¿Qué se puede usar para reducir el riesgo
de cáncer de seno?
Cuando se usan medicamentos para reducir el riesgo de cáncer en las
personas saludables es llamado quimioprevención.
Ésta es un área de investigación del cáncer que es bastante reciente y
que progresa rápidamente.
Muchos estudios clínicos reportan que puede que el uso de tamoxifeno y
raloxifeno reduzca el riesgo de cáncer de seno en las mujeres que ya se
conoce que están en un riesgo mayor de padecer esta enfermedad. Otros
estudios están analizando medicamentos más recientes llamados
inhibidores de la aromatasa para determinar si pueden ayudar a reducir
el riesgo. Además, se han estado estudiando hierbas y suplementos
alimenticios para determinar si pudieran ayudar a reducir el riesgo.
Tamoxifeno (también
llamado Novaldex® o Soltamox™)
¿Qué es el
tamoxifeno?
El tamoxifeno es un medicamento con más frecuencia en forma de pastilla
que se toma una vez al día. Se ha usado por más de 25 años para ayudar
en el tratamiento de algunas mujeres con cáncer de seno.
El tamoxifeno actúa contra el cáncer de seno, en parte, al interferir
con la actividad del estrógeno. El estrógeno es una hormona femenina
que puede adelantar el crecimiento de las células cancerosas del seno.
El tamoxifeno bloquea el estrógeno al evitar que se adhiera a los
receptores (moléculas que controlan la actividad celular) en las
células del seno. Por esta razón, a menudo el tamoxifeno es referido
como "antiestrógeno", y se usa para tratar el cáncer de seno con receptor de estrógeno positivo.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en
inglés) aprobó el tamoxifeno para reducir el riesgo de cáncer de seno
en las mujeres de 35 años o más, y que tienen un riesgo mayor de cáncer
de seno, independientemente si pasaron por la menopausia o no.
(Remítase a la sección “Los riesgos versus los beneficios del
tamoxifeno” para más información).
El tamoxifeno también se aprobó para tratar varios tipos de cáncer de
seno. El medicamento, como tratamiento contra el cáncer de seno,
disminuye o detiene el crecimiento de las células cancerosas con
receptor de estrógeno positivo en el cuerpo. El cáncer de seno con
receptor de estrógeno positivo responde al estrógeno, mientras que esto
no es así para el cáncer de seno con receptor de estrógeno negativo.
El tamoxifeno también ayuda a evitar el regreso del cáncer
(recurrencia) en las mujeres que ya han recibido tratamiento contra
esta enfermedad.
¿Cuán
eficaz es el tamoxifeno en la reducción del riesgo de cáncer
de seno?
El Estudio clínico para la prevención del cáncer de seno (Breast Cancer
Prevention Trial, BCPT), el cual incluye la investigación del
tamoxifeno, fue auspiciado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) a
mediados de la década de 1990. En el estudio, más de 13,000 mujeres que
tenían un riesgo mayor de padecer cáncer de seno que el promedio fueron
asignadas a uno de dos grupos. Cada grupo estaba tomando una pastilla
diariamente por cinco años. Un grupo tomó tamoxifeno, mientras el otro
tomó un placebo (tableta de azúcar), pero ninguno de los grupos de
mujeres sabía cuál pastilla estaban tomando. Después de permanecer
estas mujeres en observación por siete años, el estudio reportó que, en
comparación con las mujeres que tomaron placebo, aquellas que tomaron
tamoxifeno tuvieron:
- Alrededor de la mitad de riesgo de cáncer invasivo del
seno. Hubo 145 casos de cáncer de seno en el grupo del tamoxifeno en
comparación con 250 casos en el grupo del placebo.
- Alrededor de un tercio menos de riesgo de cáncer no
invasivo del seno, como carcinoma ductal in situ (ductal carcinoma in
situ, DCIS) o carcinoma lobulillar in situ (lobular carcinoma in situ,
LCIS). Hubo 60 casos en el grupo del tamoxifeno en comparación con 93
casos en el grupo del placebo.
Durante el seguimiento de siete años, no se reportó diferencia
significativa en el riesgo de muerte por cáncer de seno entre ambos
grupos. El cáncer de seno causó la muerte a 11 de las mujeres en el
grupo que del placebo, mientras que 12 murieron en el grupo del
tamoxifeno El número total de muertes por cualquier motivo también fue
similar en los dos grupos.
Otro estudio internacional iniciado en 1992 bajo el nombre de IBIS-I,
analizó el tamoxifeno en la reducción del riesgo del cáncer de seno en
más de 7,000 mujeres en alto riesgo. El estudio fue diseñado como el
estudio BCPT que se describió anteriormente. Después de un promedio de
aproximadamente ocho años, las mujeres que tomaron tamoxifeno
presentaron menos casos de cáncer de seno con receptor de estrógeno
positivo, alrededor de una tercera parte (34%), en comparación con las
que tomaron un placebo.
Hallazgos más recientes del estudio IBIS-I también reportaron que el
efecto de la reducción en el riesgo de cáncer de seno del tamoxifeno
continuó, incluso después de los cinco años en los que se estuvo tomado
el medicamento. De hecho, este estudio ha reportado que los efectos
reductores del riesgo que proporciona el tamoxifeno duraron al menos 10
años, mientras que la mayoría de los efectos secundarios cesan tan
pronto se deja de tomar el medicamento.
Existen cinco estudios de prevención aleatorios que compara el
tamoxifeno con un placebo para analizar la reducción del riesgo de
cáncer de seno. Los estudios de prevención con el tamoxifeno mostraron
un 38% de reducción la incidencia de cáncer de seno. No se reportó
efecto alguno en los cánceres de seno con receptor de estrógeno
negativo, aunque los cánceres de seno que contienen receptores de
estrógeno (ER positivos) se redujeron en un 48% en los estudios de
prevención con tamoxifeno. En general, no hubo efecto en las muertes no
relacionadas con el cáncer de seno; la única causa de muerte que
aumentó fueron los coágulos sanguíneos en los pulmones (embolia
pulmonar). (Hubo seis muertes en las que tomaron tamoxifeno versus dos
en el grupo de placebo). La evidencia ahora muestra claramente que el
tamoxifeno puede reducir el riesgo del cáncer de seno con receptor de
estrógeno positivo.
¿Tiene
otros beneficios tomar tamoxifeno?
El tamoxifeno reduce el riesgo de cáncer de seno y también puede ayudar
a prevenir la osteoporosis, o debilitamiento de los huesos, que puede
presentarse en las mujeres después de la menopausia. En el estudio
BCPT, se encontró que el tamoxifeno redujo el riesgo de fracturas de
los huesos de la cadera, la muñeca y la columna vertebral en
aproximadamente un tercio (32%).
Este medicamento no protegió contra los ataques cardiacos en el estudio
BCPT, aunque pareció ofrecer cierta protección en algunos otros
estudios en las mujeres que ya han tenido cáncer de seno. Se necesitan
más investigaciones para resolver estos resultados conflictivos.
¿Conlleva
riesgos tomar tamoxifeno?
