sufren de enfermedades cardiacas y pulmonares
que están relacionadas con el hábito de fumar.
Cáncer
Casi todos sabemos que fumar puede causar cáncer de pulmón; sin
embargo, pocas personas se dan cuenta de que también es un factor de
riesgo para muchos otros tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de boca,
la laringe, la garganta (faringe), el esófago, la vejiga, el riñón, el
páncreas, el hígado, el cuello uterino, el estómago, el colon y recto,
así como algunas leucemias.
Enfermedades pulmonares
La pulmonía está incluida en la lista de enfermedades que se sabe son
causadas por el hábito de fumar. Fumar también aumenta el riesgo de
padecer enfermedades del pulmón, tales como enfisema y bronquitis
crónica. Estas enfermedades se agrupan bajo el término enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (chronic obstructive pulmonary disease,
COPD). COPD causa enfermedades continuas (crónicas) e incapacidad, y
con el tiempo empeora – algunas veces resulta fatal. El enfisema y la
bronquitis crónica se pueden presentar en personas tan jóvenes como de
40 años, aunque usualmente se encuentran más tarde en la vida, cuando
los síntomas son más graves. Las personas que fuman por mucho tiempo
tienen el mayor riesgo de COPD grave.
Ataques al corazón, derrames cerebrales
y enfermedades de vasos
sanguíneos
Los fumadores tienen el doble de probabilidades de morir a causa de
ataques cardiacos, en comparación con los no fumadores. Además, fumar
representa un factor de riesgo importante de padecer la enfermedad
vascular periférica, un estrechamiento de los vasos sanguíneos que
llevan sangre a los músculos de las piernas y de los brazos. Fumar
también afecta las paredes de los vasos que llevan sangre al cerebro
(arterias de la carótida), lo que puede causar derrames cerebrales. Los
hombres que fuman tienen una probabilidad mayor de disfunción eréctil
(impotencia) debido a la enfermedad de vasos sanguíneos.
Ceguera y otros problemas
El hábito de fumar causar un aumento en el riesgo de degeneración
macular, una de las causas más comunes de ceguera en la vejez. También
causa arrugas prematuras de la piel, mal aliento, problemas en los
dientes y las encías, olor desagradable en la ropa y el cabello, y hace
que las uñas se tornen amarillentas.
Riesgos especiales para las mujeres y
los bebés
Las mujeres tienen algunos riesgos únicos asociados con el hábito de
fumar. Las mujeres mayores de 35 años de edad que fuman y usan píldoras
para evitar el embarazo (pastillas anticonceptivas) tienen un mayor
riesgo de padecer ataques cardíacos, derrames cerebrales y coágulos de
sangre en las piernas. Además, estas mujeres están propensas a tener un
aborto natural o dar a luz a un bebé de bajo peso. Los bebés de bajo
peso tienen una probabilidad mayor de morir o de tener problemas
físicos y de aprendizaje.
Años de vida perdidos debido al hábito
de fumar
Según los datos recopilados a finales de la década de los años noventa,
los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus
siglas en inglés) de los Estados Unidos, calcularon que los hombres que
fuman perdieron un promedio de 13.2 años de vida, mientras que las
mujeres que fuman perdieron 14.5 años de vida debido al hábito. Además,
debido a las enfermedades que el fumar puede causar, este hábito puede
robarle su calidad de vida mucho antes de que usted muera. Las
enfermedades relacionadas con el fumar pueden limitar sus actividades,
ya que puede ser más difícil respirar, desplazarse, trabajar o jugar.
¿Por qué debe dejar de fumar ahora?
Sin importar los años que tenga o el tiempo que haya fumando, el dejar
de fumar le ayudará a vivir más tiempo con más salud. La gente que deja
de fumar antes de los 50 años, reduce a la mitad su riesgo de morir en
los próximos quince años en comparación con aquellas personas que
continúan fumando. Los ex fumadores disfrutan una mejor calidad de vida
con menos enfermedades relacionadas con resfriados y los virus de la
gripe, reportan tener una mejor salud, así como una reducción de las
tasas de bronquitis y pulmonía.
La Dirección General de Salud Pública de los Estados Unidos ha
reportado durante décadas los riesgos a la salud asociados con el
hábito de fumar. Además, en 1990 la Dirección General de Salud concluyó
lo siguiente:
- Dejar de fumar ofrece beneficios importantes e inmediatos
para la salud de hombres y mujeres de todas las edades. Estos
beneficios aplican a las personas que ya padecen una enfermedad
asociada con el hábito de fumar, así como aquéllas que no la padecen.
- Los ex fumadores viven más tiempo que las personas que
continúan en el hábito.
- Abandonar el hábito reduce el riesgo de padecer cáncer de
pulmón, ataques al corazón, derrame cerebral y enfermedades crónicas
del pulmón.
- Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas,
o durante los primeros tres a cuatro meses de embarazo, reducen el
riesgo de tener un bebé de bajo peso al mismo nivel de las mujeres que
nunca han fumado.
- Los beneficios a la salud superan por mucho cualquier
riesgo de un pequeño aumento de peso (5 kilos o 10 libras) o cualquier
problema psicológico o emocional que pudiera ocurrir después de dejar
de fumar.
Cuando se abandona el hábito: ¿cuáles son
los beneficios conforme pasa
el tiempo?
20 minutos después de abandonar
el hábito: su frecuencia cardiaca, así como su presión
arterial, baja.
(Mahmud A, Feely J. Effect
of Smoking on Arterial Stiffness and Pulse Pressure Amplification. Hypertension.
2003;41:183.)
12 horas después de
abandonar el hábito: el nivel de monóxido de carbono en la
sangre se reduce hasta el valor normal.
(U.S. Surgeon General's Report,
1988, p. 202)
De dos semanas a tres
meses después de abandonar el hábito: su circulación
mejora y su función pulmonar aumenta.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, pp. 193, 194, 196, 285, 323)
De uno a nueve meses
después de abandonar el hábito: disminuye la tos, la
congestión nasal, el cansancio y la dificultad para respirar; los
cilios (estructuras parecidas a vellos pequeños que eliminan el moco de
los pulmones) recuperan su función normal en los pulmones, lo que
aumenta su capacidad para controlar las mucosidades, limpiar los
pulmones y reducir el riesgo de las infecciones.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, pp. 285-287, 304)
Un año después de
abandonar el hábito: el riesgo excesivo de presentar una
insuficiencia coronaria se reduce a la mitad del que tienen los
fumadores.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, p. vi)
Cinco años después de
abandonar el hábito: de cinco a 15 años después de haber
dejado el cigarrillo, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce
al nivel de una persona que no fuma.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, p. vi)
Diez años después de
abandonar el hábito: la tasa de mortalidad debido al
cáncer de pulmón se reduce a casi la mitad del que afronta una persona
que sigue fumando. También disminuye el riesgo de cáncer de boca, la
garganta, el esófago, la vejiga, el cuello uterino y el páncreas.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, pp. vi, 131, 148, 152, 155, 164, 166)
15 años después de
abandonar el hábito: el riesgo de padecer insuficiencia
coronaria es el mismo que el de una persona que no fuma.
(U.S. Surgeon General's Report,
1990, p. vi)
Recompensas inmediatas al dejar de fumar
Dejar de fumar ofrece algunos beneficios que usted notará
inmediatamente y algunos que se desarrollarán con el paso del tiempo.
Estas recompensas pueden mejorar bastante su vida diaria:
- Mejor aliento.
- Dientes más blancos.
- El olor desagradable en la ropa y el cabello desaparece.
- El color amarillento de los dedos y las uñas desaparece.
- Puede saborear mejor los alimentos.
- Su sentido del olfato se normaliza.
- Las actividades que usualmente realiza no le dejarán sin
aire (por ejemplo, subir escaleras, quehacer doméstico, etc.).
Costo
La posibilidad de tener una mejor salud es una razón valiosa para dejar
de fumar, pero también existen otras razones.
Fumar es un hábito costoso. No es difícil descubrir cuánto dinero usted
gasta en fumar: multiplique la cantidad de dinero que usted gasta cada
día en tabaco por 365 (días del año). La cantidad pudiera sorprenderle.
Ahora multiplique eso por el número de años que usted ha estado usando
tabaco y esa cantidad probablemente le dejará atónito.
Multiplique el costo anual por 10 (los próximos 10 años) y pregúntese
así mismo qué otra cosa usted podría hacer con esa cantidad de dinero.
Esto no incluye otros posibles gastos, como el costo más alto de los
seguros de vida y salud, así como los costos médicos potenciales debido
a problemas relacionados con el tabaco.
Aceptación social
Actualmente, fumar es socialmente menos aceptable que nunca.
Hoy día, casi todos los lugares de trabajo tienen algún tipo de reglas,
y algunos empleadores o compañías incluso prefieren contratar a
personas que no fuman. Algunos estudios han demostrado que a las
compañías les cuesta más emplear fumadores porque se ausentan más por
enfermedad. Los empleados que se enferman más frecuentemente que los
demás aumentan la necesidad del empleador de conseguir trabajadores a
corto plazo que le sustituyan, lo que resulta costoso. Estos empleados
ocasionan que aumenten los costos de los seguros tanto para otros
empleados como para el empleador, quien a menudo paga parte de las
primas de los seguros de los empleados. Además, los fumadores también
pueden aumentar los costos de mantenimiento asociados con preservar los
olores, pues los residuos del humo del cigarrillo se pegan a las
alfombras, cortinas y otras telas.
Los arrendadores pueden optar por no alquilarles viviendas a los
fumadores, puesto que los costos de mantenimiento y de los seguros
pueden aumentar cuando los fumadores viven en los
edificios.
Sus amigos pueden pedirle que no fume en sus casas o automóviles. En la
mayoría de los edificios públicos, en los conciertos, e incluso en los
eventos deportivos, no se permite fumar. Actualmente, siguen en aumento
las comunidades que restringen fumar en lugares públicos, incluyendo
restaurantes y bares. Ya sea que nos resulte conveniente o
inconveniente, encontrar un lugar para fumar puede ser muy complicado.
Los fumadores también pueden encontrarse con que sus posibilidades de
salir o involucrarse románticamente con otra persona, incluyendo el
matrimonio, se limitan en gran medida a otros fumadores, quienes
comprenden menos del 20% de la población adulta.
La salud de los demás
Fumar no sólo le hace daño a su salud, sino también afecta la salud de
las personas que están a su alrededor. La exposición al humo de segunda
mano (también conocido como humo de tabaco ambiental o inhalación
pasiva) incluye el humo que se exhala, así como el que generan los
cigarrillos cuando se están quemando.
