¿Se puede
detectar el cáncer del ovario en sus primeras etapas?
Examen de rutina
Durante un examen pélvico, el profesional de la salud palpa los ovarios
y el útero para examinar su tamaño, forma y consistencia.
Aunque un examen pélvico se recomienda porque mediante él se pueden
encontrar en una etapa temprana algunos tipos de cáncer del aparato
reproductor, hasta para el examinador más hábil es difícil o incluso
imposible palpar la mayoría de los tumores ováricos en sus etapas
iniciales. Sin embargo, los exámenes pélvicos pueden ayudar a
identificar otros tipos de cánceres o condiciones
ginecológicas. Las mujeres deben consultar con sus médicos
sobre la necesidad de estos exámenes.
Aunque la prueba del Papanicolaou es eficaz para detectar temprano el
cáncer del cuello uterino, no es una prueba para encontrar el cáncer
del ovario. En raras ocasiones se detectan cánceres del
ovario mediante las pruebas de Papanicolaou, pero usualmente estos
casos ya están avanzados.
Obtenga atención médica
si presenta síntomas
El cáncer del ovario en etapas iniciales tiende a causar síntomas que
con más frecuencia son ocasionados por otras razones. Estos síntomas
incluyen hinchazón del abdomen (debido a una masa o acumulación de
líquido), presión en la pelvis o dolor abdominal, dificultad para
ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer, y/o síntomas
urinarios (urgencia o frecuencia). La mayoría de estos
síntomas también se pueden deber a otras condiciones menos graves, pero
cuando los síntomas son causados por un cáncer ovárico tienden a ser
más graves y representan un cambio de cómo una mujer usualmente se
siente.
Para cuando el cáncer del ovario se considera una posible causa de
estos síntomas, probablemente ya se haya propagado más allá de los
ovarios. También, algunos tipos de cáncer del ovario pueden
propagarse rápidamente a la superficie de órganos cercanos.
De cualquier forma, si los síntomas se atienden sin demora, las
probabilidades de que la enfermedad se diagnostique en sus etapas
iniciales y de que se trate con éxito podrían ser mayores. Si
tiene síntomas similares a los del cáncer del ovario casi todos los
días por más de varias semanas, y éstos no se deben a otras condiciones
más comunes, informe de inmediato al profesional de la salud que la
atiende, preferiblemente a un ginecólogo.
Pruebas de detección de
cáncer del ovario
Las pruebas y exámenes de detección tienen el propósito de encontrar
una enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún
síntoma. Quizás el mejor ejemplo de esto sea el mamograma, el cual a
menudo puede detectar el cáncer del seno en su etapa más inicial,
incluso antes de que médico pueda palpar el tumor. Aunque ha habido
mucha investigación sobre el desarrollo de pruebas de detección para el
cáncer del ovario, hasta el momento los estudios no han arrojado mucho
éxito. Existen dos pruebas que se usan con más frecuencia
para detectar el cáncer del ovario. Estas pruebas, la ecografía
transvaginal y el CA-125, a menudo son ofrecidas a mujeres que están en
alto riesgo de cáncer ovárico epitelial, tal como aquellas con un
antecedente familiar muy contundente.
La ecografía transvaginal es un examen de ultrasonido que coloca un
pequeño instrumento en la vagina. Este examen puede ayudar a encontrar
masas en el ovario, pero no puede indican con precisión cuáles masas
son cánceres y cuáles no.
La CA-125 es una proteína que aumenta en la sangre de muchas mujeres
que tienen cáncer del ovario. El problema con esta prueba
consiste en que otras condiciones que no son cáncer también pueden
elevar los niveles de CA-125. Además, alguien con cáncer del ovario aún
puede tener un nivel normal de CA-125. Cuando un nivel de CA-125 es
anormal, muchos médicos repetirán la prueba (para confirmar el
resultado). El médico también puede considerar una prueba de
ecografía transvaginal, o incluso tomar muestras del líquido del
abdomen o tejido de los ovarios para determinar si realmente se trata
de cáncer.
