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envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| Quimioterapia: Una guía para los pacientes y sus familias |
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Introducción
Usted ha sido diagnosticado con cáncer. Después de estudiar sus
opciones de tratamiento, usted y su médico acordaron que la
quimioterapia es su mejor opción, y ahora usted probablemente tenga
preguntas sobre su tratamiento.
La Sociedad Americana del Cáncer (American
Cancer Society) anticipó sus
inquietudes acerca de la
quimioterapia y tenemos respuestas a sus preguntas. Recuerde que además
de leer información confiable sobre su tratamiento, también puede
contar con su médico y enfermera. La comunicación abierta y honesta con
el equipo de profesionales que le atiende es la mejor manera de
entender qué les está ocurriendo a usted, a su cuerpo y a su cáncer.
¿Qué es la
quimioterapia y cómo funciona?
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos (o drogas) para
tratar el cáncer. Algunas veces, a este tipo de tratamiento se le llama
sólo "quimio". Mientras que la cirugía y la radioterapia, remueven,
destruyen o dañan las células cancerosas en un área específica, la
quimioterapia funciona en todo el cuerpo. Los medicamentos
quimioterapéuticos pueden destruir las células cancerosas que han hecho
metástasis o se han propagado a otras partes del cuerpo alejadas del
tumor primario (original).
Hoy día se utilizan más de 100 medicamentos quimioterapéuticos en
varias combinaciones. Aun cuando puede utilizarse un solo medicamento
para tratar el cáncer, por lo general los medicamentos son más eficaces
si se utilizan en combinación con otros. Probablemente su tratamiento
de quimioterapia consistirá de más de un medicamento, lo que se conoce
como quimioterapia de combinación. Una combinación de medicamentos
permite que los medicamentos con diferentes tipos de acción trabajen
juntos para destruir un mayor número de células cancerosas y reducir la
posibilidad de que usted se torne resistente a un medicamento
quimioterapéutico en particular.
Usted y su médico decidirán cuál medicamento o combinación de
medicamentos es lo mejor para usted, así como las dosis, método de
administración y la frecuencia y duración del tratamiento. Todas estas
decisiones dependerán del tipo y localización del cáncer, el grado de
crecimiento, y cómo está afectando las funciones normales de su cuerpo
y del estado general de salud.
¿Cuál es
el objetivo de la quimioterapia?
Dependiendo de su tipo de cáncer y de la etapa de desarrollo, la
quimioterapia puede utilizarse para alcanzar los siguientes objetivos:
- Curar su cáncer.
- Evitar que el cáncer se
propague.
- Retardar el crecimiento del
cáncer.
- Destruir las células
cancerosas que pudieran haberse propagado a
otras partes del cuerpo desde el tumor original.
- Aliviar los síntomas
causados por el cáncer.
Su médico hablará con usted sobre el objetivo de su quimioterapia antes
de comenzar el tratamiento.
¿Será la
quimioterapia mi único tratamiento contra el cáncer?
Algunas veces la quimioterapia será el único tratamiento que usted
necesitará. Con mayor frecuencia, la quimioterapia se utiliza además de
la cirugía, la radioterapia o con ambos tratamientos. Estas son las
razones para ello:
- La quimioterapia puede
utilizarse para reducir el tamaño de un
tumor antes de la cirugía o de la radioterapia.
- Puede utilizarse después de
la cirugía o la radioterapia para
ayudar a destruir las células cancerosas remanentes.
- Puede utilizarse con otros
tratamientos en caso de que el cáncer
vuelva a aparecer.
Cuando se administra quimioterapia después de la cirugía, para destruir
las células cancerosas que pudieran haber quedado, se le llama terapia
adyuvante. Cuando se usa la quimioterapia para reducir el tamaño del
tumor antes de la cirugía o de la radioterapia, se le llama terapia
neoadyuvante.
Lista de
preguntas que debe hacerle a su médico o enfermera
Antes de optar por la quimioterapia como opción de tratamiento, usted
debe saber los beneficios, los efectos secundarios y los riesgos que
puede esperar. Considere preguntarle a su médico o enfermera las
siguientes preguntas. Usted puede llevar estas preguntas consigo a su
próxima consulta. Nuestra información, junto con la que recibe de su
médico, debe proveerle lo que necesita saber sobre su tratamiento y lo
que realmente debe esperar como resultado.
- ¿Cuál es el objetivo de la
quimioterapia en mi caso?
- ¿Cuáles son las
probabilidades de que la quimioterapia funcione?
- Después de la quimioterapia,
¿estaré curado, en remisión
(desaparición parcial o total de los signos y síntomas de la
enfermedad) o aliviado de mis síntomas?
- ¿Existen otras formas de
alcanzar los mismos objetivos?
- ¿Cómo sabré si la
quimioterapia está funcionando?
- Si la quimioterapia no
resulta eficaz, ¿existen otros
tratamientos para mí?
- ¿Cuáles son los riesgos
potenciales y efectos secundarios de la
quimioterapia que recibiré? ¿Cómo se comparan estos efectos secundarios
con los de los otros tratamientos?
- ¿Cómo recibiré la
quimioterapia, con qué frecuencia y por cuánto
tiempo? ¿En dónde se administrarán los medicamentos?
- ¿Existe alguna manera de
prepararme para el tratamiento y reducir
la probabilidad de los efectos secundarios?
- ¿Se verá mi alimentación
restringida de alguna manera? ¿Mis
actividades? ¿Mi trabajo? ¿Ejercicios? ¿Actividad sexual?
- ¿Seré tratado
quirúrgicamente, con radiación o con ambos? Si es
así, ¿cuándo y por qué? ¿Cuáles son los resultados esperados para cada
tipo de tratamiento?
- Si se va a administrar
quimioterapia después de la cirugía o
radiación, ¿se destruirán las células cancerosas que hayan quedado? ¿Se
podría utilizar únicamente la quimioterapia?
- ¿Hay algún estudio clínico
en el que pueda participar?
- ¿Cuánto costará la
quimioterapia? ¿La cubrirá mi seguro o plan
médico? Si la compañía de seguro solicita una segunda opinión, o si a
mí me gustaría una, ¿a quién sugeriría usted que yo viera?
A
continuación le ofrecemos algunos consejos para recordar las
respuestas de su médico:
- Tome notas durante sus
citas. Sin pena alguna solicite a su
médico que vaya más despacio para que usted pueda escribir.
- Si es posible, utilice una
grabadora durante su visita al médico,
así no pasará por alto ningún detalle de la conversación.
- Piense en la posibilidad de
que un amigo o pariente le acompañe a
sus citas con el médico para que le ayude a entender mejor lo que dice
su médico y para que más tarde le ayude a refrescar su memoria.
¿Debo
obtener una segunda opinión?
Una manera de saber si un tratamiento propuesto es el mejor para usted
es obteniendo la opinión de por lo menos otro médico antes de recibir
su primer tratamiento. Su médico no deberá tener ninguna objeción a que
usted busque una segunda opinión. De hecho, algunas compañías de
seguros requieren que usted lo haga. Con frecuencia los resultados de
las pruebas que le han hecho a usted pueden ser enviados al segundo
médico, así que probablemente usted no tendrá que repetir ninguna.
Si un grupo de asistencia administrada provee su seguro de salud, como
un HMO (siglas en inglés que significan Organización de Mantenimiento
de la Salud), pregunte acerca de las políticas de la compañía sobre
segundas opiniones antes de proceder.
¿En dónde
recibiré el tratamiento de quimioterapia?
La ubicación depende del medicamento o medicamentos que se le están
administrando, las dosis para cada medicamento, las políticas de su
hospital, sus preferencias y lo que su médico recomiende. Usted puede
ser tratado con quimioterapia en los siguientes lugares:
- Su hogar.
- En el consultorio de su
médico.
- En una clínica.
- En el departamento de
consulta externa de su hospital.
- En un hospital.
¿Con qué
frecuencia recibiré quimioterapia y cuánto durará?
La frecuencia y la duración de su tratamiento dependen del tipo de
cáncer que usted padece, de los objetivos del tratamiento, de los
medicamentos que se van a utilizar y de la forma en que su cuerpo
responda a ellos. Usted podría recibir tratamiento diario, semanal o
mensual; pero por lo general los tratamientos se administran en ciclos
intermitentes que incluyen períodos de descanso para que su cuerpo
pueda generar nuevas células sanas y recobrar su fuerza.
Si su cáncer aparece otra vez, se puede volver a utilizar la
quimioterapia. Esta vez se podrían administrar medicamentos diferentes
para aliviar los síntomas o para disminuir el crecimiento o propagación
del cáncer. Los efectos secundarios podrían ser diferentes, dependiendo
del medicamento, la dosis y cómo se administre.
¿Cómo se
me administrará la quimioterapia?
La mayoría de los medicamentos quimioterapéuticos se administran a
través de un tubo diminuto de plástico, o catéter, que se inserta en
una vena en su antebrazo o mano. Este método se conoce como intravenoso
o IV. Los medicamentos intravenosos pueden ser administrados de las
formas siguientes:
Los medicamentos pueden ser administrados a través de un tubo de
infusión intravenosa directamente desde una jeringa por unos pocos
segundos, lo que se conoce como "bolo IV".
La infusión intravenosa puede durar de 30 minutos a unas pocas horas.
Una mezcla de medicamentos fluye desde una bolsa de plástico.
Algunas veces es necesario realizar infusiones continuas que
generalmente duran de 1 a 4 días.
El catéter y la aguja pueden causar una cicatriz o debilitar las venas
después de varias sesiones de quimioterapia. Una alternativa es el
dispositivo de acceso vascular (VAD, por sus siglas en inglés), que es
un catéter que se implanta quirúrgicamente debajo de su piel,
usualmente en el área del pecho, y que puede permanecer en su lugar sin
causar dolor, proporcionando el acceso a una vena principal. Entonces
los medicamentos pueden ser inyectados directamente dentro del VAD o a
través de un dispositivo intravenoso conectado al VAD cuando vaya a su
tratamiento de quimioterapia.
