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Detección y síntomas

En esta sección del Centro de Recursos contra el Cáncer del Pulmón usted encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: En esta sección:
la detección
el diagnóstico
la clasificación por etapas

¿Se puede prevenir el cáncer del pulmón?

La mejor manera de prevenir el cáncer del pulmón es no fumar y evitar a las personas que lo hacen. Si usted fuma, debe dejar de fumar. También debe evitar respirar el humo que producen otras personas. Asimismo, trabajar y vivir en un ambiente libre de químicos que causan cáncer también podría ser útil. Además, una alimentación con muchas frutas y vegetales pudiera ayudar a prevenir este cáncer.

Han habido muchos intentos de reducir el riesgo de cáncer del pulmón en fumadores y ex fumadores mediante la administración de altas dosis de vitaminas o medicamentos parecidos a vitaminas. Esto no ha tenido ningún éxito. En un estudio, un medicamento llamado beta-caroteno parece aumentar la tasa de cáncer.

Algunas personas que padecen cáncer del pulmón no tienen ningún factor de riesgo aparente. Aunque se sabe cómo prevenir alrededor de un 87% de los cánceres del pulmón, hasta ahora hay algunos que no sabemos cómo prevenir.

¿Se puede detectar el cáncer del pulmón en sus etapas iniciales?

Los síntomas de cáncer del pulmón no aparecen sino hasta que la enfermedad se encuentra en una etapa avanzada. Sin embargo, algunos cánceres del pulmón se diagnostican en sus etapas tempranas ya que se detectan como resultado de las pruebas realizadas para otras condiciones médicas. Por ejemplo, se puede hacer un diagnóstico mediante estudios por imágenes (por ejemplo radiografías de tórax o tomografía computarizada torácica), broncoscopia (visualización del interior de los bronquios a través de un tubo flexible iluminado), o citología del esputo (examen microscópico de las células contenidas en la flema que se expulsa con la tos) realizadas por otras razones en pacientes con trastornos cardiacos, neumonía u otras condiciones del pulmón.

Pruebas de detección de cáncer del pulmón

La detección es el uso de pruebas o exámenes para detectar una enfermedad en personas que no presentan síntomas de tal enfermedad. Por ejemplo, la prueba de Papanicolaou se utiliza para la detección del cáncer de cuello uterino. Debido a que el cáncer del pulmón usualmente se propaga más allá de los pulmones antes de causar algún síntoma, un programa de detección eficaz para la detección temprana de cáncer del pulmón podría salvar muchas vidas.

Hasta el momento no hay pruebas de detección del cáncer del pulmón que pueda prevenir que las personas mueran de esta enfermedad. El uso de radiografías de tórax y la citología del esputo (analizar la flema bajo el microscopio para encontrar células de cáncer) se ha probado durante varios años. Algunos estudios, que se han actualizado recientemente, han concluido que estas pruebas no pueden encontrar muchos cánceres del pulmón lo suficientemente temprano como para mejorar las probabilidades de cura de una persona. Por esta razón, la detección del cáncer del pulmón no es una práctica de rutina para el público general, ni siquiera para personas con mayor riesgo, como por ejemplo los fumadores.

Recientemente, una nueva técnica de rayos X llamada detección por tomografía computarizada (CT) de baja dosis espiral o helicoidal, ha tenido éxito en la detección de cánceres en etapas tempranas en fumadores y en personas que han dejado de fumar. Sin embargo, no se ha probado si esta técnica disminuirá las probabilidades de morir a causa de cáncer del pulmón. Uno de los problemas principales de esta prueba es que encuentra muchas anormalidades que no resultan ser cáncer. Esto conduce a muchas pruebas innecesarias e incluso cirugía.

Se está realizando un estudio clínico muy abarcador conocido como el National Lung Screening Trial (NLST) para determinar si la detección por medio de la tomografía helicoidal en personas de alto riesgo puede salvar vidas. Este estudio clínico comenzó en 2002, y ha estudiado a alrededor de 50,000 personas. Pronto sabremos si el CT espiral detectará el cáncer del pulmón lo suficientemente temprano como para salvas vidas. Hasta que esta información esté disponible, las personas interesadas en las pruebas deben entender las limitaciones y beneficios de las pruebas de detección por tomografía computarizada de baja dosis.

