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Metástasis en los huesos: resumen
La información que aparece a continuación es un resumen sobre este tipo de cáncer. Para recibir información más detallada, llame al 1-800-227-2345, o visite nuestra página en Internet www.cancer.org.



¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está compuesto por millones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para permitirle a la persona crecer. Cuando la persona alcanza la edad adulta, la mayoría de las células se dividen sólo para reponer aquellas que se han desgastado, dañado o muerto.

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Hay muchos tipos de cáncer, pero todos ellos comienzan debido a este crecimiento sin control de células que no es normal.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y formando más células cancerosas, las cuales pueden crecer hacia otros tejidos (invadir), algo que las células normales no hacen. La posibilidad de una célula de crecer sin control e invadir otro tejido es lo que la hace cancerosa.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. pero algunos tipos de cáncer, como la leucemia, no forman tumores, sino que se establecen en la sangre y la médula ósea.

Cuando las células cancerosas llegan al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos, pueden viajar (propagarse) hacia otras partes del cuerpo, en donde pueden continuar creciendo y formar nuevos tumores que invade el tejido normal. A este proceso se le llama metástasis.

Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre recibe el nombre del lugar donde se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propaga al hígado es aún cáncer de seno, no cáncer de hígado. De igual manera, el cáncer de la próstata que se ha propagado a los huesos es referido como cáncer de la próstata metastásico, y no cáncer de los huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy diferente. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son enfermedades muy diferentes. Crecen a tasas diferentes y responden a diferentes tratamientos. Es por esto que las personas con cáncer necesitan recibir un tratamiento dirigido a su propio tipo de cáncer.

No todos los tumores son cancerosos. Las tumores que no son cancerosos son referidos como tumores benignos, los cuales pueden causar problemas, como crecer demasiado y hacer presión sobre otros órganos sanos, pero no pueden crecer hacia otros tejidos. Por esta razón, no pueden propagarse hacia otras partes del cuerpo (no pueden hacer metástasis). Estos tumores casi nunca ponen en riesgo la vida de una persona.



¿Qué es metástasis en los huesos?

El cáncer que se propaga

El cáncer que se ha propagado desde la parte del cuerpo donde comenzó (sitio primario) a otras partes del cuerpo se llama cáncer metastásico.  Las células cancerosas pueden trasladarse a otros lugares del cuerpo a través del torrente sanguíneo o el sistema linfático.

Aún cuando el cáncer se ha propagado de una parte a otra, se sigue llamando según la parte del cuerpo donde se originó. Por ejemplo, si el cáncer de próstata se propaga a los huesos, sigue llamándose cáncer de próstata y no cáncer de huesos. Si el cáncer de seno se propaga a los pulmones, sigue siendo cáncer de seno, no cáncer de pulmón.


¿Qué significa cuando usted tiene metástasis en los huesos?

Los huesos son uno de los sitios a donde se propagan comúnmente las células cancerosas para establecerse y comenzar a crecer. Estas metástasis en los huesos pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentran mayormente en los huesos cercanos al centro del cuerpo, tales como la columna vertebral, las costillas, la pelvis y el cráneo.

La metástasis en los huesos no es lo mismo que el cáncer que comienza en los huesos (cáncer primario de los huesos). La metástasis en los huesos y el cáncer de los huesos son enfermedades muy diferentes. El cáncer primario de los huesos es mucho menos común que la metástasis en los huesos.

Las metástasis en los huesos sólo se pueden presentar si usted ya tenía cáncer en algún otro lugar. Una vez que el cáncer se ha propagado a varios lugares del cuerpo pocas veces se puede curar, aunque a menudo aún puede ser tratado.  Aun cuando no se pueda curar, el tratamiento del cáncer puede ayudarle a sentirse mejor y a vivir por más tiempo. Otros tipos de tratamientos pueden ayudar a prevenir o controlar los síntomas del cáncer.  (Consulte la sección “¿Cómo se tratan las metástasis en los huesos?

La metástasis en los huesos es una de las causas más frecuentes de dolor en personas con cáncer. Cuando un cáncer se propaga a los huesos, puede debilitarlos e incluso causar que se fracturen. Conforme las células cancerosas afectan los huesos, se libera calcio. Esto puede causar problemas a causa de altos niveles de calcio en la sangre.  Las metástasis en los huesos también puede causar otros problemas que pueden limitar cuán bien usted hace las cosas que quiere y necesita hacer.



¿Cuántas personas padecen de metástasis en los huesos?

La mayoría de las personas que mueren por cáncer (alrededor de 562,340 por año) tendrán metástasis en alguna parte de sus cuerpos. Ciertos cánceres tienen más probabilidad de propagarse a los huesos. Éstos son el cáncer de seno, de próstata, de riñones, de tiroides y de pulmón. Con el cáncer de seno y de próstata, los huesos son a menudo el primer lugar hacia donde el cáncer se propaga.


¿Qué causa metástasis en los huesos?

Las metástasis en los huesos sólo se pueden presentar si usted ya tenía cáncer en algún otro lugar. Algunas personas con cáncer presentan metástasis en los huesos mientras otras no. Los médicos todavía no saben lo suficiente como para predecir quien presentará metástasis en los huesos. No obstante, ellos saben que ciertas clases de cánceres tienen una probabilidad mayor de propagarse a los huesos. Entre las personas con la misma clase de cáncer, los tumores que son más grandes y que ya se han propagado a los ganglios linfáticos tienen una probabilidad mayor de propagarse a los huesos. Para ciertas clases de cáncer, un alto grado (esto significa que las células cancerosas lucen muy diferentes a las células normales en el microscopio) y ciertos cambios genéticos hacen las células cancerosas más propensas a propagarse a los huesos.