El tamoxifeno es un medicamento complejo. Además de la acción
antiestrogénica, parece tener también algunas propiedades leves
parecidas al estrógeno. Por esta razón, el tamoxifeno puede aumentar
las probabilidades de una mujer de padecer de algunos problemas de
salud poco frecuentes pero graves, tal como:
- Cáncer de endometrio (cáncer de la membrana que recubre al
útero/matriz).
- Sarcoma uterino (cáncer de tejido conectivo del útero).
- Coagulaciones graves (apoplejía, trombosis venosa profunda,
embolia pulmonar, coágulo en los pulmones).
Cáncer de endometrio y sarcoma uterino
Se sabe que los estrógenos y los agentes que actúan como estrógenos
aumentan el riesgo de padecer cáncer de endometrio, pero sólo en
mujeres que han pasado por la menopausia (posmenopáusicas).
Según el estudio BCPT, el tamoxifeno aumenta el riesgo de una mujer de
tener cáncer de endometrio (se presentaron en el estudio 53 casos en el
grupo del tamoxifeno contra 17 casos en el grupo del placebo). También
aumenta aparentemente el riesgo de tener un tipo de cáncer poco común,
pero grave, conocido como sarcoma uterino (se presentaron tres casos en
el grupo de tamoxifeno contra un caso en el grupo del placebo).
Es especialmente importante para las mujeres que han tomado o están
tomando tamoxifeno hablar sobre estos riesgos de cáncer con sus
doctores. A estas mujeres se les exhorta insistentemente llamar a sus
médicos para informar cualquier sangrado o manchado vaginal que no sea
normal. El sangrado, manchado o secreción podrían ser síntomas de estos
cánceres. Las mujeres deben hablar con sus doctores sobre los posibles
beneficios, riesgos y limitaciones de las pruebas tempranas de cáncer
de endometrio.
Usualmente, el cáncer de endometrio se puede detectar en su etapa
inicial, cuando el tratamiento es más eficaz. Las dos maneras
principales para detectar el cáncer de endometrio en etapa temprana son
la biopsia endometrial y la ecografía transvaginal. Para más
información sobre este tema, remítase a nuestro documento “Cáncer
endometrial”.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las mujeres que estén
tomando tamoxifeno se informen sobre sus opciones para las pruebas del
cáncer de endometrio para que puedan tomar decisiones basadas en la
información. Sin embargo, no recomendamos actualmente que estas mujeres
se hagan rutinariamente estas pruebas. Esto se debe a que los estudios
no han encontrado que las pruebas de rutina ayuden a detectar el cáncer
de endometrio en una etapa más curable. Además, muchos estudios han
encontrado que las pruebas de rutina para el cáncer de endometrio
pueden conducir a algunas cirugías innecesarias para determinar lo que
resultados falsos positivos indicaron.
Las mujeres que han sido sometidas a una histerectomía (cirugía para
extirpar el útero) no están en riesgo de cáncer de endometrio o sarcoma
uterino, y no tienen que preocuparse por estos cánceres.
Coágulos sanguíneos graves
Según el estudio BCPT, las mujeres que toman tamoxifeno tienen
aproximadamente una doble probabilidad de desarrollar un coágulo
sanguíneo en el pulmón (llamada embolia pulmonar). Este hallazgo se
basa sobre 28 casos en el grupo de tamoxifeno comparado con 13 en el
grupo de placebo.
Las mujeres que estuvieron en el grupo de tamoxifeno también tenían más
probabilidad de derrame (apoplejía) o un coágulo sanguíneo en una vena
mayor (llamada trombosis venosa profunda o DVT). Sin embargo, en este
caso, las diferencias fueron lo suficientemente pequeñas por lo que
puede que se haya debido a la probabilidad en lugar al tamoxifeno.
En el estudio IBIS-I también se detectó un riesgo aumentado de coágulos
de sangre (aproximadamente doblemente mayor) en las mujeres que tomaron
tamoxifeno, especialmente en aquellas que se sometieron recientemente a
una cirugía mayor. Este riesgo aumentó sólo mientras la mujer estaba
tomando tamoxifeno; desapareció después de suspender el tamoxifeno. Es
recomendable que las mujeres que toman tamoxifeno y que serán sometidas
a una cirugía consulten a sus doctores sobre esto.
En general, los coágulos de sangre se presentan con mayor frecuencia en
las personas que padecen de presión arterial alta o diabetes, en los
fumadores y en las personas con sobrepeso (obesas).
¿Causa el
tamoxifeno otros posibles efectos secundarios?
Al igual que la mayoría de los medicamentos, el tamoxifeno causa
efectos secundarios en algunas mujeres. Los efectos secundarios
reportados con mayor frecuencia por las mujeres en el estudio BCPT del
tamoxifeno fueron acaloramientos o bochornos y flujo vaginal. Se
reportaron otros efectos secundarios, pero éstos no fueron más comunes
en las mujeres que tomaron tamoxifeno que en las mujeres que tomaron
placebo.
Algunas investigaciones han demostrado que las mujeres que toman
tamoxifeno presentan un riesgo ligeramente mayor de desarrollar
cataratas (opacidad de la lente del ojo). En el estudio BCPT, las
mujeres del grupo de tamoxifeno fueron 21% más propensas a tener
cataratas que las mujeres en el grupo de placebo. También fueron más
propensas a someterse a cirugías para tratar esta condición. Sin
embargo, en el estudio IBIS-I, no se encontró un aumento en el riesgo
de cataratas. Además, a medida que las mujeres van envejeciendo, la
probabilidad de padecer cataratas aumenta, independientemente de si
tomen o no tamoxifeno.
Al igual que en el estudio del Instituto BCPT, las mujeres que tomaron
tamoxifeno en el estudio IBIS-I también mostraron se más propensas a
tener flujo vaginal y sofocos repentinos de calor. Un informe más
reciente en el estudio IBIS-I encontró un aumento en el riesgo de
contraer infecciones vaginales por hongos y un aumento en el riesgo de
tener uñas quebradizas en las mujeres que recibían tamoxifeno.
¿Causa
el tamoxifeno el inicio de la menopausia en las mujeres?
El uso de tamoxifeno puede causar el inicio de la menopausia temprana,
y puede provocar algunos de las mismas clases de síntomas, tales como
sofocos de calor, sudoración durante la noche, cambios de humor y
resequedad vaginal. En la mayoría de las mujeres que toman tamoxifeno
antes de la menopausia, los ovarios funcionan normalmente y producen
hormonas femeninas (estrógenos) en la misma o ligeramente mayor
cantidad.
¿Por
cuánto tiempo deberían las mujeres tomar tamoxifeno?
Cuando se usa para tratar el cáncer de seno, el tamoxifeno usualmente
se toma por cinco años. En un estudio, las mujeres con cáncer de seno
en etapa inicial que tomaron tamoxifeno por 10 años no recibieron
ningún beneficio al tomarlo por más tiempo. Además, mostraron una
tendencia a padecer más efectos secundarios.
En el estudio de prevención del BCPT, las mujeres tomaron tamoxifeno
por cinco años. Sin embargo, el periodo de tiempo ideal en el que las
mujeres deberían tomar tamoxifeno para reducir el riesgo de padecer
cáncer de seno se desconoce. Se están realizando investigaciones para
tratar de determinar esto.
