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| Preguntas acerca del hábito de fumar, el tabaco y la salud |
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Las personas tienen muchas preguntas sobre el tabaco que algunas veces
pueden ser difíciles de contestar; incluyendo interrogantes sobre el
tabaco (cigarrillos, cigarros, productos de uso oral y otros productos
derivados del tabaco), la nicotina, la adición y cómo dejar de fumar.
Muchas de estas preguntas se contestan en este documento. Además
contestamos algunas preguntas sobre cómo el fumar y el tabaco pueden
afectar la salud de una persona, incluyendo el corazón, la circulación,
y los pulmones; su efecto en los bebés que no han nacido, y cómo
afectan el desarrollo del cáncer y otras enfermedades.
¿Existe
una manera segura de fumar cigarrillos?
No. Todos los
cigarrillos pueden causar daño al cuerpo humano, y cualquier uso de
tabaco es peligroso. El cigarrillo es el único producto legal cuyo uso
anunciado, el fumar, se sabe es nocivo para el cuerpo y causa cáncer.
Aunque algunas personas fuman menos cigarrillos, tratando de que su
hábito resulte menos dañino, la mayoría de los fumadores encuentran
esto difícil de lograr. Las investigaciones han encontrado
que incluso fumar unos pocos cigarrillos (1-4) al día puede tener
consecuencias graves de salud, incluyendo un aumento en el riesgo de
enfermedad cardiaca y una probabilidad mayor de morir a una edad más
temprana.
Algunas personas piensan que cambiar los cigarrillos con alta
concentración de alquitrán y nicotina por otros que posean un bajo
contenido de ambos componentes hace más seguro el hábito. Sin embargo,
esto no es cierto. Cuando las personas cambian a marcas de cigarrillos
con un contenido de alquitrán y nicotina más bajo, a menudo fuman más
cigarrillos o una porción mayor de cada cigarrillo, a fin de obtener la
misma dosis de nicotina que recibían antes del cambio.
A los fumadores se les ha conducido a creer que los cigarrillos “light”
tienen un riesgo menor a la salud y que son una buena opción para dejar
de fumar. Esto no es cierto. Un cigarrillo con bajo contenido de
alquitrán puede ser tan dañino como uno de alto contenido debido a que
la persona a menudo inhala el humo más frecuente y profundamente o si
fuma los cigarrillos hasta la colilla. Los estudios han encontrado que
el riesgo de cáncer del pulmón no es menor en los fumadores de
cigarrillos con bajo contenido de alquitrán o “light”.
Aunque se reporta que es una manera más económica y saludable de fumar,
los cigarrillos enrollados a mano, no son más seguros que las marcas
comerciales. Por el contrario, se ha encontrado que existe un riesgo
aumentado de cánceres de la laringe, el esófago (tubo que conecta la
boca con el estómago), la boca y la faringe (garganta) entre los
fumadores de los cigarrillos enrollados a mano que han fumado mucho
durante sus vidas en comparación con los fumadores de cigarrillos
empaquetados.
Se han estado vendiendo unas clases más nuevas de cigarrillos como
“completamente naturales” que son mercadeados como cigarrillos que no
contienen químicos o aditivos y que son enrollados con filtros 100%
algodón. No existe evidencia de que ellos sean más saludables o más
seguros que otros cigarrillos, ni hay una buena razón para creer que lo
sean. El humo de estos cigarrillos, al igual que el humo de todos los
cigarrillos, contiene muchos agentes que causan cáncer (carcinógenos) y
toxinas que provienen del tabaco en sí, incluyendo alquitrán y monóxido
de carbono.
Los cigarrillos herbarios, aunque no contienen tabaco, también producen
alquitrán y monóxido de carbono, y son dañinos a su salud. En
conclusión, no existe una manera segura de fumar.
¿Son los cigarrillos mentolados más
seguros que los cigarrillos sin
mentol?
Los cigarrillos mentolados no son más seguros que los demás. De hecho,
ellos pueden incluso ser más peligrosos. Alrededor de un cuarto de
todos los cigarrillos vendidos en los Estados Unidos son mentolados.
Estos cigarrillos son especialmente populares entre las personas de la
raza negra. El mentol agregado produce una sensación de frescura en la
garganta al inhalar el humo. También disminuye el reflejo de la tos y
cubre la sensación de sequedad en la garganta que los fumadores a
menudo presentan. Las personas que fuman los cigarrillos mentolados
pueden inhalar más profundamente y mantienen el humo por más tiempo.
Los estudios recientes han demostrado que las personas que fuman
cigarrillos mentolados tienen menos probabilidades de tratar de
abandonar el hábito y de tener éxito cuando tratan de hacerlo. Al menos
un investigador propuso que los fumadores de estos cigarrillos pudiesen
querer cambiar a los cigarrillos no mentolados antes de tratar de
abandonar el hábito para mejorar sus probabilidades de dejar de fumar.
¿Son
realmente adictivos los cigarrillos?
Sí.
La nicotina que contiene el humo de cigarrillo es lo que causa la
adicción. La nicotina es una droga que resulta tan adictiva como la
heroína y la cocaína:
- Cuando se inhala en pequeñas cantidades, la nicotina
produce sensaciones de placer que estimulan al fumador a fumar más. La
nicotina actúa en la química del cerebro y el sistema nervioso central,
afectando el estado de ánimo del fumador. Funciona como otras
drogas adictivas al inundar los circuitos de la recompensa cerebral con
dopamina (un mensajero químico). La nicotina también le provee un poco
de adrenalina en una cantidad que no es suficiente como para darse
cuenta, pero bastante como para acelerar su corazón y elevar su presión
sanguínea.
- La nicotina llega al cerebro en cuestión de segundos
después de una bocanada, aunque sus efectos comienzan a disiparse en
pocos minutos. A menudo, esto causa que el fumador encienda otro
cigarrillo. Si el fumador no fuma de nuevo pronto, los síntomas de
abstinencia atacan y empeoran con el pasar del tiempo.
- Este típico fumador realiza alrededor de 10 bocanadas de
cada cigarrillo. Una persona que fuma una cajetilla al día recibe
alrededor de 200 “impactos” de nicotina cada día.
- Los fumadores suelen volverse dependientes de la nicotina y
experimentan síntomas físicos y emocionales (sicológicos) de
abstinencia cuando dejan de fumar. Estos síntomas incluyen:
irritabilidad, nerviosismo, dolor de cabeza, y trastornos del sueño.
Sin embargo, el indicador verdadero de la adicción es que las personas
aún fuman a pesar de que saben que el fumar es perjudicial para ellos,
pues afecta sus vidas, su salud y sus familias de maneras no
saludables. La mayoría de las personas que fuman quieren dejar el
hábito.
Las investigaciones están también estudiando si existen otros químicos
en el tabaco que ayuden a promover la adicción. En los cerebros de los
animales, el humo del tabaco causa cambios químicos que no son
explicados completamente por los efectos de la nicotina.
¿Qué hace
la nicotina?
En altas dosis, la nicotina es un veneno que puede causarle la muerte a
una persona al paralizar los músculos respiratorios. Los fumadores
suelen inhalarla en pequeñas cantidades que el cuerpo puede descomponer
y eliminar rápidamente. La primera dosis de nicotina hace que la
persona se mantenga despierta y alerta, mientras que las dosis
posteriores producen un efecto calmante y relajante.