Dependiendo del medicamento y la localización del cáncer, su
quimioterapia también podría ser administrada en una o más de las
formas siguientes:
- Por la boca u oralmente:
también se conoce por su abreviación en inglés "PO". Usted traga el
medicamento en forma de pastilla, cápsula o en forma líquida como si
fuera cualquier otra medicina. Por lo general, este método es más
conveniente y menos costoso, ya que los medicamentos pueden ser
administrados en el hogar. Si usted toma los medicamentos
quimioterapéuticos oralmente, es muy importante que tome la dosis
exacta que se le prescribió.
- Intravenosa (IV):
la
quimioterapia se inyecta en una vena a través de una aguja o catéter.
- Intratecal (IT):
se
inyecta el medicamento en el canal espinal. Usted puede recibir una
inyección directamente en su espina o en un reservorio permanente de
líquido cefalorraquídeo debajo de su cuero cabelludo. Este método
conlleva colocar quirúrgicamente un pequeño dispositivo en el cuero
cabelludo que se conecta al líquido cefalorraquídeo de su canal
espinal.
- Intraarterial:
se inyecta
el medicamento quimioterapéutico directamente en una arteria para
tratar una sola área (como el hígado, brazo o una pierna). Este método
limita el efecto del medicamento en otras partes del cuerpo.
- Intracavitaria (IC):
los
medicamentos quimioterapéuticos se administran a través de un catéter a
la cavidad abdominal o a la cavidad torácica.
- Intramuscular (IM):
el
medicamento se inyecta en un músculo a través de una aguja.
- Intralesional:
se inyecta
el medicamento a través de una aguja directamente en un tumor en la
piel, debajo de la piel o en un órgano interno.
- Tópico:
se aplica el
medicamento directamente en el área cancerosa en la piel.
¿Causa
dolor la quimioterapia?
Usted ya sabe cómo se siente tomar una pastilla o untar medicina en su
piel. Además, usted ha sentido anteriormente una pequeña molestia, pero
corta, con las inyecciones. Los medicamentos intravenosos no deben
causar dolor después del primer piquete (pinchazo) de la aguja para
insertar el catéter. Si usted siente dolor, ardor, frío u otra
sensación rara, avise a su médico o enfermera inmediatamente.
¿Qué son
los estudios clínicos?
Los estudios clínicos son pruebas de investigación cuidadosamente
diseñadas para probar nuevos tratamientos prometedores contra el
cáncer. Esta es una opción que usted debe discutir con su médico. Los
pacientes que participan en proyectos de investigación pueden ser los
primeros en beneficiarse de estos tratamientos. Estos pacientes pueden
contribuir de una manera importante al cuidado de la salud porque los
resultados de los estudios también ayudarán a otros pacientes.
En un estudio clínico, usted recibe el tratamiento convencional o un
tratamiento experimental. Éste no es un estudio para ver si usted se
recupera sin ningún tratamiento. Al igual que con cualquier tratamiento
médico, usted está en la libertad de abandonar un estudio clínico en
cualquier momento y buscar otras opciones de tratamiento.
Para obtener más información sobre los estudios clínicos visite nuestra
página en Internet www.cancer.org o llame al 1-800-227-2345 y solicite
el documento en español "Estudios Clínicos - Participación del
Paciente".
El Instituto Nacional del Cáncer (National
Cancer Institute, NCI) puede
proveerle una lista de los estudios
clínicos según el tipo y la etapa de su cáncer. Llame al 1-800-4-CANCER
(1-800-422-6237) o visite la página en Internet del NCI en
www.nci.nih.gov.
¿Puedo
tomar otras medicinas cuando estoy en tratamiento de
quimioterapia?
Algunas medicinas pueden interferir con los efectos de su
quimioterapia. Para tener la seguridad de que su tratamiento sea lo más
eficaz posible, informe a su médico o enfermera de todas las medicinas
con receta o sin receta médica que está usted tomando.
- Haga una lista con el nombre
de cada uno de los medicamentos, la
frecuencia con que los toma, la razón por la que los está tomando, así
como la dosis.
- Asegúrese de incluir los
preparados que usted no considera
medicinas, como aspirina, suplementos nutritivos o de hierbas,
vitaminas y medicinas que no requieren prescripción médica.
Su médico le indicará si debe suspender alguno de estos medicamentos
antes de empezar con la quimioterapia. Una vez iniciados los
tratamientos, consulte a su médico antes de tomar nuevas medicinas o
suspender las que ya está tomando.
¿Estaré en
condiciones de trabajar durante el tratamiento?
Su capacidad para continuar trabajando, asistiendo a la escuela o hacer
otras actividades depende de su tratamiento y de cómo éste le afecte.
Algunos tratamientos requieren una estadía en el hospital por una o más
semanas, pero la mayoría de las personas están en condiciones de
trabajar durante el tratamiento.
Usted podría programar sus tratamientos al final del día o justo antes
del fin de semana para que interfieran lo menos posible con su trabajo.
Si su quimioterapia le provoca cansancio, trate de ajustar su horario
de trabajo durante un corto tiempo. Usted podría trabajar menos horas o
bien trabajar en la casa. Las leyes federales y estatales pueden
solicitar a algunos patrones que le permitan a usted trabajar con un
horario flexible durante su tratamiento.
Para obtener más información sobre sus derechos como empleado, llame a
su oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer o a nuestro número
gratuito 1-800-227-2345 o envíenos un mensaje de correo electrónico
haciendo clic en el botón de "contáctenos" en nuestra página en
Internet www.cancer.org. Usted también podría comunicarse con su
representante en el Congreso o en su estado para obtener más
información sobre los derechos de los empleados.
¿Cómo
sabré si mi quimioterapia está funcionando?
El grupo médico que atiende su caso hará una evaluación acerca de qué
tan bien están funcionando sus tratamientos, mediante frecuentes
exámenes físicos, análisis de sangre y radiografías. Pregúntele a su
médico acerca de los resultados de las pruebas y qué demuestran éstos
en cuanto a su mejoría. Aunque usted podría experimentar efectos
secundarios, éstos no son una indicación de la eficacia del tratamiento.
¿Cómo
otorgo mi permiso para este tratamiento?
Se le pedirá que otorgue su permiso por escrito para recibir
quimioterapia una vez usted conozca los medicamentos que su médico le
recomienda. Usted debe saber las respuestas a todas estas preguntas
antes de firmar el formulario de consentimiento.
- ¿Cuáles medicamentos
quimioterapéuticos se me administrarán para
mi cáncer?
- ¿Cómo se me administrarán
los medicamentos?
- ¿Con qué frecuencia se me
administrarán los medicamentos?
- ¿Cuánto tiempo durarán mis
tratamientos?
- ¿Cuáles efectos secundarios
puedo experimentar debido a estos
medicamentos?
- ¿Cuáles son las
probabilidades de que este tratamiento tenga
éxito?
Aunque las especificaciones del formulario de consentimiento pueden
variar de un estado a otro, por lo general el formulario es un
testimonio del hecho de que su médico le ha explicado cuál es su
condición, en qué forma le beneficiará la quimioterapia, los riesgos
que existen y otras opciones al alcance de usted.
Su firma significa que usted ha recibido esta información y que está
dispuesto a ser tratado con quimioterapia. A este proceso se le llama
otorgar un consentimiento válido.
¿Cuál es
la causa de los efectos secundarios?
Los medicamentos quimioterapéuticos están hechos para destruir las
células de rápido crecimiento, pero, como estos medicamentos circulan
por todo el cuerpo, pueden afectar también a las células sanas y
normales. La causa de los efectos secundarios es el daño ocasionado al
tejido sano. Aun cuando los efectos secundarios no siempre son tan
graves como usted podría esperar, muchas personas se preocupan por este
aspecto del tratamiento contra el cáncer.
Las células normales con mayores probabilidades de ser afectadas son
las células productoras de sangre en la médula ósea, así como las
células de la boca, del tracto digestivo, del sistema reproductor y los
folículos del cabello. Algunos medicamentos quimioterapéuticos pueden
dañar las células del corazón, los riñones, la vejiga, los pulmones y
el sistema nervioso. En algunas situaciones, se pueden administrar los
medicamentos llamados citoprotectores para proteger a las células
normales del cuerpo.
¿Cuáles
son los efectos secundarios comunes?
Usted no está solo si tiene preguntas sobre los efectos secundarios.
Antes de comenzar la quimioterapia, la mayoría de las personas se
preocupa por la posibilidad de experimentar efectos secundarios y, de
ser así, cómo serán éstos. Los efectos secundarios de la quimioterapia
más comunes incluyen:
- Náuseas y vómitos.
- Caída del cabello.
- Cansancio.
- Aumento de probabilidades de
moretones y sangrado.
- Anemia.
- Infección.
Cómo la
quimioterapia podría afectar partes de su cuerpo:
- Problemas intestinales.
- Cambios en el apetito y peso.
- Llagas en la boca, encías y
garganta.
- Problemas en los nervios y
músculos.
- Piel seca.
- Irritación de los riñones y
la vejiga.
- Efectos relacionados con la
sexualidad y la fertilidad en los
órganos reproductores.
Reglas que
debe recordar sobre los efectos secundarios
- Todas las personas no
experimentan todos los efectos secundarios
y algunas personas experimentan unos pocos, si es que experimentan
alguno.
- La gravedad de los efectos
secundarios varía en gran medida de
acuerdo con la persona.
- Asegúrese de hablar con su
médico o enfermera sobre los efectos
secundarios que tienen mayores probabilidades de ocurrir con su
quimioterapia, cuánto durarán, qué tan graves pueden ser y cuándo debe
buscar atención médica. Para más información, vea la sección en este
artículo "¿Cuándo debo llamar a mi médico?".
