Need answers? 1·800·227·2345 | Home | Community | Get Involved | Donate | | Site Index | Search Go Button
The mark, American Cancer Society, is a registered trademark of the American Cancer Society, Inc., and may not be copied, reproduced, transmitted, displayed, performed, distributed, sublicensed, altered, stored for subsequent use or otherwise used in whole or in part in any manner without ACS's prior written consent.
 
My Planner Register | Sign In Sign In


Información de referencia sobre el cáncer
 
    Guía del cáncer
    Otros temas
    Páginas en Internet relacionadas
    Folletos gratis
    Información legal y de confidencialidad
Cancer Reference Information
    Contáctenos
  Para hablar en español con un especialista en información sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o envíenos un mensaje por correo electrónico.
   
Detección y síntomas
Cáncer de próstata

En esta sección del Centro de Recursos contra el Cáncer encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: En esta sección:
la detección
el diagnóstico
la clasificación por etapas

¿Se puede detectar el cáncer de próstata en sus primeras etapas?

La detección temprana se refiere a las pruebas que se realizan para encontrar una enfermedad, como el cáncer, en personas que no presentan síntomas de esa enfermedad. Para algunos tipos de cáncer, las pruebas de detección pueden ayudar a encontrar cánceres en una etapa inicial cuando son más fáciles de curar. Frecuentemente se puede encontrar el cáncer de próstata en sus etapas tempranas mediante el análisis de la cantidad de antígeno prostático específico (prostate-specific antigen, PSA) en la sangre. El cáncer de próstata también se puede encontrar durante un examen digital del recto (digital rectal exam, DRE), en el cual su médico se coloca un guante para insertar un dedo en el recto y palpar la glándula prostática. Si los resultados de una de estas pruebas son anormales, se necesitan hacer pruebas adicionales para determinar si se trata de cáncer. Si se ha sometido a exámenes anuales de rutina y cualquiera de estos resultados es anormal, probablemente se ha detectado el cáncer en una etapa temprana que es más tratable. Las pruebas DRE y PSA se discuten con más detalles a continuación en este documento. 

Desde que el uso de las pruebas de detección temprana del cáncer de próstata se volvió bastante común (aproximadamente a partir de 1990), ha disminuido la tasa de mortalidad por cáncer de próstata. Sin embargo, aún no está claro si esta reducción es resultado directo de las pruebas de detección o causada por otro factor, como mejoras en el tratamiento.

Desafortunadamente, existen límites con los métodos de detección actuales. La prueba PSA y el DRE no son 100% precisos. Los resultados anormales de estas pruebas no siempre significan que hay cáncer, y los resultados normales no significan que no hay cáncer. Los resultados falsos o imprecisos de las pruebas podrían causar confusión y ansiedad. Algunos hombres podrían someterse a una biopsia de la próstata (lo que conlleva sus propios riesgos menores junto con molestia) cuando en realidad no se trata de cáncer, mientras que otros pudiesen obtener un sentido de seguridad falso al obtener pruebas con resultados normales cuando en realidad hay cáncer en la próstata.

No hay duda que la prueba de sangre del antígeno prostático específico puede ayudar a encontrar temprano muchos cánceres de próstata, pero un punto importante es que esta prueba no puede indicar cuán peligroso es el cáncer. Encontrar y tratar temprano todos los cánceres de próstata puede que parezca muy obvio. Sin embargo, algunos cánceres de próstata crecen tan lentamente que probablemente nunca causen problemas. A través de una prueba que indique un nivel de antígeno prostático específico elevado algunos hombres pueden ser diagnosticados con un cáncer de próstata que ellos ni siquiera se hubiesen enterado que tenían. El cáncer nunca hubiese causado ningún síntoma ni hubiese conducido a la muerte de estos hombres. A pesar de esto, puede que algunos de estos hombres sean tratados con cirugía o radiación, debido a que el médico no puede estar seguro de cuán agresivo pudiese ser el cáncer, o porque los hombres se sienten incómodos si no reciben ningún tratamiento. Estos tratamientos pueden conllevar efectos secundarios que afectan seriamente la calidad de vida de un hombre. Los médicos y los pacientes siguen batallando para decidir quién debe recibir tratamiento y a quién se le pudiese dar seguimiento sin ser tratado inmediatamente (un método llamado “espera en observación” o “terapia expectante”).

Se están realizando algunos estudios para tratar de determinar si las pruebas de detección temprana del cáncer de próstata en grupos numerosos de hombres disminuirán la tasa de mortalidad del cáncer de próstata. Los resultados preliminares de dos estudios abarcadores no han ofrecido respuestas claras.

Los resultados iniciales de un estudio realizado en los Estados Unidos indican que las pruebas de detección anuales con PSA y DRE detectaron más cánceres de próstata, pero no redujeron la tasa de mortalidad para este cáncer. Por otro lado, un estudio realizado en Europa encontró un riesgo menor de muerte a causa de cáncer de próstata con la prueba PSA (realizada alrededor de una vez cada cuatro años), pero los investigadores calcularon que alrededor de 1,400 hombres necesitarían someterse a las pruebas (y 48 ser tratados) para poder prevenir una muerte a causa de cáncer de próstata. Ninguno de estos estudios ha mostrado que las pruebas de PSA ayuden a los hombres a vivir por más tiempo (reduzca la tasa general de mortalidad).

El cáncer de próstata tiende a crecer lentamente, por lo que los efectos de las pruebas de detección en estos estudios serán probablemente más claros en los próximos años. Ambos de estos estudios continúan para determinar si un seguimiento más prolongado proveerá resultados más concluyentes.

La Sociedad Americana del Cáncer entiende que la evidencia disponible no apoya las pruebas rutinarias para todos los hombres. La Sociedad recomienda que los hombres deben tomar decisiones fundadas según la información disponible, el diálogo con sus médicos y sus perspectivas personales sobre los beneficios y los efectos secundarios de las pruebas de detección y el tratamiento.

Hasta que no haya más información disponible, usted y su médico deben tomar la decisión de someterse o no a la prueba. Existen muchos factores a considerar, incluyendo su edad y su salud. Si usted es joven y padece cáncer de próstata, probablemente la enfermedad acortará su vida si no se encuentra pronto. Si tiene más edad, o su salud no es buena, existe la posibilidad de que el cáncer de próstata nunca sea un problema importante, ya que generalmente es un cáncer de crecimiento lento.



Recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer para la detección temprana del cáncer de la próstata

En la actualidad, la Sociedad Americana del Cáncer no apoya las pruebas rutinarias para el cáncer de próstata. La Sociedad cree que los profesionales de atención a la salud deben hablar con los hombres sobre los beneficios potenciales y las limitaciones de la detección temprana del cáncer de próstata antes de comenzar a realizar las pruebas. Como parte de la conversación, se debe ofrecer la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA) y el examen digital del recto (DRE) cada año, comenzando a los 50 años de edad, a aquellos hombres que tienen un riesgo promedio de cáncer de próstata y una expectativa de vida de al menos de 10 años. Después de este diálogo, se les deben hacer las pruebas a los hombres que las favorezcan. Los hombres deben participar activamente en la toma de decisiones, aprendiendo sobre el cáncer de próstata y sobre las ventajas y desventajas de la detección temprana y el tratamiento de la enfermedad.

Este diálogo debe comenzar a la edad de 45 años en los hombres que están en alto riesgo de cáncer de próstata. Entre estos hombres se encuentran los de raza negra y aquéllos cuyos parientes de primer grado (padre, hermano, o hijo) recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata a una edad temprana (menores de 65 años).

Los hombres con un riesgo aún mayor (aquellos con varios parientes de primer grado que han tenido cáncer de próstata a una edad temprana) deben sostener esta conversación con su profesional de atención a la salud al cumplir los 40 años de edad.

Si, después de la conversación, un hombre le pide a su profesional de atención a la salud que tome la decisión por él, las pruebas se deben hacer (a menos que exista una razón específica para no hacer las pruebas).


Prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA)

 El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia producida por las células en la glándula prostática (es producido por células normales o cancerosas). Aunque el PSA se encuentra principalmente en el semen, también se puede encontrar en pequeñas cantidades en la sangre. La mayoría de los hombres saludables tiene una concentración menor de 4 nanogramos por mililitro de sangre (ng/mL). La probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta a medida que el nivel de PSA sube.

Cuando se forma el cáncer de próstata, el nivel de PSA generalmente aumenta a más de 4 nanogramos. Aun así, un nivel menor de 4 no significa que no hay cáncer, pues alrededor del 15% de los hombres con un PSA menor de 4 darán positivo a cáncer de próstata en una biopsia. Los hombres que tienen un nivel de PSA en el intervalo de 4 a 10 tienen una probabilidad de una en cuatro de presentar cáncer de próstata. Si el PSA es mayor de 10, la probabilidad de cáncer de próstata es de más de 50%.

Otras cosas a parte del cáncer de próstata pueden aumentar el nivel de PSA, tales como:

  • Hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), un agrandamiento no canceroso de la próstata que muchos hombres padecen a medida que envejecen.

  • Edad: normalmente los niveles de PSA también aumentarán con lentitud a medida que usted envejece, aunque no tenga ninguna anomalía en la próstata.

     
  • Prostatitis, una infección o inflamación de la glándula prostática.

     
  • La eyaculación puede causar un aumento en el nivel de PSA por un periodo de tiempo breve, y luego baja nuevamente. Por esta razón, algunos médicos sugerirán que los hombres se abstengan de eyacular durante dos días antes de la prueba.


Algunas cosas hacen que los niveles de PSA bajen (aun cuando hay cáncer), incluyendo:

  • Ciertos medicamentos usados para tratar BPH o síntomas urinarios, tal como finaserida (Proscar o Propecia) o dutasterida (Avodart). Debe notificarle a su médico si está tomando estos medicamentos, ya que éstos podrían reducir los niveles de PSA y requerir que el médico ajuste la lectura.

     
  • Algunas mezclas de hierbas que son vendidas como complementos dietéticos para la "salud de la próstata" también podrían ocultar un alto nivel de PSA. Por esta razón, es importante que le informe a su médico si está tomando cualquier tipo de complemento. El saw palmetto (una hierba usada por algunos hombres para el agrandamiento benigno de la próstata) no parece interferir con las mediciones de PSA.

  • Obesidad: los hombres obesos tienden a tener niveles de PSA más bajos.



Si su nivel de PSA es alto, es posible que su médico recomiende una biopsia prostática para saber si tiene cáncer (remítase a la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?”). Algunos médicos pueden considerar el uso de pruebas más nuevas del PSA (discutido más adelante) para ayudar a determinar si usted necesita una biopsia de la próstata.  Sin embargo, no todos los médicos están de acuerdo en cómo utilizar estos otros tipos de pruebas del PSA. Si el resultado de las pruebas de PSA no es normal, pídale a su médico que hable con usted sobre su riesgo de cáncer y la necesidad de pruebas adicionales.


Porcentaje de PSA libre

El PSA se encuentra en la sangre principalmente en dos formas. Una forma está unida (adherida) a proteínas sanguíneas, mientras que la otra es libre (no adherido). La prueba del porcentaje de PSA libre es la proporción de la cantidad de PSA que circula libre, en comparación con el total del nivel de PSA. El porcentaje de PSA libre es menor en los hombres que tienen cáncer de próstata que en los hombres que no tienen esta enfermedad.

Algunas veces, esta prueba se utiliza para ayudar a decidir si usted debe hacerse una biopsia de la próstata en caso de que los resultados de la prueba PSA están dentro del límite (entre 4 y 10). Un porcentaje menor de PSA libre significa que su probabilidad de tener cáncer de próstata es mayor, y usted probablemente debe hacerse una biopsia. Muchos médicos recomiendan biopsias para los hombres con un porcentaje de PSA libre de 10% o menos, y recomiendan que los hombres consideren una biopsia si el porcentaje está entre 10% y 25%. El uso de estos indicadores detectan la mayoría de los cánceres, mientras ayudan a algunos hombres a evitar las biopsias de la próstata innecesarias. Esta prueba se usa ampliamente, pero no todos los médicos están de acuerdo en que el 25% sea el mejor punto para decidir si es necesaria una biopsia.

Una prueba más nueva, conocida como PSA complejo, mide la cantidad de PSA que está adherida a las otras proteínas. En la sección "¿Qué hay de nuevo en la investigación y tratamiento del cáncer de próstata?", se ofrecen más detalles sobre esta prueba.


Velocidad del PSA

La velocidad del PSA no es una prueba aparte. Ésta es una medida que indica cuán rápido el PSA aumenta a medida que pasa el tiempo. Aun cuando el valor total del PSA no sea más de 4, una velocidad alta de PSA indica que es probable la presencia de cáncer y que se debe considerar una biopsia. Por ejemplo, si su PSA era 1.7 en una prueba, y un año más tarde era de 3.8, éste es un aumento veloz que puede ser motivo de preocupación.

