¿Se puede
detectar el cáncer de próstata en sus primeras etapas?
La detección temprana se refiere a las pruebas que se realizan para
encontrar una enfermedad, como el cáncer, en personas que no presentan
síntomas de esa enfermedad. Para algunos tipos de cáncer, las pruebas
de detección pueden ayudar a encontrar cánceres en una etapa inicial
cuando son más fáciles de curar. Frecuentemente se puede encontrar el
cáncer de próstata en sus etapas tempranas mediante el análisis de la
cantidad de antígeno prostático específico (prostate-specific antigen,
PSA) en la sangre. El cáncer de próstata también se puede encontrar
durante un examen
digital del recto (digital rectal exam, DRE), en el cual
su médico se coloca un guante para insertar un dedo en el recto y
palpar la glándula prostática. Si los resultados de una de estas
pruebas son anormales, se necesitan hacer pruebas adicionales para
determinar si se trata de cáncer. Si se ha sometido a exámenes anuales
de rutina y cualquiera de estos resultados es anormal, probablemente se
ha detectado el cáncer en una etapa temprana que es más tratable. Las
pruebas DRE y PSA se discuten con más detalles a continuación en este
documento.
Desde que el uso de las pruebas de detección temprana del cáncer de
próstata se volvió bastante común (aproximadamente a partir de 1990),
ha disminuido la tasa de mortalidad por cáncer de próstata. Sin
embargo, aún no está claro si esta reducción es resultado directo de
las pruebas de detección o causada por otro factor, como mejoras en el
tratamiento.
Desafortunadamente, existen límites con los métodos de detección
actuales. La prueba PSA y el DRE no son 100% precisos. Los resultados
anormales de estas pruebas no siempre significan que hay cáncer, y los
resultados normales no significan que no hay cáncer. Los resultados
falsos o imprecisos de las pruebas podrían causar confusión y ansiedad.
Algunos hombres podrían someterse a una biopsia de la próstata (lo que
conlleva sus propios riesgos menores junto con molestia) cuando en
realidad no se trata de cáncer, mientras que otros pudiesen obtener un
sentido de seguridad falso al obtener pruebas con resultados normales
cuando en realidad hay cáncer en la próstata.
No hay duda que la prueba de sangre del antígeno prostático específico
puede ayudar a encontrar temprano muchos cánceres de próstata, pero un
punto importante es que esta prueba no puede indicar cuán peligroso es
el cáncer. Encontrar y tratar temprano todos los cánceres de próstata
puede que parezca muy obvio. Sin embargo, algunos cánceres de próstata
crecen tan lentamente que probablemente nunca causen problemas. A
través de una prueba que indique un nivel de antígeno prostático
específico elevado algunos hombres pueden ser diagnosticados con un
cáncer de próstata que ellos ni siquiera se hubiesen enterado que
tenían. El cáncer nunca hubiese causado ningún síntoma ni hubiese
conducido a la muerte de estos hombres. A pesar de esto, puede que
algunos de estos hombres sean tratados con cirugía o radiación, debido
a que el médico no puede estar seguro de cuán agresivo pudiese ser el
cáncer, o porque los hombres se sienten incómodos si no reciben ningún
tratamiento. Estos tratamientos pueden conllevar efectos secundarios
que afectan seriamente la calidad de vida de un hombre. Los médicos y
los pacientes siguen batallando para decidir quién debe recibir
tratamiento y a quién se le pudiese dar seguimiento sin ser tratado
inmediatamente (un método llamado “espera en observación” o “terapia
expectante”).
Se están realizando algunos estudios para tratar de determinar si las
pruebas de detección temprana del cáncer de próstata en grupos
numerosos de hombres disminuirán la tasa de mortalidad del cáncer de
próstata. Los resultados preliminares de dos estudios abarcadores no
han ofrecido respuestas claras.
Los resultados iniciales de un estudio realizado en los Estados Unidos
indican que las pruebas de detección anuales con PSA y DRE detectaron
más cánceres de próstata, pero no redujeron la tasa de mortalidad para
este cáncer. Por otro lado, un estudio realizado en Europa encontró un
riesgo menor de muerte a causa de cáncer de próstata con la prueba PSA
(realizada alrededor de una vez cada cuatro años), pero los
investigadores calcularon que alrededor de 1,400 hombres necesitarían
someterse a las pruebas (y 48 ser tratados) para poder prevenir una
muerte a causa de cáncer de próstata. Ninguno de estos estudios ha
mostrado que las pruebas de PSA ayuden a los hombres a vivir por más
tiempo (reduzca la tasa general de mortalidad).
El cáncer de próstata tiende a crecer lentamente, por lo que los
efectos de las pruebas de detección en estos estudios serán
probablemente más claros en los próximos años. Ambos de estos estudios
continúan para determinar si un seguimiento más prolongado proveerá
resultados más concluyentes.
La Sociedad Americana del Cáncer entiende que la evidencia disponible
no apoya las pruebas rutinarias para todos los hombres. La Sociedad
recomienda que los hombres deben tomar decisiones fundadas según la
información disponible, el diálogo con sus médicos y sus perspectivas
personales sobre los beneficios y los efectos secundarios de las
pruebas de detección y el tratamiento.
Hasta que no haya más información disponible, usted y su médico deben
tomar la decisión de someterse o no a la prueba. Existen muchos
factores a considerar, incluyendo su edad y su salud. Si usted es joven
y padece cáncer de próstata, probablemente la enfermedad acortará su
vida si no se encuentra pronto. Si tiene más edad, o su salud no es
buena, existe la posibilidad de que el cáncer de próstata nunca sea un
problema importante, ya que generalmente es un cáncer de crecimiento
lento.
Recomendaciones
de la Sociedad Americana del Cáncer para la detección
temprana del cáncer de la próstata
En la actualidad, la Sociedad Americana del Cáncer no apoya las pruebas
rutinarias para el cáncer de próstata. La Sociedad cree que los
profesionales de atención a la salud deben hablar con los hombres sobre
los beneficios potenciales y las limitaciones de la detección temprana
del cáncer de próstata antes de comenzar a realizar las pruebas. Como
parte de la conversación, se debe ofrecer
la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA) y el
examen digital del recto (DRE) cada año, comenzando a los 50 años de
edad, a aquellos hombres que tienen un riesgo promedio de cáncer de
próstata y una expectativa de vida de al menos de 10 años. Después de
este diálogo, se les deben hacer las pruebas a los hombres que las
favorezcan. Los hombres deben participar activamente en la toma de
decisiones, aprendiendo sobre el cáncer de próstata y sobre las
ventajas y desventajas de la detección temprana y el tratamiento de la
enfermedad.
Este diálogo debe comenzar a la edad de 45 años en los hombres que
están en alto riesgo de cáncer de próstata. Entre estos hombres se
encuentran los de raza negra y aquéllos cuyos parientes de primer grado
(padre, hermano, o hijo) recibieron un diagnóstico de cáncer de
próstata a una edad temprana (menores de 65 años).