Los estudios han demostrado que el humo de segunda mano causa miles de
muertes cada año debido a cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas en
las personas saludables que no fuman.
Si una madre fuma, existe un mayor riesgo de que su bebé padezca de
asma durante la niñez, especialmente si ella fumó mientras estaba
embarazada. Además, el humo de segunda mano está asociado con el
síndrome de muerte infantil súbita (SIDS, por sus siglas en inglés) y
al nacimiento de bebés con bajo peso. Los bebés y los niños criados en
un hogar donde se fuma padecen más infecciones del oído, resfriados,
bronquitis y otros problemas pulmonares y respiratorios, en comparación
con los niños de familias en las que no hay fumadores. El humo de
segunda mano puede causar también irritación en los ojos, dolores de
cabeza, náuseas y mareos.
Dar el ejemplo
Si tiene hijos, usted probablemente querrá darles un buen ejemplo.
Cuando se les pregunta, casi todos los fumadores expresan que no
quieren que sus hijos fumen. Sin embargo, los niños cuyos padres fuman
tienen más probabilidades de comenzar a fumar. Si deja de fumar ahora
mismo, puede convertirse en un buen modelo para ellos.
Ayuda disponible
Hoy día existe una amplia gama de servicios de orientación, materiales
de auto-ayuda y medicinas disponibles. Por lo tanto, los
fumadores cuentan con más recursos que nunca para ayudarles a abandonar
el hábito de fumar por siempre.
Recuerde, la adicción al tabaco es tanto mental como física Para la
mayoría de las personas, la mejor manera de dejar de fumar será una
combinación de medicina, un método para cambiar los hábitos personales
y apoyo emocional. Las secciones siguientes describen estos recursos y
cómo pudieran serle útiles.
Ayuda con la parte mental de la adicción
Algunas personas pueden dejar de fumar por su propia cuenta, sin la
ayuda de otras personas o el uso de medicamentos. Sin embargo, para
muchos fumadores, puede ser difícil romper con las ataduras sociales y
emocionales que conlleva dejar de fumar mientras pasan por los síntomas
de abstinencia al mismo tiempo. Afortunadamente, se puede contar con
muchas fuentes de apoyo, tanto de manera formal como informal.
Líneas telefónicas para ayudar a dejar de
fumar
Hasta el 2009, todos los 50 estados y el Distrito de Columbia cuentan
con algún tipo de programa gratuito de ayuda vía telefónica que pone a
los fumadores en contacto con asesores capacitados, como el programa
“Quitline” de la Sociedad Americana del Cáncer para dejar de fumar.
Estos especialistas ayudan a planificar un método para dejar de fumar
que se ajuste a los patrones únicos del hábito que tiene el fumador.
Las personas que obtienen orientación a través del teléfono tienen
doble probabilidad de dejar el hábito en comparación con aquéllos que
no obtienen este tipo de ayuda. La ayuda de un orientador puede evitar
que las personas que están dejando de fumar cometan errores comunes.
Además, la orientación por teléfono es más conveniente que otros
programas de apoyo. No requiere conducir el auto, transportación o
guarderías, y está disponible por las noches y los fines de semana.
Los consejeros pueden sugerirle una combinación de métodos que incluya
medicinas para dejar de fumar, clases locales, folletos de auto ayuda o
una red de amigos y familiares.
Llámenos para ayudarle a localizar los servicios de una línea
telefónica para dejar de fumar u otro programa de orientación por
teléfono en su área.
Apoyo de la familia, los amigos y los
programas para dejar de fumar
Muchos ex fumadores afirman que una red de apoyo por parte de la
familia y los amigos fue muy importante durante el tiempo que estaban
dejando de fumar. Las otras personas que también pueden ofrecer apoyo y
motivación son los compañeros de trabajo y su médico de familia. Trate
de pasar tiempo con personas que no fuman y ex-fumadores quines apoyen
sus esfuerzos para dejar de fumar.
Además, los miembros de los grupos de apoyo para las personas que están
dejando de fumar pueden serle útiles. Los Nicotine Anonymous,
por ejemplo, es un grupo abierto de apoyo que ofrece una manera de
encontrar a otros que están dejando el tabaco. Además, ofrecen un
método a largo plazo para dejar de fumar. Consulte la sección de
"Recursos adicionales" para la información de contacto. Sin embargo,
éste es uno de los muchos tipos de grupos de apoyo. Verifique con su
empleador, compañía de seguro médico u hospital local para encontrar un
grupo de apoyo. También puede llamar a la Sociedad Americana del Cáncer
al 1-800-227-2345.
¿Qué debe esperar en un programa para
dejar de fumar?
Los programas para dejar de fumar están diseñados para ayudar a los
fumadores a reconocer y sobrellevar los problemas que surgen durante el
tiempo en que tratan de abandonar el hábito. Además, proveen apoyo y
animo para que estas personas sigan sin fumar. Los estudios han
demostrado que los mejores programas incluyen orientación individual o
en grupo. Existe una relación estrecha entre la frecuencia, el tiempo
que la orientación dura (su intensidad) y la tasa de éxito. En general,
mientras más intenso sea el programa, mayores serán las probabilidades
de éxito.
Por ejemplo, la intensidad del programa puede aumentarse ofreciendo más
sesiones o prolongando la duración de éstas, o bien aumentando el
número de semanas en las que se proporcionan sesiones. Por lo tanto,
cuando esté buscando programas para dejar de fumar, trate y busque uno
que ofrezca lo siguiente:
- Cada sesión dura al menos de 15 a 30 minutos.
- Se ofrecen al menos cuatro sesiones.
- El programa dura al menos dos semanas (por lo general, si
dura más tiempo es mejor).
Asegúrese de que el líder del grupo haya recibido entrenamiento en cómo
dejar de fumar.
Algunas comunidades cuentan con un grupo de Nicotine Anonymous
que lleva a cabo reuniones de manera habitual. Este grupo aplica los 12
pasos del programa de Alcohólicos Anónimos (AA) a la adicción del
cigarrillo. Puede que esto incluya admitir que no tiene control sobre
su adicción a la nicotina, así como contar con un mentor con quién
hablar cuando sienta la tentación de fumar. Estas reuniones son gratis,
aunque en la mayoría usted puede hacer donaciones.
A menudo, la Sociedad Americana del Cáncer, la American Lung Association
y la oficina local del Departamento de Salud también patrocinan
sesiones educativas para dejar de fumar. Llámenos para más información.
Existen también algunos programas con los que debe tener precaución. No
todos los programas son éticos, así que tenga cuidado con aquellos que
hacen lo siguiente:
- Prometen éxito fácil y al instante, sin ningún esfuerzo de
su parte.
- Usan inyecciones o pastillas, especialmente ingredientes
"secretos".
- Cobran un cargo muy alto (llame a la oficina local de
Better Business Bureau si tiene alguna duda).
- No están dispuestos a proveer referencias de personas que
hayan tomado las sesiones.
Ayuda con la parte física de la adicción:
terapia de reemplazo de
nicotina y otras medicinas
Terapia de reemplazo de nicotina
Como se indicó anteriormente, la nicotina que contienen los cigarrillos
hace que surja una dependencia física. Esto puede causar
síntomas desagradables cuando una persona trata de abandonar el hábito.
La terapia de reemplazo de nicotina proporciona la nicotina, en forma
de gomas de mascar o chicles, parches, aerosol, inhaladores o pastillas
de nicotina para chupar (grageas o losanges de nicotina), sin los otros
químicos dañinos del tabaco. Esta terapia puede aliviar algunos de los
síntomas de abstinencia de tal forma que usted pueda concentrarse en
los aspectos psicológicos (emocionales) que causa abandonar el
cigarrillo.
Cómo funciona la terapia de reemplazo de
nicotina
La terapia de reemplazo de nicotina (nicotine replacement therapy,
NRT,) puede ayudarle con los síntomas de abstinencia difíciles y los
deseos de fumar, única razón por la cual del 70% al 90% de los
fumadores expresan que no pueden dejar el cigarrillo. Cuando se usa la
NRT, se disminuyen los síntomas de abstinencia.
Muchos fumadores pueden dejar de fumar sin usar la NRT, pero la mayoría
de los que tratan de dejar el hábito no lo puede hacer en el primer
intento. De hecho, los fumadores por lo general necesitan hacer muchos
intentos (algunas veces tantos como 8 a 10) antes de que puedan dejar
el hábito por siempre.
La falta de éxito está a menudo relacionada con la aparición de los
síntomas de abstinencia, y la mayoría de las personas que intentan
dejar el hábito comienza a fumar nuevamente dentro de los primeros tres
meses de haber dejado el hábito. Así que no se desanime si empieza a
fumar de nuevo. Simplemente trate de dejarlo nuevamente y haga que su
intento sea más exitoso al añadir otro método o técnica que le ayude a
cesar. Con la NRT, usted puede reducir los síntomas de la abstinencia y
disminuir el impacto de esto síntomas con técnicas de apoyo. Esto
ofrece una mejor probabilidad de dejar de fumar y no volver al hábito.
Métodos para obtener el máximo resultado
con el reemplazo de nicotina
Debido a que la terapia de reemplazo de nicotina (NRT) trata únicamente
la adicción física, no se espera que se use como único método para
ayudar al fumador. Usted debe combinarlo con otros métodos que ayuden
con la parte psicológica (emocional y habitual), por ejemplo, un
programa para dejar de fumar. Los estudios han demostrado que, cuando
se combina la NRT con un programa que ayuda a cambiar el
comportamiento, se pueden duplicar sus probabilidades de abandonar el
hábito y no volver a fumar.
La US Agency for
Healthcare Research and Quality (AHRQ) Clinical Practice Guideline on
Smoking Cessation recomendó en el año 2000 la NRT para
todos los adultos fumadores, excepto para las embarazadas y las
personas que padecen enfermedades del corazón o del sistema
circulatorio. Sin embargo, datos recientes sugieren que la NRT
(específicamente el parche de nicotina) puede usarse con seguridad bajo
la supervisión del doctor, incluso por personas con enfermedades del
corazón o de los vasos sanguíneos (cardiovascular). Estos estudios han
reportado que los beneficios de dejar de fumar sobrepasan los riesgos
de la NRT en personas con enfermedad cardiovascular. Cuando se analizan
estas situaciones, los beneficios de dejar de fumar tienen que superar
los riesgos potenciales a la salud de la NRT en cada persona. Hasta
mediados del 2009, no había aún suficiente evidencia contundente para
saber si es seguro el uso de la NRT en las mujeres embarazadas. En los
Estados Unidos se realizó un estudio en 2009 que encontró que el uso de
la NRT durante el embarazo causó un mayor riesgo de tener bebés de bajo
peso y de parto prematuro. Por supuesto, éstos son sólo algunos de los
riesgos que enfrenta el bebé si la mujer fuma mientras está embarazada.