En un sondeo llevado a cabo recientemente por el "United States Preventive Services Task Force", un grupo de expertos reunidos por el gobierno federal ha encontrado que ninguno ha mostrado que las pruebas de detección de cáncer del pulmón ayudan a los pacientes. He aquí su declaración:

El USPSTF ni recomienda ni desaprueba el uso de rayos X del tórax, tomografía computarizada o citología del esputo para detectar cáncer del pulmón en las personas que no tienen síntomas que indiquen la presencia de la enfermedad. Si se han considerado las pruebas de detección, los médicos y los pacientes deben hablar sobre las ventajas y las desventajas de las pruebas antes de hacer los rayos X, la tomografía computarizada o la citología del esputo para detectar cáncer del pulmón. Los pacientes deben tener presente que no hay estudios que demuestren que las pruebas de detección ayudan a las personas a vivir más tiempo. Además, deben saber que los resultados de prueba falsa-positiva son comunes y pueden conducir innecesariamente a preocupaciones, otras pruebas y cirugía.

Los fumadores también deben darse cuenta de que la mejor manera de reducir el riesgo de morir de cáncer del pulmón es dejar de fumar. Esta es la ruta más segura hacia una buena salud. Existen también nuevas pruebas que pudiesen ser útiles para detectar cánceres del pulmón en sus etapas tempranas mediante el reconocimiento de cambios en el ADN o en las células de los bronquios. Sin embargo, estas pruebas aún no se usan rutinariamente. Si desea más información, consulte la sección "¿Qué hay de nuevo en las investigaciones y el tratamiento del cáncer del pulmón?"

La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que, siempre que sea posible, las personas que fuman en el presente o eran fumadores, las que se hayan expuesto al humo de tabaco ambiental y las que hayan trabajado alrededor de materiales que aumentan el riesgo de contraer cáncer del pulmón estén conscientes de que su riesgo es continuo.

¿Cómo se diagnostica el cáncer del pulmón?

Si tiene alguna razón para sospechar que puede tener cáncer del pulmón, su médico utilizará uno o más métodos para saber si la enfermedad está realmente presente. Además, una biopsia del tejido de los pulmones confirmará el diagnóstico de cáncer y también proporcionará valiosa información que ayudará a tomar decisiones para el tratamiento. Si en estas pruebas se detecta cáncer del pulmón, se realizarán pruebas adicionales para saber la extensión de la propagación del cáncer.

Signos y síntomas comunes del cáncer del pulmón

Aunque la mayoría de los cánceres del pulmón no causan ningún síntoma sino hasta que se han propagado demasiado para poderse curar, en algunas personas con cáncer del pulmón se presentan síntomas en etapas tempranas. Si acude al médico cuando comienza a notar los síntomas, es posible que el cáncer se diagnostique y trate cuando aún está en una etapa curable. O al menos, podría vivir más tiempo con una mejor calidad de vida. Los síntomas más comunes del cáncer del pulmón son:

  • Una tos que no desaparece
  • Dolor de pecho, frecuentemente agravado al respirar profundamente, toser e incluso reír
  • Ronquera
  • Pérdida de peso y pérdida de apetito
  • Esputo (saliva o flema) sanguinolento o de color del metal oxidado
  • Dificultad para respirar
  • Infecciones recurrentes como bronquitis y neumonía
  • Nuevo silbido de pecho

Cuando el cáncer del pulmón se propaga a órganos distantes, puede causar:

  • Dolor de huesos
  • Cambios neurológicos (como debilidad o adormecimiento de una extremidad, mareos o el reciente inicio de una convulsión)
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
  • Masas cerca de la superficie del cuerpo, debido a la propagación del cáncer hacia la piel o hacia los ganglios linfáticos (acumulación de células del sistema inmunológico) en el cuello o arriba de la clavícula.

Si tiene alguno de estos problemas, consulte inmediatamente a su médico. Estos síntomas podrían ser la primera advertencia de un cáncer del pulmón. Muchos de estos síntomas también pueden resultar de otras causas, o de enfermedades no cancerosas de los pulmones, corazón y otros órganos. Acudir al médico es la única manera de saber a qué se deben sus síntomas. Otros síntomas se presentan a continuación.