En estudios de mujeres que tienen un riesgo promedio de cáncer del
ovario, estas pruebas no afectaron en lo más mínimo la cantidad de
muertes producidas por el cáncer del ovario. Por esto, la
ecografía transvaginal y el análisis de sangre de CA-125 no se
recomiendan como pruebas de detección de cáncer del ovario en mujeres
que carecen de fuertes factores de riesgo conocidos. Estos
estudios a menudo se hacen en mujeres con un alto riesgo, pero se
desconoce cuán útiles son. Se está realizando investigación
adicional para mejorar las pruebas de detección del cáncer del
ovario. Se espera que después de realizar mejoras, estas
pruebas puedan ser lo suficientemente eficaces como para reducir la
tasa de mortalidad por cáncer del ovario.
No existe ninguna prueba que se recomiende para detectar tumores de
células germinales o tumores estromales. Algunos tipos de
cáncer de células germinales introducen a la sangre ciertos marcadores
de proteínas, como la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG) y
alfafetoproteína (AFP). Después de tratar a estos tumores con
cirugía y quimioterapia, los análisis de sangre para detectar estos
marcadores pueden usarse para ver si el tratamiento está funcionando y
para determinar si el cáncer podría estar regresando.
Los investigadores continúan buscando nuevas pruebas para ayudar a
diagnosticar temprano el cáncer del ovario.
¿Cómo se
diagnostica el cáncer del ovario?
Síntomas y signos del cáncer del ovario
El cáncer del ovario puede causar diferentes signos y
síntomas. Las mujeres tienen más probabilidad de presentar síntomas si
la enfermedad se ha propagado más allá de los ovarios. Sin embargo,
incluso el cáncer del ovario en etapa temprana puede causar
síntomas. Los síntomas más comunes incluyen:
- Inflamación abdominal.
- Dolor en la pelvis o en el abdomen.
- Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de
llenura al comer.
- Síntomas urinarios, tales como urgencia (sensación
constante de tener que orinar) o frecuencia (tener que orinar a menudo).
Estos síntomas también pueden ser causados por enfermedades benignas
(no cancerosas) y por cáncer de otros órganos. Cuando son
causados por el cáncer del ovario, estos síntomas tienden a ser
persistentes y a representar un cambio de lo que es normal.
Por ejemplo, lo síntomas pueden ser más graves o presentarse con más
frecuencia. Si una mujer presenta estos síntomas
casi todos los días por más de varias semanas, deben consultar a su
médico, preferiblemente a un ginecólogo.
Otros síntomas del cáncer del ovario pueden incluir:
- Cansancio.
- Problemas estomacales.
- Dolor de espaldas.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Estreñimiento.
- Cambios en la menstruación.
Sin embargo, es más probable que estos síntomas sea causados por otras
condiciones, y se presentan casi con la misma frecuencia en las mujeres
que no tienen cáncer del ovario
Si hubiera alguna razón para sospechar que usted podría tener cáncer
del ovario, su médico utilizará uno o más procedimientos para estar
absolutamente seguro de que se trata de esa enfermedad y para
determinar la etapa del cáncer.
Consulta con un especialista
Si su examen pélvico u otras pruebas indican que usted pudiera tener
cáncer del ovario, necesitará consultar a un médico o cirujano que se
especialice en tratar a las mujeres que padecen este tipo de cáncer. Un
ginecólogo oncólogo es un obstetra/ginecólogo especialmente capacitado
en tratar cánceres del sistema reproductor femenino.
Estudios por imágenes
Los métodos de estudios por imágenes, como la tomografía computarizada
(CT, por sus siglas en inglés), las imágenes por resonancia magnética
(MRI) y los estudios por ecografía pueden confirmar si hay alguna masa
pélvica. Aunque estos estudios no pueden confirmar que la masa es
cáncer, son útiles para ver si el cáncer del ovario se ha propagado a
otros tejidos y órganos.