- Su médico podría prescribir
medicinas para prevenir algunos
efectos secundarios antes de que aparezcan.
- Muchas personas no
experimentan problemas a largo plazo causados
por la quimioterapia. Además, aunque los efectos secundarios pueden
causar molestias, deben sopesarse con la capacidad del tratamiento para
destruir el cáncer.
¿Cuánto
tiempo duran los efectos secundarios?
La mayoría de los efectos secundarios desaparecen gradualmente después
de que termina el tratamiento, porque las células sanas se recuperan
rápidamente. El tiempo de recuperación de algunos efectos secundarios y
de recobrar energías varía de una persona a otra y depende de muchos
factores, incluyendo su estado general de salud y el tipo de los
medicamentos que esté recibiendo.
Aun cuando muchos de los efectos secundarios desaparecen con bastante
rapidez, algunos toman meses o años para desaparecer por completo.
Algunas veces los efectos secundarios pueden durar toda la vida; tal es
el caso cuando la quimioterapia causa daño permanente al corazón, los
pulmones, los riñones o a los órganos reproductores. Ciertos tipos de
quimioterapia ocasionalmente causan efectos retrasados, como un segundo
cáncer, que aparece muchos años después.
Con frecuencia los pacientes se desaniman por el tiempo que dura su
tratamiento o por los efectos secundarios que padecen. Si usted se está
desanimando, hable con su médico. Puede ser que pueda hacerse un cambio
en el medicamento o en el programa del tratamiento. Asimismo, su médico
deberá sugerirle la manera de reducir el dolor o las molestias.
¿Qué puedo
hacer con respecto a las náuseas y los vómitos?
Las náuseas y los vómitos son dos de los más comunes y temidos efectos
secundarios de la quimioterapia. La frecuencia y la intensidad con las
que los sienta dependen de los medicamentos que esté recibiendo y de
cómo les estén afectando.
Generalmente, las náuseas y los vómitos empiezan pocas horas después
del tratamiento y duran poco tiempo. Menos frecuentemente, las náuseas
y los vómitos graves pueden durar unos cuantos días. Asegúrese de
avisarle a su médico o enfermera si usted siente muchas náuseas, ha
estado vomitando durante más de un día o si las náuseas son tan
intensas que no puede retener líquidos.
La buena noticia es que ambos síntomas casi siempre pueden ser
disminuidos con un cambio en la alimentación y con medicamentos
(antieméticos) que ayudan a aliviar las náuseas y los vómitos. No todos
estos medicamentos funcionan igual para todas las personas; tal vez sea
necesario probar más de un medicamento para obtener el alivio. No se
rinda; continúe trabajando con su médico y enfermera hasta encontrar lo
que funcione mejor para usted.
Cerca de la mitad de todos los pacientes de quimioterapia se sienten
mareados aun antes de que empiece una sesión de tratamiento. A esto se
le llama náusea anticipada, y es real. La mejor manera de manejar la
náusea anticipada es a través de antieméticos eficaces para prevenir
los vómitos y con técnicas de relajación.
Técnicas
que ayudan con las náuseas y vómitos:
- Evite comidas abundantes
para que su estómago no se llene
demasiado. Ingiera varias comidas ligeras durante el día en lugar de
una, dos o tres comidas fuertes.
- Tome líquidos por lo menos
una hora antes o después de las
comidas, en lugar de tomar líquidos con las comidas.
- Coma y tome líquidos
despacio.
- Evite alimentos dulces,
fritos o grasosos.
- Coma alimentos fríos o a
temperatura ambiente con el objetivo de
evitar que los olores fuertes le molesten.
- Mastique bien los alimentos
para una mejor digestión.
- Si las náuseas son un
problema por la mañana, trate de comer
alimentos secos, como cereal, pan tostado o galletas, antes de
levantarse (no haga esto si siente la boca o garganta irritada o siente
la boca seca).
- Tome líquidos fríos y
claros, tales como jugo de manzana, té o
refrescos de jengibre (ginger ale) que hayan perdido ya su
efervescencia.
- Chupe cubos de hielo, mentas
o caramelos (no coma caramelos si
tiene llagas en la boca o en la garganta).
- Trate de evitar olores que
le molesten, tales como olores de
comida, humo o perfume.
- Descanse en una silla
después de comer, pero no se acueste por
completo hasta que hayan pasado por lo menos dos horas.
- Use ropa suelta, no apretada.
- Respire profundamente y
despacio cuando sienta náuseas.
- Distráigase hablando con
amigos o familiares, escuchando música o
viendo una película o programa de televisión.
- Utilice técnicas de
relajación.
- Evite comer por lo menos
unas cuantas horas antes del tratamiento
si las náuseas generalmente ocurren durante la quimioterapia.
- Para más información sobre
este tema, por favor, llame al
1-800-227-2345 o visite nuestra página en Internet y solicite o busque
la publicación "Náuseas y Vómitos - Guías de tratamiento para las
personas con cáncer" de la Sociedad Americana del Cáncer y la NCCN.
¿Qué puedo
hacer respecto a mi caída del cabello?
La caída del cabello (alopecia) puede ser devastadora. No todos los
medicamentos de quimioterapia causan la caída del cabello. Algunas
personas únicamente experimentan una pérdida ligera en el volumen del
cabello que sólo ellos mismos notan. Su médico podrá decirle si es
probable que su medicamento le cause caída del cabello.
En caso de que pierda el cabello, casi siempre vuelve a crecer después
de terminar los tratamientos; sin embargo, puede ser de color y textura
diferente.
La caída del cabello puede ocurrir en todas las partes del cuerpo, no
solamente en la cabeza. También se pueden afectar los vellos de la
cara, los brazos y las piernas, las axilas y la región púbica. Muy a
menudo la pérdida del cabello empieza después de unos cuantos
tratamientos. Al llegar a este punto, la caída del cabello puede ser
gradual o en mechones. El pelo que haya quedado puede tornarse opaco y
seco.
Técnicas
que ayudan con la pérdida del cabello:
- Use un champú suave.
- Use cepillos suaves para el
cabello.
- Si tiene que usar secadora
de pelo, use la temperatura mínima.
- No utilice rizadores de pelo
(rulos o tubos) para arreglar su
cabello.
- No tiña su cabello ni se
haga permanente.
- Use el cabello corto porque
así lucirá más grueso y pesado.
Asimismo, esto facilitará el manejo de la caída del cabello, si es que
ocurre.
- Use un bloqueador solar,
sombrero, pañuelo o una peluca para
proteger su cuero cabelludo de los rayos del sol.
- Utilice una funda de
almohada de satín.
Algunas veces, es posible que sienta resequedad y picor en el cuero
cabelludo durante el tiempo que le está volviendo a crecer el pelo o
mientras esté calvo. El uso de un champú humectante y un acondicionador
para mantener el cuero cabelludo limpio puede ayudar a aliviar estas
molestias. Use cremas suaves o lociones en el cuero cabelludo según sea
necesario. Incluso un masaje suave en el cuero cabelludo le puede hacer
sentir más aliviado.
Después de la quimioterapia, es posible que surjan cambios en la
textura y abundancia de su pelo. Los tintes de pelo contienen químicos,
como el peroxido, que pueden causar daño al cabello. Aunque no existen
estudios que comprueben que el tinte de pelo causa daño al cabello
después de haberse administrado la quimioterapia, la mayoría de los
médicos les recomiendan a los pacientes que no usen los tintes hasta
que el cabello regrese a su estado normal. Esto puede tomar hasta seis
meses después del tratamiento.
¿Debo
cubrirme la cabeza?
Algunas personas que pierden todo o la mayor parte de su cabello optan
por usar turbantes, pañuelos, gorras o bien pelucas completas o
parciales. Otras personas dejan su cabeza al descubierto. También hay
quienes hacen lo uno y lo otro, dependiendo de si están en público o en
casa con amigos y familiares.
En caso de que usted opte por cubrir su cabeza con una peluca o un
postizo siga los consejos a continuación:
- Compre su peluca o postizo
antes de perder demasiado cabello, así
podrá igualar su color natural, textura y estilo.
- Usted puede comprarla en una
tienda especializada para pacientes
con cáncer.
- Empleado de ventas puede
venir a su casa para ayudarle.
- También puede hacer la
compra a través del catálogo tlc de
la Sociedad Americana del
Cáncer. Llame a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 para
más información.
- Si en lugar de comprar una
peluca completa o parcial, usted
prefiere pedirla prestada, llame a su Sociedad Americana del Cáncer o
al departamento de trabajo social de su hospital.
Recuerde que si necesita una peluca debido a un tratamiento de cáncer,
es un gasto deducible de los impuestos y puede ser cubierto, por lo
menos parcialmente, por su seguro médico. Asegúrese de revisar su
póliza y solicitar a su médico una prescripción escrita para una
"prótesis de cabello".
¿Qué debo
saber respecto al cansancio?
El cansancio es uno de los efectos secundarios más comunes de la
quimioterapia. Puede variar desde un ligero letargo hasta sentirse
completamente extenuado. El cansancio tiende a ser más intenso al
principio y al final de un ciclo de tratamiento. Al igual que la
mayoría de los efectos secundarios, desaparecerá una vez que haya
terminado la quimioterapia.
Las
técnicas para ayudar con el cansancio incluyen:
- Descanse mucho y tome
períodos de descanso durante el día.
- Hable con su médico o
enfermera sobre un programa regular de
ejercicio.
- Mantenga una alimentación
balanceada y tome muchos líquidos.
- Limite sus actividades:
Solamente haga lo que sea más importante
para usted.
- Solicite ayuda cuando la
necesite. Pida a familiares, amigos y
vecinos que le ayuden, por ejemplo a cuidar los niños, hacer las
compras, arreglar la casa o conducir el automóvil. Por ejemplo, los
vecinos pueden comprar algunos víveres para usted al hacer ellos sus
propias compras en la tienda.
- Cuando esté sentado o
acostado, levántese lentamente para evitar
el mareo.