Los hombres con un riesgo aún mayor (aquellos con varios parientes de
primer grado que han tenido cáncer de próstata a una edad temprana)
deben sostener esta conversación con su profesional de atención a la
salud al cumplir los 40 años de edad.
Si, después de la conversación, un hombre le pide a su profesional de
atención a la salud que tome la decisión por él, las pruebas se deben
hacer (a menos que exista una razón específica para no hacer las
pruebas).
Prueba
sanguínea del antígeno prostático específico (PSA)
El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia
producida por las células en la glándula prostática (es producido por
células normales o cancerosas). Aunque el PSA se encuentra
principalmente en el semen, también se puede encontrar en pequeñas
cantidades en la sangre. La mayoría de los hombres saludables tiene una
concentración menor de 4 nanogramos por mililitro de sangre (ng/mL). La
probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta a medida que el nivel
de PSA sube.
Cuando se forma el cáncer de próstata, el nivel de PSA generalmente
aumenta a más de 4 nanogramos. Aun así, un nivel menor de 4 no
significa que no hay cáncer, pues alrededor del 15% de los hombres con
un PSA menor de 4 darán positivo a cáncer de próstata en una biopsia.
Los hombres que tienen un nivel de PSA en el intervalo de 4 a 10 tienen
una probabilidad de una en cuatro de presentar cáncer de próstata. Si
el PSA es mayor de 10, la probabilidad de cáncer de próstata es de más
de 50%.
Otras cosas a parte del cáncer de próstata pueden aumentar el nivel de
PSA, tales como:
- Hiperplasia
prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), un
agrandamiento no canceroso de la próstata que muchos hombres padecen a
medida que envejecen.
- Edad:
normalmente los niveles de PSA también aumentarán con lentitud a medida
que usted envejece, aunque no tenga ninguna anomalía en la próstata.
- Prostatitis,
una infección o inflamación de la glándula prostática.
- La eyaculación
puede causar un aumento en el nivel de PSA por un periodo de tiempo
breve, y luego baja nuevamente. Por esta razón, algunos médicos
sugerirán que los hombres se abstengan de eyacular durante dos días
antes de la prueba.
Algunas cosas hacen que los niveles de PSA bajen (aun cuando hay
cáncer), incluyendo:
- Ciertos
medicamentos usados para tratar BPH o síntomas urinarios,
tal como finaserida (Proscar o Propecia) o dutasterida (Avodart). Debe
notificarle a su médico si está tomando estos medicamentos, ya que
éstos podrían reducir los niveles de PSA y requerir que el médico
ajuste la lectura.
- Algunas
mezclas de hierbas que son vendidas como complementos
dietéticos para la "salud de la próstata" también podrían ocultar un
alto nivel de PSA. Por esta razón, es importante que le informe a su
médico si está tomando cualquier tipo de complemento. El saw palmetto (una
hierba usada por algunos hombres para el agrandamiento benigno de la
próstata) no parece interferir con las mediciones de PSA.
- Obesidad:
los hombres obesos tienden a tener niveles de PSA más bajos.
Si su nivel de PSA es alto, es posible que su médico recomiende una
biopsia prostática para saber si tiene cáncer (remítase a la sección
“¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?”). Algunos médicos pueden
considerar el uso de pruebas más nuevas del PSA (discutido más
adelante) para ayudar a determinar si usted necesita una biopsia de la
próstata. Sin embargo, no todos los médicos están de acuerdo
en cómo utilizar estos otros tipos de pruebas del PSA. Si el resultado
de las pruebas de PSA no es normal, pídale a su médico que hable con
usted sobre su riesgo de cáncer y la necesidad de pruebas adicionales.
Porcentaje de PSA libre
El PSA se encuentra en la sangre principalmente en dos formas. Una
forma está unida (adherida) a proteínas sanguíneas, mientras que la
otra es libre (no adherido). La prueba del porcentaje de PSA libre es
la proporción de la cantidad de PSA que circula libre, en comparación
con el total del nivel de PSA. El porcentaje de PSA libre es menor en
los hombres que tienen cáncer de próstata que en los hombres que no
tienen esta enfermedad.
Algunas veces, esta prueba se utiliza para ayudar a decidir si usted
debe hacerse una biopsia de la próstata en caso de que los resultados
de la prueba PSA están dentro del límite (entre 4 y 10). Un porcentaje
menor de PSA libre significa que su probabilidad de tener cáncer de
próstata es mayor, y usted probablemente debe hacerse una biopsia.
Muchos médicos recomiendan biopsias para los hombres con un porcentaje
de PSA libre de 10% o menos, y recomiendan que los hombres consideren
una biopsia si el porcentaje está entre 10% y 25%. El uso de estos
indicadores detectan la mayoría de los cánceres, mientras ayudan a
algunos hombres a evitar las biopsias de la próstata innecesarias. Esta
prueba se usa ampliamente, pero no todos los médicos están de acuerdo
en que el 25% sea el mejor punto para decidir si es necesaria una
biopsia.
Una prueba más nueva, conocida como PSA complejo, mide
la cantidad de PSA que está adherida a las otras proteínas. En la
sección "¿Qué hay de nuevo en la investigación y tratamiento del cáncer
de próstata?", se ofrecen más detalles sobre esta prueba.
Velocidad del PSA
La velocidad del PSA no es una prueba aparte. Ésta es una medida que
indica cuán rápido el PSA aumenta a medida que pasa el tiempo. Aun
cuando el valor total del PSA no sea más de 4, una velocidad alta de
PSA indica que es probable la presencia de cáncer y que se debe
considerar una biopsia. Por ejemplo, si su PSA era 1.7 en una prueba, y
un año más tarde era de 3.8, éste es un aumento veloz que puede ser
motivo de preocupación.
Esto puede ser útil cuando las pruebas de PSA se realizan cada año.
Para los hombres con un valor inicial de PSA menor de 4, una velocidad
de PSA de 0.35 (ng/mL) o mayor por año (por ejemplo, si los valores
fueron de 2 a 2.4 y a 2.8 en el curso de dos años) puede ser motivo de
preocupación. Por otro lado, los hombres con un valor de PSA de entre 4
y 10, deben considerar enfáticamente una biopsia si la velocidad
alcanza más de 0.75 (ng/mL) al año (por ejemplo, si los valores fueron
de 4 a 4.8 y a 5.6 en el curso de dos años). La mayoría de los médicos
creen que los niveles de PSA deben ser medidos por lo menos en tres
ocasiones por un período de al menos 18 meses para obtener una
velocidad de PSA precisa.