Ecografía
La ecografía (ultrasonografía) usa ondas sonoras para crear una imagen
en una pantalla de vídeo. Una pequeña sonda colocada en la vagina o en
la superficie del abdomen de una mujer emite las ondas sonoras. Estas
ondas sonoras crean ecos a medida que van entrando a los ovarios y a
otros órganos. La misma sonda detecta los ecos que rebotan, y una
computadora traduce el patrón de ecos y lo convierte en una imagen.
Debido a que los tumores del ovario y el tejido ovárico normal a menudo
reflejan las ondas sonoras en formas distintas, esta prueba puede ser
útil para encontrar tumores y determinar si una masa es sólida o un
quiste lleno de líquido.
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada es un procedimiento de rayos X que produce
imágenes transversales detalladas del cuerpo. En vez de tomar una
fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una tomografía
computarizada toma muchas fotografías mientras rota a su
alrededor. Luego una computadora combina estas imágenes y
forma la imagen de una sección del cuerpo. La máquina tomará
fotografías de múltiples secciones del área del cuerpo que se está
estudiando.
Esta prueba puede ayudar a determinar si el cáncer se ha propagado
hacia el hígado u otros órganos. Este estudio es útil ya que muestra
cuán grande es el tumor, qué otros órganos pudieran estar afectados, si
los ganglios linfáticos están agrandados y si los riñones o la vejiga
se han afectado por el cáncer.
Es posible que le pidan que tome una o dos pintas de un líquido llamado
“contraste oral” antes de la CT. Esto ayuda a delinear el intestino
para que no se vayan a pasar por alto los tumores. También es posible
que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte
una clase diferente de tinte de contraste. Esto ayuda a delinear mejor
las estructuras en su cuerpo.
La inyección puede causar algo de rubor (enrojecimiento y sensación de
calor que pudiera durar de horas a días). Algunas personas son
alérgicas y presentan ronchas en la piel. En raras ocasiones,
se pueden presentar reacciones más graves como dificultad para respirar
y baja presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para
prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decir al
médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de
contraste usado para rayos X.
Por lo general, la CT no se usa para hacer una biopsia (remítase a la
información sobre biopsia en la sección “Otras pruebas”) en un tumor
ovárico, pero se puede usar para hacer una biopsia de una metástasis
sospechosa. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada
por tomografía computarizada, la paciente permanece en la mesa de la
CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia hacia la
localización de la masa. La exploración por CT continúa hasta que los
médicos están seguros de que la aguja se encuentra dentro de la masa.
Una muestra fina de la biopsia con aguja (un fragmento pequeño de
tejido) o una muestra de núcleo de la biopsia con aguja (un tejido
delgado cilíndrico de aproximadamente media pulgada de largo y menor a
un octavo de pulgada de diámetro) es extraída y examinada bajo el
microscopio.
Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías
convencionales, y usted tendrá que acostarse y permanecer inmóvil en
una mesa mientras se realizan. No obstante, al igual que otros aparatos
computarizados, cada vez son más veloces y el más moderno sólo toma
segundos.
Enema de bario por rayos X
Esta prueba tiene el propósito de determinar si el cáncer ha invadido
el colon (intestino grueso) o el recto (también se usa para detectar el
cáncer colorrectal). Después de tomar laxantes el día
anterior a la prueba, el técnico de radiología introduce sulfato de
bario, una sustancia caliza, en el recto y el colon. Debido a que el
bario es impermeable a los rayos X, detalla las estructuras del colon y
el recto en los rayos X del abdomen. Esta prueba se usa en raras
ocasiones en mujeres con cáncer del ovario. En lugar de esta prueba, se
puede hacer una colonoscopia.
Imágenes por resonancia
magnética
Los exámenes de MRI utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en
lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio se absorbe, y luego
se libera, formando un patrón que depende del tipo de tejido y de
ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de
radio obtenido por los tejidos en una imagen muy detallada de las
partes del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética no sólo
producen imágenes transversales del cuerpo al igual que la tomografía
computarizada, sino que también producen secciones del largo de su
cuerpo. Se puede inyectar por vena un material de contraste (al igual
que en la tomografía computarizada). Éste no se usa con frecuencia para
detectar el cáncer ovárico.