Según la mejor información disponible actualmente, la mayoría de los
médicos recomienda que las mujeres tomen este medicamento por cinco
años.
¿Causa el
tamoxifeno los mismos riesgos que la terapia de restitución hormonal?
Algunas mujeres usan la terapia de restitución hormonal (hormone
replacement therapy, HRT), también llamada terapia hormonal
posmenopáusica, para reducir los sofocos de calor y otros problemas que
se presentan con la menopausia, los cuales pueden afectar el diario
vivir. La HRT también puede ayudar a la mujer a mantener la densidad de
los huesos y reducir el riesgo de fracturas.
Los estudios clínicos más recientes han indicado que la terapia de
restitución hormonal combinada (estrógeno y progestin) aumenta las
probabilidades de una mujer de tener enfermedades cardiacas, coágulos
sanguíneos, cáncer de seno y otros problemas graves de salud.
Las mujeres que estén pensando en emplear la HRT después de la
menopausia deben conocer sobre estos posibles efectos secundarios y
hablar con sus médicos sobre ellos antes de tomar la decisión. Aquellas
que decidan usar la HRT deben hacerlo en la dosis más baja que sea
eficaz por el periodo de tiempo más corto posible.
Por otra parte, el tamoxifeno no reduce los síntomas asociados a la
menopausia, sino que pudiera empeorarlos. Al igual que la HRT, el
tamoxifeno parece aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos. (El riesgo
de coágulos sanguíneos entre las mujeres posmenopáusicas es
aproximadamente la misma para las mujeres que toman tamoxifeno que para
aquellas que están recibiendo la HRT. El tamoxifeno sí reduce el riesgo
de cáncer de seno y puede ayudar a retrasar o reducir la degeneración
de los huesos. En estudios controlados por placebo, como el Breast Cancer Prevention Trial,
el tamoxifeno redujo el riesgo de fracturas óseas por casi una tercera
parte. El tamoxifeno no tiene un efecto general claro en enfermedades
cardiacas.
¿Quién
debe considerar tomar tamoxifeno para reducir el riesgo de
cáncer de seno?
Toda mujer que considere usar tamoxifeno para reducir el riesgo del
cáncer de seno debe solicitarle a un profesional de la atención a la
salud que evalúe su riesgo de padecer cáncer de seno. (Existen recursos
que se pueden usar para determinar el riesgo de cáncer de seno.
Remítase a la sección “Recursos para la evaluación del riesgo de cáncer
de seno”).
En el estudio BCPT sólo fueron observadas las mujeres que tenían un
riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. Entre éstas se incluyeron:
Mujeres de 60 años o más.
Mujeres con una edad de 35 a 59 años con factores de riesgo que
aumentaron sus probabilidades de tener cáncer de seno en los próximos
cinco años a un nivel igual o superior que el de una mujer de 60 años.
El riesgo de estas mujeres fue determinado por el “Perfil de Evaluación
de Cáncer de seno”. La puntuación de riesgo fue un mínimo de 1.7%
dentro de los próximos cinco años, lo que significa que 17 de cada
1,000 mujeres con esta puntuación se esperaba desarrollaran cáncer de
seno dentro de cinco años. (Consulte la sección “Recursos para la
evaluación del riesgo de cáncer de seno” más adelante para información
sobre cómo se determinan las puntuaciones de riesgo).
Muchas enfermedades, incluyendo el cáncer de seno, ocurren con mayor
frecuencia en las mujeres mayores. Sabemos que el riesgo de padecer
cáncer de seno aumenta al envejecer. Esto significa que el cáncer de
seno ocurre con más frecuencia en mujeres mayores de 60 años en
comparación con las mujeres en sus 40s y 50s. Aun así, una mujer menor
de 60 años puede tener el mismo riesgo que una mujer de 60 años (o
incluso mayor), si tiene uno o más de estos factores:
- Una mutación del gen BRCA1 o BRCA2.
- Ha tenido cáncer de seno antes.
- Cualquier biopsia del seno, y especialmente una que muestra
hiperplasia ductal atípica o carcinoma lobulillar in situ (LCIS, por
sus siglas en inglés). Estas condiciones indican mayor probabilidad de
padecer cáncer invasivo del seno.
- Varios familiares de cáncer de seno (por ejemplo, madre,
hermana(s), hija(s), especialmente si fueron diagnosticadas antes de la
menopausia.
- No tener hijos o tener el primer hijo después de los 30
años.
- Comienzo de los periodos menstruales antes de los 12 años o
pasó por la menopausia después de los 55 años.
Para aprender más sobre sus propios riesgos de cáncer de seno y si
debería considerar hablar con su médico sobre tomar tamoxifeno,
remítase más adelante a la sección "Evaluación del riesgo de cáncer de
seno: ¿debo considerar tomar tamoxifeno?”.
¿Hay
mujeres que NO deberían tomar tamoxifeno para reducir sus riesgos de
cáncer de seno?
Las mujeres que presentan las siguientes condiciones no deberían usar
tamoxifeno para reducir el riesgo de padecer cáncer de seno:
- Mujeres que han presentando coágulos de sangre o que
padecen de coágulos de sangre que necesitan tratamiento médico.
- Están tomando medicinas para diluir la sangre (warfarin,
Coumadin®, heparin – medicamentos que evitan que la sangre se coagule).
- Padecen o han padecido de alta presión arterial, obesidad o
diabetes; o fumadores (en estas mujeres, el tamoxifeno aumenta el
riesgo de presentar coágulos de sangre).
- Mujeres que estén embarazadas o que estén planificando un
embarazo.
- Mujeres en lactancia (que estén amamantando).
- Mujeres menores de 35 años.
- Mujeres menores de 60 años que no están en riesgo aumentado.
- Mujeres que nunca se han sometido a una evaluación del
riesgo de cáncer de seno.
- Mujeres que estén tomando terapia de restitución hormonal,
raloxifeno o un inhibidor de la aromatasa.
Puede haber otras razones por las cuales una mujer no debería tomar
tamoxifeno, como cataratas o hiperplasia atípica del útero. Las mujeres
deberán hablar con sus doctores sobre su situación de salud completa
para poder tomar las mejores decisiones posibles.
El tamoxifeno podría causar defectos de nacimiento, si se ha tomado en
el momento de la concepción o durante el embarazo. Las mujeres que
estén tomando este medicamento necesitan usar algún preservativo o
método de control de natalidad que no sea hormonal. Si usted está
embarazada, amamantando o planea tener hijos en el futuro, infórmelo a
su doctor antes de comenzar el tratamiento. No use anticonceptivos
orales (la píldora anticonceptiva) u otros anticonceptivos que
contienen hormonas mientras esté tomando este medicamento sin
consultarlo previamente con su médico.
¿Deberían
las mujeres que están en mayor riesgo de tener cáncer de
seno tomar tamoxifeno?
Las mujeres que están en un riesgo mayor de tener cáncer de seno deben
considerar tomar tamoxifeno para reducir dicho riesgo. Tal y como
sucede con cualquier procedimiento o tratamiento médico, la decisión de
tomar tamoxifeno es personal, en la cual se tienen que consultar con su
médico los beneficios y riesgos de la terapia.