Esto presenta un importante punto en su riesgo de tener metástasis en los huesos: tener un cáncer que es detectado después que se ha propagado a otros órganos aumenta su riesgo de metástasis en los huesos. A menudo, encontrar el cáncer temprano significa que aún no ha tenido la oportunidad de propagarse. Esto le puede proporcionar una mejor probabilidad de un tratamiento exitoso y un menor riesgo de propagación en el futuro.
 

¿Por qué algunos cánceres se propagan a los huesos?

El lugar donde es probable que un cáncer se propague depende del tipo exacto de tumor, así como del lugar preciso del cuerpo en que se originó. Algunas células cancerosas portan unas sustancias en su superficie que las ayudan a adherirse a distintos órganos. Es probable que los cánceres que tienden a propagarse a los huesos se adhieran mejor a las células de los huesos (células óseas). En otros casos, las células óseas secretan factores parecidos a las hormonas que hacen que las células cancerosas crezcan con mayor rapidez. Lo que conocemos sobre la manera en que las células cancerosas y las células óseas normales interactúan entre sí se ha estado utilizando para encontrar nuevas maneras de tratar o incluso prevenir la metástasis en los huesos.


¿Qué ocurre cuando el cáncer crece en los huesos?

A menudo, las células cancerosas producen sustancias que causan daño a los huesos. Normalmente estas sustancias pueden causar que los huesos se desgasten y debiliten (disolución de los huesos). Esto puede resultar en fracturas de los huesos y que grandes cantidades de calcio se liberen en la sangre. Sin embargo, a veces el cáncer causa que los huesos se hagan más rígidos (duros). Esto se conoce como esclerosis. Ambos de estos tipos de metástasis en los huesos pueden causar dolor. Cuando el cáncer disuelve el hueso, éste puede quebrarse (fracturarse). Las fracturas ocurren con mucha menos frecuencia cuando los cánceres ocasionan esclerosis.



¿Se puede prevenir la metástasis en los huesos?

Por el momento, la única forma segura de evitar que un cáncer se propague consiste en encontrarlo antes de que se haya propagado y luego curarlo con cirugía, radiación y/o medicamentos. Existen pruebas que pueden encontrar temprano ciertos cánceres (cáncer de seno, colon, recto y cuello uterino). Sin embargo, muchas personas no conocen estas pruebas o no se las hacen.  Además, algunos cánceres no se pueden detectar temprano con facilidad. Con frecuencia ya se han propagado a otras partes del cuerpo antes de que se detecten.

Los investigadores están estudiando maneras para evitar que el cáncer se propague. Para las personas que ya tienen cáncer, los investigadores están estudiando maneras para prevenir metástasis. Por ejemplo, están estudiando ciertos medicamentos que pudieran bloquear las enzimas que ayudan a las células cancerosas a atravesar las paredes de los vasos sanguíneos para trasladarse a otras partes del cuerpo. Otros medicamentos, como los bifosfonatos, pueden retrasar el crecimiento de las metástasis en los huesos o incluso evitar que comiencen.



¿Cómo se encuentra la metástasis en los huesos?

Algunas veces la metástasis en los huesos se encuentra antes de que tenga la oportunidad de causar algún síntoma. Cuando a usted se le diagnostica inicialmente con cáncer, su médico puede ordenar estudios (tal como radiografías óseas o gammagrafías óseas) para determinar cuán lejos se propagó el cáncer. Estos estudios pueden mostrar metástasis en los huesos o se pueden encontrar signos de metástasis en los huesos durante un examen de rutina después que finalice el tratamiento.


Síntomas de metástasis en los huesos

Los síntomas de metástasis en los huesos pueden ser leves al principio. Por ejemplo, tal vez usted note que no tiene deseos de comer y que tiene dificultad para dormir debido a que se siente incómodo. Estos síntomas pueden hacerle difícil realizar sus actividades diarias.

Dolor en los huesos: el dolor en los huesos es a menudo el primer síntoma de que el cáncer se ha propagado a los huesos. A menudo, el dolor puede ir y venir al principio, empeorar en la noche y aliviarse con el movimiento. Más adelante, se vuelve constante y puede empeorar con la actividad. Si tiene cáncer y comienza a sentir dolor en un hueso, debe informarlo al doctor de inmediato. El hueso pudiese estar tan débil que puede fracturarse, lo que a menudo se puede prevenir si se descubren metástasis temprano. Por supuesto, otros problemas como las infecciones de los huesos, la artritis o simplemente la actividad intensa también pueden causar dolor en los huesos.

Huesos rotos (fracturas): los huesos se pueden fracturar, lo que causa dolor intenso y le impide su movilidad. Los huesos que más se fracturan son los huesos largos de los brazos y las piernas y los huesos de la columna vertebral. El dolor repentino en el medio de la espalda es a veces un signo de que un hueso se está fracturando.

Presión en la médula espinal: el cáncer en los huesos de la espalda puede hacer presión sobre la médula espinal. Esto es un problema grave. No sólo causa dolor, sino que la presión puede dañar la médula espinal de manera tal que las piernas y los brazos se adormecen o hasta se paralizan. Algunas veces el primer síntoma de este problema es la dificultad para orinar porque los nervios de la médula espinal controlan la vejiga.

Niveles altos de calcio en la sangre: la liberación del calcio de los huesos causa los altos niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia). Esto puede ocasionar pérdida de apetito, náuseas, sed extrema, confusión y cansancio. Si no se trata, puede resultar en coma.


Notifique inmediatamente a su médico si tiene síntomas

Es importante informar de inmediato al doctor o enfermera cualquier síntoma nuevo relacionado con los huesos o cualquier cambio en los síntomas viejos. El detectar y tratar estos síntomas tempranamente puede ayudar a reducir las probabilidades de problemas futuros.


Pruebas para encontrar metástasis en los huesos

Radiografías: las radiografías de los huesos pueden mostrar signos de propagación del cáncer. Las radiografías también pueden detectar grietas en los huesos que han sido debilitados por la metástasis.