Síndrome de Horner: El cáncer en la porción superior de sus pulmones puede dañar un nervio que pasa desde la parte superior del tórax hasta el cuello. Algunas veces los médicos llaman a este tipo de cáncer tumores de Pancoast. El síntoma más común que provocan es un dolor intenso de hombros. Algunas veces también pueden causar el síndrome de Horner. El síndrome de Horner es el nombre médico asignado a un grupo de síntomas que consisten en la caída o debilidad de un párpado, sudación reducida o ausente en el mismo lado de la cara y una pupila (la porción oscura del centro del ojo) más pequeña en ese lado de la cara.

Síndromes paraneoplásicos: Algunos cánceres del pulmón pueden producir substancias similares a hormonas u otras substancias que ingresan en el torrente sanguíneo y causan problemas en tejidos y órganos distantes, aunque el cáncer no se haya propagado a esos tejidos u órganos. Estos problemas se llaman síndromes paraneoplásicos (palabra en latín que significa "relacionados con tumores"). Algunas veces estos síndromes pueden ser los primeros síntomas de un cáncer del pulmón en etapas tempranas. Debido a que los síntomas afectan otros órganos, los pacientes y sus médicos al principio pueden sospechar que otras enfermedades, y no el cáncer del pulmón, los están causando.

Los pacientes que padecen cáncer del pulmón de células pequeñas y los que padecen cáncer del pulmón de células no pequeñas generalmente presentan diferentes síndromes paraneoplásicos. Los síndromes paraneoplásicos más comunes asociados con el cáncer del pulmón de células pequeñas son:

  • El síndrome de secreción inapropiada de hormona antidiurética (SIADH por sus siglas en inglés) causa que los niveles de sal en la sangre sean muy bajos. Los síntomas del SIADH incluyen cansancio, pérdida del apetito, debilidad o calambres musculares, náuseas, vómitos, nerviosismo y confusión. Si no reciben tratamiento, los casos graves pueden conducir a convulsiones y coma.
  • Producción de sustancias que favorecen la formación de coágulos sanguíneos. La mayoría de estos coágulos aparece en las piernas, pero también pueden obstruir vasos importantes e interrumpir el flujo sanguíneo en las extremidades, pulmones, cerebro y otros órganos internos.
  • Pérdida del equilibrio e inestabilidad en el movimiento de brazos y piernas (degeneración cerebelosa).

Los síndromes paraneoplásicos más comunes causados por el cáncer del pulmón de células no pequeñas son:

  • Hipercalcemia (alta concentración de calcio en sangre), que causa incremento de la frecuencia urinaria, estreñimiento, debilidad, mareos, confusión y otros problemas del sistema nervioso.
  • Crecimiento excesivo de ciertos huesos (algunas veces doloroso), especialmente los de las puntas de los dedos. El término médico de esta condición es osteoartropatía hipertrófica.
  • Producción de substancias que activan el sistema de coagulación, lo que ocasiona la formación de coágulos.
  • Crecimiento excesivo de los senos en los hombres. El término médico de esta condición es ginecomastia.

Antecedentes médicos y examen físico

Su médico tomará sus antecedentes médicos (entrevista relacionada con su salud) para analizar los factores de riesgo y sus síntomas. Su médico también le hará un examen para detectar signos de cáncer del pulmón y otros problemas médicos.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes utilizan rayos X, campos magnéticos o substancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Varios estudios por imágenes se usan para detectar cáncer del pulmón y determinar adónde pudo haberse propagado.

Radiografías de tórax: Esta es la primera prueba que su médico pedirá para buscar la presencia de masas o manchas en los pulmones. Es una radiografía simple del tórax y puede tomarse en una clínica de servicios para pacientes ambulatorios. Si el resultado es normal, probablemente no tenga cáncer del pulmón. Si algo se ve sospechoso, su médico puede ordenar otras pruebas.

Tomografía computarizada (CT por sus siglas en inglés): La tomografía computarizada es un procedimiento de rayos X que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. En lugar de tomar una sola imagen como lo hacen los rayos X convencionales, un aparato de tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras gira alrededor del cuerpo. Luego una computadora combina estas imágenes y forma la imagen de una sección del cuerpo. La máquina tomará fotografías de múltiples secciones del área del cuerpo que se está estudiando. Frecuentemente el primer conjunto de fotografías se toma mientras se recibe una inyección intravenosa de un "colorante" o sustancia de radiocontraste que ayuda a delinear mejor las estructuras del cuerpo. Enseguida se toma un segundo conjunto de fotografías.