El balance entre estos beneficios y riesgos varía dependiendo del
riesgo de una mujer de padecer cáncer de seno, los antecedentes médicos
personales de la mujer y su manera en que ella y su médico sopesan los
beneficios y riesgos. Incluso si una mujer tiene mayor riesgo de
padecer cáncer de seno, el tamoxifeno podría no ser apropiado para
ella. Cualquier mujer que esté considerando tomar tamoxifeno debe
consultar con su doctor sobre su situación de salud personal para que
ella misma pueda tomar la mejor decisión.
¿Deberían las mujeres que NO
están en mayor riesgo de tener cáncer de seno tomar tamoxifeno?
El tamoxifeno no se ha estudiado en mujeres sanas con un riesgo
promedio de desarrollar cáncer de seno, pero no hay forma de que se
sepa si reduciría su riesgo de tener esta enfermedad y, si ese fuera el
caso, qué tanto lo reduciría. Sólo a mujeres con mayor riesgo se les
permitió participar en los estudios para reducir riesgo debido a que el
beneficio general de tomar tamoxifeno para la reducción del cáncer de
seno es el mayor en estas mujeres. La FDA aprobó el tamoxifeno para
reducir el riesgo de cáncer de seno en mujeres que tienen un alto
riesgo y no en mujeres en riesgo promedio.
Las mujeres en riesgo promedio estarían expuestas a los mismos riesgos
y efectos secundarios del medicamento, pero el beneficio sería menor
porque probablemente menos de estas mujeres padezcan de cáncer de seno.
No hay recomendaciones para tomar ningún medicamento de
quimioprevención contra el cáncer de seno si no se considera que usted
está en riesgo mayor. Las mujeres que no tienen un riesgo aumentado
deben hablar con sus doctores sobre sus situaciones específicas.
Evaluación
del riesgo de cáncer del seno: ¿debo considerar tomar
tamoxifeno?
El primer paso para contestar esta pregunta es pedir que un profesional
de la atención a la salud realice una evaluación del riesgo de cáncer
de seno. Al igual que con casi todos los medicamentos, existen tanto
beneficios como riesgos al tomar tamoxifeno. Para las mujeres con un
riesgo significativo de cáncer de seno, los beneficios de la
quimioprevención a menudo superan los riesgos.
Hasta el momento, para considerar tomar tamoxifeno, la mayoría de los
expertos consideran que el riesgo de cáncer de seno en una mujer debe
ser mayor que el riesgo promedio. (Esto es lo que también indica la FDA
en la etiqueta del tamoxifeno). Una mujer que está en un riesgo mayor
que el promedio necesita comparar el beneficio de la posible reducción
de su riesgo de padecer cáncer de seno con el riesgo de los efectos
secundarios y problemas de tomar tamoxifeno.
Sus factores de riesgo necesitan ser identificados para determinar si
su riesgo de cáncer de seno es mayor que el promedio. Un factor de
riesgo es cualquier cosa que esté asociada a una probabilidad mayor de
padecer una enfermedad. Por ejemplo, fumar es un factor de riesgo
conocido para el cáncer de pulmón y muchos otros tipos de cáncer. No
obstante, recuerde que no todos los factores de riesgo en realidad
influyen en la causa del cáncer, y algunos factores de riesgo no se
pueden cambiar.
La edad es el principal factor de riesgo para el cáncer de seno. El
riesgo aumenta a medida que envejece. Si tiene 60 años, entonces usted
tiene un riesgo mayor de padecer de cáncer de seno que si tuviera una
edad de 40. Sin embargo, las mujeres de mayor edad presentan más de los
efectos secundarios graves del tamoxifeno. En los estudios, la
reducción mayor del riesgo de cáncer de seno con los menores efectos
secundarios se observó en mujeres más jóvenes que estaban en un mayor
riesgo de este cáncer. Tales mujeres incluirían a aquellas con
hiperplasia ductal atípica o mujeres que han tenido una hermana o madre
con cáncer de seno. (Remítase a la sección “Los riesgos versus los
beneficios del tamoxifeno” para más información).
Otro factor de riesgo es el antecedente familiar. Si su madre, hermana,
tía o abuela ha padecido cáncer de seno, o si tiene a un pariente
hombre con esta enfermedad, entonces usted tiene un mayor riesgo que si
no tuviera ningún familiar cercano con cáncer de seno. Existen otros
factores de riesgo de cáncer de seno que son menos importantes, pero
que al combinarse pueden influir en su riesgo. Entre éstos se
encuentran la edad al producirse la primera menstruación y al
experimentar la menopausia, así como la edad al momento de haber tenido
al primer hijo.
No obstante, el tener un riesgo mayor debido a cierto factor de riesgo
no significa que usted padecerá de cáncer de seno. De hecho, la mayoría
de las mujeres con uno o más factores de riesgo nunca padecerán cáncer
de seno.
Responda a las siguientes preguntas para obtener una idea sobre su
riesgo de tener cáncer de seno (y sobre si tomar tamoxifeno podría ser
una opción para usted). Estas preguntas son las mismas que los médicos
hacen a las mujeres interesadas en formar parte del estudio BCPT. Las
preguntas se relacionarán específicamente con su edad, antecedentes
personales de cáncer de seno, carcinoma lobulillar in situ (LCIS),
carcinoma ductal in situ (DCIS) o hiperplasia ductal atípica (ADH),
antecedentes relacionados con la reproducción y antecedentes familiares.
PREGUNTA. ¿Cuántos años tiene?
Si tiene menos de 35 años:
el uso de tamoxifeno no está aprobado para reducir el riesgo de cáncer
de seno en las mujeres menores de 35 años. Las mujeres en este grupo de
edad no fueron parte del estudio BCPT porque, para empezar, el riesgo
es bajo.
Si tiene entre 35 y 55
años: proceda con la próxima pregunta.
Si tiene entre 55 y 59
años: durante la preparación del estudio BCPT, se decidió
que todas las mujeres de 60 o más años automáticamente calificaban para
formar parte de éste. Esto fue debido a que el riesgo de cáncer de seno
aumenta con la edad. El estudio luego mostró que el tamoxifeno parece
reducir a casi la mitad el riesgo de cáncer de seno en las mujeres de
60 años o más.
El tamoxifeno está aprobado para la reducción del riesgo de cáncer de
seno en todas las mujeres mayores de 60 años, pero no sabemos qué tan
eficaz puede ser para las mujeres entre los 50 y 59 años de edad a
menos que presenten otros factores de riesgo. Sin embargo, ya que usted
está cerca del límite de edad, podría estar bien tomar tamoxifeno.
Hable con su médico sobre esto, particularmente sobre los riesgos y
beneficios de tomar tamoxifeno junto con sus riesgos personales de
coágulos de sangre y osteoporosis, así como cáncer de seno y cáncer de
endometrio.
