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| Cáncer del seno (resumen) |
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La información que aparece
acontinuaciónprovee un resumen sobre este tipo de cáncer. Para recibir
información
más detallada, llame al 1-800-227-2345, o visite nuestra página en
Internet www.cancer.org.
¿Qué
es el cáncer?
El cáncer ocurre cuando las células en alguna parte del cuerpo
comienzan a crecer sin control. Las células normales se dividen y
crecen de manera ordenada, mientras que las células cancerosas no lo
hacen. Éstas continúan creciendo y desplazando a las células normales.
Aunque existen muchos tipos de cáncer, todos tienen en común el
crecimiento fuera de control de las células.
Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse de manera muy
diferente. Por ejemplo, el cáncer del pulmón y el cáncer del seno son
dos enfermedades muy diferentes Crecen a distinta velocidad y responden
a distintos tratamientos. Es por esto que las personas con cáncer
necesitan recibir un tratamiento dirigido a su tipo específico de
cáncer.
Algunas veces las células cancerosas se desprenden del tumor y se
propagan a otras partes del cuerpo por medio de la sangre o del sistema
linfático. Pueden establecerse en una región nueva y formar nuevos
tumores. Cuando esto ocurre, se le llama metástasis. El cáncer que se
propaga de esta manera se conoce como cáncer metastásico.
Aún cuando el cáncer se ha propagado a otra localización en el cuerpo,
se sigue llamando como la parte del cuerpo donde se originó. Por
ejemplo, si el cáncer de la próstata se propaga a los huesos, se sigue
llamando cáncer de la próstata. Si el cáncer del seno se propaga a los
pulmones, sigue siendo cáncer del seno. Algunas veces el cáncer regresa
después del tratamiento en una persona que parecía haber superado la
enfermedad. Esto se conoce como recurrencia.
¿Qué es el
cáncer del seno?
El cáncer del seno es un tumor maligno (canceroso) que se origina de
las células del seno. La enfermedad ocurre principalmente en las
mujeres, pero los hombres también pueden desarrollarla. La información
referida en esta publicación trata solamente sobre el cáncer del seno
en las mujeres. Existe información independiente sobre el cáncer de
seno en hombres disponible en el documento “Cáncer del seno en hombres”
de la Sociedad Americana del Cáncer.
Estructura normal del seno
Para entender el cáncer del seno, resulta útil tener cierto
conocimiento básico sobre la estructura normal de los senos, como se
muestra en la gráfica siguiente.
El seno de una mujer está formado por glándulas mamarias o productoras
de leche (lobulillos), conductos (pequeños tubos que llevan la leche de
los lobulillos al pezón), tejido adiposo y conectivo, vasos sanguíneos
y vasos linfáticos. La mayoría de los cánceres del seno comienzan en
las células que recubren los conductos (cáncer ductal), algunos inician
en los lobulillos (cáncer lobulillar), y el resto se origina en otros
tejidos.

El sistema linfático
El sistema linfático es importante, ya que éste es una de las maneras
por las que el cáncer del seno se puede propagar. Este sistema tiene
varias partes.
Los ganglios linfáticos
son pequeños grupos, en forma de fríjol, de
células del sistema inmunitario que están conectados por los vasos
linfáticos. Los vasos linfáticos son similares a venas
pequeñas,
excepto que transportan un líquido claro llamado linfa (en lugar de
sangre) fuera del seno. Las células del cáncer del seno pueden ingresar
en los vasos linfáticos y comenzar a crecer en los ganglios linfáticos.
La mayoría de los vasos linfáticos del seno conducen a los ganglios
linfáticos debajo del brazo, los cuales son los ganglios axilares. Si
las células del cáncer del seno llegan a los ganglios linfáticos debajo
del brazo y continúan creciendo, éstas harán que se inflamen los
ganglios. Una vez que las células cancerosas han alcanzado estos
ganglios, tienen mayores probabilidades de propagarse también a otros
órganos del cuerpo. Es importante conocer si las células cancerosas se
han propagado a los ganglios linfáticos, ya que de ser así, existe una
probabilidad mayor de que las células hayan alcanzado el torrente
sanguíneo y se hayan propagado a otros lugares del cuerpo. Esto podría
afectar el plan de tratamiento.
Protuberancias
benignas en los senos
La mayoría de las protuberancias (tipo de masa) en los senos son
benignas, es decir, que no son cáncer. Los tumores benignos del seno
son crecimientos anormales, pero no se propagan fuera del seno y no
ponen en riesgo la vida. Pero algunas protuberancias benignas en los
senos pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer del seno en una
mujer.
Con frecuencia, estas protuberancias resultan ser el resultado de
cambios fibroquísticos. Los quistes son sacos llenos de líquido. La
fibrosis es la formación de tejido cicatricial. Estos cambios
fibroquísticos pueden causar inflamación y dolor en el seno. Los senos
pueden sentirse con protuberancias y en ocasiones presentan una
secreción clara o ligeramente turbia del pezón. Para más información,
por favor consulte el documento “Condiciones no cancerosas del seno” de
la Sociedad Americana del Cáncer.
Términos del cáncer del seno
El entender el lenguaje médico relacionado con el cáncer del seno puede
representar un desafío. A continuación se presentan los términos claves
utilizados para describir el cáncer del seno:
Carcinoma
Este término se usa para describir un cáncer que ha comenzado en la
capa de revestimiento de órganos como el seno. Casi todos los cánceres
del seno son carcinomas (carcinomas ductales o carcinomas
lobulillares).
Adenocarcinoma
Un adenocarcinoma es un tipo de cáncer que comienza en el tejido
glandular (tejido que produce y segrega una sustancia). Los conductos y
los lobulillos del seno son tejidos glandulares (producen leche), por
lo que a los cánceres que comienzan en estas áreas algunas veces se les
llama adenocarcinomas.
Carcinoma In Situ
Este término se utiliza para la etapa temprana del cáncer, cuando sólo
sigue en la capa de las células donde se originó. Cuando se refiere al
cáncer del seno, in situ
significa que las células cancerosas están solamente en los conductos
(carcinoma ductal in situ) o a los lobulillos (carcinoma lobulillar in
situ). No se ha propagado al tejido más profundo en el seno ni a otros
órganos del cuerpo. Algunas veces se les conoce como cánceres no
invasivos del seno.
Carcinoma invasivo
(infiltrante)
Un cáncer invasivo ya ha alcanzado más allá de la capa de células donde
se originó (contrario al carcinoma in
situ). La mayoría de los cánceres del seno son carcinomas
invasivos (carcinoma ductal invasivo o carcinoma lobulillar invasivo).
Sarcoma
Los sarcomas son cánceres que comienzan en los tejidos conectivos, tal
como el tejido adiposo o los vasos sanguíneos. Los sarcomas del seno se
presentan en pocas ocasiones.
Tipos de cáncer del seno
Existen muchos tipos de cáncer del seno, aunque algunos de ellos se
presentan en pocas ocasiones. Algunas veces un tumor del seno puede ser
una combinación de estos tipos y tener una mezcla de in situ y cáncer
invasivo.
Carcinoma ductal in situ
(DCIS): éste es el tipo más común de cáncer no invasivo
del seno. DCIS significa que el cáncer está solamente en los conductos
y no se ha propagado a través de las paredes de los conductos al tejido
del seno. Casi todas las mujeres que tienen cáncer en esta etapa pueden
curarse. A menudo, la mejor manera de detectar el carcinoma ductal in
situ a tiempo es con un mamograma.
Carcinoma lobulillar in
situ (LCIS): esta condición se origina en las glándulas
mamarias (productoras de leche) y no atraviesa la pared de los
lobulillos. Aunque no es un verdadero cáncer, el carcinoma lobulillar
in situ aumenta el riesgo de que una mujer desarrolle cáncer del seno
más adelante. Por esta razón, es importante que las mujeres con
carcinoma lobulillar in situ sigan las indicaciones que se presentan
más adelante en este documento sobre la detección de cáncer del seno.
Carcinoma ductal invasivo
(infiltrante) (IDC): este es el cáncer del seno más común.
Comienza en un canal o conducto lácteo, penetra la pared del conducto e
invade el tejido del seno. Desde ese lugar puede propagarse a otras
partes del cuerpo. Es responsable de aproximadamente ocho de 10 de
todos los casos de cáncer invasivo del seno.
Carcinoma lobulillar
invasivo (infiltrante) (ILC): este cáncer comienza en las
glándulas mamarias o lobulillos. Puede propagarse a otras partes del
cuerpo. Aproximadamente uno de cada 10 de los cánceres invasivos del
seno son de este tipo.
Cáncer inflamatorio del
seno (IBC): este tipo de cáncer invasivo del seno no es
común. Representa aproximadamente del 1 al 3% de todos los
cánceres del seno. Por lo general, no se presenta una sola
protuberancia o tumor. En lugar de esto, el cáncer inflamatorio del
seno produce enrojecimiento y aumento de la temperatura de la piel del
seno. Además, la piel adquiere una apariencia gruesa y porosa, lo que
hace que se asemeje mucho a la cáscara de una naranja. Los médicos
saben ahora que estos cambios no son causados por una inflamación o
infección, sino por el bloqueo que producen las células cancerosas en
los vasos linfáticos de la piel. El seno puede volverse más grande,
firme, sensible, o puede presentar picazón. En sus etapas iniciales, el
IBC a menudo se confunde con una infección. Debido a que no hay una
masa definida, es posible que no aparezca en un mamograma, lo que hace
que sea aún más difícil detectarla temprano. Éste cáncer presenta
usualmente una mayor probabilidad de propagación y un peor pronóstico
que el cáncer ductal invasivo o lobulillar invasivo.
Existen también muchos otros tipos menos comunes de cáncer del seno.
Usted puede obtener información sobre éstos a través de nuestro número
gratuito o nuestra página en Internet.
¿Cuántas
mujeres contraen cáncer del seno?
El cáncer del seno es el cáncer más común entre las mujeres en los
Estados Unidos, después del cáncer de la piel. Es la segunda causa
principal de muerte por cáncer en las mujeres, después del cáncer del
pulmón.
Aproximadamente 182,460 mujeres en los Estados Unidos serán
diagnosticadas con cáncer invasivo del seno en 2008. Además,
aproximadamente 40,480 mujeres morirán a causa de la enfermedad.
Actualmente, existen alrededor de 2.5 millones de sobrevivientes del
cáncer del seno en los Estados Unidos.
La probabilidad de que una mujer desarrolle cáncer invasivo del seno
durante su vida es de 1 en 8. La probabilidad de morir por cáncer del
seno es de aproximadamente 1 en 35. Las tasas de mortalidad
del cáncer del seno han estado disminuyendo. Probablemente, esta
disminución sea el resultado de la detección más temprana y de las
mejoras en los tratamientos.
¿Cuáles
son las causas del cáncer del seno?
Todavía no sabemos exactamente qué causa el cáncer del seno, pero sí
sabemos que existen ciertos factores de riesgo asociados con la
enfermedad. Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte las
probabilidades de que una persona padezca alguna enfermedad como el
cáncer. Los distintos tipos de cáncer conllevan diferentes factores de
riesgo. Algunos factores de riesgo, tal como fumar, consumir alcohol y
la alimentación están asociados con cosas que una persona hace. Otros,
como la edad de la persona, la raza o sus antecedentes familiares, no
se pueden cambiar. Sin embargo, el tener un factor de riesgo, o incluso
muchos, no significa que la persona contraerá la enfermedad.
Aunque muchos factores de riesgo pudieran aumentar las probabilidades
de contraer cáncer del seno, todavía no se sabe exactamente cómo
algunos de estos factores de riesgo causan que las células se vuelvan
cancerosas. Las hormonas parecen desempañar un papel en muchos casos de
cáncer del seno, aunque no se conoce totalmente cómo esto ocurre.
Algunas mujeres que tienen uno o más factores de riesgo nunca
desarrollan cáncer del seno, y la mayoría de las mujeres que lo
desarrollan no tienen ningún factor de riesgo. Aunque todas las mujeres
están en riesgo de padecer cáncer del seno, los factores presentados a
continuación pueden aumentar las probabilidades de que una mujer
desarrolle la enfermedad.
Factores
de riesgo que usted no puede cambiar
Sexo
El sólo hecho de ser mujer es el factor de riesgo principal de cáncer
del seno. Aun cuando los hombres también desarrollan la enfermedad,
resulta 100 veces más común entre las mujeres.