Para más información sobre el cansancio asociado con el cáncer, por
favor, llame a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 o
visite nuestra página en Internet en www.cancer.org para buscar la
publicación "Cansancio asociado con el cáncer - Guías de tratamiento
para pacientes", de la Sociedad Americana del Cáncer y la NCCN.
¿Cómo
afectará la quimioterapia mi recuento de células sanguíneas?
La médula ósea produce tres importantes componentes de la sangre:
- Glóbulos rojos, los cuales
llevan el oxígeno a las células de
todo el cuerpo.
- Glóbulos blancos, los cuales
combaten las infecciones.
- Plaquetas, las cuales ayudan
a la coagulación de la sangre y
detienen el sangrado.
Durante los tratamientos de quimioterapia se destruyen algunas de las
células de la médula ósea, por lo que se producen pocas células
sanguíneas. Una disminución en los niveles de cualquiera de estas
células da como resultado la aparición de efectos secundarios
específicos.
Su médico revisará su recuento sanguíneo con frecuencia durante su
tratamiento y puede recetarle factores de crecimiento para ayudarle a
que su médula ósea produzca células sanguíneas nuevas.
Anemia
Cuando usted tiene muy pocos glóbulos rojos, los tejidos del organismo
no reciben oxígeno suficiente para desempeñar su función. A esta
condición se le llama anemia. Usted podría presentar los siguientes
síntomas:
- Cansancio.
- Mareos.
- Palidez.
- Tendencia a sentir frío.
- Dificultad para respirar.
Considere las sugerencias presentadas en la sección anterior para
combatir los síntomas de la anemia. Informe de cualquier síntoma a su
médico o enfermera. Su médico verificará su recuento de células
sanguíneas frecuentemente durante su tratamiento. Si su recuento de
glóbulos rojos baja demasiado, usted podría necesitar una transfusión
de sangre o tratamiento con un factor de crecimiento para estimular la
producción de glóbulos rojos de la médula ósea.
Infección
Tener un recuento bajo de glóbulos blancos, una condición llamada
leucopenia, disminuye la capacidad de su cuerpo de combatir
infecciones. Un tipo de glóbulo blanco, llamado neutrófilo, es
especialmente importante para combatir las infecciones. La escasez de
neutrófilos se conoce como neutropenia.
Las infecciones pueden comenzar en casi cualquier parte del cuerpo y
comienzan, con mayor frecuencia, en la boca, la piel, los pulmones, el
tracto urinario, el recto y los órganos reproductores.
Si su recuento de glóbulos blancos disminuye demasiado, su médico
podría posponer el tratamiento, disminuir la dosis de quimioterapia o
prescribir un tratamiento con un factor de crecimiento que estimule la
producción de glóbulos blancos en la médula ósea.
Técnicas
para prevenir las infecciones:
- Lávese las manos con
frecuencia durante el día, especialmente
antes de comer y después de ir al baño.
- Manténgase alejado de
personas que padezcan enfermedades
contagiosas tales como resfriados, influenza, sarampión o varicela.
- Evite estar en lugares donde
hay mucha gente.
- No se vacune contra nada sin
antes haber preguntado a su médico
si no hay inconveniente.
- No se acerque a personas que
han sido vacunados recientemente
contra varicela, viruela, o gripe. (Consulte con su médico sobre cuáles
vacunas son importantes y por cuanto tiempo debe evitarlas).
- Limpie suavemente, pero en
su totalidad, el área rectal después
de cada evacuación. Consulte a su médico o enfermera en caso de notar
irritación en esa zona o si aparecen hemorroides. Además, consulte a su
médico antes de usar enemas o supositorios.
- No corte ni rasgue la
cutícula de sus uñas.
- Tenga cuidado de no cortarse
o pincharse al usar tijeras, agujas
o cuchillos.
- Use una máquina de afeitar
eléctrica en lugar de una navaja, para
prevenir cortadas en la piel.
- Use un cepillo de dientes
extra suave para no lastimar sus encías.
- No apriete ni rasque los
barros en la piel.
- Báñese con agua tibia (no
caliente) en la bañera (tina), en la
ducha (regadera) o con una esponja todos los días. Seque su piel
suavemente, sin frotar.
- Use loción o aceite para
suavizar y sanar su piel si se torna
seca y agrietada.
- Limpie inmediatamente las
cortaduras y raspaduras con agua tibia,
jabón y un antiséptico.
- Use guantes protectores
cuando trabaje en el jardín o para
limpiar lo que ensucien los animales y otros, especialmente los niños
pequeños.
Aun cuando usted sea extremadamente cuidadoso, su organismo puede no
estar en condiciones de combatir infecciones cuando baja su recuento de
glóbulos blancos. Esté atento a los signos y síntomas que pudieran
indicar que tiene una infección y revise su propio cuerpo con
regularidad para detectar estos signos, poniendo especial atención a
sus ojos, nariz, boca y a la región genital y rectal.
Los síntomas de infección incluyen:
- Fiebre de 100.5° F (38°C) o
mayor.
- Escalofríos.
- Sudor.
- Excremento blando o aguado
(esto también puede ser un efecto
secundario de la quimioterapia).
- Sensación de ardor al orinar.
- Tos fuerte o irritación de
garganta.
- Secreción o picazón vaginal
inusitada.
- Enrojecimiento, hinchazón o
molestia, especialmente alrededor de
una herida, en una llaga, barro o en el sitio del catéter intravenoso o
del dispositivo de acceso vascular.
- Dolor abdominal.
Informe inmediatamente a su médico sobre cualquier signo de infección.
Si usted tiene fiebre, no use aspirina, acetaminofén o cualquier otro
medicamento para bajar su temperatura sin haber hablado antes con su
médico.
Problemas
de sangrado o coágulos
Los medicamentos quimioterapéuticos pueden afectar la capacidad de la
médula ósea de producir plaquetas, las células de la sangre que ayudan
a detener el sangrado obstruyendo los vasos sanguíneos y ayudando a que
la sangre coagule. Si su sangre no tiene suficientes plaquetas, puede
sangrar o crear moretones más fácilmente, aun con la menor lesión.
Informe de estos signos a su médico:
- Moretones inesperados.
- Pequeñas manchas rojas
debajo de la piel.
- Color rojizo o rosado en la
orina.
- Desechos fecales de color
negro o con sangre.
- Cualquier sangrado de las
encías o la nariz.
- Dolores de cabeza intensos.
- Mareos.
- Debilidad en aumento.
- Dolor en las articulaciones
y músculos.
Su médico revisará frecuentemente su recuento de plaquetas durante su
tratamiento. En caso de una baja severa usted pudiera necesitar una
transfusión de plaquetas.
Técnicas
para evitar problemas si su recuento de plaquetas es bajo:
- No tome ninguna medicina sin
antes hablar con su médico o
enfermera. Esto incluye aspirinas, pastillas sin aspirina para el
dolor, incluyendo el acetaminofén, ibuprofeno y cualquier otro
medicamento que puede usted comprar sin una receta médica. Algunos de
estos medicamentos pueden debilitar las plaquetas y empeorar los
problemas de sangrado.
- No tome bebidas alcohólicas
a menos que su médico lo autorice.
- Use un cepillo muy suave
para limpiar sus dientes.
- Si tiene gotereo nasal,
limpie su nariz sonándose suavemente con
un pañuelo suave.
- Tenga cuidado de no cortarse
ni pincharse al usar tijeras,
agujas, cuchillos o herramientas.
- Tenga cuidado de no quemarse
al planchar o cocinar. Use un guante
acojinado al meter o sacar algo del horno.
- Evite deportes de contacto y
otras actividades que pudieran
originar una lesión.
- Use una máquina de afeitar
eléctrica en lugar de una navaja de
afeitar.
¿Qué debo
hacer en caso de diarrea?
Cuando la quimioterapia afecta las células de la pared interna del
intestino, el resultado puede ser diarrea. Si usted padece de diarrea
continua por más de 24 horas, o si tiene dolor y calambre o retortijón,
llame a su médico. En casos graves el médico puede recetar un
medicamento antidiarréico, pero no tome ninguna medicina de mostrador
sin consultar antes a su médico.
Técnicas
para ayudar a controlar la diarrea:
- Coma pequeñas cantidades de
alimento, pero más seguido.
- Evite el café, el té, el
alcohol y los dulces.
- Evite los alimentos con un
alto contenido de fibra, los cuales
pueden producir diarrea y retortijón.
- Entre los alimentos con un
alto contenido de fibra se encuentran
los panes y cereales de grano entero, los vegetales crudos, los
frijoles, las nueces, las semillas, las palomitas de maíz (popcorn) y
las frutas frescas o secas. En lugar de éstos, coma alimentos bajos en
fibra, tales como pan blanco, arroz blanco o fideos, cereales cremosos,
plátanos maduros, frutas cocidas o enlatadas sin cáscara, requesón
(queso fresco), yogur, huevos, puré de papas o papa al horno sin
cáscara, puré de verduras, pollo o pavo sin piel y pescado.
- No coma alimentos fritos,
grasosos o condimentados.
- Evite la leche y los
productos lácteos si éstos empeoran su
diarrea.
- A menos que su médico
indique lo contrario, coma más alimentos
ricos en potasio, tales como bananos (plátanos), naranjas, papas y
néctar de durazno (melocotón) y chabacano (albaricoque).
- Tome muchos líquidos para
reemplazar los que ha perdido con la
diarrea; los mejores son los líquidos ligeros, claros, tales como el
jugo de manzana, el agua, el té ligero, los caldos claros o el refresco
de jengibre (ginger ale). Tome los líquidos despacio y asegúrese de que
los líquidos están a temperatura ambiente. Si son bebidas gaseosas,
deje que pierdan el gas antes de tomarlas.
Si su diarrea es intensa (si ocurre de siete a ocho veces en 24 horas),
avise enseguida a su médico. Pregunte si debe probar una dieta de
líquidos claros para dejar descansar el intestino.
