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La siguiente información constituye un resumen de este tipo de cáncer. La
Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) también provee
información más detallada que usted puede obtener llamando al 1-800-ACS-2345
(1-800-227-2345) o visitando nuestra página en Internet en www.cancer.org.
¿Qué es el cáncer del pulmón?
Seguramente ha escuchado el término "cáncer del pulmón", pero ¿qué
significa? Permítanos ayudarle a entender. El cáncer ocurre cuando las células
en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Aunque existen muchos
tipos de cáncer, todos surgen debido al crecimiento sin control de las células
anormales. Los diferentes tipos de cáncer se comportan de diferentes maneras.
Por ejemplo, el cáncer del pulmón y el cáncer del seno son enfermedades muy
diferentes. Crecen a distinta velocidad y responden a distintos tratamientos.
Por esta razón la mayoría de las personas necesitan que su tratamiento esté
dirigido a su tipo de cáncer.

La mayoría de los tipos de cáncer reciben su nombre según la parte del
cuerpo en la que se originan. El cáncer del pulmón empieza en los pulmones,
los cuales son órganos similares a esponjas que se encuentran en el tórax . El
pulmón derecho tiene tres lóbulos y el pulmón izquierdo
tiene dos. El pulmón izquierdo es más pequeño porque el corazón ocupa más
espacio en ese lado del cuerpo. El pulmón permite la entrada de aire al cuerpo,
captando oxígeno y eliminando anhídrido carbónico, el cual es un producto de
desecho.
El recubrimiento de los pulmones, denominado pleura, ayuda a
protegerlos y permite que se muevan al respirar. A través de la tráquea se
introduce el aire hasta los pulmones. La tráquea está dividida en tubos
denominados bronquios, los cuales se dividen en conductos más pequeños
aún denominados bronquiolos. Al final de estos pequeños conductos hay
diminutas bolsas de aire que se conocen como alvéolos.
La mayoría de los casos de cáncer del pulmón empieza en la mucosa de los
bronquios, pero esta enfermedad también puede empezar en otras áreas, como en
la tráquea, los bronquiolos o los alvéolos. A menudo, el cáncer del pulmón
tarda muchos años en formarse. Sin embargo, una vez se forma, las células
cancerosas pueden desprenderse y propagarse a otras partes del cuerpo en un
proceso denominado metástasis. El cáncer del pulmón es una enfermedad
que pone en peligro la vida porque a menudo se propaga de esta forma antes de
que se detecte.
Tipos de cáncer del pulmón
Hay dos tipos principales de cáncer del pulmón:
-
Cáncer pulmonar de células pequeñas (SCLC, por sus siglas en
inglés)
-
Cáncer pulmonar de células no pequeñas (NSCLC, por sus siglas
en inglés).
Si el cáncer tiene características de ambos tipos, se le denomina cáncer
mixto de células pequeñas y grandes.
Cáncer pulmonar de células pequeñas Representa alrededor del
20% de todos los casos de cáncer del pulmón. Aunque las células cancerosas
son pequeñas, pueden multiplicarse rápidamente y formar tumores grandes que se
pueden propagar hasta los ganglios linfáticos y otros órganos como el cerebro,
el hígado y los huesos. Otros nombres para el cáncer pulmonar de células
pequeñas es cáncer de células en avena y carcinoma indiferenciado
de células pequeñas. La causa de este tipo de cáncer casi siempre es el
fumar; es muy raro que una persona que jamás haya fumado padezca de cáncer
pulmonar de células pequeñas.
Cáncer pulmonar de células no pequeñas es el tipo más común
de cáncer del pulmón y representa casi el 80% de los casos. En este grupo hay
tres subtipos.
- El carcinoma de células escamosas, que está relacionado con el
fumar. Tiende a aparecer centralmente, cerca de un bronquio.
- El adenocarcinoma generalmente se encuentra en la región más
periférica del pulmón.
- El carcinoma indiferenciado de células grandes puede aparecer en
cualquier parte del pulmón y tiende a crecer y propagarse rápidamente, lo
cual tiene como consecuencia que el pronóstico del paciente sea malo.
Hay otros tipos de tumores que pueden aparecer en los pulmones; algunos de éstos
no son cáncer (benignos), pero otros sí (malignos). Los tumores
carcinoides, por ejemplo, crecen lentamente y por lo general son curados
mediante cirugía.
¿Cuántas personas contraen cáncer del pulmón?
El cáncer del pulmón es la causa principal de muerte por cáncer, tanto en hombres como en mujeres. Más personas mueren de cáncer del pulmón que de cáncer de colon, del seno y de la próstata juntos. El cáncer del pulmón es muy poco común en personas menores de 40 años de edad. La edad promedio de las personas a las que se les detecta cáncer del pulmón es 60 años.
Este año habrá alrededor de 172,570 casos nuevos de cáncer del pulmón en Estados Unidos: 93,010 hombres y 79,560 mujeres. Alrededor de 163,510 personas morirán de esta enfermedad: 90,490 hombres y 73,020 mujeres.