Los análisis de MRI son particularmente útiles en examinar el cerebro y
la médula espinal. Los exámenes de MRI duran más tiempo que
los exámenes de CT, frecuentemente hasta 30 minutos o más. Además, a
usted le colocan dentro de un tubo que lo restringe y que puede ser
molesto para las personas que sienten angustia al estar en lugares
cerrados (claustrofobia). La máquina también produce un ruido
martillante que podría causarle molestias. En algunos centros se
proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos
Radiografía de tórax
Se puede tomar una radiografía de tórax para determinar si el cáncer
del ovario se ha propagado (ha hecho metástasis) a los pulmones. Esta
propagación puede causar uno o más tumores en los pulmones y a menudo
produce la acumulación de líquido alrededor de los pulmones. Esta
acumulación de líquido, llamada derrame pleural, se puede observar en
una radiografía de tórax.
Tomografía por emisión de
positrones
En esta prueba (PET, por sus siglas en inglés) se administra glucosa
(azúcar) radiactiva para determinar si hay cáncer. Debido a que los
cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos
normales, la radiactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un
dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos
radiactivos. Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos
de células cancerosas. En algunos casos, esta prueba ha probado ser
útil en detectar el cáncer del ovario que se ha propagado. Resulta más
valioso aún cuando se combina con la CT (PET/CT scan). Aunque la PET
puede ayudar a encontrar cáncer cuando se ha propagado, esta prueba es
costosa y muchas compañías de seguro no cubrirán el costo.
Otras pruebas
Laparoscopia
En este procedimiento se usa un tubo delgado e iluminado a través del
cual un médico puede ver los ovarios, otros órganos de la pelvis, y
tejidos del área que rodea las vías biliares. El tubo es insertado a
través de una pequeña incisión en la parte inferior del abdomen, y
envía las imágenes de la pelvis o el abdomen a un
monitor. La laparoscopia permite la visualización
de los órganos para ayudar a planear la cirugía u otros tratamientos, y
también puede ayudar a los médicos a confirmar la etapa (la extensión
de la propagación del tumor) del cáncer. Además, los médicos pueden
manipular los pequeños instrumentos a través de la incisión
laparoscópica para realizar biopsias.
Colonoscopia
Una colonoscopia es una manera de examinar el interior del intestino
grueso (colon). Después de limpiar el intestino grueso con
laxantes, un médico inserta un tubo de fibra óptica en el recto hasta
que pasa por todo el colon. Las imágenes se envían a un
monitor de video. Esto le permite a su médico ver el interior y
detectar cualquier anomalía. El paciente
recibirá un sedante debido a que esta prueba causa molestias. Esta
prueba se usa con más frecuencia para detectar cáncer colorrectal.
Biopsia
La única forma en que puede determinarse con seguridad si un
crecimiento es canceroso es extrayendo una muestra del crecimiento del
área sospechosa y examinándola bajo un microscopio. Este procedimiento
se conoce como biopsia.
Para el cáncer del ovario, la biopsia se hace con más frecuencia
mediante la extirpación del tumor durante la cirugía. También se puede
hacer durante una laparoscopia o con una aguja colocada directamente en
el tumor a través de la piel del abdomen. Por lo
general, la aguja será guiada por una ecografía o una CT. Algunas
veces, se hace una biopsia con aguja en lugar de una cirugía si el
paciente no puede someterse a cirugía debido a cáncer avanzado o a otra
condición médica que sea grave.
En las pacientes con ascitis (acumulación de líquido dentro del
abdomen), también se pueden usar las muestras de líquido para
diagnosticar el cáncer. En este procedimiento, llamado paracentesis, se
adormece la piel del abdomen y una aguja colocada en una jeringa se
pasa a través de la pared del abdomen hasta el líquido en la cavidad
abdominal. El líquido se extrae mediante la jeringa y luego
se envía al laboratorio para su análisis.