Conforme vaya sintiéndose mejor, agregue gradualmente los alimentos con
poca fibra. Una dieta de líquidos claros no proporciona todos los
elementos nutritivos que usted necesita, así que no la siga por más de
tres o cuatro días. Si su diarrea continúa, es posible que necesite
líquidos por vía intravenosa para reemplazar el agua y los elementos
nutritivos que ha perdido.
¿Es común
el estreñimiento?
Algunas personas padecen de estreñimiento a causa de la quimioterapia.
Otros pueden padecerlo porque son menos activos o se alimentan menos
que de costumbre o porque están tomando ciertos medicamentos contra el
dolor.
Informe a su médico si no ha evacuado en dos días o más. Puede ser
necesario que tome un laxante o un suavizador de excremento, o bien un
enema, pero no utilice estos remedios a menos que lo haya consultado
con su médico, especialmente si sus glóbulos blancos o plaquetas están
bajos.
Las
técnicas para lidiar con el estreñimiento incluyen:
- Tome muchos líquidos para
ayudar a suavizar sus evacuaciones. Los
líquidos tibios y calientes funcionan especialmente bien.
- Coma alimentos con un alto
contenido de fibra. Entre éstos se
encuentran el salvado, los panes y cereales de trigo integral,
vegetales crudos o cocidos, frutas frescas y secas, nueces y palomitas
de maíz.
Haga algo de ejercicio. Simplemente salir a caminar puede ayudarle lo
mismo que un programa de ejercicios estructurado. Asegúrese de hablar
con su médico antes de aumentar su actividad física.
¿Y qué
sobre la alimentación y el aumento de peso?
Algunas personas, usualmente mujeres, aumentan de peso durante la
quimioterapia. Aunque las razones no están claras, el aumento de peso
puede estar relacionado con los deseos intensos de comer que se
desarrollan a pesar de las náuseas. El aumento promedio de peso en las
mujeres es de siete libras.
Ya sea que presente o no aumento de peso, una buena nutrición es
extremadamente importante durante el tratamiento. Las personas que
comen bien pueden lidiar mejor con los efectos secundarios y combatir
más fácilmente las infecciones. Además, sus cuerpos pueden reconstruir
los tejidos saludables con más rapidez.
Alimentarse bien durante la quimioterapia significa optar por una dieta
balanceada que contenga todos los nutrientes que su cuerpo necesita,
incluyendo alimentos de cada uno de los siguientes grupos: frutas y
vegetales, aves, pescado, y carne; cereales y panes; y productos
lácteos. Además, usted debe consumir suficientes calorías para mantener
su peso, con más importancia, suficientes proteínas para fortalecer y
reparar la piel, el cabello, los músculos y los órganos.
Es posible que usted también necesite consumir cantidades de líquido
adicionales para proteger su vejiga y riñones durante su tratamiento.
¿Qué pasa
si no siento ganas de comer?
Puede haber días cuando usted no pueda comer nada debido a las náuseas
o a problemas en la boca y en la garganta. También puede perder el
apetito si siente depresión o cansancio.
Cuando el problema sea la falta de apetito, tome en consideración las
siguientes sugerencias:
- Ingiera comidas pequeñas o
meriendas siempre que lo desee. No
tiene que comer tres comidas completas todos los días.
- Trate de que la alimentación
sea variada y pruebe nuevos
alimentos y recetas.
- Cuando pueda, camine un poco
antes de las comidas; esto puede
estimular su apetito.
- Trate de cambiar su rutina a
la hora de comer. Por ejemplo, tome
sus alimentos a la luz de las velas o en un lugar diferente.
- Coma con amigos o
familiares. Si come usted solo, escuche el
radio o vea televisión.
- Si vive solo, haga un
arreglo con el programa "Meals on Wheels" o
un programa similar que le traiga la comida a su casa. Pregunte a su
médico, a su enfermera o en la oficina local de la Sociedad Americana
del Cáncer sobre estos servicios en su comunidad.
¿Puedo
tomar bebidas alcohólicas?
Tomar cantidades pequeñas de alcohol puede ayudarle a relajarse y a
aumentar su apetito. Por otra parte, el alcohol puede interferir con
algunos medicamentos reduciendo su eficacia o empeorando los efectos
secundarios. Asegúrese de preguntarle a su médico si está bien que
usted tome cerveza, vino u otras bebidas alcohólicas.
¿Debo
tomar vitaminas o suplementos minerales?
No existe contestación única para esta pregunta, pero una cosa sí está
clara: Ninguna dieta o plan de alimentación puede "curar" el cáncer.
Tomar vitaminas y suplementos minerales jamás deberá ser considerado
como substituto de atención médica. Usted no debe tomar ningún
suplemento sin el conocimiento y consentimiento de su médico.
¿Qué debo
hacer si se presentan problemas en la boca, las encías y la
garganta?
El buen cuidado de la boca es importante durante el tratamiento de
cáncer. Los medicamentos quimioterapéuticos pueden causar llagas en la
boca y en la garganta, así como sequedad, irritación o sangrado. Las
llagas en la boca no sólo causan dolor, sino que también pueden
infectarse por muchos de los gérmenes que normalmente habitan en la
boca. Las infecciones pueden ser difíciles de combatir durante la
quimioterapia y pueden ocasionar problemas graves. Es importante tomar
todas las medidas posibles para prevenirlas.
A continuación se presentan algunas sugerencias para mantener sanas su
boca, encías y garganta:
- Visite a su dentista antes
de empezar la quimioterapia, para
hacerse una limpieza y arreglar cualquier carie, absceso, encías
enfermas o dentaduras mal ajustadas que pudiera tener.
- Pregúntele a su dentista
sobre la mejor manera de cepillar y
pasar el hilo dental entre sus dientes durante la quimioterapia.
- Además, pregunte acerca de
un enjuague de fluoruro o gel para
prevenir las caries, ya que la quimioterapia puede ocasionar que usted
tenga más caries.
- Cepille suavemente sus
dientes y encías después de cada comida,
usando un cepillo de dientes extra suave y cepillando suavemente; si
cepilla sus dientes con fuerza, se puede dañar el tejido blando de la
boca.
- Pídale a su dentista que le
sugiera un tipo especial de cepillo,
hilo dental y pasta de dientes si sus encías son muy sensibles.
- Enjuague bien su cepillo de
dientes después de usarlo y guárdelo
en un lugar seco.
- Evite el uso de enjuagues
bucales de tipo comercial porque
generalmente contienen una gran cantidad de sal o alcohol que causa
irritación. En lugar de esto, pregúntele a su médico o enfermera acerca
de un enjuague suave o un enjuague con antibióticos para ayudar a
prevenir infecciones en la boca.
Si presenta llagas en la boca (estomatitis), comuníquese con su médico
o enfermera ya que podría necesitar tratamiento médico. Si las llagas
son dolorosas o le impiden comer, haga lo siguiente:
- Pregúntele a su médico si
hay algo que pueda aplicar directamente
en las llagas y si puede recetarle medicina para aliviar el
dolor.
- Coma alimentos fríos o a
temperatura ambiente. Los alimentos
calientes o tibios pueden irritar la boca y la garganta sensible.
- Elija alimentos suaves y
relajantes tales como helados,
malteadas, alimentos para bebé, frutas suaves (bananos y puré de
manzana), puré de papas, cereales cocidos, huevos tibios o revueltos,
requesón (queso fresco), macarrones con queso, natillas (flanes),
pudines y gelatinas. También puede poner alimentos cocidos en una
licuadora para hacerlos puré, haciendo más fácil su ingestión.
- Evite los alimentos
irritantes y ácidos, tales como los tomates,
las frutas y los jugos cítricos (naranja, toronja y limón); los
alimentos salados o condimentados; y los alimentos ásperos o secos,
tales como los vegetales crudos, la granola y el pan tostado.
Si le molesta la sequedad de la boca o ésta le impide comer con
comodidad, trate lo siguiente:
- Pregúntele a su médico si
deberá usar un producto de saliva
artificial para humedecer la boca.
- Tome muchos líquidos.
- Chupe trocitos de hielo,
paletas heladas o caramelos duros sin
azúcar.
- Mastique chicle sin azúcar.
- Humedezca los alimentos
secos con mantequilla, margarina, salsas
o caldo.
- Moje los alimentos secos y
crujientes en líquidos ligeros.
- Coma alimentos suaves y en
forma de puré.
- Utilice bálsamo para los
labios si éstos se tornan secos.
¿Afectará
la quimioterapia mis nervios y músculos?
Algunos medicamentos de quimioterapia pueden producir neuropatía
periférica, un padecimiento que causa hormigueo o picazón, ardor,
debilidad o entumecimiento en las manos y los pies.
Usted pudiera sentir los siguientes síntomas relacionados con los
nervios:
- Pérdida del equilibrio.
- Torpeza en los movimientos.
- Dificultad para levantar
objetos y para abrocharse la ropa.
- Dificultad para caminar.
- Dolor en las quijadas.
- Pérdida de la audición.
- Dolor de estómago.
- Estreñimiento.
Además de afectar los nervios, ciertos medicamentos quimioterapéuticos
también pueden afectar los músculos volviéndolos débiles, cansados o
adoloridos.
Los efectos en los nervios y en los músculos causan frustración y, en
la mayoría de los casos, no son graves si se detectan a tiempo. Por lo
general son temporales y mejorarán con el tiempo. Sin embargo, quizá su
médico recomiende suspender la quimioterapia temporalmente, por lo que
usted debe informar de inmediato si aparecen síntomas en los nervios o
en los músculos.
Las precauciones y el sentido común pueden ayudarle a sobrellevar
problemas con los nervios y los músculos. Siga los consejos siguientes:
Si siente los dedos entumidos, por ejemplo, tenga mucho cuidado al
manejar objetos puntiagudos, calientes o que de alguna otra manera
puedan representar un peligro.
