| |
|
Contáctenos
|
| |
Para hablar en español con un especialista en información
sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o
envíenos un mensaje por correo electrónico.
|
|
|
 |
|
| Prevención y factores de riesgo |
| Cáncer de próstata |
 |
¿Cuáles son
los factores de riesgo del
cáncer de próstata?
Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de
padecer una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los distintos tipos
de cáncer conllevan diferentes factores de riesgo. Por ejemplo,
mientras la exposición a los rayos intensos del sol es un factor de
riesgo para el cáncer de piel, el hábito de fumar es un factor de
riesgo para muchos tipos de cáncer.
Pero los factores de riesgo no lo indican todo. Muchas personas con uno
o más factores de riesgo nunca padecen cáncer, mientras que otras que
ya tienen la enfermedad puede que no hayan tenido factores de riesgo
conocidos.
Todavía no entendemos completamente las causas del cáncer de próstata,
pero los investigadores han encontrado varios factores que pueden
cambiar el riesgo de padecer esta enfermedad. Para algunos de estos
factores, la asociación con el riesgo de cáncer de próstata aún no está
clara.
Edad
La edad es el principal factor de riesgo para el cáncer de próstata. El
cáncer de próstata ocurre en muy pocas ocasiones antes de la edad de 40
años, pero la probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta
rápidamente después de los 50 años. Casi dos de tres casos de cáncer de
próstata se detectan en hombres mayores de 65 años.
Raza / grupo étnico
El cáncer de próstata ocurre con más frecuentemente en los hombres de
raza negra que en los hombres de otras razas. Además, los hombres de la
raza negra tienen una mayor probabilidad de ser diagnosticados en una
etapa avanzada, y tienen más del doble de probabilidad de morir de
cáncer de próstata en comparación con los hombres blancos. El cáncer de
próstata ocurre con menos frecuencia en los hombres
asiáticos-americanos y en los hispanos/latinos que en los hombres
blancos. No están claras las razones de estas diferencias raciales y
étnicas.
Nacionalidad
El cáncer de próstata es más común en Norteamérica y en la región
noroeste de Europa, Australia, y en las islas del Caribe. Es menos
común en Asia, África, Centroamérica y Sudamérica. No están claras las
razones para esto. Es probable que el uso más intenso de pruebas de
detección en algunos países desarrollados sea responsable por lo menos
en parte de esta diferencia, pero también es probable que otros
factores sean importantes. Por ejemplo, las diferencias en estilo de
vida (alimentación, etc.) pueden ser importantes: los hombres
descendientes de Asia que viven en los Estados Unidos tienen un riesgo
menor de cáncer de próstata que los estadounidenses blancos, pero el
riesgo de ellos es mayor que el de los hombres que viven en Asia con
antecedentes similares.
Antecedentes familiares
Parece ser que el cáncer de próstata tiene mayor ocurrencia en algunas
familias, lo cual sugiere que en algunos casos puede haber un factor
hereditario o genético. Si el padre o el hermano de un hombre padecen
cáncer de próstata, se duplica el riesgo de que este hombre padezca la
enfermedad. (El riesgo es mayor para un hombre con un hermano afectado
que para un hombre cuyo padre ha tenido este tipo de cáncer). El riesgo
es mucho mayor en el caso de los hombres que tienen varios familiares
afectados, particularmente si tales familiares eran jóvenes en el
momento de encontrar el cáncer.
Genes
Los científicos han descubierto varios genes hereditarios que parecen
aumentar el riesgo de cáncer de próstata, pero probablemente son sólo
responsables de un pequeño número de casos. Todavía no están
disponibles las pruebas genéticas para la mayoría de estos genes.
Recientemente, algunas variaciones genéticas comunes han sido asociadas
al riesgo de cáncer de próstata. Se necesitan estudios para confirmar
estos resultados con el fin de determinar si las pruebas para variantes
genéticas serán útiles en predecir el riesgo de cáncer de próstata.
Algunos genes hereditarios aumentan el riesgo de más de un tipo de
cáncer. Por ejemplo, las mutaciones hereditarias de los genes BRCA1 o
BRCA2 son la razón por la cual el cáncer del seno y el cáncer del
ovario son mucho más comunes en algunas familias. Las mutaciones en
estos genes también aumentan el riesgo de cáncer de próstata en algunos
hombres. Sin embargo, éstas representan un porcentaje muy pequeño de
los casos de cáncer de próstata.
Alimentación
No está claro cuál es el papel exacto que desempeña la alimentación en
el desarrollo del cáncer de próstata, aunque varios factores han sido
estudiados.