Claramente, es mejor dejar de fumar antes de quedar
embarazada. No obstante, sigue habiendo una reducción
significativa en los riesgos al bebé si se deja de fumar durante las
primeras etapas del embarazo. Las fumadoras embarazadas deben
hablar con sus médicos para obtener ayuda en la selección de la mejor
manera para dejar de fumar.
El mejor tiempo para comenzar la NRT es cuando usted deja de fumar por
primera vez. Muchos fumadores se preguntan si está bien comenzar un
programa de NRT mientras aún están fumando. Actualmente, las compañías
que hacen los productos de NRT indican que éstos no se deben usar si
usted sigue fumando. Se está llevando a cabo algo de investigación con
fumadores que usan la NRT mientras fuman, pero los resultados aún son
muy prematuros para saber si esto es peligroso para la salud. Lo más
importante es asegurarse de que usted no está recibiendo una sobre
dosis de nicotina, lo que puede afectar su corazón y en su circulación
sanguínea. Si usted desea tratar de fumar y usar la NRT mientras va
disminuyendo el uso de cigarrillos, lo más seguro es estar bajo el
cuidado de un doctor.
No obstante, a menudo los fumadores intentan dejar de fumar primero por
sí mismos, y luego deciden probar la NRT por un día o más hasta dejar
de fumar. Este método no ofrece la probabilidad más alta de éxito, pero
no deje que eso le desanime. Hay todavía muchas opciones disponibles
para dejar el hábito y mantenerse sin fumar.
Note que la NRT aún no ha sido probada para ayudar a las personas que
fuman menos de 10 cigarrillos por día. Puede que usted quiera hablar
con su médico sobre una dosis más baja de NRT si usted fuma menos de
media cajetilla por día, pero entiende que necesita reemplazo de
nicotina.
¿Cuando debe comenzar a usar terapia de
reemplazo de nicotina?
Usted podrá empezar a usar la NRT tan pronto haya dejado de fumar su
último cigarrillo. No es necesario que espere cierta cantidad de tiempo
para colocarse un parche o para comenzar a utilizar el chicle, las
pastillas para chupar, el aerosol o el inhalador. Debe revisar
doblemente esta información con las instrucciones sobre el método que
haya escogido para el reemplazo de nicotina, pero en general no es
necesario esperar para comenzar a utilizar la terapia de reemplazo de
nicotina.
¿Cómo sé si soy un fumador leve,
habitual o excesivo?
Algunos productos de NRT hacen sus recomendaciones según la clase de
fumador que usted sea. Sin embargo, no existe formalmente una
clasificación de libro de texto ni de algún grupo que defina a un
fumador leve, habitual o excesivo. En general, un fumador leve es
alguien que fuma menos de 10 cigarrillos al día. Alguien que fuma una
cajetilla o más al día es un fumador excesivo. Un fumador promedio se
encuentra entre el fumador leve y el fumador excesivo.
Algunas veces un médico usará el término un año cajetilla para
describir por cuánto tiempo y cuánto una persona ha fumado. Un año
cajetilla se define como el número de cajetillas de cigarrillos que una
persona ha fumado cada día multiplicada por el número de años que él o
ella ha fumado. Debido a que una cajetilla contiene 20 cigarrillos, una
persona que ha fumado 20 cigarrillos al día por un año se considera que
ha fumado un año cajetilla. Alguien que haya fumado 30 cigarrillos al
día (1½ cajetillas) por tres años, ha fumado 4.5 años cajetilla (1½ x
3), y así sucesivamente. Ésta es solo otra manera de determinar cuán
elevado pudiera ser su riesgo de una enfermedad relacionada con el
hábito de fumar.
¿Cuáles son los tipos de terapia de
reemplazo de nicotina?
La Food and Drug
Administration (FDA) ha aprobado cinco tipos de terapia de
reemplazo de nicotina.
Parches de nicotina (sistemas transdérmicos de nicotina): los parches
proveen una dosis medida de nicotina a través de la piel. Usted se
desacostumbra de la nicotina al cambiar a parches que contienen una
dosis más baja de por un curso de varias semanas. Los parches pueden
comprarse tanto con receta, como sin ella. Existen muchos tipos de
parches de diferentes concentraciones en el mercado. En el paquete se
ofrecen instrucciones sobre cómo usar el producto, así como
consideraciones especiales y la descripción de los posibles efectos
secundarios.
El parche de 16 horas funciona bien para las personas que fuman poco y
para el fumador promedio. Además, este parche tiende a causar menos
efectos secundarios, tales como irritación de la piel, palpitaciones
aceleradas, dificultades para dormir y dolor de cabeza. Sin embargo, no
provee nicotina durante la noche, por lo que puede que no sea útil para
aquellos con síntomas de la abstinencia que se presentan temprano en la
mañana.
El parche de 24 horas provee una dosis constante de nicotina, lo que
evita las altas y bajas. Este tipo de parche alivia los síntomas de
abstinencia que ocurren temprano en la mañana. Sin embargo, puede
producir más efectos secundarios, tales como interrupciones del patrón
de sueño e irritación de la piel.
Según la corpulencia de la persona, la mayoría de los fumadores debe
empezar usando un parche de máxima concentración (15-22 mg de nicotina)
diariamente durante cuatro semanas, y después un parche de menor
concentración (5-14 mg de nicotina) por otras cuatro semanas. El parche
debe colocarse por la mañana en un área limpia y seca de la piel que no
tenga mucho vello. Debe colocarse entre el cuello y la cintura, por
ejemplo, en la parte superior del brazo o en el pecho. La Food and Drug Administration
(FDA) recomienda usar el parche por un total de tres a
cinco meses.
Los efectos secundarios están relacionados con:
- La dosis de nicotina.
- La marca del parche.
- Las características de la piel (tales como la tendencia de
la persona de padecer una reacción de la piel a causa del parche).
- El tiempo que se use el parche.
- La forma de aplicar el parche.
Algunos efectos secundarios que pudieran ocurrir con el parche de
nicotina:
- Irritaciones de la piel, tales como enrojecimiento y
picazón.
- Mareos.
- Palpitaciones aceleradas.
- Dificultades para dormir o sueños inusuales.
- Dolor de cabeza.
- Náusea.
- Vómito.
- Rigidez y dolor muscular.
Medidas que puede tomar en relación con los efectos secundarios:
- No fume mientras está usando un parche.
- Intente una marca de parches diferente, si se le irrita la
piel.
- Reduzca la cantidad de nicotina usando un parche de dosis
más baja.
- Las dificultades para dormir pueden presentarse por un
corto tiempo, y desaparecen al cabo de tres a cuatro días. Si no es así
(y usted está usando un parche de 24 horas), intente cambiarse a un
parche de 16 horas.
- Deje de usar el parche e intente una terapia diferente de
reemplazo de nicotina.
Goma de mascar o chicle
de nicotina (polacrilex de nicotina): la goma de mascar es
una forma de reemplazo de acción rápida, en la que la nicotina se
absorbe a través de la membrana mucosa de la boca. Usted puede
comprarla sin receta. El chicle está disponible en concentraciones de 2
mg y 4 mg.
Para obtener mejores resultados, siga las instrucciones que vienen en
el paquete. Masque el chicle lentamente hasta que note un sabor a
pimienta. Deje de mascar y manténgalo a un lado de la boca, repitiendo
este proceso aproximadamente de 20 a 30 minutos. La comida y los
líquidos que consuma pueden afectar la absorción de la nicotina. Debe
evitar las comidas ácidas y las bebidas tales como café, jugos y
refrescos, por lo menos 15 minutos antes y durante el uso de la goma de
mascar.
Si usted consume una cajetilla o más al día, fuma durante los primeros
30 minutos después de despertarse o le resulta difícil no fumar en
áreas restringidas, tal vez necesite empezar con la dosis más alta, un
chicle de 4 mg. No mastique más de 20 chicles al día. Por lo general,
se recomienda utilizar este método de uno a tres meses, hasta un máximo
de seis meses. Disminuir progresivamente la cantidad de goma de mascar
puede ayudarle a dejar de usarlo.
Si usted tiene una piel sensible, es posible que prefiera la goma de
mascar en vez del parche.
Otra de las ventajas del chicle de nicotina consiste en que le permite
controlar las dosis de nicotina. El chicle puede mascarse cuando sea
necesario o en un horario fijo durante el día. La investigación más
reciente indica que la dosificación programada funciona mejor. Es común
un programa que consista en uno o dos chicles por hora. Por otra parte,
con un horario de uso según sea necesario, usted puede mascar cuando
más lo necesite (cuando sienta deseos de fumar).
Algunos efectos secundarios que pudieran ocurrir con el chicle de
nicotina:
- Mal sabor.
- Irritación de la garganta.
- Llagas en la boca.
- Hipo.
- Náusea.
- Molestia en las mandíbulas.
- Palpitaciones aceleradas.
La goma de mascar también daña las dentaduras y el trabajo dental.
Los síntomas relacionados con el estómago y la mandíbula suelen ser
causados por el uso incorrecto del chicle, por ejemplo, tragarse la
nicotina o mascar el chicle demasiado rápido.
La necesidad de usarla a largo plazo es una de las posibles desventajas
de la goma de mascar de nicotina. De hecho, las investigaciones han
demostrado que del 15% al 20% de las personas que usan el chicle y
logran dejar de fumar continúan utilizándolo durante un año o más.
Aunque el tiempo máximo recomendado para el uso de este método es de
seis meses, es probable que continuar usando el chicle sea más seguro
que empezar a fumar de nuevo. Sin embargo, debido a que existen pocos
estudios sobre los efectos del uso prolongado del chicle de nicotina en
la salud, la mayoría de los médicos continúa recomendando que su uso se
limite a seis meses.
Aerosol nasal de nicotina:
el aerosol nasal suministra nicotina al torrente sanguíneo a medida que
se absorbe rápidamente por la nariz. Sólo puede obtenerse con receta
médica.