La nicotina puede hacer que los nuevos fumadores, así como las personas
que fuman regularmente, y que reciben una dosis excesiva de nicotina,
se sientan mareados o con nauseas. Las palpitaciones del corazón en
estado de reposo, en los jóvenes que fuman, aumentan de dos a tres
latidos por minuto. Además, la nicotina reduce la temperatura de la
piel y disminuye el flujo de sangre en las piernas y los pies. Es
posible que la nicotina desempeñe una función importante en el aumento
del riesgo de padecer de enfermedades del corazón y derrames cerebrales
en el fumador.
Muchas personas tienen la errónea idea de que la nicotina es la
sustancia en el tabaco que causa cáncer. Esta creencia puede causar que
algunas personas eviten el uso de la terapia de reemplazo de nicotina
al tratar de dejar de fumar. Aunque la nicotina es lo que hace (y
mantiene) a las personas adictas al tabaco, otras sustancias en el
tabaco son responsables de los efectos causantes de cáncer. Existe
cierta evidencia preliminar basada en estudios de laboratorio que
indica que la nicotina puede ayudar en el crecimiento de los tumores
existentes. No obstante, todavía se desconoce si estos
resultados aplican a las personas, por lo que se necesitan más
investigaciones.
¿Por qué
empiezan a fumar las personas?
La mayoría de la gente empieza a fumar durante la adolescencia,
generalmente debido a la presión de grupo y la curiosidad. Las personas
cuyos padres y amigos son fumadores tienen más probabilidades de
comenzar a fumar que aquellas cuyos padres no fuman.
Los anuncios de la industria tabacalera, las ofertas especiales y otras
actividades de promoción de sus productos son otra gran influencia en
nuestra sociedad. La industria tabacalera gasta miles de millones de
dólares cada año en la creación y mercadeo de anuncios que presentan el
acto de fumar como algo emocionante, glamoroso y saludable para los
adultos. A pesar del hecho de que los anuncios de marcas de productos
de cigarrillo fueron prohibidos en las películas mediante el 1998
Tobacco Master Settlement Agreement, los cigarrillos aparecen en tres
de cada cuatro taquillas de películas exitosas. Además, la marca real
de los cigarrillos se puede identificar en una de tres películas. Los
estudios demuestran que los jóvenes que ven a los actores fumando en
las películas tienen una probabilidad mayor de comenzar a fumar.
¿Quiénes
son los más propensos a volverse adictos?
Cualquier persona que empieza a fumar corre el riesgo de volverse
adicto a la nicotina. Los estudios han comprobado que las personas que
empiezan a fumar durante la adolescencia son más propensas a formar un
hábito. Entre más joven sea la persona cuando comienza a fumar, mayor
probabilidad existe que él o ella se vuelva adicto a la nicotina.
Aproximadamente 90% de los fumadores adultos fumaron por primera vez a
los 19 años o antes de esta edad.
¿Cuántas
personas fuman cigarrillos?
Entre los estadounidenses adultos que fumaban cigarrillos se reportó
una reducción de 42% en 1965 a 21% en 2006 (año en el que las más
recientes cifras están disponibles). Aun así, más de 43 millones de
adultos fumaron cigarrillos en 2007. Alrededor del 22% eran
hombres fumadores mientras que el 17% eran mujeres. El nivel de
educación parece estar asociado con las tasas de fumadores, pues los
grupos que tienen un nivel mayor de educación presentan tasas más bajas
de consumo de tabaco.
¿Es común
el fumar entre los jóvenes?
Sí. El consumo de tabaco,
incluyendo fumar cigarrillos, productos de uso oral e inhalar tabaco en
polvo (rapé), es común entre los jóvenes en los Estados Unidos, según
las encuestas más recientes del gobierno.
A pesar de la reducción en los años recientes, casi uno de tres
estudiantes de escuela preparatoria (30%) del sexo masculino y más de
una de cinco (21%) estudiantes del sexo femenino usó algún tipo de
tabaco en 2007 durante el mes antes de la encuesta.
Aproximadamente uno de cinco estudiantes (20%) fue considerado como
fumador de cigarrillos. La mitad de estos estudiantes (aproximadamente
50%) reportaron que ellos han tratado de dejar de fumar durante el
pasado año. El fumar puros (cigarros) también era común entre los
estudiantes de escuela preparatoria (cerca del 14%).
Además, alrededor del 19% de los estudiantes de escuela secundaria
usaron alguna forma de tabaco, siendo el cigarrillo la más común (6%).
El uso de tabaco es mayor entre los estudiantes del sexo masculino en
todos los productos, excepto en los cigarrillos, para los cuales las
cifras hoy día son casi iguales entre ambos sexos.
Otros problemas se han asociado con el fumar. Los estudios han mostrado
que los estudiantes que fuman también tienen más probabilidad de usar
otras drogas, involucrarse en peleas, portar armas, intentar suicidarse
y participar en actividades sexuales de alto riesgo.
¿Qué es lo
dañino del humo del cigarrillo?
El humo de cigarrillo es una mezcla compleja de químicos generados por
la combustión (quema) del tabaco y de sus aditivos. El humo de
cigarrillo contiene alquitrán, el cual está compuesto de más de 4,000
sustancias químicas, incluyendo más de 60 que se sabe causan cáncer.
Algunas de estas sustancias causan enfermedades cardíacas y
respiratorias que pueden resultar fatales. Usted se asombraría al saber
cuáles son algunas de las sustancias químicas encontradas en el humo de
cigarrillo:
- Cianuro.
- Benceno.
- Formaldehído.
- Metanol (alcohol de madera).
- Acetileno (el combustible utilizado en las antorchas).
- Amoníaco.
Además, el humo del cigarrillo contiene los gases venenosos: óxido de
nitrógeno y monóxido de carbono. El ingrediente activo que produce el
efecto que las personas buscan es la nicotina, una droga adictiva.
¿Causa
cáncer el hábito de fumar?
Sí. El consumo de tabaco
repreenta al menos 30% de todas las muertes por cáncer en los Estados
Unidos. El hábito de fumar causa aproximadamente un 87% de las muertes
por cáncer de pulmón. Además el fumar causa cáncer la laringe, la
faringe, la boca, la laringe (garganta), el esófago, y la vejiga, y
está asociado con el desarrollo de los cánceres del riñón, el páncreas,
el cuello uterino, el estómago y algunos tipos de leucemia. Los
cigarros, las pipas y los productos de tabaco de uso oral también
causan cánceres. No existe una manera segura de usar tabaco.
¿Cómo
afecta los pulmones el humo del cigarrillo?
El daño a los pulmones comienza temprano en los fumadores, y las
personas que fuman cigarrillos tienen un nivel más bajo en el
funcionamiento de los pulmones que las que no fuman. Esto empeora a
medida que la persona fuma. El hábito de fumar cigarrillos causa muchas
enfermedades pulmonares que pueden ser tan peligrosas como el cáncer
del pulmón. La bronquitis crónica y el enfisema son dos tipos de
enfermedad pulmonar obstructiva crónica que puede hacer difícil
respirar y puede causar problemas de salud graves, incluso la
muerte.
