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Prevención y factores de riesgo
Cáncer de ovario

En esta sección del Centro de Recursos contra el Cáncer encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: En esta sección:
los factores de riesgo
las causas
la prevención

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de ovario?

Un factor de riesgo es aquel que cambia las probabilidades de que padezca una enfermedad como lo es el cáncer. Los distintos tipos de cáncer conllevan diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, exponerse sin protección a la luz solar intensa es un factor de riesgo para el cáncer de la piel, mientras el fumar es un factor de riesgo para un número de cánceres.

Pero los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno o incluso varios factores de riesgo no significa que usted tendrá la enfermedad. Además, muchas personas que adquieren la enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos. Aún cuando una persona con cáncer de ovario tiene un factor de riesgo, a menudo es muy difícil saber cuánto pudo haber contribuido ese factor de riesgo al cáncer.  Los investigadores han descubierto varios factores específicos que cambian la probabilidad de una mujer de padecer de cáncer ovárico epitelial. Estos factores de riesgo no se aplican a otros tipos de cáncer ovárico menos comunes, tales como los tumores de células germinales y los tumores estromales.


Edad

El riesgo de padecer de cáncer de ovario aumenta con la edad. Los cánceres de ovario son poco comunes en las mujeres menores de 40 años, y la mayoría de   se origina después de la menopausia. La mitad de todos los cánceres de ovario se encuentran en mujeres de más de 63 años. 


Obesidad

Varios estudios han analizado la relación entre la obesidad y el cáncer de ovario. En general, parece que las mujeres obesas (aquellas con un índice de masa corporal de al menos 30) tienen un riesgo mayor de cáncer de ovario. Un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer también encontró una tasa mayor de muertes de cáncer de ovario en las mujeres obesas. El riesgo aumentó 50% en las mujeres de mayor peso.


Antecedentes relacionados con la reproducción

Una mujer que haya tenido hijos tiene un riesgo menor de cáncer de ovario en comparación con las que no han tenido hijos. El riesgo es aún menor con cada embarazo. La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir el riesgo aún más. El uso de anticonceptivos orales (píldora anticonceptiva) también reduce el riesgo de cáncer de ovario.


Cirugía ginecológica

La ligadura tubárica (“amarrar los conductos”) puede reducir la probabilidad de cáncer de ovario en hasta un 67%. Una histerectomía (extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir el riesgo de cáncer de ovario alrededor de un tercio.


Medicamentos para la fertilidad

En algunos estudios, los investigadores han encontrado que el uso del medicamento para la fertilidad citrato de clomifeno (Clomid®) por más de un año, puede aumentar el riesgo de tumores ováricos. El riesgo pareció ser el mayor en mujeres que no quedaron embarazadas mientras usaban el medicamento. Los medicamentos para la fertilidad parecen aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como "tumores de bajo potencial maligno" (tumores LMP, por sus siglas en inglés). Si usted está tomando medicamentos para la fertilidad debe discutir los posibles riesgos del mismo con su médico. Sin embargo, las mujeres que son infértiles pueden presentar un riesgo mayor (que las mujeres fértiles), aunque no utilicen medicamentos para la fertilidad. Esto puede, en parte, deberse a que no han tenido hijos o no han usado píldoras anticonceptivas (las cuales son protectoras). Se están realizando más estudios para clarificar estas asociaciones.


Andrógenos

Los andrógenos son hormonas masculinas. El danazol, un medicamento que aumenta los niveles de andrógenos, estuvo vinculado a un riesgo aumentado de cáncer de ovario en un estudio poco abarcador. En un estudio más abarcador, este vínculo no fue confirmado, pero las mujeres que toman los andrógenos presentaron un riesgo mayor de cáncer de ovario.  Se planea realizar estudios adicionales de la función de los andrógenos en el cáncer de ovario.


Terapia de estrógeno y terapia de hormonas

Algunos estudios recientes sugieren que las mujeres que usan estrógenos después de la menopausia tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. El riesgo parece ser mayor en mujeres que sólo reciben estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos cinco o 10). El riesgo aumentado es de menor certeza para las mujeres que reciben tanto estrógeno como progesterona.