El aerosol nasal alivia muy rápidamente los síntomas de la abstinencia
y le permite controlar sus deseos de fumar. Por lo general, a los
fumadores les gusta el aerosol nasal ya que es fácil de usar. Sin
embargo, la FDA advierte que debido a que este producto contiene
nicotina, puede hacer que la adicción continúe. La FDA recomienda que
se recete para usarse en períodos de tres meses y que no se use por más
de seis meses.
Los efectos secundarios más comunes, que persisten de una a dos
semanas, pueden incluir los siguientes:
- Irritación nasal.
- Goteo nasal.
- Ojos llorosos.
- Estornudos.
- Irritación de la garganta.
- Tos.
También existe el peligro de uso de una dosis excesiva. Si padece asma,
alergias, pólipos nasales o problemas de sinusitis, su médico puede
recomendarle otra forma de reemplazo de nicotina.
Inhaladores de nicotina:
sólo puede obtenerse con receta médica. El inhalador de nicotina es un
tubo plástico y delgado que tiene una cápsula de nicotina. Al usar el
inhalador, el vapor de nicotina sale por la cápsula. A diferencia de
otros inhaladores, que suministran la mayor parte del medicamento a los
pulmones, el inhalador de nicotina suministra la mayor parte del vapor
de nicotina a la boca. El inhalador de nicotina es el método de
reemplazo de nicotina aprobado por la FDA que más se parece a fumar un
cigarrillo, lo que algunos fumadores encuentran útil.
La dosis recomendada es entre seis a 16 cartuchos al día, hasta un
máximo de seis meses.
Los efectos secundarios que produce comúnmente este inhalador,
especialmente cuando se usa por primera vez, incluyen:
- Tos.
- Irritación de la garganta.
- Problemas estomacales.
Actualmente, los inhaladores son la forma de terapia de reemplazo de
nicotina más costosa. No son lo mismo que los cigarrillos electrónicos,
los cuales no han sido probados en estudios clínicos para ayudar a
dejar de fumar ni tampoco han sido aprobados por la FDA. (Vea la
sección “Otros productos de nicotina/tabaco que no han sido examinados
o aprobados por la FDA”).
Pastillas de nicotina
para chupar (grageas o losanges de nicotina): las
pastillas para chupar que contienen nicotina que se venden sin receta
para dejar de fumar son la forma más nueva de terapia de reemplazo de
nicotina en el mercado. Al igual que la goma de mascar, las pastillas
para chupar vienen en dos concentraciones: 2 mg y 4mg. Los fumadores
escogen sus dosis según el tiempo que normalmente les tome encender el
primer cigarrillo después de haberse levantado en las mañanas.
Los fabricantes de estas pastillas recomiendan usarlas como parte de un
programa de 12 semanas. La dosis recomendada es una pastilla cada una a
dos horas durante seis semanas, luego una pastilla cada dos a cuatro
horas durante de siete a nueve semanas, y finalmente, una cada cuatro a
ocho horas por 10 a 12 semanas. Además, los fabricantes recomiendan lo
siguiente:
- Deje de fumar completamente cuando comience a usar las
pastillas.
- No coma ni beba por 15 minutos antes de usar las pastillas
(algunas bebidas pueden afectar la eficacia de las pastillas).
- Chupe la pastilla hasta que se disuelva completamente,
alrededor de 20 a 30 minutos. No muerda o mastique la pastilla como si
fuera un dulce duro, ni tampoco se la trague. La medicina se observe a
través de los tejidos de la boca.
- No use más de cinco pastillas en seis horas, o más de 20
pastillas en total por día.
- Deje de usar las pastillas después de 12 semanas. Si
después de este tiempo, usted siente que necesita usarla, consulte a su
médico.
- No use las pastillas si usted continúa fumando, masticando
tabaco, inhalando tabaco en polvo (rapé) o cualquier otro producto que
contenga nicotina (por ejemplo: el parche de nicotina o la goma de
mascar).
Los efectos secundarios que pudieran ocurrir con las pastillas de
nicotina para chupar incluyen:
- Problemas para dormir.
- Náusea.
- Hipo.
- Tos.
- Acidez estomacal.
- Dolor de cabeza.
- Flatulencia (gases).
¿Cuál es el tipo de terapia de reemplazo
de nicotina pudiera ser
apropiada para usted?
No existe evidencia de que un tipo de terapia de reemplazo de nicotina
(NRT) sea mejor que otro. Al elegir el tipo de sustituto de nicotina
que usted vaya a usar, analice cuál será el método que se ajusta mejor
a su estilo de vida y a su patrón de fumar. ¿Quiere o necesita algo
para mascar o para ocupar las manos? ¿Prefiere la conveniencia de un
método que se use una vez al día?
Algunos asuntos importantes que debe considerar incluyen:
- El chicle de nicotina, las pastillas para chupar y los
inhaladores son sustitutos que puede colocar dentro de su boca y que
permiten manejar su dosis para ayudarle a controlar mejor los deseos de
fumar.
- Estos productos generalmente no tienen contenido de azúcar,
pero si tiene diabetes y no está seguro sobre algo, verifique con el
fabricante del producto.
- El aerosol nasal de nicotina funciona rápidamente cuando
usted lo necesita.
- Los inhaladores de nicotina le permiten a la persona
simular el uso de cigarrillo, pues se toman en la mano y se aspiran
como si fueran cigarrillos.
- Los parches de nicotina son convenientes y sólo tienen que
aplicarse una vez al día.
- Tanto los inhaladores como los aerosoles nasales requieren
una receta médica.
- Es posible que algunas personas no puedan usar los parches,
los inhaladores o los aerosoles nasales debido a alergias u otras
condiciones.
Independientemente del tipo que use, aplique la NRT en la dosis
recomendada y por el tiempo recomendado. Si usa una dosis diferente o
deja de usarla demasiado pronto, no se debe esperar que funcione como
debiera. Si usted es un fumador excesivo o una persona que fuma muy
poco, puede que quiera hablar con su médico sobre si su dosis de NRT se
debe cambiar para ser ajustarla mejor a sus necesidades.
Combinación del parche y
otros productos de reemplazo de nicotina: el
uso del parche de nicotina con los productos de menos acción, como el
chicle, las pastillas para chupar, el aerosol o el inhalador, es otro
método de terapia de reemplazo de nicotina. La idea es proveer una
dosis de nicotina constante con el parche y usar uno de los productos
de menos acción cuando usted tenga fuertes ansias de fumar.
En los pocos estudios que se han hecho sobre la combinación de NRT
usada en la manera descrita anteriormente, se ha encontrado que puede
funcionar mejor que un solo producto. Aun así, se necesitan más
investigaciones para probar esto y para encontrar dosis seguras y
eficaces. Además, el uso combinado de los productos de reemplazo de
nicotina todavía no ha sido aprobado por la FDA. Si usted está
considerando el uso de más de un producto de reemplazo de nicotina en
conjunto, asegúrese de hablar primero sobre esto con su médico.
Terapia de reemplazo de
nicotina de altas dosis para fumadores excesivos: otra
opción de NRT consiste en administrar a los fumadores altas dosis según
la cantidad de nicotina que ellos han estado recibiendo de los
cigarrillos. A veces este método requiere de dosis mayores de NRT de
las que se han estado usando antes. La terapia de reemplazo de nicotina
de altas dosis con parches ha sido estudiada en pacientes que reciben
de 35 a 63 mg de nicotina al día. La investigación sugiere que los
síntomas que surgen al abstenerse de fumar desaparecen con estas dosis
mayores y que sus deseos de fumar se reducen sin ningún efecto adverso
al corazón y a la circulación sanguínea. Los pacientes fueron
cuidadosamente supervisados en estos estudios para asegurarse de que se
encontraban bien y que no estaban agravando su salud. Sin embargo, no
se sabe mucho sobre esta opción y se debe considerar sólo bajo la
orientación y supervisión médica.
Cómo descontinuar la terapia de
reemplazo de nicotina
Como se mencionó anteriormente, la mayoría de las terapias de reemplazo
de nicotina deben usarse por periodos de tiempo limitados. Su uso debe
ir disminuyendo a una dosis baja antes de suspender la NRT. Actualmente
se realizan estudios para refinar el uso de las terapias de reemplazo
de nicotina. Por ejemplo, aun cuando el parche usualmente se usa por
tres a cinco meses, algunos estudios han sugerido que funciona tan
eficazmente como cuando se usa por ocho semanas o menos. Sin embargo,
otros investigadores han notado que el riesgo de recaída aumenta cuando
se suspende el reemplazo de nicotina, aun cuando se ha usado por cinco
meses. Estas diferencias no han sido explicadas por completo. Se
necesitan más estudios para saber qué fumadores tienen más probabilidad
de tener éxito usando la terapia de reemplazo de nicotina por menos o
más tiempo de lo usual. Si usted cree que necesita una terapia de
reemplazo de nicotina por un periodo de tiempo diferente a lo
recomendado, lo mejor es consultar con su médico sobre este asunto.
Bupropión (Zyban®)
El bupropión (Zyban®) es un antidepresivo de acción prolongada que se
adquiere con receta médica y que reduce los síntomas de abstinencia de
nicotina. No contiene nicotina. Este medicamento actúa sobre los
agentes químicos del cerebro que están relacionados con los deseos de
fumar. Puede usarse por sí solo o junto con la terapia de reemplazo de
nicotina. El bupropión funciona mejor si se comienza una o dos semanas
antes de que deje de fumar. La dosis normal es una o dos tabletas de
150 mg por día.
Este medicamento no debe usarse si usted en algún momento ha consumido
alcohol en grandes cantidades, presentando convulsiones, lesiones
graves en la cabeza, enfermedad bipolar (maníaco-depresivo), anorexia o
bulimia (trastornos de alimentación).
Algunos médicos puede que recomienden la combinación de terapia con
medicamentos para los fumadores con una gran adicción, como el uso de
bupropión junto con un parche de nicotina y/o un producto de breve
duración de reemplazo de nicotina, como gomas de mascar (chicles) o
pastillas para chupar (losanges). La combinación funciona mejor en
algunas personas en comparación con un solo método.
Vareniclina (Chantix™)
La vareniclina (Chantix™) es un medicamento más reciente que requiere
receta y que fue desarrollado para ayudar a la gente a que deje de
fumar. Funciona al interferir con los receptores de nicotina en el
cerebro. Esto significa que tiene dos efectos: reduce los efectos
físicos de placer que una persona experimenta al fumar, y reduce los
síntomas de abstinencia de nicotina.