Bronquitis crónica
La bronquitis crónica es una enfermedad en la que las vías
respiratorias producen demasiada mucosidad, lo que obliga al fumador a
toser para expulsarla. Éste es un problema común para los fumadores.
Los pulmones comienzan a producir grandes cantidades de mucosidad con
más frecuencia. Las vías respiratorias se vuelven inflamadas y la tos
se vuelve crónica (no mejora ni desaparece). Además, la mucosidad y las
cicatrices bloquean las vías respiratorias. También se pueden
presentar infecciones graves.
Enfisema
Fumar cigarrillos es también la principal causa de enfisema, una
enfermedad que destruye lentamente la capacidad respiratoria de la
persona. El oxígeno llega a la sangre al atravesar un área de
superficie extensa en los pulmones. Normalmente, miles de
sacos diminutos componen esta área superficial. Cuando se produce un
enfisema, las paredes entre los sacos se desintegran y crean sacos más
grandes, pero en menor número, por lo que la cantidad de oxígeno que
llega a la sangre disminuye. Esto disminuye el área superficial del
pulmón, lo que reduce la cantidad de oxígeno que llega a la sangre. Con
el paso del tiempo, el área de la superficie pulmonar puede reducirse a
un punto en el que la persona que padece de enfisema tenga que pasar la
mayor parte del tiempo con dificultades para respirar.
Los signos tempranos de enfisema son dificultad para respirar
(especialmente cuando se acuesta), tos leve persistente (que a menudo
se pasa por alto como “tos del fumador”), sentirse cansado, y algunas
veces pérdida de peso. Las personas que tienen enfisema tienen un
riesgo de muchos problemas que causan una función pulmonar deficiente,
incluyendo pulmonía. En las etapas finales de la enfermedad, los
pacientes sólo pueden respirar con comodidad gracias a la ayuda de un
tubo de oxígeno colocado en la nariz. El enfisema no es reversible,
pero puede aliviarse, especialmente, si la persona deja de fumar.
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
Más de 7 millones de fumadores y ex fumadores padecen de insuficiencia
pulmonar obstructiva crónica (COPD, por sus siglas en inglés), el
nombre que se usa para describir tanto a la bronquitis crónica como al
enfisema. La insuficiencia pulmonar obstructiva crónica es la cuarta
causa principal de muertes en los Estados Unidos, y el número de
mujeres que mueren de esta enfermedad es mayor que el número de
hombres. El factor de riesgo principal de esta enfermedad es fumar.
Más del 75% de las muertes por COPD son a causa del
hábito de fumar. La etapa avanzada de la enfermedad pulmonar crónica es
uno de los problemas médicos más lamentables, ya que la persona tiene
dificultades para respirar todo el tiempo (parecido a la sensación de
estar ahogándose).
¿Por qué
tosen los fumadores?
El humo del cigarrillo contiene sustancias químicas que irritan las
vías respiratorias y los pulmones. Cuando un fumador inhala estas
sustancias, el cuerpo trata de protegerse al producir mucosidad y al
toser. La conocida tos de la mañana de los fumadores se produce por
muchas razones. Normalmente, las formaciones parecidas a diminutos
vellos (llamados cilios) se proyectan hacia fuera y expulsan los
materiales nocivos de los pulmones. Sin embargo, el humo de cigarrillo
debilita la acción purificadora, por lo que algunos venenos del humo
permanecen en los pulmones y la mucosidad se queda en las vías
respiratorias. Mientras un fumador duerme, algunos cilios se recuperan
y comienzan a funcionar nuevamente. Al despertar, el fumador tose
porque los pulmones están tratando de eliminar los irritantes y la
mucosidad que se acumula el día anterior. Los cilios dejarán de
funcionar completamente después de la exposición prolongada al humo.
Esto causar que los pulmones del fumadores estén aún más expuestos y
propensos a infecciones e irritaciones.
¿Existe
algún peligro si se fuma sin inhalar?
Sí. Dondequiera que el humo
toque las células vivas, causa daño. Aunque los fumadores no inhalen el
humo, están respirando el humo de segunda mano y aumentan su riesgo de
padecer de cáncer del pulmón. Incluyendo los que fuman puros y pipas,
quienes a menudo no inhalan el humo, tienen un mayor riesgo de contraer
cáncer del labio, la boca y la lengua, así como de otros cánceres.
¿Afecta al
corazón el fumar cigarrillos?
Sí. Fumar cigarrillos
aumenta el riesgo de padecer de enfermedades del corazón, las cuales
representan la principal causa de muerte en los Estados Unidos. El
fumar, la alta presión arterial, los niveles altos de colesterol, la
falta de ejercicio, la obesidad y la diabetes son todos factores de
riesgo para contraer enfermedades cardíacas. Sin embargo, el hábito de
fumar, por sí solo, es el factor de mayor riesgo de muerte por ataques
al corazón.
Entre las personas que han tenido un ataque cardíaco, los fumadores
tienen más probabilidades de morir dentro de la hora a partir del
ataque que los no fumadores. El humo del cigarrillo puede causar daño
al corazón a niveles muy bajos, aun cuando la cantidad es muy poca como
para causar enfermedad pulmonar.
¿Cómo
afecta el fumar a las embarazadas y a sus bebés?
Las embarazadas que fuman ponen en peligro la salud y la vida de sus
bebés por nacer. Las estadísticas muestran la existencia de una
relación directa entre el fumar durante el embarazo y los abortos
espontáneos, partos prematuros, bebés de bajo peso, partos en los que
el bebé nace muerto, la mortalidad entre recién nacidos y el síndrome
de muerte infantil súbita (SIDS, por sus siglas en inglés). Si las
mujeres embarazadas no hubiesen fumado, hasta el 5% de las muertes
infantiles podrían ser prevenidas.
Cuando una mujer embarazada fuma, en realidad está fumando por dos. La
nicotina, el monóxido de carbono y otras sustancias químicas peligrosas
en el humo entran al torrente sanguíneo, pasan directamente al cuerpo
del bebé y le impiden obtener los nutrientes vitales y el oxigeno que
necesita para su crecimiento.
La lactancia es una manera buena de alimentar a un recién nacido, pero
si la madre fuma expone al bebé a la nicotina y a otros venenos del
humo a través de la leche. La nicotina puede causar muchos síntomas
indeseables en el bebé, tales como intranquilidad, palpitaciones
aceleradas, vómito, periodos más cortos de tiempo o diarrea.
Algunas investigaciones también han sugerido que los niños cuyas madres
fumaron durante el embarazo o quienes estuvieron expuestas al humo de
segunda mano, incluso en pequeñas cantidades, pueden tener problemas de
aprendizaje en la escuela. Además, estos niños pueden ser más pequeños
que los niños de las madres no fumadoras. Estos niños también tienen
más probabilidad de fumar cuando sean mayores.
¿Cuáles
son algunos de los efectos a corto y largo plazo de fumar
cigarrillos?
El fumar es la causa de muchos tipos de cáncer, el cual es posible que
aparezca años después. No obstante, los cánceres representan sólo
aproximadamente la mitad de las muertes relacionadas con el fumar. El
hábito de fumar por tiempo prolongado es también una causa mayor de
enfermedad cardiaca, aneurismas, bronquitis, enfisema y ataque al
cerebro. Además, ocasiona que la pulmonía y el asma empeoren. Las
heridas toman más tiempo para sanar y el sistema inmunitario puede que
no funcione tan bien en los fumadores como en los no fumadores.