En todos estos procedimientos, el tejido que se obtiene se envía al
laboratorio de patología para ser examinado por un patólogo (un médico
especializado en diagnosticar y clasificar enfermedades mediante el
examen de células bajo un microscopio y usando otras pruebas de
laboratorio).
Análisis de sangre
Su médico ordenará análisis de sangre para asegurarse de que usted
tiene suficientes glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (células
que ayudan a detener el sangrado). También se realizarán
pruebas para medir el funcionamiento renal y hepático, así como su
condición general de salud. Finalmente, el médico ordenará
una prueba CA-125. Si el nivel es elevado, se recomienda la
consulta con un oncólogo ginecológico.
¿Cómo se
clasifica por etapas el cáncer del ovario?
La clasificación por etapas es el proceso de descubrir cuánto se ha
propagado el cáncer. La mayoría de los cánceres del ovario cuya
propagación no es obvia se clasifican en el momento de la cirugía. Una
de las metas de la cirugía para el cáncer del ovario es obtener las
muestras de tejido para el diagnóstico y determinar la etapa del
cáncer. Para poder clasificar la etapa del cáncer, se toman muestras de
tejidos de distintas partes de la pelvis y el abdomen para examinarlas
con un microscopio.
La clasificación por etapas es muy importante porque el cáncer del
ovario en diferentes etapas ofrece pronósticos diferentes y se trata en
forma distinta. Lo preciso de esta clasificación podría
determinar si la paciente se curará o no. Si la enfermedad no
se clasifica adecuadamente según su etapa, entonces el cáncer que se ha
propagado fuera del ovario podría pasarse por alto y no recibir
tratamiento. Una vez que se ha asignado la clasificación
según su etapa, ésta no cambiará, incluso si el cáncer recurre o se
propaga a otros lugares del cuerpo.
Solicite al equipo de atención de cáncer que le atiende que le explique
el procedimiento de clasificación según la etapa. También
pregunte si realizarán un procedimiento de clasificación
exhaustivo. Después de la cirugía, pregunte en qué etapa está
su cáncer. De esta forma, tendrá la información necesaria
para participar en la toma de decisiones sobre su tratamiento.
El cáncer ovárico se clasifica según el Sistema AJCC/TNM.
Éste describe la extensión del Tumor (T) primario, la ausencia o
presencia de metástasis a los ganglios o Nódulos (N) linfáticos
cercanos y la ausencia o presencia de Metástasis (M) a
distancia. Este sistema se parece mucho al sistema que se usa
actualmente por la mayoría de los oncólogos ginecológicos, llamado el
sistema FIGO. Ambos sistemas usan los resultados de la
cirugía para establecer las etapas reales.
Categorías T para el
cáncer del ovario
Tx:
no es posible describir la extensión del tumor debido a que no existe
suficiente información.
T1: el
cáncer está confinado a los ovarios (uno o ambos).
T1a: el cáncer está
solamente en el interior de un ovario, no está fuera del ovario, ni
penetra el tejido que cubre el ovario (cápsula) y no está presente en
el líquido que se extrajo de la pelvis.
T1b: el
cáncer está dentro de ambos ovarios, pero no ha penetrado fuera de
ellos, y no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis
(igual que T1a excepto que el cáncer está en ambos ovarios).
T1c: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y está fuera de un ovario, creció a
través de la cápsula de un ovario o está presente en el líquido que se
extrajo de la pelvis.
T2: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y se está extendiendo a los tejidos
pélvicos.
T2a: el cáncer se ha
propagado al útero y/o a las trompas de Falopio, pero no está presente
en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T2b: el
cáncer se ha propagado a tejidos pélvicos, además del útero y las
trompas de Falopio, pero no está presente en el líquido que se extrajo
de la pelvis.
T2c: el
cáncer se ha propagado al útero y/o a las trompas de Falopio y/o a
otros tejidos pélvicos (como en T2a o T2b) y está presente en el
líquido que se extrajo de la pelvis.
T3: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y se ha propagado al recubrimiento
abdominal fuera de la pelvis. El revestimiento se llama peritoneo.
T3a: las metástasis
del cáncer son tan pequeñas que no se pueden ver a menos que sea
mediante un microscopio.