Los exámenes de CT requieren más tiempo que los rayos X regulares, y es necesario mantenerse inmóvil en una mesa mientras se realiza el procedimiento. Pero al igual que otros dispositivos computarizados, cada vez son más rápidos y su espera puede ser agradablemente corta. La tomografía computarizada más nuevo sólo toma unos segundos. Además, es posible que se sienta un poco enclaustrado por la máquina con apariencia de un gran anillo bajo el cual usted se encuentra cuando se están tomando las imágenes.

El "colorante" de contraste se inyecta a través de una línea intravenosa (IV). Algunas personas son alérgicas al colorante y sufren erupciones cutáneas, una sensación de sofoco (bochorno), o raramente sufren reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de contraste usado para rayos X. Si la ha tenido, es posible que requiera medicamentos antes de que se le administre tal inyección durante la prueba.

Es posible que también se le pida que beba una solución con el material de contraste. Esto ayudará a delinear su intestino si el médico va a observar los órganos de su abdomen a fin de ver si el cáncer del pulmón se ha propagado.

La tomografía computarizada proporcionará información precisa sobre el tamaño, forma y posición de un tumor, y puede ayudar a encontrar ganglios linfáticos agrandados que pudieran contener cáncer que se haya propagado desde el pulmón. Los exámenes de tomografía computarizada son más sensibles que las radiografías de tórax para detectar cánceres del pulmón en sus etapas tempranas. Esta prueba también se usa para encontrar masas en las glándulas suprarrenales, cerebro, y en otros órganos internos que puedan estar afectados por la propagación del cáncer del pulmón.

Imágenes de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés): Los exámenes de MRI utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida, y luego es liberada, en un patrón formado por el tipo de tejido y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio que liberan los tejidos, y lo convierte en una imagen detallada de las partes del cuerpo. Esto no sólo produce secciones transversales del cuerpo como un examen CT, sino que también produce secciones que son paralelas a la longitud del cuerpo. Se puede inyectar un material de contraste al igual que en los exámenes de CT, pero se hace con menos frecuencia.

Los MRI requieren más tiempo, frecuentemente hasta una hora. Además, debe colocarse en el interior de un equipo en forma de tubo, lo cual puede molestar a las personas que padecen claustrofobia. La máquina produce un ruido sordo que puede parecerle molesto. En algunas instituciones se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos. Las imágenes de MRI son particularmente útiles para detectar cáncer del pulmón que se ha propagado al cerebro o a la médula espinal.

Tomografía mediante la emisión de positrones: La tomografía mediante la emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) utiliza glucosa (una forma de azúcar) que contiene un átomo radiactivo. Las células cancerosas del cuerpo absorben grandes cantidades de azúcar radiactiva, y una cámara especial puede detectar la radiactividad. Ésta puede ser una prueba muy importante en los casos de cáncer del pulmón en etapas tempranas. Su médico utilizará a menudo esta prueba para ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos. También es útil para determinar si una sombra que aparece en las radiografías de tórax es cáncer. Los exámenes de PET son útiles cuando su médico piensa que su cáncer se ha propagado, pero no sabe adónde. Los exámenes de PET se pueden usar en lugar de varios rayos X diferentes debido a que exploran todo el cuerpo. Nuevos dispositivos combinan la CT y la PET para localizar aún mejor el tumor.

Gammagrafías óseas: Para realizar esta prueba se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva (usualmente difosfonato de tecnecio) en una vena. La cantidad de radiactividad usada es muy baja y no causa efectos a largo plazo. Esta sustancia se acumula en áreas del hueso que pueden ser anormales debido a metástasis del cáncer. Sin embargo, otras enfermedades del hueso también pueden causar resultados anormales de la gammagrafía ósea. Las gammagrafías óseas se realizan rutinariamente en pacientes con cáncer del pulmón de células pequeñas. Usualmente sólo se hacen en pacientes con cáncer del pulmón de células no pequeñas cuando los resultados de otras pruebas u otros síntomas sugieren que el cáncer se ha propagado a los huesos.