¿Qué causa el cáncer del pulmón?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta las probabilidades de que
una persona contraiga una enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer
tienen distintos factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como fumar,
pueden controlarse, pero otros, como la edad de una persona o los antecedentes
familiares, no pueden cambiarse. Sin embargo, tener un factor de riesgo, o
incluso varios, no significa que la persona contraerá esa enfermedad. Fumar es,
por mucho, el principal factor de riesgo de cáncer del pulmón.
Fumar tabaco: Se piensa que fumar tabaco es responsable de 8 de cada 10
casos de cáncer del pulmón. Cuanto más tiempo haya fumado la persona y cuanto
más cajetillas haya fumado al día, mayor es el riesgo. Si la persona deja de
fumar antes de que se presente el cáncer del pulmón, el tejido del pulmón
regresa lentamente a su estado normal. Dejar de fumar a cualquier edad disminuye
el riesgo de contraer cáncer del pulmón. Fumar puros, habanos o pipa tiene
casi las mismas probabilidades de causar cáncer del pulmón que fumar
cigarrillos. No hay evidencia de que fumar cigarrillos con bajo contenido de
alquitrán reduzca el riesgo de cáncer del pulmón.
El riesgo de padecer de cáncer del pulmón en los que no fuman, pero que
respiran el humo de otros, también es mayor. Por ejemplo, las personas que no
fuman, pero que están casadas con fumadores, tienen un riesgo 30% mayor de
padecer de cáncer del pulmón que los cónyuges de las personas que no fuman.
Los trabajadores que se exponen al humo de tabaco en su trabajo también tienen
mayores probabilidades de contraer esta enfermedad.
Asbesto: Es otro factor de riesgo para el cáncer del pulmón. Las
personas que trabajan con asbesto tienen un riesgo mayor de padecer de cáncer
del pulmón y, si además fuman, el riesgo aumenta enormemente. Aunque el
asbesto se usó durante muchos años, el gobierno casi ha eliminado su uso en el
trabajo y en los productos para el hogar. El tipo de cáncer del pulmón
relacionado con el asbesto, el mesotelioma, a menudo empieza en la
pleura.
Radón: Es un gas radiactivo que se produce por la descomposición
natural del uranio. El radón es invisible y no tiene sabor ni olor. Este gas
puede concentrarse en interiores y convertirse en un posible riesgo de cáncer.
La Environmental Protection Agency (EPA, por sus siglas en inglés) puede
brindarle el nombre de algunas compañías confiables que realizan pruebas para
detectar gas radón. Su dirección en Internet es http://www.epa.gov.
En el trabajo, los agentes que causan cáncer incluyen sustancias como
uranio, arsénico, cloruro de vinilo, cromatos de níquel, productos de carbón,
gas mostaza, éteres de clorometilo, gasolina y derivados del diesel. Las
personas que trabajan con estas sustancias deben tener mucho cuidado para evitar
exponerse a ellas.
Marihuana: Los cigarrillos de marihuana tienen mucho más alquitrán que
los de tabaco. Muchas de las sustancias del tabaco que causan cáncer también
están en la marihuana. Algunos informes médicos indican que la marihuana podría
causar cáncer de la boca y garganta. Sin embargo, debido a que la marihuana es
una sustancia ilegal, no es fácil obtener información acerca de los efectos
que tiene sobre el organismo.
Otras enfermedades como la tuberculosis (TB) y algunos tipos de pulmonía,
generalmente dejan cicatrices en los pulmones. Esta cicatrización puede
aumentar el riesgo de contraer cáncer del pulmón.
Minerales: Algunos minerales como el talco, pueden aumentar el riesgo de
cáncer del pulmón en aquellas personas que lo extraen de las minas o que
trabajan con éste. Las personas que tienen enfermedades causadas por inhalar
ciertos minerales, también tienen un riesgo mayor.
Antecedentes personales y familiares: Si usted ha tenido cáncer del pulmón,
tiene un mayor riesgo de contraer otro cáncer del pulmón. Los hermanos e hijos
de las personas que han tenido cáncer del pulmón pueden tener un riesgo
levemente mayor.
Alimentación: En algunos informes se ha indicado que una alimentación
con pocos alimentos de origen vegetal (ensaladas, frutas y verduras) podría
aumentar el riesgo de cáncer del pulmón en personas que están expuestas al
humo del tabaco. Es posible que las manzanas, las cebollas y otros alimentos de
origen vegetal contengan una sustancia que ofrece cierta protección contra el cáncer
del pulmón.
Sexo: En varios estudios se ha determinado que las células del pulmón
de la mujer tienen mayores probabilidades de contraer cáncer cuando se exponen
al humo del tabaco.
En los últimos años, los científicos han podido entender mucho mejor la
forma en que los factores de riesgo producen ciertos cambios en el ADN (conocido
en inglés como DNA) de las células del pulmón, lo cual causa que las células
se conviertan en cancerosas. El ADN es el material genético que contiene las
instrucciones para casi todo lo que hacen nuestras células.
La investigación actual realizada en este campo está orientada hacia la
elaboración de pruebas que, al reconocer los cambios del ADN, puedan detectar
el cáncer del pulmón en sus etapas iniciales. Los investigadores también están
trabajando en formas de reparar y reemplazar estos genes defectuosos a fin de
detener el crecimiento y la propagación de las células cancerosas.