Densidad del PSA
Los niveles del PSA son mayores en los hombres que tienen glándulas
prostáticas más grandes. Algunas veces, la densidad de PSA (PSAD) se
usa en los hombres que tienen glándulas prostáticas grandes para tratar
de ajustar esto. Los médicos miden el volumen (tamaño) de la próstata
mediante una ecografía transrectal (que se detalla posteriormente) y
dividen el número de PSA entre el volumen de la próstata. Una densidad
alta de PSA (PSAD) indica una mayor probabilidad de que haya cáncer. La
densidad del PSA no ha demostrado ser tan útil. La prueba del
porcentaje de PSA libre ha demostrado ser por mucho más precisa.
Intervalos de PSA específicos de la edad
Los niveles de PSA son normalmente más altos en los hombres de mayor
edad que en los hombres jóvenes, aun cuando no hay cáncer. Un resultado
de PSA que se encuentre en el intervalo límite podría ser una causa de
preocupación para un hombre de 50 años, pero no tan preocupante para
uno de 80 años. Por esta razón, algunos médicos han sugerido que se
comparen los resultados del PSA con los resultados obtenidos en otros
hombres de la misma edad.
Sin embargo, debido a que la utilidad de los intervalos de PSA
específicos de la edad no se ha comprobado bien, la mayoría de los
médicos y organizaciones profesionales (así como los fabricantes de las
pruebas de PSA) no recomiendan su uso actualmente.
Uso de las pruebas sanguíneas del PSA
después del diagnóstico de cáncer
de próstata
La prueba del PSA se usa principalmente para la detección temprana del
cáncer de próstata, pero también se usa en otras situaciones:
- En los hombres diagnosticados con cáncer de próstata, la
prueba del PSA se puede usar junto con los resultados del examen
clínico y el grado tumoral (de la biopsia) para ayudar a decidir si se
requieren pruebas adicionales (tal como tomografía computarizada o
gammagrafías óseas).
- Puede ayudar a indicar si su cáncer está limitado a la
próstata. Si su nivel de PSA es muy alto, su cáncer probablemente se ha
propagado fuera de la próstata. Esto podría afectar sus opciones de
tratamiento, ya que es probable que algunas formas de tratamiento (como
la cirugía y la radiación) no sean útiles si el cáncer se ha propagado
a los ganglios linfáticos, los huesos u otros órganos.
- Después de la cirugía o radioterapia, se puede evaluar el
nivel de PSA para ayudar a determinar si el tratamiento tuvo éxito. Por
lo general, los niveles de PSA bajan bastante si el tratamiento extirpó
o destruyó todas las células prostáticas. Un nivel de PSA en aumento
(especialmente después de la cirugía) puede indicar que se detectaron
células cancerosas de la próstata y que su cáncer ha regresado.
- Si usted escoge la espera en observación, el nivel de PSA
puede utilizarse para ayudar a decidir si el cáncer está creciendo y si
se debe considerar un tratamiento activo.
- Durante la terapia hormonal o quimioterapia, el nivel de
PSA puede ayudar a indicar si el tratamiento está funcionando y cuándo
es el momento propicio para intentar una forma diferente de tratamiento.
Si el cáncer de próstata ha regresado (recurrido) después del
tratamiento, o si se ha propagado fuera de la próstata (enfermedad
metastásica), el número actual de PSA probablemente no sea tan
importante, como lo son los cambios. El número del PSA no predice si
una persona presentará o no síntomas ni el tiempo que él vivirá. Muchas
personas tienen valores altos de PSA y se sienten bien, mientras que
otras personas tienen valores bajos y tienen síntomas. Otras personas
presentan niveles bajos y síntomas. Con la enfermedad avanzada, pudiera
ser más importante evaluar la manera en que el nivel del PSA está
cambiando en vez de evaluar el número real.
Examen
digital del recto (DRE)
Durante este examen, un médico introduce un dedo cubierto con un guante
lubricado en el recto a fin de palpar cualquier abultamiento o áreas
firmes en la próstata que pudiesen ser cáncer. La glándula prostática
se encuentra inmediatamente delante del recto, y la mayoría de los
cánceres comienzan en la parte posterior de la glándula, lo que se
puede palpar durante un examen del recto. Este examen es incómodo, pero
no es doloroso y sólo toma poco tiempo realizarlo.
El examen digital del recto es menos eficaz que la prueba de sangre del
PSA para detectar cáncer de próstata, pero algunas veces puede ayudar a
detectar tumores cancerosos en hombres con niveles normales de PSA. Por
esta razón, en las guías de la Sociedad Americana del Cáncer se
recomienda que cuando se hace una prueba de detección del cáncer de
próstata, se haga tanto el DRE como de la prueba sanguínea del PSA.
Además, el examen digital del recto se puede utilizar una vez se sabe
que un hombre padece cáncer de próstata para tratar de determinar si el
cáncer se ha propagado a los tejidos cercanos y para detectar el cáncer
que ha regresado después del tratamiento.
Ecografía
transrectal
La ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS) utiliza ondas
sonoras para crear una imagen de la próstata en una pantalla de vídeo.
Para esta prueba, se coloca una pequeña sonda que emite ondas sonoras
en el recto. Las ondas sonoras entran en la próstata y crean ecos que
son captados por la sonda. Una computadora convierte el patrón de ecos
en una imagen blanca y negra de la próstata.
El procedimiento sólo dura unos minutos y se puede realizar en el
consultorio del médico o en una clínica ambulatoria Usted sentirá algo
de presión durante la introducción de la sonda de la ecografía
transrectal en el recto, pero usualmente este procedimiento no causa
dolor.
La ecografía transrectal por lo general no se recomienda como única
prueba de rutina para la detección del cáncer de próstata, ya que a
menudo no muestra el cáncer temprano. Se usa con mayor frecuencia
durante la biopsia prostática (descrita en la próxima sección). Este
estudio se usa para guiar las agujas de la biopsia al área correcta de
la próstata.
La TRUS también es útil en otras situaciones. Puede ser usada para
medir el tamaño de la glándula prostática, lo que puede ayudar a
determinar la densidad del PSA y también pudiera afectar las opciones
de tratamiento que tiene un hombre. Además se usa como una guía durante
algunas formas de tratamiento, tal como la criocirugía.
Signos y síntomas del cáncer
de próstata
El cáncer de próstata en sus etapas iniciales generalmente no
causa síntomas y se encuentra con más frecuencia mediante una prueba
del PSA o un DRE. Algunos cánceres avanzados de la próstata pueden
hacer más lento o debilitar el flujo urinario o hacerle sentir que
necesita orinar con más frecuencia. Sin embargo, las enfermedades no
cancerosas de la próstata, tal como la hiperplasia prostática benigna
son una causa más común de estos síntomas.
Si el cáncer de próstata se encuentra en una etapa avanzada, es posible
que haya sangre en la orina (hematuria) o tenga dificultad para lograr
una erección (impotencia). El cáncer de próstata avanzado usualmente se
propaga a los huesos, lo que puede causar dolor en la columna
vertebral, las caderas, las costillas u otras áreas. El cáncer que se
ha propagado a la columna vertebral también puede presionar los nervios
espinales, lo que puede conducir a debilidad o adormecimiento en las
piernas o los pies, o incluso pérdida en el control de la vejiga o los
intestinos.