Procedimientos para tomar muestras de tejidos y células

Se utilizará una o más de estas pruebas para confirmar que una masa en el pulmón detectada por las pruebas de imágenes es un cáncer del pulmón, y no una condición benigna. Estas pruebas también se usan para determinar el tipo exacto de cáncer del pulmón, y para ayudar a determinar la extensión de su propagación.

Citología del esputo: Una muestra de flema (el mejor método es obtener muestras temprano en la mañana durante tres días consecutivos) se examina bajo un microscopio para ver si hay células cancerosas presentes.

Biopsia por aguja: Se puede guiar una aguja hacia la masa mientras sus pulmones son observados mediante fluoroscopia (la fluoroscopia es como rayos X, pero la imagen se ve en una pantalla, no en una película). También se puede usar tomografía computarizada para guiar la colocación de las agujas. A diferencia de la fluoroscopia, la CT no proporciona una imagen continua, de manera que la aguja se introduce en dirección a la masa, se toma una CT, y la aguja se guía tomando como referencia la imagen. Este proceso se repite varias veces hasta que la imagen obtenida con CT confirma que la aguja se encuentra en el interior de la masa. Se succiona una muestra diminuta de la masa mediante una jeringa y se observa bajo un microscopio para detectar la presencia de células cancerosas.

Broncoscopia: Para este examen es necesario sedar al paciente. Un tubo de fibras ópticas, flexible e iluminado, se hace llegar a través de su boca hasta los bronquios (los tubos largos que transportan el aire a los pulmones). Esta técnica puede ayudar a encontrar algunos tumores u obstrucciones en los pulmones. Al mismo tiempo se puede usar para tomar biopsias (muestras de tejido) o muestras de secreciones de los pulmones para examinarlas bajo un microscopio y ver si hay células cancerosas o precancerosas. Se están realizando estudios para determinar si los exámenes anuales serán útiles para encontrar cambios premalignos en las personas con alto riesgo.

Mediastinoscopia y mediastinotomía: En ambos procedimientos es necesario la administración de anestesia general (el paciente se pone a dormir profundamente). Para la mediastinoscopia, se hace una pequeña incisión en el cuello y se introduce un tubo hueco iluminado detrás del esternón (hueso torácico). Se pueden utilizar instrumentos especiales, operados a través de este tubo, para tomar muestras de tejido de los ganglios linfáticos mediastinales (a lo largo de la tráquea y de las principales áreas de los tubos bronquiales). La observación de las muestras bajo el microscopio puede mostrar la presencia de células cancerosas.

En la mediastinotomía también se extraen muestras de los ganglios linfáticos mediastinales mientras el paciente se encuentra bajo los efectos de la anestesia general. A diferencia de la mediastinoscopia, el cirujano abre la cavidad torácica haciendo una pequeña incisión al lado del esternón. Esto permite al cirujano tener acceso a los ganglios linfáticos que no se pueden alcanzar mediante la mediastinoscopia convencional.

Toracocentesis y toracoscopia: Estos procedimientos se realizan para verificar si la acumulación de líquido alrededor de los pulmones (un derrame pleural) es el resultado de una propagación del cáncer a las membranas que recubren los pulmones(pleura). La acumulación de líquido también pudiese ser causada por una condición tal como insuficiencia cardiaca o infección. En el caso de la toracocentesis, se adormece la piel y se coloca una aguja entre las costillas para drenar el fluido. El líquido se analiza bajo el microscopio a fin de detectar la presencia de células cancerosas.

Las pruebas químicas del fluido algunas veces también son útiles para distinguir un derrame pleural maligno de uno benigno. Una vez que se diagnostica un fluido pleural maligno, se debe repetir la toracocentesis para extraer más fluido. La acumulación de fluido puede evitar que los pulmones se llenen de aire, así que la toracocentesis puede ayudar al paciente a respirar mejor.

La toracoscopia es un procedimiento mediante el cual se observa el espacio que hay entre los pulmones y la pared torácica, usando un tubo delgado e iluminado conectado a una cámara de vídeo y a un monitor. De esta manera, el médico puede ver los depósitos de cáncer y extirpar una pequeña porción de tejido para ser examinado bajo un microscopio. La toracoscopia también se puede usar para tomar una muestra de ganglios linfáticos y líquido.