¿Puede evitarse el cáncer del pulmón?
La mejor manera de prevenir el cáncer del pulmón es no fumar y evitar estar
con las personas que lo hacen. Si usted fuma, debe dejar de hacerlo. También
usted debe evitar respirar el humo de otras personas.
Investigue sobre los químicos causantes de cáncer a los cuales puede estar
expuesto en su lugar de trabajo y tome medidas para protegerse. Si usted vive en
un área en la que los depósitos naturales de uranio en la tierra emanan gas
radón, considere medir los niveles de radón en su casa.
Aun así, algunas personas que contraen cáncer del pulmón no tienen ningún
factor de riesgo aparente, de manera que no es posible dar consejos sobre cómo
evitar todo tipo de cáncer del pulmón.
¿Cómo se detecta el cáncer del pulmón?
Debido a que la mayoría de las personas que padecen de cáncer del pulmón
en etapas iniciales no presentan ningún síntoma, sólo alrededor del 15% de
los casos de cáncer del pulmón se detectan en sus etapas iniciales. Cuando
este tipo de cáncer se detecta en sus primeras etapas, a menudo se debe a una
radiografía del tórax, una tomografía computarizada o a otros exámenes
realizados por otra razón.
Aunque la mayoría de los tipos de cáncer del pulmón no causa síntomas
hasta que ya están propagados, debe informar a su médico inmediatamente
cualquiera de los síntomas siguientes. A menudo estos problemas los causa otro
padecimiento, pero si le detectan cáncer del pulmón, un tratamiento oportuno
podría prolongar su vida y aliviar los síntomas.
- Tos que no desaparece
- Dolor en el pecho que a menudo empeora al respirar profundamente
- Ronquera
- Bajar de peso y perder el apetito
- Esputo (saliva o flema) con sangre o de color rojizo
- Dificultad al respirar
- Infecciones recurrentes, como bronquitis y neumonía
- Empezar a respirar con silbido o jadeo
Cuando el cáncer del pulmón se propaga a órganos distantes, puede causar
lo siguiente:
- Dolor en los huesos
- Debilidad o adormecimiento de los brazos o las piernas
- Mareo
- Color amarillento en la piel y los ojos (ictericia)
- Masas, o bultos, justo debajo de la piel. Esto se debe a la propagación
del cáncer a la piel o a los ganglios linfáticos ubicados en el cuello o
por encima de la clavícula
Hay otros conjuntos de síntomas (denominados síndromes) que podrían
indicar la presencia de cáncer del pulmón, pero esto sucede con menos
frecuencia.
Si se sospecha la presencia de cáncer del pulmón
Si hay alguna razón para sospechar que usted podría tener cáncer del
pulmón, su médico usará uno o más métodos para averiguar si la
enfermedad realmente está presente. Además, el diagnóstico de cáncer se
confirmará mediante una biopsia del tejido del pulmón y se obtendrá
valiosa información que ayudará a tomar las decisiones sobre el
tratamiento. Si con estas pruebas se detecta cáncer del pulmón, se harán
más pruebas para determinar hasta qué punto se ha propagado.
Después de informarse de sus antecedentes médicos y hacerle un examen físico,
su médico podría solicitarle que se haga algunos de los siguientes
estudios:
Estudios por imágenes: en estas pruebas se usan radiografías,
campos magnéticos, ondas sonoras o sustancias radiactivas para obtener imágenes
del interior del cuerpo. Algunos de los estudios por imágenes que se usan
para detectar el cáncer del pulmón y determinar a qué partes del cuerpo
se ha propagado incluyen radiografías, tomografías computarizadas (CT,
por sus siglas en inglés), imágenes de resonancia magnética (MRI, por
sus siglas en inglés), tomografías mediante la emisión de positrones
(PET, por sus siglas en inglés), angiografías y gammagrafías óseas.
Las siguientes pruebas se pueden usar para confirmar que algo observado
en un estudio por imágenes es, en efecto, un cáncer del pulmón.
Citología de esputo: Una muestra de flema (saliva) se examina con
el microscopio para ver si tiene células cancerosas.
Biopsia con aguja: Se introduce una aguja en el tumor para retirar
una muestra de tejido, el cual se examina en el laboratorio para
determinar si contiene células cancerosas.
Broncoscopia: Se introduce un tubo flexible iluminado a través de
la boca hasta los bronquios. Esta prueba puede ayudar a detectar tumores o
puede usarse para tomar muestras de tejido o de líquidos para ver si
contienen células cancerosas.
Mediastinoscopia: Mientras el paciente está anestesiado, se toman
muestras de tejido de los ganglios linfáticos a lo largo de la tráquea a
través de un pequeño orificio en el cuello. Y una vez más, ver el
tejido con un microscopio puede indicar si hay células cancerosas.
Toracocentesis y toracoscopia: estas pruebas se hacen para
verificar si el líquido que rodea los pulmones es consecuencia del cáncer
o de una condición benigna como insuficiencia cardiaca o infección.