Si tiene 60 años o más:
la mayoría de los doctores considera que el riesgo promedio de una
mujer de 60 años es lo suficientemente alto como para tomar tamoxifeno
con el fin de reducir el riesgo de cáncer de seno; por lo tanto, esta
es una opción para usted. Cuando se inició el estudio BCPT, se decidió
que todas las mujeres mayores de 60 años o más calificaban
automáticamente para participar (independientemente de cualquier otro
factor de riesgo). Esto se debe a que el riesgo de cáncer de seno
aumenta con la edad. Se ha probado que el tamoxifeno reduce en casi la
mitad el riesgo de cáncer de seno de las mujeres de 60 años y
mayores.
PREGUNTA.
¿Ha padecido alguna vez cáncer de seno, carcinoma lobulillar
in situ o hiperplasia ductal atípica?
Si la respuesta es no:
proceda con la próxima pregunta.
Si la respuesta es sí:
si usted padeció cáncer de seno, incluyendo carcinoma ductal in situ
(DCIS), ¿tomó usted tamoxifeno como parte de su tratamiento?
Si la respuesta es sí:
el tamoxifeno sólo debe tomarse por cinco años; por lo tanto, no se
esperaría que el tamoxifeno reduzca más su riesgo. Puede que uno de los
inhibidores de la aromatasa más recientes sea una opción para usted.
(Esto se discutirá más adelante). Puede que quiera consultar a su
médico sobre esto.
Si la respuesta es no:
el estudio BCPT no incluyó a las mujeres que padecieron anteriormente
cáncer de seno (o carcinoma ductal in situ). Hable con su doctor para
determinar si tomar tamoxifeno para reducir su riesgo es una opción
para usted en estos momentos.
Si tuvo carcinoma
lobulillar in situ y tiene 35 años o más: los doctores
opinan que el riesgo de cáncer de seno para las mujeres que han
padecido carcinoma lobulillar in situ es lo suficientemente alto para
considerar tomar tamoxifeno; por lo tanto, ésta pudiera ser una opción
para usted. Cuando se inició el estudio BCPT, se decidió que cualquier
mujer con carcinoma lobulillar in situ (LCIS) calificaba
automáticamente para participar, ya que el LCIS es un factor de riesgo
para el cáncer de seno.
Si tuvo hiperplasia
ductal atípica (ADH) y tiene 35 años o más: la hiperplasia
ductal atípica (ADH) por sí sola puede que no aumente el riesgo en una
mujer de padecer cáncer de seno al punto que considere tomar
tamoxifeno. Sin embargo, las mujeres que han padecido ADH y que también
tienen otros factores de riesgo podrían tener un riesgo lo
suficientemente alto para considerar tomar tamoxifeno. Hable con su
doctor sobre todos sus factores de riesgo y cómo éstos afectan el
riesgo, para tomar así una decisión basada en la información sobre si
debe tomar o no tamoxifeno.
PREGUNTA.
¿Tiene usted familiares que hayan padecido cáncer de seno?
Si la respuesta es no:
proceda con la próxima pregunta.
Si la respuesta es sí y
tiene 35 años o más: cuando se inició el estudio BCPT, se
decidió que cualquier mujer de 35 años o más con al menos tres
familiares cercanos que hayan padecido cáncer de seno calificaba
automáticamente para participar, ya que los antecedentes familiares
significativos representan un factor de riesgo para el cáncer de seno.
Para propósitos del estudio, se definió un familiar cercano como la
madre, una hermana o hija.
Si usted tiene abuelas, tías o primas de primer grado que pertenecen
todas a una misma familia (por ejemplo, todas pertenecen a un lado de
la familia y tienen relación consanguínea en lugar de relación
política) y que fueron diagnosticadas con cáncer de seno antes de los
50 años y/o con cáncer de ovario a cualquier edad, o tiene un familiar
del sexo masculino con cáncer de seno, puede que usted quiera hablar
con su doctor sobre su riesgo y si debe considerar tomar tamoxifeno.
Si usted resulta
"positiva para el gen del cáncer de seno" o le han dicho que tiene una
mutación (cambio) en uno de los genes del cáncer de seno (BRCA1 o
BRCA2): el riesgo de cáncer de seno en las mujeres que
tras someterse a una prueba genética dieron un resultado que
muestra una mutación (una alteración) en el gen BRCA1 o BRCA2
lo suficientemente significativa como para considerar tomar tamoxifeno
para reducir dicho riesgo. Si tiene 35 años o más, ésta pudiera ser una
opción para usted si usted no opta por la extirpación de ambos senos
para prevenir el cáncer (mastectomía bilateral profiláctica).
Como parte del seguimiento al estudio BCPT, los investigadores estudian
cuán bien funcionó el tamoxifeno en las mujeres con mutaciones BRCA1 o
BRCA2. Ellos encontraron que el tamoxifeno pareció reducir el riesgo de
cáncer de seno entre las mujeres con BRCA2 por alrededor de 60%, pero
no cambió el riesgo de este cáncer entre las mujeres con las mutaciones
BRCA1. Aun así, el número de mujeres en ambos grupos fue pequeño, y el
impacto real del tamoxifeno entre las mujeres con estas mutaciones
todavía no es bien comprendido.
PREGUNTA. ¿Tiene usted otros factores de riesgo del cáncer
de seno? Entre éstos:
- Comienzo de los períodos menstruales antes de los 12 años
de edad.
- No tener hijos o tener su primer hijo después de los 30
años de edad.
- Experimentar la menopausia después de alcanzar los 55 años.
Si la respuesta es no:
según lo que se conoce hoy día, la mayoría de las mujeres menores de 55
años que no tienen antecedente familiar de cáncer de seno, que nunca
han tenido cáncer de seno ellas mismas, o que no tienen otros factores
de riesgo no están en un riesgo lo suficientemente alto como para tomar
tamoxifeno.
Si la respuesta es sí:
unas pocas mujeres menores de 55 años que no han tenido cáncer de seno
ellas mimas ni en sus familias pueden tener una combinación de factores
de riesgo que les colocaría en una categoría de mayor riesgo. Si usted
piensa que esto aplicaría en su caso, entonces hable con su doctor
sobre su riesgo de padecer cáncer de seno.
Recursos
para la evaluación del riesgo de cáncer de seno
Los investigadores han creado algunos modelos estadísticos para ayudar
a predecir el riesgo de una mujer de llegar a padecer cáncer de seno.
El Disco del riesgo es un recurso diseñado por profesionales de la
salud que se basa en las preguntas anteriores. Se trata de un recurso
que los doctores y las enfermeras pueden usar para ayudar a las mujeres
a tomar decisiones basadas en la información sobre la posibilidad de
tomar tamoxifeno. Este disco les asigna una puntuación de riesgo al
calcular el riesgo de una mujer de llegar a tener cáncer de seno en los
próximos cinco años y durante toda su vida.
Sin embargo, este recurso tiene algunas limitaciones. Por ejemplo,
algunos médicos indican que no toma lo suficientemente en serio el
antecedente familiar. Es también importante recalcar que este recurso
fue creado para profesionales de la salud, por lo que podría contener
términos y explicaciones que los pacientes no pueden entender. Pregunte
a su doctor si puede usar este recurso para brindarle una mejor
perspectiva sobre sus riesgos y si debería o no considerar tomar
tamoxifeno.