Otras enfermedades, también pueden causar muchos de estos mismos
síntomas. Es importante que usted le informe a su médico si presenta
cualquiera de estos problemas para que la causa pueda ser encontrada y
tratada.
¿Cómo se
diagnostica el cáncer de próstata?
Si ciertos síntomas o los resultados de las pruebas de detección
temprana (la prueba de sangre PSA y/o el examen digital del recto)
sugieren que usted pudiese tener cáncer de próstata, su médico hará una
biopsia de la próstata para determinar si la enfermedad está presente.
Biopsia de la próstata
Una biopsia es un procedimiento en el cual se extrae una muestra de
tejido del cuerpo y luego se observa bajo un microscopio. Una biopsia por punción con aguja
gruesa es el principal método usado para diagnosticar el
cáncer de próstata. La biopsia por lo general es llevada a cabo por un
urólogo (un cirujano que trata los cánceres del tracto genital y
urinario, que incluye la glándula prostática). En la ecografía
transrectal (descrita en la sección “¿Se puede encontrar el cáncer de
próstata en sus etapas iniciales?”) para “observar” la glándula
prostática, el médico inserta rápidamente una aguja a través de la
pared del recto hasta la próstata. Cuando se retira la aguja, ésta
extrae una pequeña muestra cilíndrica de tejido, usualmente de ½
pulgada de largo y 1/16 pulgada de ancho. Este procedimiento
se repite de ocho a 18 veces, aunque la mayoría de los urólogos tomará
alrededor de 12 muestras. Las muestras se envían al laboratorio para
determinar si hay cáncer.
Aunque el procedimiento parece doloroso, sólo puede causar una
sensación desagradable muy breve debido a que se hace con un
instrumento especial de biopsia de resorte automático. Este dispositivo
introduce y saca las agujas en fracciones de segundo. La mayoría de los
médicos que hacen la biopsia adormecerán el área primero al inyectar un
anestésico local al lado de la próstata. Es posible que usted quiera
preguntarle a su médico si él o ella planea hacer esto.
Algunos médicos realizan la biopsia a través del periné, que es la piel
que se encuentra entre el recto y el escroto. El médico colocará su
dedo en el recto para palpar la próstata y luego introducirá la aguja
de la biopsia a través de una pequeña incisión (corte) en la piel del
periné. El médico también utilizará un anestésico local para adormecer
el área.
La biopsia por sí sola dura aproximadamente 15 minutos y por lo general
se realiza en el consultorio del médico. Es probable que se le
administren antibióticos antes de la biopsia, y por un día o dos
después del procedimiento para reducir el riesgo de infección.
Unos pocos días después del procedimiento, usted pudiera sentir cierta
molestia en el área, y pudiera notar sangre en su orina. Además pudiera
sangrar un poco por el recto. Muchos hombres también observan algo de
sangre en el semen o semen del color del metal oxidado, lo que puede
durar por algunas semanas después de la biopsia.
Las muestras de la biopsia se enviarán a un laboratorio de patología.
Una vez ahí, un patólogo
(un médico que se especializa en el diagnóstico de enfermedades usando
muestras de tejido) observará si hay células cancerosas mediante el uso
de un microscopio. Si se encuentra cáncer, el patólogo también le
asignará un grado
(información más adelante). Usualmente los resultados están disponibles
de uno a tres días, aunque podría tomar más tiempo.
Aun con muchas muestras, las biopsias pueden algunas veces pasar por
alto el cáncer si ninguna de las agujas de la biopsia lo alcanza. Esto
se conoce como resultado "falso negativo". Si su médico sigue teniendo
mucha sospecha de que usted tiene cáncer de próstata (debido al alto
nivel de PSA, por ejemplo), es posible que sea necesario repetir la
biopsia.
Clasificación por grados del cáncer
de próstata
Casi todos los patólogos determinan el grado de los cánceres de
próstata utilizando el sistema de Gleason. Este sistema asigna un grado
Gleason usando números del uno al cinco, dependiendo de cuánto se
parezcan las células en el tejido canceroso a las células en el tejido
normal de la próstata.
- Si el tejido canceroso se asemeja mucho al tejido normal de
la próstata, se le asigna el grado 1.
- Si el cáncer carece de estas características normales y sus
células parecen propagarse al azar a través de la próstata, se
considera un tumor de grado 5.
- Los grados del 2 al 4 tienen características entres estos
extremos.
Los cánceres de próstata frecuentemente tienen áreas con diferentes
grados, se asigna un grado a las dos áreas que forman la mayor parte
del cáncer. Estos dos grados se suman para dar como resultado la puntuación de Gleason
(también conocida como suma
de Gleason) entre 2 y 10.
- A los cánceres con puntuación de Gleason de 2 a 4 algunas
veces se les llama cánceres bien diferenciados o de bajo grado.
- A los cánceres con puntuación de Gleason de 5 a 7 se les
llama cánceres diferenciados moderadamente o de grado intermedio.
- A los cánceres con puntuación de Gleason de 8 a 10 se les
llama cánceres diferenciados pobremente o de alto grado.
Cuanto mayor sea su puntuación de Gleason, mayor es la probabilidad de
que el cáncer crezca y se propague rápidamente.
Otros elementos del informe de biopsia
El informe del patólogo contiene el grado del cáncer (si está
presente), pero también contiene otras piezas de información que pueden
dar una mejor idea de la amplitud del cáncer. Éstas pueden incluir:
- El número de muestras de biopsia con aguja gruesa que
contiene cáncer (por ejemplo, “7 de 12”).
- El porcentaje de cáncer en cada una de las muestras.
- Si el cáncer está en un lado (izquierdo o derecho) de la
próstata o en ambos lados (bilateral).
Resultados sospechosos
Algunas veces, cuando el patólogo observa las células
prostáticas bajo el microscopio, algunas células pueden no parecer
cancerosas, pero tampoco se ven normales. Por lo general, estos
resultados se catalogan como sospechosos, y se clasifican en
dos categorías: neoplasia prostática intraepitelial (prostatic
intraepithelial neoplasia, PIN) o proliferación microacinar atípica
(atypical small acinar proliferation, ASAP).
En la PIN, existen cambios en cómo la glándula prostática aparece bajo
el microscopio, pero las células anormales no parecen estar creciendo
en otras partes de la próstata (como harían las células cancerosas). La
neoplasia prostática intraepitelial a menudo se divide en alto y bajo
grado. Muchos hombres comienzan a presentar una neoplasia de bajo grado
a una edad temprana, pero no necesariamente padecen cáncer. Aun no está
clara la importancia de la neoplasia prostática intraepitelial de bajo
grado con respecto al cáncer de próstata.