Biopsia de médula ósea: Se usa una aguja para extraer una pequeña
porción de hueso, generalmente de la parte posterior de la cadera. La
muestra se examina para ver si contiene células cancerosas.
Análisis de sangre: A menudo se realizan ciertos análisis para
ayudar a averiguar si el cáncer del pulmón se ha propagado al hígado o
a los huesos.
¿Cómo les digo a mi familia y amigos?
Un diagnóstico de cáncer del pulmón puede causarle temor no sólo a
usted, sino también a sus amigos y parientes. A menudo, las personas no
saben qué decirle a usted. Pueden estar tristes y tener temor de
molestarlo, o pueden tener temor por lo que pudiera pasar. Debido a que cada
persona tiene su propia manera de enfrentarse a las situaciones difíciles
que se presentan en la vida, usted puede encontrar que lo que está bien
para una persona pudiera estar mal para otra.
Usted está asimilando su propio diagnóstico y puede tomarle tiempo
desear hablar con otros sobre ello. Es posible que usted quiera ser quien le
informe la noticia a sus allegados. Cuando usted se sienta preparado para
hablar sobre su cáncer del pulmón, comience por hablarles con sinceridad a
sus familiares tan detalladamente como le resulte cómodo a usted. Puede ser
recomendable decirles lo que espera que ocurra en las próximas semanas o
meses, hablar sobre sus sentimientos relacionados con el diagnóstico y el
futuro y explicar brevemente los posibles efectos que tendrá en la familia
su tratamiento contra el cáncer. Además, es posible que usted también
quiera animar a sus seres queridos a que compartan sus sentimientos sobre la
situación.
Probablemente usted está acostumbrado a compartir muchos aspectos de su
vida, alegres y tristes, con sus amigos. Sin embargo, usted no puede
anticipar cómo reaccionarán sus amigos cuando les diga que tiene cáncer.
Algunos amigos cercanos le apoyarán y colaborarán para ayudarle, mientras
pudiera ser que otros se alejen. Otros reaccionarán del mismo modo que podría
reaccionar su familia: con temor. Para tranquilizarlos, ayúdeles a entender
su diagnóstico y lo que significa, lo que cambiará y lo que no cambiará,
así como lo que implica su tratamiento. Hable con aquellas personas
importantes en su vida y anímelas a que sean sinceras con usted.
Después de las pruebas: Clasificación por etapas
La clasificación por etapas (estadios) es el proceso para
descubrir cuánto se ha propagado el cáncer. Esto es muy importante porque
el tratamiento y la expectativa para su recuperación dependen de la etapa
en que se encuentre el cáncer. Los exámenes que se describieron
anteriormente, como las tomografías computarizadas y las imágenes de
resonancia magnética, la biopsia de la médula ósea y otros exámenes,
también se usan para clasificar el cáncer del pulmón según su etapa.
Para el cáncer pulmonar de células pequeñas se usan distintos tipos de
sistemas de clasificación por etapas que para el cáncer pulmonar de células
no pequeñas.
Clasificación por etapas del cáncer pulmonar de células pequeñas
El sistema que se usa con más frecuencia para el cáncer pulmonar de células
pequeñas es el de dos etapas, que son la etapa limitada y la etapa
avanzada. La etapa limitada generalmente significa que el cáncer se
encuentra sólo en un pulmón y en los ganglios linfáticos del mismo lado
del tórax.
Si el cáncer ya se extendió al otro pulmón, a los ganglios linfáticos
del otro lado del tórax o a órganos distantes, se le denomina avanzada.
Muchos médicos consideran que el cáncer que se ha propagado al líquido
que rodea los pulmones también se encuentra en la etapa avanzada.
Al cáncer pulmonar de células pequeñas se le clasifica de esta forma
porque esto ayuda a distinguir a las personas que tienen un pronóstico
favorable y podrían curarse, de aquellas cuyo pronóstico es peor, ya que
no presentan probabilidades de cura. Para cuando se les detecta esta
enfermedad, a muchas personas que padecen cáncer pulmonar de células pequeñas
ya se les ha extendido.
Clasificación por etapas del cáncer pulmonar de células no pequeñas
Las etapas se describen mediante los números romanos del 0 al IV (0-4).
En general, cuanto más bajo es el número, menor es la propagación del cáncer.
Cuanto más alto el número, como etapa IV (4), mayor la gravedad del
cáncer.
Después de revisar los resultados de sus exámenes, el médico le
informará en qué etapa se encuentra el cáncer. Asegúrese de pedir a su médico
que le explique la etapa en una forma en que usted entienda, ya que esto les
ayudará a ambos a decidir cuál es el mejor tratamiento para usted.
Si el cáncer del pulmón se detecta y se trata en sus etapas iniciales
mediante cirugía, antes de que se haya propagado a los ganglios linfáticos
u otros órganos, la supervivencia a cinco años es alrededor del 42%. Sin
embargo, son pocos los casos de cáncer del pulmón que se detectan en esta
etapa inicial.
En 1996, último año para el cual existen datos nacionales, la tasa de
supervivencia a cinco años del cáncer del pulmón en todas las etapas
juntas fue de 14%. Esto no ha cambiado durante muchos años. La tasa de
supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de pacientes que
vivieron por lo menos cinco años después de que se les detectó el cáncer.