Gammagrafía ósea: esta prueba ayuda a mostrar si el cáncer se ha propagado a los huesos. Se inyecta una sustancia radioactiva en una vena que se acumula en las células enfermas del hueso en todo el cuerpo. A estas áreas que se pueden ver en el explorador o escáner se les llama “puntos radioactivos”. Sin embargo, la artritis, las infecciones y otras enfermedades de los huesos también pueden ocasionar puntos radiactivos. Las gammagrafías óseas a menudo pueden detectar la metástasis mucho antes que las radiografías comunes.

Tomografía computarizada: la tomografía computarizada (CT, computed tomography) usa un haz de rayos X para tomar una serie de fotografías del cuerpo desde muchos ángulos. Una computadora combina las fotos para formar una imagen detallada. Si las gammagrafías óseas o las radiografías no muestran metástasis, este estudio pueda ayudar a indicar si el cáncer se propagó a sus huesos. Las tomografías también pueden usarse para guiar una aguja hacia el área que puede estar siendo afectada por la metástasis. La aguja se usa para extraer una muestra de tejido que se examina bajo el microscopio para determinar si existen células cancerosas.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías normales y es necesario permanecer inmóvil durante 15 a 30 minutos en una mesa mientras se llevan a cabo. Sin embargo, el proceso se está haciendo cada vez más breve. A menudo, después de que se toma la primera sesión de fotos, se administra una inyección intravenosa de un "tinte" de contraste que ayuda a delinear mejor las estructuras de su cuerpo. Entonces se procede con tomar un segundo conjunto de imágenes. Es posible que se sienta un poco confinado cuando se encuentre dentro de la máquina en forma de aro, mientras se toman las imágenes.

Imágenes por resonancia magnética: al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus silgas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Éstas utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. Las imágenes por resonancia magnética son especialmente útiles para observar la columna vertebral y la médula espinal.  Suelen tomar más tiempo que las tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Además, debe colocarse en el interior de un equipo en forma de tubo, lo cual es confinante y puede resultar molesto para las personas que tienen temor a los lugares cerrados. La máquina también produce un ruido martillante que quizá sea molesto. En algunos lugares se ofrecen audífonos con música para bloquear este ruido.

Tomografía PET (PET scan): la PET utiliza una forma radioactiva de azúcar que se inyecta en una vena.  Las células cancerosas en el cuerpo la absorben rápidamente. Se usa una cámara especial para identificar las áreas donde el azúcar empieza acumularse. Este estudio puede encontrar grupos de células cancerosas que son demasiado pequeñas como para verse en otros estudios. También son útiles cuando su doctor cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar.

Pruebas de la orina y la sangre: algunos tipos de cáncer producen ciertas sustancias, llamadas marcadores tumorales, en la sangre o en la orina. El cáncer también puede provocar que los órganos produzcan niveles elevados de ciertos químicos. Las pruebas de sangre y de la orina
pueden ayudar a encontrar estos problemas.


Pruebas de tejido y de células utilizados para encontrar metástasis en los huesos

Si usted ha tenido cáncer en el pasado, es posible que su médico pueda indicar si tiene cáncer metastásico basándose en la apariencia de la gammagrafía ósea o de otras radiografías. Sin embargo, si los resultados no están claros, su médico necesitará tomar una muestra de tejido para saber si es cáncer. Esto se conoce como biopsia.

Para realizar una biopsia, se extrae una pequeña muestra de células o de tejido y se envía a un laboratorio para observarla con un microscopio. Existen dos tipos principales de biopsia con aguja: las biopsias con aguja fina y biopsia por punción con aguja gruesa.

Biopsia con aguja fina: en esta biopsia se utiliza una aguja finísima para tomar una pequeña cantidad de líquido y pequeños fragmentos de tejido del tumor. La biopsia se hace después de adormecer el área. Puede causar molestia, pero no es muy doloroso.

Biopsia por punción con aguja gruesa: este tipo de biopsia es parecida a la biopsia con aguja fina, excepto que se usa una aguja más grande.  



¿Cómo se trata la metástasis en los huesos?

Esta información representa las opiniones de los médicos y enfermeras de la Junta Editorial del Banco de Datos de Información de la Sociedad Americana del Cáncer. Estas opiniones están basadas en la interpretación que ellos tienen de los estudios que se publican en las revistas médicas, así como en su propia experiencia profesional.

La información sobre el tratamiento que aparece en este documento no representa la política oficial de la Sociedad ni pretende ser un consejo médico que sustituya la experiencia y el juicio del equipo de profesionales que atiende su cáncer. El objetivo es ayudarle, a usted y a su familia, a tomar decisiones basadas en la información, en conjunto con su médico.

Puede que su médico tenga razones para sugerir un plan de tratamiento distinto a las opciones de tratamiento general. No dude en plantear sus preguntas y dudas sobre sus opciones de tratamiento.



Las opciones de tratamiento para las personas con metástasis en los huesos dependen de muchos factores:
  • Qué clase de cáncer primario tiene usted.
  • A qué huesos (y a cuántos) el cáncer se propagó.
  • Si cualquier hueso está débil o fracturado.
  • Qué tratamientos ha recibido anteriormente.
  • Su condición de salud general.


La mayoría de los doctores tratan la metástasis en los huesos al estar tratando el cáncer que la causó. Esto se hace generalmente con quimioterapia ("quimio") o con terapia hormonal. Estos tratamientos se conocen como tratamientos sistémicos porque los medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a las células cancerosas a través de todo el cuerpo. Además, los medicamentos conocidos como bifosfonatos pueden ser útiles en fortalecer los huesos para prevenir fracturas y pueden usarse junto con la quimioterapia o la terapia de hormonas. Si esto funciona, entonces los síntomas de la metástasis en los huesos desaparecen y es probable que no surjan síntomas nuevos pronto.

