| |
|
Contáctenos
|
| |
Para hablar en español con un especialista en información
sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o
envíenos un mensaje por correo electrónico.
|
|
|
 |
|
| Prevención y factores de riesgo |
| Cáncer del ovario |
 |
¿Cuáles son
los factores de riesgo del cáncer del ovario?
Un factor de riesgo
es aquel
que cambia las probabilidades de que padezca una enfermedad como lo es
el cáncer. Los diferentes tipos de cáncer tienen distintos factores de
riesgo. Por ejemplo, la exposición sin protección a los rayos intensos
del sol es un factor de riesgo para el cáncer de piel. El hábito de
fumar es un factor de riesgo para varios tipos de cáncer.
Sin embargo, los factores de riesgo no nos indican todo. Tener uno o
hasta varios factores de riesgo no necesariamente significa que se
presentará la enfermedad. Además, muchas personas que padecen de la
enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos. Aún cuando una
persona con cáncer del ovario tiene un factor de riesgo, a menudo es
muy difícil saber cuánto pudo haber contribuido ese factor de riesgo al
cáncer. Los investigadores han descubierto varios factores
específicos que cambian la probabilidad de una mujer de padecer de
cáncer ovárico epitelial. Estos factores de riesgo no se aplican a
otros tipos de cáncer ovárico menos comunes, tales como los tumores de
células germinales y los tumores estromales.
Edad
El riesgo de padecer de cáncer del ovario aumenta con la
edad.
Los cánceres del ovario son poco comunes en las mujeres menores de 40
años, y la mayoría de se origina después de la
menopausia.
La mitad de todos los cánceres del ovario se encuentran en mujeres de
más de 63 años.
Obesidad
Varios estudios han analizado la relación entre la obesidad y el cáncer
del ovario. En general, parece que las mujeres obesas (aquellas con un
índice de masa corporal de al menos 30) tienen un riesgo mayor de
cáncer del ovario. Un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer
también encontró una tasa mayor de muertes de cáncer del ovario en las
mujeres obesas. El riesgo aumentó 50% en las mujeres de mayor
peso.
Antecedentes relacionados
con la reproducción
Una mujer que haya tenido hijos tiene un riesgo menor de cáncer del
ovario en comparación con las que no han tenido hijos. El riesgo es aún
menor con cada embarazo. La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir
el riesgo aún más. El uso de anticonceptivos orales (píldora
anticonceptiva) también reduce el riesgo de cáncer del ovario.
Cirugía ginecológica
La ligadura tubárica (“amarrar los conductos”) puede reducir la
probabilidad de cáncer del ovario en hasta un 67%. Una histerectomía
(extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir
el riesgo de cáncer del ovario alrededor de un tercio.
Medicamentos para la
fertilidad
En algunos estudios, los investigadores han encontrado que el uso del
medicamento para la fertilidad citrato de clomifeno (Clomid®) por más
de un año, puede aumentar el riesgo de tumores ováricos. El riesgo
pareció ser el mayor en mujeres que no quedaron embarazadas mientras
usaban el medicamento. Los medicamentos para la fertilidad parecen
aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como "tumores de
bajo potencial maligno" (tumores LMP, por sus siglas en
inglés).
Si usted está tomando medicamentos para la fertilidad debe discutir los
posibles riesgos del mismo con su médico. Sin embargo, las
mujeres que son infértiles pueden presentar un riesgo mayor (que las
mujeres fértiles), aunque no utilicen medicamentos para la
fertilidad. Esto puede, en parte, deberse a que no han tenido
hijos o no han usado píldoras anticonceptivas (las cuales son
protectoras). Se están realizando más estudios para
clarificar
estas asociaciones.
Andrógenos
Los andrógenos son hormonas masculinas. El medicamento danazol aumenta
los niveles de andrógenos. Un estudio reciente encontró una asociación
entre el danazol (usado para tratar endometriosis) y un riesgo
aumentado de cáncer del ovario. Se están planificando estudios
adicionales para analizar esta asociación.
Terapia restitutiva de
estrógeno y terapia restitutiva de hormonas
Algunos estudios recientes sugieren que las mujeres que usan estrógenos
después de la menopausia tienen un riesgo aumentado de cáncer del
ovario. El riesgo parece ser mayor en mujeres que sólo reciben
estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos cinco o 10). El
riesgo aumentado es de menor certeza para las mujeres que reciben tanto
estrógeno como progesterona.