Antecedentes familiares de cáncer de ovario, del seno o cáncer colorrectal

El cáncer de ovario puede ser más común en algunas familias. El riesgo de cáncer de ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo, cáncer ovárico. El riesgo también aumenta mientras más familiares tengan cáncer de ovario. El riesgo aumentado de cáncer de ovario no tiene que provenir de la familia materna, pues también puede que provenga de la familia del padre. Hasta un 10% de todos los casos de cáncer de ovario son resultado de una tendencia hereditaria a padecer la enfermedad. Un antecedente familiar de cáncer debido a una mutación (cambio) hereditaria en ciertos genes pueden aumentar el riesgo de cáncer ovárico. Algunos de estos genes (nombrados BRCA1 y BRCA2) también aumentan el riesgo de cáncer del seno.  Por lo tanto, un familiar con cáncer del seno puede aumentar su riesgo de cáncer de ovario. Otro grupo de genes aumenta el riesgo de cáncer del colon, por lo que las mujeres que tienen cáncer del colon en sus familias pueden tener un mayor riesgo de cáncer de ovario. Muchos casos de cáncer ovárico epitelial familiar se deben a mutaciones genéticas hereditarias que pueden identificarse mediante pruebas genéticas.

Las mujeres con cáncer ovárico debido a algunas de estas mutaciones genéticas hereditarias pueden tener un mejor pronóstico que las pacientes que no tienen ningún antecedente familiar de cáncer ovárico. (Lea la sección sobre las causas del cáncer ovárico para obtener información acerca de estas mutaciones genéticas.)

En la sección correspondiente a prevención se discuten el asesoramiento genético, las pruebas genéticas y las estrategias para prevenir el cáncer ovárico en mujeres con riesgo familiar.


Antecedentes personales de cáncer del seno

Si ha tenido cáncer del seno, puede que también tenga un riesgo mayor de cáncer de ovario. Existen varias razones para esto. Algunos de los factores de riesgo para el cáncer de ovario también pueden afectar el riesgo de cáncer del seno. El riesgo de padecer cáncer de ovario después de cáncer de seno es el mayor en aquellas mujeres con antecedentes de cáncer de seno.  Un antecedente familiar contundente de cáncer de seno puede ser causado por una mutación hereditaria en los genes BRCA1 o BRCA2. Estas mutaciones también pueden causar cáncer de ovario.  (Consulte la sección ¿Se sabe cuáles son las causas del cáncer de ovario?). 


Polvo de talco

Se ha sugerido que el polvo de talco aplicado directamente al área genital o en servilletas sanitarias pudiera ser carcinogénico (causante de cáncer) para los ovarios. Algunos estudios sugieren un aumento muy ligero del riesgo de cáncer de ovario en las mujeres que usaron talco en el área genital. En el pasado, a veces el polvo de talco estaba contaminado con asbesto, un mineral reconocido como carcinogénico. Esto puede explicar su asociación con el cáncer de ovario en algunos estudios. Desde hace más de 20 años, por ley, los productos basados en polvo de talco para el cuerpo y la cara no pueden contener asbesto. No obstante, la seguridad de estos nuevos productos requerirá estudios de seguimiento en mujeres que los hayan usado durante muchos años. Actualmente no existen pruebas que asocien los polvos hechos de maicena con ningún cáncer en la mujer.


Alimentación

Un estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en grasa durante al menos cuatro años mostró un riesgo menor de cáncer de ovario. Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer de ovario en mujeres con una alimentación con muchos vegetales, aunque otros estudios no están de acuerdo con esto. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda comer una variedad de alimentos saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal. Coma al menos cinco porciones de frutas, verduras y vegetales al día, así como varias porciones de alimentos integrales de origen vegetal tales como panes, cereales, granos, arroz, pastas o frijoles. Limite el consumo de carne roja y carnes procesadas. A pesar de que el impacto de estas recomendaciones sobre alimentación para el riesgo de cáncer de ovario permanece incierto, seguir estas recomendaciones puede ayudar a prevenir otras enfermedades, incluyendo algunos otros tipos de cáncer.


Analgésicos

En algunos estudios, tanto la aspirina como el acetaminofén han mostrado que reducen el riesgo de cáncer de ovario. Sin embargo, la información de estos estudios no es consistente. Las mujeres que no estén tomando estos medicamentos regularmente para otras condiciones médicas no deben comenzar a hacerlo para tratar de prevenir el cáncer de ovario. Se necesitan más estudios en esta área.


Hábito de fumar y consumo de alcohol

Estos factores no aumentan el riesgo de la mayoría de los cánceres de ovario, aunque algunos estudios han encontrado que aumentan el riesgo para el tipo mucinoso.

