¿Puede
detectarse temprano el cáncer del ovario?
Alrededor de 25% de los casos de cáncer del ovario se detectan en una
etapa temprana. La detección temprana mejora las probabilidades de que
el cáncer del ovario se trate exitosamente. Cuando esta enfermedad se
encuentra temprano en una etapa localizada, aproximadamente 90% de las
pacientes viven más de cinco años después del diagnóstico.
Desafortunadamente, no existe ninguna prueba eficaz y confiable para
encontrar el cáncer del ovario temprano (consulte la información más
adelante).
Vías para detectar tempranamente el
cáncer del ovario
Examen de rutina:
durante un examen pélvico, el profesional de la salud palpa los ovarios
y el útero para examinar su tamaño, forma y consistencia. Aunque un
examen pélvico se recomienda de rutina porque mediante él se pueden
encontrar en una etapa temprana algunos tipos de cáncer del aparato
reproductor, hasta para el examinador más hábil es difícil o incluso
imposible palpar la mayoría de los tumores ováricos en sus etapas
iniciales. Los exámenes pélvicos pueden ayudar a identificar otros
tipos de cánceres o condiciones ginecológicas. Las mujeres deben hablar
sus médicos sobre la necesidad de estos exámenes.
Aunque la prueba del Papanicolaou es eficaz para detectar temprano el
cáncer del cuello uterino, no es una prueba eficaz para encontrar el
cáncer del ovario. La mayoría de los casos de cáncer del ovario que se
detectan mediante la prueba de Papanicolaou ya están avanzados.
Obtenga atención médica
si presenta síntomas: el cáncer del ovario en etapas
iniciales tiende a causar síntomas que son relativamente no
específicos. Estos síntomas incluyen hinchazón del abdomen (debido a
una masa o acumulación de líquido), presión en la pelvis o dolor
abdominal, dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de
llenura al comer, y/o síntomas urinarios (urgencia o frecuencia). La
mayoría de estos síntomas también se pueden deber a otras condiciones
menos graves.
Para cuando el cáncer del ovario se considera una posible causa de
estos síntomas, probablemente ya se haya propagado más allá de los
ovarios. También, algunos tipos de cáncer del ovario pueden propagarse
rápidamente a la superficie de órganos cercanos. De cualquier forma, si
los síntomas se atienden sin demora, las probabilidades de que la
enfermedad se diagnostique en sus etapas iniciales y de que se trate
con éxito podrían ser mayores. Si tiene síntomas inexplicables de
cáncer del ovario casi todos los días por más de varias semanas,
informe de inmediato al profesional de la salud que la atiende,
preferiblemente a un ginecólogo.
Pruebas de detección de
cáncer del ovario: las pruebas de detección se refieren a
las pruebas y exámenes que se utilizan para detectar una enfermedad,
como cáncer, en personas que no tienen ningún síntoma. Aunque ha habido
mucha investigación sobre el desarrollo de pruebas de detección para el
cáncer del ovario, hasta el momento los estudios no han arrojado mucho
éxito. No obstante, hay algunas pruebas que pudieran ayudar a algunas
mujeres.
A las mujeres con alto riesgo de contraer cáncer ovárico epitelial,
como aquellas que tienen fuertes antecedentes familiares de esta
enfermedad, se les podría someter a la prueba de detección llamada
ecografía transvaginal (prueba de ultrasonido realizado con un pequeño
instrumento colocado en la vagina - consulte información más adelante)
y a análisis de sangre.
La ecografía transvaginal es útil para encontrar masas en el ovario,
pero no indica con precisión cuáles masas son cáncer y cuáles se deben
a enfermedades benignas del ovario.
Los análisis de sangre para detectar el cáncer del ovario pueden
incluir medir la cantidad de CA-125 (también conocida como OC-125). La
cantidad de esta proteína aumenta en la sangre de muchas mujeres que
tienen cáncer del ovario. Sin embargo, algunas enfermedades no
cancerosas de los ovarios también pueden aumentar los niveles de CA-125
en la sangre, y algunos tipos de cáncer del ovario podrían producir
cantidades insuficientes de CA-125 como para que los resultados de los
análisis sean positivos. Cuando los resultados de estos análisis son
positivos, podría ser necesario realizar más estudios con rayos X o
tomar muestras de líquido del abdomen o tejido de los ovarios para
averiguar si realmente se trata de cáncer.
