Need answers? 1·800·227·2345 | Home | Community | Get Involved | Donate | | Site Index | Search Go Button
The mark, American Cancer Society, is a registered trademark of the American Cancer Society, Inc., and may not be copied, reproduced, transmitted, displayed, performed, distributed, sublicensed, altered, stored for subsequent use or otherwise used in whole or in part in any manner without ACS's prior written consent.
 
My Planner Register | Sign In Sign In


Información de referencia sobre el cáncer
 
    Guía del cáncer
    Otros temas
    Páginas en Internet relacionadas
    Folletos gratis
    Información legal y de confidencialidad
Cancer Reference Information
    Contáctenos
  Para hablar en español con un especialista en información sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o envíenos un mensaje por correo electrónico.
   
Detección y diagnóstico
Metástasis en los huesos

En esta sección usted encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: el diagnóstico


¿Cómo se diagnostica la metástasis en los huesos?

Algunas veces la metástasis en los huesos se detecta antes de que tenga la oportunidad de causar algún síntoma. Cuando a usted se le diagnostica inicialmente con cáncer, su médico puede ordenar pruebas de laboratorio y estudios por imágenes (tal como radiografías óseas o gammagrafías óseas) para determinar cuán lejos se propagó el cáncer. Estas pruebas pueden revelar metástasis en los huesos. También es posible que se encuentren signos de metástasis en los huesos durante un examen de rutina después que finalice el tratamiento.


Signos y síntomas de la metástasis en los huesos

Los síntomas de metástasis en los huesos pueden ser leves al principio. También usted puede notar una disminución de su apetito y dificultad para dormir porque siente incomodidad. Estos síntomas pueden hacerle difícil realizar sus actividades diarias.


Dolor en los huesos

El dolor en los huesos es a menudo el primer síntoma de que el cáncer se ha propagado a los huesos. A menudo, el dolor puede ir y venir al principio, y tiende a empeorar en la noche y aliviarse con el movimiento. Más adelante, se vuelve constante y puede empeorar con la actividad. Es importante que le comunique de inmediato a su médico si tiene dolor en los huesos. El hueso pudiese estar tan debilitado que puede fracturarse, lo que a menudo se puede prevenir si se descubren metástasis temprano. Su médico querrá obtener una radiografía del área adolorida y puede ordenar otros estudios por imágenes. Otras enfermedades como las infecciones de los huesos, la artritis o simplemente la actividad intensa también pueden causar dolor en los huesos.


Fracturas

Los huesos debilitados a causa de cáncer metastásico se pueden romper (fracturar). La fractura puede ocurrir con una caída o lesión, aunque un hueso débil también se puede fracturar durante las actividades diarias. Estas fracturas a menudo causan dolor severo y repentino. El dolor puede limitar su movilidad. En algunos casos una fractura es el primer signo de metástasis en los huesos. Las fracturas ocurren con mayor frecuencia en los huesos largos de los brazos y las piernas, así como en los de la columna vertebral. A menudo el dolor repentino en el medio de la espalda, por ejemplo, es un signo común de que un hueso canceroso se está fracturando y colapsando.


Compresión de la médula espinal

El cáncer en los huesos de la columna vertebral puede hacer presión sobre la médula espinal. Esta médula espinal contiene nervios que le permiten moverse y sentir lo que le ocurre a su cuerpo. La presión sobre la médula espinal no sólo causa dolor sino que también puede dañar los nervios en la médula espinal de manera tal que sus piernas se pueden adormecer y debilitar, e incluso presentar parálisis. Con más frecuencia, esto afecto las piernas, pero si el tumor está presionando la médula espinal en el cuello, se afectan tanto los brazos como las piernas. Algunas veces el primer síntoma de presión en la médula espinal que usted puede experimentar es dificultad para orinar porque los nervios de la médula espinal controlan la vejiga. (Consulte la sección “Cuando el cáncer amenaza con paralizar, esto es una urgencia” en “Tratamientos locales”).


Hipercalcemia

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, se puede liberar calcio en el torrente sanguíneo. Esto puede causar altos niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia), lo que puede ocasionar problemas tal como estreñimiento, náusea, pérdida de apetito y mucha sed.  Los altos niveles de calcio causan que usted orine mucho, lo que ocasiona deshidratación. Además, se puede hacer sentir muy cansando y débil. Puede que se sienta soñoliento o incluso confundido.  Si no se trata, la hipercalcemia incluso puede causar que usted caiga en coma.