Varios estudios han reportado que la vareniclina puede incluso más que
duplicar las probabilidades de dejar de fumar. Algunos estudios también
descubrieron que funciona mejor que el bupropión, al menos al corto
plazo.
La vareniclina se ingiere en forma de pastilla y se toma después de las
comidas con un vaso completo de agua. La dosis diaria aumenta por los
primeros ocho días, comenzando con una pastilla de 0.5 mg al día por
los primeros tres días, y luego una pastilla de 0.5 mg dos veces al día
por los próximos cuatro días. Al comienzo de la segunda semana, la
dosis aumenta a 1 mg cada mañana y tarde. Para las personas que
presentan problemas con la dosis más alta, se puede usar una dosis más
baja durante el esfuerzo para dejar de fumar. La vareniclina se
administra por 12 semanas, aunque las personas que dejan de fumar
durante ese tiempo pudieran recibir otro tratamiento de 12 semanas para
reforzar la probabilidad de mantenerse sin fumar.
Los efectos secundarios reportados de la vareniclina incluyen dolores
de cabeza, náusea, vómito, problemas para dormir, sueños inusuales,
flatulencia (gases) y cambios en el gusto (sabor). Además, han surgido
más informes recientes que reportan estados depresivos, pensamientos
suicidas, intentos de suicidios y cambios en el comportamiento de las
personas que toman vareniclina. Las personas que presentan estos
problemas deben comunicarse inmediatamente con sus médicos. Estos
efectos secundarios pueden ocurrir, aunque por lo general la
vareniclina se tolera bien.
Debido a que la vareniclina es un medicamento más reciente, aún no se
ha llevado a cabo mucha investigación para determinar si es seguro
usarla al mismo tiempo que los productos de reemplazo de nicotina. Un
estudio reciente ha sugerido que el uso de vareniclina junto con la NRT
es bien tolerado y seguro. Sin embargo, la compañía que produce
vareniclina notó que las personas que usan esta medicina junto con la
terapia de reemplazo de nicotina presentan más efectos secundarios, tal
como náuseas y dolores de cabeza. Se requiere de más investigación
sobre el tema.
Otros medicamentos que no han sido
aprobados por la FDA para ayudar a
dejar de fumar
Para aquellas personas que no pueden usar ninguno de los medicamentos
aprobados por la FDA para ayudarles a dejar el hábito de fumar, o para
aquellas que han usado esos medicamentos y no han podido dejar de fumar
existen otros que han demostrado ser promisorios en estudios de
investigación. Éstos son recomendados por la Agency for Healthcare
Research and Quality para esta clase de uso, pero no han sido aprobados
por la FDA con este propósito y son usados como "no autorizados" (Vea
nuestro documento disponible en inglés Off Label Drug Use para más
información). Estos medicamentos sólo están disponibles con una receta
y no se recomiendan para fumadoras embarazadas, adolescentes o personas
que fuman menos de 10 cigarrillos al día.
Nortriptilina
La nortriptilina es un medicamento antidepresivo que lleva más tiempo
usándose. Cuando se usa en grupos de fumadores, se ha encontrado que
duplica las probabilidades de dejar de fumar con éxito. El fumador
comienza este medicamento de 10 a 28 días antes de dejar de fumar para
permitir que alcance un nivel estable en el cuerpo.
Cuando se levantan, algunas personas presentan efectos secundarios, tal
como aceleración del ritmo cardíaco, visión borrosa, dificultad para
orinar, boca seca, estreñimiento, aumento o pérdida de peso y baja
presión arterial. Este medicamento puede afectar su capacidad para
conducir u operar maquinaria, y existen ciertos medicamentos que no se
pueden usar con la nortriptilina.
Asegúrese que su médico y farmacéutico sepan exactamente qué está
tomando antes de comenzar esta medicina. Además, asegúrese de saber
cómo tomar la medicina y cómo disminuirla cuando esté listo para
suspenderla. La dosis de nortriptilina tiene que reducirse lentamente,
ya que el medicamento no se puede suspender repentinamente sin la
posibilidad de que surjan efectos graves. La medicina tiene que usarse
con precaución en personas con enfermedades cardiacas.
Clonidina
La clonidina es también un medicamento que lleva más tiempo usándose y
que ha sido aprobado por la FDA para el tratamiento de alta presión
arterial. Cuando se usa para dejar de fumar, se puede administrar en
forma de pastilla dos veces al día o como un parque de piel una vez a
la semana. En un estudio de fumadores excesivos cuyos intentos previos
para dejar de fumar no fueron exitosos, el grupo tratado con clonidina
duplicó sus probabilidades de éxito al dejar de fumar en comparación
con el grupo de control (que recibió una pastilla falsa) al final de
cuatro semanas.
Asegúrese que su médico y farmacéutico sepan exactamente qué está
tomando antes de comenzar esta medicina. Los efectos secundarios más
comunes de la clonidina son estreñimiento, mareos, somnolencia, boca
seca y cansancio o debilidad inusual. En raras ocasiones se presentan
efectos secundarios más graves, tal como reacciones alérgicas, ritmo
cardiaco lento, y presión sanguínea muy alta o muy baja. Es posible que
su médico quiera supervisar su presión sanguínea mientras usted toma
este medicamento. Además, este medicamento puede afectar su capacidad
para conducir u operar maquinaria.
La clonidina puede comenzarse hasta tres días antes de dejar de fumar,
pero también puede iniciarse el día que dejar de fumar. Al igual que la
nortriptilina, no debe suspenderse repentinamente. La dosis tiene que
ser reducida por un periodo de dos a cuatro días para prevenir un
rápido incremento en la presión sanguínea, agitación, confusión o
temblores.
Otros métodos para dejar de fumar
Puede que otras herramientas también ayuden a algunas personas, pero no
existe prueba contundente de que puedan incrementar sus probabilidades
de dejar de fumar.
Hipnosis
Los métodos de hipnosis varían mucho, lo que hace difícil estudiarla
como una manera para dejar de fumar. En general, las revisiones que
analizan los estudios de la hipnosis para ayudar a las personas a dejar
de fumar no la han apoyado como un método de cesación que funciona. Aun
así, algunas personas encuentran que la hipnosis es útil. Si a usted le
gustaría probar este método, pregúntele a su médico si le puede
recomendar un buen hipnoterapeuta.
Acupuntura
Este método ha sido usado como método para abandonar el hábito, pero
existen poca evidencia que muestre su eficacia. Cuando se hace la
acupuntura para dejar de fumar, usualmente se emplea en ciertas partes
de las orejas. (Para más información, vea nuestro documento
Acupuncture). Para obtener una lista de acupunturistas en su localidad,
llame a la American
Academy of Medical Acupuncture al 323-937-5514 o visite su
sitio Web en www.medicalacupuncture.org.
Terapia por láser de nivel bajo
Esta técnica, también conocida como terapia de rayos fríos láser, se
relaciona con la acupuntura. Los rayos fríos láser a veces son usados
en la acupuntura, con rayos láser que estimulan los puntos de
acupuntura del cuerpo en lugar de usar agujas. El tratamiento se supone
que relaja al fumador y libera endorfinas (sustancias para aliviar el
dolor que son producidas naturalmente por el organismo) para imitar los
efectos de la nicotina en el cerebro, o equilibrar la energía del
cuerpo para aliviar la adicción. A pesar de las declaraciones de éxito
de algunos proveedores de esta terapia de rayos fríos láser, no existe
evidencia científica que demuestre que ayuda a las personas a dejar de
fumar. (Para más información, consulte nuestro documento Cold Laser
Therapy).
Filtros
Los filtros que reducen el alquitrán y la nicotina en los cigarrillos
no funcionan. De hecho, los estudios demuestran que los fumadores que
utilizan filtros tienden a fumar más.
Productos disuasivos del tabaco
Otros métodos han sido usados para ayudar a dejar de fumar, tal como
productos que se adquieren sin receta que cambian el sabor del tabaco,
dietas para dejar el hábito que controlan los deseos de fumar, así como
las combinaciones de vitaminas. Actualmente, hay poca evidencia
científica que indique que estos esfuerzos funcionen.
Hierbas y suplementos
Existe poca evidencia científica que apoye el uso de productos
homeopáticos y suplementos herbarios como métodos para dejar de fumar.
Debido a que están mercadeados como suplementos dietéticos (no
medicamentos), no necesitan la aprobación de la FDA para ser vendidos.
Los fabricantes no tienen que probar que funcionan, ni que son seguros.
Asegúrese de leer detenidamente la etiqueta de cualquier producto que
indique que le ayudará a dejar de fumar. Ningún suplemento dietético ha
probado que ayuda a las personas a dejar de fumar. La mayoría de estos
complementos son combinaciones de hierbas, pero no nicotina. Éstos no
han probado que pueden ayudar a las personas a dejar el hábito.
Terapia de combinación de atropina y
escopolamina
Unas pocas clínicas especializadas en dejar el hábito ofrecen un
programa a base de inyecciones de los medicamentos de atropina y
escopolamina, algunas veces con otros medicamentos, para ayudar a
reducir los síntomas al abstenerse de fumar. Estos medicamentos
bloquean la acción de la acetilcolina, un trasmisor de señal en el
sistema nervioso. Estos medicamentos, llamados anticolinérgicos, son
recetados con más frecuencia por otras razones, tales como por
problemas del sistema digestivo, mareos o la enfermedad de Parkinson. A
las mujeres embarazadas o las personas con problemas cardiacos,
glaucoma o hipertensión arterial que no esté bajo control, no se les
permite que participen en estos programas.
El tratamiento normalmente involucra inyecciones que se administran en
la clínica en un día, seguido por algunas semanas con pastillas y
parches que se ponen detrás del oído. Puede que se necesiten otros
medicamentos para aliviar los efectos secundarios. Entre los efectos
secundarios de este tratamiento se incluye mareo, estreñimiento,
resequedad en la boca, cambios en el sentido del gusto y el olfato,
problemas al orinar y visión borrosa.
Algunas clínicas reportan altas tasas de éxito, pero la evidencia
científica publicada no apoya estas declaraciones. Tanto la atropina
como la escopolamina están aprobadas por la FDA para otros usos, y no
han sido formalmente estudiadas o aprobadas para ayudar a dejar de
fumar. Antes de comenzar un programa como éste, puede que quiera
preguntar a la clínica la tasa de éxito a largo plazo (hasta un año).
Estos medicamentos están dirigidos sólo al aspecto físico para dejar el
hábito. Por lo tanto, puede que también quiera preguntar si
el programa incluye asesoría u otros métodos dirigidos a los aspectos
psicológicos asociados con dejar de fumar.