En estudios preliminares de mujeres que tienen un riesgo promedio de
contraer cáncer del ovario, estas pruebas no afectaron en lo más mínimo
la cantidad de muertes producidas por el cáncer del ovario. Por esto,
la ecografía transvaginal y el análisis de sangre de CA-125 no se
recomiendan como pruebas de detección de cáncer del ovario en mujeres
que carecen de fuertes factores de riesgo conocidos. Estos estudios a
menudo se hacen en mujeres con un alto riesgo, pero se desconoce cuán
útiles son. Se está realizando investigación adicional para mejorar las
pruebas de detección del cáncer del ovario. Se espera que después de
realizar mejoras, estas pruebas puedan ser lo suficientemente eficaces
como para reducir el índice de mortalidad por cáncer del ovario.
No existe ninguna prueba que pueda recomendarse a las mujeres para
detectar tumores de células germinales o tumores estromales. Algunos
tipos de cáncer de células germinales introducen a la sangre ciertos
marcadores de proteínas, como la hormona gonadotropina coriónica humana
(HCG, por sus siglas en inglés) y alfafetoproteína (AFP). Después de
tratar con cirugía y quimioterapia a estos tumores, los análisis de
sangre para detectar estos marcadores pueden usarse como indicios de
que el cáncer podría estar regresando.
Existen pruebas nuevas que pudieran ser útiles en el futuro para
diagnosticar temprano el cáncer ovárico. Por favor, lea la sección ¿Qué
hay de nuevo en la investigación y el tratamiento del cáncer del
ovario? al final de este documento.
¿Cómo se
diagnostica el cáncer del ovario?
Signos y síntomas del cáncer del ovario
El cáncer del ovario puede causar varios signos y síntomas. Si la
enfermedad se ha propagado más allá de los ovarios, existe una mayor
probabilidad de que se presenten síntomas. Sin embargo,
incluso el cáncer del ovario en etapa temprana puede causar
síntomas. Los síntomas más comunes incluyen:
- Hinchazón del abdomen.
- Dolor en la pelvis o en el abdomen.
- Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de
llenura al comer.
- Síntomas urinarios, tales como urgencia (sensación
constante de tener que orinar) o frecuencia (tener que orinar a
menudo).
Estos síntomas también pueden ser causados por enfermedades benignas
(no cancerosas) y por cáncer de otros órganos. Cuando son causados por
el cáncer del ovario, estos síntomas tienden a ser persistentes y a
representar un cambio
de lo que es normal. Por ejemplo, lo síntomas
pueden ser más graves o presentarse con más frecuencia. Las
mujeres que presentan estos síntomas casi todos los días por más de
varias semanas, deben consultar a su médico, preferiblemente a un
ginecólogo.
Otros síntomas del cáncer del ovario pueden incluir:
- Cansancio.
- Problemas digestivos.
- Dolor de espaldas.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Estreñimiento.
- Cambios en la menstruación.
Sin embargo, es más probable que estos síntomas se deban a otras
causas, y éstos se presentan casi con la misma frecuencia en las
mujeres que no tienen cáncer del ovario.
Si hubiera alguna razón para sospechar que usted podría tener cáncer
del ovario, su médico utilizará uno o más métodos para estar
absolutamente seguro de que se trata de esa enfermedad y para
determinar la etapa del cáncer.
Consulta con un especialista
Si su examen pélvico u otras pruebas indican que usted podría tener
cáncer del ovario, necesitará consultar a un médico o cirujano que se
especialice en tratar a mujeres que padecen este tipo de cáncer. Un
ginecólogo oncólogo es un ginecólogo obstetra especialmente capacitado
en tratar cáncer del aparato reproductor femenino.
Estudios por imágenes
Las técnicas de estudios por imágenes, como la tomografía computarizada
(CT, por sus siglas en inglés), las imágenes por resonancia magnética
(MRI, por sus siglas en inglés) y los estudios por ultrasonido pueden
confirmar si hay alguna masa pélvica. Aunque estos estudios no pueden
confirmar que la masa es cáncer, son útiles para ver si el cáncer del
ovario se ha propagado a otros tejidos y órganos.