Notifique inmediatamente a su médico si tiene síntomas

Resulta muy importante que usted les informe a sus médicos y enfermeras sobre cualquier síntoma nuevo en los huesos o sobre los cambios en los síntomas que ya tenía. El encontrar y tratar temprano metástasis en los huesos puede ayudar a prevenir problemas posteriormente.
 


Estudios por imágenes para detectar la metástasis en los huesos

Radiografías

Las radiografías regulares de los huesos pueden mostrar signos de propagación del cáncer.

Existen dos tipos de metástasis en los huesos. En el primer tipo, las células cancerosas disuelven algunos de los minerales que contiene el hueso, lo que hace que disminuya su densidad. A éstas se les llama metástasis osteolíticas o líticas, y se ven en las radiografías como una cavidad más oscura dentro de la imagen blanco-grisácea del hueso. Las radiografías no muestran metástasis en los huesos a menos que el cáncer haya destruido alrededor de la mitad de la materia del hueso. Los huesos con metástasis osteolíticas tienden a fracturarse muy fácilmente.
 
El otro tipo de metástasis en los huesos causa que un área del hueso luzca más densa o esclerótica. A éstas se les llama metástasis osteoblásticas o blásticas, las que hacen que un área del hueso luzca más densa (un área de esclerosis). En las radiografías, estas metástasis aparecen como manchas más blancas que el hueso circundante. Este tipo es común en ciertos cánceres, tal como cáncer de próstata y algunos cánceres de seno. A menudo, las metástasis en los huesos tienen características tanto líticas como blásticas.

En las radiografías también se pueden encontrar las fracturas de huesos debilitados por metástasis.


Gammagrafía ósea con radionúclidos

Este procedimiento ayuda a mostrar si el cáncer ha hecho metástasis en los huesos. Para realizar este estudio, se inyecta una sustancia radioactiva, llamada difosfonato de tecnecio, en una vena.  La cantidad de radiactividad utilizada es baja y no causa efectos secundarios.

Este marcador es atraído a las células de los huesos enfermos por todo el esqueleto. Se utiliza un explorador que detecta radioactividad para tomar una fotografía del cuerpo. Las áreas enfermas del hueso aparecen en la imagen del examen como zonas densas, de color gris-negro, llamadas "puntos radioactivos". Los “puntos radioactivos a menudo son causados por cáncer metastásico, pero también pueden ser causados por otras afecciones óseas, tal como artritis o infección. El patrón de estas enfermedades en una gammagrafía ósea es usualmente diferente al patrón causado por el cáncer, aunque el médico puede que necesite los resultados de otras pruebas para confirmar esto.

Por lo general, las gammagrafías óseas pueden detectar metástasis mucho antes que las radiografías comunes. Estos estudios no sólo son útiles para detectar metástasis en los huesos, sino también para observar la respuesta de éstas a los tratamientos

Algunas veces, las gammagrafías óseas fallan al encontrar cáncer que se ha propagado a los huesos. Esto ocurre más a menudo si las metástasis son totalmente osteolíticas (el hueso es menos denso). En algunos pacientes, es posible que la gammagrafía no muestre radioactividad en áreas del hueso que el cáncer ya ha destruido.


Tomografía computarizada

Esta prueba, conocida por sus siglas en inglés como CT, es un procedimiento radiológico que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En lugar de tomar una sola imagen, como lo hace una radiografía convencional, una máquina que gira a su alrededor toma muchas fotos. La computadora luego combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina tomará imágenes de muchas porciones de la parte de su cuerpo bajo estudio. Si las gammagrafías óseas o las radiografías no muestran metástasis, este estudio pueda ayudar a indicar si el cáncer se propagó a sus huesos. Se puede usar cuando las metástasis en los huesos son sólo osteolíticas debido a que este tipo de metástasis algunas veces no se refleja en las gammagrafías óseas. A menudo, después de que se toma la primera sesión de fotos, usted recibe una inyección de un "tinte" de contraste para ayudar a delinear mejor las estructuras de su cuerpo. Entonces se procede con tomar un segundo conjunto de imágenes.