Otros recursos de riesgo basados principalmente en factores de riesgo
vinculados al antecedente familiar, tales como los modelos BRCAPRO y
Claus, son usados únicamente por asesores genéticos profesionales para
estimar el riesgo de cáncer de seno.
Ninguno de estos recursos es perfecto. Cada uno tiene sus puntos
fuertes y débiles, y el riesgo de una mujer pudiera variar dependiendo
del recurso que se usa. Muchos recursos no han sido probados en mujeres
que pertenecen a grupos minoritarios, por lo que puede que no funcionen
de la misma manera para todas las mujeres. Estos recursos pueden
proporcionar un estimado aproximado del riesgo, pero no pueden indicar
con seguridad si usted padecerá o no cáncer de seno.
Los riesgos versus los
beneficios del tamoxifeno
Basándose principalmente en los resultados del estudio BCPT, la Food and Drug Administration
(Dirección de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. o FDA por sus siglas
en inglés) aprobó el tamoxifeno para reducir el riesgo de cáncer de
seno en las mujeres cuyo riesgo de padecer la enfermedad dentro de los
próximos cinco años era de por lo menos 1.67%, según la puntuación
Gail. Esto incluía a todas las mujeres mayores de 60 años, así como
aquellas entre las edades de 35 a 59 años con factores que aumentaban
sus riesgos a este nivel, independientemente si habían o no pasado por
la menopausia.
Debido a la posibilidad de graves efectos secundarios, no toda mujer
que cumpla con los requisitos de la FDA para el tamoxifeno
necesariamente recibiría un beneficio general al tomarlo. Desde que se
realizó el estudio BCPT, los investigadores han tratado de estudiar más
que sólo el riesgo de una mujer de llegar a padecer cáncer de seno
cuando tratan de decidir si ella se pudiese o no beneficiar del
tamoxifeno. Por ejemplo, una mujer mayor tiene un riesgo más alto de
cáncer de seno que una mujer más joven, lo que pudiera suponer que hay
más probabilidad de que el tamoxifeno reduzca este riesgo particular.
Sin embargo, las mujeres mayores también tienen más probabilidades de
presentar una embolia cerebral o un coágulo sanguíneo, lo que pudiera
suponer que el tamoxifeno pudiese presentar más riesgos para ellas.
Toda mujer que no haya pasado por la menopausia (premenopáusica) con un
riesgo de padecer cáncer de seno que sea mayor de 1.7% en cinco años
probablemente recibirá un beneficio general de tomar tamoxifeno para
reducir el riesgo de este cáncer. Por otro lado, la mayoría de las
mujeres posmenopáusicas (especialmente aquellas que no son obesas y que
se han hecho una histerectomía) también tienen un beneficio general de
tomar tamoxifeno.
Los estudios recientes estiman que cerca de tres de cada 20 (15%) de
todas las mujeres mayores de 35 años de edad serían elegibles para
tomar tamoxifeno para reducir el riesgo de cáncer de seno, según el
criterio usado por la FDA. Sin embargo, sólo aproximadamente una de
tres de estas mujeres elegibles tendrían beneficios que claramente
superaría el riesgo. Generalmente hablando, las mujeres jóvenes que
tienen un riesgo alto parecen tener una mejor proporción de
beneficio-riesgo del tamoxifeno en comparación con las mujeres mayores.
Al igual que con cualquier medicamento, es importante recordar que cada
mujer es única, y que los posibles riesgos y beneficios que ella
obtendría dependen de muchos factores.
La última palabra sobre el
tamoxifeno para reducir el riesgo de
cáncer de seno
Los científicos están trabajando fuertemente para crear información
sobre los riesgos en competencia, por ejemplo cómo el riesgo que tiene
una mujer de padecer enfermedades del corazón debe afectar sus
decisiones para reducir su riesgo de cáncer de seno. A medida que surja
nueva información, pueden cambiar las recomendaciones sobre quiénes
deben o no tomar tamoxifeno. Además, recuerde que su riesgo cambia con
el tiempo: con la edad, con un nuevo diagnóstico de cáncer de seno en
su familia o si le realizan una biopsia del seno.
Algunos expertos opinan que se necesita más investigación para aprender
más sobre los beneficios y los riesgos del tamoxifeno para reducir el
riesgo de cáncer de seno. El estudio BCPT realizado mostró que el
riesgo de tener cáncer de seno se redujo casi a la mitad. Sin embargo,
después de los siete años de investigación, esta reducción no resultó
en ningún efecto en las muertes por cáncer de seno. En otros estudios
más pequeños no se encontró un beneficio significativo del tamoxifeno.
Se necesita más investigación para responder las muchas preguntas sobre
el uso del tamoxifeno para reducir el riesgo de cáncer de seno.
Raloxifeno (Evista®)
¿Qué es el
raloxifeno?
El raloxifeno es un medicamento parecido al tamoxifeno. Se toma de
manera oral (pastillas o tabletas) diariamente. Al igual que el
tamoxifeno, este medicamento no permite que las células del seno se
vean afectadas por el estrógeno. Ambos medicamentos también pueden
ayudar a prevenir la osteoporosis, o debilitamiento de los huesos, que
puede ocurrir en las mujeres después de la menopausia.
El raloxifeno fue aprobado por la FDA para ayudar a reducir el riesgo
de cáncer de seno en mujeres que ya pasaron por la menopausia y que
están en un alto riesgo de cáncer de seno. Además, el raloxifeno se
aprobó para ayudar a prevenir y tratar la osteoporosis en mujeres que
han pasado por la menopausia, incluso en aquellas que no tienen un
mayor riesgo de cáncer de seno.
¿Cuáles
son los posibles beneficios de tomar raloxifeno?
La información sobre el raloxifeno es limitada en comparación con el
tamoxifeno, ya que ha sido estudiado menos tiempo y en menos de mujeres.
Un estudio grande observó a más de 7,000 mujeres con osteoporosis tras
la menopausia. La mitad de las mujeres tomó raloxifeno y la otra mitad
un placebo (pastilla de azúcar) en un estudio conocido como Resultados
Múltiples de la Evaluación del Raloxifeno, o MORE (por sus siglas en
inglés). Aunque el estudio fue diseñado para analizar el efecto del
medicamento en la osteoporosis, los resultados sugirieron que el
raloxifeno también pudiera reducir el riesgo de cáncer de seno. Después
de ocho años hubo menos casos de cáncer de seno en las mujeres que
tomaron raloxifeno que en aquellas que tomaron el placebo (40 casos en
el grupo de raloxifeno contra 58 casos en el grupo del placebo).
Además, se encontró que el raloxifeno fortalece los huesos y reduce el
riesgo de ciertos tipos de fracturas óseas.
Un estudio de mayor alcance, conocido como el estudio STAR (Estudio de
Tamoxifeno y Raloxifeno), incluyó a más de 19,000 mujeres que ya
pasaron por la menopausia (posmenopáusicas) y que estaban en mayor
riesgo de cáncer de seno. A la mitad de estas mujeres se les asignó
tomar tamoxifeno y a la otra mitad raloxifeno diariamente por cinco
años.