T3b: las
metástasis del cáncer pueden verse, pero ningún tumor mide más de 2
centímetros (0.8 pulgadas).
T3c: las
metástasis del cáncer miden más de 2 centímetros (0.8 pulgadas).
Categorías N para el
cáncer del ovario
Las categorías N
indican si el cáncer se ha propagado o no a los ganglios (nódulos)
linfáticos regionales (cercanos).
Nx: no es posible la
descripción del daño en el ganglio linfático debido a que no hay
suficiente información.
N0: los
ganglios linfáticos no están afectados.
N1: hay
células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos al tumor.
Categorías M para el
cáncer del ovario
Las categorías M
indican si el cáncer se ha propagado a órganos
distantes, tales como el hígado, pulmones o los ganglios linfáticos no
regionales.
Mx: No es posible
describir la propagación a distancia ya que no hay
suficiente información.
M0: No hay
propagación a distancia
M1: Hay
propagación a distancia
Categorías de grado
(Mientras mayor es el grado, más probabilidad existe que el cáncer se
haya propagado).
Grado 1: bien
diferenciado (se parece al tejido normal del ovario).
Grado 2: no
tan bien diferenciado (se parece menos al tejido del ovario).
Grado 3: mal
diferenciado (se parece muy poco al tejido del ovario).
Agrupación de las etapas
Una vez que se han determinado las categorías T, N y M de una paciente,
esta información se combina con un proceso denominado agrupación de
etapas para determinar la etapa, expresada en números romanos, desde la
etapa I (la etapa menos avanzada) hasta la etapa IV (la etapa más
avanzada). En la siguiente tabla se ilustra cómo se agrupan las
categorías TNM en etapas.
| Etapa |
T |
N |
M |
| I |
T1 |
N0 |
M0 |
| IA |
T1a |
N0 |
M0 |
| IB |
T1b |
N0 |
M0 |
| IC |
T1c |
N0 |
M0 |
| II |
T2 |
N0 |
M0 |
| IIA |
T2a |
N0 |
M0 |
| IIB |
T2b |
N0 |
M0 |
| IIC |
T2c |
N0 |
M0 |
| III |
T3 |
N0 |
M0 |
| IIIA |
T3a |
N0 |
M0 |
| IIIB |
T3b |
N0 |
M0 |
| IIIC |
T3c |
N0 |
M0 |
| IV |
Cualquier
T |
N1 |
M0 |
| Cualquier
T |
Cualquier
N |
M1 |
Significado de las
etapas del cáncer del ovario
Etapa I:
el cáncer está limitado dentro del ovario (u ovarios).
Etapa IA (T1a, N0, M0):
se ha presentado cáncer en un solo ovario y el tumor está restringido
al interior del ovario. La superficie externa del ovario no
tiene
cáncer. En los exámenes de laboratorio de las muestras de
lavado
del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna célula cancerosa.
Etapa IB (T1b, N0, M0):
el
cáncer está presente dentro de ambos ovarios, pero no hay ningún tumor
en las superficies externas. En los exámenes de laboratorio
de
las muestras de lavado del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna
célula cancerosa.
Etapa IC (T1c, N0, M0):
el cáncer está presente en uno o ambos ovarios, y tiene una o más de
las siguientes características:
- El cáncer se encuentra en la superficie externa de al menos
uno de los ovarios.
- En el caso de los tumores quísticos (llenos de líquido), la
cápsula (la pared externa del tumor) se rompió (se reventó).
- En el examen de laboratorio se encontraron células
cancerosas en el líquido o en las muestras de lavado del abdomen.
Etapa II: el
cáncer se
encuentra en uno o ambos ovarios y también se ha propagado a otros
órganos en la pelvis (como el útero, las trompas de Falopio, la vejiga,
el colon sigmoide o el recto).
Etapa IIA (T2a, N0, M0):
el cáncer se ha propagado, o ya ha invadido (ha crecido), al útero, o a
las trompas de Falopio o a ambos órganos. En el examen de
laboratorio de las muestras de lavado del abdomen no se encontraron
ningunas células cancerosas.