Tratamiento contra el cáncer del pulmón
Hay muchas cosas en las que tiene que pensar cuando está escogiendo la
mejor manera de tratar o manejar su cáncer. Quizá haya más de un
tratamiento para escoger. Tal vez sienta que necesita tomar una decisión rápidamente,
pero tómese su tiempo para asimilar la información que ha aprendido. Hable
con su médico. Lea la lista de preguntas en la sección "¿Cuáles son
algunas de las preguntas que puedo hacerle a mi médico?" para obtener
algunas ideas y luego añada otras preguntas que usted tenga.
Por lo general es buena idea buscar una segunda opinión, especialmente
con médicos que tengan experiencia en el tratamiento contra el cáncer del
pulmón. Una segunda opinión puede proveerle más información y puede
ayudarle a sentirse más seguro sobre el tratamiento que está considerando.
Algunas compañías de seguro requieren una segunda opinión antes de
aceptar pagar ciertos tratamientos. Casi todas pagarán por la segunda opinión.
Hemos resumido los tipos de tratamientos disponibles contra el cáncer
del pulmón. Esta información representa los puntos de vista de los médicos
y enfermeras que prestan sus servicios a la Junta Editorial del Banco de
Datos de la Sociedad Americana del Cáncer. Estas opiniones están basadas
en su interpretación de los estudios sobre los tratamientos contra el cáncer
publicados en revistas médicas, así como en su propia experiencia
profesional. Sin embargo, la información sobre tratamiento en este
documento no constituye la política oficial de la Sociedad y no tiene como
objetivo servir como una consulta médica para reemplazar la experiencia y
juicio de su equipo que atiende el cáncer. El objetivo es ayudarle a usted
y a su familia a tomar decisiones basadas en la información junto con su
equipo de atención del cáncer.
Además, no dude en hacerle sus preguntas a su médico ni en buscar otras
fuentes confiables de información sobre el tratamiento.
Las opciones de tratamiento contra el cáncer del pulmón son la cirugía,
la radioterapia y la quimioterapia, ya sea por sí solas o combinadas,
dependiendo del tipo y la etapa del cáncer.
Cirugía
Dependiendo del tipo y la etapa del cáncer, se puede usar la cirugía
para extirpar el tumor y una parte del tejido del pulmón a su alrededor. Si
se extirpa un lóbulo (una sección) del pulmón, la cirugía se llama lobectomía.
Extirpar sólo una parte del lóbulo se denomina resección en cuña.
La cirugía en la que se extirpa el pulmón completo se denomina pneumonectomía.
Estas operaciones se hacen mientras el paciente está anestesiado. Por lo
general es necesario que el paciente se quede una o dos semanas en el
hospital. Después de la cirugía, el paciente sentirá algo de dolor porque
el cirujano tiene que cortar a través de las costillas para llegar hasta
los pulmones.
A menudo, las personas cuyos pulmones están en buenas condiciones
(aparte del cáncer) pueden reanudar sus actividades normales una vez que se
les ha extirpado un lóbulo, o hasta un pulmón completo. Sin embargo, si
aparte la persona también padece enfermedades como enfisema o bronquitis crónica
(comunes entre las personas que fuman mucho), pudiera seguir faltándole el
aire durante un período prolongado.
En casos de personas que no pueden someterse a la cirugía usual debido a
enfermedades del pulmón u otros problemas médicos, o porque el cáncer está
muy avanzado, se pueden usar otros tipos de cirugía (por ejemplo, la cirugía
con láser) para aliviar los síntomas.
Si el cáncer del pulmón se ha propagado al cerebro, podría usarse la
cirugía para extirpar el tumor si esto pudiera realizarse sin causar daños
al cerebro.
Quimioterapia
La quimioterapia sistémica es el uso de medicamentos contra el cáncer
que se inyectan en una vena o se toman por la boca. Estos medicamentos
entran al torrente sanguíneo y se propagan a todas partes del cuerpo y por
esto, el tratamiento es útil en casos de cáncer que se ha propagado a órganos
distantes. Los medicamentos de la quimioterapia destruyen a las células
cancerosas, pero también dañan a ciertas células normales, lo cual puede
ocasionar efectos secundarios.
A menudo se administran varios medicamentos al mismo tiempo. Dependiendo
del tipo y la etapa del cáncer del pulmón, la quimioterapia se puede usar
como tratamiento principal o como tratamiento adicional a la cirugía. En
ocasiones los médicos administran altas dosis de quimioterapia junto con
medicamentos llamados factores de crecimiento. Éstos ayudan a prevenir los
efectos secundarios de la quimioterapia relacionados con la médula ósea.