 

¿Conocemos las causas del cáncer de ovario?

Aún no se sabe exactamente cuáles son las causas de la mayoría de los cánceres de ovario, pero, como se discutió en la sección anterior, sí conocemos algunos factores que aumentan las probabilidades que una mujer padezca de cáncer ovárico epitelial. Mucho menos se sabe acerca de los factores de riesgo de los tumores estromales y de células germinales de los ovarios.

Existen muchas teorías sobre las causas del cáncer de ovario. Algunas de ellas provienen mediante el estudio de cosas que cambian el riesgo de cáncer de ovario. Por ejemplo, el embarazo y las píldoras anticonceptivas reducen el riesgo de cáncer de ovario. Debido a que ambos reducen el número de veces el ovario libera un óvulo (ovulación), algunos investigadores creen que puede haber cierta asociación entre la ovulación y el riesgo de cáncer de ovario.

Además, sabemos que la ligadura tubárica y la histerectomía reducen el riesgo de cáncer de ovario. Una teoría para explicar esto consiste en que algunas sustancias que causan cáncer pueden entran en el organismo a través de la vagina y pasar por el útero y las trompas de Falopio para alcanzar los ovarios. Esto explicaría el efecto de la extirpación del útero o bloqueo de las trompas de Falopio en el riesgo de cáncer de ovario. Otra teoría consiste en que las hormonas masculinas (andrógenos) pueden causar el cáncer de ovario.

Los investigadores ya entienden mucho mejor cómo ciertas mutaciones (cambios) en el ADN pueden hacer que las células normales se conviertan en cancerosas. El ADN es la sustancia química que transporta las instrucciones para casi todo lo que hacen las células. Generalmente nos parecemos a nuestros padres porque de ellos provino nuestro ADN. Sin embargo, el ADN afecta más allá que nuestra apariencia externa. Algunos genes (partes de nuestro ADN) contienen instrucciones que controlan el momento en que nuestras células crecen y se dividen. A ciertos genes que promueven la división de las células se les denomina oncogenes. Los otros genes que disminuyen la división celular, hacen que las células mueran en el momento apropiado o ayudan a reparar el daño al ADN se llaman genes supresores de tumores. Sabemos que las mutaciones en el ADN (defectos) que activan los oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores pueden causar cáncer.


Síndromes genéticos hereditarios

Los científicos han aprendido mucho sobre la forma en que ciertos genes que la mujer hereda de sus padres pueden aumentar en gran medida su riesgo de cáncer de ovario. Éstos incluyen los genes BRCA1 y BRCA2 y varios genes relacionados con el cáncer colorrectal hereditario sin poliposis que aparecen en la sección a continuación

Genes BRCA1 y BRCA2

Aunque las mutaciones hereditarias en estos genes se encontraron primero en mujeres con cáncer del seno, también son responsables de la mayoría de los casos de cáncer de ovario hereditarios. Cuando estos genes son normales, actúan como supresores de tumores y ayudan a prevenir el cáncer produciendo proteínas que evitan que las células crezcan anormalmente. Sin embargo, si usted heredó una mutación (defecto) de uno de estos genes de cualquiera de sus padres, esta proteína que previene el cáncer es menos eficaz y sus probabilidades de padecer cáncer del seno, ovario, o ambos, aumentan. Las mutaciones en el BRCA1 y el BRCA2 son aproximadamente 10 veces más comunes en las mujeres judías ashkenazi que en la población general de los Estados Unidos.

Se ha calculado que en las mujeres con que el BRCA1, el riesgo durante toda su vida de cáncer de ovario es de entre 35% y 70%. Esto significa que si 100 mujeres tuvieron la mutación BRCA1, entre 35 y 70 de ellas padecerían de cáncer del riesgo. Para las mujeres con mutaciones BRCA2, el riesgo ha sido estimado entre 10% y 30% para la edad de los 70 años. Estas mutaciones también aumentan los riesgos de carcinoma peritoneal primario y carcinoma de trompa de Falopio.

En comparación, el riesgo de cáncer de ovario en el transcurso de la vida para las mujeres en la población general es de aproximadamente 1.5%

Enfermedad de Cowden

En este síndrome, las personas son principalmente afectadas con problemas de tiroides, cáncer de tiroides, y cáncer de seno.  Las mujeres también tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. Esta enfermedad es causada por mutaciones hereditarias en el gen PTEN.