Si en la biopsia se encuentra una neoplasia prostática intraepitelial
de alto grado, existe una probabilidad aproximada de 20% a 30% de que
el cáncer ya esté presente en algún lugar de la próstata. Por esta
razón, los médicos a menudo observan cuidadosamente a los hombres con
neoplasia prostática intraepitelial de alto grado y pueden recomendar
la repetición de una biopsia de la próstata, especialmente si la
biopsia original no tomó muestras de todas las partes de la glándula.
Otro hallazgo que algunas veces puede indicar una biopsia de la
próstata es proliferación
microacinar atípica, la cual algunas veces se conoce
simplemente como atipia. En este caso, las células parece que
pudieran ser cancerosas cuando se observan con un microscopio, pero hay
tan pocas de ellas en la laminilla como para estar seguro. Si se
encuentra la proliferación
microacinar atípica, existe entre 40% y 50% de
probabilidades de que el cáncer también está presente en la próstata,
razón por la cual muchos médicos recomiendan repetir la biopsia dentro
de pocos meses.
¿Cómo se
clasifica por etapas el
cáncer de próstata?
La etapa (extensión) de un cáncer es uno de los factores más
importantes para seleccionar las opciones de tratamiento y para
predecir el pronóstico de un paciente. Si su biopsia de la próstata
confirma que usted tiene cáncer, se realizarán más pruebas para
determinar cuán lejos se ha propagado en la próstata, en los tejidos
adyacentes o en otras partes del cuerpo. Este proceso se llama
clasificación por etapas.
Su médico utilizará los resultados del examen digital del recto (DRE),
los niveles de PSA y la puntuación de Gleason para determinar la
probabilidad de que su cáncer se haya propagado fuera de la próstata.
Esta información se usa para decidir qué otras pruebas (si alguna) se
necesitan hacer antes de tomar una decisión sobre el tratamiento. Los
hombres con un resultado de examen digital del recto normal, un nivel
de PSA bajo y una puntuación de Gleason baja no necesitan otras
pruebas, ya que las probabilidades de que el cáncer se haya propagado
son muy bajas.
Historial médico y examen físico
El examen físico, especialmente el examen digital del recto (DRE), es
una parte importante de la clasificación del cáncer por etapas. Al
realizar el examen digital del recto, algunas veces su médico puede
decir si el cáncer se encuentra en un solo lado de la próstata, o en
ambos lados, o si hay probabilidades de que se haya propagado de la
glándula prostática a los tejidos cercanos. El DRE siempre se usa junto
con la prueba sanguínea del PSA para la detección temprana del cáncer
de próstata, y se analiza en la sección "¿Se puede detectar el cáncer
de próstata en sus etapas iniciales?" Su médico también puede examinar
otras áreas del cuerpo para determinar si el cáncer se ha propagado.
Además, el médico le hará preguntas sobre los síntomas, como por
ejemplo problemas urinarios o dolor en los huesos, que pueden sugerir
que el cáncer se ha propagado a los huesos.
Estudios
por imágenes que se usan para clasificar por etapas el
cáncer de próstata
No todos los hombres con cáncer de próstata necesitan hacerse estudios
por imágenes; pero para aquellos que los necesitan, algunas veces se
usan los estudios siguientes:
Gammagrafía ósea con radionúclidos
Cuando el cáncer de próstata se propaga a lugares distantes, comúnmente
pasa primero a los huesos (aún cuando el cáncer de próstata se propaga
a los huesos, el cáncer continúa llamándose cáncer de próstata, no
cáncer de los huesos). Una gammagrafía ósea puede ayudar a mostrar si
el cáncer ha alcanzado a los huesos.
Para este estudio, se inyecta una pequeña cantidad de material de bajo
nivel radioactivo en una vena (intravenosamente o IV). La sustancia se
asienta en el tejido óseo dañado de todo el esqueleto en el transcurso
de varias horas. Después usted se acostará en una camilla durante
aproximadamente 30 minutos mientras una cámara especial detecta la
radioactividad y crea una imagen de su esqueleto.
Las áreas dañadas del hueso aparecerán como "puntos radioactivos" en el
esqueleto, esto significa que estas áreas atraen la radioactividad.
Estos puntos radioactivos podrían indicar la presencia de cáncer
metastásico, pero la artritis u otras condiciones de los huesos también
pueden causar el mismo patrón. Para poder distinguir entre estas
condiciones, su equipo de atención del cáncer puede usar otros estudios
por imágenes tales como radiografías simples o una tomografía
computarizada (CT, por sus siglas en inglés) o imágenes por resonancia
magnética (MRI) para obtener una mejor imagen de las áreas que se
iluminan, o incluso se puede hacer una biopsia para obtener muestras de
los huesos.
La inyección es la única porción incómoda de la gammagrafía. El
material radioactivo sale del cuerpo a través de la orina durante el
transcurso de los próximos días. Debido a que la cantidad de
radioactividad es tan baja, conlleva muy poco riesgo para usted u otras
personas. No obstante, es posible que usted quiera preguntarle a su
médico si debe tomar precauciones especiales después de haberse hecho
el estudio.
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT scan) es una
clase especial de radiografía que produce imágenes transversales
detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace
la radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas
fotografías de la parte de su cuerpo que se estudia mientras rota a su
alrededor. Luego una computadora combina estas fotografías en imágenes
de secciones de la parte del cuerpo que se estudia.
Antes del primer conjunto de imágenes, se le podrá solicitar que beba
aproximadamente entre una y dos pintas de un “contraste oral”. Esto
ayuda a delinear el intestino para que luzca diferente a cualquier
tumor. También es posible que le apliquen una línea intravenosa
mediante la cual se le inyecte una clase diferente de contraste. Esto
ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo. También necesitará
tomar suficiente líquido para llevar la vejiga. Esto hace que el
intestino permanezca fuera del área de la próstata.
El contraste intravenoso puede causar sensación de rubor en su cuerpo
(una sensación de calor con algo de enrojecimiento en la piel). Algunas
personas son alérgicas y presentan erupciones. Rara vez, se presentan
reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión
sanguínea. Se le puede administrar medicamento para prevenir y tratar
las reacciones alérgicas. Así que asegúrese de informarle a
su médico si usted ha tenido alguna vez una reacción a cualquier
material de contraste utilizado en las radiografías. Además, es
importante que usted le informe al médico sobre cualquier otra alergia.
Una CT toma más tiempo que las radiografías comunes. Necesita acostarse
inmóvil sobre una camilla mientras se realiza el estudio. Durante el
estudio, la camilla se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner,
una máquina en forma de anillo que rodea completamente la camilla. Es
posible que se sienta un poco confinado por el anillo dentro del cual
permanece acostado durante la captura de las imágenes.