Los hombres que comen muchas carnes rojas o productos lácteos altos en
grasa parecen tener una probabilidad ligeramente mayor de cáncer de
próstata. Estos hombres también tienden a comer menos alimentos de
origen vegetal como frutas, ensaladas y verduras. Los médicos no están
seguros cuál de estos factores es responsable del aumento en el riesgo.
Algunos estudios han sugerido que los hombres que consumen una gran
cantidad de calcio (a través de alimentos o complementos) pueden tener
un riesgo mayor de padecer un cáncer de próstata avanzado. La mayoría
de los estudios no ha encontrado tal asociación con los niveles de
calcio encontrados en una dieta regular. Es importante indicar que se
sabe que el calcio proporciona otros beneficios importantes a la salud.
Obesidad
La mayoría de los estudios no han encontrado que la obesidad (una gran
cantidad de grasa adicional en el cuerpo) está asociada con un mayor
riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, algunos estudios han
encontrado que los hombres obesos tienen un riesgo menor de una forma
de la enfermedad de bajo grado, pero un riesgo mayor de un cáncer de
próstata más agresivo. No están claras las razones para esto. Algunos
estudios han encontrado que los hombres obesos pudieran tener un riesgo
mayor de cáncer de próstata más avanzado y de morir a causa de esta
enfermedad, aunque esto no se observó en otros estudios.
Ejercicio
En la mayoría de los estudios, el ejercicio no ha mostrado reducir el
riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, algunos estudios han
encontrado que los niveles altos de actividad física, particularmente
en hombres de edad avanzada, pueden reducir el riesgo de cáncer de
próstata avanzado. Se necesitan más estudios en esta área.
Inflamación de la próstata
Algunos estudios han sugerido que la prostatitis (inflamación de la
glándula prostática) puede estar asociada a un riesgo aumentado de
cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado tal
asociación. A menudo, la inflamación se observa en las muestras del
tejido de la próstata que también contiene cáncer. La asociación entre
los dos no está clara, pero ésta es un área activa de investigación.
Infección
Los investigadores también han estudiando si las infecciones de
transmisión sexual (como gonorrea o clamidia) pudiesen aumentar el
riesgo de cáncer de próstata, posiblemente al causar inflamación de la
próstata. Hasta el momento, los estudios no han concordado, y no se han
logrado conclusiones sólidas.
Vasectomía
Algunos estudios más preliminares han sugerido que los hombres que se
han sometido a una vasectomía (cirugía menor para hacer que los hombres
sean infértiles), especialmente aquellos menores de 35 años al momento
del procedimiento, pudieran tener un riesgo ligeramente aumentado de
cáncer de próstata. Sin embargo, en los estudios recientes no se ha
hallado incremento alguno del riesgo entre los hombres que se han
sometido a esta operación. El temor de un riesgo aumento de cáncer de
próstata no debe ser razón para evitar una vasectomía.
¿Conocemos
las causas del cáncer de próstata?
Aún no se sabe exactamente cuáles son las causas del cáncer de
próstata. Sin embargo, los investigadores han encontrado algunos
factores de riesgo y han logrado avanzar en el entendimiento de cómo
estos factores causan que las células de la glándula prostática se
vuelvan cancerosas (consulte la sección "¿Cuáles son los factores de
riesgo del cáncer de próstata?").
En un nivel básico, el cáncer de próstata es causado por cambios en el
ADN de una célula del cáncer de próstata. Durante los últimos años los
científicos han avanzado mucho en el entendimiento de cómo ciertos
cambios en el ADN pueden hacer que las células normales de la próstata
crezcan anormalmente y formen cánceres. El ADN es la estructura química
que porta las instrucciones para casi todo lo que hacen nuestras
células. La razón por la que usted pudiera parecerse a sus padres es
porque ellos son la fuente de nuestro ADN.
El ADN afecta algo más que nuestra apariencia externa. Algunos genes (partes de
nuestro ADN) contienen instrucciones para controlar cuándo las células
deben crecer y dividirse. Ciertos genes que promueven el crecimiento y
la división celular se denominan oncogenes.
Otros que retardan normalmente la división celular o que hacen que las
células mueran en el momento apropiado se llaman genes supresores de tumores.
El cáncer puede ser causado por cambios en el ADN (mutaciones) que
activan los oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores.
Los cambios en el ADN pueden ser heredados de uno de los padres o
pueden ser adquiridos durante la vida de una persona.
Mutaciones del ADN hereditarias
Los investigadores han descubierto que los cambios hereditarios en
ciertos genes del ADN puede cuasar aproximadamente 5% a 10% de los
cánceres de próstata.