Etapa IIB (T2b, N0, M0):
el
cáncer se ha propagado a otros órganos cercanos en la pelvis, como la
vejiga, el colon sigmoide o el recto. En el examen de
laboratorio
del líquido del abdomen no se encontraron ningunas células cancerosas.
Etapa IIC (T2c, N0, M0):
el
cáncer se ha propagado a los órganos ubicados en la pelvis, al igual
que en las etapas IIA o IIB, y en el examen de laboratorio se
encontraron células cancerosas en las muestras de lavado del abdomen.
Etapa III:
el cáncer está
afectando uno o ambos ovarios, y se observa una o ambas de las
siguientes características: (1) el cáncer se ha propagado más allá de
la pelvis, al revestimiento del abdomen, (2) el cáncer se ha propagado
a los ganglios linfáticos.
Etapa IIIA (T3a, N0, M0):
durante la cirugía de clasificación por etapa, el cirujano puede ver
que el cáncer se encuentra en el ovario o los ovarios, pero no puede
ver cáncer a simple vista (que se pueda ver sin un microscopio) en el
abdomen y el cáncer no se ha propagado a los ganglios
linfáticos.
Sin embargo, cuando las biopsias se examinan microscópicamente, se
encuentran diminutos depósitos de cáncer en el revestimiento de la
parte superior del abdomen.
Etapa IIIB (T3b, N0, M0):
el cáncer está presente en uno o ambos ovarios y hay depósitos de
cáncer en el abdomen, los cuales son lo suficientemente grandes como
para que el cirujano los pueda ver, pero no miden más de 2 cm de ancho
(aproximadamente ¾ de pulgada). El cáncer no se ha propagado
a
los ganglios linfáticos.
Etapa IIIC:
el cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios, y se observa una o ambas
de las siguientes características:
- El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos
(cualquier T, N1, M0).
- En el abdomen hay depósitos de cáncer que miden más de 2 cm
(aproximadamente 3/4 de pulgada) de ancho (T3c, N0, M0).
Etapa IV (cualquier T,
cualquier N, M1):
esta es la etapa más avanzada del cáncer del ovario. En esta etapa, el
cáncer se ha propagado al interior del hígado, los pulmones u otros
órganos que están fuera de la cavidad peritoneal. (La cavidad
peritoneal o cavidad abdominal es el área encerrada por el peritoneo,
una membrana que recubre el abdomen interior y cubre la mayoría de sus
órganos). La detección de células cancerosas ováricas en el líquido
alrededor de los pulmones (líquido pleural) constituye también una
prueba de que la enfermedad se encuentra en etapa IV.
Cáncer recurrente del
ovario: esto significa que la enfermedad ha regresado
(recurrido) después de finalizado el tratamiento.
Supervivencia por etapa
Los números a continuación están basados en pacientes diagnosticados
desde 1995 hasta 1998. Estos números provienen de la base
nacional de datos sobre el cáncer del "American College of Surgeons".
| Etapa |
Tasa
relativa de supervivencia a 5 años |
| IA |
92.7% |
| IB |
85.4% |
| IC |
84.7% |
| IIA |
78.6% |
| IIB |
72.4% |
| IIC |
64.4% |
| IIIA |
50.8% |
| IIIB |
42.4% |
| IIIC |
31.5% |
| IV |
17.5% |
La tasa de supervivencia de 5 años se refiere al porcentaje de
pacientes que viven al
menos
5 años después de que se les diagnostica el cáncer. Las tasas de
supervivencia a cinco años se usan para producir una manera
convencional al hablar sobre el pronóstico. Por supuesto, muchas
personas viven mucho más de cinco años. La supervivencia relativa a
cinco años toma en cuenta que las personas morirán de otras causas y
compara la supervivencia observada con la esperada para las personas
sin cáncer de ovarios. Esto significa que la supervivencia relativa
sólo cubre las muertes por cáncer del ovario.
Última revisión: 30-Mayo-2008
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