Es posible que el doctor también trate los problemas de los huesos para aliviar el dolor o para evitar que los huesos se fracturen. Podría usarse la radiación para matar las células cancerosas y aliviar el dolor. Algunas veces se necesita realizar una cirugía para reforzar un hueso con algún tipo de soporte de metal para evitar que se fracture. Es mucho más fácil prevenir que un hueso se fracture que tratar de repararlo una vez se haya fracturado.


Tratamientos sistémicos

Los tratamientos sistémicos son aquellos que llegan a todo el cuerpo. Esta sección comienza presentando una lista de los tipos de tratamientos usados para personas con cáncer metastásico, seguida de información sobre el tratamiento de metástasis en los huesos.

Para más información sobre los tratamientos contra el cáncer que se ha propagado de un cáncer primario (por ejemplo, cáncer de próstata), consulte el documento de cada tipo de cáncer. Encontrará esta información en las secciones sobre tratamiento para cáncer avanzado, cáncer en etapa IV, o recurrencia del cáncer de los documentos redactados para cada tipo de cáncer.

Quimioterapia: la quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Por lo general los medicamentos se administran a través de la boca o las venas. Una vez que los medicamentos entran en el torrente sanguíneo, llegan a todo el cuerpo. La quimioterapia se usa como tratamiento principal para muchos tipos de cánceres metastásicos. En muchos casos, la quimioterapia puede encoger los tumores. Esto puede aliviar el dolor y ayudarle a sentirse mejor.

Los medicamentos de quimioterapia matan a las células cancerosas, pero también dañan a algunas células normales, por lo que pueden causar algunos efectos secundarios. Estos efectos secundarios dependerán del tipo de medicamentos administrados, la cantidad administrada y la duración del tratamiento. Algunos efectos secundarios comunes incluyen:
  • Pérdida del cabello (el cabello vuelve a crecer cuando termina el tratamiento).
  • Llagas en la boca.
  • Aumento del riesgo de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
  • Problemas con hematomas (moretones) o sangrado (debido a la reducción de plaquetas).
  • Sensación de debilidad o cansancio (debido a una escasez de glóbulos rojos).
  • Pérdida de apetito.
  • Náusea y vómito.
  • Diarrea o estreñimiento.

Si usted experimenta efectos secundarios, hable con su doctor o enfermera sobre lo que se puede hacer para ayudarle a controlarlos y a prevenirlos. Lo bueno es que la mayoría de los efectos secundarios desaparecen cuando finaliza el tratamiento. Para más información sobre quimioterapia, consulte el documento Quimioterapia: una guía para los pacientes y su familia.

Terapia hormonal: algunas hormonas promueven el crecimiento de algunos cánceres. En la mujer, por ejemplo, el estrógeno producido por los ovarios a veces promueve el crecimiento del cáncer de seno. De manea similar en el hombre, la testosterona producida por los testículos promueve el crecimiento de la mayoría de los cánceres de próstata.

Existen varias formas de detener la producción de estas hormonas. Una forma es extirpar los órganos que las producen: los ovarios en el caso de las mujeres, los testículos en el caso de los hombres. Más frecuentemente, se pueden usar medicamentos para impedir que estos órganos produzcan las hormonas o para evitar que las hormonas actúen sobre las células cancerosas. Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden incluir acaloramientos, coágulos, pérdida del deseo sexual y un mayor riesgo de desarrollar otros cánceres.

Inmunoterapia: estos métodos ayudan al propio sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Hay varios tipos de inmunoterapia que se utilizan para tratar los pacientes con metástasis en los huesos. Estos incluyen citocinas, anticuerpos monoclonales y vacunas antitumorales. Algunos de éstos se han estado utilizando por algún tiempo, pero otros siguen siendo experimentales.

Radiofármacos: los radiofármacos son un grupo de medicamentos que tiene elementos radiactivos. Éstos se inyectan a través de una vena y se asientan en las partes del hueso que tienen cáncer. Estos medicamentos destruyen las células cancerosas y alivian algo del dolor causado por las metástasis en los huesos. Sólo se usan para el cáncer que se ha propagado de una localización a los huesos. El efecto secundario principal de este tratamiento consiste en un recuento más bajo de células sanguíneas (principalmente glóbulos blancos y plaquetas). Esto puede aumentar el riesgo de infecciones o sangrado.
También pueden causar un efecto secundario conocido como "reacción de llamarada”, en el que el dolor empeora por un corto periodo de tiempo antes de aliviarse.

Bifosfonatos: estos medicamentos se usan para el tratamiento de los huesos debilitados (osteoporosis). También se utilizan para tratar a pacientes cuyos cánceres se han propagado a sus huesos.

Los bifosfonatos pueden ayudar con cáncer que se propagó a los huesos en varias maneras. Ellos pueden:
  • Reducir el dolor de huesos.
  • Retardar el daño óseo causado por el cáncer.
  • Reducir los altos niveles de calcio en la sangre.
  • Reducir el riesgo de fracturas.

Los bifosfonatos tienden a funcionar mejor cuando las radiografías muestran que el cáncer metastásico parece estar adelgazando y debilitando el hueso. No son tan eficaces para el tratamiento de metástasis, donde los huesos se vuelven más densos.

Algunos bifosfonatos se administran por boca, pero cuando son utilizados como tratamiento para metástasis en los huesos, la mayoría se administra por vena, usualmente cada tres a cuatro semanas. Los efectos secundarios más comunes son cansancio, fiebre, náuseas, vómitos, recuentos bajos de glóbulos rojos, y dolor en los huesos y articulaciones. Pero podría ser que estos problemas también sean causados por el mismo cáncer o alguno de los otros medicamentos que el paciente esté tomando. El dolor de huesos y de las articulaciones a menudo puede aliviarse con un analgésico ligero.