Antecedentes familiares
de cáncer del ovario, del seno o cáncer colorrectal
El cáncer del ovario puede ser más común en algunas familias. El riesgo
de cáncer del ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo,
cáncer ovárico. Mientras más joven sea su familiar al momento
de
padecer de cáncer del ovario, mayor es su riesgo. El riesgo
también aumenta mientras más familiares tenga con cáncer del ovario. El
riesgo aumentado de cáncer del ovario no tiene que provenir de la
familia materna, pues también puede que provenga de la familia del
padre. Alrededor de un 10% al 15% de los casos de cáncer del ovario son
resultado de una tendencia hereditaria a padecer de la enfermedad. Un
antecedente familiar de cáncer debido a una mutación (cambio)
hereditaria en ciertos genes pueden aumentar el riesgo de cáncer
ovárico. Algunos de estos genes (nombrados BRCA1 y BRCA2) también
aumentan el riesgo de cáncer del seno. Por lo tanto, un
familiar
con cáncer del seno puede aumentar su riesgo de cáncer del ovario. Otro
grupo de genes aumenta el riesgo de cáncer del colon, por lo que las
mujeres que tienen cáncer del colon en sus familias pueden tener un
mayor riesgo de cáncer del ovario. Muchos casos de cáncer ovárico
epitelial familiar se deben a mutaciones genéticas hereditarias que
pueden identificarse mediante pruebas genéticas.
Las mujeres con cáncer ovárico debido a algunas de estas mutaciones
genéticas hereditarias pueden tener un mejor pronóstico que las
pacientes que no tienen ningún antecedente familiar de cáncer
ovárico. (Lea la sección sobre las causas del cáncer ovárico
para
obtener información acerca de estas mutaciones genéticas.)
En la sección correspondiente a prevención se discuten el asesoramiento
genético, las pruebas genéticas y las estrategias para prevenir el
cáncer ovárico en mujeres con riesgo familiar.
Antecedentes personales
de cáncer del seno
Si ha tenido cáncer del seno, usted también tiene un riesgo mayor de
cáncer del ovario. Existen varias razones para
esto.
Algunos de los factores de riesgo para el cáncer del ovario también
pueden aumentar el riesgo de cáncer del seno. Además, si
usted
tiene un antecedente familiar contundente de cáncer del seno, usted
puede tener una mutación hereditaria del gen BRCA1 o BRCA2. (Consulte
la sección ¿Se sabe cuáles son las causas del cáncer del ovario?).
Usted tiene un antecedente familiar contundente si uno o más familiares
cercanos de 50 años o menos tiene o ha tenido cáncer del
ovario.
Polvo de talco
Se ha sugerido que el polvo de talco aplicado directamente al área
genital o en servilletas sanitarias pudiera ser carcinogénico (causante
de cáncer) para los ovarios. Algunos estudios sugieren un
aumento
muy ligero del riesgo de cáncer del ovario en las mujeres que usaron
talco en el área genital. En el pasado, a veces el polvo de
talco
estaba contaminado con asbesto, un mineral reconocido como
carcinogénico. Esto puede explicar su asociación con el
cáncer
del ovario en algunos estudios. Desde hace más de 20 años,
por
ley, los productos basados en polvo de talco para el cuerpo y la cara
no pueden contener asbesto. No obstante, la seguridad de
estos
nuevos productos requerirá estudios de seguimiento en mujeres que los
hayan usado durante muchos años. Actualmente no existen
pruebas
que asocien los polvos hechos de maicena con ningún cáncer en la mujer.
Alimentación
Un reciente estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en
grasa durante al menos cuatro años mostró un riesgo menor de cáncer del
ovario. Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer del
ovario en mujeres con una alimentación con muchos vegetales, aunque
otros estudios no están de acuerdo con esto. La Sociedad
Americana del Cáncer recomienda comer una variedad de alimentos
saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal. Coma al menos
cinco porciones de frutas, verduras y vegetales al día, así como varias
porciones de alimentos integrales de origen vegetal tales como panes,
cereales, granos, arroz, pastas o frijoles. Limite el consumo de carne
roja y carnes procesadas. A pesar de que el impacto de estas
recomendaciones sobre alimentación para el riesgo de cáncer del ovario
permanece incierto, seguir estas recomendaciones puede ayudar a
prevenir otras enfermedades, incluyendo algunos otros tipos de cáncer.
Analgésicos
En algunos estudios, tanto la aspirina como el acetaminofén han
mostrado que reducen el riesgo de cáncer del ovario. Sin embargo, la
información de estos estudios no es consistente. Las mujeres que no
estén tomando estos medicamentos regularmente para otras condiciones
médicas no deben comenzar a hacerlo para tratar de prevenir el cáncer
del ovario. Se necesitan más estudios en esta área.