Edad
Las probabilidades de contraer cáncer del seno aumentan a medida que la
mujer avanza en edad. Alrededor de dos de cada tres mujeres con cáncer
invasivo del seno tienen 55 años o más cuando se les encontró el
cáncer.
Factores de riesgo
genéticos
Se cree que aproximadamente de 5 a 10% de los casos de cáncer del seno
está relacionado con cambios (mutaciones) en ciertos genes. Los cambios
genéticos más comunes son los cambios en los genes BRCA1 y BRCA2. Las
mujeres con estos cambios genéticos presentan hasta un 80% de
probabilidad de desarrollar cáncer del seno durante sus vidas. Otros
cambios genéticos pudieran también aumentar el riesgo de cáncer del
seno.
Historial familiar
El riesgo de cáncer del seno es mayor entre las mujeres cuyos parientes
consanguíneos cercanos desarrollaron esta condición. Estos parientes
pueden ser tanto del lado de la familia de la madre como de la del
padre. El que su madre, hermana o hija padezca de cáncer del seno casi
duplica el riesgo de una mujer. Es importante señalar que el 70% al 80%
de las mujeres que padecen de cáncer del seno no tienen
antecedentes familiares de esta enfermedad.
Antecedentes personales
de cáncer del seno
Una mujer que tenga cáncer en un seno tiene mayores probabilidades de
tener un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno.
Esto no es lo mismo que la recaída del primer cáncer, lo cual sería una
recurrencia.
Raza
Las mujeres de raza blanca tienen ligeramente mayores probabilidades de
originar cáncer del seno que las mujeres de raza negra. Sin embargo,
las mujeres de raza negra tienen mayores probabilidades de morir de
este tipo de cáncer. Al menos parte de esta razón parece deberse a que
las mujeres de la raza negra padecen de tumores que crecen con más
rapidez. Las mujeres hispanas, las asiáticas y las indias americanas
tienen un riesgo menor de originar cáncer del seno.
Biopsia anormal del seno
Ciertos tipos de resultados anormales de una biopsia pueden asociarse
con un riesgo ligeramente más alto de cáncer del seno.
Periodos menstruales
Las mujeres que comenzaron sus períodos a una edad temprana (antes de
los 12 años), o que experimentaron la menopausia después de los 55 años
de edad, tienen un riesgo ligeramente más alto de cáncer del seno.
Antecedentes de
tratamientos con radiación
Las mujeres que recibieron tratamiento con radiación en el área del
tórax (pecho), como parte de su tratamiento contra algún otro cáncer
durante su infancia o adolescencia, tienen un riesgo significativamente
más alto de cáncer del seno.
Tratamiento con
dietilestilbestrol (DES)
En el pasado, se les administró a algunas mujeres embarazadas el
medicamento dietilestilbestrol, ya que se pensaba que éste disminuía
las probabilidades de perder el bebé (aborto). Estudios recientes han
reportado que estas mujeres (y sus hijas que estuvieron expuestas al
DES mientras estaban en la matriz de la madre), presentan un leve
aumento en el riesgo de tener cáncer del seno. Para más información
sobre DES, remítase al documento “DES
Exposure: Questions and Answers" (disponible en
inglés solamente) de la Sociedad Americana del Cáncer.
El riesgo
de cáncer del seno y los estilos de vida
No tener hijos o tenerlos
tarde en la vida
Las mujeres que no han tenido hijos o aquéllas que tuvieron su primer
hijo después de los 30 años, tienen un riesgo ligeramente mayor de
tener cáncer del seno. El haber tenido más de un embarazo a una edad
joven reduce el riesgo.
Píldoras anticonceptivas
Aún no está claro qué papel representan las píldoras anticonceptivas en
el riesgo de cáncer del seno. Los estudios han reportado que las
mujeres que están usando anticonceptivos orales en la actualidad tienen
un riesgo ligeramente mayor de tener cáncer del seno que aquellas
mujeres que nunca los han usado. Las mujeres que dejaron de usar la
píldora hace más de diez años no aparentan tener un mayor riesgo. Es
recomendable consultar los riesgos y beneficios de las píldoras
anticonceptivas con su doctor.
Terapia hormonal
posmenopáusica
La terapia hormonal posmenopáusica (también conocida como terapia de
restitución de hormonas) ha sido usada por muchos años para ayudar a
aliviar los síntomas de la menopausia y para ayudar a prevenir la
osteoporosis (osteoporosis). Existen dos tipos principales de
terapias hormonales posmenopáusica. Para las mujeres que siguen
teniendo un útero (matriz), los doctores generalmente prescriben
estrógeno y progesterona (conocida como terapia hormonal posmenopáusica
combinada). Debido a que el estrógeno solo puede aumentar el riesgo de
cáncer del útero, se agrega progesterona para ayudar a prevenir esto.
Por otro lado, a las mujeres que ya no tienen útero (aquellas que se
sometieron a una histerectomía) se les puede recetar sólo estrógeno. A
esto se le conoce comúnmente como terapia de restitución de estrógeno.
Terapia hormonal posmenopáusica
combinada: ha quedado claro que el uso a largo plazo
(varios años o más) de la terapia hormonal posmenopáusica (PHT, por sus
siglas en inglés) combinada aumenta el riesgo de cáncer del seno y
puede aumentar las probabilidades de morir de esta enfermedad. El
cáncer del seno también puede ser encontrado en una etapa más avanzada,
tal vez debido a que la PHT parece reducir la efectividad de los
mamogramas. El riesgo de cáncer del seno parece regresar a la
normalidad cinco años después de suspender la PHT.
Terapia de restitución de
estrógenos: el uso de estrógeno solo no parece aumentar
tanto el riesgo de cáncer del seno, si es que lo aumenta. Sin
embargo, en algunos estudios se ha descubierto que la ERT aumenta el
riesgo de cáncer del ovario y del seno cuando se usa por mucho tiempo
(por más de 10 años).
Actualmente, existen pocas razones contundentes para usar la PHT, que
no sean para aliviar los síntomas de la menopausia a corto plazo. No
obstante, existen otros factores a considerar, por lo que usted debe
consultar con su doctor las ventajas y desventajas de usar la PHT.
Lactancia y embarazo
Algunos estudios indican que la lactancia (el amamantar) reduce
ligeramente el riesgo de cáncer del seno, especialmente si el período
de lactancia es de 1½ a 2 años. La razón pudiera ser que la lactancia,
al igual que el embarazo, disminuye el número total de períodos
menstruales. Un estudio reveló que el tener más hijos y la lactancia
durante un plazo mayor podría reducir a la mitad el riesgo de cáncer
del seno.
Alcohol
La ingestión de bebidas alcohólicas está claramente asociada a un
aumento en el riesgo de padecer cáncer del seno. Las mujeres que toman
una bebida al día tienen un riesgo ligeramente más alto. Aquéllas que
toman de 2 a 5 bebidas al día tienen alrededor de 1 ½ veces más riesgo
que las mujeres que no toman alcohol. La Sociedad Americana del Cáncer
recomienda que limite la cantidad de consumo de alcohol.
Sobrepeso u obesidad
El sobrepeso o la obesidad se asocia con un riesgo más alto de cáncer
del seno, especialmente para las mujeres después de la menopausia y si
el aumento de peso ha ocurrido en la edad adulta. Además, el riesgo
parece ser mayor si la grasa adicional se encuentra en el área de la
cintura. Sin embargo, la conexión entre el peso y el riesgo de cáncer
del seno es compleja, y los estudios de la relación de la grasa en la
dieta con el riesgo de cáncer del seno en muchas ocasiones han
reportado resultados contradictorios. La Sociedad Americana del Cáncer
recomienda que mantenga un peso saludable durante toda la vida y que
evite ganar mucho peso.
Ejercicio
Estudios han demostrado que el ejercicio reduce el riesgo de cáncer del
seno. La única pregunta es determinar cuánto ejercicio es necesario. Un
estudio reveló que desde una hora y quince minutos hasta dos horas y
media de caminata a la semana puede reducir el riesgo en un 18%. El
caminar diez horas a la semana redujo el riesgo un poco más. La
Sociedad Americana del Cáncer sugiere que haga ejercicio por cinco o
más días por semana durante 45 a 60 minutos.
Factores
de riesgo inciertos
Alimentos con alto
contenido de grasas
Los estudios relacionados con la grasa en la alimentación y el riesgo
de cáncer del seno frecuentemente dan resultados conflictivos.
La mayoría de los estudios han encontrado que el cáncer del seno es
menos común en países donde la dieta típica es baja en grasa. Por otro
lado, muchos estudios realizados en las mujeres de los Estados Unidos
no han encontrado que exista una relación entre el riesgo del cáncer
del seno y la cantidad de grasa que consumen. Los
investigadores todavía no están seguros de cómo explicar esta
diferencia. Es necesario realizar más investigaciones para entender
mejor el efecto de los tipos de grasa consumidos y el peso corporal
sobre el riesgo de cáncer del seno.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda comer alimentos saludables
que incluyan cinco o más porciones de vegetales, verduras y frutas al
día, optando por granos integrales en lugar de granos procesados
(refinados), y limitar el consumo de carnes rojas y procesadas.
Contaminación
Se está llevando a cabo mucha investigación para determinar cómo el
ambiente podría afectar el riesgo de cáncer del seno. Por ahora, la
investigación no muestra una relación clara entre el cáncer del seno y
los contaminantes ambientales, como la exposición a pesticidas y a
sustancias químicas tóxicas.
Fumar tabaco
La mayoría de los estudios han reportado que no hay una relación entre
fumar cigarrillos y el cáncer del seno. Un asunto que continúa siendo
un foco de investigación consiste en si el humo de segunda mano (el
humo que sale del cigarrillo de otra persona) pudiera aumentar el
riesgo de cáncer del seno. Sin embargo, la evidencia sobre el humo de
segunda mano y el riesgo de cáncer del seno en los estudios realizados
con humanos es controversial. De todas maneras, un posible vínculo con
el cáncer del seno es otra razón para evitar el contacto con el humo de
segunda mano.
Trabajo nocturno
Algunos estudios han sugerido que las mujeres que trabajan durante la
noche (como enfermeras en horario nocturno, por ejemplo) presentan un
riesgo mayor de cáncer del seno, Éste es un hallazgo bastante reciente,
y se están realizando más estudios para analizar este asunto.
Otros factores de riesgo
inciertos
Han surgido rumores en Internet que circulan por correo electrónico que
sugieren que los desodorantes antitranspirantes pueden causar cáncer
del seno. Existe muy poca evidencia que apoye esta idea. Tampoco hay
evidencia que respalda la declaración de que los sostenes con alambres
pueden causar cáncer del seno.
Varios estudios indican que los abortos inducidos no aumentan el riesgo
de cáncer del seno. Además, no existe evidencia que muestre una
relación directa entre los abortos naturales y el cáncer del seno.
Los implantes de seno hechos de silicona pueden hacer que se forme
tejido cicatricial en el seno. No obstante, varios estudios han
encontrado que esto no aumenta el riesgo de cáncer del seno. Si usted
tiene implantes de seno, pudiera requerir una radiografía especial
durante la mamografía.
¿Puede
prevenirse el cáncer del seno?
No existe una manera segura de prevenir el cáncer del seno. No
obstante, una mujer podría reducir algo de su riesgo si altera aquellos
factores de riesgo que se pueden cambiar (remítase a la sección,
¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer del seno?) Si usted evita
el consumo de alcohol, hacer ejercicio regularmente y mantiene un peso
saludable, disminuye su riesgo de cáncer del seno. La lactancia por
varios meses también parece reducir el riesgo de cáncer del seno.
Asimismo, si evita la terapia hormonal después de la menopausia,
evitará el aumento en su riesgo.
También es importante que todas las mujeres sigan las guías de la
Sociedad Americana del Cáncer (American
Cancer Society) para detección temprana del cáncer del
seno (remítase a la sección ¿Cómo se detecta el cáncer del seno?).
Para mujeres que tienen o pueden tener un
riesgo aumentado
Pruebas genéticas
Existen algunas pruebas que pueden indicar si una mujer presenta
cambios (mutaciones) en ciertos genes asociados con el cáncer del seno.
Con esta información, las mujeres pueden tomar medidas para reducir su
riesgo. La asesoría genética se recomienda enfáticamente antes de que
una mujer tenga estas pruebas y antes de tomar cualquier decisión sobre
las medidas preventivas. Recientemente el US Preventive Services Task
Force hizo unas recomendaciones sobre las pruebas
genéticas.