Esta prueba puede ayudar a determinar si el cáncer de próstata se ha
propagado a los ganglios linfáticos adyacentes. Si el cáncer de
próstata ha regresado después del tratamiento, la tomografía
computarizada puede con frecuencia indicar si está creciendo en el
interior de otros órganos o en las estructuras de la pelvis. Por otro
lado, las tomografías computarizadas rara vez proporcionan información
útil sobre los cánceres de próstata recientemente diagnosticados que
probablemente están confinados a la próstata de acuerdo con otros
hallazgos (examen digital del recto, el nivel de PSA y la puntuación de
Gleason). Las tomografías computarizadas no son tan útiles como las
imágenes por resonancia magnética (MRI) para observar la glándula
prostática.
Imágenes por resonancia magnética
Los exámenes con imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance
imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de
rayos X. La energía de las ondas radiales es absorbida por el cuerpo y
luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido del cuerpo y
por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón en una
imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Esto no sólo produce
secciones transversales del cuerpo como un examen CT, sino que también
produce secciones desde diversos ángulos. Al igual que la CT, se
inyectará un material de contraste, pero esto se hace con menos
frecuencia.
Las imágenes por resonancia magnética pueden ser muy útiles para
observar los cánceres de próstata. Éstas pueden producir una imagen muy
clara de la próstata e indicar si el cáncer se ha propagado fuera de la
próstata hasta las vesículas seminales o la vejiga. Esta información
puede ser muy importante para que los médicos planifiquen el
tratamiento. Sin embargo, al igual que las tomografías, los MRI puede
que no provean información útil sobre los cánceres de próstata
recientemente diagnosticados que probablemente están localizados
(confinados en la próstata) según otros factores.
En comparación con la CT, el MRI toma más tiempo, a menudo hasta una
hora. Durante este estudio, usted necesitará acostarse sin moverse en
el interior de un tubo estrecho, lo cual le puede hacer sentirse
encerrado y puede molestar a las personas que no les gusta estar en
espacios cerrados. Además la máquina produce un ruido o zumbido. En
algunos centros se proporcionan audífonos para escuchar música y
bloquear estos ruidos Para mejorar la precisión del MRI, muchos médicos
colocan en el interior del recto una sonda llamada espiral endorrectal.
Es necesario que la sonda se mantenga ahí de 30 a 45 minutos y puede
ser muy incómoda.
Gammagrafía ProstaScint™
Al igual que la gammagrafía ósea, la gammagrafía con ProstaScint
utiliza una inyección de material de baja radioactividad para detectar
el cáncer que se ha propagado fuera de la próstata. Ambos exámenes
buscan las áreas del cuerpo en las que se deposita el material
radioactivo, pero funcionan de maneras diferentes.
Mientras el material radioactivo que se usa en las gammagrafías óseas
es atraído al hueso, el material radioactivo de la gammagrafía con
ProstaScint es atraído por las células de la próstata en el cuerpo.
Además, está unido a un anticuerpo monoclonal, un tipo de proteína
artificial que reconoce y se adhiere a una sustancia particular. En
este caso, el anticuerpo se adhiere el antígeno de membrana prostático
específico (PSMA), una sustancia que se encuentra en altas
concentraciones en las células normales y cancerosas de la próstata.
Después de inyectar el material, a usted se le pedirá que se acueste en
una mesa mientras una cámara especial crea una imagen del cuerpo. Esto
usualmente se hace aproximadamente media hora después de la inyección y
de nuevo de tres a cinco días después.
La ventaja de este examen es que puede encontrar células cancerosas de
la próstata en los ganglios linfáticos y en otros órganos blandos (sin
hueso). Debido a que el anticuerpo sólo se adhiere a las células
cancerosas de la próstata, otros cánceres o problemas benignos no deben
causar resultados anormales. Sin embargo, este examen no siempre es
preciso, y algunas veces los resultados pueden ser confusos.
La mayoría de los médicos no recomienda este examen a los hombres que
acaban de ser diagnosticados con cáncer de próstata. No obstante, puede
ser útil si el nivel de PSA en la sangre comienza a aumentar después
del tratamiento y otras pruebas no pueden encontrar la localización
exacta de su cáncer. Es posible que los médicos no ordenen este examen
si ellos creen que no será útil para un paciente en particular.
Biopsia de
ganglios linfáticos
En una biopsia de ganglio linfático se extirpan uno o más ganglios
linfáticos para saber si contienen células cancerosas. Este
procedimiento, también llamado disección de ganglios linfáticos o
linfadenectomía, algunas veces se realiza para determinar si el cáncer
se ha propagado de la próstata hacia los ganglios linfáticos cercanos.
Si se encuentran células cancerosas en un ganglio linfático, una
cirugía probablemente no curará el cáncer, sino que se consideran otras
opciones de tratamiento. Es muy raro que se hagan biopsias de ganglios
linfáticos a menos que a su médico le preocupe que el cáncer se haya
propagado. Existen varios métodos para realizar las biopsias en los
ganglios linfáticos.
Biopsia quirúrgica
El cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos a través de una
incisión que se hace en la parte inferior del abdomen. Esto se hace a
menudo en la misma operación para la prostatectomía radical. Para
información sobre la prostatectomía radical, remítase a la sección
“¿Cómo se trata el cáncer de próstata?”
Si el cirujano tiene una razón para sospechar que el cáncer pudiera
haberse propagado (tal como un nivel del PSA sobre 20 o una puntuación
Gleason sobre 7), él o ella pudiera extirpar algunos ganglios antes de
tratar de extirpar la glándula prostática. Luego, un patólogo observa
los ganglios mientras el paciente sigue anestesiado, para ayudar al
cirujano a decidir si debe continuar con la prostatectomía radical.
Esto se denomina examen
de sección congelada, debido a que la muestra de tejido se
congela antes de preparar algunas secciones delgadas del tejido que se
analizan bajo el microscopio. Si los ganglios contienen cáncer,
usualmente se suspende la operación y la próstata se deja en su lugar.
Esto es debido a que sería poco probable que la extirpación de la
próstata cure el cáncer, y podría resultar en complicaciones o efectos
secundarios graves.
Si el nivel de PSA es menos de 20 y la puntuación de Gleason no está
alta, la probabilidad de que el cáncer se haya propagado es baja. En
ese caso, los cirujanos a menudo no solicitan un examen de sección
congelada y en su lugar envían los ganglios linfáticos para que sean
observados junto con la glándula prostática extirpada. Los resultados
del examen usualmente están disponibles en tres a siete días después de
la cirugía.
Biopsia laparoscópica
Un laparoscopio es un tubo largo y flexible con una pequeña cámara de
vídeo en la punta que se inserta en el abdomen para permitirle al
cirujano ver el interior sin tener que hacer una incisión grande. Para
extirpar los ganglios linfáticos, se realizan otras incisiones pequeñas
para insertar instrumentos largos. El cirujano extirpa todos los
ganglios linfáticos que circundan la glándula prostática, y envía los
ganglios al patólogo. Gracias a que no es necesario hacer incisiones
grandes, la mayoría de las personas se recuperan completamente en sólo
uno o dos días, y la operación deja cicatrices muy pequeñas. Este
procedimiento se usa raras veces, pero se usa algunas veces cuando es
importante saber la condición de los ganglios linfáticos y no se planea
hacer una prostatectomía radical (como en los casos de ciertos hombres
que escogen tratamiento con radioterapia).