Otros productos de nicotina y tabaco que
no
han sido examinados o
aprobados por la FDA
Pastillas para chupar (losanges) y
bolsitas que contienen tabaco
Las pastillas para chupar que contienen tabaco, (como Ariva® y
Interval®), y las bolsitas que contienen tabaco (como Revel® y Exalt®)
se han estado vendiendo como otras maneras para que los fumadores
obtengan la nicotina en los lugares donde se prohíbe fumar. La FDA ha
dictaminado que estos tipos de productos de tabaco de consumo oral son
como el tabaco de mascar y el tabaco en polvo (rapé), y no
productos que ayudan a dejar de fumar. No existe evidencia que indique
que estas pastillas pueden ayudar a una persona a dejar de fumar.
Contrario a los tratamientos que han sido probados científicamente con
efectos conocidos, tal como los productos de reemplazo de nicotina, los
antidepresivos, los bloqueadores del receptor de nicotina o la terapia
de conducta, estos productos de tabaco de consumo oral nunca han sido
probados para determinar si pueden ayudar a las personas a dejar el
tabaco.
Sabemos que los productos de tabaco de consumo oral, tal como el tabaco
de mascar y el tabaco en polvo (rapé), contienen carcinógenos. Estos
productos causan cáncer de la boca y enfermedad en las encías. Además,
destruyen las cavidades óseas alrededor de los dientes y pueden causar
la pérdida de éstos. Existen estudios que muestran los efectos dañinos
potenciales al corazón y a la circulación, así como los riegos
aumentados a otros tipos de cáncer. Además, causan mal aliento y
manchan los dientes.
Cigarrillos electrónicos
En el año 2004, una compañía china comenzó a fabricar el "cigarrillo de
suministro recargable" con una batería y un microchip. Fue diseñado
para asemejarse a un cigarrillo, incluyendo la punta combustionándose.
Cuando el usuario fuma de este cigarrillo electrónico, el sistema
suministra un rocío líquido con saborizantes y nicotina que puede
asemejarse un poco al humo. El fumador lo inhala como si se tratase del
humo del cigarrillo, y así la nicotina es absorbida por los pulmones.
El cigarrillo electrónico es comercializado con cartuchos de nicotina
en varios sabores. Actualmente varias marcas y variedades de este
dispositivo se venden en los Estados Unidos. En este país, el
cigarrillo electrónico por lo general se maneja como un producto para
que el fumador tenga acceso a nicotina en lugares donde fumar no está
permitido, aunque puede que algunos lo utilicen como un método para
dejar de fumar. Los cartuchos se comercializan en distintas dosis de
nicotina, desde dosis elevadas hasta sin nicotina en absoluto.
El cigarrillo electrónico no tiene estudios clínicos que le respalden
como método que podría ser útil para dejar de fumar. No hay estudios
clínicos que se hayan registrado ante la FDA para este fin. Hasta el
año 2009, la FDA no ha dictaminado si los cigarrillos electrónicos
pueden considerarse como dispositivos médicos, pero se encuentra
investigando esta cuestión. Existen interrogantes sobre qué tan seguro
sea inhalar algunas de las sustancias del rocío de nicotina que son
absorbidas por los pulmones. Los cigarrillos electrónicos no tienen una
etiqueta que indique sus ingredientes. Por lo tanto, el consumidor
desconoce lo que contienen estos cigarrillos. Incluso las sustancias
que son seguras para comer, pueden ser perjudiciales para los delicados
tejidos pulmonares.
La información más reciente que provee la FDA sugiere que los
cigarrillos electrónicos no son seguros. Un análisis llevado a cabo en
2009 de 18 muestras de cartucho de las dos principales marcas reportó
sustancias causantes de cáncer en la mitad de las muestras, entre otras
impurezas. Por ejemplo, el dietilenglicol (éter de
glicol), una sustancia tóxica que se encuentra en el anticongelante de
los automóviles, también se encontraba en una muestra.
La información proveniente del mismo análisis sugiere que puede que
haya problemas de manufactura en los cigarrillos
electrónicos. Los niveles de nicotina de cada inhalación
variaron en gran magnitud, incluso entre cartuchos que en su etiqueta
reportan ser de la misma cantidad. Las pruebas también
reportan pequeñas cantidades de nicotina en la mayoría de los cartuchos
que indicaban estar libres de esta sustancia.
Como otras formas de nicotina, los cigarrillos electrónicos y cartuchos
de nicotina pueden ser tóxicos para niños y mascotas, y también pueden
representar un riesgo de que se ahoguen al tragarse accidentalmente.
Paletas de nicotina y bálsamos labiales
En el pasado, algunas farmacias estuvieron haciendo un producto
conocido como "paleta de nicotina". Estas paletas a menudo contenían
una sustancia llamada salicilato de nicotina con un endulzante. La FDA
no ha aprobado el uso del salicilato de nicotina para fines
farmacéuticos. Esta agencia federal le instruyó a las farmacias que
dejaran de vender las paletas y los bálsamos labiales de nicotina en
Internet y catalogó a estos productos como "ilegales". La FDA también
indicó que "esos productos que parecen dulces presentan un riesgo de
uso accidental por los niños".
Es posible que otros productos como éstos para dejar de fumar no
contengan salicilato de nicotina, por lo que pudieran ser legales. No
obstante, de todos modos representan un riesgo para los niños si no
tienen etiquetas adecuadas y no se guardan con seguridad.
Agua y galletas de nicotina
Estos productos han sido anunciados como una manera de obtener nicotina
en lugares donde no se permite fumar. Éstos no se han mercadeado como
productos que ayudan a dejar de fumar, aunque se ha cuestionado la
seguridad de estos productos. Algunas de estas formulas pueden ser
bastante peligrosas si son tomabas accidentalmente por niños o
mascotas. Por lo tanto, deben ser guardadas cuidadosamente.
Información sobre las tasas de éxito para
dejar de fumar
Antes de usar un reemplazo de nicotina o registrarse en una clase o un
programa para dejar de fumar, puede ser que usted se pregunte cuál es
la tasa de éxito de éstos. Por muchas razones, resulta difícil
determinar las tasas de éxito Primero, no todos los programas definen
el éxito de la misma manera. ¿Se considera un éxito que una persona
deje de fumar al finalizar el programa a los tres, seis ó 12 meses?
¿Fumar menos cigarrillos (en lugar de dejar de fumar por completo)
cuenta como éxito? Si el programa que usted está considerando ofrece
cierta tasa de éxito, solicite más detalles en cuanto a cómo definen el
éxito y pregunte qué tipo de seguimiento se lleva a cabo para confirmar
esta tasa.
La verdad es que los programas para dejar de fumar, como otros
programas que tratan las adicciones, a menudo tienen tasas de éxito
bastante bajas. Pero esto no quiere decir que no valgan la pena, o que
usted deba desanimarse. El éxito que usted tenga en dejar de fumar es
lo que realmente cuenta, y esto está bajo su control.
Tasas de éxito en general
Sólo aproximadamente del 4% al 7% de las personas pueden dejar de fumar
en cualquier intento sin ningún medicamento u otra ayuda.
Los estudios publicados en revistas médicas han reportado que entre un
25% y un 33% de los fumadores que usan medicamentos pueden mantenerse
sin fumar por más de seis meses. También existe evidencia inicial que
el combinar algunos medicamentos puede funcionar mejor que usarlos por
sí solos. (Vea la sección “Ayuda con la parte física de la adicción”).
Las terapias de conducta y de apoyo podrían aumentar aún más las tasas
de éxito. Consulte la información que se adjunta con cualquier producto
que esté usando para ver si el fabricante ofrece asesoría gratuita vía
telefónica.
Cómo dejar de fumar
A menudo los fumadores dicen: "no me digas por qué debo dejar de fumar,
dime cómo". No existe una manera correcta para abandonar el hábito de
fumar, pero existen algunos elementos clave para lograrlo con éxito.
Estos cuatro factores son esenciales:
- Tomar la decisión de dejar de fumar.
- Fijar una fecha y establecer un plan para dejar el hábito.
- Manejar los síntomas de abstinencia.
- Mantenerse sin fumar (mantenimiento).
Tomar la decisión de dejar de fumar
Dejar de fumar es una decisión que sólo usted puede tomar. Otras
personas pueden querer que usted abandone el hábito, pero es usted
quien tiene que hacer el compromiso real.
Piense por qué quiere dejar de fumar.
- ¿Le preocupa que pueda padecer una enfermedad relacionada
con el hábito de fumar?
- ¿Realmente cree que los beneficios de abandonar el hábito
son mayores que los beneficios de continuar fumando?
- ¿Conoce a alguien que ha tenido problemas de salud debido
al hábito de fumar.
- ¿Está listo para hacer un intento serio de dejar de fumar?
Si piensa dejar de fumar, fijar una fecha y establecer un plan le
conducirá a la próxima etapa para empezar a abandonar el hábito.
Fije una fecha y establezca un plan para
dejar el hábito
Escoja una fecha para dejar de fumar
Una vez usted haya decidido dejar de fumar, está listo para elegir una
fecha. Este es un paso muy importante. Elija una fecha específica en el
próximo mes como su "Día para dejar de fumar". Si escoge una fecha muy
lejana, esto le dará tiempo para pensar y cambiar de opinión. Sin
embargo, es bueno que se tome el tiempo necesario para prepararse y
hacer un plan. Puede elegir una fecha que tenga un significado
especial, como un cumpleaños o aniversario, o el "Gran día para dejar
de fumar" (el tercer jueves de noviembre de cada año) o simplemente
escoja una fecha cualquiera. Marque con un círculo la fecha en su
calendario. Haga un compromiso firme y personal de abandonar el hábito
en esa fecha.
Plan para sus recetas:
recuerde que si usted planea usar un medicamento que requiere receta,
necesitará hablar con su médico para obtenerla antes del día que fijó
para dejar de fumar. Si planea usar bupropión (Zyban) o vareniclina
(Chantix), usted tiene que comenzar a tomar el medicamento toda una
semana antes del día que fijó para dejar de fumar. En caso de que usted
use una de estas medicinas, agregue una nota en su calendario para la
semana antes de la fecha que fijó para que se acuerde de comenzar a
tomar el medicamento.
Prepárese para el día que dejará de fumar
No existe una manera correcta para dejar el cigarrillo. La mayoría de
los fumadores prefiere abandonar el hábito de repente y por completo.