Ecografía:
la ecografía (ultrasonido) usa ondas sonoras para crear una imagen en
una pantalla de vídeo. Una pequeña sonda colocada en la vagina o en la
superficie del abdomen de la mujer emite las ondas sonoras. Estas ondas
sonoras crean ecos a medida que van entrando a los ovarios y a otros
órganos. La misma sonda detecta los ecos que rebotan y una computadora
traduce el patrón de ecos y los convierte en una imagen. Debido a que
los tumores de ovario y el tejido ovárico normal a menudo reflejan las
ondas sonoras en formas distintas, esta prueba puede ser útil para
detectar tumores y determinar si una masa es sólida o un quiste lleno
de líquido.
Tomografía computarizada
(CT): esta prueba es un procedimiento radiológico que
produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar
una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una
tomografía computarizada toma muchas fotografías mientras rota a su
alrededor. Posteriormente, una computadora combina estas fotografías
para producir una imagen de un área de su cuerpo. La máquina creará
varias imágenes de la parte de su cuerpo que está bajo estudio.
Esta prueba es útil ya que muestra cuán grande es el tumor, qué otros
órganos pudieran estar afectados, si los ganglios linfáticos están
inflamados y si los riñones o la vejiga se han afectado por el cáncer.
La CT puede indicar si el cáncer se ha propagado al hígado u a otros
órganos. A menudo, después de tomar el primer grupo de fotografías,
usted recibirá una inyección intravenosa de un "tinte" o agente de
contraste que ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo.
Luego se toma un segundo grupo de fotografías.
Las tomografías computarizadas también se usan para guiar con precisión
una biopsia por aguja a las áreas en las que se sospecha hay
metástasis. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada
por tomografía computarizada, la paciente permanece en la mesa de la
CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia hacia la
localización de la masa. Se repite la tomografía hasta que los médicos
están seguros de que la aguja se encuentra dentro de la masa. Se extrae
una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto
de tejido) o una biopsia de núcleo (un cilindro delgado de tejido de ½
pulgada de largo y menos de 1/8 de pulgada de diámetro) y se examina
bajo el microscopio.
Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías
regulares. Es necesario que usted permanezca inmóvil en la camilla. No
obstante, al igual que otros dispositivos computarizados, cada vez son
más rápidas y la estancia puede ser agradablemente corta.
Necesitará una línea intravenosa (IV) para inyectarle el material de
contraste. La inyección también puede causar cierto enrojecimiento.
Algunas personas son alérgicas y presentan erupciones o, raras veces,
reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión
arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha presentado
una reacción a un material de contraste usado en las radiografías. Se
le podría pedir que tome una o dos pintas de una solución de material
de contraste.
Enema de bario por rayos
X: esta prueba tiene el propósito de determinar si el
cáncer ha invadido el colon (intestino grueso) o el recto (también se
usa para detectar el cáncer colorrectal). Después de tomar laxantes el
día antes de la prueba, el técnico de radiología introduce sulfato de
bario, una sustancia caliza, en el recto y el colon. Debido a que el
bario es impermeable a los rayos X, detalla las estructuras del colon y
el recto en los rayos X del abdomen.
Imágenes por resonancia
magnética (MRI, por sus siglas en inglés): los exámenes de
MRI utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X.
La energía de las ondas radiales es absorbida y luego liberada en un
patrón formado por el tipo de tejido y ciertas enfermedades. Una
computadora traduce el patrón de las ondas de radio y lo convierte en
una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Esto no sólo produce
secciones transversales del cuerpo como un examen CT, sino que también
produce secciones que son paralelas a la longitud de su cuerpo. Se
puede inyectar un material de contraste al igual que en los exámenes de
CT, pero se hace con menos frecuencia. Éste no se usa con frecuencia
para detectar el cáncer ovárico.
Las imágenes por resonancia magnética (MRI) son particularmente útiles
para examinar el cerebro y la médula espinal. El procedimiento para
obtener las MRI toman más tiempo que las pruebas de CT, a menudo hasta
una hora. Usted debe permanecer acostada dentro de un tubo, que podría
ser confinante y puede molestar a las personas que sufren de
claustrofobia. La máquina también produce un ruido martillante que
podría causarle molestias. En algunos centros se proporcionan audífonos
para escuchar música y bloquear estos ruidos
Radiografía de tórax:
esta prueba puede realizarse para determinar si el cáncer del ovario se
ha propagado (ha hecho metástasis) a los pulmones. Esta propagación
puede ocasionar uno o más tumores en los pulmones y a menudo ocasiona
que haya líquido acumulado alrededor de los pulmones. Este líquido,
denominado derrame pleural, puede verse en las radiografías de tórax.