Hábito de fumar y consumo
de alcohol
Estos factores no aumentan el riesgo de la mayoría de los cánceres del
ovario, aunque algunos estudios han encontrado que aumentan el riesgo
para el tipo mucinoso.
¿Conocemos
las causas del cáncer del ovario?
Aún no se sabe exactamente cuáles son las causas de la mayoría de los
cánceres del ovario, pero, como se discutió en la sección anterior, sí
conocemos algunos factores que aumentan las probabilidades que una
mujer padezca de cáncer ovárico epitelial. Mucho menos se
sabe
acerca de los factores de riesgo de los tumores estromales y de células
germinales de los ovarios.
Existen muchas teorías sobre las causas del cáncer del ovario. Algunas
de ellas provienen mediante el estudio de cosas que cambian el riesgo
de cáncer del ovario. Por ejemplo, el embarazo y las píldoras
anticonceptivas reducen el riesgo de cáncer del ovario. Debido a que
ambos reducen el número de veces el ovario libera un óvulo (ovulación),
algunos investigadores creen que puede haber cierta asociación entre la
ovulación y el riesgo de cáncer del ovario.
Además, sabemos que la ligadura tubárica y la histerectomía reducen el
riesgo de cáncer del ovario. Una teoría para explicar esto
consiste en que algunas sustancias que causan cáncer pueden entran en
el organismo a través de la vagina y pasar por el útero y las trompas
de Falopio para alcanzar los ovarios. Esto explicaría el efecto de la
extirpación del útero o bloqueo de las trompas de Falopio en el riesgo
de cáncer del ovario. Otra teoría consiste en que las hormonas
masculinas (andrógenos) pueden causar el cáncer del ovario. Esta teoría
es apoyada por el hallazgo de que el medicamento danazol puede aumentar
el riesgo de cáncer del ovario (danazol se administra para aliviar los
periodos con sangrado profuso, dolor e infertilidad causados por
endometriosis y para quistes en el seno).
Los investigadores ya entienden mucho mejor cómo ciertas mutaciones
(cambios) en el ADN pueden hacer que las células normales se conviertan
en cancerosas. El ADN es la sustancia química que transporta las
instrucciones para casi todo lo que hacen las células. Generalmente nos
parecemos a nuestros padres porque de ellos provino nuestro ADN. Sin
embargo, el ADN afecta más allá que nuestra apariencia externa. Algunos
genes (partes de nuestro ADN) contienen instrucciones que controlan el
momento en que nuestras células crecen y se dividen. A ciertos genes
que promueven la división de las células se les denomina oncogenes. Los
otros genes que disminuyen la división celular, hacen que las células
mueran en el momento apropiado o ayudan a reparar el daño al ADN se
llaman genes supresores de tumores. Sabemos que las mutaciones en el
ADN (defectos) que activan los oncogenes o desactivan los genes
supresores de tumores pueden causar cáncer.
Factores genéticos hereditarios
Los científicos han aprendido mucho sobre la forma en que ciertos genes
que la mujer hereda de sus padres pueden aumentar en gran medida su
riesgo de cáncer del ovario. Éstos incluyen los genes BRCA1 y
BRCA2 y varios genes relacionados con el cáncer colorrectal hereditario
sin poliposis que aparecen en la sección a continuación
Genes BRCA1 y
BRCA2:
aunque las mutaciones hereditarias en estos genes se encontraron
primero en mujeres con cáncer del seno, también son responsables de la
mayoría de los casos de cáncer del ovario hereditarios.
Cuando
estos genes son normales, actúan como supresores de tumores y ayudan a
prevenir el cáncer produciendo proteínas que evitan que las células
crezcan anormalmente. Sin embargo, si usted heredó una
mutación
de uno de estos genes de cualquiera de sus padres, esta proteína que
previene el cáncer es menos eficaz y sus probabilidades de padecer
cáncer del seno, ovario, o ambos, aumentan. Las mutaciones en el BRCA1
y el BRCA2 son aproximadamente 10 veces más comunes en las mujeres
judías ashkenazi que en la población general de los Estados Unidos.
Se ha calculado que en las mujeres con que el BRCA1, el riesgo durante
toda su vida de cáncer del ovario es de entre 35% y 70%. Esto
significa que si 100 mujeres tuvieron la mutación BRCA1, entre 35 y 70
de ellas padecerían de cáncer del riesgo. Para las
mujeres
con mutaciones BRCA2, el riesgo ha sido estimado entre 10% y 30% para
la edad de los 70 años. Estas mutaciones también aumentan los
riesgos de carcinoma peritoneal primario y carcinoma de trompa de
Falopio.