Siguen fumando hasta el "Día para dejar de fumar", y entonces dejan de
hacerlo de una sola vez. También puede ser que fumen menos cigarrillos
una o dos semanas antes de la fecha que han elegido para dejar de
fumar. Otra manera de abandonar el hábito consiste en reducir el número
de cigarrillos que fuma al día. Con este método, usted va reduciendo
lentamente la cantidad de nicotina en su cuerpo. Usted puede eliminar
el cigarrillo que fuma cuando toma café o decidir fumar solamente en
ciertos momentos del día. Aunque el método de reducir el número de
cigarrillos para disminuir los síntomas de abstinencia tiene sentido,
en la práctica esto puede ser difícil de llevar a cabo.
Dejar de fumar es muy parecido a bajar de peso: requiere de un
compromiso firme por largo tiempo. Los fumadores quisieran que
existiera un método o una pastilla mágica que hiciera fácil y
placentero el proceso de abandonar el hábito. Sin embargo, no existe
nada como esto. Los sustitutos de nicotina pueden ayudar a reducir los
síntomas de abstinencia, pero éstos son más eficaces cuando se usan
como parte de un plan para dejar de fumar que trate tanto el componente
físico como el psicológico.
A continuación se presentan algunos pasos que le ayudarán a prepararse
para el "Día para dejar de fumar":
- Escoja la fecha y márquela en su calendario.
- Comunique a sus amigos y familiares el día en que dejará de
fumar.
- Deshágase de todos los cigarrillos y ceniceros que haya en
su casa, carro y trabajo.
- Tenga disponible sustitutos orales: goma de mascar sin
azúcar, trozos de zanahoria, caramelos macizos, palitos de canela,
agitadores de café, popotes o sorbetes y/o palillos de dientes.
- Establezca un plan. ¿Utilizará terapia de reemplazo de
nicotina u otros medicamentos? ¿Irá a alguna clase para dejar de fumar?
Si es así, inscríbase de inmediato.
- Practique la frase: "No gracias, yo no fumo".
- Establezca un sistema de apoyo. Éste puede consistir en un
grupo de personas, Nicotine
Anonymous o un amigo o familiar que haya dejado de fumar y
que esté dispuesto a ayudarle. Pídale a su familia y a sus amigos que
aún fuman que no fumen a su alrededor ni que dejen los cigarrillos
donde usted pueda verlos.
- Si usted está usando bupropión o vareniclina, tome su dosis
cada día de la semana hasta el día que fijó para dejar de fumar.
- Piense sobre sus intentos previos de dejar de fumar.
Procure determinar qué fue lo que funcionó y qué fue inútil.
El éxito en dejar de fumar es cuestión de planificación y compromiso,
no de suerte. Haga ahora mismo su propio plan. Algunas opciones
incluyen usar la terapia de reemplazo de nicotina u otras medicinas,
incorporarse a una clase para dejar de fumar, asistir a las reuniones
de Nicotine Anonymous
o utilizar materiales de autoayuda, tales como libros y folletos, o
cualquier combinación de estos métodos. Para la mejor probabilidad de
éxito, su plan debe incluir dos o más de estas opciones.
El día que dejará de fumar
En su "Día para dejar de fumar", siga las siguientes recomendaciones:
- No fume. Esto significa en lo absoluto: ¡ni siquiera una
bocanada!
- Manténgase activo: trate de caminar, hacer ejercicio o
participar en otras actividades o pasatiempos.
- Tome mucha agua y jugos.
- Comience a usar la terapia de reemplazo de nicotina, si así
lo ha elegido.
- Vaya a una clase para dejar de fumar o siga un plan de
autoayuda.
- Evite las situaciones de alto riesgo que conducen al
impulso de fumar.
- Reduzca o evite el consumo de alcohol.
- Considere cambiar su rutina. Escoja una ruta distinta para
llegar a su trabajo, beba té en vez de café, desayune en un lugar
distinto o coma algo diferente.
Busque más información sobre las clases de pensamientos y tentaciones
que surgen cuando usted trata de dejar de fumar, así como ideas que
pueda usar como métodos para lidiar con o evitar estos pensamientos y
tentaciones.
Manejar los síntomas de abstinencia
Los síntomas de abstinencia de la nicotina son de dos tipos: físicos y
mentales. Los síntomas físicos, aunque molestos, no representan un
riesgo para la vida. El tratamiento de reemplazo de nicotina y otras
medicinas pueden ayudar a reducir muchos de estos síntomas físicos. La
mayoría de los fumadores encuentran que los síntomas mentales presentan
el mayor reto al tratar de abandonar el hábito.
Si usted ha estado fumando por determinado tiempo, el acto de fumar se
ha vinculado a casi todo lo que usted hace: despertarse por la mañana,
comer, leer, ver televisión y tomar café entre otras cosas. Le tomará
tiempo "desvincular" este acto de tales actividades. Por esta razón,
incluso si usted está usando un reemplazo de nicotina, puede ser que
siga teniendo deseos fuertes de fumar.
Las justificaciones erróneas son
oportunistas
Una manera de superar estos deseos o impulsos consiste en notar e
identificar justificaciones, a medida que se
presenten, las cuales son
pensamientos equivocados que parecen tener sentido en ese momento, pero
que no se basan en la realidad. Si usted opta por creer en tales
pensamientos, esto puede servir como manera de justificar el hábito de
fumar. Si usted ha tratado de dejar de fumar en el pasado, es probable
que reconozca muchas de las siguientes justificaciones:
- Sólo voy a fumarme un cigarrillo para
soportar esta situación difícil.
- Hoy no es un buen día. Dejaré de fumar
mañana.
- Éste es mi único vicio.
- Realmente, ¿cuán dañino es fumar? Tío
Juan fumó toda su vida y vivió más de 90 años.
- Probablemente, la contaminación
ambiental sea tan mala como fumar.
- De algo tiene uno que morirse.
- La vida no es divertida sin fumar.
Es probable que usted pueda añadir alguna más a la lista. Durante los
primeros días que pase sin fumar, escriba cualquier justificación
errónea que le venga a la mente y reconózcala por lo que es: un mensaje
que puede hacer que usted caiga en la trampa de volver a fumar. Preste
atención a ellas, ya que siempre aparecen cuando usted está tratando de
dejar de fumar. Una vez escriba la idea, no piense más en ella. Esté
listo con una distracción, un plan de acción, y otras maneras de
redirigir sus pensamientos hacia otro cosa.
Use las ideas que aparecen a continuación para ayudarle a mantener su
compromiso de no fumar.
Evite la tentación
Manténgase lejos de personas y en los lugares que le tienten a fumar.
Más tarde podrá manejarlos con mayor confianza.
Cambie sus hábitos
Por ejemplo, cambie las bebidas alcohólicas o el café por jugos o agua.
Tome una ruta diferente para llegar al trabajo, dé un paseo breve, en
vez de hacer un receso para tomar café.
Alternativas:
utilice sustitutos que pueda colocar en su boca, tales como chicle sin
azúcar, caramelos macizos, vegetales crudos, tales como trozos de
zanahoria o semillas de girasol. Algunas personas mastican un popote
(sorbete o pajilla) o un palillo para agitar café.
Actividades:
haga algo que reduzca su ansiedad. Practique actividades o pasatiempos
que le mantengan las manos ocupadas (tejer, carpintería ligera, etc.) y
que le ayuden a distraerse del deseo de fumar. Tome un baño con agua
caliente, haga ejercicio, o lea un libro.
Respirar profundamente:
cuando usted fumaba, respiraba profundamente al inhalar el humo. Ahora,
cuando sienta deseos de fumar, respire profundamente e imagínese que
sus pulmones se están llenando de aire fresco y limpio. Recuerde las
razones que tuvo para dejar de fumar y los beneficios que obtendrá como
ex-fumador.
Posponga: si
siente la necesidad de prender un cigarrillo, pospóngalo. Dígase a sí
mismo que tiene que esperar por lo menos diez minutos. A menudo, este
truco sencillo le permitirá superar el fuerte deseo de fumar.
Recompénsese
Lo que usted está haciendo no es fácil, por lo que merece una
recompensa. Deposite diariamente en un frasco de cristal el dinero que
gastaría en cigarrillos y luego cómprese cada semana algo que le dé
gusto. Compre una revista o un libro, salga a comer fuera, desarrolle
un nuevo pasatiempo o tome una clase de yoga o bien, ahorre el dinero
para comprar algo importante. También puede recompensarse de una forma
que no cueste dinero: visite un parque, acuda a la biblioteca y
verifique en los medios de comunicación locales el listado de museos,
centros comunitarios y colegios donde se ofrecen clases, películas y
exposiciones gratis, así como otras cosas para hacer.
Mantenerse sin fumar (mantenimiento)
¿Recuerda la cita de Mark Twain? Quizá usted también haya dejado de
fumar muchas veces anteriormente, así que sabe que el mantenerse sin
fumar constituye la etapa final, más prolongada y más importante del
proceso. Para mantenerse sin fumar, usted puede usar los mismos métodos
que utilizó para superar los síntomas que se presentaron mientras
dejaba el hábito. Reflexione con anticipación sobre los momentos en que
pueda sentir la tentación de fumar, y planifique cómo utilizará otras
maneras de enfrentarse a estas situaciones.
Más peligrosos, quizá, sean los fuertes deseos inesperados de fumar que
a veces se pueden presentar meses o incluso años después de haber
dejado el hábito. Para superarlos sin sufrir una recaída, haga lo
siguiente:
- Repase las razones por las
cuales usted dejó de fumar y considere todos los beneficios que esto ha
representado para su salud, sus finanzas y su familia.
- Recuerde que no existe tal
cosa como un solo cigarrillo, ni siquiera una inhalada.
- Reprima el deseo de fumar.
Este desaparecerá, pero no se engañe usted mismo pensando que puede
fumarse un solo cigarrillo.
- Evite el alcohol, cuyo
consumo reduce sus probabilidades de éxito.
- Si se preocupa sobre el
incremento de peso, esfuércese por comer sanamente y mantenerse
activo(a) con el ejercicio.
Recuperación de las recaídas
¿Y qué pasaría si fumara? La diferencia entre un solo cigarrillo y una
recaída está bajo su control. Fumar un solo cigarrillo es un error de
una sola vez que se corrige rápidamente, mientras que una recaída es
volver a fumar. Usted puede utilizar como excusa un solo cigarrillo
para volver a fumar, o puede analizar en qué falló y renovar su
compromiso de mantenerse sin fumar definitivamente.