Esto puede ser útil cuando las pruebas de PSA se realizan cada año. Para los hombres con un valor inicial de PSA menor de 4, una velocidad de PSA de 0.35 (ng/mL) o mayor por año (por ejemplo, si los valores fueron de 2 a 2.4 y a 2.8 en el curso de dos años) puede ser motivo de preocupación. Por otro lado, los hombres con un valor de PSA de entre 4 y 10, deben considerar enfáticamente una biopsia si la velocidad alcanza más de 0.75 (ng/mL) al año (por ejemplo, si los valores fueron de 4 a 4.8 y a 5.6 en el curso de dos años). La mayoría de los médicos creen que los niveles de PSA deben ser medidos por lo menos en tres ocasiones por un período de al menos 18 meses para obtener una velocidad de PSA precisa.


Densidad del PSA

Los niveles del PSA son mayores en los hombres que tienen glándulas prostáticas más grandes. Algunas veces, la densidad de PSA (PSAD) se usa en los hombres que tienen glándulas prostáticas grandes para tratar de ajustar esto. Los médicos miden el volumen (tamaño) de la próstata mediante una ecografía transrectal (que se detalla posteriormente) y dividen el número de PSA entre el volumen de la próstata. Una densidad alta de PSA (PSAD) indica una mayor probabilidad de que haya cáncer. La densidad del PSA no ha demostrado ser tan útil. La prueba del porcentaje de PSA libre ha demostrado ser por mucho más precisa.


Intervalos de PSA específicos de la edad

Los niveles de PSA son normalmente más altos en los hombres de mayor edad que en los hombres jóvenes, aun cuando no hay cáncer. Un resultado de PSA que se encuentre en el intervalo límite podría ser una causa de preocupación para un hombre de 50 años, pero no tan preocupante para uno de 80 años. Por esta razón, algunos médicos han sugerido que se comparen los resultados del PSA con los resultados obtenidos en otros hombres de la misma edad.

Sin embargo, debido a que la utilidad de los intervalos de PSA específicos de la edad no se ha comprobado bien, la mayoría de los médicos y organizaciones profesionales (así como los fabricantes de las pruebas de PSA) no recomiendan su uso actualmente.

Uso de las pruebas sanguíneas del PSA después del diagnóstico de cáncer de próstata

La prueba del PSA se usa principalmente para la detección temprana del cáncer de próstata, pero también se usa en otras situaciones:

  • En los hombres diagnosticados con cáncer de próstata, la prueba del PSA se puede usar junto con los resultados del examen clínico y el grado tumoral (de la biopsia) para ayudar a decidir si se requieren pruebas adicionales (tal como tomografía computarizada o gammagrafías óseas).

  • Puede ayudar a indicar si su cáncer está limitado a la próstata. Si su nivel de PSA es muy alto, su cáncer probablemente se ha propagado fuera de la próstata. Esto podría afectar sus opciones de tratamiento, ya que es probable que algunas formas de tratamiento (como la cirugía y la radiación) no sean útiles si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos, los huesos u otros órganos.

  • Después de la cirugía o radioterapia, se puede evaluar el nivel de PSA para ayudar a determinar si el tratamiento tuvo éxito. Por lo general, los niveles de PSA bajan bastante si el tratamiento extirpó o destruyó todas las células prostáticas. Un nivel de PSA en aumento (especialmente después de la cirugía) puede indicar que se detectaron células cancerosas de la próstata y que su cáncer ha regresado.

  • Si usted escoge la espera en observación, el nivel de PSA puede utilizarse para ayudar a decidir si el cáncer está creciendo y si se debe considerar un tratamiento activo.

  • Durante la terapia hormonal o quimioterapia, el nivel de PSA puede ayudar a indicar si el tratamiento está funcionando y cuándo es el momento propicio para intentar una forma diferente de tratamiento.


Si el cáncer de próstata ha regresado (recurrido) después del tratamiento, o si se ha propagado fuera de la próstata (enfermedad metastásica), el número actual de PSA probablemente no sea tan importante, como lo son los cambios. El número del PSA no predice si una persona presentará o no síntomas ni el tiempo que él vivirá. Muchas personas tienen valores altos de PSA y se sienten bien, mientras que otras personas tienen valores bajos y tienen síntomas. Otras personas presentan niveles bajos y síntomas. Con la enfermedad avanzada, pudiera ser más importante evaluar la manera en que el nivel del PSA está cambiando en vez de evaluar el número real.


Examen digital del recto (DRE)

Durante este examen, un médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto a fin de palpar cualquier abultamiento o áreas firmes en la próstata que pudiesen ser cáncer. La glándula prostática se encuentra inmediatamente delante del recto, y la mayoría de los cánceres comienzan en la parte posterior de la glándula, lo que se puede palpar durante un examen del recto. Este examen es incómodo, pero no es doloroso y sólo toma poco tiempo realizarlo.

El examen digital del recto es menos eficaz que la prueba de sangre del PSA para detectar cáncer de próstata, pero algunas veces puede ayudar a detectar tumores cancerosos en hombres con niveles normales de PSA. Por esta razón, en las guías de la Sociedad Americana del Cáncer se recomienda que cuando se hace una prueba de detección del cáncer de próstata, se haga tanto el DRE como de la prueba sanguínea del PSA.

Además, el examen digital del recto se puede utilizar una vez se sabe que un hombre padece cáncer de próstata para tratar de determinar si el cáncer se ha propagado a los tejidos cercanos y para detectar el cáncer que ha regresado después del tratamiento.

 

Ecografía transrectal


La ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS) utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata en una pantalla de vídeo. Para esta prueba, se coloca una pequeña sonda que emite ondas sonoras en el recto. Las ondas sonoras entran en la próstata y crean ecos que son captados por la sonda. Una computadora convierte el patrón de ecos en una imagen blanca y negra de la próstata.

El procedimiento sólo dura unos minutos y se puede realizar en el consultorio del médico o en una clínica ambulatoria Usted sentirá algo de presión durante la introducción de la sonda de la ecografía transrectal en el recto, pero usualmente este procedimiento no causa dolor.

La ecografía transrectal por lo general no se recomienda como única prueba de rutina para la detección del cáncer de próstata, ya que a menudo no muestra el cáncer temprano. Se usa con mayor frecuencia durante la biopsia prostática (descrita en la próxima sección). Este estudio se usa para guiar las agujas de la biopsia al área correcta de la próstata.

La TRUS también es útil en otras situaciones. Puede ser usada para medir el tamaño de la glándula prostática, lo que puede ayudar a determinar la densidad del PSA y también pudiera afectar las opciones de tratamiento que tiene un hombre. Además se usa como una guía durante algunas formas de tratamiento, tal como la criocirugía.


Signos y síntomas del cáncer de próstata 

El cáncer de próstata en sus etapas iniciales generalmente no causa síntomas y se encuentra con más frecuencia mediante una prueba del PSA o un DRE. Algunos cánceres avanzados de la próstata pueden hacer más lento o debilitar el flujo urinario o hacerle sentir que necesita orinar con más frecuencia. Sin embargo, las enfermedades no cancerosas de la próstata, tal como la hiperplasia prostática benigna son una causa más común de estos síntomas.