Si su equilibrio ha sido afectado, muévase con mucho cuidado, utilice
los pasamanos en las escaleras y coloque una alfombrita (tapete) de
baño en la bañera (tina) o en la ducha (regadera).
¿Se verán
afectadas mis uñas y mi piel?
Usted podría presentar problemas menores en la piel durante el
tratamiento, incluyendo enrojecimiento, picazón, peladuras, sequedad y
acné.
Usted mismo puede atender casi todos estos problemas si emplea las
técnicas siguientes:
- Si presenta acné, trate de
mantener siempre su rostro limpio y
seco.
- En caso de picazón utilice
almidón de maíz (maicena).
- Para evitar la sequedad,
báñese rápidamente bajo la ducha
(regadera) con agua tibia en lugar de darse un baño caliente y
prolongado en la bañera (tina).
- Aplique crema o loción
cuando su piel esté todavía húmeda.
- Evite perfumes, agua de
colonia o loción para después de
afeitarse, ya que estos productos frecuentemente contienen alcohol, lo
que puede resecar la piel.
Ciertos medicamentos quimioterapéuticos, cuando se aplican
intravenosamente, pueden obscurecer la piel a lo largo de la vena. Esta
decoloración por lo general desaparece unos cuantos meses después de
haber terminado el tratamiento.
La mayor parte de los problemas de piel no son graves, pero algunos
necesitarán atención inmediata. Por ejemplo, ciertos medicamentos
administrados por vía intravenosa pueden causar graves daños
permanentes en los tejidos si se filtran fuera de la vena. Avise
inmediatamente a su médico o enfermera si siente ardor o dolor cuando
le están administrando los medicamentos por vía intravenosa. La
aparición de estos síntomas no siempre significa que existe un
problema, pero siempre deben revisarse de inmediato.
Infórmele enseguida a su médico o enfermera en caso de presentar
picazón repentina o intensa, si aparece alguna erupción o urticaria o
si tiene problemas al respirar (jadeo). Estos síntomas pueden
significar que usted tiene una reacción alérgica que requiere atención
inmediata.
Algunos medicamentos quimioterapéuticos pueden tornarle más sensible al
sol. Consulte a su médico o enfermera sobre el uso de un bloqueador
solar. Puede ser necesario que usted evite totalmente la luz directa
del sol. Use camisas de algodón de manga larga, sombreros y pantalones
para protegerse del sol.
Sus uñas pueden tornarse oscuras, quebradizas o agrietadas, o pueden
presentar líneas verticales o bandas. Proteja sus uñas usando guantes
para lavar trastes, trabajar en el jardín o en cualquier otro lugar de
la casa. Algunos productos de mostrador pueden servir para reforzar sus
uñas, pero pueden causar irritación.
Si los problemas de la piel y las uñas no se resuelven con los cuidados
anteriores, consulte a su médico. Asegúrese de informarle si tiene
enrojecimiento, dolor o cambios alrededor de sus cutículas.
¿Qué es
hipersensibilización a la radiación?
Si usted ya ha recibido terapia de radiación, su piel puede contraer
"hipersensibilización a la radiación". Durante, o poco después de la
administración de ciertos medicamentos quimioterapéuticos, el área de
la piel que ha recibido radiación se torna rojiza, variando en
intensidad de color desde muy ligera hasta muy intensa y puede haber
picazón o ardor. Esta reacción puede durar horas o aun días.
Usted puede mitigar la picazón y el ardor aplicando compresas frías
húmedas sobre la superficie afectada, pero informe a su médico o
enfermera sobre cualquier irritación o cambios en la piel. La piel que
ha recibido radiación debe ser protegida del sol.
¿Se verán
afectados mis riñones o vejiga?
Algunos medicamentos quimioterapéuticos pueden irritar la vejiga o
causar daño temporal o permanente en los riñones. Pueden causar cambios
en el color de su orina (naranja, rojo o amarillo) o darle un fuerte
olor a medicina. Durante un corto tiempo también pueden afectar el
color y el olor del semen.
Pregúntele a su médico si los medicamentos quimioterapéuticos en su
caso se encuentran entre los que causan estos efectos, e informe a su
médico sobre cualquier síntoma que pudiera indicar un problema.
Los signos que hay que vigilar incluyen:
- Dolor y ardor al orinar.
- Orinar con frecuencia.
- Sensación de tener que
orinar inmediatamente.
- Orina de color rojizo o con
sangre (algunos medicamentos de
quimioterapia cambiarán el color de su orina. Infórmele a su médico o
enfermera si esto ocurre).
- Fiebre.
- Escalofríos.
Tome muchos líquidos para asegurarse de que haya buen flujo de orina y
ayudar a prevenir problemas. El agua, los jugos, el café, el té, la
sopa, los refrescos, el caldo, el helado, las paletas heladas y las
gelatinas se consideran líquidos.
¿Cuándo
debo llamar a mi médico?
Probablemente usted está más familiarizado con su cuerpo de lo que
nunca antes en toda su vida. Usted se da cuenta de cualquier cambio
físico e irregularidad. No subestime sus síntomas físicos.
Aunque algunos efectos secundarios son pasajeros y menores, hay otros
que señalan problemas potenciales graves. Usted no deberá ser el juez.
Avise inmediatamente a su médico si se presentan los siguientes
síntomas durante su tratamiento de quimioterapia:
- Fiebre de 100.5° F (38°C) o
mayor.
- Sangrado o moretones sin
motivo.
- Erupción o reacción
alérgica, como hinchazón, picazón severa o
respiración con silbido.
- Escalofrío intenso.
- Dolor o irritación en el
área donde se inyectó la quimioterapia o
se colocó el catéter.
- Un dolor extraño, incluyendo
dolores de cabeza intensos.
- Dificultad para respirar.
- Diarrea o vómitos
prolongados.
- Sangre en el excremento o en
la orina.
¿Se verán
afectadas mi función sexual y mi fertilidad?
La quimioterapia puede afectar, pero no siempre, los órganos sexuales y
su funcionamiento. Los posibles efectos secundarios dependerán de los
medicamentos utilizados y de su edad, así como de su estado general de
salud.
Hombres
Los medicamentos de la quimioterapia pueden disminuir el número de
espermatozoides, reducir su capacidad de movimiento o causar otras
anormalidades. Estos cambios pueden resultar en esterilidad temporal o
permanente. La esterilidad afecta la capacidad de un hombre para
engendrar hijos, pero no afecta su capacidad para realizar el acto
sexual.
Debido a que puede ocurrir la esterilidad permanente, es importante
discutir este punto con su médico antes de empezar su quimioterapia.
Usted podría pensar en la conveniencia de almacenar sus espermatozoides
para uso futuro.
Los hombres en tratamiento de quimioterapia deberán usar métodos
efectivos para el control de la natalidad con sus parejas mientras dura
el tratamiento, debido a los efectos dañinos de los medicamentos de
quimioterapia sobre los cromosomas de los espermatozoides. Pregúntele a
su médico cuándo puede dejar de usar dichos métodos de control para
este propósito.
Mujeres
La quimioterapia puede dañar los ovarios y reducir la cantidad de
hormonas que producen. Como resultado, usted podría presentar estos
efectos secundarios:
- Sus períodos menstruales se
pueden tornar irregulares o
suspenderse totalmente mientras dura el tratamiento de quimioterapia.
- Usted pudiera presentar
síntomas parecidos a los de la
menopausia, tales como sofocos repentinos de calor, picazón, ardor o
sequedad de los tejidos de la vagina. Estos cambios en los tejidos
pueden hacer que el acto sexual sea incómodo, pero los síntomas por lo
general pueden ser aliviados usando un lubricante vaginal a base de
agua.
- Es posible que usted se
torne más propensa a contraer infecciones
vaginales. Para ayudar a prevenir la infección, evite el uso de
lubricantes a base de aceite, tales como la vaselina, use ropa interior
de algodón y pantimedias con forro de algodón con ventilación; no use
pantalones largos o cortos ajustados. Su médico también puede recetar
una crema o supositorio vaginal para reducir las probabilidades de
infección, pero si ésta ocurre, deberá ser tratada de inmediato.
- Usted pudiera quedar estéril
(incapacidad para quedar
embarazada). El hecho de que ocurra la esterilidad y por cuánto tiempo
depende de muchos factores, incluyendo el tipo de medicamento, la dosis
administrada y su edad.
Embarazo y
quimioterapia
Aun cuando es posible el embarazo durante la quimioterapia, no es
aconsejable porque algunos medicamentos pueden causar defectos de
nacimiento. Los médicos aconsejan a las mujeres en edad de tener hijos,
desde la adolescencia hasta el final de la menopausia, usar métodos
para el control de la natalidad durante todo el tiempo que dure su
tratamiento. Si una mujer ya está embarazada cuando se detecta el
cáncer, puede que sea posible retrasar la quimioterapia hasta después
de que nazca el bebé. Si una mujer necesita el tratamiento antes, el
médico puede sugerir empezar la quimioterapia después de la doceava
semana de embarazo, cuando el feto ha sobrepasado la etapa de mayor
riesgo. En algunos casos podría considerarse el aborto.
Si usted y su pareja están considerando un embarazo después de terminar
con la quimioterapia, hable con su médico sobre este asunto.
¿Se verá
afectada mi sexualidad?
Algunas personas se sienten más cercanas que nunca a sus parejas y
aumentan el deseo de actividad sexual. Otras no experimentan ningún
cambio, o muy poco, en lo que respecta al deseo sexual y nivel de
energía. Sin embargo, otras personas sienten que su interés en las
relaciones sexuales disminuye debido al estrés físico y emocional de
tener cáncer y recibir tratamientos de quimioterapia.
Estas presiones pueden incluir:
- Preocupación acerca de los
cambios en su apariencia física.
- Ansiedad por la salud, la
familia o las finanzas.
- Efectos secundarios,
incluidos el cansancio y los cambios
hormonales.