En comparación, el riesgo de cáncer del ovario en el transcurso de la
vida para las mujeres en la población general es de aproximadamente 1.5%
Cáncer colorrectal
hereditario sin poliposis:
hay cuatro genes diferentes involucrados en este síndrome: MLH1, MSH2,
MSH6, y PMS2. Una copia anormal de cualquiera de estos genes reduce la
capacidad del organismo para reparar el daño a su ADN. Esto provoca un
riesgo muy alto de cáncer del colon. Las mujeres con este
síndrome también tienen un riesgo aumentado de cáncer del útero (cáncer
endometrial) y cáncer del ovario. El riesgo de cáncer del ovario en el
transcurso de la vida de una mujer con cáncer de colon hereditario no
poliposo (HNPCC) es de aproximadamente 10%. Este síndrome causa hasta
un 1% de todos los cánceres ováricos epiteliales. El nombre que se
usaba en el pasado para el HNPCC es síndrome Lynch.
Síndrome Peutz-Jeghers:
las
personas con este síndrome genético poco común presentan pólipos en el
estómago y el intestino mientras son adolescentes. Además, estas
personas tienen un alto riesgo de cáncer, particularmente cánceres del
tracto digestivo (esófago, estómago, intestino delgado, colon). Las
mujeres con este síndrome tienen un riesgo aumentado de cáncer del
ovario, incluyendo cáncer epitelial de los ovarios y un tipo de tumor
estromal (tumores de células granulosas).
Cambios genéticos adquiridos
La mayoría de las mutaciones del ADN que están relacionadas con cáncer
del ovario, en lugar de heredarse, suceden durante la vida de la
mujer. En algunos cánceres, las mutaciones adquiridas de
oncogenes, genes supresores de tumores, o ambos, pueden ser
consecuencia de radiación o sustancias químicas que causan cáncer,
aunque no existe evidencia de esto para el cáncer del ovario.
Hasta ahora, los estudios no han podido identificar ni una sola
sustancia química en el medio ambiente o en nuestra alimentación que
esté vinculada específicamente a la causa de mutaciones que producen
cáncer del ovario. La causa de la mayoría de las mutaciones
adquiridas aún se desconoce.
La mayoría de los cánceres del ovario tiene varias mutaciones genéticas
que son adquiridas. La investigación ha indicado que las pruebas para
identificar los cambios adquiridos en ciertos genes, como en el gen
supresor de tumores p53 o el oncogén HER2, en cáncer del ovario, podría
ayudar a predecir el pronóstico de la mujer. El papel de
estas
pruebas todavía no está claro, y ciertos especialistas en cáncer
consideran que es necesario realizar más investigación.
¿Se puede
prevenir el cáncer del ovario?
La mayoría de las mujeres tienen uno o más factores de riesgo de cáncer
del ovario. Sin embargo, la mayoría de los factores comunes
aumentan el riesgo de la mujer sólo ligeramente, de manera que explican
sólo en parte la frecuencia con que se presenta esta
enfermedad.
Hasta ahora, lo que se conoce sobre los factores de riesgo no se ha
traducido en formas prácticas de prevenir la mayoría de los casos de
cáncer del ovario.
Existen varias formas en que usted puede reducir su riesgo de padecer
cáncer ovárico epitelial, pero se conoce mucho menos sobre las formas
de reducir el riesgo de tumores de células germinales y tumores
estromales de los ovarios. El resto de esta sección se
refiere
únicamente al cáncer ovárico epitelial. Es importante darse
cuenta que algunas de estas estrategias reducen el riesgo sólo
ligeramente, mientras que otras lo reducen mucho más. Es
fácil
apegarse a unas de las estrategias, mientras que otras requieren
cirugía. Si está preocupada por su riesgo de cáncer del
ovario,
se le aconseja hablar sobre esta información con los profesionales de
la salud que le atienden, ya que ellos le pueden ayudar a considerar
estas ideas a medida que apliquen a su propia situación.
Anticonceptivos orales
Usar anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) reduce el riesgo
de padecer cáncer del ovario, especialmente en mujeres que los usan por
varios años. En comparación con mujeres que nunca tomaron
anticonceptivos orales, las que sí los tomaron por más de cinco años o
más tienen aproximadamente 50% menos riesgo de padecer cáncer del
ovario.
Cirugía ginecológica
Aunque la ligadura tubárica y la histerectomía pueden reducir la
probabilidad de padecer de cáncer del ovario, los expertos concuerdan
que estas operaciones se deben hacer sólo en caso de razones médicas
válidas y no por sus efectos en el riesgo de cáncer del ovario.