Si el cáncer de próstata se encuentra en una etapa avanzada, es posible que haya sangre en la orina (hematuria) o tenga dificultad para lograr una erección (impotencia). El cáncer de próstata avanzado usualmente se propaga a los huesos, lo que puede causar dolor en la columna vertebral, las caderas, las costillas u otras áreas. El cáncer que se ha propagado a la columna vertebral también puede presionar los nervios espinales, lo que puede conducir a debilidad o adormecimiento en las piernas o los pies, o incluso pérdida en el control de la vejiga o los intestinos.

Otras enfermedades, también pueden causar muchos de estos mismos síntomas. Es importante que usted le informe a su médico si presenta cualquiera de estos problemas para que la causa pueda ser encontrada y tratada.


¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?

Si ciertos síntomas o los resultados de las pruebas de detección temprana (la prueba de sangre PSA y/o el examen digital del recto) sugieren que usted pudiese tener cáncer de próstata, su médico hará una biopsia de la próstata para determinar si la enfermedad está presente.

Biopsia de la próstata

Una biopsia es un procedimiento en el cual se extrae una muestra de tejido del cuerpo y luego se observa bajo un microscopio. Una biopsia por punción con aguja gruesa es el principal método usado para diagnosticar el cáncer de próstata. La biopsia por lo general es llevada a cabo por un urólogo (un cirujano que trata los cánceres del tracto genital y urinario, que incluye la glándula prostática). En la ecografía transrectal (descrita en la sección “¿Se puede encontrar el cáncer de próstata en sus etapas iniciales?”) para “observar” la glándula prostática, el médico inserta rápidamente una aguja a través de la pared del recto hasta la próstata. Cuando se retira la aguja, ésta extrae una pequeña muestra cilíndrica de tejido, usualmente de ½ pulgada de largo y 1/16 pulgada de ancho.  Este procedimiento se repite de ocho a 18 veces, aunque la mayoría de los urólogos tomará alrededor de 12 muestras. Las muestras se envían al laboratorio para determinar si hay cáncer.

Aunque el procedimiento parece doloroso, sólo puede causar una sensación desagradable muy breve debido a que se hace con un instrumento especial de biopsia de resorte automático. Este dispositivo introduce y saca las agujas en fracciones de segundo. La mayoría de los médicos que hacen la biopsia adormecerán el área primero al inyectar un anestésico local al lado de la próstata. Es posible que usted quiera preguntarle a su médico si él o ella planea hacer esto.

Algunos médicos realizan la biopsia a través del periné, que es la piel que se encuentra entre el recto y el escroto. El médico colocará su dedo en el recto para palpar la próstata y luego introducirá la aguja de la biopsia a través de una pequeña incisión (corte) en la piel del periné. El médico también utilizará un anestésico local para adormecer el área.

La biopsia por sí sola dura aproximadamente 15 minutos y por lo general se realiza en el consultorio del médico. Es probable que se le administren antibióticos antes de la biopsia, y por un día o dos después del procedimiento para reducir el riesgo de infección.

Unos pocos días después del procedimiento, usted pudiera sentir cierta molestia en el área, y pudiera notar sangre en su orina. Además pudiera sangrar un poco por el recto. Muchos hombres también observan algo de sangre en el semen o semen del color del metal oxidado, lo que puede durar por algunas semanas después de la biopsia.

Las muestras de la biopsia se enviarán a un laboratorio de patología. Una vez ahí, un patólogo (un médico que se especializa en el diagnóstico de enfermedades usando muestras de tejido) observará si hay células cancerosas mediante el uso de un microscopio. Si se encuentra cáncer, el patólogo también le asignará un grado (información más adelante). Usualmente los resultados están disponibles de uno a tres días, aunque podría tomar más tiempo.

Aun con muchas muestras, las biopsias pueden algunas veces pasar por alto el cáncer si ninguna de las agujas de la biopsia lo alcanza. Esto se conoce como resultado "falso negativo". Si su médico sigue teniendo mucha sospecha de que usted tiene cáncer de próstata (debido al alto nivel de PSA, por ejemplo), es posible que sea necesario repetir la biopsia.


Clasificación por grados del cáncer de próstata

Casi todos los patólogos determinan el grado de los cánceres de próstata utilizando el sistema de Gleason. Este sistema asigna un grado Gleason usando números del uno al cinco, dependiendo de cuánto se parezcan las células en el tejido canceroso a las células en el tejido normal de la próstata.
  • Si el tejido canceroso se asemeja mucho al tejido normal de la próstata, se le asigna el grado 1.

  • Si el cáncer carece de estas características normales y sus células parecen propagarse al azar a través de la próstata, se considera un tumor de grado 5.

  • Los grados del 2 al 4 tienen características entres estos extremos.

Los cánceres de próstata frecuentemente tienen áreas con diferentes grados, se asigna un grado a las dos áreas que forman la mayor parte del cáncer. Estos dos grados se suman para dar como resultado la puntuación de Gleason (también conocida como suma de Gleason) entre 2 y 10.
  • A los cánceres con puntuación de Gleason de 2 a 4 algunas veces se les llama cánceres bien diferenciados o de bajo grado.

  • A los cánceres con puntuación de Gleason de 5 a 7 se les llama cánceres diferenciados moderadamente o de grado intermedio.

  • A los cánceres con puntuación de Gleason de 8 a 10 se les llama cánceres diferenciados pobremente o de alto grado.

Cuanto mayor sea su puntuación de Gleason, mayor es la probabilidad de que el cáncer crezca y se propague rápidamente.



Otros elementos del informe de biopsia

El informe del patólogo contiene el grado del cáncer (si está presente), pero también contiene otras piezas de información que pueden dar una mejor idea de la amplitud del cáncer. Éstas pueden incluir:
  • El número de muestras de biopsia con aguja gruesa que contiene cáncer (por ejemplo, “7 de 12”).

  • El porcentaje de cáncer en cada una de las muestras.

  • Si el cáncer está en un lado (izquierdo o derecho) de la próstata o en ambos lados (bilateral).


Resultados sospechosos

Algunas veces, cuando el patólogo observa las células prostáticas bajo el microscopio, algunas células pueden no parecer cancerosas, pero tampoco se ven normales. Por lo general, estos resultados se catalogan como sospechosos,  y se clasifican en dos categorías: neoplasia prostática intraepitelial (prostatic intraepithelial neoplasia, PIN) o proliferación microacinar atípica (atypical small acinar proliferation, ASAP).