Otras pruebas
Laparoscopia:
en este procedimiento se usa un tubo delgado e iluminado mediante el
cual el médico puede observar los ovarios y otros órganos pélvicos, y
tejido en el área alrededor de las vías biliares. El tubo es insertado
a través de una pequeña incisión en la parte inferior del abdomen. La
laparoscopia provee una imagen de los órganos que puede ayudar a
planificar la cirugía u otros tratamientos, y puede ayudar a los
médicos a confirmar la etapa (cuán lejos se ha propagado el tumor) del
cáncer. Además, los médicos pueden manipular los pequeños instrumentos
a través de la incisión laparoscópica para extirpar pequeñas muestras
de tejido que serán examinadas en el microscopio.
Colonoscopia:
una colonoscopia también se hace después que haya limpiado su intestino
grueso con laxantes. Un médico inserta un tubo de fibra óptica en el
recto hasta que pasa por todo el colon. Esto le permite a su médico ver
el interior y detectar el crecimiento de cualquier cáncer. También se
usa para detectar cáncer colorrectal. Usted recibirá un sedante debido
a que esta prueba causa molestias.
Muestras de tejidos:
la única forma en que puede determinarse con seguridad si un tumor de
la región pélvica es canceroso es extrayendo una muestra del
crecimiento en el área sospechosa y examinándola bajo un microscopio.
Este procedimiento se llama biopsia.
En las pacientes con ascitis (acumulación de líquido dentro del
abdomen), también se pueden usar muestras de líquido para diagnosticar
el cáncer. Generalmente las biopsias se hacen durante la cirugía. Otro
método de diagnóstico consiste en obtener pequeñas muestras de cáncer
usando la tomografía computarizada o la ecografía para guiar una aguja
fina de biopsia. Este método podría usarse si la paciente no puede
someterse a una cirugía debido a que el cáncer está en una etapa
avanzada o debido a otra condición médica grave.
En el cáncer del ovario, el objetivo de la cirugía es obtener muestras
de tejido para establecer el diagnóstico y determinar la etapa en que
se encuentra el cáncer, así como para extirpar todos los depósitos de
cáncer que midan más de 1 cm (aproximadamente media pulgada).
Análisis de sangre:
su médico ordenará análisis de sangre para asegurarse de que usted
tiene suficientes glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (células
que ayudan a detener el sangrado). También se realizarán pruebas para
medir el funcionamiento renal y hepático, así como su condición general
de salud. Finalmente, el médico ordenará una prueba CA-125. Si el nivel
es elevado, se recomienda la consulta con un oncólogo ginecológico.
¿Cómo se
clasifica por etapas el cáncer del ovario?
La clasificación por etapas es el proceso en que se determina qué tan
propagado está el cáncer. La mayoría de los casos de cáncer del ovario
que no están obviamente generalizados se clasifican durante la cirugía.
Esto se realiza tomando muestras de tejidos de distintas partes de la
pelvis y el abdomen para examinarlas con un microscopio.
La clasificación por etapas es muy importante porque el cáncer del
ovario en diferentes etapas ofrece pronósticos diferentes y se trata en
forma distinta. Lo preciso de esta clasificación podría determinar si
la paciente se curará o no. Si la enfermedad no se clasifica
adecuadamente según su etapa, entonces el cáncer que se ha propagado
fuera del ovario podría pasarse por alto y no recibir tratamiento. Una
vez que se ha asignado la clasificación según su etapa, ésta no
cambiará, incluso si el cáncer recurre o se propaga a otros lugares del
cuerpo.
Solicite al equipo de atención de cáncer que le atiende que le explique
el procedimiento de clasificación según la etapa. También pregunte si
realizarán un procedimiento de clasificación exhaustivo. Después de la
cirugía, pregunte en qué etapa está su cáncer. De esta forma, tendrá la
información necesaria para participar en la toma de decisiones sobre su
tratamiento.