Se han descubierto algunos genes que son mutados que pudieran ser
responsables de la tendencia hereditaria de un hombre de padecer cáncer
de próstata. Uno de éstos se llama HPC1 (abreviatura del término en
inglés Hereditary Prostate Cancer Gene 1
[Gene 1 del cáncer hereditario de la próstata]). Sin embargo, hay
muchas otras mutaciones genéticas que pudieran ser
responsables de algunos casos de cáncer de próstata hereditario.
Ninguna de éstas son causas prominentes de cáncer de próstata
hereditario, e investigaciones sobre estos genes aún se están
realizando. Las pruebas genéticas aún no están disponibles.
Como se mencionó anteriormente, los hombres con los cambios genéticos
BRCA1 o BRCA2 pueden que tengan un riesgo aumentado de cáncer de
próstata. Las mutaciones en estos genes causan más comúnmente cáncer
del seno y del ovario en las mujeres. No obstante, probablemente los
cambios en el gen BRCA sólo explican un número muy pequeño de los
cánceres de próstata.
Mutaciones del ADN
adquiridas durante la vida de un hombre
La mayoría de las mutaciones del ADN relacionadas con el cáncer de
próstata parecen formarse en el transcurso de la vida de un hombre, en
vez de ser heredadas. Cada vez que una célula se prepara para dividirse
en dos nuevas células debe copiar su ADN. Este proceso no es perfecto y
algunas veces ocurren errores, lo que deja el ADN con imperfecciones en
la célula nueva.
No está claro cuántas de estas mutaciones del ADN pudiesen ser eventos
aleatorios, y cuántas pudieran ser influenciadas por otros factores
(alimentación, niveles hormonales, etc.). En general, entre más rápido
las células crecen y se dividen, mayores son las probabilidades de que
ocurran las mutaciones. Por lo tanto, cualquier cosa que adelante este
proceso puede hacer que el cáncer de próstata sea más probable.
El desarrollo del cáncer de próstata puede estar asociado a un aumento
en los niveles de ciertas hormonas. Los niveles altos de andrógenos
(hormonas masculinas, como la testosterona) promueve el crecimiento de
las células de la próstata, y pueden contribuir al riesgo de cáncer de
próstata en algunos hombres.
Algunos investigadores han notado que los hombres que presentan altos
niveles de otra hormona, el factor
de crecimiento análogo a la insulina - 1 (IGF1), tienen
más probabilidades de padecer cáncer de próstata. La hormona IGF-1 es
similar a la insulina, pero funciona con el crecimiento celular, no con
el metabolismo del azúcar. Sin embargo, en otros estudios no se ha
encontrado una relación entre el IGF-1 y el cáncer de próstata. Se
necesita más investigación para comprender estos hallazgos.
Como se mencionó en la sección “¿Cuáles son los factores de riesgo del
cáncer de próstata?”, algunos estudios recientes han encontrado que la
inflamación puede contribuir a cáncer de próstata. Una teoría consiste
en que la inflamación puede conducir a daño al ADN de la célula, lo que
pudiese conducir a una célula a estar más cerca de volverse cancerosa.
Se necesitan más estudios en esta área.
La exposición a la radiación o a las sustancias químicas cancerígenas
puede causar mutaciones en el ADN de muchos órganos del cuerpo, pero no
se ha comprobado que estos factores sean una causa importante de las
mutaciones en las células de la próstata.
¿Se puede
prevenir el cáncer de próstata?
Debido a que no se conoce la causa exacta del cáncer de próstata, se
desconoce si es posible prevenir la mayoría de los casos de la
enfermedad. Muchos factores de riesgo, tales como la edad, raza, y el
historial familiar no pueden ser controlados. No obstante, según lo que
conocemos, algunos casos pudiesen ser prevenidos.
Alimentación
Es posible que usted pueda reducir su riesgo de cáncer de próstata
mediante el cambio en sus hábitos alimentarios, aunque los resultados
de los estudios de investigación todavía no están claros.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda el consumo de alimentos y
bebidas en cantidades que ayuden a lograr y mantener un peso
saludable. Además, recomienda comer una variedad de alimentos
saludables, con un énfasis en los que sean de origen vegetal, y limitar
su consumo de carnes rojas, especialmente las procesadas o las que son
altas en grasa. Consuma cinco o más porciones de frutas y vegetales o
verduras diariamente. También se recomienda comer panes, cereales,
arroz, pasta integrales y frijoles. Estos consejos de nutrición también
pueden reducir el riesgo de otros tipos de cáncer, así como otros
problemas de salud.