En la PIN, existen cambios en cómo la glándula prostática aparece bajo el microscopio, pero las células anormales no parecen estar creciendo en otras partes de la próstata (como harían las células cancerosas). La neoplasia prostática intraepitelial a menudo se divide en alto y bajo grado. Muchos hombres comienzan a presentar una neoplasia de bajo grado a una edad temprana, pero no necesariamente padecen cáncer. Aun no está clara la importancia de la neoplasia prostática intraepitelial de bajo grado con respecto al cáncer de próstata.

Si en la biopsia se encuentra una neoplasia prostática intraepitelial de alto grado, existe una probabilidad aproximada de 20% a 30% de que el cáncer ya esté presente en algún lugar de la próstata. Por esta razón, los médicos a menudo observan cuidadosamente a los hombres con neoplasia prostática intraepitelial de alto grado y pueden recomendar la repetición de una biopsia de la próstata, especialmente si la biopsia original no tomó muestras de todas las partes de la glándula.
 
Otro hallazgo que algunas veces puede indicar una biopsia de la próstata es proliferación microacinar atípica, la cual algunas veces se conoce simplemente como atipia.  En este caso, las células parece que pudieran ser cancerosas cuando se observan con un microscopio, pero hay tan pocas de ellas en la laminilla como para estar seguro. Si se encuentra la proliferación microacinar atípica, existe entre 40% y 50% de probabilidades de que el cáncer también está presente en la próstata, razón por la cual muchos médicos recomiendan repetir la biopsia dentro de pocos meses.
   


¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de próstata?

La etapa (extensión) de un cáncer es uno de los factores más importantes para seleccionar las opciones de tratamiento y para predecir el pronóstico de un paciente. Si su biopsia de la próstata confirma que usted tiene cáncer, se realizarán más pruebas para determinar cuán lejos se ha propagado en la próstata, en los tejidos adyacentes o en otras partes del cuerpo. Este proceso se llama clasificación por etapas.

Su médico utilizará los resultados del examen digital del recto (DRE), los niveles de PSA y la puntuación de Gleason para determinar la probabilidad de que su cáncer se haya propagado fuera de la próstata. Esta información se usa para decidir qué otras pruebas (si alguna) se necesitan hacer antes de tomar una decisión sobre el tratamiento. Los hombres con un resultado de examen digital del recto normal, un nivel de PSA bajo y una puntuación de Gleason baja no necesitan otras pruebas, ya que las probabilidades de que el cáncer se haya propagado son muy bajas.


Historial médico y examen físico

El examen físico, especialmente el examen digital del recto (DRE), es una parte importante de la clasificación del cáncer por etapas. Al realizar el examen digital del recto, algunas veces su médico puede decir si el cáncer se encuentra en un solo lado de la próstata, o en ambos lados, o si hay probabilidades de que se haya propagado de la glándula prostática a los tejidos cercanos. El DRE siempre se usa junto con la prueba sanguínea del PSA para la detección temprana del cáncer de próstata, y se analiza en la sección "¿Se puede detectar el cáncer de próstata en sus etapas iniciales?" Su médico también puede examinar otras áreas del cuerpo para determinar si el cáncer se ha propagado.

Además, el médico le hará preguntas sobre los síntomas, como por ejemplo problemas urinarios o dolor en los huesos, que pueden sugerir que el cáncer se ha propagado a los huesos.


Estudios por imágenes que se usan para clasificar por etapas el cáncer de próstata

No todos los hombres con cáncer de próstata necesitan hacerse estudios por imágenes; pero para aquellos que los necesitan, algunas veces se usan los estudios siguientes:


Gammagrafía ósea con radionúclidos

Cuando el cáncer de próstata se propaga a lugares distantes, comúnmente pasa primero a los huesos (aún cuando el cáncer de próstata se propaga a los huesos, el cáncer continúa llamándose cáncer de próstata, no cáncer de los huesos). Una gammagrafía ósea puede ayudar a mostrar si el cáncer ha alcanzado a los huesos.

Para este estudio, se inyecta una pequeña cantidad de material de bajo nivel radioactivo en una vena (intravenosamente o IV). La sustancia se asienta en el tejido óseo dañado de todo el esqueleto en el transcurso de varias horas. Después usted se acostará en una camilla durante aproximadamente 30 minutos mientras una cámara especial detecta la radioactividad y crea una imagen de su esqueleto.

Las áreas dañadas del hueso aparecerán como "puntos radioactivos" en el esqueleto, esto significa que estas áreas atraen la radioactividad. Estos puntos radioactivos podrían indicar la presencia de cáncer metastásico, pero la artritis u otras condiciones de los huesos también pueden causar el mismo patrón. Para poder distinguir entre estas condiciones, su equipo de atención del cáncer puede usar otros estudios por imágenes tales como radiografías simples o una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) o imágenes por resonancia magnética (MRI) para obtener una mejor imagen de las áreas que se iluminan, o incluso se puede hacer una biopsia para obtener muestras de los huesos.

La inyección es la única porción incómoda de la gammagrafía. El material radioactivo sale del cuerpo a través de la orina durante el transcurso de los próximos días. Debido a que la cantidad de radioactividad es tan baja, conlleva muy poco riesgo para usted u otras personas. No obstante, es posible que usted quiera preguntarle a su médico si debe tomar precauciones especiales después de haberse hecho el estudio.


Tomografía computarizada

La tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT scan) es una clase especial de radiografía que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas fotografías de la parte de su cuerpo que se estudia mientras rota a su alrededor. Luego una computadora combina estas fotografías en imágenes de secciones de la parte del cuerpo que se estudia.

Antes del primer conjunto de imágenes, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre una y dos pintas de un “contraste oral”. Esto ayuda a delinear el intestino para que luzca diferente a cualquier tumor. También es posible que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte una clase diferente de contraste. Esto ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo. También necesitará tomar suficiente líquido para llevar la vejiga. Esto hace que el intestino permanezca fuera del área de la próstata.

El contraste intravenoso puede causar sensación de rubor en su cuerpo (una sensación de calor con algo de enrojecimiento en la piel). Algunas personas son alérgicas y presentan erupciones. Rara vez, se presentan reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión sanguínea. Se le puede administrar medicamento para prevenir y tratar las reacciones alérgicas.  Así que asegúrese de informarle a su médico si usted ha tenido alguna vez una reacción a cualquier material de contraste utilizado en las radiografías. Además, es importante que usted le informe al médico sobre cualquier otra alergia.

Una CT toma más tiempo que las radiografías comunes. Necesita acostarse inmóvil sobre una camilla mientras se realiza el estudio. Durante el estudio, la camilla se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner, una máquina en forma de anillo que rodea completamente la camilla. Es posible que se sienta un poco confinado por el anillo dentro del cual permanece acostado durante la captura de las imágenes.