El cáncer ovárico se clasifica según el Sistema AJCC/TNM. Éste describe
la extensión del Tumor
(T) primario, la ausencia o presencia de metástasis a los ganglios o Nódulos (N)
linfáticos cercanos y la ausencia o presencia de Metástasis (M) a
distancia. Este sistema se parece mucho al sistema que se usa
actualmente por la mayoría de los oncólogos ginecológicos, llamado el
sistema FIGO. Ambos sistemas usan los resultados de la cirugía para
establecer las etapas reales.
Categorías T para el
cáncer ovárico
Tx: No es posible una descripción de la extensión del tumor debido a
información incompleta
T1: El cáncer está presente solamente en los ovarios (uno o ambos)
T1a: El cáncer está en un
ovario, no ha penetrado fuera del ovario, y no está presente en el
líquido que se extrajo de la pelvis.
T1b: El cáncer está en ambos ovarios, no ha penetrado fuera de ellos, y
no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T1c: El cáncer está en uno o ambos ovarios y ha penetrado fuera de
ellos o está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T2: El cáncer está en uno o ambos ovarios, se está extendiendo a los
tejidos pélvicos, y/o también se ha propagado a la superficie del
recubrimiento pélvico.
T2a: El cáncer se ha
propagado al útero y/o a las trompas de Falopio, y no está presente en
el líquido que se extrajo de la pelvis.
T2b: El cáncer se ha propagado a otros tejidos pélvicos, y no está
presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T2c: El cáncer se ha propagado al útero y/o a las trompas de Falopio
y/o a otros tejidos pélvicos y está presente en el líquido que se
extrajo de la pelvis.
T3: El cáncer está en uno o ambos ovarios y se ha propagado al
recubrimiento abdominal fuera de la pelvis.
T3a: Las propagaciones de
los tumores son muy pequeñas y no se pueden ver a menos que sea
mediante un microscopio.
T3b: Las propagaciones de los tumores puede verse, pero miden menos de
2 centímetros (0.8 pulgadas).
T3c: Las propagaciones de los tumores miden más de 2 centímetros (0.8
pulgadas).
Categorías N para el
cáncer ovárico
Las categorías N indican si el cáncer se ha propagado a los ganglios
linfáticos regionales y, de ser así, cuántos ganglios se han afectado.
Nx: No es posible la descripción de ganglio linfático ya que no hay
suficiente información.
N0: Ningún ganglio linfático afectado.
N1: Hay células cancerosas en los ganglios linfáticos regionales
cercanos al tumor
Categorías M para el
cáncer ovárico
Las categorías M indican si el cáncer se ha propagado a órganos
distantes, tales como el hígado, pulmones o los ganglios linfáticos no
regionales.
Mx: No es posible describir la propagación a distancia ya que no hay
suficiente información.
M0: No hay propagación a distancia
M1: Hay propagación a distancia
Categorías de grado
(Mientras mayor es el grado, más probabilidad existe de propagación)
Grado 1: Bien diferenciado (se parece al tejido normal del ovario)
Grado 2: No tan bien diferenciado (se parece menos al tejido del ovario)
Grado 3: Mal diferenciado (se parece muy poco al tejido del ovario)
Agrupación de las etapas
Una vez se determinan las categorías T, N y M de la paciente, se
combina esta información en un proceso llamado agrupación de las
etapas, el cual se presenta en números romanos del I (la etapa menos
avanzada) al IV (la etapa más avanzada). La tabla siguiente ilustra
cómo las categorías TNM son agrupadas juntas en etapas.
Lo que significan las
etapas del cáncer del ovario
Etapa I: El
cáncer todavía está contenido dentro del ovario (o de los ovarios).
Etapa IA: Se ha
presentado cáncer en un solo ovario y el tumor está restringido al
interior del ovario. La superficie externa del ovario no tiene cáncer.
En los exámenes de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen y
la pelvis no se encontró ninguna célula cancerosa.
Etapa IB: El
cáncer está presente dentro de ambos ovarios, pero no hay ningún tumor
en las superficies externas. En el examen de laboratorio de las
muestras de lavado del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna
célula cancerosa.
Etapa IC: El
tumor se encuentra en uno o ambos ovarios y una o más de las siguientes
condiciones están presentes:
- Cáncer en la superficie externa de por lo menos uno de los
ovarios.