Ambos medicamentos redujeron el riesgo de cáncer de seno invasivo en
una medida casi igual (había 163 cánceres de seno en el grupo de
tamoxifeno y 168 casos en el grupo de raloxifeno). Además, la
información reciente muestra que el raloxifeno redujo el riesgo de los
cánceres no invasivos (DCIS y LCIS) de la misma forma que lo hizo el
tamoxifeno.
Otro estudio, llamado el “Estudio sobre el uso del raloxifeno para el
corazón” (RUTH), fue diseñado para conocer el efecto de este
medicamento en el corazón y en el cáncer de seno invasivo. El estudio
RUTH investigó a 10,101 mujeres posmenopáusicas con insuficiencia
cardiaca de la arteria coronaria que tomaron raloxifeno o un placebo
diariamente por cinco años. Se encontró que el raloxifeno no tuvo un
efecto significativo en el riesgo de eventos coronarios (muerte a causa
de problemas del corazón, ataques al corazón no fatales u
hospitalización por otros problemas cardiacos) y redujo el riesgo de
cáncer de seno invasivo. Sin embargo, las mujeres que tomaron
raloxifeno presentaron tasas mayores de derrames (apoplejías) y
coágulos sanguíneos, tanto como aquellas que tomaron tamoxifeno.
Se encontró que tanto el raloxifeno como el tamoxifeno reducen el
riesgo de fracturas óseas en alrededor de un cuarto a un tercio.
¿Cuáles son los posibles riesgos de tomar
raloxifeno?
Aunque el raloxifeno puede causar efectos secundarios, puede haber
menos riesgo de ciertos efectos secundarios graves en comparación con
el tamoxifeno.
Coágulos sanguíneos graves
Al igual que con el tamoxifeno, los coágulos de sangre en las piernas o
los pulmones son un riesgo con el raloxifeno. En los estudios MORE y
RUTH, la cantidad de coágulos de sangre observados en los pulmones o
las piernas de las mujeres que tomaron raloxifeno es ligeramente mayor
a la de las mujeres que tomaron el placebo.
Sin embargo, en el estudio STAR, las mujeres que tomaron raloxifeno
tuvieron un 30% menos de coágulos sanguíneos en comparación con
aquellas que tomaron el tamoxifeno (100 casos contra 141 casos). Por lo
tanto, aunque el raloxifeno puede aumentar ligeramente este riesgo, no
aumenta tanto como el tamoxifeno.
En la mayoría, pero no en todos los estudios que se han hecho hasta el
momento, el tamoxifeno ha sido asociado con un incremento del riesgo de
derrames en el cerebro. En el estudio STAR, el riesgo de derrames
cerebrales fue muy parecido en los grupos que tomaron raloxifeno y
tamoxifeno. No obstante, el riesgo de derrame cerebral no aumentó en el
estudio RUTH cuando se compararon las mujeres que tomaron raloxifeno
con aquellas que tomaron un placebo. Aún se necesitan realizar más
estudios al respecto.
Cáncer de útero
En el estudio MORE, las mujeres que tomaron raloxifeno no fueron más
propensas a padecer cáncer de endometrio (un efecto secundario grave
que se tiene con el tamoxifeno). Sin embargo, se presentaron muy pocos
casos de cáncer de endometrio en las mujeres bajo estudio que tomaron
ya sea el medicamento o el placebo, y no todas las mujeres fueron
sometidas a las pruebas para la detección de este cáncer.
Alrededor de la mitad de las mujeres en el estudio STAR, a pesar de
estar a un posible riesgo de cáncer de útero, aún conservaban su útero.
Entre estas mujeres, hubo 36% menos casos de cáncer de útero en
aquellas que tomaban raloxifeno en comparación con aquellas tomando
tamoxifeno (23 contra 36 casos). Sin embargo, el número de casos era
tan pequeño que los investigadores creyeron que esta diferencia pudo
deberse a la casualidad y no a los medicamentos. No está claro si en
general el raloxifeno aumenta el riesgo de cáncer de útero, pero de así
ser, el aumento parece ser menor que con el tamoxifeno.
El estudio RUTH encontró que el raloxifeno no tuvo efecto en el riesgo
de cualquier cáncer que no sea cáncer de seno.
Otros efectos secundarios
En estudios clínicos, otros efectos reportados en las mujeres que toman
raloxifeno incluyeron:
- Acaloramientos.
- Irritación o resequedad
vaginal.
- Calambres en las piernas.
- Síntomas parecidos a la
gripe.
- Inflamación de las manos o
los pies.
Por lo general, estos efectos secundarios son leves y se alivian con el
pasar del tiempo.
En general, cuando se compara con el tamoxifeno, el raloxifeno no tuvo
un efecto contundente en el riesgo de ataques al corazón ni derrames
cerebrales en cualquiera de los estudios de gran alcance que se han
realizado hasta el momento. Además, el raloxifeno parece ser menos
propenso que el tamoxifeno en aumentar el riesgo de cataratas.
¿Está el
raloxifeno disponible para reducir el riesgo de cáncer de seno?
El raloxifeno ha sido aprobado por la FDA para reducir el riesgo de
cáncer de seno en mujeres que ya pasaron por la menopausia y que están
a un riesgo mayor de padecer cáncer de seno o que padecen osteoporosis.
Además, el raloxifeno fue aprobado para tratar la osteoporosis en
mujeres con un riesgo promedio de cáncer de seno.
Raloxifeno
para reducir el riesgo de cáncer del seno: algunas diferencias
El raloxifeno parece reducir el riesgo de cáncer de seno invasivo tanto
como el tamoxifeno. Este medicamento conlleva menos riesgo
que el tamoxifeno en términos de algunos efectos secundarios, tal como
cánceres uterinos y coágulos sanguíneos. El raloxifeno sólo
se usa en mujeres que ya han pasado por la menopausia. (El tamoxifeno
se puede usar en mujeres antes o después de la menopausia). Las mujeres
necesitan hablar con sus médicos para sopesar los posibles beneficios y
riesgos antes de decidir si el raloxifeno es apropiado para ellas.
Inhibidores
de la aromatasa
¿Qué son
los inhibidores de la aromatasa?
Los inhibidores de la aromatasa son medicamentos nuevos que algunas
veces se usan para tratar el cáncer de seno o para ayudar a evitar que
el cáncer de seno regrese después de la cirugía. Los medicamentos en
esta clase incluyen:
- Exemestano (Aromasin®).
- Letrozole (Femara®).
- Anastrozol (Arimidex®).
Los inhibidores de la aromatasa funcionan en una forma un poco
diferente al tamoxifeno y el raloxifeno. En lugar de bloquear los
receptores de estrógeno, estos inhibidores no permiten que una enzima
clave (aromatasa) convierta a otras hormonas en estrógeno. Esto reduce
los niveles de estrógeno en el cuerpo eliminando el combustible que los
cánceres de seno necesitan para crecer. Estos medicamentos sólo se usan
en mujeres que ya han pasado por la menopausia.
¿Cuáles
son los beneficios y los riesgos de tomar los inhibidores de la
aromatasa?
Los estudios han mostrado que los inhibidores de la aromatasa son
mejores que el tamoxifeno para tratar el cáncer de seno avanzado. Para
evitar que el cáncer de seno regrese después de la cirugía, varios
estudios han encontrado que los inhibidores de la aromatasa (usados en
lugar de o después del tamoxifeno) son ligeramente mejores que el
tamoxifeno solo.