Recientemente el US
Preventive Services Task Force recomendó que sólo
las mujeres con antecedentes familiares significativos sean evaluadas
para las pruebas genéticas de mutaciones BRCA. Este grupo sólo
representa alrededor del 2% de las mujeres adultas en los Estados
Unidos.
Quimioprevención en el
cáncer del seno
Quimioprevención es el uso de medicamentos para reducir el riesgo de
cáncer. Se han estado estudiando varios medicamentos para reducir el
riesgo de cáncer del seno. El medicamento tamoxifeno ya se ha usado
durante muchos años como tratamiento contra algunos tumores cancerosos
del seno. Actualmente, varios estudios han reportan que las mujeres que
tienen un alto riesgo de cáncer del seno tienen menores probabilidades
de padecer la enfermedad si toman tamoxifeno. Otro medicamento, el
raloxifeno, ha sido aprobado para ayudar a reducir el riesgo de cáncer
del seno en mujeres que ya pasaron por la menopausia y que está a un
riesgo mayor de cáncer del seno. Otros medicamentos también se están
estudiando.
Cirugía preventiva
Mastectomía preventiva
(profiláctica): para las pocas mujeres con un
riesgo muy alto de cáncer del seno, esta cirugía (la mastectomía
doble) pudiera ser una opción. En esta operación se
extirpan ambos senos antes de que se sepa que existe algún cáncer del
seno. Aunque en esta operación se extirpa casi todo el tejido del seno,
aún permanece una pequeña cantidad. De manera que, aunque esta
operación reduce significativamente el riesgo de cáncer del seno, el
cáncer aún puede aparecer en el tejido que queda después de la cirugía.
Hasta el momento, esto es un problema poco común.
Las razones para considerar este tipo de cirugía tienen que ser muy
contundentes. No hay forma de saber con anticipación si esta cirugía
beneficiará a una mujer en particular. Se recomienda
enfáticamente que las mujeres obtengan una segunda opinión antes de
tomar la decisión de someterse a este tipo de cirugía.
Extirpación preventiva de
los ovarios (ooforectomía profiláctica): las
mujeres con cierto cambio genético (mutación BRCA), a quienes se les
han extirpado sus ovarios, pueden reducir el riesgo de cáncer del seno
en un 50% o más. Esto se debe a que al remover los ovarios se eliminan
las fuentes principales de estrógeno en el cuerpo.
Aunque este documento no es sobre el cáncer del ovario, es importante
que las mujeres con este cambio genético también conozcan que ellas
tienen un alto riesgo de cáncer del ovario. La mayoría de los médicos
recomienda que los ovarios de estas mujeres sean extirpados una vez que
la edad fértil termine.
¿Cómo se
detecta el cáncer del seno?
Las pruebas y exámenes de detección tienen el propósito de encontrar
una enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún
síntoma. Mientras más temprano se detecte el cáncer del seno, mejores
son las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito. El propósito
es la detección de los cánceres antes de que generen síntomas. El
tamaño del tumor canceroso en el seno y el grado de propagación son los
factores más importantes en determinar la perspectiva del paciente. La
mayoría de los médicos consideran que los exámenes para la detección
temprana de cáncer del seno salvan miles de vidas cada año. Las guías
que se presentan a continuación mejoran las probabilidades de detectar
el cáncer del seno en una etapa inicial para su tratamiento exitoso.
Recomendaciones de
la Sociedad Americana del Cáncer (ACS) para la detección
temprana de cáncer del seno.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda las siguientes guías para
la detección temprana del cáncer del seno en las mujeres que no
presentan síntomas:
Mamograma:
las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse un mamograma al año y
deben continuar haciéndose este examen mientras estén en buen estado de
salud. Aun y cuando algunos cánceres pueden pasar desapercibidos por el
mamograma, dicho estudio es una forma muy efectiva para la detección
del cáncer de seno.
Examen clínico del seno
(CBE, por sus siglas en inglés): las mujeres de 20 a 39
años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos (CBE)
como parte de un examen periódico de salud, por parte de un profesional
médico preferiblemente cada 3 años. A partir de los 40, las mujeres
deben someterse a un examen del seno por parte de un profesional de la
salud todos los años. Pudiera ser recomendable someterse al examen
clínico de los senos poco antes del mamograma. El examen le puede
ayudar a familiarizarse con la forma en como sus senos se sienten.
Autoexamen del seno:
el autoexamen de los senos es una opción para las mujeres a partir de
los 20 años de edad. A las mujeres se les debe orientar sobre los
beneficios y las limitaciones del auto examen de los senos. Las mujeres
deben informar de inmediato a su profesional médico sobre cualquier
cambio que noten en el aspecto y sensación de los senos.
Si decide hacerse el autoexamen de los senos (es aceptable que las
mujeres opten por no hacerse el autoexamen) pida a su doctor que
observe cómo lo hace durante el examen físico que usted se hace
normalmente para asegurar que lo hace correctamente. Si usted se hace
este examen habitualmente, puede familiarizarse con el aspecto y
sensación normal de sus senos y detectar con más facilidad cualquier
cambio. Pero no hay problema si no se realiza el autoexamen, o si no lo
hace bajo fechas estipuladas.
Lo más importante es consultar a su médico de inmediato si nota
cualquiera de los siguientes cambios: una masa o protuberancia,
hinchazón, irritación o formación de hoyuelos o hendiduras en la piel,
dolor o retracción (contracción) de los pezones, enrojecimiento o
descamación de los pezones o de la piel de los senos, o una secreción
que no sea leche materna. Recuerde que en la mayoría de los casos,
estos cambios no quieren decir que usted tenga cáncer.
Mujeres en alto riesgo:
las mujeres con un riesgo más alto deben hablar con su doctor acerca
del método más apropiado para ellas. Esto pudiera significar el
comienzo de mamogramas a una edad más temprana, pruebas adicionales de
detección o la realización de pruebas con más frecuencia. Existen
diagramas llamados herramientas de evaluación del riesgo que su médico
puede usar para determinar si usted está o no en alto riesgo.
Mamogramas
Un mamograma es una radiografía del seno. Esta prueba se usa para
buscar enfermedades del seno en las mujeres que no aparentan tener
problemas del seno. También se puede usar cuando la mujer tiene
síntomas como una protuberancia, cambios en la piel o secreción del
pezón.
Durante un mamograma, se comprime el seno entre dos placas durante
varios segundos mientras se toman las radiografías. La presión sólo
dura pocos segundos. Aunque esto puede causar cierta incomodidad por un
momento, es necesario para poder obtener una buena imagen. Los niveles
de radiación que se usan son muy bajos. Aunque muchas personas se
preocupan por la exposición a los rayos X, los niveles bajos de
radiación que se usan en los mamogramas no aumentan significativamente
el riesgo de cáncer del seno. Para poner la dosis en perspectiva, si
una mujer con cáncer del seno es tratada con radiación, recibirá
alrededor de 5,000 rads (un término usado para medir la dosis de
radiación). Si se sometiera a mamografías cada año desde los 40 a los
90 años, recibiría entre 20 y 40 rads.
Para el mamograma, requiere desvestirse de la cintura hacia arriba, y
le darán una bata para que se cubra. Un técnico (generalmente una
mujer) colocará el seno correctamente para la prueba. La presión dura
sólo unos pocos segundos mientras se toma la imagen. El procedimiento
completo toma alrededor de 20 minutos.
Usted debería obtener los resultados en un lapso de 30 días o incluso
en menos tiempo.
Aproximadamente una de cada diez mujeres que se someten a una
mamografía requerirán que se les tomen más fotografías, pero la mayoría
de estas mujeres no tendrán cáncer del seno, por lo que no hay que
alarmarse si este es su caso. Sólo de dos a cuatro mamogramas de cada
1,000 conduce a un diagnóstico de cáncer.
Las mujeres con un riesgo más alto deben hablar con su doctor acerca
del método más apropiado para ellas. Podrían beneficiarse del comienzo
de mamogramas a una edad más temprana, tenerlos con una mayor
frecuencia o la realización de otras pruebas. Si usted está bajo un
riesgo mayor, su médico podrá recomendar una ecografía (ultrasonido) o
una imagen por resonancia magnética (MRI) junto con sus mamogramas.
Medicare, Medicaid y la mayoría de los planes de seguro de salud
privados cubren todo o parte del costo de esta prueba. Además, las
pruebas para detectar el cáncer del seno están disponibles a un costo
muy bajo o sin costo para las mujeres que no tienen seguro médico a
través de un programa especial llamado National Breast and Cervical
Cancer Early Detection Program (NBCCEDP). El Departamento
de Salud de su estado debe tener información sobre este programa.
También hay un programa nuevo para ayudar a las mujeres con necesidad a
pagar por el tratamiento contra el cáncer del seno. Para conocer más
sobre estos programas, usted puede comunicarse con los Centers for Disease Control and
Prevention al 1-800-CDC INFO (1-800-232-4636) o visitar su
página en Internet en www.cdc.gov/cancer/nbccedp.
Examen
clínico de los senos
El examen clínico de los senos (CBE, por sus siglas en inglés) es un
examen de los senos que lo hace un experto de la salud como un médico,
enfermera titulada practicante, enfermera o asistente médico. Para este
examen, usted se desviste de la cintura hacia arriba. El profesional
médico observará primero si hay cambios en el tamaño o forma de sus
senos. Luego, usando las yemas de los dedos, el examinador palpará
suavemente los senos para determinar si hay masas. También examina el
área debajo de los dos brazos. Este es un buen momento para aprender a
hacerse el autoexamen de los senos si aún no sabe cómo hacerlo.
Conozca
sus senos y el autoexamen
La mujer debe familiarizarse con el aspecto y sensación natural de sus
senos y notificar inmediatamente a su médico cualquier cambio
relacionado. El encontrar un cambio en sus senos no significa que haya
cáncer.
Al conocer el aspecto natural y sensación de sus senos, es probable que
note cualquier cambio que pudiese ocurrir. Usted también puede optar
por usar un método "paso a paso" para examinar sus senos bajo un
programa establecido. El mejor momento para hacerse un autoexamen de
los senos (BSE, por sus siglas en inglés) es cuando los senos no están
sensibles ni inflamados. Si encuentra algún cambio, consulte
inmediatamente a su médico.
Las mujeres que tienen implantes de seno pueden hacerse el autoexamen
de los senos. Puede que sea útil el apoyo del cirujano para ayudar a
identificar los bordes del implante, de tal manera que usted pueda
saber qué es lo que está palpando. Puede que los implantes empujen el
tejido del seno, lo cual hace que sea más fácil examinarlo.
Pero no hay problema si no se realiza el autoexamen, o si lo hace sólo
de vez en cuando. La Sociedad Americana del Cáncer tiene información
detallada sobre cómo hacerse el autoexamen de los senos para aquellas
mujeres que deseen hacerlo. Puede obtenerla en nuestra página en
Internet (www.cancer.org) o puede llamar al 1-800-ACS-2345 y
solicitarla.
Imágenes por resonancia magnética (MRI)
Para ciertas mujeres en un riesgo alto de cáncer del seno, la detección
con imágenes por resonancia magnética (MRI) se recomienda junto con el
mamograma anual. No se recomienda generalmente como una herramienta de
detección por sí misma ya que podría no detectar algunos cánceres que
los mamogramas sí detectarían. La MRI también es más costosa que los
mamogramas. La mayoría de las compañías de seguro médico cubrirán un
MRI de detección si se demuestra que una mujer está en algo riesgo,
pero aún no se desconoce cuáles de estas compañías lo harán. Más
adelante se ofrecen más detalles sobre el MRI.
Síntomas
del cáncer del seno
Aunque el uso generalizado de los mamogramas de detección ha aumentado
la cantidad de tumores cancerosos del seno detectados antes de que
causen algún síntoma, todavía hay algunos que no se detectan.
La señal más común de cáncer del seno consiste de la aparición de un
nuevo tumor o bulto nuevo. El tumor que no causa dolor, es
duro y tiene bordes irregulares tiene más probabilidades de ser cáncer.
Sin embargo, algunos tumores cancerosos son sensibles, suaves y
redondos. Por lo tanto, es importante que su médico examine cualquier
irregularidad.
Otras señales de cáncer del seno incluyen las siguientes:
- Inflamación de todo o parte del seno.
- Irritación o hendiduras en la piel.
- Dolor en el seno.
- Dolor en el pezón o que el pezón se invierta.
- Enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel del
seno o del pezón.
- Una secreción del pezón que no sea leche materna.
- Alguna masa en el área debajo del brazo.
Si se
sospecha la presencia de cáncer
Si usted presenta cualquier síntoma que pudiera ser un signo de cáncer
del seno, asegúrese de consultar con su médico tan pronto como pueda.
Después de hacerle algunas preguntas y de realizar un examen físico
completo (incluido un examen clínico de los senos), su médico puede
sugerirle estudios adicionales como los que se presentan a
continuación.
Estudios por imágenes
Mamogramas:
aunque se usan principalmente para la detección, también se pueden usar
si hay algún problema con el seno. A éstos se les llama mamogramas
diagnósticos. Este tipo de mamograma pudiese mostrar que todo luce
normal y que puede regresar a hacerse los mamogramas cada año, o puede
indicar que es necesario realizar una biopsia. Aun cuando los
mamogramas no muestran un tumor, pero usted o su médico pueden palpar
una protuberancia, se necesitará, por lo general, una biopsia. Una
excepción a esto sería que mediante el examen de ecografía (ver más
adelante) se determinara que la protuberancia es un quiste.
Los mamogramas a menudo son menos eficaces en las mujeres jóvenes,
principalmente porque sus senos son densos, lo que puede ocultar el
tumor. Esto también es cierto para mujeres embarazadas y las que están
en lactancia. Debido a que la mayoría de los cánceres del seno ocurre
en mujeres de edad avanzada, esto usualmente no representa un gran
problema; Sin embargo, esto representa un problema para las mujeres
jóvenes que tiene un factor de riesgo genético, ya que ellas a menudo
contraen cáncer del seno a una edad más temprana. Por esta razón,
algunos doctores sugieren para estas mujeres los estudios de MRI así
como los mamogramas para la detección.
Un mamograma no puede determinar con certeza si hay presencia de cáncer
o no. Si su mamograma indica la posibilidad de algún problema, se
extrae una muestra del tejido del seno y se observa bajo el
microscopio. Esto se llama una biopsia
(ver más adelante).
Imágenes por resonancia
magnética: el MRI puede usarse con los mamogramas para la
detección en las mujeres con un alto riesgo de cáncer del seno, o puede
usarse para observar las áreas sospechosas que se encuentran mediante
el mamograma. Además, el MRI se puede usar en mujeres que tienen cáncer
del seno para ayudar a determinar el tamaño del cáncer.
En esta prueba se usan ondas de radio e imanes potentes en vez de rayos
X. Un material de contraste, llamado gadolinium, a
menudo se inyecta en una vena para mostrar mejor los detalles. Las
imágenes por resonancia magnética toman mucho tiempo (a menudo hasta
una hora). Además, usted tendrá que permanecer acostado dentro de un
tubo estrecho que puede ser molesto para las personas que tengan temor
a lugares cerrados. La máquina produce un zumbido fuerte y ruidos de
chasquido que puede resultar incómodo. En algunos lugares se ofrecen
audífonos con música para bloquear este ruido.
Ecografía del seno:
ésta usa ondas sonoras para delinear una parte del cuerpo. La onda
sonora crea un eco que es recibido por una computadora para crear una
foto que se muestra en un monitor de computadora.
La ecografía es una prueba valiosa para usarse con mamografía, ya que
está disponible ampliamente, y es menos costosa que las otras pruebas.
Sin embargo, la ecografía no debe ser usada en lugar de los mamogramas.
Por lo general, la ecografía del seno se usa en un área específica del
seno que causa preocupación y que se encontró gracias al mamograma. La
ecografía también ayuda a distinguir entre los quistes y las masas
sólidas sin la necesidad de usar una aguja para extraer líquido.
Ductograma (también
llamado un galactograma): éste es un tipo especial de
radiografía que en ocasiones resulta útil para encontrar la causa de
alguna secreción del pezón. Se coloca un tubo plástico estrecho en la
abertura del conducto en el pezón. Se inyecta una sustancia para
delinear la forma del conducto en una radiografía que mostrará si hay
alguna masa dentro del conducto. Si existe alguna secreción, el líquido
se puede analizar con un examen para determinar si tiene células
cancerosas.
Existen otros estudios que pueden proveer al médico más información
sobre su situación. Si usted se somete a otros estudios, pida a su
médico que se los explique. Además, puede ponerse en contacto con la
Sociedad Americana del Cáncer para más información.
Biopsia
Una biopsia se realiza cuando otras pruebas muestran que puede haber
presencia de cáncer del seno. La única manera de cerciorarse es con una
biopsia. Durante esta prueba, se extraen células de la región
sospechosa para estudiarlas en el laboratorio. Existen varios tipos de
biopsias y el médico seleccionará el más conveniente para su caso.
Aspiración con aguja fina
(FNAB): en esta prueba se usa una aguja muy
delgada para extraer fluido o tejido de la protuberancia. Es posible
que su médico use la ecografía para guiar la aguja hacia la
protuberancia. Puede que la piel sea adormecida. Algunas veces el
proceso de administrar la anestesia (medicamento que bloquea el dolor)
puede ser más incómodo que la biopsia en sí. Para esta prueba se
utiliza una aguja más delgada que las agujas usadas en las pruebas
sanguíneas.
Si el líquido es transparente, probablemente la masa es un quiste
benigno. Un líquido sanguinolento o turbio puede significar ya sea un
quiste o, raras veces, un cáncer. Si la masa es sólida, se extraen
pequeños fragmentos de tejido. Estos fragmentos se examinarán para
determinar si son cancerosos.
Si la biopsia no ofrece una respuesta clara, o si el médico aún no está
seguro, se puede incurrir en una segunda biopsia o en una biopsia de
otro tipo.
Biopsia estereotáxica de
núcleo: la aguja que se usa en este tipo de biopsias es
más grande que la que se usa en la FNAB. Se usa para extraer varios
cilindros de tejido. Esta biopsia se realiza con anestesia local en el
consultorio del médico. También existen dos métodos recientes
(Mammotone® y el ABBI (Método Avanzado de Biopsia del Seno) que pueden
usarse para extraer más tejido que una biopsia de núcleo.
Biopsia quirúrgica: algunas veces es necesario realizar una cirugía con
el fin de extirpar toda o parte de una masa para examinarla bajo el
microscópico. Es posible que se extirpe por completo la masa, así como
el tejido normal circundante. Por lo general, esto se lleva a cabo bajo
un procedimiento ambulatorio, con anestesia local (el área alrededor de
la protuberancia es adormecida) y sedación para que la persona esté más
relajada y menos consciente del procedimiento. Pregunte a su médico qué
tipo de biopsia le harán y qué puede esperar durante y después del
procedimiento.
Análisis de laboratorio
de biopsias: el tejido que se extirpa durante la biopsia
se examina en el laboratorio para ver si el área anormal del tejido del
seno es benigna (no cancerosa) o cancerosa. Si el tejido no es
canceroso, entonces no se requiere de mayor tratamiento. Si se trata de
cáncer, la biopsia puede ayudar a identificar el tipo de cáncer
presente y si es invasivo o no.
Grado del cáncer del seno
A la muestra de la biopsia también se le asigna un grado de 1 a 3. Los
tumores cancerosos que se parecen mucho al tejido normal del seno
tienden a crecer y propagarse más lentamente. En general, un número de
grado más bajo significa que el cáncer está creciendo más lentamente,
mientras que un número más alto significa que el cáncer está creciendo
más rápidamente. El grado ayuda a predecir la expectativa (pronóstico)
para la mujer. El grado del tumor es más importante en mujeres con
tumores pequeños que no han afectado los ganglios linfáticos. Puede que
estas mujeres no requieran de más tratamiento después de haberse
extraído el tumor, mientras que las mujeres con tumores de grados
mayores por lo general reciben terapia hormonal o quimioterapia.
Condición de receptor
hormonal
Los receptores son proteínas en las superficies exteriores de las
células que se pueden unir a hormonas en la sangre.
La muestra de la biopsia se puede analizar para ver si tiene receptores
para las hormonas como el estrógeno y la progesterona. Si es así,
generalmente se le llama ER positivo o PR positivo. Esos tipos de
tumores cancerosos tienden a tener una mejor expectativa que los
tumores cancerosos que no tienen esos receptores, pues es más probable
que respondan a la terapia hormonal. Alrededor de dos de cada tres
cánceres de seno contienen al menos uno de estos receptores.
Condición HER2/neu
Aproximadamente uno de cada cinco cánceres del seno contiene una
cantidad muy elevada de una proteína llamada HER2/neu. A los tumores
con niveles aumentados de HER-2/neu se les conoce como “HER-2
positivo”. Estos cánceres tienden a crecer y propagarse más que los
otros cánceres del seno.
La prueba HER2/neu se debe hacer solamente en los cánceres del seno
recién diagnosticados. Los cánceres HER2-positivo pueden ser tratados
con medicamentos que atacan la proteína HER2/neu, tal como trastuzumab
(Herceptin) y lapatinib (Tykerb). Para más información sobre estos
medicamentos remítase a la sección “¿Cómo se trata el cáncer del seno?”
Se pueden llevar a cabo otras pruebas de laboratorio que ayuden a
determinar cuán rápido está creciendo el cáncer y cuáles tratamientos
podrían funcionar mejor.
Pruebas de patrones
genéticos: la investigación ha mostrado que el estudio de
los patrones de un grupo de genes al mismo tiempo puede ayudar a saber
si el cáncer del seno en etapa inicial es probable a que regrese
después de recibir el primer tratamiento. Esto puede ayudar a decidir
si recibir más tratamiento como la quimioterapia podría ser útil. Hay
ya dos de estas pruebas que estudian los distintos grupos de genes:
Oncotype DXTM y MammaPrint®. Mientras que algunos doctores están usando
las pruebas ya, otros están esperando a los resultados de grandes
estudios clínicos que están llevándose a cabo sobre dichas pruebas.
Después de
las pruebas: clasificación por etapas
La clasificación por
etapas es un proceso cuyo objetivo es determinar
qué tanto se ha propagado el cáncer al haberse detectado. La etapa del
cáncer es el factor más importante al escoger entre las opciones de
tratamiento. La etapa se basa en los resultados del examen físico, la
biopsia, y otros estudios que el doctor pudo haber prescrito.
Pruebas para encontrar la propagación del
cáncer del seno
Una o más de las pruebas siguientes se pueden hacer para ayudar a
determinar cuánto se ha propagado el cáncer.
Radiografía de tórax
Este estudio podría hacerse para ver si el cáncer se ha propagado a los
pulmones.
Mamograma
Si no se han hecho todavía, se pueden realizar más mamogramas para
obtener vistas más detalladas de los senos.
Gammagrafía ósea
Esta prueba puede ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado a los
huesos. Para esta prueba, se inyecta una dosis muy baja de material
radiactivo en una vena. Los huesos atraen este material que se muestra
en la prueba como "puntos radiactivos". Estos puntos podrían ser
cáncer, aunque otros problemas, como la artritis, también podrían ser
la causa. Puede que se necesiten otras pruebas o incluso muestras de
biopsia de los “puntos radiactivos”.
Tomografía computarizada
(CT)
Es un tipo especial de radiografía. Se toman fotografías desde
diferentes ángulos y éstas son combinadas por una computadora para
producir una fotografía detallada de los órganos internos. Esta prueba
puede ayudar a determinar si el cáncer se ha propagado al hígado u
otros órganos. También se puede usar para guiar una biopsia con aguja
hacia una región sospechosa.
Antes de la tomografía computarizada, a usted le pedirán que tome un
líquido de contraste para delinear los intestinos en su cuerpo. Después
de tomar el primer conjunto de fotografías, es posible que le apliquen
una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte el tinte de
contraste. Entonces se procede con tomar un segundo conjunto de
imágenes.
El contraste puede causar cierto enrojecimiento o bochorno (sensación
de calor, especialmente en la cara). Algunas personas son alérgicas y
presentan ronchas en la piel. En pocas ocasiones, se
presentan reacciones más graves como dificultad para respirar y baja
presión sanguínea. Antes de someterse a esta prueba, asegúrese de
decirle al médico si usted alguna vez ha presentado una reacción a
cualquier material de contraste que sea utilizado en las radiografías.
Este procedimiento toma más tiempo que las radiografías comunes. Es
necesario acostarse sin moverse en una mesa mientras se hace el
estudio. Es posible que se sienta un poco confinado por el
anillo bajo el cual permanece acostado durante la toma de imágenes.