Cáncer colorrectal hereditario sin poliposis

Existen muchos genes diferentes que pueden causar este síndrome. Éstos son MLH1, MLH3, MSH2, MSH6, TGFBR2, PMS1, y PMS2. Una copia anormal de cualquiera de estos genes reduce la capacidad del organismo para reparar el daño a su ADN. Esto provoca un riesgo muy alto de cáncer del colon. Las mujeres con este síndrome también tienen un riesgo aumentado de cáncer del útero (cáncer endometrial) y cáncer de ovario. El riesgo de cáncer de ovario en el transcurso de la vida de una mujer con cáncer de colon hereditario no poliposo (HNPCC) es de aproximadamente 10%. Este síndrome causa hasta un 1% de todos los cánceres ováricos epiteliales. El nombre que se usaba en el pasado para el HNPCC es síndrome Lynch.

Síndrome Peutz-Jeghers

Las personas con este síndrome genético poco común presentan pólipos en el estómago y el intestino mientras son adolescentes. Además, estas personas tienen un alto riesgo de cáncer, particularmente cánceres del tracto digestivo (esófago, estómago, intestino delgado, colon). Las mujeres con este síndrome tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario, incluyendo cáncer epitelial de los ovarios y un tipo de tumor estromal (tumores de células granulosas). Este síndrome es causado por mutaciones en el gen STK11.


Cambios genéticos adquiridos

La mayoría de las mutaciones del ADN que están relacionadas con cáncer de ovario, en lugar de heredarse, suceden durante la vida de la mujer. En algunos cánceres, las mutaciones adquiridas de oncogenes, genes supresores de tumores, o ambos, pueden ser consecuencia de radiación o sustancias químicas que causan cáncer, aunque no existe evidencia de esto para el cáncer de ovario. Hasta ahora, los estudios no han podido identificar ni una sola sustancia química en el medio ambiente o en nuestra alimentación que esté vinculada específicamente a la causa de mutaciones que producen cáncer de ovario. La causa de la mayoría de las mutaciones adquiridas aún se desconoce.

La mayoría de los cánceres de ovario tiene varias mutaciones genéticas que son adquiridas. La investigación ha indicado que las pruebas para identificar los cambios adquiridos en ciertos genes, como en el gen supresor de tumores p53 o el oncogén HER2, en cáncer de ovario, podría ayudar a predecir el pronóstico de la mujer. El papel de estas pruebas todavía no está claro, y ciertos especialistas en cáncer consideran que es necesario realizar más investigación.



¿Se puede prevenir el cáncer de ovario?

La mayoría de las mujeres tienen uno o más factores de riesgo de cáncer de ovario. Sin embargo, la mayoría de los factores comunes aumentan el riesgo de la mujer sólo ligeramente, de manera que explican sólo en parte la frecuencia con que se presenta esta enfermedad. Hasta ahora, lo que se conoce sobre los factores de riesgo no se ha traducido en formas prácticas de prevenir la mayoría de los casos de cáncer de ovario.

Existen varias formas en que usted puede reducir su riesgo de padecer cáncer ovárico epitelial, pero se conoce mucho menos sobre las formas de reducir el riesgo de tumores de células germinales y tumores estromales de los ovarios. El resto de esta sección se refiere únicamente al cáncer ovárico epitelial. Es importante darse cuenta que algunas de estas estrategias reducen el riesgo sólo ligeramente, mientras que otras lo reducen mucho más. Es fácil apegarse a unas de las estrategias, mientras que otras requieren cirugía. Si está preocupada por su riesgo de cáncer de ovario, se le aconseja hablar sobre esta información con los profesionales de la salud que le atienden, ya que ellos le pueden ayudar a considerar estas ideas a medida que apliquen a su propia situación.


Anticonceptivos orales

Usar anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario, especialmente en mujeres que los usan por varios años. En comparación con mujeres que nunca tomaron anticonceptivos orales, las que sí los tomaron por más de cinco años o más tienen aproximadamente 50% menos riesgo de padecer cáncer de ovario.


Cirugía ginecológica

Aunque la ligadura tubárica y la histerectomía pueden reducir la probabilidad de padecer de cáncer de ovario, los expertos concuerdan que estas operaciones se deben hacer sólo en caso de razones médicas válidas y no por sus efectos en el riesgo de cáncer de ovario.
 