El fumar también causa daño a las arterias. Debido a esto, muchos
cirujanos vasculares se niegan a operar a los pacientes con enfermedad
arterial periférica (pobre circulación de la sangre en los brazos y las
piernas), a menos que ellos dejen de fumar. Además, los fumadores del
sexo masculino tienen un riesgo mayor de impotencia sexual (disfunción
eréctil) mientras más tiempo fuman.
La verdad es que los fumadores de cigarrillos mueren más jóvenes que
las personas que no fuman. De hecho, según un estudio de los Centros
para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) realizado al
final de los años 1990’s, el hábito de fumar acortó las vidas de los
hombres fumadores en un 13.2 años y las vidas de las fumadoras en 14.5
años. En comparación con las personas que nunca han fumado, los hombres
y las mujeres que fuman tienen más probabilidades de morir durante la
media edad (entre las edades de 35 a 69 años).
Fumar también ocasiona muchos otros efectos a corto plazo, como pobre
función pulmonar. Por esta razón, los fumadores a menudo tienen
dificultades para respirar y tos persistente; a menudo se cansan
fácilmente durante una actividad física. Algunos otros efectos comunes
a corto plazo incluyen disminución en la capacidad de los sentidos del
olfato y el gusto, envejecimiento prematuro de la piel, mal aliento y
dientes manchados.
¿Qué
probabilidades hay de que fumar pueda ocasionarle la muerte?
Aproximadamente la mitad de todas las personas que continúan fumando
morirán debido al hábito. En los Estados Unidos, el tabaco causa casi
una de cinco muertes, matando alrededor de 443,600 personas cada año.
Fumar es la causa individual de muerte que más se puede evitar en
nuestra sociedad.
De acuerdo con el patrón actual, fumar matará alrededor de 650 millones
de personas en el mundo que actualmente viven. Si estos patrones
continúan, para la década del 2030, se espera un incremento a escala
mundial en las muertes causadas por el tabaco, de aproximadamente los 5
millones por año que hay en la actualidad a cerca de 10 millones por
año. La mayoría de estas muertes va a ocurrir en los países en vías de
desarrollo.
¿Cuáles
son los peligros que causa el humo de tabaco ambiental (humo de segunda
mano)?
El humo de tabaco ambiental (ETS, por sus siglas en inglés) también es
conocido como humo de segunda mano. El fumar pasivamente (inhalar el
humo de segunda mano) ocurre cuando una persona que no fuma respira el
humo de tabaco de otra persona. Esto incluye el humo principal, (humo
que exhalan al aire los fumadores), y también el humo que emite
directamente al aire el tabaco de los cigarrillos al quemarse. El humo
de tabaco ambiental contiene las mismas substancias químicas dañinas
que las que inhalan los fumadores. De hecho, debido a que el humo que
viene de un cigarrillo encendido se forma a temperaturas más bajas,
despide cantidades más grandes de algunas substancias que causan el
cáncer.
Existe evidencia contundente que indica que el humo de tabaco ambiental
causa grave daño a la salud del ser humano. Cada año, alrededor de
49,400 adultos no fumadores mueren por cáncer del pulmón como resultado
de respirar el humo de segunda mano. También les puede afectar causando
asma y otros
problemas respiratorios, irritación de los ojos, dolor de cabeza,
nausea y mareos. Los niños que tienen padres fumadores son más
propensos a sufrir de asma, pulmonía, bronquitis, infecciones del oído,
tos, resuello, mucosidad y aumento en la producción de mucosidad. Los
niños de padres fumadores tienen más riesgo de morir del síndrome de
muerte infantil súbita. Las mujeres embarazadas que están expuestas al
humo de tabaco ambiental tienen un riesgo de tener un bebé de bajo
peso, y también pueden tener un riesgo de parto prematuro y de aborto
espontáneo.
¿Puede el humo de segunda mano causar
cáncer de seno?
Aún se están realizando estudios para determinar si el humo de segunda
mano pudiera aumentar el riesgo de cáncer del seno. Tanto el humo
directo que aspira el fumador como el humo de segunda mano contienen
alrededor de 20 químicos que, en altas concentraciones, causa cáncer
del seno en roedores. Los químicos en el humo del tabaco alcanzan el
tejido del seno, los cuales han sido encontrados en la leche materna.
Cualquier asociación entre el humo de segunda mano y el riesgo de
cáncer del seno en los estudios con humanos es objeto de debate, en
parte ya que no se ha demostrado que el riesgo de cáncer de seno
aumenta en los fumadores activos. Otra posible razón para esto consiste
en que el humo del tabaco puede tener diferentes efectos en el riesgo
de cáncer del seno de los fumadores y de aquellas personas expuestas al
humo de segunda mano.
Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de California concluyó
en 2005 que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el
cáncer del seno es “consistente con una asociación causal” en mujeres
jóvenes. Esto significa que el humo de segunda mano actúa como si
pudiese ser una causa de cáncer de seno en estas mujeres. El informe de
la Dirección General de Salud Pública de los Estados Unidos “The Health Consequences of
Involuntary Exposure to Tobacco Smoke”, emitido en 2006,
concluyó que en este momento la evidencia es “sugerente, pero no
suficiente” para establecer el vínculo. De todas maneras, las mujeres
quizás quieran saber que este posible vínculo con el cáncer del seno es
otra razón para evitar el humo de segunda mano.
¿Estoy en
riesgo de padecer cáncer del pulmón debido al olor del humo
que se impregna en la ropa o al olor que queda en una habitación donde
las personas han estado fumando?
No existen informes de investigación médica sobre los efectos causantes
de cáncer que están presentes en el olor al humo del cigarrillo. Sin
embargo, la investigación indica que el humo de segunda mano puede
impregnarse en el pelo, la ropa y otras superficies. Por lo tanto, los
efectos desconocidos que causarían cáncer serían mínimos en comparación
con los efectos que causa la exposición directa al humo de segunda
mano, como cuando se vive con alguien que fuma.
¿Qué se
está haciendo para proteger a las personas de los peligros del
fumar?
Las etiquetas del tabaco
Tanto el sector privado como el sector público están tomando acción
para ayudar a disminuir el número de muertes y enfermedades
relacionadas con el hábito de fumar en este país. Desde 1966, se
requiere que todas las cajetillas de cigarrillo tengan las advertencias
para la salud del Director General de Salud Pública, y, desde 1987,
todos los productos de tabaco que no producen humo deben también
tenerlas. A partir de 2001, los siete principales fabricantes de puros
en los Estados Unidos han proporcionado cinco advertencias para la
salud, las cuales se alternan en las etiquetas de los puros, similares
a las que se presentan en las etiquetas de las cajetillas de
cigarrillos.
Publicidad
En 1971, el Congreso prohibió en la televisión y la radio los anuncios
de publicidad de los cigarrillos y en 1987 el de los productos de
tabaco que no producen humo. La American
Legacy Foundation, y muchos estados, han producido
mensajes de servicio público en contra del hábito de fumar en la
televisión, la radio y carteleras publicitarias. Algunas compañías de
tabaco han creado sus propios anuncios, los cuales parecen enviar un
mensaje contra el hábito de fumar, pero en realidad parecen promover
una actitud más favorable hacia la industria del tabaco.