Las preocupaciones o temores de uno de los miembros de la pareja pueden
afectar también las relaciones sexuales. A algunos puede preocuparles
que la intimidad física pueda hacerle daño a la persona con cáncer;
otros pueden temer "contagiarse" de cáncer o que les afecten los
medicamentos.
Usted y su pareja pueden aclarar muchos de estos malos entendimientos
hablando con su médico, enfermera u otro consejero que pueda
proporcionarles la información y tranquilidad que usted necesita sobre
sus preocupaciones sexuales.
Usted y su pareja también deberán de tratar de compartir sus
sentimientos mutuamente. Si es difícil para ustedes hablar de sexo,
cáncer, o ambos, pueden hablar con un consejero que pueda ayudarles a
comunicarse de una manera más abierta.
Si usted se sentía a gusto y disfrutaba de sus relaciones sexuales
antes de empezar el tratamiento, existen posibilidades de que seguirá
sintiendo placer en sus relaciones sexuales durante el tiempo que dure
su tratamiento. Sin embargo, puede ser que descubra que la intimidad
toma un nuevo significado y características. El abrazarse, tocarse y
acariciarse puede convertirse en algo más importante que el acto sexual
en sí, mientras que el acto sexual se puede tornar menos importante.
Para más información, por favor remítase a los documentos "La
sexualidad y el cáncer: para la mujer y su pareja" y "La sexualidad y
el cáncer: para el hombre y su pareja".
¿Qué puede
ocurrir con mi memoria y pensamiento?
Se ha demostrado en investigaciones recientes que la quimioterapia
también puede afectar las funciones del cerebro relacionadas con el
pensamiento conocidas como funcionamiento cognitivo, y que el efecto
puede durar hasta diez años después del tratamiento. Esto le ocurre a
una pequeña cantidad de pacientes y a menudo es peor cuando se
administran grandes dosis de agentes quimioterapéuticos. Algunas de las
funciones cerebrales afectadas son la concentración, la memoria, la
comprensión y el razonamiento. Los cambios que se descubrieron en los
pacientes eran muy sutiles, pero las personas que tienen problemas sí
notan la diferencia en su pensamiento.
Los pacientes que han recibido quimioterapia y que tienen deterioro
cognitivo le llaman a esta experiencia "chemo-brain" ("quimio-cerebro")
o "chemo-fog" ("quimio-neblina"). Los investigadores no conocen con
certeza la razón por la cual la quimioterapia afecta al cerebro de este
modo ni exactamente qué cantidad de quimioterapia (o qué combinaciones)
causa el problema.
Actualmente los investigadores están estudiando el problema para
obtener más información para ayudar a prevenir y tratar el deterioro
cognitivo en los pacientes que reciben quimioterapia. Simplemente estar
conscientes de que pueden ocurrir problemas con el pensamiento puede
ayudar a los pacientes y sus familiares a sentir menos aislamiento y
soledad.
Si usted presentan problemas del pensamiento que interfieran con su
vida diaria existen ejercicios y programas, así como tratamientos, de
recapacitación de memoria que pueden ayudarles a retener o mejorar su
memoria y sus destrezas de solución de problemas. Además,
puede
aprender estrategias que pueden ayudarle a lidiar con la pérdida del
funcionamiento cognitivo. Pregúntale a su médico si le puede recomendar
un profesional de la salud que le pueda ayudar con este asunto.
¿Cuáles
efectos emocionales puedo esperar?
La quimioterapia puede acarrear grandes cambios a su vida. Puede
afectar su estado general de salud, amenazar su sensación de bienestar,
interrumpir su rutina diaria e imponer una carga en sus relaciones con
los demás. Es normal y comprensible que usted y sus familiares sientan
tristeza, ansiedad, enojo o depresión.
Existen maneras de lidiar con estos "efectos secundarios" emocionales,
así como hay maneras de sobrellevar los efectos secundarios físicos de
la quimioterapia.
Usted puede obtener apoyo de varias fuentes. A continuación se
mencionan algunas de las más importantes:
Médicos y
enfermeras
Si usted tiene preguntas o le preocupa algo acerca de su tratamiento
contra el cáncer, hable con los miembros del equipo médico que atiende
su caso.
Consejeros
profesionales
Los consejeros pueden ayudarle a expresar, entender y lidiar con las
emociones que un tratamiento de cáncer puede causar. Dependiendo de sus
preferencias y necesidades, usted puede hablar con un psiquiatra, un
psicólogo, una trabajadora social, un terapeuta sexual o un miembro del
clero.
Amigos y
familiares
Hablar con los amigos y familiares puede ayudarle a sentirse mejor. Con
frecuencia, ellos pueden consolarle y tranquilizarle como nadie más
puede hacerlo. Sin embargo, tal vez sea usted quien tenga que dar el
primer paso para entablar comunicación.
Mucha gente no entiende lo que es el cáncer y se apartan de usted
porque sienten temor de la enfermedad que usted padece. A otros les
preocupa que usted se vaya a molestar por algún comentario impropio.
Usted puede ayudar a desvanecer estos temores hablando abiertamente de
su enfermedad, de su tratamiento, de sus necesidades y de sus
sentimientos, corrigiendo de esta manera las ideas equivocadas. También
puede hacerle saber a la gente que no hay nada que sea "lo correcto"
para decir. Una vez que la gente sepa que puede hablar con usted
sinceramente, pueden sentirse más dispuestos a expresarse abiertamente.
Grupos de
apoyo
Los grupos de apoyo están integrados por personas que están pasando por
la misma experiencia que usted. Muchas personas con cáncer se dan
cuenta de que pueden compartir sus pensamientos y sentimientos con los
miembros del grupo, mejor que con nadie más. Los grupos de apoyo sirven
también como una fuente importante de información práctica sobre cómo
vivir con el cáncer.
También puede encontrar apoyo en los programas "uno a uno" en los que
le ponen en contacto con una persona de su misma edad, sexo, tipo de
cáncer, etc. Usted puede hablar por teléfono con esta persona o ponerse
de acuerdo para visitarse.
Las fuentes de información sobre los programas de apoyo incluyen:
- El departamento de trabajo
social de su hospital.
- Su oficina local de la
Sociedad Americana del Cáncer o nuestra
línea telefónica 1-800-227-2345.
Técnicas
para sobrellevar la vida diaria
A continuación presentamos algunas sugerencias para ayudarle durante su
tratamiento de quimioterapia:
- Trate de pensar en los
objetivos de su tratamiento. Esto le
ayudará a mantener una actitud positiva en los días cuando las cosas se
tornen difíciles.
- Recuerde que comer bien es
muy importante. Su cuerpo necesita
alimentos para reconstruir los tejidos y recobrar las fuerzas.
- Infórmese de todo lo que
desea saber acerca de su enfermedad y su
tratamiento. Esto puede disminuir el miedo hacia lo desconocido y
aumentar su sensación de control.
- Lleve un diario mientras
esté bajo tratamiento. Un registro de
sus actividades y pensamientos puede ayudarle a entender sus
sentimientos conforme avanza el tratamiento y resaltar las preguntas
que necesita hacerle a su médico o enfermera. Usted también puede usar
su diario para llevar registro de los efectos secundarios. Esto le
ayudará a discutirlos con su médico o enfermera. También puede usar su
diario para registrar las medidas que va tomando para sobrellevar los
efectos secundarios y qué tan bien le funcionan. De esta manera usted
sabrá cuáles métodos han funcionado mejor para usted, en caso de que se
repitan los mismos efectos secundarios.
- No sea demasiado exigente
consigo mismo. Puede ser que usted no
tenga la misma energía de siempre, así que trate de descansar lo más
que pueda, deje los pequeños detalles a un lado y haga solamente lo que
sea más importante para usted.
- Pruebe nuevos pasatiempos y
aprenda nuevas destrezas.
- Si su médico lo aprueba,
haga ejercicio si puede. Haciendo uso de
su cuerpo puede sentirse mejor consigo mismo, y le ayuda a liberarse de
la tensión o del enojo y a aumentar su apetito.
Cómo
aliviar el estrés y relajarse
Existen varias técnicas simples que pueden ayudarle a hacerle frente al
estrés y ayudarle a relajarse. Pruebe algunos de estos métodos hasta
encontrar el que funcione mejor para usted. Puede consultar a su médico
antes de emplear estas técnicas, especialmente si tiene problemas
pulmonares.
Contraer y
relajar los músculos
- Acuéstese en un cuarto
tranquilo.
- Respire despacio y profundo.
- Al aspirar el aire contraiga
un músculo en particular o un grupo
de músculos; por ejemplo, apriete los dientes o endurezca los brazos o
las piernas.
- Mantenga tensos los músculos
por un par de segundos mientras
sostiene la respiración.
- Entonces exhale, aflojando
la tensión y dejando que su cuerpo se
relaje totalmente.
- Repita el proceso con otro
músculo o grupo de músculos.
Una variación de esta técnica, llamada "relajación progresiva",
funciona de abajo, desde los dedos de los pies, hacia arriba por todo
el cuerpo. Ponga en tensión, y luego relaje todos los músculos de una
pierna. Haga lo mismo con la otra pierna y así sucesivamente subiendo
por todo el cuerpo, poniendo en tensión y luego relajando cada músculo
o grupo de músculos, incluyendo los de su cuello y cara. Recuerde
sostener la respiración mientras pone en tensión los músculos y exhalar
al aflojar la tensión.
Respiración
rítmica
- Tome una posición cómoda y
relaje todos sus músculos.
- Cierre los ojos o enfóquese
en un objeto distante, si es que
prefiere mantenerlos abiertos.
- Inhale y exhale lenta y
cómodamente a través de la nariz. Si lo
desea, mantenga un ritmo constante diciéndose a sí mismo: "¡Adentro,
uno dos; afuera, uno dos!"
- Siéntase relajado y fláccido
cada vez que expire el aire.