Aspiración con aguja fina
Si sus ganglios linfáticos están agrandados en el estudio por imagen
(CT o MRI), un radiólogo especialmente capacitado puede tomar una
muestra de las células de un ganglio linfático agrandado usando una
técnica que se llama aspiración con aguja fina. En este procedimiento,
el médico usa una imagen de tomografía computarizada para guiar una
aguja larga y delgada a través de la piel en la parte más inferior del
abdomen y hacia el interior de un ganglio linfático agrandado. Una
jeringa conectada en la aguja permite al médico tomar una pequeña
muestra del ganglio. Antes de la colocación de la aguja, la piel se
adormece con anestesia local. Usted podrá regresar a su casa unas horas
después del procedimiento. Este método no se usa muy a menudo.
El sistema
TNM de clasificación por etapas del AJCC
Un sistema de clasificación por etapas es un método convencional
mediante el cual el equipo de atención del cáncer describe el grado de
propagación del cáncer. Aunque existen diferentes sistemas de
clasificación por etapas del cáncer de próstata, el sistema más
ampliamente usado es el sistema TNM del American Joint Committee on
Cancer (AJCC).
El sistema TNM describe:
- La extensión del tumor
primario (categoría T).
- Si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos (nódulos) cercanos
(categoría N).
- La ausencia o presencia de metástasis a
distancia (categoría M).
La etapa general toma en consideración las tres categorías, junto con
la puntuación Gleason (descrito en la sección “¿Cómo se diagnostica el
cáncer de próstata?”).
Existen en realidad dos tipos de clasificación por etapa para el cáncer
de próstata. La etapa
clínica consiste en el mejor estimado del médico en cuando
a la extensión de su enfermedad según los resultados del examen físico
(incluyendo el examen digital del recto), los análisis de laboratorio,
biopsia de la próstata, y cualquier estudio por imágenes que haya
tenido.
Si se sometió a una cirugía, sus médicos también pueden determinar la etapa patológica,
la cual se basa en la cirugía y la evaluación del tejido extirpado.
Esto significa que si usted se sometió a una cirugía, la etapa de su
cáncer pudiese cambiar después de la operación (por ejemplo, si se
encontró cáncer en un lugar donde no se sospechaba que estaba la
enfermedad). La clasificación patológica por etapas probablemente sea
más precisa que la clasificación clínica por etapas, ya que permite a
su médico obtener una impresión directa de la extensión de su
enfermedad. Ésta es una posible ventaja de la cirugía (prostatectomía
radical) en vez de la radioterapia o la espera en observación (terapia
expectante).
Ambos tipos de clasificación usa las mismas categorías (pero la
categoría T1 no es usada en la etapa patológica).
Categorías T
Hay cuatro categorías para describir la extensión local del tumor de la
próstata, desde T1 hasta T4. La mayoría de éstas también tienen
subcategorías.
T1: su
médico no puede palpar el tumor ni verlo con estudios por imágenes,
como por ejemplo con una ecografía transrectal.
T1a: el cáncer se
encuentra incidentalmente (por casualidad) durante la resección
transuretral de la próstata (frecuentemente abreviada TURP) que se hizo
para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna. El cáncer
está presente en menos de un 5% del tejido extirpado.
T1b: el cáncer se detecta durante la TURP, pero está
presente en más de un 5% del tejido extirpado.
T1c: el cáncer se encuentra mediante una biopsia por
aguja, realizada debido a un nivel aumentado de PSA.
T2: su
médico puede palpar el cáncer cuando realiza un examen digital del
recto (DRE), pero parece que aún está limitado a la glándula prostática.
T2a: el cáncer se
encuentra en la mitad o menos de sólo un lado (izquierda o derecha) de
la próstata.
T2b: el cáncer se encuentra en más de la mitad de sólo un
lado (izquierda o derecha) de la próstata.
T2c: el cáncer está en ambos lados de la próstata.
T3: el
cáncer ha comenzado a crecer y a propagarse hacia el exterior de la
próstata y puede afectar las vesículas seminales.
T3a: el cáncer se
propaga hacia el exterior de la próstata, pero no ha afectado las
vesículas seminales.
T3b: el cáncer se ha propagado hacia las vesículas
seminales.
T4: el
cáncer ha crecido hacia los tejidos adyacentes a la próstata (además de
las vesículas seminales), como por ejemplo al esfínter de la vejiga
(músculo que ayuda a controlar la micción), al recto y/o a las paredes
de la pelvis.
Categorías N
N0: el
cáncer no se ha propagado hacia ninguno de los ganglios linfáticos.
N1: el cáncer se ha propagado a uno o más ganglios
linfáticos regionales (vecinos) en la pelvis.
Categorías M
M0: el
cáncer no se propagó más allá de los ganglios linfáticos regionales.
M1: el
cáncer se propagó más allá de los ganglios linfáticos regionales.
M1a: el cáncer se
propagó a los ganglios linfáticos distantes (en el exterior de la
pelvis).
M1b: el
cáncer se propagó a los huesos.
M1c: el
cáncer se propagó a otros órganos tales como los pulmones, el hígado o
el cerebro (con o sin propagación a los huesos).
Agrupación de etapas
Una vez que se han determinado las categorías T, N y M, esta
información se combina, junto con la puntuación de Gleason y el PSA, en
un proceso denominado agrupación de etapas. Si la puntuación de Gleason
o los resultados del PSA no están disponibles, la etapa se puede basar
según las categorías T, N, M. La etapa general se expresa en números
romanos desde I (la etapa menos avanzada) hasta IV (la etapa más
avanzada). Esto se hace para ayudar a determinar las opciones de
tratamiento y la expectativa de supervivencia o curación.
Etapa I: aplica uno de lo
siguiente:
T1, N0, M0, puntuación de
Gleason de 6 o menos, PSA menos de 10: el médico no puede
palpar el tumor ni verlo con los estudios por imágenes, tal como
ecografía transrectal (se detectó ya sea durante una resección
transuretral o se diagnosticó mediante una biopsia con aguja realizada
debido a un alto nivel de PSA) [T1]. El cáncer aún está limitado a la
próstata y no se propagó hacia los ganglios linfáticos [N0] ni a
ninguna otra parte del cuerpo [M0]. La puntuación de Gleason es 6 o
menos y el nivel de PSA es menos de 10.
O
T1a, N0, M0, puntuación
de Gleason de 6 o menos, PSA menos de 10: el tumor se
puede palpar durante un examen digital del recto o ver mediante una
ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra en una mitad o
menos de un solo lado (derecho o izquierdo) de su próstata [T2a]. El
cáncer aún está limitado a la próstata y no se propagó hacia los
ganglios linfáticos [N0] ni a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. La
puntuación de Gleason es 6 o menos y el nivel de PSA es menos de 10.