Esta prueba puede ayudar a determinar si el cáncer de próstata se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes. Si el cáncer de próstata ha regresado después del tratamiento, la tomografía computarizada puede con frecuencia indicar si está creciendo en el interior de otros órganos o en las estructuras de la pelvis. Por otro lado, las tomografías computarizadas rara vez proporcionan información útil sobre los cánceres de próstata recientemente diagnosticados que probablemente están confinados a la próstata de acuerdo con otros hallazgos (examen digital del recto, el nivel de PSA y la puntuación de Gleason). Las tomografías computarizadas no son tan útiles como las imágenes por resonancia magnética (MRI) para observar la glándula prostática.


Imágenes por resonancia magnética

Los exámenes con imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas radiales es absorbida por el cuerpo y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido del cuerpo y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Esto no sólo produce secciones transversales del cuerpo como un examen CT, sino que también produce secciones desde diversos ángulos. Al igual que la CT, se inyectará un material de contraste, pero esto se hace con menos frecuencia.

Las imágenes por resonancia magnética pueden ser muy útiles para observar los cánceres de próstata. Éstas pueden producir una imagen muy clara de la próstata e indicar si el cáncer se ha propagado fuera de la próstata hasta las vesículas seminales o la vejiga. Esta información puede ser muy importante para que los médicos planifiquen el tratamiento. Sin embargo, al igual que las tomografías, los MRI puede que no provean información útil sobre los cánceres de próstata recientemente diagnosticados que probablemente están localizados (confinados en la próstata) según otros factores.

En comparación con la CT, el MRI toma más tiempo, a menudo hasta una hora. Durante este estudio, usted necesitará acostarse sin moverse en el interior de un tubo estrecho, lo cual le puede hacer sentirse encerrado y puede molestar a las personas que no les gusta estar en espacios cerrados. Además la máquina produce un ruido o zumbido. En algunos centros se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos Para mejorar la precisión del MRI, muchos médicos colocan en el interior del recto una sonda llamada espiral endorrectal. Es necesario que la sonda se mantenga ahí de 30 a 45 minutos y puede ser muy incómoda.


Gammagrafía ProstaScint™

Al igual que la gammagrafía ósea, la gammagrafía con ProstaScint utiliza una inyección de material de baja radioactividad para detectar el cáncer que se ha propagado fuera de la próstata. Ambos exámenes buscan las áreas del cuerpo en las que se deposita el material radioactivo, pero funcionan de maneras diferentes.

Mientras el material radioactivo que se usa en las gammagrafías óseas es atraído al hueso, el material radioactivo de la gammagrafía con ProstaScint es atraído por las células de la próstata en el cuerpo. Además, está unido a un anticuerpo monoclonal, un tipo de proteína artificial que reconoce y se adhiere a una sustancia particular. En este caso, el anticuerpo se adhiere el antígeno de membrana prostático específico (PSMA), una sustancia que se encuentra en altas concentraciones en las células normales y cancerosas de la próstata.

Después de inyectar el material, a usted se le pedirá que se acueste en una mesa mientras una cámara especial crea una imagen del cuerpo. Esto usualmente se hace aproximadamente media hora después de la inyección y de nuevo de tres a cinco días después.

La ventaja de este examen es que puede encontrar células cancerosas de la próstata en los ganglios linfáticos y en otros órganos blandos (sin hueso). Debido a que el anticuerpo sólo se adhiere a las células cancerosas de la próstata, otros cánceres o problemas benignos no deben causar resultados anormales. Sin embargo, este examen no siempre es preciso, y algunas veces los resultados pueden ser confusos.

La mayoría de los médicos no recomienda este examen a los hombres que acaban de ser diagnosticados con cáncer de próstata. No obstante, puede ser útil si el nivel de PSA en la sangre comienza a aumentar después del tratamiento y otras pruebas no pueden encontrar la localización exacta de su cáncer. Es posible que los médicos no ordenen este examen si ellos creen que no será útil para un paciente en particular.

 

Biopsia de ganglios linfáticos

En una biopsia de ganglio linfático se extirpan uno o más ganglios linfáticos para saber si contienen células cancerosas. Este procedimiento, también llamado disección de ganglios linfáticos o linfadenectomía, algunas veces se realiza para determinar si el cáncer se ha propagado de la próstata hacia los ganglios linfáticos cercanos. Si se encuentran células cancerosas en un ganglio linfático, una cirugía probablemente no curará el cáncer, sino que se consideran otras opciones de tratamiento. Es muy raro que se hagan biopsias de ganglios linfáticos a menos que a su médico le preocupe que el cáncer se haya propagado. Existen varios métodos para realizar las biopsias en los ganglios linfáticos.


Biopsia quirúrgica

El cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos a través de una incisión que se hace en la parte inferior del abdomen. Esto se hace a menudo en la misma operación para la prostatectomía radical. Para información sobre la prostatectomía radical, remítase a la sección “¿Cómo se trata el cáncer de próstata?”

Si el cirujano tiene una razón para sospechar que el cáncer pudiera haberse propagado (tal como un nivel del PSA sobre 20 o una puntuación Gleason sobre 7), él o ella pudiera extirpar algunos ganglios antes de tratar de extirpar la glándula prostática. Luego, un patólogo observa los ganglios mientras el paciente sigue anestesiado, para ayudar al cirujano a decidir si debe continuar con la prostatectomía radical. Esto se denomina examen de sección congelada, debido a que la muestra de tejido se congela antes de preparar algunas secciones delgadas del tejido que se analizan bajo el microscopio. Si los ganglios contienen cáncer, usualmente se suspende la operación y la próstata se deja en su lugar. Esto es debido a que sería poco probable que la extirpación de la próstata cure el cáncer, y podría resultar en complicaciones o efectos secundarios graves.

Si el nivel de PSA es menos de 20 y la puntuación de Gleason no está alta, la probabilidad de que el cáncer se haya propagado es baja. En ese caso, los cirujanos a menudo no solicitan un examen de sección congelada y en su lugar envían los ganglios linfáticos para que sean observados junto con la glándula prostática extirpada. Los resultados del examen usualmente están disponibles en tres a siete días después de la cirugía.


Biopsia laparoscópica

Un laparoscopio es un tubo largo y flexible con una pequeña cámara de vídeo en la punta que se inserta en el abdomen para permitirle al cirujano ver el interior sin tener que hacer una incisión grande. Para extirpar los ganglios linfáticos, se realizan otras incisiones pequeñas para insertar instrumentos largos. El cirujano extirpa todos los ganglios linfáticos que circundan la glándula prostática, y envía los ganglios al patólogo. Gracias a que no es necesario hacer incisiones grandes, la mayoría de las personas se recuperan completamente en sólo uno o dos días, y la operación deja cicatrices muy pequeñas. Este procedimiento se usa raras veces, pero se usa algunas veces cuando es importante saber la condición de los ganglios linfáticos y no se planea hacer una prostatectomía radical (como en los casos de ciertos hombres que escogen tratamiento con radioterapia).