MRI (imagen por
resonancia magnética)
Los exámenes de MRI toman fotografías utilizando ondas de radio e
imanes muy potentes en lugar de rayos X. Puede ser útil para observar
el cerebro y la médula espinal. Pueden ser más molestos que las
tomografías debido a que toman más tiempo y requerirá que la mujer
permanezca recostada dentro de un cilindro mientras se realiza la
prueba. La máquina también produce un fuerte ruido retumbante que puede
resultar incómodo. Algunos centros proporcionan audífonos para escuchar
música y bloquear este ruido.
Tomografía por emisión de
positrones (PET, por sus siglas en inglés)
Esta prueba usa una forma de azúcar que contiene un átomo radiactivo.
Las células cancerosas absorben altas cantidades de esta azúcar
tratada. Una cámara especial puede entonces ubicar a estas células. La
tomografía por emisión de positrones es útil cuando el médico piensa
que el cáncer se ha propagado pero no sabe dónde. Podría ser útil para
determinar si hay cáncer en los ganglios linfáticos antes de
extirparlos. Algunas de las máquinas más nuevas pueden hacer una PET y
una CT al mismo tiempo. Esta prueba puede ser usada con la mamografía,
especialmente para determinar si los ganglios linfáticos axilares
tienen cáncer.
El sistema TNM de clasificación por etapas
El sistema que más comúnmente se usa para describir las etapas del
cáncer del seno es el sistema TNM del American Joint Committee on
Cancer (AJCC). Este sistema toma en cuenta el tamaño y propagación del
tumor (Tumor), si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos
(Nódulos), y si se ha propagado a órganos distantes (M, por
metástasis). Los números después de la T, N y M proporcionan más
información sobre el cáncer.
Esta información se combina en un proceso llamado agrupamiento por
etapas. La etapa se expresa en números romanos. Después de la etapa 0
(carcinoma in situ), las otras etapas son del I al IV (1-4). Algunas de
las etapas se subdividen usando las letras A, B y C. En general,
mientras más bajo sea el número, menos se ha propagado el cáncer. Un
número más alto, como la etapa IV (4), significa un cáncer más grave.
Los cánceres con etapas similares tienden a tener un pronóstico
similar, y a menudo son tratados de una manera similar.
Después de observar los resultados de sus pruebas, el médico le dirá la
etapa de su cáncer. La clasificación de la etapa de cáncer del seno
puede resultar compleja. Asegúrese de pedir a su doctor que le explique
su etapa de una forma que usted entienda. Esto les ayudará a ambos a
decidir el mejor tratamiento para usted.
Supervivencia
al cáncer del seno de acuerdo con la etapa
La tasa de supervivencia a 5 años se refiere al porcentaje de pacientes
que vive al menos 5 años después de haberse detectado el cáncer. Esto
significa que puede que tengan o no cáncer durante este período de
cinco años. Por supuesto, muchas personas viven mucho más de cinco
años. Las tasas relativas
de supervivencia a cinco años no incluyen a los pacientes que mueren de
otras enfermedades. Esto significa que cualquier persona que haya
muerto por otra causa, como insuficiencia cardiaca, no es contabilizada.
Los números a continuación se basan en la etapa precisa del cáncer.
Hable con su médico para averiguar la etapa exacta de su cáncer. Estos
números también se basan en las mujeres tratadas hace varios años.
Debido a que ahora se detectan más cánceres en una etapa temprana y se
usan tratamientos más nuevos y mejores, las tasas siempre están
mejorando.
| Etapa |
Tasa
relativa de supervivencia a 5 años |
| 0 |
100% |
| I |
100% |
| IIA |
92% |
| IIB |
81% |
| IIIA |
67% |
| IIIB |
54% |
| IV |
20% |
(Aún no se
cuentan con tasas de supervivencia para la etapa IIIC del
cáncer del seno debido a que esta etapa fue definida tan sólo hace unos
años).
Si bien estos porcentajes proveen una idea general, tenga en cuenta que
la situación de cada mujer es única y que las estadísticas no pueden
predecir exactamente lo que sucederá en su caso. Si tiene preguntas
acerca de las probabilidades de cura para usted o quiere saber cuánto
tiempo usted podría sobrevivir, hable con el equipo de profesionales de
la salud que atiende su cáncer, pues ellos conocen mejor su situación.
¿Cómo se
trata el cáncer del seno?
Esta
información representa las opiniones de los médicos y enfermeras de la
Junta Editorial del Banco de Datos de Información de la Sociedad
Americana del Cáncer. Esta información representa las opiniones de los
médicos y enfermeras de la Junta Editorial del Banco de Datos de
Información de la Sociedad Americana del Cáncer.
La información sobre el tratamiento que aparece en este documento no
representa la política oficial de la Sociedad ni pretende ser un
consejo médico que sustituya la experiencia y el juicio del equipo de
profesionales que atiende su cáncer. El objetivo es ayudarle, a usted y
a su familia, a tomar decisiones basadas en la información, en conjunto
con su médico.
Puede que su médico tenga razones para sugerir un plan de tratamiento
distinto a las opciones de tratamiento general. No dude en plantear sus
preguntas y dudas sobre sus opciones de tratamiento.
Tipos generales de tratamiento
Los tratamientos pueden ser clasificados en grupos amplios, basándose
en cómo funcionan y cuándo son usados.
Terapia local y terapia
sistémica
La terapia local tiene como objetivo tratar un tumor en un sitio
específico, sin afectar el resto del cuerpo. La cirugía y la
radioterapia son ejemplos de terapias locales.
La terapia sistémica se administra por vía oral o directamente en el
torrente sanguíneo para pasar por todo el cuero y alcanzar las células
cancerosas que se hayan podido propagar más allá del seno. La
quimioterapia, la terapia hormonal y la inmunoterapia son terapias
sistémicas.
Terapia adyuvante y
neoadyuvante
Cuando se observa en los pacientes que ya no les queda cáncer después
de la cirugía y se les administra más tratamiento, éste se considera
terapia adyuvante. Los médicos ahora creen que las células cancerosas
se pueden desprender del tumor primario del seno y comenzar a
propagarse a través del torrente sanguíneo, aún en etapas tempranas de
la enfermedad. Es muy difícil saber si esto ha sucedido. Si ha
ocurrido, estas células pueden establecer tumores nuevos en otros
órganos o en los huesos. El objetivo de la terapia adyuvante es
destruir estas células ocultas. Sin embargo, no todas las pacientes
necesitan terapia adyuvante.
A algunas pacientes se les administra terapia sistémica, por lo general
quimioterapia, antes de la cirugía para reducir el tumor. A esto se le
llama terapia neoadyuvante.
Cirugía del cáncer del seno
La mayoría de las mujeres con cáncer del seno se someterá a algún tipo
de cirugía para tratar el tumor primario del seno. El propósito de la
cirugía es eliminar tanto del cáncer como sea posible. También puede
hacerse la cirugía para descubrir si el cáncer del seno se ha propagado
a los ganglios linfáticos debajo del brazo (resección axilar), para
restablecer la apariencia del seno después de una mastectomía o para
aliviar los síntomas del cáncer avanzado. A continuación presentamos un
resumen de los tipos más comunes de cirugía de cáncer del seno:
Cirugía de conservación
del seno
En estos tipos de cirugía, sólo se extirpa una parte del
seno.
Tumorectomía:
esta cirugía conlleva la extirpación de solamente la protuberancia
detectada en el seno y parte del tejido normal circundante. Usualmente
se administra la radioterapia después de este tipo de cirugía. Si se
administrará quimioterapia también, es posible que se posponga la
radiación hasta que finalice el tratamiento con quimioterapia.
Mastectomía parcial
(segmental [cuadrantectomía]): extirpación de más cantidad
de tejido que en la tumorectomía. Normalmente va seguida de
radioterapia. De nuevo, esto puede retrasarse si también se va a
administrar quimioterapia.
Los efectos secundarios de estas operaciones pueden incluir dolor,
inflamación, sensibilidad temporal y endurecimiento debido al tejido
cicatricial que se forma en el área de la cirugía.
Mastectomía
La mastectomía conlleva la extirpación de todo el tejido del seno, y
algunas veces, junto con los tejidos adyacentes.
Mastectomía simple o
total: en esta cirugía se extirpa totalmente el seno pero
no los ganglios linfáticos debajo del brazo ni el tejido muscular
debajo del seno. Algunas veces ambos senos son extirpados,
especialmente cuando se hace la mastectomía como medida preventiva. La
mayoría de las mujeres, si son hospitalizadas, pueden ser dadas de alta
el próximo día.
Mastectomía radical
modificada: extirpación de todo el seno y algunos ganglios
linfáticos debajo del brazo. Esta es la cirugía más común para las
mujeres con cáncer del seno a las que se les va a extirpar el seno
completo.
Mastectomía radical:
extirpación extensa de todo el seno, los ganglios linfáticos y los
músculos de la pared torácica debajo del seno. Actualmente, esta
cirugía casi no se realiza porque la mastectomía radical modificada ha
probado ser igual de eficaz con menos desfiguración y efectos
secundarios.
Posibles efectos
secundarios: además del dolor después de la cirugía y el
cambio en la forma del seno, los posibles efectos secundarios de la
mastectomía y de la tumorectomía incluyen infecciones de la herida,
acumulación de sangre en la herida y acumulación de líquido
transparente en la herida. Si también se han extirpado los ganglios
linfáticos axilares, es posible que se presenten otros efectos
secundarios.

Selección
entre la tumorectomía y la mastectomía
La ventaja de la tumorectomía es que conserva la apariencia del seno.
Una desventaja es la necesidad de recibir sesiones de radioterapia por
varias semanas después de la cirugía. Sin embargo, algunas mujeres que
se sometieron a una mastectomía también necesitarán radioterapia. Para
la mayoría de las mujeres con etapa I o II de cáncer del seno, la
tumorectomía o la mastectomía parcial (junto con la radiación) es tan
eficaz como la mastectomía. No hay diferencia en las tasas de
supervivencia de las mujeres tratadas con estos dos métodos. Sin
embargo, hay otros factores que pueden determinar qué tipo de cirugía
es mejor para usted. Además, la tumorectomía no es una opción para
todas las mujeres con cáncer del seno. Su doctor puede decirle si hay
razones por las que una tumorectomía no sería lo mejor para usted.
Los posibles efectos secundarios de la mastectomía y la tumorectomía
incluyen infecciones y acumulación de sangre y líquido en el lugar
donde se realizó la incisión. Si se extirpan los ganglios linfáticos,
podrían presentarse también otros efectos secundarios como la
inflamación de los brazos (linfedema).
Otras
cirugías del cáncer del seno
Disección de ganglios
linfáticos axilares
Esta operación se lleva a cabo para determinar si el cáncer
se ha propagado a los ganglios linfáticos de la axila. Se extirpan
algunos ganglios linfáticos y se observan bajo el microscopio. La
presencia o ausencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos
axilares es un factor importante al escoger la terapia adyuvante.
Anteriormente se creía que si se extirpaba la mayor cantidad de
ganglios linfáticos posible se reduciría el riesgo de propagación a
otras partes del cuerpo y mejoraría las probabilidades de curar el
cáncer. Ahora se sabe que las células del cáncer del seno que se han
propagado más allá del seno y de los ganglios linfáticos axilares se
tratan mejor con terapia sistémica. La disección axilar se usa como una
prueba para ayudar a guiar otras decisiones sobre el tratamiento del
cáncer.
Uno de los posibles efectos secundarios de extirpar estos ganglios
linfáticos es la inflamación del brazo, llamada linfedema. Esto
ocurre en una de cada cuatro mujeres a quienes se les han extirpado
estos ganglios. Las mujeres que tienen inflamación, endurecimiento o
dolor en el brazo después de la cirugía de los ganglios linfáticos
deben asegurarse de informárselo inmediatamente a su doctor. Existen
con frecuencia medidas para prevenir o reducir los efectos de la
inflamación. Para obtener más información sobre linfedema, llame a la
Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 o visite nuestra página
de Internet www.cancer.org.