Aun si usted tiene una recaída, trate de no desanimarse. Muy pocas
personas pueden dejar de fumar definitivamente en el primer intento. De
hecho, a la mayoría de las personas le toma muchos intentos antes de
dejar de fumar. Lo que importa es descubrir lo que le ha ayudado cuando
ha tratado de dejar de fumar y aquello que no le ha funcionado.
Entonces, usted puede usar esta información para hacer un intento más
fuerte de dejar de fumar la próxima vez.
Algunos aspectos importantes
Aumento de peso
Muchos fumadores sí suben algo de peso cuando dejan de fumar. Sin
embargo, aun cuando no se toman medidas para tratar de prevenir esto,
por lo general, el aumento de peso es de menos de 10 libras. Las
mujeres tienden a subir un poco más de peso que los hombres. Existen
algunas pruebas de que los fumadores suben de peso después de abandonar
el hábito, incluso sin comer más. Existen varios estudios que sugieren
que la terapia de reemplazo de nicotina o el bupropión pueden ayudar a
retrasar el aumento de peso, pero no lo previene.
Para algunas personas, la preocupación con respecto a subir de peso
puede hacer que decidan seguir fumando. Sin embargo, el aumento de peso
que tiene lugar después de dejar de fumar es, por lo general, muy poco.
Resulta más peligroso continuar fumando que subir un poco de peso.
Existen más probabilidades de que usted deje de fumar con éxito, si
primero se enfrenta al hábito de fumar y luego toma medidas para bajar
de peso. Mientras esté intentando abandonar el hábito, trate de
concentrarse en las distintas formas en que dejar de fumar puede
ayudarle a mantenerse saludable, en vez de preocuparse por su peso.
Dejarse angustiar por su peso puede dificultar que deje de fumar. Coma
muchas frutas, ensaladas y vegetales y limite la ingestión de grasa.
Asegúrese de tomar mucha agua, dormir lo suficiente y hacer actividades
físicas regularmente.
Trate de dar una caminata
Caminar es una gran manera para mantenerse activo físicamente y
aumentar sus probabilidades de que se mantenga sin fumar. Los aspectos
positivos de caminar son:
- Reduce el estrés.
- Quema calorías y a tonifica los músculos.
- Le mantiene ocupado para que no piense en fumar.
No se necesita ningún equipo o ropa especial, sino un par de zapatos
cómodos. Además, la mayoría de las personas puede caminar en cualquier
momento. Usted puede usar estas ideas como puntos de inicio y agregar
sus propias ideas:
- Camine en el centro comercial.
- Bájese del autobús una parada antes de la acostumbrada.
- Camine con un amigo durante la hora del almuerzo en el
trabajo.
- Tome las escaleras en vez del elevador.
- Camine con un amigo, un familiar o un vecino después de la
cena.
- Pasee a su bebé en la carriola/cochecito.
- Consiga un perro (su propio o quizás el de un vecino) que
pueda sacar a dar una caminata.
Fíjese la meta de hacer ejercicio físico durante 30 minutos, cinco o
más veces a la semana. Sin embargo, si usted no hace esto con
regularidad, consulte a su médico antes de comenzar cualquier programa
de ejercicios.
Estrés
A menudo, los fumadores mencionan el estrés como una de las razones
para volver a fumar. El estrés es parte de la vida de todos, tanto de
los fumadores como de las personas que no fuman. La diferencia consiste
en que los fumadores usan la nicotina para ayudarse a sobrellevar el
estrés y las emociones desagradables. Cuando se está tratando de dejar
de fumar, es necesario aprender nuevas formas de controlar el estrés.
La terapia de reemplazo de nicotina puede ayudar hasta cierto punto,
pero se requieren otras estrategias para lograr el éxito a largo
plazo.
Como se mencionó anteriormente, la actividad física reduce el estrés.
Además, puede ayudarle a combatir la sensación de depresión temporal
que algunos fumadores experimentan cuando dejan de fumar. Otras
opciones consisten en tomar clases acerca de cómo lidiar con el estrés
y leer libros de autoayuda. Infórmese sobre estos métodos a través del
periódico, una tienda de libros o la biblioteca de su comunidad.
Las prácticas espirituales, tal como admitir que usted no puede
controlar su adicción y creer que un poder mayor puede darle fortaleza,
han sido utilizadas con mucho éxito para lidiar con otras adicciones.
Estas prácticas, junto con el compañerismo de otras personas en una
trayectoria similar, son una parte importante de los programas de
recuperación de 12 pasos. Estos mismos principios pueden ser aplicados
al esfuerzo de dejar de fumar.
Cuidar de sí mismo
Es importante que su proveedor de servicios de salud sepa si usted ha
usado tabaco en el presente o en el pasado para que él o ella pueda
asegurarse que usted reciba la atención médica preventiva que necesite.
Es bien sabido que el uso de tabaco le pone en riesgo de ciertas
enfermedades, por lo que parte de su atención debe enfocarse en medidas
de detección y prevención relacionadas para ayudar a mantenerle tan
saludable como sea posible. Por ejemplo, usted querrá estar seguro de
examinar regularmente el interior de su boca para saber si se presenta
algún cambio. Pídale a su médico o dentista que examine su boca, lengua
o garganta si usted presenta algún cambio o problemas. La Sociedad
Americana del Cáncer recomienda que las revisiones médicas deban
incluir pruebas de la cavidad bucal (boca). De esta manera, las
personas que usan tabaco pueden detectar temprano cambios, tal como
leucoplasia (manchas blancas en los tejidos bucales) y prevenir cáncer
oral o encontrarlo en una etapa que sea fácil de tratar.
Debe tener en cuenta también cualquiera de los siguientes cambios:
- Cambio de tos.
- Tos nueva.
- Tos con sangre.
- Ronquera.
- Dificultades para respirar.
- Respiración sibilante.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en el pecho.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Cansancio general.
- Infecciones frecuentes de los pulmones o de los bronquios.
Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer de pulmón o de
otras afecciones pulmonares que deben ser reportados a su doctor.
Mientras que estos cambios pueden ser signos de algún problema, las
personas con cáncer pulmonar a menudo no nota ningún síntoma hasta que
el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo.
Recuerde que los consumidores de tabaco están además a un riesgo mayor
de otros tipos de cáncer, dependiendo de sus hábitos de consumo de
tabaco. Usted puede aprender más sobre los tipos de cáncer a los que
pudieran estar en riesgo al consultar nuestro documento que proporciona
información sobre la manera en que usted usa tabaco (vea la sección
“Recursos adicionales”). Puede que otros factores de riesgo para estos
tipos de cáncer sean más importantes que su consumo de tabaco, pero
debe conocer los riesgos adicionales que podrían aplicar a usted.
Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada
con su consumo de tabaco, por favor consulte a su proveedor de
servicios de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y
obtener el tratamiento para los problemas menores le dará la mejor
probabilidad de un tratamiento exitoso. La mejor manera de cuidar de sí
mismo y de reducir su riesgo de problemas de salud que atenten contra
su vida es dejar de consumir tabaco.
¿Dónde puedo obtener ayuda adicional?
Es difícil dejar de fumar. Sin embargo, los consumidores de tabaco,
¡pueden dejar de fumar! Más de 47 millones de personas que viven en los
Estados Unidos han logrado dejar de fumar por siempre. Muchas
organizaciones ofrecen información, orientación y otros servicios para
ayudarle a dejar de fumar, así como información sobre adónde puede ir
para solicitar ayuda. Su médico, dentista, hospital de área o empleador
también son otros recursos buenos donde puede solicitar ayuda.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
Hemos seleccionado algunas fuentes de información relacionada que
pueden ser de utilidad para usted. Estos materiales pueden consultarse
en nuestro sitio Web o solicitarse en nuestra línea telefónica sin
cargo.
Organizaciones nacionales y sitios en
Internet*
Si quiere dejar de fumar y necesita ayuda, póngase en contacto con
alguna de las siguientes organizaciones. Además de la Sociedad
Americana del Cáncer, otras fuentes de información y de apoyo incluyen:
American Heart
Association & American Stroke Association
Teléfono sin cargo: 1-800-242-8721 (1-800-AHA-USA-1)
Sitio Web: www.americanheart.org
Teléfono sin cargo: 1-888-478-7653 (1-888-4-STROKE)
Sitio Web: www.strokeassociation.org
Puede obtener ideas y consejo
para dejar de fumar en everydaychoices.org o llamando al
1-866-399-6789.
American Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-548-8252 (1-800-LUNG-USA)
Sitio Web: www.lungusa.org
Están disponibles materiales
impresos sobre cómo dejar de fuma, algunos en español. Además, ofrece
el programa para dejar de fumar "Freedom from Smoking Online" en
www.ffsonline.org.
Centers for Disease
Control and Prevention
Office of Smoking and Health
Teléfono sin cargo: 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
Sitio Web: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm
Línea gratis de apoyo para dejar de fumar: 1-800-784-8669
(1-800-QUIT-NOW)
TTY: 1-800-332-8615
Environmental Protection
Agency (EPA)
Teléfono: 202-272-0167
Sitio Web: www.epa.gov
Provee consejos sobre cómo
proteger a los niños del humo de segunda mano, Promesa de Mantener su
Casa Libre de Humo, y otros materiales relacionados con el uso del
tabaco en el sitio Web directo www.epa.gov/smokefree,
o en 1-866-766-5337 (1-866-SMOKE-FREE).
Instituto Nacional del
Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237
Sitio Web: www.cancer.gov
Teléfono sin cargo para obtener información sobre el tabaco:
1-877-448-7848
Línea para dejar de fumar: 1-800-784-8669 (1-800-QUITNOW)
Sitio Web directo sobre el tabaco: www.smokefree.gov
Se
ofrece información, guía de cesación y orientación para dejar de fumar,
así como información sobre programas estatales para dejar de fumar por
vía telefónica.
Nicotine Anonymous
Teléfono sin cargo: 1-877-879-6422
Sitio Web: www.nicotine-anonymous.org
Información gratis, horarios de
reuniones, materiales impresos, o información sobre cómo iniciar un
grupo en su área.
QuitNet
Sitio Web: www.quitnet.com
Ofrece servicios gratis, innovadores y eficaces a escala mundial para
que las personas dejen el tabaco.
*La inclusión en esta
lista no implica el apoyo de la Sociedad Americana del Cáncer.
Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier
hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos
al 1-800-227-2345,
o visítenos en www.cancer.org.
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Última revisión / cambio realizado: 9-Oct.-2009
Última actualización completa: 9-Oct.-2009
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