Para el 2003, los doctores comenzaron a notar un efecto secundario muy inquietante entre algunos de los pacientes que están tomando bifosfonatos. Dichos pacientes han sufrido de daños en sus mandíbulas. Parte de la sección superior o inferior de la mandíbula muere. Esto puede causar la pérdida de dientes en esa área e infecciones. Los médicos desconocen por qué esto ocurre o cómo prevenirlo. El primer paso es suspender el bifosfonato. Otros tratamientos pueden incluir antibióticos y enjuagues bucales antibacterianos. Si nada de esto surte efecto, se puede hacer una cirugía. Algunos doctores recomiendan que los pacientes acudan a una revisión dental y que cualquier problema de dientes o de la mandíbula sea tratado antes de comenzar a tomar los bifosfonatos. Si usted está recibiendo un medicamento de bifosfonato, mantenga un buen cuidado de su boca mediante el uso de hilo dental, el cepillado de los dientes, y exámenes dentales regularmente. Avísele a su doctor si presenta cualquier problema con su boca o dientes.


Tratamientos locales

Los tratamientos locales son aquellos que van dirigidos al cáncer en lugar de alcanzar todo el cuerpo.


Radioterapia: este tipo de tratamiento utiliza rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas o para disminuir su crecimiento. El tratamiento con radiación puede usarse para curar cánceres primarios que no se han propagado muy lejos del lugar en donde se originaron. Si un cáncer se propagó a los huesos, la radiación puede usarse para aliviar los síntomas. Si el hueso es tratado antes de que se vuelva muy débil, la radioterapia puede que ayude a prevenir posteriormente una fractura.

La forma más común de administrar la radiación es enfocar cuidadosamente el rayo que proviene de un aparato desde el exterior del cuerpo. Esto se conoce como radioterapia con haces externos. A fin de reducir el riesgo de los efectos secundarios, los médicos determinan la dosis exacta, y dirigen el rayo detenidamente para alcanzar el objetivo.

La radioterapia externa contra la metástasis en los huesos se administra una sola vez en una gran dosis, o en pequeñas cantidades durante cinco a diez tratamientos. Cada tratamiento dura sólo unos pocos minutos. Este método es una buena alternativa si sólo hay una o dos metástasis que generan los síntomas. No obstante, si son muchas las metástasis, el tratamiento es más complicado.

Para más información sobre la radioterapia, por favor remítase al documento de la Sociedad Americana del Cáncer "Radioterapia: una guía para los pacientes y su familiares”.

Métodos de ablación: a la colocación de una aguja directamente en un tumor y el uso de calor, frío, o un químico para destruirlo se le llama ablación. Por ejemplo, la ablación por radiofrecuencia (RFA) utiliza una aguja que transporta corriente eléctrica. La aguja se coloca dentro del tumor. La corriente eléctrica que se administra por la aguja destruye el tumor. Por lo general, la RFA se hace mientras el paciente está anestesiado (dormido profundamente).

Otros métodos son basados en la misma idea, aunque usan calor, frío, o químicos para destruir el tumor.

Cirugía: cuando se recurre a la cirugía contra la metástasis ósea es para aliviar los síntomas más que para curar (a diferencia de cuando se trata de cáncer en los huesos). Los huesos se pueden debilitar, resultando en fracturas que no pueden sanar del todo. Puede que se use una varilla metálica para sostener el hueso y evitar que se rompa. O, si el hueso ya se ha fracturado, la cirugía puede estabilizarlo y así aliviar el dolor.

Si la cirugía no es una opción debido a un estado pobre de salud o por alguna otra razón, un yeso o tablilla podría ayudar a reducir el dolor para que no tenga que permanecer en cama.

Cemento óseo: para algunas personas, se pueden usar inyecciones de un cemento o pegamento óseo para fortalecer un hueso. Esto ayuda a aliviar el dolor en alrededor de tres a cuatro personas. Este método puede ser utilizado para huesos largos y para huesos de la columna. Algunas veces, el pegamento se utiliza junto con otros tratamientos.

Medicamentos contra el dolor: si los tratamientos que recibe no alivian el dolor o hacen que el dolor desaparezca totalmente, informe inmediatamente a su médico o enfermera. Un alivio eficaz del dolor ayudará a que se sienta mejor. Le facilitará enfocarse en las cosas que le hacen sentir feliz y que son importantes en su vida.

El medicamento por vía oral es la manera más común de tratar el dolor. Con frecuencia se usan dos o más medicamentos juntos. A veces las personas no desean tomar estos medicamentos contra el dolor temiendo que se harán adictos a ellos o que les aturdirá con sueño. De hecho, cuando se toman con el fin de aliviar el dolor, dichos medicamentos rara vez causan adicción, y la somnolencia se puede controlar.

Si experimenta dolor, tome sus medicamentos en un horario regular. Es mejor prevenir el dolor que tratarlo una vez comenzado. Para más información sobre el tratamiento del dolor, consulte nuestro documento "Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y para su familia”.


Cuando el cáncer amenaza con paralizar, esto es una urgencia

Algunas veces el cáncer se propagará a un hueso de la columna vertebral. El cáncer puede crecer lo suficiente como para presionar contra la médula espinal. Esto puede aparecer de maneras diferentes:
  • Dolor de espalda (el dolor puede pasar a una o a ambas piernas).
  • Adormecimiento en las piernas o el abdomen.
  • Debilidad en las piernas o dificultad para moverlas.
  • Orinar o defecar inesperadamente (incontinencia) o problemas al orinar.

Si usted nota síntomas como éste, llame inmediatamente a su médico o acuda a la sala de urgencia. Si esto no es tratado inmediatamente, puede causar parálisis de por vida. Si el cáncer está comenzando a presionar la médula espinal, se puede tratar con radiación junto con medicamentos. Algunas veces se necesita cirugía para aliviar la presión en la médula espinal. Esto puede prevenir la parálisis, así como ayudar a aliviar el dolor.