Impuestos
En años recientes, los impuestos a los cigarrillos han aumentado en
muchos estados. Esto ha desalentado a los jóvenes a comenzar a fumar, y
ha motivado a los fumadores a dejar de fumar. Los impuestos estatales
al tabaco varían desde siete centavos (en Carolina del Sur) hasta $2.58
el paquete (en New Jersey).
Leyes que prohíben fumar
Existen leyes en todos los 50 estados y el Distrito de Columbia que
prohíben o restringen fumar en ciertos espacios públicos. Estas leyes
van desde simples restricciones, tal como áreas designadas en edificios
gubernamentales, a leyes que prohíben fumar en todos los lugares
públicos y lugares de trabajo. En los edificios del gobierno federal
controlados por la rama ejecutiva, incluyendo la Casa Blanca, no se
puede fumar. Por otro lado, esta ley federal no requiere que las
oficinas congresionales ni las salas de los tribunales sean lugares
donde no se puede fumar, aunque en muchos de estos sitios no se permite
fumar por otras razones. Un número de otras agencias federales también
prohíben fumar en sus edificios. Además, el fumar está prohibido en
todos los vuelos nacionales.
¿Son los productos de tabaco de uso
oral alternativas seguras a fumar cigarrillos?
Se usan muchos términos para describir los productos de tabaco que se
colocan en la boca, tal como tabaco oral, productos de tabaco que no
producen humo, mascar tabaco e inhalar tabaco en polvo (rapé). El uso
de cualquier clase de producto de tabaco oral constituye un riesgo
significativo para la salud, y son un sustituto menos letal a fumar
cigarrillos. Sin embargo, menos letal está lejos de ser
seguro.
La cantidad de nicotina que se absorbe es usualmente más de la cantidad
que produce un cigarrillo. Generalmente, las personas que inhalan o
mastican reciben aproximadamente la misma cantidad de nicotina que las
personas que fuman regularmente. Las sustancias más dañinas en los
productos de tabaco de uso oral causantes de cáncer son las
nitrosaminas específicas del tabaco, las cuales se han encontrado a
niveles 100 veces más altos que las nitrosaminas permitidas en el
tocino, la cerveza y otros alimentos. Estos cancerígenos causan cáncer
del pulmón en experimentos con animales, aun cuando son inyectados, en
lugar de inhalados.
El jugo de los productos derivados del tabaco que no producen humo es
absorbido directamente a través del revestimiento de la boca. Esto
causa llagas y manchas blancas (llamadas leucoplaquia) que a menudo
producen cáncer de la boca.
Las personas que usan estos productos y los otros tipos de productos de
tabaco oral aumentan en gran manera su riesgo de otros tipos de cáncer,
incluyendo cánceres de la garganta (faringe). Otras consecuencias de
los productos de tabaco de uso oral incluyen el mal aliento crónico,
las manchas en los dientes y empastes, las enfermedades de las encías,
el deterioro, el desgaste y la pérdida de dientes, así como la pérdida
del hueso de la mandíbula. Además, los fumadores también pueden tener
problemas de alta presión sanguínea y puede que estén en un riesgo
mayor de enfermedades cardiacas.
¿Qué es el “snus”? ¿Es seguro?
El “snus” es un tipo de rapé húmedo usado por primera vez en
Suecia. A menudo viene con sabor a especies o frutas, y
usualmente es empacado en bolsas delgadas parecidas a las bolsas de té.
También se vende sin empaque, como un polvo húmedo. Como el tabaco en
polvo y los otros productos de tabaco de uso oral, el "snus" se coloca
entre la encía y los tejidos de la boca donde el jugo es absorbido y
llega al cuerpo.
Debido a que es calentado durante su elaboración, el “snus” sueco tiene
menos nitrosaminas específicas del tabaco (remítase a la sección
anterior “¿Son los productos de tabaco de uso
oral alternativas seguras a fumar cigarrillos?”) que se sabe
que causan cáncer. Los usuarios del “snus” en Suecia tienen tasas
menores de varios tipos de cáncer que los fumadores suecos. Debido a
esto, algunas personas creen que el “snus” es más “seguro”. Sin
embargo, los usuarios del “snus” tienen un riesgo mayor de cáncer del
páncreas que los no usuarios. Además presentan llagas o manchas en la
boca (lesiones), específicamente donde se coloca el “snus”. Tal parece
que los usuarios del “snus” padecen de cáncer de la boca con más
frecuencia que las personas que no lo usan, aunque se necesitan más
estudios para confirmar esto.
Puesto que a los vendedores de tabaco en los Estados Unidos no se les
requiere indicar lo que contienen sus productos, sería difícil saber
cómo comparan las versiones de “snus” en los Estados Unidos con las
versiones en Suecia sin haber hecho estudios aquí. Debido a que el
“snus” acaba de ser lanzado en los Estados Unidos, resulta incierto
saber qué otros problemas pudiera causar. No obstante, el
“snus” no es una alternativa segura a fumar tabaco.
¿Cuáles
son los riesgos a la salud que implica fumar puros o pipas?
Muchas personas ven el fumar cigarro como más “civilizado” y
“sofisticado”, así como menos dañino que fumar cigarrillos. Sin
embargo, tan sólo un cigarro grande puede contener tanto tabaco como
una cajetilla completa de cigarrillos.
La mayoría de las substancias cancerígenas de los cigarrillos también
se encuentran en los cigarros. Además, la mayoría de los cigarros tiene
tanta nicotina como varios cigarrillos. Cuando los fumadores de puros
inhalan, la nicotina es absorbida tan rápido como cuando se fuman
cigarrillos. En las personas que no inhalan el humo, la nicotina es
absorbida más lentamente a través de la membrana de la boca. La
nicotina es altamente adictiva, se inhale o no.
El fumar puros o cigarros causa cánceres de pulmón, labios, lengua,
boca, garganta (cavidad oral), faringe, esófago y probablemente cáncer
de vejiga y de páncreas. Además comparados con las personas que no
fuman, los fumadores tienen de más riesgo de morir de cáncer de la
boca, la laringe, o el esófago. El riesgo de muerte por cáncer del
pulmón no es tan alto para los fumadores de puros en comparación con
los fumadores de cigarrillos. Sin embargo, ese riesgo sigue siendo
muchas veces mayor que el de los no fumadores.
Los fumadores de cigarros que inhalan profundo y fuman varios cigarros
al día también tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas o
enfermedades crónicas pulmonares.
Los fumadores de pipas tienen un riesgo mayor de morir de cánceres del
pulmón, la garganta, el esófago, la laringe, el
páncreas, el colon y el recto. Además, tienen un
riesgo mayor de morir de enfermedades cardiacas, ataques al cerebro, y
enfermedades crónicas del pulmón. El nivel de estos riesgos parece ser
aproximadamente el mismo al de los fumadores de puros.
Fumar solamente puros (cigarros) o pipas no es una alternativa
saludable a fumar cigarrillos.