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de
medicamentos que se usen, la cantidad que se administre y la duración del
tratamiento. Algunos de los efectos secundarios temporales que podrían
presentársele son:
- Náuseas y vómitos
- Pérdida del apetito
- Caída del cabello
- Llagas en la boca
- Aumento del riesgo de infecciones debido a la falta de glóbulos
blancos
- Moretones o sangrado debido a cortaduras menores
- Cansancio o dificultad al respirar
La mayoría de estos efectos secundarios desaparece cuando el tratamiento
cesa. Si tiene cualquier problema con los efectos secundarios, asegúrese de
informar a su médico o al personal de enfermería, ya que a menudo hay
formas en que pueden ayudarle.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento en el que se usan rayos de alta energía
(como los rayos X) para destruir o reducir las células cancerosas. La
radiación puede provenir de fuera del cuerpo (radiación externa) o de
materiales radiactivos colocados directamente en el tumor (radiación
interna o de implante). La radiación externa es el tipo que se utiliza más
a menudo para tratar el cáncer del pulmón.
En ocasiones, la radiación se usa como tratamiento principal contra el cáncer
del pulmón, como por ejemplo en personas cuya salud no está lo
suficientemente buena como para someterse a una cirugía. En otros
pacientes, la radiación se podría usar después de la cirugía para
destruir pequeñas áreas de cáncer que no pueden verse ni extirparse
durante la cirugía. La radiación también se puede usar para aliviar síntomas
como dolor, sangrado y dificultad para tragar.
Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir leves problemas
de la piel, náuseas, vómitos y cansancio. A menudo, éstos desaparecen en
poco tiempo. La radiación administrada en el tórax puede dañar los
pulmones y ocasionar problemas respiratorios. Generalmente, los efectos
secundarios de la radioterapia en el cerebro (para tratar la metástasis)
llegan a su punto más grave uno o dos años después del tratamiento e
incluyen pérdida de memoria, dolores de cabeza, dificultad para pensar y
menor deseo sexual. Asegúrese de hablar con su médico si se le presenta
cualquier efecto secundario.
Estudios clínicos
Los estudios de nuevos tratamientos prometedores se conocen como estudios
clínicos. Un estudio clínico se lleva a cabo solamente cuando existe algún
motivo para creer que el nuevo tratamiento puede ser valioso para el
paciente. Se ha encontrado con frecuencia que los tratamientos utilizados en
los estudios clínicos producen beneficios reales. Las principales preguntas
que los investigadores quieren contestar son:
- ¿Es beneficioso este tratamiento?
- ¿Es más eficaz que el que estamos usando ahora?
- ¿Qué efectos secundarios produce el tratamiento?
- ¿Superan los beneficios a los efectos secundarios?
- ¿A qué tipo de pacientes es más probable que el tratamiento le
resulte beneficioso?
Los estudios clínicos se llevan a cabo por pasos llamados fases.
Cada fase está diseñada para contestar ciertas preguntas.
- Fase I - En esta fase de los estudios clínicos se busca la
mejor manera de administrar un tratamiento nuevo y qué cantidad de éste
se puede administrar con seguridad. El propósito principal de un
estudio en Fase I es probar la seguridad del nuevo medicamento.
- Fase II - Los estudios clínicos en esta fase están diseñados
para ver si el medicamento es eficaz. Se le administra a los pacientes
la dosis más alta posible que no cause efectos secundarios graves y se
les observa muy de cerca para ver si tiene algún efecto en el cáncer.
- Fase III - En esta fase de los estudios clínicos se compara el
nuevo tratamiento con la terapia convencional. Se divide un gran número
de pacientes en dos grupos. El grupo de referencia recibe el tratamiento
convencional y el otro grupo recibe el nuevo tratamiento. A todos los
pacientes se les observa de cerca para ver cuál de los tratamientos es
más eficaz. El estudio se suspende si los efectos secundarios son muy
graves o si un grupo tiene resultados superiores al otro.
Si usted está participando en un estudio clínico, recibirá un cuidado
excelente. Usted tendrá un equipo de expertos que vigilará su progreso muy
cuidadosamente. No obstante, existen algunos riesgos. Nadie puede anticipar
si el tratamiento funcionará o exactamente qué efectos secundarios ocurrirán.
Eso es lo que se pretende descubrir con el estudio. Sin embargo, tenga en
cuenta que incluso los tratamientos convencionales causan efectos
secundarios.
La decisión de participar en un estudio clínico es totalmente suya.
Incluso luego de unirse a un estudio clínico, usted tiene la libertad de
abandonar el estudio en cualquier momento, por cualquier motivo. El
participar en un estudio clínico no evitará que usted reciba algún otro
cuidado médico que pudiera necesitar.
El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, NCI)
tiene información actualizada sobre los estudios clínicos auspiciados por
esta organización. Usted puede llamar al Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-4-CANCER
o visitar su página en Internet cancertrials.nci.nih.gov.
Terapias complementarias y alternativas
En la actualidad, existe un gran interés en los tratamientos
complementarios y alternativos contra el cáncer. Antes de cambiar su
tratamiento o añadir cualquier método por su cuenta, asegúrese de hablar
con su médico o enfermera. Algunos métodos pueden usarse con seguridad
junto con el tratamiento médico convencional. Otros, sin embargo, pueden
interferir con el tratamiento convencional o causar efectos secundarios
graves. Por esto es importante hablar abiertamente con su médico. Para más
información, por favor vea "Tratamientos alternativos y
complementarios contra el cáncer" disponible a través de nuestro número
telefónico gratis o de nuestra página en Internet.