Estudios clínicos

A partir del momento en que se le informa sobre su diagnóstico de cáncer, puede que necesite tomar muchas decisiones. Una de las decisiones más importantes es decidir cuál tratamiento es el más adecuado para tratar su caso. Puede que se entere sobre estudios clínicos que se estén llevando a cabo para su tipo de cáncer, o tal vez alguien de su equipo de atención médica le mencionó alguno.

Los estudios clínicos son investigaciones cuidadosamente controladas que se realizan con pacientes que participan voluntariamente. Los estudios clínicos se llevan a cabo para hacer un seguimiento de nuevos tratamientos o procedimientos promisorios.

Si quisiera formar parte de un estudio clínico, deberá comenzar con preguntar a su doctor si su clínica u hospital lleva a cabo estudios clínicos. Para una lista de estudios clínicos que cumplan con sus necesidades médicas, usted puede llamar a nuestro servicio de estudios clínicos para ayudarle a encontrar un estudio adecuado para usted. Usted puede acceder a este servicio llamando al 1-800-227-2345 o consultando el sitio en Internet http://clinicaltrials.cancer.org. También puede obtener una lista de los estudios clínicos actuales llamando a la línea telefónica sin costo de Servicio de Información sobre Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) o visitando el sitio Web sobre estudios clínicos del NCI, www.cancer.gov/clinicaltrials.

Existen requisitos que debe cumplir para formar parte de cualquier estudio clínico, Si califica para un estudio clínico, es su decisión inscribirse o no al mismo.

Los estudios clínicos son una forma de tener acceso a la atención más novedosa contra el cáncer. Sólo a través de estos estudios los médicos aprenden mejores métodos para tratar la enfermedad, aunque no todos serán adecuados para toda la gente.

Usted puede obtener más información sobre los estudios clínicos en nuestro documento Estudios clínicos: lo que necesita saber, el cual puede leer en nuestro sitio Web o puede solicitar a través de nuestro número de teléfono gratuito.


Terapias complementarias y alternativas

Al tener cáncer, es probable que usted se entere de maneras que su médico no ha mencionado para tratar su tipo de cáncer o aliviar los síntomas. Todos, desde familiares y amigos, hasta foros de usuarios en Internet, ofrecen ideas que podrían serle útiles. Estos tratamientos pueden incluir vitaminas, hierbas, dietas especiales u otros métodos, como acupuntura y masaje, entre otros.


¿Qué son las terapias complementarias y alternativas?

Estos términos pueden causar confusión ya que no todas las personas los utilizan de la misma manera, y a su vez se usan para referirse a muchos métodos diferentes. Aquí, utilizamos el término complementario para referirnos a los tratamientos que se utilizan junto con la atención médica. El término alternativo lo utilizamos para referirnos al tratamiento que se usa en lugar del tratamiento indicado por el médico.

Métodos complementarios: la mayoría de los métodos de tratamiento complementarios no se ofrecen como curas para el cáncer. Principalmente, se emplean para ayudarle a sentirse mejor. Algunos ejemplos de métodos que se usan de manera conjunta con el tratamiento convencional son la meditación para reducir el estrés, la acupuntura para aliviar el dolor o el té de menta para aliviar las náuseas. Se sabe que algunos de estos métodos complementarios son útiles, mientras otros no han sido probados. Se ha demostrado que algunos de estos métodos no son útiles, y algunos incluso son perjudiciales.

Tratamientos alternativos: puede que éstos sean ofrecidos como curas para el cáncer. La seguridad y la eficacia de estos tratamientos no han sido probadas en estudios clínicos. Algunos de estos métodos pueden ser peligrosos o tener efectos secundarios potencialmente mortales. Pero el mayor peligro en la mayoría de los casos, es que usted pierde la oportunidad de beneficiarse de un tratamiento convencional. Las demoras o interrupciones en sus tratamientos médicos puede que permitan más tiempo para que el cáncer se desarrolle y sea menos propenso a responder al tratamiento.


Cómo obtener más información

Es fácil darse cuenta por qué puede que las personas con cáncer quieran considerar los métodos alternativos. Uno siempre desea hacer todo lo posible para combatir el cáncer, y la idea de un tratamiento sin efectos secundarios resulta atractiva. Algunas veces los tratamientos médicos, como la quimioterapia, pueden ser difíciles de tolerar o puede que ya no funcionen. Sin embargo, la verdad es que la mayoría de estos métodos alternativos no han sido investigados, ni han probado ser eficaces en el tratamiento contra el cáncer.

Usted puede tomar los siguientes tres pasos importantes a medida que considera sus opciones:
  • Esté atento de las señales de advertencia que sugieran que pueda tratarse de algún fraude. ¿Promete el método ser una cura para todos o la mayoría de los tipos de cáncer? ¿Se le ha dicho que no se someta a los tratamientos médicos convencionales? ¿Hay alguno "secreto" del tratamiento que hace que requiera acudir con ciertos proveedores o viajar a otro país?

  • Hable con su médico o enfermera sobre cualquier método que esté considerando usar.

  • Póngase en contacto con nosotros llamando al 1-800-227-2345 para informarse más sobre los métodos complementarios y alternativos en general, así como para saber más sobre los métodos específicos que esté considerando.


La decisión es suya

Las decisiones sobre cómo tratar o manejar su cáncer siempre son suyas. Si desea emplear un tratamiento no convencional, infórmese todo lo que pueda sobre dicho método y hable al respecto con su médico. Al contar con información adecuada y con el apoyo del equipo de profesionales que atiende su salud, puede que logre emplear con seguridad los métodos que puedan beneficiarle mientras evita aquellos que podrían ser perjudiciales.



¿Cuáles son algunas de las preguntas que puedo hacerle a mi doctor?