Biopsia de médula ósea: Se utiliza una aguja para extraer una muestra de hueso de aproximadamente 1/16 de pulgada de ancho y 1 pulgada de largo (generalmente de la parte posterior del hueso de la cadera) después de que el área se ha adormecido con anestesia local. La muestra se observa bajo el microscopio para detectar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se realiza principalmente para ayudar a detectar propagación del pulmón de células pequeñas.

Recuentos de células sanguíneas y química sanguínea: Un recuento completo de células sanguíneas (CBC, por sus siglas en inglés) determina si su sangre tiene el número correcto de varios tipos de células. Por ejemplo, pueden indicar la presencia de anemia. Si usted está recibiendo quimioterapia, esta prueba se repetirá regularmente debido a que los medicamentos de la quimioterapia afectan temporalmente las células hematopoyéticas de la médula ósea. Los análisis de química sanguínea pueden detectar anormalidades en algunos órganos. La propagación del cáncer hacia el hígado y los huesos puede causar ciertas anormalidades químicas en la sangre. Si una de éstas en particular, llamada LDH, se eleva, esto usualmente significa que el pronóstico para la cura o la supervivencia a largo plazo no es favorable.

¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer del pulmón?

La clasificación por etapas es un proceso cuyo objetivo es determinar qué tan localizado o propagado se encuentra un cáncer. Describe cuánto se ha propagado el cáncer. Su tratamiento y pronóstico (las expectativas de sus probabilidades de supervivencia) dependen, en gran medida, de la etapa en que se encuentre el cáncer. Las pruebas descritas anteriormente como CT, MRI, pruebas de detección, biopsias de médula ósea, mediatinoscopia y las pruebas sanguíneas se usan para clasificar el cáncer por etapas.

Clasificación por etapas del cáncer del pulmón de células no pequeñas

El sistema que se usa para describir el crecimiento y propagación del cáncer del pulmón de células no pequeñas (NSCLC) es el sistema de clasificación por etapas TNM, también conocido como sistema del American Joint Committee on Cancer (AJCC). T significa tumor (su tamaño y la extensión de su propagación dentro del pulmón y los órganos adyacentes), N significa la propagación a los ganglios (nodes) linfáticos, y M significa metástasis (la propagación a órganos distantes). En la clasificación por etapas TNM, la información sobre el tumor, los ganglios linfáticos y la metástasis se combina, y se asigna una clasificación a grupos TNM específicos. Las etapas agrupadas se describen usando el número 0 y números romanos del I al IV (1 a 4). Algunas etapas se subdividen en A y B.

En algunos cánceres, se usa otra medida llamada grado. Ésta refleja la evaluación patológica que indica cuán rápido el cáncer está creciendo y cuán probable es la propagación. Esto usualmente no se hace en caso de cáncer del pulmón.

Etapas T del cáncer del pulmón de células no pequeñas

Tis: El cáncer se encuentra sólo en la capa de células que recubren las vías aéreas. Aún no invade otros tejidos del pulmón. Esta etapa también se conoce como carcinoma in situ.

T1: El tamaño del cáncer no es mayor de 3 centímetros (poco menos de 1 ¼ pulgadas), no se ha propagado a las membranas que rodean los pulmones (pleura visceral), y no ha afectado las ramas principales de los bronquios.

T2: El cáncer presenta una o más de las siguientes características:

  • Su tamaño es mayor de 3 centímetros
  • Involucra un bronquio principal, pero no está más cerca que 2 cm (aproximadamente ¾ de pulgada) del punto donde la tráquea se divide en los bronquios principales izquierdo y derecho (carina)
  • Se ha propagado a las membranas que rodean los pulmones (pleura)
  • El cáncer puede obstruir parcialmente las vías aéreas, pero esto no ha causado el colapso de todo el pulmón ni la aparición de neumonía.
T3: El cáncer presenta una o más de las siguientes características:
  • Se ha propagado a la pared del tórax, el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen), a la pleura mediastinal (membranas que rodean el espacio entre los dos pulmones), o al pericardio parietal (membranas del saco que rodea el corazón).
  • Invade un bronquio principal, y está más cerca que 2 cm (aproximadamente ¾ de pulgada) del punto donde la tráquea se divide en los bronquios principales izquierdo y derecho, pero todavía no afecta esta área.
  • Ha crecido en las vías aéreas lo suficiente para causar el colapso total de un pulmón o neumonía en la totalidad del pulmón.
T4: El cáncer presenta una o más de las siguientes características:
  • Se ha propagado al mediastino (espacio detrás del hueso del tórax y enfrente del corazón), al corazón, la tráquea, el esófago (tubo que conecta la garganta con el estómago), la columna vertebral, o el punto donde la tráquea se divide en los bronquios principales izquierdo y derecho.
  • Dos o más nódulos tumorales separados se encuentran presentes en el mismo lóbulo.
  • Hay fluido que contiene células cancerosas en el espacio que circunda al pulmón.