Aspiración con aguja fina

Si sus ganglios linfáticos están agrandados en el estudio por imagen (CT o MRI), un radiólogo especialmente capacitado puede tomar una muestra de las células de un ganglio linfático agrandado usando una técnica que se llama aspiración con aguja fina. En este procedimiento, el médico usa una imagen de tomografía computarizada para guiar una aguja larga y delgada a través de la piel en la parte más inferior del abdomen y hacia el interior de un ganglio linfático agrandado. Una jeringa conectada en la aguja permite al médico tomar una pequeña muestra del ganglio. Antes de la colocación de la aguja, la piel se adormece con anestesia local. Usted podrá regresar a su casa unas horas después del procedimiento. Este método no se usa muy a menudo.


El sistema TNM de clasificación por etapas del AJCC

Un sistema de clasificación por etapas es un método convencional mediante el cual el equipo de atención del cáncer describe el grado de propagación del cáncer. Aunque existen diferentes sistemas de clasificación por etapas del cáncer de próstata, el sistema más ampliamente usado es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC).

El sistema TNM describe:
  • La extensión del tumor primario (categoría T).
  • Si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos (nódulos) cercanos (categoría N).
  • La ausencia o presencia de metástasis a distancia (categoría M).

La etapa general toma en consideración las tres categorías, junto con la puntuación Gleason (descrito en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?”).

Existen en realidad dos tipos de clasificación por etapa para el cáncer de próstata. La etapa clínica consiste en el mejor estimado del médico en cuando a la extensión de su enfermedad según los resultados del examen físico (incluyendo el examen digital del recto), los análisis de laboratorio, biopsia de la próstata, y cualquier estudio por imágenes que haya tenido.

Si se sometió a una cirugía, sus médicos también pueden determinar la etapa patológica, la cual se basa en la cirugía y la evaluación del tejido extirpado. Esto significa que si usted se sometió a una cirugía, la etapa de su cáncer pudiese cambiar después de la operación (por ejemplo, si se encontró cáncer en un lugar donde no se sospechaba que estaba la enfermedad). La clasificación patológica por etapas probablemente sea más precisa que la clasificación clínica por etapas, ya que permite a su médico obtener una impresión directa de la extensión de su enfermedad. Ésta es una posible ventaja de la cirugía (prostatectomía radical) en vez de la radioterapia o la espera en observación (terapia expectante).

Ambos tipos de clasificación usa las mismas categorías (pero la categoría T1 no es usada en la etapa patológica).


Categorías T

Hay cuatro categorías para describir la extensión local del tumor de la próstata, desde T1 hasta T4. La mayoría de éstas también tienen subcategorías.

T1: su médico no puede palpar el tumor ni verlo con estudios por imágenes, como por ejemplo con una ecografía transrectal.

T1a: el cáncer se encuentra incidentalmente (por casualidad) durante la resección transuretral de la próstata (frecuentemente abreviada TURP) que se hizo para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna. El cáncer está presente en menos de un 5% del tejido extirpado.

T1b:
el cáncer se detecta durante la TURP, pero está presente en más de un 5% del tejido extirpado.

T1c:
el cáncer se encuentra mediante una biopsia por aguja, realizada debido a un nivel aumentado de PSA.


T2: su médico puede palpar el cáncer cuando realiza un examen digital del recto (DRE), pero parece que aún está limitado a la glándula prostática.

T2a: el cáncer se encuentra en la mitad o menos de sólo un lado (izquierda o derecha) de la próstata.

T2b:
el cáncer se encuentra en más de la mitad de sólo un lado (izquierda o derecha) de la próstata.

T2c:
el cáncer está en ambos lados de la próstata.

 
T3: el cáncer ha comenzado a crecer y a propagarse hacia el exterior de la próstata y puede afectar las vesículas seminales.

T3a: el cáncer se propaga hacia el exterior de la próstata, pero no ha afectado las vesículas seminales.

T3b:
el cáncer se ha propagado hacia las vesículas seminales.


T4: el cáncer ha crecido hacia los tejidos adyacentes a la próstata (además de las vesículas seminales), como por ejemplo al esfínter de la vejiga (músculo que ayuda a controlar la micción), al recto y/o a las paredes de la pelvis.


Categorías N

N0: el cáncer no se ha propagado hacia ninguno de los ganglios linfáticos.

N1:
el cáncer se ha propagado a uno o más ganglios linfáticos regionales (vecinos) en la pelvis.


Categorías M

M0: el cáncer no se propagó más allá de los ganglios linfáticos regionales.

M1: el cáncer se propagó más allá de los ganglios linfáticos regionales.

M1a: el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos distantes (en el exterior de la pelvis).

M1b: el cáncer se propagó a los huesos.

M1c: el cáncer se propagó a otros órganos tales como los pulmones, el hígado o el cerebro (con o sin propagación a los huesos).


Agrupación de etapas

Una vez que se han determinado las categorías T, N y M, esta información se combina, junto con la puntuación de Gleason y el PSA, en un proceso denominado agrupación de etapas. Si la puntuación de Gleason o los resultados del PSA no están disponibles, la etapa se puede basar según las categorías T, N, M. La etapa general se expresa en números romanos desde I (la etapa menos avanzada) hasta IV (la etapa más avanzada). Esto se hace para ayudar a determinar las opciones de tratamiento y la expectativa de supervivencia o curación.


Etapa I: aplica uno de lo siguiente:

T1, N0, M0, puntuación de Gleason de 6 o menos, PSA menos de 10: el médico no puede palpar el tumor ni verlo con los estudios por imágenes, tal como ecografía transrectal (se detectó ya sea durante una resección transuretral o se diagnosticó mediante una biopsia con aguja realizada debido a un alto nivel de PSA) [T1]. El cáncer aún está limitado a la próstata y no se propagó hacia los ganglios linfáticos [N0] ni a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. La puntuación de Gleason es 6 o menos y el nivel de PSA es menos de 10.

O

T1a, N0, M0, puntuación de Gleason de 6 o menos, PSA menos de 10: el tumor se puede palpar durante un examen digital del recto o ver mediante una ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra en una mitad o menos de un solo lado (derecho o izquierdo) de su próstata [T2a]. El cáncer aún está limitado a la próstata y no se propagó hacia los ganglios linfáticos [N0] ni a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. La puntuación de Gleason es 6 o menos y el nivel de PSA es menos de 10.