- En el caso de tumores quísticos (tumores llenos de
líquidos), la cápsula (la pared externa del tumor) tiene una ruptura.
- En el examen de laboratorio se encontraron células
cancerosas en el líquido o en las muestras de lavado del abdomen.
Etapa II: El
cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y también se ha propagado a
otros órganos en la pelvis (como el útero, las trompas de Falopio, la
vejiga, el colon sigmoide o el recto).
Etapa IIA: El cáncer
se ha propagado, o ya ha invadido, al útero, o a las trompas de Falopio
o a ambos órganos. En el examen de laboratorio de las muestras de
lavado del abdomen no se encontraron ningunas células cancerosas.
Etapa IIB:
El cáncer se ha propagado a otros órganos cercanos en la pelvis, como
la vejiga, el colon sigmoide o el recto. En el examen de laboratorio
del líquido del abdomen no se encontraron ningunas células cancerosas.
Etapa IIC:
El cáncer se encuentra en los órganos ubicados en la pelvis, al igual
que en las etapas IIA o IIB, y en el examen de laboratorio se
encontraron células cancerosas en las muestras de lavado del abdomen.
Etapa III:
El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y una o más de las
circunstancias siguientes están presentes: (1) el cáncer se ha
propagado más allá de la pelvis, al recubrimiento del abdomen, (2) el
cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos.
Etapa IIIA: Durante
la cirugía de clasificación por etapa, el cirujano puede ver que el
cáncer se encuentra en el ovario o los ovarios, pero no puede ver
cáncer a simple vista (que se pueda ver sin un microscopio) en el
abdomen y el cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos. Sin
embargo, cuando las biopsias se examinan microscópicamente, se
encuentran diminutos depósitos de cáncer en el recubrimiento de la
parte superior del abdomen.
Etapa IIIB:
El cáncer está presente en uno o ambos ovarios y hay depósitos de
cáncer en el abdomen, los cuales son lo suficientemente grandes como
para que el cirujano los pueda ver, pero no miden más de 2 cm de ancho
(aproximadamente de pulgada). El cáncer no se ha propagado a los
ganglios linfáticos.
Etapa IIIC:
El tumor se encuentra en uno o ambos ovarios y una o ambas de las
circunstancias siguientes está presente:
- El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos
- En el abdomen hay depósitos de cáncer que miden más de 2 cm
de ancho (aproximadamente 3/4 de pulgada).
Etapa IV:
Esta es la etapa más avanzada del cáncer del ovario. El cáncer se
encuentra en uno o ambos ovarios. Han ocurrido metástasis a distancia
(propagación del cáncer al interior del hígado, los pulmones u otros
órganos que están fuera de la cavidad peritoneal). Si se encuentran
células de cáncer del ovario en el líquido pleural (procedentes de la
cavidad que rodea los pulmones) también es evidencia de que la
enfermedad se encuentra en la etapa IV.
Cáncer del ovario
recurrente: esto significa que la enfermedad ha regresado
(recurrido) después de terminado el tratamiento.
Supervivencia por etapa
Los números a continuación están basados en pacientes diagnosticados
desde 1995 hasta 1998. Debido a los tratamientos nuevos, las tasas de
supervivencia para las mujeres diagnosticadas en la actualidad deben
ser mejores. Estos números provienen del Centro Nacional de Datos de la
“American Collage Of. Súrgenos”.
| Etapa |
Tasa
relativa de supervivencia a 5 años |
| IA |
92.7% |
| IB |
85.4% |
| IC |
84.7% |
| IIA |
78.6% |
| IIB |
72.4% |
| IIC |
64.4% |
| IIIA |
50.8% |
| IIIB |
42.4% |
| IIIC |
31.5% |
| IV |
17.5% |
La tasa de supervivencia relativa a 5 años se refiere al porcentaje de
pacientes que viven al menos 5 años después del diagnóstico de
cáncer. Las tasas a 5 años son usadas para producir una
manera convencional para discutir el pronóstico. Por supuesto, muchas
personas viven mucho más de 5 años. En la tasa relativa a
cinco años se asume que las personas morirán de otras causas y compara
la supervivencia observada con la esperada para las personas sin cáncer
del ovario. Esto significa que la supervivencia relativa sólo se
refiere a las muertes a causa del cáncer del ovario.
Última revisión: 13-Jun.-2007
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