Si usted se va a someter a una histerectomía por una razón médica válida y tiene un antecedente familiar contundente de cáncer de ovario o del seno, es posible que usted desee considerar la extirpación de ambos ovarios (ooforectomía bilateral) como parte de ese procedimiento.

Aun cuando usted no tenga un riesgo aumentado de cáncer de ovario, algunos médicos recomiendan que se extirpen los ovarios y el útero si la mujer ya comenzó la menopausia o está próxima a comenzarla. Si usted tiene más de 40 años y se va a someter a una histerectomía, debe consultar con su médico sobre la extirpación de sus ovarios.


Estrategias de prevención para mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de ovario, incluyendo cáncer debido a mutación BRCA

Mediante el asesoramiento genético se puede predecir si es probable que usted tenga una de las mutaciones de genes que está asociada con un mayor riesgo de cáncer de ovario. Si sus antecedentes familiares indican que podría tener una de estas mutaciones de genes, pueden realizarse las pruebas genéticas.

Antes de someterse a pruebas genéticas debe hablar sobre sus ventajas y posibles desventajas con un asesor. Las pruebas genéticas pueden determinar si usted o sus familiares tienen ciertas mutaciones genéticas que causan un alto riesgo de cáncer de ovario. Para algunas mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer de ovario, saber que no tienen la mutación que aumenta su riesgo de esta enfermedad puede ser un gran alivio, tanto para ellas como para sus hijos. El hecho de saber que sí se tiene esa mutación puede ser estresante, sin embargo, para muchas mujeres esta información es muy útil para tomar decisiones importantes sobre ciertas estrategias preventivas para sí mismas y sus hijos.

Usar anticonceptivos orales es una forma en la que las mujeres con un riesgo promedio de cáncer de ovario pueden reducir el riesgo de padecer esta enfermedad. Además los anticonceptivos orales parecen reducir el riesgo de las mujeres con mutaciones BRCA1 y BRCA2. Sin embargo, algunos estudios han indicado que los anticonceptivos orales pudieran aumentar el riesgo de cáncer del seno en aquellas que tienen la mutación. La investigación continúa para conocer más sobre los riesgos y los beneficios que tomar anticonceptivos orales representa para las mujeres que tienen alto riesgo de padecer cáncer de ovario y del seno.

No está claro si la ligadura tubárica es eficaz en reducir el riesgo de cáncer de ovario en las mujeres que tienen mutaciones BRCA1 o BRCA2 Los estudios que han analizado este asunto no han concordado. Los investigadores concuerdan en que la extirpación de ambos ovarios y las trompas de Falopio (salpingo-ooforectomía) protege a las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2 contra el cáncer de ovario.

Algunas veces una mujer se somete a esta cirugía para reducir su riesgo de cáncer de ovario antes de que incluso se sospeche de cáncer. Si los ovarios son extirpados para prevenir el cáncer de ovario, la cirugía se llama “reducción de riesgo” o “profiláctica”. Por lo general, la salpingo-ooforectomía se recomienda sólo en pacientes con un riesgo muy alto después de haber terminado de tener hijos. Esta operación reduce el riesgo de cáncer de ovario en gran manera, pero no lo elimina por completo. Esto se debe a que algunas mujeres con un alto riesgo de este cáncer tuvieron un cáncer al momento de la cirugía. Estos cánceres de ovario pueden ser tan pequeños que sólo se pueden encontrar cuando se observan los ovarios con un microscopio (después de haber sido extirpados). Además, las mujeres con las mutaciones genéticas BRCA1/BRCA2 tienen un riesgo aumentado de carcinoma peritoneal primario (PPC). Este cáncer aún se puede presentar después de extirpar los ovarios. Debido a que el riesgo de cáncer de trompa de Falopio también es aumentado en las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2, los expertos recomiendan que a las mujeres con alto riesgo de cáncer de ovario, a quienes se les hayan extirpado los ovarios, también se les extirpen las trompas de Falopio (salpingo-ooforectomía).

La investigación ha mostrado que las mujeres premenopáusicas con mutaciones del gen BRCA y a quienes se les extirparon los ovarios reducen el riesgo de cánceres del seno, así como el riesgo de cáncer de ovario. El riesgo de cáncer de ovario se redujo de 85% a 95%, y el riesgo de cáncer del seno de 50% a 60%.
 



Última revisión / cambio realizado: 11-Sep.-2009
Última actualización completa:  11-Sep.-2009
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