El tinte de contraste se inyecta en una línea intravenosa (IV o en su vena). Pocas personas son alérgicas al tinte y les da sarpullido, una sensación de rubor o, en raras ocasiones, unas reacciones más serias como dificultad respiratoria y presión arterial baja. Asegúrese de informarle al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a algún material de contraste utilizado para las radiografías o si nota algún problema durante el estudio.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales y es necesario permanecer inmóvil durante 15 a 30 minutos en una mesa mientras se llevan a cabo. No obstante, las CT cada vez son más rápidas y la estancia puede ser agradablemente corta. Sin embargo, usted pudiera sentirse un poco confinado dentro del equipo en el que tiene que permanecer mientras se toman las fotografías.

Las tomografías computarizadas también se pueden usar para guiar con precisión una biopsia. Para este procedimiento, llamado biopsia con aguja guiada por tomografía computarizada, el paciente permanece en la mesa de la tomografía mientras un radiólogo va dirigiendo una aguja de biopsia hasta el área sospechosa. Las tomografías computarizadas se repiten hasta que los médicos están seguros que la aguja alcanzó el lugar correcto. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia por punción con aguja gruesa (un cilindro delgado de tejido de ½ pulgada de largo y menos de 1/8 de pulgada de diámetro) y se examina bajo el microscopio.


Imágenes por resonancia magnética

Las imágenes por resonancia magnética (MRI) utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio obtenido por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Al igual que con la CT, el MRI producen imágenes de secciones transversales del cuerpo, pero también produce imágenes longitudinales que van en dirección de la cabeza a los dedos de los pies. Para realizar el MRI, también se puede inyectar un material de contraste, pero se usa con menos frecuencia que en la CT.

Debido a que el MRI es muy útil para observar la columna vertebral y la médula espinal, es el estudio convencional que se utiliza si se sospecha de compresión de la médula espinal. Además, los MRI son útiles para encontrar problemas en los huesos y las articulaciones. El procedimiento para obtener el MRI causa un poco más de molestias que los estudios de CT. En primer lugar, toman más tiempo, con frecuencia hasta una hora. Además, a usted lo colocan en una estructura con forma de tubo que lo restringe. Si a usted se le dificulta estar en lugares encerrados (claustrofobia), avísele a su médico antes de realizar el MRI. La máquina emite un sonido martillante leve que algunas personas encuentran perturbador. Algunos centros de diagnóstico proveen audífonos con música para bloquear este sonido. No obstante, generalmente la mayoría de las personas se someten a este procedimiento sin problemas.


Tomografía por emisión de positrones

En la tomografía por emisión de positrones (PET), se inyecta glucosa (azúcar) radiactiva a través de una vena. Debido a que los cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radioactividad tiende a concentrarse en el cáncer. Se usa un explorador para identificar los depósitos radioactivos. Este estudio puede encontrar grupos de células cancerosas que son demasiado pequeñas como para verse en estudios por imágenes. La PET puede ser útil para identificar áreas de propagación del cáncer. La PET examina todo el cuerpo a la vez, por lo que a veces se usa cuando su médico cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar. Si un área en el explorador luce como que pudiera ser cáncer, es posible que se necesiten hacer otros estudios, tal como MRI o CT, para un examen más exhaustivo. Algunas máquinas combinan una CT con una PET para detectar aún mejor el tumor.



Análisis de sangre para detectar metástasis en los huesos


Marcadores tumorales séricos

Algunos tipos de cáncer secretan ciertas sustancias, llamadas marcadores tumorales, en el torrente sanguíneo. Los pacientes de estos tipos de cáncer pueden someterse a pruebas de sangre a intervalos regulares para ver si los niveles de estos marcadores están subiendo. Un aumento en los niveles del marcador tumoral puede indicar que el cáncer se propagó, pero no muestra dónde está el cáncer. Se necesitarán otras pruebas para mostrar si las metástasis están en los huesos o en algún otro lugar del cuerpo.

El antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) es un ejemplo de un marcador tumoral. Los niveles de PSA son mayores en un hombre con cáncer de próstata, pero deben estar muy bajos después del tratamiento. Si comienzan a subir nuevamente, esto sugiere que el cáncer pudo haber regresado. Si los niveles son muy altos, esto puede significar que el cáncer se propagó a los huesos. Para más información sobre este asunto, consulte nuestro documento “Marcadores tumorales”.


Otros análisis de sangre

Cuando el cáncer se propaga a ciertos órganos, puede dañar las células del órgano o alterar su funcionamiento. Esto puede producir ciertas sustancias que se pueden encontrar por medio de análisis de sangre rutinarios. Por ejemplo:

  • Nivel de calcio: las metástasis en los huesos puede desgastar los huesos, lo que causa un alto nivel de calcio en la sangre.

  • Fosfatasa alcalina: cuando los huesos se fracturan, los niveles de fosfatasa alcalina también pueden aumentar.


Se están estudiando nuevos tipos de análisis de sangre que pudieran detectar temprano las metástasis en los huesos (Consulte la sección, “¿Qué hay de nuevo en el tratamiento y la investigación de metástasis en los huesos?


Pruebas de orina

Se pueden producir y liberar varias sustancias en la orina cuando los huesos son afectados. Una de esas sustancias que puede medirse se llama telopéptido N. 


Pruebas de tejido y de células utilizados para encontrar metástasis en los huesos

Si usted ha tenido cáncer en el pasado, es posible que su médico pueda indicar si usted tiene cáncer metastásico basándose en la apariencia de la gammagrafía ósea o de otras radiografías. Si alguno de sus análisis de sangre también sugiere la presencia de cáncer metastásico, esto hace que el diagnóstico sea aun más preciso. Cuando éste es el caso, es posible que su médico no necesite obtener una muestra de tejido. Sin embargo, si el diagnóstico no está claro, su médico necesitará tomar una muestra del área anormal para saber si es cáncer. Esto se conoce como biopsia.


Biopsia con aguja

Existen dos tipos principales de biopsia por aguja: las biopsias con aguja fina y biopsia por punción con aguja gruesa.

Biopsia o aspiración con aguja fina: con la aspiración con aguja fina (FNA, por sus siglas en inglés) se utiliza una aguja finísima para tomar una pequeña cantidad de líquido y pequeños fragmentos de tejido del tumor. El médico puede orientar la aguja hacia un tumor o área sospechosa que pueda palparse cerca de la superficie del cuerpo. Este tipo de biopsia ósea se realiza solamente si el hueso está debilitado o si el cáncer se ha propagado al tejido blando que rodea al hueso. La biopsia se hace después de adormecer el área. Puede causar molestia, pero no es muy doloroso.

Hay momentos en que el área sospechosa no puede palparse o verse debido a que se encuentra a mucha profundidad dentro del cuerpo, o a que la metástasis que se sospecha puede ser vista en una radiografía, pero no existe ninguna protuberancia que se pueda palpar en la superficie ósea. En estos casos, la aguja puede orientarse mientras se observa por medio de una CT.

Biopsia por punción con aguja gruesa: este tipo de biopsia es similar a la FNA con la diferencia que se usa una aguja más grande. Las agujas que se utilizan para una biopsia por punción con aguja gruesa extraen un pequeño cilindro de tejido (de aproximadamente 1/16 pulgada de diámetro y ½ pulgada de largo).


Biopsia quirúrgica del hueso

Algunas veces las biopsias con aguja no son concluyentes y se necesita una biopsia quirúrgica. En este procedimiento, el cirujano corta el hueso para extirpar una pequeña porción del tumor. A ésta también se le llama biopsia por incisión,  la cual rara vez se necesita para diagnosticar metástasis en los huesos.


Última  revisión / cambio realizado: 24-Mar.-2009
Última actualización completa:  24-Mar.-2009

página fácil de imprimir
envíe esta página
Not registered yet?
  Register now or see reasons to register.  
Help | About ACS | Employment & Volunteer Opportunities | Información legal y de confidencialidad |  Press Room
Copyright 2010 © American Cancer Society, Inc.
Todo el contenido y obras creadas anotados en este sitio de Internet
son propiedad de la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society, Inc.)
la cual tiene todos los derechos sobre los mismos. Todos los derechos reservados.