Etapa IIA: aplica uno de lo siguiente:

T1, N0, M0, puntuación de Gleason de 7, PSA menos de 20: el médico no puede sentir el tumor ni verlo con los estudios por imágenes, tal como ecografía transrectal (se detectó ya sea durante una resección transuretral o se diagnosticó mediante una biopsia con aguja realizada debido al resultado de una prueba que indica un alto nivel de PSA) [T1]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0].  El tumor tiene una puntuación de Gleason de 7. El nivel de PSA es menos de 20.

O

T1, N0, M0, puntuación de Gleason de 6 o menos, PSA de por lo menos 10, pero menos de 20: el médico no puede palpar el tumor ni verlo con los estudios por imágenes, tal como ecografía transrectal (se detectó ya sea durante una resección transuretral o se diagnosticó mediante una biopsia con aguja realizada debido a un alto nivel de PSA) [T1]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor tiene una puntuación de Gleason de 6 o menos. El nivel de PSA es por lo menos de 10, pero menos de 20.

O

T1a o T2b, N0, M0, puntuación de Gleason de 7 o menos, PSA menos de 20: el tumor se puede palpar durante un examen digital del recto o se puede ver mediante una ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra en un lado de la próstata [T2a o T2b]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor tiene una puntuación de Gleason de 7 o menos. El nivel de PSA es menos de 20.


Etapa IIB: aplica uno de lo siguiente:

T2c, N0, M0, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el tumor se puede palpar durante un examen digital del recto o se puede ver mediante una ecografía transrectal. Además, el tumor se encuentra en ambos lados de la próstata [T2c]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.

O

T1 o T2, N0, M0, cualquier puntuación de Gleason, PSA de 20 o más: el cáncer aún no ha comenzado a propagarse fuera de la próstata. Se pudo (o no) palpar en el examen digital del recto o ver mediante una ecografía transrectal [T1 o T2].  El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos cercanos [N0] ni a cualquier otra parte del cuerpo [M0].  El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason. El nivel de PSA es por lo menos de 20.

O

T1 o T2, N0, M0, puntuación de Gleason de 8 o más, cualquier PSA: el cáncer aún no ha comenzado a propagarse fuera de la próstata. Se pudo (o no) palpar en el examen digital del recto o ver mediante una ecografía transrectal [T1 o T2]. El cáncer no propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. La puntuación de Gleason es de 8 o más. El PSA puede ser cualquier valor.


Etapa III:

 T3, N0, M0, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el cáncer ha comenzado a propagarse fuera de la próstata y es posible que se haya propagado a las vesículas seminales [T3], pero no se propagó a los ganglios linfáticos [N0] ni a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.


Etapa IV: aplica uno de lo siguiente:

T4, N0, M0, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el cáncer se extendió hacia los tejidos adyacentes a la próstata (excepto a las vesículas seminales), como por ejemplo al esfínter externo de la vejiga (el músculo que ayuda a controlar la micción), al recto y/o a la pared de la pelvis [T4]. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes [N0] ni a otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.

O

Cualquier T, N1, M0, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el tumor puede estar creciendo hacia los tejidos cercanos a la próstata [cualquier T]. El cáncer no propagó a los ganglios linfáticos [N1], pero no se propagó a ninguna otra parte del cuerpo [M0]. El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.

O

Cualquier T, cualquier N, M1, cualquier puntuación de Gleason, cualquier PSA: el cáncer puede estar creciendo hacia los tejidos cercanos a la próstata [cualquier T] y se pudo haber propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (cualquier N). Se propagó a otras localizaciones más distantes del cuerpo [M1]. El tumor puede tener cualquier puntuación de Gleason y el PSA puede ser de cualquier valor.


Otros sistemas de clasificación

Además del sistema TNM, se han usado otros sistemas para clasificar por etapas el cáncer de la próstata. El sistema Whitmore-Jewett, el cual clasifica el cáncer de la próstata como A, B, C o D, se usaba comúnmente en el pasado. Hoy día, la mayoría de los especialistas de la próstata usan el sistema TNM. Si sus médicos utilizan el sistema Whitmore-Jewett, pídales que lo traduzcan al sistema TNM o que le expliquen cómo su clasificación determinará sus opciones de tratamiento.


Tasas de supervivencia relativa a cinco años por etapa

El Instituto Nacional de Cáncer (NCI por sus siglas en inglés), mantiene una gran base de datos nacional con estadísticas de supervivencia para distintos tipos de cáncer. Esta base de datos no agrupa a los cánceres por etapa AJCC, sino en grupos de cánceres por etapas locales, regionales y distantes.

La etapa local significa que no hay señal de que el cáncer se propagó fuera de la próstata. Ésta corresponde a las etapas I y II del AJCC. Casi nueve de cada 10 cánceres de próstata se encuentran en esta etapa temprana. Si el cáncer se propagó de la próstata a áreas adyacentes, se le llama enfermedad regional. Esto incluye cánceres que están en etapa III y etapa IV que no se han propagado a partes distantes del cuerpo, tal como tumores T4 y cánceres que se propagaron a los ganglios linfáticos adyacentes (N1). La etapa distante incluye el resto de los cánceres en etapa IV y todos los cánceres que se han propagado a ganglios linfáticos distantes, los huesos o a otros órganos (M1).

Supervivencia relativa a cinco años por etapa al momento del diagnóstico

Local        100%
Regional    100%
Distante       31%

La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de cáncer. Estas tasas de supervivencia se usan para producir una manera convencional al hablar sobre el pronóstico. Por supuesto, muchos de estos pacientes viven mucho más de cinco años después de su diagnóstico. Las tasas de supervivencia relativa a cinco años comparan la supervivencia observada con la esperada para las personas sin cáncer. Esto significa que la supervivencia relativa sólo cubre las muertes por cáncer. Ésta es una manera más precisa de describir el pronóstico para los pacientes con cierto tipo de cáncer. Las tasas de supervivencia a cinco años son basadas en pacientes diagnosticados y tratados inicialmente por más de cinco años. Los avances en el tratamiento desde entonces pueden producir un pronóstico más favorable para los pacientes recientemente diagnosticados.



Última revisión / cambio realizado: 1-Eno.-2010
Última actualización completa:
19-Ago.-2009

página fácil de imprimir
envíe esta página
Not registered yet?
  Register now or see reasons to register.  
Help | About ACS | Employment & Volunteer Opportunities | Información legal y de confidencialidad |  Press Room
Copyright 2010 © American Cancer Society, Inc.
Todo el contenido y obras creadas anotados en este sitio de Internet
son propiedad de la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society, Inc.)
la cual tiene todos los derechos sobre los mismos. Todos los derechos reservados.