¿Y qué de
otras formas "exóticas" de fumar tabaco, como los cigarrillos
"clove", "bidis" y "hookahs"?
En años recientes, muchas formas de tabaco con sabor se han vuelto
populares, especialmente entre los jóvenes. Los cigarrillos "clove"
(kreteks), "bidis" y, más recientemente, "hookahs", a menudo atraen a
las personas que quieren probar algo diferente. También les proveen a
los jóvenes otra manera de experimentar con el tabaco. La imagen falsa
de que estos productos son limpios, naturales y más seguros que los
cigarrillos tradicionales parece atraer a algunos jóvenes que de otra
manera no empezarían a fumar. Sin embargo, estos productos tienen
muchos de los mismos riesgos que los cigarrillos regulares y otros
productos de tabaco. Además, cada uno tiene otros efectos particulares
de ese producto.
Cigarrillos "clove"
Los cigarrillos "clove",
también llamados "kreteks",
son importados principalmente desde Indonesia y contienen de 60% a 70%
de tabaco y de 30% a 40% de especies molidas, aceite de especies, y
otros aditivos. Los químicos en los "kreteks" han sido asociados con
asma y otras enfermedades del pulmón.
Los usuarios a menudo tienen la noción errónea de que fumar cigarrillos
"clove" es una opción segura que fumar tabaco. Sin embargo, estos
cigarrillos son productos de tabaco con los mismos riesgos a la salud
que los cigarrillos regulares. De hecho, han mostrado que emiten más
nicotina, monóxido de carbono, y alquitrán que los cigarrillos
regulares.
Bidis
Cigarrillos de sabores "bidis" o "beedies", son importados
principalmente de India. Éstos son enrollados a mano en una hoja de
tabaco sin procesar y amarrados con cordones de colores muy vivos en
las puntas. Su popularidad ha crecido en los años recientes en parte
debido a que están disponibles en muchos sabores similares a dulces,
como fresa, vainilla y uva. Por lo general, cuestan menos que los
cigarrillos regulares, y le proveen al fumador un estímulo rápido.
Aunque los "bidis" contienen menos tabaco que los cigarrillos
regulares, administran niveles más altos de nicotina (el químico
adictivo en el tabaco) y otras sustancias dañinas, como alquitrán y
monóxido de carbono. Debido a que son más delgados que los cigarrillos
comunes, se requiere aproximadamente el triple de fumaradas por
cigarrillo. Estos cigarrillos no contienen filtro. Los bidis parecen
tener todos los mismos riesgos, o más, que los cigarrillos comunes. Los
riesgos de ataques al corazón, bronquitis crónica, y algunos cánceres
son mucho más altos en los fumadores de bidis que en los no fumadores.
Hookah
Fumar "hookah" (o narghile)
comenzó en el Medio Este. Los usuarios queman tabaco con
sabor (llamado “shisha”) en una pipa de agua e inhalar el humo a través
de una manguera larga. Recientemente, esto se ha vuelto a popular entre
los jóvenes, especialmente en los campus universitarios. Por lo
general, fumar “hookah” es un evento social que permite que los
fumadores pasen tiempo juntos y conversen mientras pasan la pipa. Los
"hookahs" han sido mercadeados como una alternativa segura a los
cigarrillos debido a que el porcentaje de tabaco en el producto es
bajo, y la gente cree que el agua filtra las toxinas. Este argumento de
seguridad es falso. El agua no filtra muchas de las toxinas. De hecho,
el humo del "hookahs” contiene más toxinas, tal como nicotina, monóxido
de carbono, alquitrán y otras sustancias peligrosas en comparación con
el humo del cigarrillo. Varios tipos de cáncer han sido asociados con
fumar “hookah”. Además, el uso de “hookah” está relacionado con otros
riesgos únicos que no están asociados con el hábito de fumar
cigarrillos. Por ejemplo, las enfermedades infecciosas pueden
propagarse al compartir la pipa o mediante la manera en que se prepara
el tabaco.
Todas las formas de tabaco son peligrosas. Incluso si los riesgos a la
salud fueran menores para algunos productos del tabaco en comparación
con otros, todos los productos de tabaco contienen nicotina, lo que
puede causar un aumento en su uso y adicción. No crea que el tabaco es
seguro en ninguna cantidad o forma.
¿Qué puedo hacer con relación a cualquier
daño que pudo haber ocurrido
como resultado de fumar?
Si usted ha usado cualquier forma de tabaco ya sea en el pasado o en el
presente infórmeselo a su proveedor de servicios de salud para que él o
ella pueda asegurarse de que usted cuenta con la atención médica
preventiva adecuada. Es bien sabido que el consumo de tabaco pone la
salud en riesgo con ciertas enfermedades. Esto significa que parte de
su atención médica debe enfocarse a lo relacionado con las pruebas de
detección y medidas de prevención que contribuyan a mantenerle tan sano
como sea posible. Por ejemplo, querrá tener la certeza de someter a
revisión el interior de su boca en busca de cualquier cambio, y tener
un examen bucal por su médico o dentista en caso de que encuentre algún
cambio o problemas. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las
revisiones de rutina deban incluir exámenes de la boca (cavidad bucal).
Mediante esto, los consumidores de tabaco podrán identificar temprano
cambios bucales y leucoplasia (manchas blancas en las membranas
bucales). Puede que esto ayude a prevenir el cáncer bucal.
Debe tener en cuenta también cualquiera de las siguientes
señales:
- Cualquier cambio en la tos (por ejemplo, nota que hay más
flema en su tos que lo normal).
- Tos nueva.
- Tos con sangre.
- Ronquera.
- Dificultades para respirar.
- Respiración sibilante.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en el pecho.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Cansancio general (sentirse cansado todo el tiempo).
- Infecciones respiratorias frecuentes o repetitivas.
Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de
alguna condición pulmonar, y usted debe reportar inmediatamente
cualquier síntoma a su doctor. Aunque estos cambios pueden ser signos
de algún problema, muchas personas no notan los síntomas de cáncer
pulmonar hasta que ya están en una etapa avanzada y se han propagado a
otras partes del cuerpo.
Recuerde que los consumidores de tabaco están además a un riesgo mayor
de otros tipos de cáncer, dependiendo de sus hábitos de consumo de
tabaco. Usted puede aprender más sobre los tipos de cáncer a los que
pudieran estar en riesgo al consultar nuestro documento que proporciona
información sobre el tipo de tabaco que consume (por ejemplo, Fumar
cigarros). Puede que otros factores de riesgo para estos tipos de
cáncer sean más importantes que su consumo de tabaco, pero debe conocer
los riesgos adicionales que podrían aplicar a usted.
Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada
a su consumo de tabaco, por favor consulte a su proveedor de servicios
de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el
tratamiento para los problemas menores le darán la mejor probabilidad
de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo
y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su
vida es dejar de consumir tabaco.
¿Cómo
afecta el consumo de tabaco a la economía?
La industria tabacalera es uno de los negocios más lucrativos en este
país, produciendo miles de millones de dólares al año. Sin embargo, los
costos del hábito de fumar son mucho más altos que los ingresos
provenientes de las ventas de cigarrillos.
- El hábito de fumar causa más de $196 mil millones cada año
en costos relacionados con la salud, incluyendo el costo de la pérdida
de productividad causada por las muertes que provoca el fumar.