¿Cuáles son algunas de las preguntas que puedo hacerle a mi médico?
A medida que usted se enfrente al cáncer y su tratamiento, le animamos a
que sostenga conversaciones sinceras y abiertas con su médico. Siéntase en
la libertad de preguntar cualquier cosa que le venga a la mente, sin
importar cuán insignificante parezca. A continuación le ofrecemos algunas
preguntas que puede hacer. Asegúrese de anotar también las suyas propias.
- ¿Puede darme por escrito el tipo exacto de cáncer del pulmón que
tengo?
- ¿Puede darme una copia de mi informe anatomopatológico?
- ¿Se me ha propagado el cáncer a los ganglios linfáticos u órganos
internos?
- ¿En qué etapa está el cáncer? ¿Qué significa esto en mi caso?
- ¿Qué opciones tengo en cuanto al tratamiento?
- ¿Qué me sugiere y por qué?
- ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?
- ¿Qué riesgos o efectos secundarios tiene el tratamiento que me
sugiere?
- Con base en mi caso de cáncer, en su opinión ¿cuál es la tasa de
supervivencia que se aplicaría?
- ¿Qué probabilidades hay de que el cáncer regrese después del
tratamiento?
- ¿Se me caerá el cabello? De ser así, ¿qué puedo hacer al
respecto?
- ¿Qué debo hacer para prepararme para el tratamiento?
A continuación escriba sus propias preguntas:
Después del tratamiento
Usted ha pasado por mucho: pruebas, diagnóstico y tratamiento, y a través
de todo esto ha resistido estrés físico y emocional. Probablemente usted
se esté preguntando, "¿qué hago ahora?". Nosotros estamos aquí
para ayudarle a restablecerse y lidiar con su experiencia con el cáncer del
pulmón, la cual continúa. Las siguientes son algunas cosas que debe tomar
en consideración.
Recuerde que su cuerpo es único, como también son únicas sus
necesidades emocionales y sus circunstancias personales. En cierta medida,
su cáncer es diferente al de los demás. Nadie puede predecir cómo su cáncer
responderá al tratamiento. Las estadísticas pueden presentar un cuadro
general, pero usted pudiera tener fortalezas especiales, tales como un
sistema inmunológico saludable, un fuerte sistema de apoyo familiar o una
profunda fe espiritual. Todo esto afecta cómo usted se enfrenta a su cáncer.
Su médico le informará cuáles son los exámenes de seguimiento que
debe realizarse y cuándo. Podrían hacerle radiografías del tórax y análisis
de sangre para ver si el cáncer ha regresado o si se ha formado un tumor
nuevo. No es algo raro que el cáncer del pulmón regrese. Asegúrese de
informar a su médico de inmediato si tiene cualquier síntoma nuevo o
recurrente.
Es muy importante dejar de fumar incluso después de que el cáncer del
pulmón se haya presentado. Dejar de fumar le ayuda a mejorar su apetito y
su salud en general y puede reducir las probabilidades de que se presente un
nuevo cáncer. Pida a su médico o al personal de enfermería información
sobre cómo dejar de fumar. Una vez que recupere la fuerza, pregúntele a su
médico si puede comenzar a ejercitarse.
¿Qué hay de nuevo en la investigación de cáncer del pulmón?
En la actualidad se están realizando investigaciones sobre el cáncer
del pulmón en muchos centros médicos del mundo.
Prevención
Muchos investigadores consideran que la prevención ofrece la mayor
oportunidad, en este momento, de combatir el cáncer del pulmón. Fumar
todavía es responsable por la gran mayoría de las muertes por cáncer del
pulmón. Se están realizando estudios para averiguar cuál es la mejor
forma de ayudar a las personas a dejar de fumar mediante asesoramiento,
terapia de reemplazo de nicotina y el uso de otros medicamentos. En otros
estudios se están estudiando formas de convencer a los jóvenes para que ni
siquiera empiecen a fumar.
Y aún en otras investigaciones, se continúan probando formas de
prevenir el cáncer del pulmón en personas con alto riesgo mediante el uso
de vitaminas o medicamentos. Los hallazgos de los estudios iniciales
determinaron que los fumadores cuya dieta tenía bastantes alimentos de
origen vegetal (ensaladas, frutas y verduras) tenían menos riesgos de
padecer cáncer del pulmón que los fumadores que comían menos alimentos de
origen vegetal. Sin embargo, algunos investigadores determinaron que tomar
suplementos de vitamina A con regularidad más bien aumenta el riesgo de
padecer de cáncer del pulmón entre los fumadores. Se continúa realizando
estudios de vitaminas y nuevos agentes quimiopreventivos.
Pero por ahora, muchos investigadores consideran que seguir las
recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer (como asegurarnos de
que la mayoría de los alimentos que consumimos sea de origen vegetal y
comer por lo menos cinco porciones de este tipo de alimentos diariamente)
podría ser la mejor estrategia.
Diagnóstico más temprano
Muchos investigadores consideran que la tecnología nueva hará posible
que se detecte el cáncer del pulmón en sus etapas iniciales. Podría ser
posible detectar casos de cáncer del pulmón en sus primeras etapas entre
las personas de alto riesgo mediante tomografías computarizadas especiales.