Biopsia del ganglio
linfático centinela
Ésta constituye una forma de analizar los ganglios linfáticos sin tener
que extraerlos todos primero. En este procedimiento se inyecta una
sustancia radiactiva y/o un tinte en el área cerca del tumor. La
sustancia y el tinte son transportados por el sistema linfático al
primer ganglio linfático (centinela) que recibe linfa del tumor. Este
ganglio (o ganglios) linfático es el que tiene más probabilidades de
contener células cancerosas si el cáncer se ha propagado. Entonces,
estos ganglios (a menudo dos o tres) son observados por el patólogo. Si
el ganglio centinela contiene cáncer, se extirpan más ganglios
linfáticos. Si no tiene cáncer, quizá no se requiera cirugía adicional
de los ganglios linfáticos. Este tipo de biopsia es complicada y lo
mejor es que esta biopsia sea realizada por un equipo de profesionales
con experiencia en hacerla.
Cirugía de implante de
seno o de reconstrucción
Estos procedimientos no tratan el cáncer, sino que se hacen para
restaurar la apariencia del seno después de la mastectomía. Si usted va
a someterse a una mastectomía y está considerando tener una
reconstrucción, debe hablar con un cirujano plástico antes de su
operación. Hay varias opciones sobre cuándo se puede realizar la
cirugía y de qué tipo será exactamente.
Puede obtener información más detallada sobre cada uno de estos tipos
de cirugía y sus posibles efectos secundarios en nuestro documento
"Reconstrucción del seno después de la mastectomía".
Si a usted le gustaría hablar con otra mujer que haya tenido cáncer del
seno, le invitamos a que nos permita ponerle en contacto con una
persona voluntaria del programa “Recuperación a su Alcance” ("Reach to Recovery").
Una persona voluntaria especialmente entrenada puede proveerle
información, apoyo y reconfortarla. Para conocer más sobre Recuperación a su Alcance
o para solicitar una visita, por favor llámenos al 1-800-227-2345.
Qué esperar de la cirugía
A muchas mujeres la idea de una cirugía puede causarles temor. Sin
embargo, si tiene una mejor comprensión de qué esperar antes, durante y
después de la operación, usted puede aliviar muchos de sus temores.
Antes de la cirugía:
un día después de su biopsia, usted podrá saber si tiene cáncer o no,
pero la extensión de la enfermedad no se conocerá hasta después de la
cirugía. Probablemente usted se reunirá con su cirujano varios días
antes de la operación para hablar sobre lo que ocurrirá. Se le pedirá
que firme un formulario de consentimiento que le otorga al médico el
permiso para realizar la cirugía. Este es un buen momento para hacer
cualquier pregunta que usted pudiera tener.
Es posible que le pidan que done sangre antes, por si acaso necesitara
una transfusión durante la cirugía. Su doctor también le preguntará
sobre los medicamentos, vitaminas o suplementos que está tomando. Puede
ser que tenga que suspender algunos durante una semana o dos antes de
la cirugía.
Cirugía:
para la cirugía, es posible que se le ofrezca la opción de un
procedimiento ambulatorio o que se le admita en el hospital. El tipo de
anestesia que le administrarán depende en gran medida del tipo de
cirugía a realizarse y de su situación. Usualmente se administra
anestesia general siempre que la cirugía involucre una mastectomía o
una disección de los ganglios axilares. Se le colocará una línea
intravenosa (usualmente en una vena de su brazo) que se utilizará para
administrarle los medicamentos que sean necesarios durante la cirugía.
Generalmente usted estará conectada a un equipo de electrocardiografía
(EKG, por sus siglas en inglés) y se le colocará en el brazo un
manguito para medir la presión sanguínea, a fin de poder supervisar el
ritmo cardíaco y la presión sanguínea durante la cirugía.
El tipo de cirugía también determina cuánto tiempo tomará la operación
y el tiempo de hospitalización. Por ejemplo, una mastectomía con
extracción de los ganglios linfáticos puede tomar de dos a tres horas.
Después de la cirugía, a usted le llevarán a la sala de recuperación,
en donde permanecerá hasta que despierte y sus signos vitales (presión
sanguínea, pulso y respiración) sean estables.
Después de la cirugía:
la duración de su hospitalización depende del tipo de cirugía que usted
tenga; su estado general de salud y si tiene otros problemas médicos;
su condición durante la cirugía; y cómo se sienta después de la
cirugía. Usted y su médico deben tomar la decisión sobre la duración de
su hospitalización, y no deben tomarla dependiendo de lo que el seguro
pagará, aunque es importante que verifique la cobertura de su seguro
antes de la cirugía.
Como regla general, las mujeres que se someten a una mastectomía
permanecen hospitalizadas durante una o dos noches y luego se van a
casa. Sin embargo, es posible que algunas mujeres deban permanecer
brevemente en una unidad durante 23 horas antes de regresar a su hogar.
En esta situación, puede que una enfermera de atención a domicilio le
visite después que usted deje el hospital.
La tumorectomía y la biopsia del ganglio centinela por lo general se
hacen ambulatoriamente y no requieren hospitalización.
Después de la cirugía se le colocará un vendaje sobre el área de la
cirugía que se ajustará cómodamente alrededor de su pecho. También
tendrá uno o más tubos (drenajes) del seno o del área de la axila para
extraer el líquido que se acumula durante la recuperación. La mayoría
de los drenajes permanecen colocados durante una o dos semanas. Una vez
el flujo haya disminuido a aproximadamente una onza diaria, se retirará
el drenaje.
La mayoría de los médicos recomendará que se comience a mover el brazo
a poco tiempo después de la cirugía para evitar la rigidez del mismo.
Por lo general, las mujeres que se someten a una tumorectomía o a una
mastectomía se sorprenden del poco dolor que sienten en el área del
seno. Sin embargo, se sienten menos contentas con las sensaciones
extrañas en el área de la axila (adormecimiento, punzadas/jalones).
Hable con su doctor sobre lo que puede hacer después de la cirugía para
cuidar del área. Es probable que reciba instrucciones que le informen
sobre lo siguiente:
- Cuidado de la herida y del vendaje.
- Cuidado de los drenajes.
- Cómo saber si tiene una infección.
- Cuándo llamar al médico o a la enfermera.
- Cuándo comenzar a usar el brazo y cómo hacer ejercicios con
el brazo para evitar su rigidez.
- Cuándo comenzar a usar sostenes nuevamente.
- Cuándo y cómo ponerse una prótesis de seno.
- Qué comer y qué no comer.
- Qué medicamentos debe tomar (entre ellos, analgésicos y tal
vez antibióticos).
- Qué actividades debe o no debe realizar.
- Qué sentimientos experimentará sobre su aspecto.
- Cómo contactar alguna persona voluntaria del programa
“Recuperación a su Alcance” las cuales consisten de mujeres
especialmente preparadas en ofrecer información, comprensión y apoyo.
Se requerirá visitar al médico una o dos semanas después de la cirugía
quien explicarle los resultados de su informe patológico y hablarle
sobre si necesitará tratamiento adicional.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como
los rayos X) para eliminar o encoger las células del cáncer. Este
tratamiento se puede usar para eliminar cualquier célula cancerosa que
permanece en el seno, la pared torácica o en el área axilar después de
la cirugía. Hay dos maneras principales en las que se puede administrar
radioterapia.
Radiación externa
Es más frecuente el uso de la radiación externa para tratar el cáncer
del seno. Es muy parecido a hacerse una radiografía común, pero durante
un período de tiempo prolongado. La radioterapia se puede usar para
destruir las células cancerosas que queden en el seno, la pared
torácica o el área de la axila después de la cirugía o, menos
frecuentemente, para reducir el tamaño de un tumor antes de la cirugía.
Por lo general, el tratamiento se administra cinco días a la semana en
un centro ambulatorio durante un período de alrededor de seis o siete
semanas y comienza aproximadamente un mes después de la cirugía. Cada
tratamiento dura sólo unos minutos. El tratamiento en sí no es
doloroso. Es posible que le hagan marcas o pequeños tatuajes con tinta
en la piel que posteriormente utilizará como guía para concentrar la
radiación en el área correcta. Puede que usted quiera hablar con el
equipo de profesionales que atiende su salud para saber si estas marcas
serán permanentes. Si se va a administrar quimioterapia, por lo
general, se pospone la radioterapia hasta que finalice la quimioterapia.
Actualmente se están estudiando nuevas técnicas que conllevan
administrar radiación en un período de tiempo más corto y sólo a la
parte del seno que tiene cáncer. En uno de los
métodos, se administran mayores dosis de radiación cada día, pero el
curso de radiación es acortado a sólo cinco días. Mediante otro método,
se administra sólo una dosis grande de radiación en el quirófano justo
después de la tumorectomía (antes de cerrar la incisión en el seno).
Actualmente, la mayoría de los médicos siguen considerando este método
como experimental.
Los efectos secundarios principales de la radioterapia son la
inflamación y pesadez en el seno, cambios parecidos a quemaduras por el
sol en el área tratada y cansancio. Estos cambios en el tejido del seno
y en la piel usualmente desaparecen de 6 a 12 meses después. En algunas
mujeres, el seno se reduce de tamaño y se torna más firme después de la
radioterapia. La radioterapia a los ganglios linfáticos
axilares también puede causar linfedema.
Braquiterapia
Otra forma de aplicar radiación es mediante la colocación de semillas
radiactivas en el tejido del pecho próximo al cáncer. Se pueden aplicar
para dar un “estímulo” radiactivo adicional al tumor. También están
siendo estudiadas como fuente única de radiación. Hasta el momento los
resultados han sido buenos, pero se requiere de más estudio de este
método para que pueda ser usado como tratamiento estándar.
El “Mammosite” es un método de braquiterapia que se está usando
actualmente. Consiste en un globo adherido a un tubo delgado. El globo
se coloca en el lugar de la tumorectomía y se llena con agua y sal.
Luego se aplica radiactividad a través del tubo. El material radiactivo
es añadido y extraído dos veces al día por cinco días. Después, el
globo se desinfla y se remueve.
Quimioterapia
La quimioterapia es el uso de medicamentos contra el cáncer que se
inyectan en una vena o se administran como inyección, pastillas o
líquido. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a
todas partes del cuerpo, lo que hace que el tratamiento sea útil contra
los tumores cancerosos que se han propagado a órganos distantes. Aunque
los medicamentos de la quimioterapia destruyen las células cancerosas,
también pueden dañar algunas células normales, lo que puede ocasionar
efectos secundarios.
¿Cuándo se usa la
quimioterapia?
La quimioterapia se puede usar en varias situaciones.
Quimioterapia adyuvante:
al tratamiento administrado después de la cirugía a pacientes que no
parecen tener ninguna propagación del cáncer se le llama terapia adyuvante.
Cuando se usa de esta manera después de la cirugía de de conservación
del seno o de la mastectomía, la quimioterapia reduce el riesgo de que
regrese el cáncer del seno.
Incluso en las etapas iniciales de la enfermedad, las células
cancerosas se pueden desprender del primer tumor del seno y propagarse
a través del torrente sanguíneo. Estas células no causan síntomas, no
se pueden ver en las radiografías ni se pueden palpar durante un examen
físico. Sin embargo, si se les permite crecer, pueden formar nuevos
tumores en otras partes del cuerpo. La quimioterapia adyuvante puede
administrarse para la detección y eliminación de estas células.
Quimioterapia
neoadyuvante: la quimioterapia que se administra antes de
la cirugía se llama neoadyuvante.
El mayor beneficio de este método es que puede reducir cánceres grandes
para que sean lo suficientemente pequeños al momento de ser extirpados
mediante tumorectomía en lugar de mastectomía. Otra posible ventaja es
que los médicos pueden ver cómo responde el cáncer a la quimioterapia.
Si el tumor no se reduce, entonces se pueden administrar otros
medicamentos. Sin embargo, hasta ahora no hay pruebas de que la
quimioterapia adyuvante mejore la supervivencia.
Quimioterapia para el
cáncer del seno avanzado: la quimioterapia también se
puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer ya
se haya propagado fuera del seno y del área axilar en el momento del
diagnóstico, o que se haya propagado después de los tratamientos
iniciales.
¿Cómo se administra la
quimioterapia?
En la mayoría de los casos, la quimioterapia funciona mejor si se usa
más de un medicamento. Los estudios que se han realizado durante los
pasados 30 años han encontrado qué combinaciones de medicamentos
funcionan bien. Sin embargo, es posible que la “mejor” combinación no
haya sido descubierta todavía, por lo que estos medicamentos continúan
bajo estudio.
Los doctores administran la quimioterapia en ciclos, con cada período
de tratamiento seguido de un período de descanso. El tiempo que
transcurre entre la administración de los medicamentos es por lo
general dos a tres semanas, y varía según el medicamento o la
combinación de medicamentos. Por lo general, el curso total de
tratamiento dura de tres a seis meses. Puede que el tratamiento sea más
prolongado para el cáncer del seno avanzado.