- El costo promedio de los cuidados médicos relacionados con
el fumar alcanzó más de $100 mil millones cada año entre 2000 y 2004.
Esto significa $2,197 en gastos médicos adicionales por cada adulto que
fuma por año hasta el 2004.
- La pérdida en productividad relacionada con la mortalidad
causada por los trabajadores que fuman también le costó más de $97 mil
millones al año (promedio para 2000-2004) a la economía de los Estados
Unidos.
- Por cada cajetilla de cigarrillos vendidos o regalados en
2004, $5.34 fueron gastados en cuidado médico debido al hábito de
fumar, y más $5.28 en pérdida de productividad, para un total de $10.62
por cajetilla.
¿Puede el
dejar de fumar realmente prolongar la vida del fumador?
Sí. Nunca es tarde para
abandonar el tabaco. Cuanto más temprano se deja de fumar, menores
serán las probabilidades de contraer cáncer y otras enfermedades. El
cuerpo empieza a restablecerse a partir de minutos de haber fumado el
último cigarrillo.
20 minutos después de
abandonar el hábito
Su ritmo cardiaco y su presión sanguínea bajan.
("Effect of Smoking on Arterial Stiffness and Pulse
Pressure
Amplification", Mahmud, A, Feely, J. 2003. Hypertension:
41:183.)
12 horas después de
abandonar el hábito
El nivel de monóxido de carbono en la sangre se reduce hasta el valor
normal.
(US Surgeon General's Report,1988, p. 202).
De 2 semanas a 3 meses
después de abandonar el hábito
Su circulación mejora y su función pulmonar aumenta.
(US Surgeon General's Report, 1990, pp.193-194,196, 285,
323)
De 1 a 9 meses después de
abandonar el hábito
Disminuyen la tos, la congestión nasal, el cansancio y la dificultad
para respirar; los cilios (estructuras parecidas a vellos pequeños que
eliminan el moco de los pulmones) recuperan su función normal en los
pulmones, lo que aumenta su capacidad para controlar las mucosidades,
limpiar los pulmones y reducir el riesgo de las infecciones.
(US Surgeon General's Report, 1990, pp. 285-287, 304)
1 año después de
abandonar el hábito
El riesgo excesivo de presentar una insuficiencia coronaria se reduce a
la mitad del que tienen los fumadores.
(US Surgeon General's Report, 1990, p.vi).
5 años después de
abandonar el hábito
De 5 a 15 años después de haber dejado el cigarrillo, el riesgo de
sufrir un derrame cerebral se reduce al nivel de una persona que no
fuma.
(US Surgeon General's Report, 1990, p.vi).
10 años después de
abandonar el hábito
El índice de mortalidad debido al cáncer del pulmón se reduce a casi la
mitad del que afronta una persona que fuma. Disminuye el riesgo de
contraer cáncer de la boca, la garganta, el esófago, la vejiga, el
cuello uterino y el páncreas.
(US Surgeon General's Report, 1990, pp. vi, 131, 148, 152,
155, 164,166)
15 años después de
abandonar el hábito
El riesgo de padecer de insuficiencia coronaria es el mismo que el de
una persona que no fuma.
(US Surgeon General's Report, 1990, p.vi).
¿Dejar el tabaco tiene algunos beneficios
que podré notar
inmediatamente?
Dejar de fumar ofrece algunas recompensas que usted notará
inmediatamente y algunas que se notarán lentamente con el paso del
tiempo. Estos beneficios pueden mejorar mucho su vida diaria:
- Los alimentos tendrán mejor sabor.
- Su sentido del olfato se normaliza.
- Su aliento, cabello y ropa huele mejor.
- Sus dientes y uñas dejan de tener un
color amarillento.
- Las actividades que usualmente realiza
le dejan con menos dificultad para respirar (por ejemplo, subir
escaleras, quehacer doméstico, etc.).
Dejar de fumar también detiene los efectos dañinos del tabaco en su
apariencia, incluyendo arrugas prematuras de su piel y enfermedades de
las encías.
¿Supongamos
que fumo durante un tiempo y después dejo de fumar?
Fumar empieza a causar daños de inmediato y es altamente adictivo.
Algunos estudios han determinado que la nicotina es tan adictiva como
la heroína, la cocaína o el alcohol; fumar es la forma más común de
adicción a las drogas en los Estados Unidos. Resulta mucho mejor no
empezar nunca a fumar cigarrillos, ni convertirse en adicto a la
nicotina, que fumar con la intención de dejar el hábito más tarde. Al
igual que el alcohol, la heroína y la cocaína, la nicotina crea una
tolerancia en el cuerpo y promueve la dependencia sicológica. Esto
causa que sea mucho más difícil dejar de fumar, aunque con el apoyo
adecuado se puede lograr.
Cuando un ex fumador vuelve a fumar un cigarrillo, incluso años después
de haberlo dejado, el cuerpo reacciona de la misma forma que cuando
estaba fumando, lo que puede causar que la persona quiera volver a
fumar. No piense que usted puede fumar por un corto período de tiempo y
dejar el hábito cuando usted quiera; casi nunca es así de fácil.
¿Cómo
logra la gente dejar de fumar exitosamente?
Dejar de fumar no es fácil, y algunas personas tratan muchas veces
antes de abandonar el hábito con éxito. Existen muchas maneras para
dejar de fumar. Por ejemplo, algunas personas han tenido éxito ya sea
dejando de fumar repentinamente, participando en El Gran Día de No
Fumar (Great American
Smokeout®) o usando otros métodos.
No hay una manera perfecta de abandonar el hábito. Dejar de fumar
definitivamente puede requerir el empleo de muchos métodos, incluyendo
el uso de manuales sobre técnicas por etapas, la asistencia a clases de
autoayuda o sesiones de orientación, ayuda a través de líneas
telefónicas gratuitas con base en programas de orientación y/o el uso
de terapias de reemplazo de nicotina u otras medicinas (vea
la próxima pregunta). Los fumadores tal vez necesiten hacer cambios en
su rutina diaria que les ayude a abandonar el hábito. Algunas personas
pueden encontrar útil el apoyo a largo tiempo como el que ofrece
“Nicotine Anonymous”. Para mejorar sus probabilidades de éxito, trate
de emplear dos o más de estos métodos para ayudar a dejar el hábito.
¿Qué son las
terapias de reemplazo de nicotina?
Las terapias de reemplazo de nicotina son medicamentos que ayudan a
disminuir o detener los síntomas de abstinencia del fumador ya que
proveen una dosis controlada de nicotina sin los demás químicos dañinos
del humo de cigarrillo. La terapia de reemplazo de nicotina se vende en
forma de gomas de mascar o chicles, parches, aerosol o pastillas de
nicotina para chupar (nicotina lozenges). La Food and Drug Administration
(FDA) ha aprobado la venta de todos éstos como productos para ayudar a
las personas a dejar de fumar. Las gomas de mascar o chicles, parches o
pastillas de nicotina para chupar (nicotina lozenges) están disponibles
sin receta médica, mientras que necesitará una receta para los
aerosoles nasales y los inhaladores.
Estos productos funcionan al ayudar a los fumadores a controlar sus
respuestas físicas a medida que dejan de fumar.