Si usted se va a someter a una histerectomía por una razón médica
válida y tiene un antecedente familiar contundente de cáncer del ovario
o del seno, es posible que usted desee considerar la extirpación de
ambos ovarios (ooforectomía bilateral) como parte de ese procedimiento.
Aun cuando usted no tenga un riesgo aumentado de cáncer del ovario,
algunos médicos recomiendan que se extirpen los ovarios y el útero si
la mujer ya comenzó la menopausia o está próxima a comenzarla. Si usted
tiene más de 40 años y se va a someter a una histerectomía, debe
consultar con su médico sobre la extirpación de sus ovarios.
Estrategias de prevención
para mujeres
que tienen antecedentes familiares de cáncer del ovario, incluyendo
cáncer debido a mutación BRCA
Mediante el asesoramiento genético se puede predecir si es probable que
usted tenga una de las mutaciones de genes que está asociada con un
mayor riesgo de cáncer del ovario. Si sus antecedentes
familiares
indican que podría tener una de estas mutaciones de genes, pueden
realizarse las pruebas genéticas.
Antes de someterse a pruebas genéticas debe hablar sobre sus ventajas y
posibles desventajas con un asesor. Las pruebas genéticas pueden
determinar si usted o sus familiares tienen ciertas mutaciones
genéticas que causan un alto riesgo de cáncer del ovario. Para algunas
mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer del ovario, saber
que no tienen la mutación que aumenta su riesgo de esta enfermedad
puede ser un gran alivio, tanto para ellas como para sus
hijos.
El hecho de saber que sí se tiene esa mutación puede ser estresante,
sin embargo, para muchas mujeres esta información es muy útil para
tomar decisiones importantes sobre ciertas estrategias preventivas para
sí mismas y sus hijos.
Usar anticonceptivos orales es una forma en la que las mujeres con un
riesgo promedio de cáncer del ovario pueden reducir el riesgo de
padecer esta enfermedad. Además los anticonceptivos orales
parecen reducir el riesgo de las mujeres con mutaciones BRCA1 y BRCA2.
Sin embargo, algunos estudios han indicado que los anticonceptivos
orales pudieran aumentar el riesgo de cáncer del seno en aquellas que
tienen la mutación. La investigación continúa para conocer más sobre
los riesgos y los beneficios que tomar anticonceptivos orales
representa para las mujeres que tienen alto riesgo de padecer cáncer
del ovario y del seno.
No está claro si la ligadura tubárica es eficaz en reducir el riesgo de
cáncer del ovario en las mujeres que tienen mutaciones BRCA1 o BRCA2
Los estudios que han analizado este asunto no han concordado. Los
investigadores concuerdan en que la extirpación de ambos ovarios
(ooforectomía) protege a las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2
contra el cáncer del ovario.
Algunas veces una mujer se somete a esta cirugía para reducir su riesgo
de cáncer del ovario antes de que incluso se sospeche de cáncer. Si los
ovarios son extirpados para prevenir el cáncer del ovario, la cirugía
se llama “reducción de riesgo” o “profiláctica”. Por lo general, la
ooforectomía se recomienda sólo en pacientes con un riesgo muy alto
después de haber terminado de tener hijos. Esta operación reduce el
riesgo de cáncer del ovario en gran manera, pero no lo elimina por
completo. Esto se debe a que algunas mujeres con un alto riesgo de este
cáncer tuvieron un cáncer al momento de la cirugía. Estos cánceres del
ovario pueden ser tan pequeños que sólo se pueden encontrar cuando se
observan los ovarios con un microscopio (después de haber sido
extirpados). Además, las mujeres con las mutaciones genéticas
BRCA1/BRCA2 tienen un riesgo aumentado de carcinoma peritoneal primario
(PPC). Este cáncer aún se puede presentar después de extirpar los
ovarios. Debido a que el riesgo de cáncer de trompa de Falopio también
es aumentado en las mujeres con mutaciones BRCA1 o BRCA2, los expertos
actualmente recomiendan que a las mujeres con alto riesgo de cáncer del
ovario, a quienes se les hayan extirpado los ovarios, también se les
extirpen las trompas de Falopio.
La investigación ha mostrado que las mujeres con mutaciones del gen
BRCA y a quienes se les extirparon los ovarios tienen una reducción
sustancial en el riesgo de cánceres del seno, así como en el riesgo de
cáncer del ovario. El riesgo de cáncer del ovario se redujo de 85% a
95%, y el riesgo de cáncer del seno de 50% a 60%.
Última revisión: 30-Mayo-2008
|
|
 |
|
 |