Posibles efectos
secundarios
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de
medicamento que se use, la cantidad administrada y la duración del
tratamiento. Usted puede experimentar algunos de estos efectos
secundarios a corto plazo:
- Cansancio extremo (la fatiga causada a menudo por escasez
de glóbulos rojos).
- Náusea y vómito.
- Pérdida de apetito.
- Caída del cabello.
- Llagas en la boca.
- Cambios en el ciclo menstrual (pudieran ser permanentes).
- Un riesgo mayor a infecciones (debido a los bajos niveles
de glóbulos blancos)
- Tendencia a desarrollar moretones o presentar sangrados
fácilmente (a causa de bajos niveles de plaquetas).
La mayoría de estos efectos secundarios desaparece cuando termina el
tratamiento. Por ejemplo, su cabello volverá a crecer. Si usted tiene
algún problema con los efectos secundarios, asegúrese de informarlo a
su doctor o enfermera, ya que a menudo existen medios para ayudarle.
Los efectos secundarios permanentes pueden incluir la menopausia
temprana y el no poder quedar embarazada. Pero recibir un tratamiento
de quimioterapia no siempre previene el embarazo y quedar embarazada
durante el transcurso del tratamiento puede originar defectos
congénitos. Si es sexualmente activa, debe hablar con su doctor que
atiende el cáncer sobre el uso de anticonceptivos.
Lesiones al corazón:
el adriamycin y algunos otros medicamentos pueden causar lesiones al
corazón si se usan por mucho tiempo o en altas dosis. Los médicos
controlan cuidadosamente las dosis de estos medicamentos y prestan
atención a signos de complicaciones.
Quimiocerebro:
muchas mujeres que han sido sometidas a quimioterapia notan un cambio
en la concentración y la memoria. A esto a menudo se le llama
“quimiocerebro”. Puede que dure por mucho tiempo. La investigación no
ha confirmado estos hallazgos. A pesar de esto, las mujeres pueden
funcionar bien después de la quimioterapia. En los estudios que se ha
encontrado que el “quimiocerebro” es un efecto secundario del
tratamiento, la mayoría de los síntomas a menudo desaparecen después de
varios años. Para más información, remítame al documento en inglés “Chemobrain” de la
Sociedad Americana del Cáncer.
Aumento en el riesgo de
leucemia: en muy raras ocasiones, después de varios años
después de haber recibido el tratamiento contra el cáncer del seno,
ciertos medicamentos de la quimioterapia podrían causar otro cáncer
llamado leucemia
mieloide aguda. Pero el beneficio de tratar el cáncer del
seno supera por mucho el riesgo de esta escasa probabilidad.
Sentirse mal o cansado:
después de recibir quimioterapia, muchas mujeres no se sienten tan
saludables como antes. El cansancio puede ser otro problema de largo
plazo para las mujeres que reciben quimioterapia. Este efecto
secundario puede durar hasta por varios años, pero puede ser aliviado.
Hable con su doctor si el cansancio se ha convertido en un problema en
su caso.
Terapia
hormonal
La terapia hormonal es otra forma de terapia sistémica. Se
usa con más frecuencia para ayudar a reducir el riesgo de que el cáncer
regrese después de la cirugía, aunque también puede ser usada para los
cánceres del seno más avanzados.
La hormona femenina llamada estrógeno promueve el crecimiento de las
células cancerosas del seno en algunas mujeres (aquellas que padecen de
cánceres con receptor positivo de estrógeno). Para estas mujeres, se
usan varios métodos para bloquear el efecto del estrógeno o para
reducir sus niveles para tratar el cáncer del seno.
Tamoxifeno:
para contrarrestar los efectos del estrógeno, se administra un
medicamento como el tamoxifeno. El tamoxifeno se toma en píldoras
(pastillas o tabletas) o en líquido, por lo general a diario durante
cinco años después de la cirugía para reducir el riesgo de que el
cáncer regrese. Los resultados de algunos estudios recientes han
demostrado claramente que este medicamento ayuda a alrededor de la
mitad de las mujeres con cáncer del seno en sus primeras etapas, si su
cáncer contiene receptores de estrógeno. Además, se usa para tratar el
cáncer del seno que se ha propagado y para reducir la probabilidad de
tener cáncer del seno en las mujeres que están en alto riesgo.
Este medicamento tiene efectos secundarios conocidos. Los efectos
secundarios más comunes incluyen cansancio, sofocos repentinos de calor
(bochornos), flujo vaginal y cambios en el humor. En algunos estudios
se ha demostrado aumento en la incidencia de cáncer del endometrio en
etapa inicial (cáncer de la membrana que cubre al útero) entre las
mujeres que toman tamoxifeno. Sin embargo, este tipo de cáncer por lo
general se detecta en una etapa muy temprana y casi siempre se cura
mediante cirugía. Informe a su médico inmediatamente si tiene cualquier
sangrado vaginal fuera de lo común. Los coágulos sanguíneos forman
parte de los efectos secundarios causados por el tamoxifeno. No
obstante, para la mayoría de las mujeres con cáncer del seno, los
beneficios de tomar tamoxifeno superan los riesgos.
Fulvestrant:
este medicamento actúa al dañar el receptor de estrógeno en lugar de
bloquearlo. A menudo funciona incluso si el cáncer del seno ya no
responde al tamoxifeno. Se administra mediante una inyección
mensual. Los efectos secundarios principales son los sofocos
repentinos de calor (bochornos), las náuseas leves y el cansancio. Sólo
se les administra a las mujeres que ya están en menopausia. Hasta el
momento sólo se ha aprobado para las mujeres con cáncer del seno
avanzado.
Inhibidores de la
aromatasa: medicamentos que frenan la producción de
estrógeno por el cuerpo. Sólo surte efecto en mujeres que han pasado
por la menopausia y cuyos cánceres son receptores positivos de
hormonas. Estos medicamentos pueden usarse posteriormente, o incluso en
lugar del tamoxifeno para reducir el riesgo de que el cáncer del seno
regrese. No causan cáncer del útero y muy rara vez generan coágulos
sanguíneos. Sin embargo, pueden causar pérdida de la densidad ósea y
fracturas debido a la eliminación de los estrógenos del cuerpo. El
efecto secundario más común de estos medicamentos es rigidez en las
articulaciones y/o dolor parecido a la sensación de tener artritis en
muchas articulaciones diferentes al mismo tiempo.
Existen otros tratamientos y medicamentos que afectan las hormonas
femeninas que se están usando para el cáncer del seno. Su médico puede
darle más detalles sobre cualquier tratamiento recomendado.
Terapia dirigida
A medida que se sabe más sobre los cambios genéticos del cáncer, los
investigadores han podido desarrollar medicamentos más recientes
diseñados para combatir estos cambios de manera específica. Estos
fármacos dirigidos funcionan de distinta manera que los que se usan
comúnmente en la quimioterapia. Generalmente originan menos efectos
secundarios y suelen ser menos severos. Actualmente se usan a menudo en
conjunto con la quimioterapia.
Trastuzumab (Herceptin):
éste es un anticuerpo monoclonal que se une a
una proteína que promueve el crecimiento, llamada HER2/neu que está
presente en pequeñas cantidades en la superficie de las células
normales del seno y en la mayoría de las células cancerosas del seno.
Algunos tumores cancerosos del seno tienen demasiada cantidad de esta
proteína que puede causar que el cáncer crezca y se propague con mayor
rapidez. El Herceptin® puede evitar que esta proteína cause el
crecimiento de las células del cáncer del seno. También puede ayudar al
sistema inmunológico a combatir mejor el cáncer (los anticuerpos
monoclonales son versiones producidas artificialmente de las proteínas
inmunológicas que el cuerpo produce para combatir enfermedades).
Los efectos secundarios de este medicamento son relativamente leves
Pueden incluir fiebre y escalofríos, debilidad, náusea, vómito, tos,
diarrea y dolor de cabeza. Estos efectos secundarios son menos comunes
después de la primera dosis. No obstante, puede que algunas mujeres
experimenten daño cardiaco durante el tratamiento. Para la mayoría
(pero no para todas) de las mujeres, este efecto ha sido temporal y ha
mejorado cuando se suspende el medicamento. Si usted está bajo este
tratamiento, debe informar inmediatamente a su médico si tiene
dificultad para respirar, hinchazón o problemas para realizar
actividades físicas.
Lapatinib (Tykerb):
otro medicamento que ataca la proteína HER2/neu.
Este medicamento se toma en forma de pastilla, la mayoría de las veces
junto con a quimioterapia. Se usa en algunas mujeres con cáncer que ya
no responde a la quimioterapia y el trastuzumab. Los efectos
secundarios más comunes con este fármaco incluyen diarrea, náusea,
vómitos, erupciones de la piel, síndrome de pies y manos, el cual puede
incluir hormigueo, adormecimiento, enrojecimiento, hinchazón y malestar
en las extremidades.
Medicamentos dirigidos a
los vasos sanguíneos del tumor
Bevacizumab (Avastin): otro
anticuerpo monoclonal que puede ser usado
en pacientes con cáncer del seno metastásico. Siempre se usa junto con
otros medicamentos de quimioterapia. Este anticuerpo ayuda a prevenir
que los tumores formen nuevos vasos sanguíneos que alimenten al tumor.
El bevacizumab se administra por infusión intravenosa. Puede que haya
algunos efectos secundarios graves, aunque es en raras ocasiones.
Bifosfonatos
Los bifosfonatos son medicamentos que son usados cuando el cáncer del
seno se ha propagado a los huesos. Estos medicamentos pueden fortalecer
los huesos que han sido debilitados al ser invadidos por las células
del cáncer del seno y reducen el riesgo de fracturas. Además, los
bifosfonatos pueden ayudar a prevenir el adelgazamiento de los huesos
(osteoporosis) que se puede presentar a causa del tratamiento con
inhibidores de la aromatasa (vea información anterior) o de la
menopausia temprana debida a la quimioterapia. Se administran a través
de una vena.
Los bifosfonatos pueden ocasionar efectos secundarios, incluyendo
síntomas parecidos a la influenza (gripe) y dolor en los huesos. Un
efecto secundario poco común, pero grave, de los bifosfonatos consiste
en daño en los huesos de la mandíbula. Los médicos no saben por qué
sucede esto. Algunos médicos que tratan el cáncer recomiendan que los
pacientes acudan a una revisión dental y que cualquier problema de
dientes o de la mandíbula sea tratado antes de comenzar a tomar los
bifosfonatos.
Altas dosis de quimioterapia con
trasplante de médula ósea o trasplante
de células madre de la sangre periférica
En el pasado, se creía que la quimioterapia en muy altas dosis seguidas
de un método llamado trasplante de células madre podía brindar la mejor
probabilidad de cura a algunas mujeres (especialmente para aquellas
mujeres con un alto riesgo de que el cáncer regrese o con la enfermedad
avanzada). Pero los médicos han visto que las mujeres que recibieron la
terapia en altas dosis no vivieron más tiempo que las mujeres que
recibieron el tratamiento con la dosis convencional. Además, la
quimioterapia en altas dosis con apoyo de células madre puede causar
efectos secundarios graves. Se sigue realizando investigación sobre
este asunto. Por el momento, los expertos en el área sugieren ahora que
las mujeres reciban este tratamiento sólo como parte de un estudio
clínico.
Estudios
clínicos
Los estudios de nuevos tratamientos prometedores se conocen como
estudios clínicos. Un estudio clínico se lleva a cabo solamente cuando
existe algún motivo para creer que el nuevo tratamiento puede ser
valioso para el paciente. Los estudios clínicos se necesitan para
determinar formas nuevas y mejores de tratar el cáncer. Las principales
preguntas que los investigadores quieren contestar son:
- ¿Es beneficioso este tratamiento?
- ¿Es más eficaz que el que estamos usando ahora?
- ¿Qué efectos secundarios produce el tratamiento?
- ¿Superan los beneficios a los efectos secundarios?
- ¿A qué tipo de pacientes es más probable que el tratamiento
le resulte beneficioso?
Los estudios clínicos se llevan a cabo en fases. Cada fase está
diseñada para responder ciertas preguntas.
El propósito de un estudio en la fase
I es buscar la mejor manera de administrar un tratamiento
nuevo y la cantidad de éste que se pueda administrar con seguridad. El
propósito principal de un estudio en fase I es probar la seguridad del
medicamento.