Etapa IIA: aplica uno de lo
siguiente:
T1, N0, M0, puntuación de
Gleason de 7, PSA menos de 20: el médico no puede sentir
el tumor ni verlo con los estudios por imágenes, tal como ecografía
transrectal (se detectó ya sea durante una resección transuretral o se
diagnosticó mediante una biopsia con aguja realizada debido al
resultado de una prueba que indica un alto nivel de PSA) [T1]. El
cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a
otra parte del cuerpo [M0]. El tumor tiene una puntuación de
Gleason de 7. El nivel de PSA es menos de 20.
O
T1, N0, M0, puntuación de
Gleason de 6 o menos, PSA de por lo menos 10, pero menos de 20:
el médico no puede palpar el tumor ni verlo con los estudios por
imágenes, tal como ecografía transrectal (se detectó ya sea durante una
resección transuretral o se diagnosticó mediante una biopsia con aguja
realizada debido a un alto nivel de PSA) [T1]. El cáncer no se propagó
a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo
[M0]. El tumor tiene una puntuación de Gleason de 6 o menos. El nivel
de PSA es por lo menos de 10, pero menos de 20.
O
T1a o T2b, N0, M0,
puntuación de Gleason de 7 o menos, PSA menos de 20: el
tumor se puede palpar durante un examen digital del recto o se puede
ver mediante una ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra
en un lado de la próstata [T2a o T2b]. El cáncer no se propagó a los
ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El
tumor tiene una puntuación de Gleason de 7 o menos. El nivel de PSA es
menos de 20.
Etapa IIB: aplica uno de lo
siguiente:
T2c, N0, M0, cualquier
puntuación de Gleason, cualquier PSA: el tumor se puede
palpar durante un examen digital del recto o se puede ver mediante una
ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra en ambos lados de
la próstata [T2c]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos
adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener
cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.
O
T1 o T2, N0, M0,
cualquier puntuación de Gleason, PSA de 20 o más: el
cáncer aún no ha comenzado a propagarse fuera de la próstata. Se pudo
(o no) palpar en el examen digital del recto o ver mediante una
ecografía transrectal [T1 o T2]. El cáncer no se propagó a
los ganglios linfáticos cercanos [N0] ni a cualquier otra parte del
cuerpo [M0]. El tumor puede tener cualquier puntuación de
Gleason. El nivel de PSA es por lo menos de 20.
O
T1 o T2, N0, M0,
puntuación de Gleason de 8 o más, cualquier PSA: el cáncer
aún no ha comenzado a propagarse fuera de la próstata. Se pudo (o no)
palpar en el examen digital del recto o ver mediante una ecografía
transrectal [T1 o T2]. El cáncer no propagó a los ganglios linfáticos
adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. La puntuación de
Gleason es de 8 o más. El PSA puede ser cualquier valor.
Etapa III:
T3, N0, M0,
cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el cáncer
ha comenzado a propagarse fuera de la próstata y es posible que se haya
propagado a las vesículas seminales [T3], pero no se propagó a los
ganglios linfáticos [N0] ni a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. El
tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de
cualquier valor.
Etapa IV: aplica uno de lo
siguiente:
T4, N0, M0, cualquier
puntuación de Gleason, cualquier PSA: el cáncer se
extendió hacia los tejidos adyacentes a la próstata (excepto a las
vesículas seminales), como por ejemplo al esfínter externo de la vejiga
(el músculo que ayuda a controlar la micción), al recto y/o a la pared
de la pelvis [T4]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos
adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener
cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.
O
Cualquier T, N1, M0,
cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el tumor
puede estar creciendo hacia los tejidos cercanos a la próstata
[cualquier T]. El cáncer no propagó a los ganglios linfáticos [N1],
pero no se propagó a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede
tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier
valor.
O
Cualquier T, cualquier N,
M1, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el
cáncer puede estar creciendo hacia los tejidos cercanos a la próstata
[cualquier T] y se pudo haber propagado a los ganglios linfáticos
adyacentes (cualquier N). Se propagó a otras localizaciones más
distantes del cuerpo [M1]. El tumor puede tener cualquier puntuación de
Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.
Otros sistemas de clasificación
Además del sistema TNM, se han usado otros sistemas para clasificar por
etapas el cáncer de la próstata. El sistema Whitmore-Jewett, el cual
clasifica el cáncer de la próstata como A, B, C o D, se usaba
comúnmente en el pasado. Hoy día, la mayoría de los especialistas de la
próstata usan el sistema TNM. Si sus médicos utilizan el sistema
Whitmore-Jewett, pídales que lo traduzcan al sistema TNM o que le
expliquen cómo su clasificación determinará sus opciones de tratamiento.
Tasas de supervivencia relativa a cinco
años por etapa
El Instituto Nacional de Cáncer (NCI por sus siglas en inglés),
mantiene una gran base de datos nacional con estadísticas de
supervivencia para distintos tipos de cáncer. Esta base de datos no
agrupa a los cánceres por etapa AJCC, sino en grupos de cánceres por
etapas locales, regionales y distantes.
La etapa local significa que no hay señal de que el cáncer se propagó
fuera de la próstata. Ésta corresponde a las etapas I y II del AJCC.
Casi nueve de cada 10 cánceres de próstata se encuentran en esta etapa
temprana. Si el cáncer se propagó de la próstata a áreas adyacentes, se
le llama enfermedad
regional. Esto incluye cánceres que están en etapa III y
etapa IV que no se han propagado a partes distantes del cuerpo, tal
como tumores T4 y cánceres que se propagaron a los ganglios linfáticos
adyacentes (N1). La etapa distante incluye el resto de los cánceres en
etapa IV y todos los cánceres que se han propagado a ganglios
linfáticos distantes, los huesos o a otros órganos (M1).
Supervivencia relativa a cinco años por
etapa al momento del diagnóstico
Local
100%
Regional 100%
Distante 31%
La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de
pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de
cáncer. Estas tasas de supervivencia se usan para producir una manera
convencional al hablar sobre el pronóstico. Por supuesto, muchos de
estos pacientes viven mucho más de cinco años después de su
diagnóstico. Las tasas de supervivencia relativa a cinco años comparan
la supervivencia observada con la esperada para las personas sin
cáncer. Esto significa que la supervivencia relativa sólo cubre las
muertes por cáncer. Ésta es una manera más precisa de describir el
pronóstico para los pacientes con cierto tipo de cáncer. Las tasas de
supervivencia a cinco años son basadas en pacientes diagnosticados y
tratados inicialmente por más de cinco años. Los avances en el
tratamiento desde entonces pueden producir un pronóstico más favorable
para los pacientes recientemente diagnosticados.
Última revisión / cambio realizado: 1-Eno.-2010
Última actualización completa: 19-Ago.-2009
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