Etapas N del cáncer del pulmón de células no pequeñas

N0: No se ha propagado a los ganglios linfáticos

N1: Se ha propagado a los ganglios linfáticos dentro del pulmón y/o a los ganglios linfáticos hiliares (ubicados alrededor del área donde los bronquios entran al pulmón). La metástasis afecta sólo a los ganglios linfáticos que se encuentran en el mismo lado del pulmón canceroso.

N2: Se ha propagado a los ganglios linfáticos que se encuentran alrededor del punto donde la tráquea se divide en los bronquios izquierdo y derecho, o en el espacio detrás del hueso del tórax y enfrente del corazón (mediastino) (). Los ganglios linfáticos afectados se encuentran en el mismo lado del pulmón canceroso.

N3: Se ha propagado a los ganglios linfáticos que se encuentran cerca de la clavícula en cualquiera de los lados, o a los ganglios linfáticos hiliares o mediastinales que se ubican en el lado opuesto al pulmón canceroso.

Etapas M del cáncer del pulmón de células no pequeñas

M0: No se ha propagado a áreas u órganos distantes. Las áreas que se consideran distantes incluyen otros lóbulos de los pulmones, los ganglios linfáticos de ubicación más distante que los mencionados en las etapas N, y otros órganos o tejidos tales como el hígado, los huesos o el cerebro.

M1: Hay propagación a distancia.

Agrupamiento de etapas del cáncer del pulmón de células no pequeñas

Una vez que se han asignado las categorías T, N y M, esta información se combina (agrupamiento de etapas) para asignar una etapa global de 0, I, II, III o IV. Los pacientes con etapas de números más pequeños tienen mejor pronóstico.

Etapa 0; Tis, N0, M0:el cáncer se encuentra sólo en la capa de células que recubren las vías aéreas. No ha invadido otros tejidos del pulmón ni se ha propagado a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa IA; T1, N0, M0: el cáncer no mide más de tres centímetros, no se ha propagado a las membranas que rodean los pulmones, no afecta los ramas principales de los bronquios y no se ha propagado a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa IB; T2, N0, M0:el cáncer mide más de 3 cm, o involucra un bronquio principal, pero no está cerca de la carina o se ha propagado a la pleura o el cáncer obstruye parcialmente las vías aéreas. No se ha propagado a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa IIA; T1,N1,M0:el cáncer no mide más de tres centímetros, no se ha propagado a las membranas que rodean los pulmones y no afecta los ramas principales de los bronquios. Se ha propagado a los ganglios linfáticos cercanos o hiliares, pero no a áreas distantes.

Etapa IIB;T2,N1,M0 o T3,N0,M0: el cáncer mide más de 3 cm, o involucra un bronquio principal, pero no está cerca de la carina o se ha propagado a la pleura o el cáncer obstruye parcialmente las vías aéreas. Se ha propagado a los ganglios linfáticos cercanos o hiliares, pero no a áreas distantes. O, se ha propagado a la pared torácica o el diafragma, la pleura mediastinal, o membranas que rodea el corazón, o invade un bronquio principal, y está más cerca de la carina o ha crecido en las vías aéreas lo suficiente para causar el colapso total de un pulmón o neumonía en la totalidad del pulmón. No se ha propagado a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa IIIA;T1 o 2, N2, M0 o T3, N1 o 2, M0: el cáncer puede ser de cualquier tamaño, o involucra un bronquio principal, pero no está cerca de la carina o se ha propagado a la pleura o el cáncer obstruye parcialmente las vías aéreas. Se ha propagado a los ganglios linfáticos que está en el medio del pecho (mediastino), pero no a áreas distantes. O, se ha propagado a la pared torácica o el diafragma, la pleura mediastinal, o membranas que rodea el corazón, o invade un bronquio principal, y está más cerca de la carina o ha crecido en las vías aéreas lo suficiente para causar el colapso total de un pulmón o neumonía en la totalidad del pulmón. El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos en cualquier lugar del pecho en el mismo lado que está el cáncer, pero no a áreas distantes.