A medida que usted se va enfrentando al cáncer y al tratamiento contra el cáncer, le animamos a que hable de manera abierta con su médico o enfermera. Siéntase en libertad de formular cualquier pregunta que tenga en su mente, sin importar lo insignificante que parezca. A continuación le presentamos algunas preguntas que usted quisiera hacer. Asegúrese de añadir sus propias preguntas conforme se le ocurran. Las enfermeras, los trabajadores sociales y demás participantes del tratamiento podrán también responder a muchas de sus preguntas.
  • ¿Cuáles opciones de tratamientos hay contra el dolor de huesos?
  • ¿De qué opciones de tratamiento dispongo para tratar o prevenir las fracturas óseas?
  • ¿Qué tratamiento recomienda usted? ¿Por qué lo recomienda?
  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento: curar el cáncer, prolongar el tiempo de vida, o aliviar o prevenir ciertos síntomas?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios que debo esperar del (de los) tratamiento(s) que me ha recomendado, y qué puedo hacer para reducir dichos efectos?
  • ¿Existen estudios clínicos que pudieran ser adecuados para mí?

A continuación escriba sus propias preguntas:






La vida después del tratamiento

Las visitas al doctor para hacer seguimiento de su salud ayudarán a definir qué tan bien están funcionando los tratamientos con usted y si se requiere de más tratamiento. Asegúrese de informar de inmediato cualquier problema nuevo a su doctor para que pueda manejarlo de forma oportuna.

Estos exámenes de seguimiento también pueden detectar cualquier efecto secundario del tratamiento a corto y largo plazo. Las revisiones médicas a menudo involucran que el doctor le haga preguntas sobre cualquier síntoma, así como un examen físico y radiografías o pruebas de laboratorio en caso de requerirse. El programa exacto de estudios y pruebas dependerá de su tipo de cáncer, al igual que de su respuesta al tratamiento.

A menudo, el tratamiento puede ayudar a encoger las metástasis de los huesos y aliviar los síntomas. Sin embargo, por lo general, la metástasis en los huesos no es curable. Si el tratamiento dirigido al cáncer primario no está funcionando, existen formas de aliviar el dolor para que se sienta mejor. El objetivo en ese momento es que usted esté tan cómodo como sea posible. Asegúrese de que usted pida y reciba el tratamiento para cualquier síntoma que pudiese tener, tal como el dolor. Para más información, vea el documento de la Sociedad Americana del Cáncer “Cáncer avanzado”.


Otros aspectos a ser considerados

Recuerde que su cuerpo es único, al igual que sus necesidades emocionales y sus circunstancias personales. De alguna forma, su cáncer no es igual que el de otra persona. Nadie puede predecir cómo responderá su cáncer al tratamiento. Las estadísticas pueden brindar un panorama general, pero usted pudiera tener fortalezas especiales como un sistema inmunitario saludable, un sistema de apoyo familiar fuerte o una fe espiritual profunda. Todo esto tiene un impacto en cómo usted se enfrenta al cáncer.

El cáncer y su tratamiento representan un desafío grande en la vida que le afecta tanto a usted como a todas las personas que se preocupan por usted. Antes de que llegue al punto en que se sienta fuera de control, considere buscar ayuda. Si en cualquier momento tiene dificultad para sobrellevar la situación, hable con su doctor, enfermera o trabajador social sobre sus inquietudes. Puede que le sugieran un terapeuta o profesional de la salud mental para ayudarle a sobrellevar la situación. Podría ser que quiera acudir a un grupo local de apoyo, o acudir a un servicio de consulta y asesoría. El departamento de servicios sociales de su hospital, así como la Sociedad Americana del Cáncer pueden ayudarle a encontrar los servicios que necesita.


Atención de hospicio

En este momento, es posible que usted se beneficie del cuidado que se ofrece en las residencias (hospicios). La mayoría de las veces esta atención se proporcionar en casa. Es posible que el cáncer esté causando síntomas o problemas que requieran atención, y las residencias de enfermos crónicos terminales se enfocan en su comodidad. Usted debe saber que la atención de hospicio no significa que no pueda recibir tratamiento para los problemas causados por su cáncer u otras condiciones de salud. Simplemente significa que el enfoque de su cuidado consiste en vivir lo más plenamente posible y sentirse tan bien como pueda en esta difícil etapa de su cáncer.



¿Qué hay de nuevo en la investigación de la metástasis en los huesos?

A medida en que los científicos aprenden más sobre cómo las células cancerosas se desprenden de un tumor principal, se propagan a través de la sangre y los ganglios linfáticos, y comienzan a crecer en otras partes del cuerpo, se acercan más a la meta de descubrir tratamientos que prevengan la metástasis en los huesos.


Radiofármacos

Los investigadores están buscando nuevas y mejores maneras para dirigir la radioterapia usando anticuerpos o ciertos químicos. Esto le permite a la radiación eliminar las células cancerosas sin atacar al tejido saludable.


Prueba de medicamentos conocidos para nuevos propósitos

En pruebas de laboratorio y estudios con animales, varios medicamentos conocidos que fueron diseñados para otros usos han mostrado cierta acción que pudiera ayudar a retrasar o prevenir las metástasis en los huesos. Algunos estudios clínicos han estado analizando algunos de estos medicamentos. Hasta el momento, algunos no han demostrado ser promisorios en estudios con humanos, pero otros medicamentos siguen bajo estudio.

Se han estado estudiando los bifosfonatos como una posible manera para prevenir las metástasis en los huesos en pacientes de alto riesgo, lo que es un nuevo uso para estos medicamentos. Además, los investigadores están aprendiendo más sobre cuándo comenzar estos medicamentos y cómo reducir sus riesgos de efectos secundarios.


Nuevos medicamentos para prevenir y tratar las metástasis en los huesos

Una medicina llamada denosumab que se ha estado desarrollando para tratar la osteoporosis también se ha estado probando en varias clases de cáncer para determinar si retrasará el crecimiento de metástasis en los huesos. Aún no se conocen los efectos del medicamento a largo plazo, pero los resultados de los estudios clínicos preliminares parecen ser promisorios.