Los estudios en fase II
están diseñados para determinar si el medicamento funciona. Se
administra a los pacientes la dosis más alta posible que no cause
efectos secundarios graves y se les observa muy de cerca para ver si
hay algún efecto sobre el cáncer.
Los estudios clínicos en fase
III comparan el tratamiento nuevo con el convencional. Se
divide un gran número de pacientes en dos grupos. El grupo de control
recibe el tratamiento convencional y el otro grupo recibe el
tratamiento nuevo. Todos son observados de cerca para determinar cuál
tratamiento es más efectivo. El estudio será detenido si los efectos
secundarios son demasiado severos o si un grupo presenta resultados
mucho mejores que el otro grupo.
Si está participando en un estudio clínico, contará con un equipo de
expertos que estará monitoreando su progreso muy cuidadosamente. No
obstante, existen algunos riesgos. Ninguna persona sabe de antemano si
el tratamiento será eficaz, ni exactamente qué efectos secundarios
podrán presentarse. Eso es lo que se pretende descubrir con el estudio.
Sin embargo, tenga en cuenta que incluso los tratamientos
convencionales causan efectos secundarios.
La decisión de participar en un estudio clínico es totalmente suya. Aun
después de haber ingresado a un estudio clínico, podrá abandonar el
estudio en cualquier momento y por cualquier motivo. El participar en
un estudio clínico no evitará que usted reciba algún otro cuidado
médico que pudiera necesitar.
La Sociedad Americana del Cáncer ofrece un servicio para corresponder a
los pacientes y a sus seres queridos con estudios clínicos disponibles.
Se le preguntará sobre su cáncer, dónde vive y si puede o no viajar o
trasladarse. Luego nuestro sistema le proporcionará un listado de
estudios clínicos que podrían ser de su interés.
Para usar este servicio, por favor llame a nuestra línea gratuita
(1-800-303-5691) o consulte la página http://clinicaltrials.cancer.org.
El National Cancer
Institute también cuenta con información actualizada sobre
estudios clínicos. Usted puede llamar al NCI llamando al 1-800-422-6237
o visitar su página en Internet www.cancer.gov/clinical_trials/.
Tratamientos
complementarios y alternativos
Podrá escuchar sobre distintos tipos de tratamiento por parte de sus
familiares y amigos. La gente tiende a ofrecer toda clase de cosas como
vitaminas, hierbas, técnicas de reducción del estrés, acupuntura y más.
Existe mucho interés hoy día en los tratamientos complementarios y
alternativos contra el cáncer. Antes de hacer cambios en su tratamiento
o de añadir cualquiera de estos métodos, asegúrese de hablarlo con su
médico o enfermera. Algunos métodos pueden ser usados con seguridad
junto con el tratamiento médico convencional. Otros, sin embargo,
pueden interferir con el tratamiento convencional o causar graves
efectos secundarios. Es por eso que es importante que hable
abiertamente con su médico. Puede obtener información adicional sobre
los métodos complementarios y alternativos a través de nuestra línea
telefónica gratuita o de nuestra página en Internet.
¿Cuáles
son algunas de las preguntas que puedo hacerle a mi doctor?
A medida que usted se va enfrentando al cáncer y al tratamiento contra
el cáncer, le animamos a que mantenga conversaciones honestas y
abiertas con su médico. Siéntase en libertad de formular cualquier
pregunta que tenga en su mente, sin importar lo insignificante que
parezca. A continuación le presentamos algunas preguntas que usted
quisiera hacer. Asegúrese de añadir sus propias preguntas conforme se
le ocurran. Las enfermeras, los trabajadores sociales y demás
participantes del tratamiento podrán también responder a muchas de sus
preguntas.
- ¿Puede anotar, por favor, el tipo exacto de cáncer que
tengo?
- ¿Cómo esto afecta mis opciones de tratamiento y mi
pronóstico?
- ¿Puedo obtener una copia de mi informe patológico?
- ¿Se ha propagado mi cáncer a los ganglios linfáticos u a
otros órganos?
- ¿En qué etapa (estadio) se encuentra mi cáncer? ¿Qué
significa esta etapa en mi caso?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Qué recomienda?
¿Por qué?
- ¿Debería considerar participar en un estudio clínico?
- ¿Cuáles son los riesgos o los efectos de los distintos
tratamientos?
- ¿Qué debo hacer a fin de prepararme para recibir el
tratamiento?
- ¿Qué tan eficaz será la cirugía de reconstrucción del seno
si la necesito o deseo?
- ¿Tendré sensibilidad normal en mis senos después del
tratamiento?
- ¿Se me caerá el cabello? De ser así, ¿qué puedo hacer al
respecto?
- ¿Cuáles son las probabilidades de recurrencia de mi cáncer
con el plan de tratamiento sugerido? ¿Qué haríamos si esto ocurre?
- ¿Debo seguir una dieta especial o hacer otros cambios en mi
estilo de vida?
- ¿Experimentaré la menopausia como consecuencia de mi
tratamiento?
- ¿Podré tener hijos después del tratamiento?
- ¿Cuál es la expectativa de supervivencia esperada en base a
cómo usted ve mi cáncer?
Asegúrese de escribir cualquier pregunta que se le ocurra y que no se
encuentre en la lista. Por ejemplo, es posible que desee preguntar
sobre los tiempos de recuperación para que pueda planear su programa de
trabajo. Puede que usted quiera preguntar sobre segundas opiniones.
Puede ser útil que le acompañe otra persona o que grabe su conversación
con el médico. También puede ser de utilidad que saque copias de su
historia médica, informes patológicos y radiológicos en caso de que
desee buscar una segunda opinión posteriormente.
A continuación escriba sus propias preguntas:
La vida después del tratamiento
Completar el tratamiento puede causar tanto estrés como entusiasmo.
Usted sentirá alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún
resulte difícil no sentir preocupación sobre el regreso del cáncer, lo
que se conoce como recurrencia. Ésta es una preocupación muy común
entre las personas que han tenido cáncer.
Es posible que pase un tiempo antes de que la confianza en su propia
recuperación comience a sentirse real y que sus miedos sean un tanto
aliviados. Para más información sobre este tema, por favor, remítase al
documento de la Sociedad Americana del Cáncer (disponible en
inglés) Living
With Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence.
También es importante mantener un seguro médico. Aunque nadie quiere
pensar que su cáncer puede regresar, esto siempre es una posibilidad.
Si ocurre, lo que menos necesita es preocuparse sobre el pago del
tratamiento. En caso de que su cáncer regrese, el documento When Your Cancer Comes Back:
Cancer Recurrence de la Sociedad Americana del Cáncer
(disponible sólo en inglés) le ofrece información sobre cómo
sobrellevar esta fase de su tratamiento. Puede obtener este documento
llamando al 1-800-227-2345.
Atención de
seguimiento
Después de completar el tratamiento es muy importante acudir a todas
las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos
preguntarán si tiene síntomas, puede que haga exámenes físicos y
requerirán que se realicen análisis de sangre o estudios por imágenes.
La atención de seguimiento es necesaria para determinar si hay
recurrencia o propagación del cáncer, así como posibles efectos
secundarios de ciertos tratamientos. Éste es el momento de hacerle
cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como hablarle
sobre cualquier inquietud que pudiera tener.
Casi todos los tratamientos del cáncer tienen efectos secundarios.
Algunos pueden durar de algunas semanas a varios meses, aunque otros
pueden ser permanentes. No dude en hablar con el equipo de atención del
cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause
molestia para que le puedan ayudar a tratarlo.
Inicialmente, estas visitas se programan cada cuatro a seis meses.
Mientras más tiempo esté libre de cáncer, menos frecuentemente
necesitará visitar a su doctor. Después de cinco años, las visitas se
hacen generalmente una vez al año. Si usted se sometió a una cirugía de
conservación del seno, será necesario que se siga haciendo los
mamogramas cada año. Después del tratamiento, usted debe hablar con su
médico sobre la necesidad de hacerse los mamogramas.
Si usted está tomando tamoxifeno, debe hacerse un examen pélvico todos
los años. Asegúrese de decirle inmediatamente a su médico si tiene
algún sangrado vaginal anormal porque este medicamento puede aumentar
el riesgo de cáncer del útero. Si está tomando un inhibidor de
aromatasa, es posible que su médico quiera revisar su densidad ósea.
Si hubiera alguna indicación de que el cáncer pudiera haber regresado,
el médico solicitará más pruebas. Si el cáncer recurre, el tratamiento
pudiera incluir cirugía, radioterapia, terapia hormonal o quimioterapia.
Linfedema
El linfedema es una inflamación del brazo causada por la acumulación de
líquido que pudiera surgir en cualquier momento después del tratamiento
contra el cáncer del seno (justamente después de la cirugía, meses o
incluso años después). No existe un buen método para predecir quién
padecerá linfedema y quién no lo padecerá.
Si se tiene cuidado, a menudo se puede evitar el linfedema o, en caso
de que aparezca, se puede mantener bajo control. Las lesiones o
infecciones en el brazo del lado afectado pueden causar linfedema o
empeorarlo. Infórmele a su médico inmediatamente sobre cualquier
inflamación, rigidez o lesión en la mano o brazo. Existen maneras para
ayudar a prevenir ciertas complicaciones. Por ejemplo, la mayoría de
los doctores recomienda que las mujeres eviten la extracción de sangre
o tomar la presión arterial del brazo del lado donde se hizo la cirugía
de ganglio linfático o se administró la radiación. Si desea aprender
más al respecto, consulte el documento "Linfedema: lo que toda mujer
con cáncer del seno debe saber" de la Sociedad Americana del Cáncer.
Calidad de vida
Las mujeres que han sido sometidas al tratamiento contra el cáncer del
seno deben saber que su calidad de vida puede ser normal una vez que se
complete el tratamiento. Varios estudios han demostrado esto. Las
mujeres que recibieron quimioterapia pueden, sin embargo, tener una
ligera disminución en el funcionamiento de ciertas áreas.
Algunos estudios sugieren que las mujeres más jóvenes tienden a tener
más problemas con la ansiedad que causa el cáncer del seno y su
tratamiento. Algunas se pueden sentir aisladas. Además, la
quimioterapia puede causar la menopausia temprana lo cual también
requiere manejarse. Es posible que también surjan dificultades
sexuales. Podría ser que estas mujeres se beneficien de la asesoría
profesional y de los grupos de apoyo dirigidos a las sobrevivientes
jóvenes del cáncer del seno.
Aspectos emocionales del cáncer del seno
Puede que usted esté pasando por mucho durante el tratamiento a tal
punto que no pueda enfocarse en ninguna otra cosa. Una vez que finalice
su tratamiento, es posible que usted se sienta abrumado por las
emociones. Esto les ocurre a muchas personas. Éste es el momento ideal
para buscar apoyo. Usted necesita personas a quienes acudir para
obtener fortaleza y consuelo. El apoyo puede provenir de muchas formas:
familia, amigos, grupos de apoyo, iglesias o grupos espirituales,
grupos de apoyo en línea u orientadores individuales. La experiencia
del cáncer puede hacerle sentir sola, pero no tiene por qué pasar por
esta experiencia por sí sola. Si no está segura quién puede ayudar,
llame a su Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 y le
pondremos en contacto con un grupo o recurso de apoyo apropiado.
Imagen corporal
La decisión de una mujer sobre su tratamiento probablemente está
influenciada por su edad, la imagen que tenga de sí misma y de su
cuerpo, y sus esperanzas y temores. Por ejemplo, puede que algunas
mujeres seleccionen la cirugía de conservación del seno con radiación
en vez de una mastectomía por razones de imagen corporal. Por otro
lado, algunas mujeres optan por la mastectomía, sin preocuparse del
efecto en su imagen corporal. Tal vez les preocupen más los efectos de
la radiación que la forma en que lucirá el seno después del
tratamiento.
Otros asuntos que les preocupan a las mujeres incluyen la pérdida del
cabello debido a la quimioterapia y los cambios en la piel del seno
debidos a la radioterapia. Además de estos cambios corporales, las
mujeres también se preocupan por el resultado de su tratamiento. Todas
estas son preocupaciones genuinas, que afectan la toma de decisiones de
una mujer sobre su tratamiento, la forma como se ve a sí misma y sus
sentimientos acerca de su tratamiento.
Información sobre los moldes para el seno
y los sostenes
Algunas mujeres que han tenido una mastectomía |
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