- Puede continuar esta técnica
por unos cuantos segundos o hasta
por diez minutos.
Biorretroalimentación
Con una capacitación adecuada usted puede controlar algunas funciones
de su organismo tales como la frecuencia cardiaca, la presión arterial
o la tensión muscular. Una máquina detectará y le avisará a usted
cuando su cuerpo muestre signos de tensión. Esta máquina también le
informará cuando su organismo esté relajado. Eventualmente, usted podrá
controlar las respuestas de relajación sin depender del aviso de la
máquina. Su médico o enfermera pueden recomendarle a alguien con
experiencia que pueda enseñarle a la biorretroalimentación.
Imágenes
mentales
- Cierre los ojos, respire
lentamente y siéntase relajado.
- Imagine una pelota de
energía curativa, tal vez una luz blanca
formándose en alguna parte de su cuerpo.
- Cuando usted vea la pelota
de energía, inhale lentamente y sople
hacia la bola dirigiéndola a cualquier parte del cuerpo en donde sienta
dolor, tensión o molestia, por ejemplo, náuseas. Cuando usted exhale
imagínese que el aire aleja a la pelota de su cuerpo, llevándose las
sensaciones dolorosas o molestas (asegúrese de respirar normalmente,
sin soplar).
- Siga viendo la pelota
acercándola y alejándola de usted cada vez
que inhala y exhala. Usted puede ver cómo la pelota va aumentando de
tamaño conforme se lleva más y más tensión y molestia.
Visualización
La visualización es similar a las imágenes mentales. Con la
visualización usted crea una escena interior que representa su lucha
contra el cáncer. Usted podría visualizar misiles destruyendo las
células cancerosas en su cuerpo o caballeros con armadura combatiendo
con las células.
Hipnosis
La hipnosis le pone a usted como si estuviera en trance y esto puede
ayudarle a reducir la molestia o ansiedad. Usted puede ser hipnotizado
por una persona calificada, o puede aprender a hipnotizarse a sí mismo.
Si le interesa saber más acerca de esto, solicítele a su médico o a su
enfermera que le refieran con alguien capacitado en esta técnica.
Distracción
Trate de disipar sus preocupaciones o molestias viendo televisión,
escuchando el radio, leyendo, yendo al cine o haciendo trabajos
manuales, como bordado, rompecabezas, armando modelos o pintando. Usted
se sorprenderá de ver cuán cómodamente pasa el tiempo.
¿Cómo pago
mi quimioterapia?
El costo de la quimioterapia varía de acuerdo con los tipos de
medicamento que se usen, con qué frecuencia y por cuánto tiempo se
administren y si los recibe en su casa, en una clínica, consultorio o
en el hospital. La mayoría de las pólizas de seguro médico, incluyendo
la Parte B de Medicare, cubre al menos parte del costo de muchos tipos
de quimioterapia.
Para reducir los costos, las compañías privadas de seguro están
decidiendo con más frecuencia no pagar por el uso de algunos
medicamentos quimioterapéuticos, aunque se trate de terapias eficaces
contra el cáncer. Antes de comenzar su tratamiento, averigüe si su
compañía de seguro o Medicare pagará por su cuidado.
Lo que
necesita saber sobre la cobertura de seguro
Las compañías de seguro niegan el pago de la quimioterapia por las
siguientes razones:
- Podrían no estar al tanto de
los tratamientos nuevos.
- Podrían limitar la selección
de medicamentos que los médicos
pueden usar para la quimioterapia.
- Podrían restringir el pago a
los usos aprobados inicialmente por
la Food and Drug Administration.
- Si usted va a participar en
un estudio clínico, averigüe si su
seguro cubrirá el costo del cuidado al paciente. En algunas
situaciones, las compañías aseguradoras podrían negar el pago.
- La cobertura puede variar de
estado a estado.
- Si su aseguradora se niega a
pagar por su tratamiento, no se
rinda. La mayoría de las personas reciben el pago eventualmente.
Qué hacer
si la reclamación no es pagada
- Infórmele a su equipo
proveedor de salud si se le negó el pago,
para que puedan consultar con su compañía aseguradora y ayudar a
responder cualquier pregunta.
- Pídale al personal de la
oficina de su médico que le provea a las
compañías de seguro los resultados de los estudios científicos que
muestren que un medicamento en particular es eficaz contra su tipo de
cáncer.
- Pídale a los hospitales y
centros de cáncer que provean
información similar. A menudo, estas acciones son suficientes para que
su reclamación sea pagada.
- Comuníquese con las líneas
directas de los especialistas en
reembolso de las compañías farmacéuticas.
En algunos estados, Medicaid (el cual pone servicios de salud a la
disposición de personas con necesidades financieras) puede ayudar a
pagar ciertos tratamientos. Comuníquese con la oficina que se encarga
de los servicios sociales en su ciudad o condado para averiguar si
usted califica para Medicaid y si se cubren los gastos de la
quimioterapia. La aprobación de Medicaid puede tomar un largo tiempo,
por lo tanto inicie el proceso lo más pronto posible.
Usted también puede comunicarse con la oficina de servicio social de su
hospital, la cual puede indicarle otras fuentes de ayuda.
Una última alternativa puede ser demandar la compañía de seguro para
recibir el pago por su quimioterapia. En muchos casos, las cortes han
decidido a favor de los pacientes y han ordenado que las compañías
paguen por el tratamiento.
Glosario
Éstos son términos que usted puede escuchar del equipo de atención
médica.
Alopecia:
pérdida del cabello,
por lo general temporal, como resultado del uso de los medicamentos de
quimioterapia.
Anemia:
cantidad muy baja de
glóbulos rojos. Los síntomas de la anemia incluyen cansancio, debilidad
y dificultad para respirar.
Antiemético:
medicina para
prevenir o controlar las náuseas y los vómitos.
Benigno:
término que se utiliza
para describir un tumor que no es canceroso.
Cáncer:
un término generalizado
para más de 100 enfermedades en las cuales las células anormales crecen
sin control. También se usa para referirse a un tumor maligno o
canceroso.
Catéter:
tubo fino y flexible.
Los médicos los usan para introducir líquidos a su cuerpo o para
extraer líquidos de su cuerpo.
Catéter
venoso central: tubo
especial delgado y flexible colocado en una vena principal,
generalmente en el tórax o el cuello, que permanece allí el tiempo que
sea necesario para introducir o extraer líquidos.
Cromosomas:
cuerpos en forma de
hilos que se encuentran en el núcleo, o parte central de una célula y
que contienen la información genética.
Dispositivo
de acceso vascular (VAD,
por sus siglas en inglés): un
catéter que es implantado
quirúrgicamente debajo de la piel.
Estomatitis:
llagas en la
mucosa de la boca.
Estudios
clínicos: estudios de
investigación médica llevados a cabo por voluntarios. Cada estudio está
diseñado para encontrar la respuesta a preguntas científicas y para
encontrar mejores métodos de detectar, prevenir o tratar el cáncer.
Factores
de crecimiento:
también conocidos como factores de estimulación de colonias, estos
factores son sustancias que estimulan la producción de células de la
sangre en la médula ósea. Pueden ayudar al tejido que forma la sangre a
recuperarse de los efectos de la quimioterapia y de la radioterapia.
Glóbulos
blancos: las células
de la sangre que combaten la infección.
Glóbulos
rojos: células que
abastecen de oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos del cuerpo.
Hormonas:
sustancias naturales
liberadas por un órgano que pueden influir la función de otros órganos
del cuerpo y el crecimiento de algunos tipos de cáncer.
Infusión:
administración
intravenosa lenta o prolongada de un medicamento o líquidos.
Intraarterial:
dentro de una
arteria.
Intracavitario:
dentro de un
espacio o cavidad, específicamente el abdomen, la pelvis o el tórax.
Intralesional:
dentro de un
tumor.
Intramuscular
(IM): dentro de
un músculo.
Intratecal
(IT): dentro del
líquido espinal.
Intravenoso
(IV): en la vena.
Inyección:
el uso de jeringa y
aguja para introducir líquidos o medicamentos en el cuerpo.
Maligno:
canceroso.
Médula
ósea: el tejido
esponjoso en el interior de los huesos donde se producen las células de
la sangre.
Metástasis:
la diseminación de
las células cancerosas a zonas del cuerpo distantes a través del
sistema linfático o del torrente sanguíneo.
Neuropatía
periférica:
condición del sistema nervioso que generalmente empieza con síntomas de
entumecimiento, hormigueo, ardor o debilidad en las manos o los pies.
Puede ser causada por ciertos medicamentos de quimioterapia.
Plaquetas:
células especiales
de la sangre que obstruyen los vasos sanguíneos dañados y ayudan a que
la sangre coagule para detener el sangrado.
Quimioterapia:
el uso de
medicamentos para tratar el cáncer. El término se refiere generalmente
a los medicamentos usados para tratar el cáncer.
Quimioterapia
de combinación:
el uso de más de un medicamento para tratar el cáncer.
Radioterapia:
el uso de
partículas de alta energía o subatómicas para tratar la enfermedad.
Existen varios tipos de radiación tales como los ayos-X, el rayo
electrón, las partículas alfa y beta, y los rayos gama.
Recuento
de células sanguíneas:
el número de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en una
muestra de sangre.
Remisión:
la desaparición
parcial o total de los signos y síntomas de la enfermedad.
Terapia
adyuvante: tratamiento
usado además del tratamiento principal. Se refiere usualmente a terapia
hormonal, quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia agregada después
de la cirugía para aumentar las probabilidades de curar la enfermedad o
mantenerla bajo control.
Terapia
neoadyuvante: terapia
sistémica, tal como quimioterapia o terapia hormonal, o radioterapia
administrada antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor.
Tópico:
aplicado directamente
en la piel.
Tumor:
el crecimiento anormal
de células o tejidos. Los tumores son benignos (no cancerosos) o
malignos (cancerosos).
Última revisión:
15-Dic.-2005
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