Etapa IIIB; T1,2 ó 3, N3, M0 o T4, N1, 2 ó 3, M0:el cáncer puede ser de cualquier tamaño. Se ha propagado a los ganglios linfáticos alrededor de la clavícula en cualquier de los lados, o a los ganglios linfáticos hiliares o mediastínicos en el lado opuesto al pulmón canceroso. O, se ha propagado al mediastino, corazón, tráquea, esófago (el tubo que conecta a la garganta con el estómago), espina dorsal, o la carina o hay dos o más nódulos tumorales separados en el mismo lóbulo, o hay líquido con células cancerosas en el espacio que rodea al pulmón. El cáncer pudiera o no haberse propagado a los ganglios linfáticos. No se ha propagado a áreas distantes.

Etapa IV; cualquier T, cualquier N, M1: el cáncer se ha propagado a áreas distantes.

Supervivencia del cáncer del pulmón de células no pequeñas por la etapa según estudios clínicos

Etapa general Etapa T Etapa N Etapa M
Etapa 0 Tis (In situ) N0 M0
Etapa IA T1 N0 M0
Etapa IB T2 N0 M0
Etapa IIA T1 N1 M0
Etapa IIB T2 N1 M0
T3 N0 M0
Etapa IIIA T1 N2 MO
T2 N2 M0
T3 N1 M0
T3 N2 M0
Etapa IIIB Cualquier T N3 M0
T4 Cualquier N M0
Etapa IV Cualquier T Cualquier N M1

La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de pacientes que vive al menos cinco años después de que se le diagnostica el cáncer. Muchos pacientes viven por mucho más de cinco años después del diagnóstico, y las tasas de supervivencia a cinco años se usan para producir una manera estándar de discutir el pronóstico. La tasa relativa de supervivencia a cinco años excluye a los pacientes que mueren de otras enfermedades, y es considerada como una manera más precisa para describir el pronóstico para los pacientes con un tipo y etapa particular de cáncer. Por supuesto, estas tasas a cinco años se basan en los pacientes que han sido diagnosticados y tratados inicialmente hace más de cinco años atrás. Frecuentemente, las mejoras en el tratamiento significan un pronóstico más favorable para los pacientes que han sido diagnosticados recientemente.

Las tasas de supervivencia a cinco años serán mayores para los grupos A y menores para los subgrupos B. También es importante entender que la etapa que se le asigna se le llama etapa clínica. Si usted se somete a una cirugía, el cirujano pudiera encontrar cáncer en áreas que eran libres de sospecha. Esto cambiaría su etapa. Esta segunda etapa es la más precisa, y se le llama etapa patológica.

Clasificación por etapas del cáncer del pulmón de células pequeñas

Aunque los cánceres del pulmón de células pequeñas se pueden clasificar como los cánceres del pulmón de células no pequeñas (NSCLC), la mayoría de los médicos prefiere un sistema de dos etapas. Estas etapas son "etapa limitada" y "etapa avanzada". Etapa limitada usualmente significa que el cáncer sólo está en un pulmón y en los ganglios linfáticos del mismo lado del tórax.

La propagación del cáncer al otro pulmón, a los ganglios linfáticos del otro lado del tórax o a órganos distantes indica una enfermedad extensa. Muchos médicos consideran que un cáncer del pulmón que se ha propagado al fluido que circunda al pulmón se encuentra en una etapa avanzada.

El cáncer del pulmón de células pequeñas se clasifica de esta manera debido a que ayuda a separar aquellos pacientes que tienen un pronóstico aceptable, quienes pudieran ser curados, de aquellos cuyo pronóstico es peor y que tienen muy pocas probabilidades de cura. Aproximadamente dos terceras partes de las personas con cáncer del pulmón de células pequeñas se encuentran en la etapa avanzada cuando se les detecta el cáncer por primera vez.

Revised: 11-17-04

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