Los investigadores también están aprendiendo que las células que disuelven los huesos y las células que ayudan a formar los huesos contienen otras moléculas que pueden ser atacadas.  Se han estado probando algunos compuestos en animales.

Los investigadores también han estado buscando medicamentos que bloquean la acción de las células cancerosas sobre los huesos. Las células cancerosas segregan químicos que hacen que los huesos se disuelvan. También existen compuestos que permiten que las células cancerosas se adhieran a los huesos y crezcan allí. Algunos de estos químicos ya han sido encontrados. Se espera que se puedan producir nuevos medicamentos para bloquear estos químicos sin afectar la restauración del hueso normal.

Otra área de las investigaciones está dirigida a evitar que los tumores produzcan los nuevos vasos sanguíneos que necesitan para sobrevivir. Se están estudiando medicamentos que parecen impedir el crecimiento de los vasos sanguíneos, por lo que hacen que el tumor "se muera de hambre".


Nuevas pruebas

Un tipo especial de PET para los huesos usa fluoruro en vez de glucosa. El fluoruro es atraído a las metástasis óseas mejor que la glucosa. Esto es especialmente beneficioso con las máquinas más nuevas que combinan una tomografía computarizada con una PET para mejorar aun más la localización del tumor.

Además, se han estado realizando estudios sobre los tipos de sustancias liberadas en el torrente sanguíneo cuando las células cancerosas comienzan a crecer en los huesos. Existe una probabilidad que en el futuro los médicos puedan conocer cuando el cáncer alcanza los huesos de manera que las metástasis puedan ser tratadas antes de causar un mucho daño. Tal prueba pudiera también ser útil en determinar si el tratamiento para las metástasis en los huesos está funcionando.



¿Cómo puedo obtener más información?

De su Sociedad Americana del Cáncer
 
Hemos seleccionado cierta información relacionada que pudiera serle de utilidad. Los siguientes materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea de ayuda sin cargo.

Cáncer avanzado

Estudios clínicos

Financial Guidance for Cancer Survivors and Their Families: Advanced Illness

Helping Children When a Family Member Has Cancer: Dealing with a Parent's Terminal Illness

Cómo ayudar a los niños cuando un miembro de la familia tiene cáncer:  cómo sobrellevar el tratamiento

El cuidado de la persona con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y su familia

Atención de hospicio

Immunotherapy

Cuando el final está cerca

Control del dolor: una guía para aquellos con cáncer y sus seres queridos

Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

Cirugía

Marcadores tumorales


Libros

Los siguientes libros también están disponibles de la Sociedad Americana del Cáncer. Llámenos al 1-800-227-2345 para peguntar sobre los precios o para hacer un pedido.

American Cancer Society's Guide to Pain Control

Caregiving: A Step-By-Step Resource for Caring for the Person with Cancer at Home


Organizaciones nacionales y sitios Web*


Instituto Nacional del Cáncer
Línea sin cargos: 1-800-4-CANCER ó 1-800-6237
Sitio Web: www.cancer.gov

National Coalition for Cancer Survivorship
Línea sin cargos para pedidos de publicaciones y el Cancer Survival Toolbox®: 1-877-622-7937
Línea sin cargos:  1-888-650-9127
Sitio Web: www.canceradvocacy.org

American Pain Foundation
Línea sin cargos: 1-888-615-7246 (1-888-615-PAIN)
Sitio Web: www.painfoundation.org

CancerCare
Línea sin cargos: 1-800-813-4673 (1-800-813-HOPE)
Sitio Web: www.cancercare.org

Centers for Medicare and Medicaid Services (CMS)
Línea sin cargos: 1-877-267-2323
Sitio Web: www.cms.hhs.gov

Family and Medical Leave Act
Línea sin cargos: 1-866-487-9243 (1-866-4US-WAGE)
Sitio Web: www.dol.gov/esa/whd/fmla

Family Caregiver Alliance
Línea sin cargos: 1-800-445-8106
Sitio Web: www.caregiver.org

Hospice Education Institute/HospiceLink
Línea sin cargos: 1-800-331-1620
Sitio Web: www.hospiceworld.org

Hospice Foundation of America
Línea sin cargos: 1-800-854-3402
Sitio Web: www.hospicefoundation.org

Hospice Net
Sitio Web: www.hospicenet.org
Esta organización funciona sólo por Internet.

National Alliance for Caregiving (NAC)
Sitio Web: www.caregiving.org

National Association for Home Care and Hospice (NAHC)
Teléfono: 202-547-7424
Sitio Web: www.nahc.org

National Hospice and Palliative Care Organization
Línea sin cargos: 1-800-658-8898
Sitio Web: www.nhpco.org

Substance Abuse and Mental Health Service Administration (SAMHSA)
Mental Health Information Center
Sitio Web: http://mentalhealth.samhsa.gov/

National Mental Health Information Center Clearinghouse
Línea sin cargos: 1-877-726-4727
TTY: 1-866-889-2647

National Clearinghouse for Alcohol and Drug Information (NCADI)
Línea sin cargos: 1-877-726-4727
TTY: 1-800-487-4889

Línea sin cargos para asistencia en español: 1-877-767-8432
Número telefónico internacional: 1-240-221-4017
Línea de ayuda para la prevención de suicidios
Línea sin cargos: 1-800-273-TALK (8255)


Suicide Prevention Hotline
Toll-free number: 1-800-273-TALK (8255)

*La inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.


Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo sobre temas relacionados al cáncer. Llámenos al teléfono 1-800-227-2345 o visite www.cancer.org.


Último revisión / cambio realizado:  15-Dic.-2009
Última actualización completa:   23-Mar.-2009
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