Otro método está relacionado con formas nuevas de detectar células
cancerosas en muestras de esputo (saliva) con más precisión.
Asimismo, en la investigación se encontraron varios cambios que a menudo
afectan el ADN de las células de cáncer del pulmón. Mediante nuevos exámenes
podría ser posible detectar estos cambios y con ello, detectar el cáncer
del pulmón en etapas más tempranas.
Tratamiento
Se están realizando muchos estudios clínicos para probar nuevos
medicamentos de quimioterapia o combinaciones de medicamentos. Otros
estudios clínicos se concentran en estimular el sistema inmunológico de
los pacientes. En algunos de estos tratamientos se usan medicamentos como el
interferón y la interleucina para estimular el sistema inmunológico en
general. En otros se usa una vacuna que causa que el sistema inmunológico
reconozca las sustancias anormales en las células cancerosas y que las
destruya.
En otro tipo de inmunoterapia se usan anticuerpos elaborados en el
laboratorio que después se inyectan a los pacientes. Es posible adjuntar átomos
radiactivos o toxinas a estos anticuerpos de manera que busquen únicamente
a las células del cáncer del pulmón y no afecten a las células sanas del
cuerpo.
También se está investigando una forma de alterar el cáncer del pulmón
al añadir ADN adicional de manera que el sistema inmunológico del paciente
reconozca mejor las células de cáncer y las ataque más eficazmente.
Asimismo, el ADN se está usando para reparar los cambios en los genes que
se piensa causan que las células se transformen en células cancerosas en
primer lugar.
¿Cómo puedo obtener más información?
Organizaciones y programas nacionales
Sociedad Americana del Cáncer
(American Cancer Society)
Teléfono: 1-800-227-2345 - Un Especialista en Información sobre el Cáncer
le asistirá en español.
Dirección de Internet: www.cancer.org
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, las siguientes
organizaciones y programas nacionales pueden proporcionar información y
recursos adicionales*:
Instituto Nacional del Cáncer
(National Cancer Institute)
Teléfono: 1-800-4-CANCER - Asistencia disponible en español.
Dirección de Internet: www.nci.nih.gov y www.cancernet.nci.nih.gov
Programa Hill-Burton
Teléfono: 1-800-638-0742 - Asistencia disponible en español.
1- 800-492-0359 (si llama desde Maryland)
Dirección de Internet: www.hrsa.gov/osp/dfcr
Para recibir ayuda del programa Hill-Burton no es necesario ser ciudadano
de Estados Unidos o residente legal. Sin embargo, se requiere que usted haya
vivido en este país un mínimo de tres meses para poder recibir los
servicios de salud.
Cancer Care, Inc.
275 Seventh Avenue
New York, NY 10001
Teléfono: 1-800-813-4673 (Línea de orientación - Asistencia disponible
en español)
Dirección de Internet: www.cancercare.org/spanishmenu.htm
Cancer Care les proporciona asistencia a las personas con cualquier tipo
de cáncer, en cualquier etapa de la enfermedad. Todos los servicios de
Cancer Care son gratuitos.
Alliance for Lung Cancer Advocacy, Support & Education (ALCASE)
Teléfono: 1-800-298-2436 (sólo en Estados Unidos)
Teléfono con costo: 360-699-1944
Dirección en Internet: www.alcase.org
Esta organización sin fines de lucro se dedica únicamente a ayudar a
los pacientes de cáncer del pulmón a mejorar su calidad de vida por medio
de su defensa, apoyo y educación. Todos los servicios de ALCASE se proveen
sin costo alguno.
The American Lung Association
Teléfono: 1-800-586-4872
Dirección en Internet: www.lungusa.org
Ésta es una agencia sin fines de lucro que se dedica a la lucha contra
las enfermedades pulmonares. Tiene material disponible en español y puede
haber personal que hable español.
Material informativo de la Sociedad Americana del Cáncer disponible
en español
Llame al 1-800-227-2345 para obtener el siguiente material
informativo gratis:
Después del diagnóstico: una guía para los pacientes y sus
familiares
(After Diagnosis: A Guide for Patients and Families)
Cómo entender la quimioterapia: una guía para los pacientes y sus
familiares
(Understanding Chemotherapy: A Guide for Patients and Families)
Cómo entender la terapia de radiación: una guía para los pacientes y
sus familiares
(Understanding Radiation: A Guide for Patients and Families)
El cuidado del paciente con cáncer en el hogar
(Caring for the Patient with Cancer at Home)
Cómo dejar de fumar
(Quitting Smoking)
Publicaciones de la Sociedad Americana del Cáncer*
Caregiving: A Step-By-Step Resource for Caring for the Person with
Cancer at Home, American Cancer Society, 2000.
Esta guía práctica ofrece soluciones viables para las miles de
condiciones y situaciones a las que se puede enfrentar la persona que
cuida al paciente de cáncer, desde físicas hasta emocionales y cómo
tratar con los médicos y las compañías de seguro médico.
*Esta publicación está disponible en inglés solamente.
Revised: 07/03/2001
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