Algunos efectos a corto plazo de los inhibidores de la aromatasa se
parecen mucho a los efectos causados por el tamoxifeno, incluyendo los
sofocos de calor y la resequedad vaginal. Los dolores musculares y en
las articulaciones, así como los dolores de cabeza, pudieran ocurrir
con más frecuencia.
En comparación con el tamoxifeno, los inhibidores de la aromatasa
parecen ser menos propensos a causar coágulos sanguíneos graves.
Contrario al tamoxifeno y el raloxifeno, los inhibidores de la
aromatasa parece que son más propensos a causar osteoporosis
(debilitamiento de los huesos) y más fracturas de los huesos. Según
algunos estudios realizados hasta el momento, los inhibidores de la
aromatasa no parecen aumentar el riesgo de cáncer endometrial o sarcoma
uterino, como lo hace el tamoxifeno.
Debido a que estos medicamentos han estado disponibles por un periodo
corto de tiempo, se sabe poco sobre los efectos que pudieran tener a
largo plazo, como el riesgo de enfermedad cardiaca. Las investigaciones
futuras ayudarán a determinar estos efectos.
¿Se han aprobado los inhibidores de la
aromatasa para reducir el riesgo de cáncer de seno?
No, por el momento. Los inhibidores de la aromatasa no han sido
aprobados para reducir el riesgo de cáncer de seno. En la actualidad se
usan para tratar el cáncer de seno avanzado o son administrados para
ayudar a prevenir que el cáncer regrese después de la cirugía (en lugar
de o después del tamoxifeno). La FDA no ha aprobado ninguno de estos
medicamentos para reducir el riesgo de tener cáncer de seno.
Sin embargo, actualmente se están llevando a cabo estudios para
determinar si los inhibidores de la aromatasa pueden reducir el riesgo
de cáncer de seno. El estudio británico IBIS-II está comparando el
anastrozol con un placebo por cinco años en 6,000 mujeres
posmenopáusicas que están en un riesgo aumentado de cáncer de seno. Los
resultados se esperan en el 2012. El estudio MAP3 está comparando el
exemestano con un placebo en un grupo similar de aproximadamente 4,500
mujeres en riesgo mayor. Los resultados deben de estar disponibles a
finales de 2010. También se han estado realizando estudios menos
abarcadores con el letrozol.
Inhibidores
de la aromatasa para reducir el riesgo de cáncer del seno: se necesita
más investigación
Al igual que con el raloxifeno, los inhibidores de la aromatasa
pudieran algún día probar ser tan eficaces o incluso mejores que el
tamoxifeno en reducir el riesgo de cáncer de seno, pero se requiere de
más resultados del estudio para demostrarlo. Se sabe mucho menos sobre
los posibles efectos a largo plazo de estos medicamentos. Incluso si
los estudios muestran que los inhibidores de la aromatasa reducen el
riesgo, cada mujer y su doctor necesitarán sopesar los posibles
beneficios y riesgos antes de decidir si uno de ellos es apropiado o no
para ella.
Otros
componentes bajo estudio
Algunos otros medicamentos, como el bexaroteno, la lovastatina y el
deslorelin están en la etapa inicial de estudios clínicos que se
realizan para investigar el efecto de la quimioprevención en el cáncer
de seno. Aún no está claro cuán eficaces son para reducir el cáncer de
seno.
Algunos complementos dietéticos también están siendo estudiados para
evaluar su posible efecto en la reducción del riesgo de cáncer de seno.
Éstos incluyen extracto de semilla de uva, folato, ácidos grasos
omega-3 y vitaminas B6 y B12.
Otros estudios clínicos están investigando la reducción del cáncer el
seno como un efecto inesperado de los efectos de los medicamentos
usados para otras razones (De esta forma fue que se descubrió que el
raloxifeno administrado para la osteoporosis era útil en el cáncer de
seno). Los medicamentos que se investigan actualmente incluyen la
aspirina, otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs)
y estatinas (medicamentos usados para reducir el colesterol).
Este tipo de investigación toma muchos años. Es probable que transcurra
un tiempo considerable antes de que estén disponibles resultados
significativos de los estudios que se realizan con estos componentes.
¿Qué significa todo esto para usted?
La quimioprevención ya sea con tamoxifeno o raloxifeno ofrece una
manera de reducir (pero no de eliminar) el riesgo de desarrollar cáncer
de seno invasivo en las mujeres que están en riesgo aumentado de la
enfermedad.
Todos los medicamentos de quimioprevención tienen posibles efectos
secundarios, y pudieran no ser adecuados para todas las mujeres con un
riesgo aumentado de padecer cáncer de seno. Si está considerando tomar
uno de éstos, asegúrese de que tenga un claro entendimiento de su
riesgo de cáncer de seno (usando un recurso para una evaluación
cuantitativa de riesgos) y de los beneficios potenciales, así como los
efectos secundarios de estos medicamentos. Su doctor puede ayudarle a
obtener información y a tomar la decisión sobre si la quimioprevención
es una opción apropiada para usted.
Recursos
adicionales
Más información de su Sociedad
Americana del Cáncer
La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos
materiales se pueden solicitar a través de nuestra línea telefónica sin
cargo o se pueden encontrar en nuestro sitio Web.
Organizaciones
nacionales y sitios de Internet*
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de
información y apoyo para los pacientes incluyen:
Facing Our Risk of Cancer
Empowered (FORCE)
Teléfono sin cargo: 1-866-824-7475
Sitio Web: www.facingourrisk.org
Ofrece información sobre
la evaluación de riesgos del cáncer de ovario y de seno, recursos para
determinar el riesgo y apoyo para las mujeres en riesgo aumentado.
Hereditary Cancer Center
(HCC)
Teléfono sin cargo: 1-800-648-8133
Sitio Web: medicine.creighton.edu/hcc
Se ofrece información
educativa, asesoría y referencias a pruebas genéticas a familias que
están en alto riesgo de una variedad de cánceres.
Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237
Sitio Web: www.cancer.gov.
National Women's Health
Information Center (NWHIC)
Teléfono sin cargo: 1- 800-994-9662
Sitio Web: www.womenshealth.gov
Ofrece información sobre
muchos temas sobre la salud de la mujer, así como referencias a otras
organizaciones apropiadas.
Prevent Cancer Foundation
(PCF)
Teléfono sin cargo: 1-800-227-2732
Sitio Web: www.preventcancer.org
Provee información fácil
de entender sobre el cáncer y acerca de cómo usted puede reducir su
riesgo de cáncer.
Susan G. Komen Breast
Cancer Foundation
Teléfono: 1-877-465-6636
Sitio Web: www.komen.org
Ofrece una amplia variedad
de información sobre la salud del seno y el cáncer de seno.
*La
inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la
Sociedad Americana del Cáncer
Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier
hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos
al 1-800-227-2345, o visítenos en Internet en www.cancer.org.
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Última
revisión / cambio realizado: 29-Sep.-2009
Última actualización completa: 29-Sep.-2009
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