Para mejores resultados, los fumadores deben usar las terapias de
reemplazo de nicotina junto con los programas de cambio de
comportamiento que son diseñados para ayudar a los fumadores a romper
su dependencia psicológica (mental) de los cigarrillos. Para más
información sobre tales programas, llame a la Sociedad Americana del
Cáncer al 1-800-227-2345.
No todas las personas pueden usar la terapia de reemplazo de nicotina.
Aquellas que padecen de ciertas condiciones médicas y las embarazadas
sólo deben usarla con la supervisión de un doctor. Siempre es una buena
idea buscar la opinión y el apoyo de un doctor cuando se toma la
decisión de dejar de fumar.
El mejor tiempo para comenzar la terapia de reemplazo de nicotina es
cuando usted empieza a tratar de abandonar el hábito. Muchos fumadores
se preguntan si es posible comenzar a usar un programa de reemplazo de
nicotina mientras aún están fumando. Existe algo de investigación con
fumadores que usan la terapia de reemplazo de nicotina mientras fuman,
pero los resultados aún son muy prematuros para saber con certeza si
esto es peligroso para la salud. Lo más importante es asegurarse de que
usted no está recibiendo una sobre dosis de nicotina, lo que puede
afectar su corazón y en su circulación sanguínea. Si usted desea tratar
de fumar y usar la terapia de reemplazo de nicotina mientras va
disminuyendo el uso de cigarrillos, lo más seguro es estar bajo el
cuidado de un doctor.
Para más información, consulte nuestro documento Pasos para dejar de fumar.
¿Existen otras medicinas o vacunas que
ayuden a dejar de fumar?
Sí. Algunos medicamentos
que no contienen nicotina ya han sido aprobados como auxiliares para
dejar de fumar.
El bupropión (Zyban® o Wellbutrin®) era usado primero como un
antidepresivo, y luego fue aprobado por la FDA para ayudar a las
personas de dejar de fumar. Esta medicina no contiene nicotina y usted
necesitará una receta para poder obtenerla. Este medicamento actúa
sobre los agentes químicos del cerebro que están relacionados con los
deseos de fumar. Puede usarse por sí solo o junto con la terapia de
reemplazo de nicotina. Contrario al reemplazo de nicotina, usted
comienza a tomar esta medicina una o dos semanas antes de dejar de
fumar. Los nuevos medicamentos pueden ayudar a los fumadores (o
ex-fumadores) a evitar que obtengan placer físico al fumar. Los
medicamentos parecen funcionar evitando que la nicotina estimule el
celebro, ya sea bloqueando los receptores del cerebro a los que
normalmente se adhieren la nicotina, o previniendo que la nicotina
llegue al cerebro (como en el caso de las vacunas).
Uno de estos medicamentos, la vareniclina (Chantix), ha sido aprobado
por la FDA para ayudar a dejar de fumar. La vareniclina es una pastilla
que se toma dos veces al día, comenzando al menos una semana antes de
la fecha que fijó para dejar de fumar. Una vez en el organismo, se
adhiere a los receptores de nicotina en el cerebro reduciendo los
efectos placenteros que se consiguen al fumar mientras que también
reduce los síntomas de la abstinencia. Muchos estudios han reportado
que la vareniclina puede incluso más que duplicar las probabilidades de
dejar de fumar. Debido a que la vareniclina es un medicamento más
reciente, no se ha llevado a cabo la investigación para determinar si
su uso es seguro junto con los productos de reemplazo de nicotina. Sin
embargo, la compañía que produce vareniclina notó que las personas que
usan esta medicina junto con la terapia de reemplazo de nicotina
presentan más efectos secundarios, tal como náuseas y dolores de cabeza.
Para las personas que no han podido dejar de fumar usando la terapia de
reemplazo de nicotina, el bupropión o la vareniclina, o quienes no
pueden usar estos medicamentos, algunos médicos recetan
medicinas que han sido aprobadas por la FDA para otros fines aparte de
dejar de fumar. Por lo general, la nortriptilina se usa para
tratar la depresión y la clonidina se emplea para tratar la alta
presión arterial. Ambos medicamentos tienen restricciones sobre quién
puede usarlos con seguridad. Las personas que toman estas medicinas
necesitan observación médica debido a efectos secundarios que pueden
presentarse rara vez, pero que son graves. Sin embargo, los estudios
han demostrado que estas medicinas pueden hacer más fácil dejar de
fumar en algunas personas, a pesar de que no han sido aprobadas por la
FDA para este propósito.
Otros medicamentos aún bajo estudio incluyen el rimonabant, el cual
también es una tableta y en forma de vacunas que se administran en una
serie de inyecciones. Los resultados de las pruebas preliminares de
estos tratamientos nuevos han sido promisorios. Parecen ser seguros, y
pueden ayudar a algunos fumadores a dejar el hábito o mantenerse sin
fumar. Sin embargo, se necesitan estudios más abarcadores para mostrar
que estos tratamientos son eficaces antes de que puedan ser aprobados
por la FDA. Actualmente se están realizando muchos estudios abarcadores
de estos tratamientos. Si prueban ser eficaces, uno o más de estos
medicamentos podrían ser aprobados dentro de los próximos años.
Sin embargo, resulta poco probable que cualquiera de estos medicamentos
funcionará en cada persona. Por esta razón, usar métodos
diferentes al mismo tiempo sigue siendo la mejor manera de aumentar la
probabilidad de éxito. Para más información sobre cómo dejar de fumar y
las medicinas que se pueden usar, vea el documento Pasos para dejar de fumar.
¿Dónde
puedo obtener ayuda adicional?
Es difícil dejar de fumar; sin embargo, ¡usted puede dejar de fumar!
Más de 47 millones de personas que viven en los Estados Unidos han
logrado dejar de fumar por siempre, y ahora existen más ex-fumadores
que fumadores. Muchas organizaciones ofrecen información, consejos y
otros servicios sobre cómo dejar de fumar y a dónde puede ir para
solicitar ayuda. Su médico, dentista, hospital de área o empleador
también son otros recursos buenos donde puede encontrar ayuda.
Si usted desea dejar de
fumar y necesita ayuda, comuníquese con las siguientes organizaciones.
Sociedad
Americana del Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-227-2345
Dirección de Internet: www.cancer.org
American
Heart Association
Teléfono sin cargo: 1-800-242-8721
Dirección de Internet: www.amhrt.org
American
Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-586-4872
Dirección de Internet: www.lungusa.org
National
Cancer Institute
Servicio de información sobre cáncer
Teléfono sin cargo: 1-877-448-7848 (línea para dejar de fumar)
Teléfono:1- 800-422-6237
Dirección de Internet: www.cancer.gov
Centers
for Disease Control and Prevention
Office
on Smoking & Health
Teléfono: 1-800-232-4636
Dirección de Internet: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm
Smokefree.gov
Información sobre programas de ayuda vía telefónica
Teléfono: 1-800-784-8669
Dirección de Internet: www.smokefree.gov
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos
materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita
1-800-227-2345.
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle.
Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener
información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345,
o visítenos en Internet en www.cancer.org.
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Última
revisión / cambio realizado:
22-Nov.-2009
Última actualización completa: 21-Oct-2008
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