Los tomates (crudos, cocidos o en productos que contienen tomate como
salsas o ketchup), las toronjas rosadas y las sandías tienen un alto
contenido de licopenos. Estas sustancias, similares a las vitaminas,
son antioxidantes que ayudan a prevenir el daño al ADN. Algunos
estudios preliminares sugirieron que los licopenos pueden ayudar a
reducir el riesgo de cáncer de próstata, aunque un estudio más reciente
no encontró asociación entre los niveles sanguíneos de licopeno y el
riesgo de este cáncer. Las investigaciones sobre el tema continúan.
Por algún tiempo ha habido esperanza de que los complementos
vitamínicos o minerales pudiesen afectar su riesgo de cáncer de
próstata. Algunos estudios han sugerido que tomar diariamente
vitamina E pudiera reducir el riesgo. Sin embargo, otros
estudios han encontrado que los complementos de vitamina E no tienen
ningún impacto en el riesgo de cáncer, y las dosis más elevadas
pudieran aumentar el riesgo de algunas clases de enfermedades
cardíacas. Algunos estudios han sugerido que el selenio, un mineral,
pudiera también reducir el riesgo.
Para estudiar los posibles efectos del selenio y la vitamina E en el
riesgo de cáncer de próstata, los médicos llevaron a cabo un estudio
llamado Selenium and
Vitamin E Cancer Prevention Trial (SELECT).
En este estudio clínico, alrededor de 35,000 hombres fueron escogidos
al azar para tomar uno o ambos de estos complementos o un placebo
inactivo. Después de un promedio de cinco años de
uso diario, ninguno de los complementos redujo el riesgo de cáncer de
próstata.
El consumo de complementos puede presentar riesgos y beneficios. Antes
de comenzar a tomar vitaminas u otros complementos, consulte con su
médico.
Varios estudios actualmente buscan los posibles efectos de la proteína
de soya (llamada isoflavones) en el riesgo de cáncer de próstata. Los
resultados de estos estudios todavía no están disponibles.
Medicinas
Algunos medicamentos también pueden ayudar a reducir el riesgo de
cáncer de próstata.
Inhibidores de la 5-alfa reductasa
La 5-alfa reductasa es la enzima que transforma la testosterona en
dihidrotestosterona (DHT). La DHT es la hormona que provoca que la
próstata crezca, mientras que los inhibidores de la 5-alfa reductasa
son medicamentos que bloquean esa enzima y previenen la formación de
DHT.
La finasterida (Proscar) es un inhibidor de 5-alfa reductasa que ya se
usa para tratar la hiperplasia prostática benigna (BPH). También está
disponible en una forma de dosis más baja (llamada Propecia) para
tratar un patrón de calvicie en los hombres.
El Prostate Cancer Prevention Trial (PCPT) fue un estudio clínico
abarcador diseñado para ver si la finasterida podría reducir el riesgo
de cáncer de próstata. La mitad de los hombres que participó en el
estudio tomó finasterida cada día durante siete años, mientras que la
otra mitad tomó un placebo (tableta de azúcar). Al finalizar el
estudio, los hombres que tomaron finasterida tenían menos probabilidad
de padecer cáncer de próstata en comparación con los hombres que
tomaron el placebo. Al principio, pareció que los hombres que tomaron
finasterida tenían ligeramente más cánceres con altas puntuaciones de
Gleason (cánceres que parecían tener una probabilidad mayor de crecer y
propagarse). Ahora se cree que esto no es verdad y que los hombres que
tomaron finasterida no tienen una probabilidad mayor de padecer cáncer
de alto grado. Los investigadores siguen observando a los hombres en el
estudio para ver si los que tomaron el medicamento viven por más
tiempo. En la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?”, se
puede encontrar más información sobre la puntuación de Gleason.
Es más probable que la finasterida cause efectos secundarios
relacionados con la sexualidad, tal como disminución en el deseo sexual
e impotencia. No obstante, esta medicina parece ayudar con los
problemas urinarios, tal como la dificultad para orinar y fugas de
orina (incontinencia).
Actualmente no todos los médicos están de acuerdo en que es bueno tomar
finasterida para prevenir el cáncer de próstata. Los hombres que
consideren tomar esta medicina deben consultarlo con sus médicos. Los
resultados del PCPT se volverán más claros durante los próximos años.
La dutasterida (Avodart) es otro inhibidor de 5-alfa reductasa que se
está estudiando actualmente en un estudio clínico para determinar si
puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Los resultados
preliminares de este estudio reportados este año indican que puede
tener efectos similares al de la finasterida.
Otros medicamentos
En un estudio poco abarcador, el toremifeno, un antiestrógeno, reduce
el riesgo de cáncer de próstata en los hombres con neoplasia prostática
intraepitelial de alto grado. Actualmente se lleva a cabo un estudio
más abarcador para confirmar este hallazgo. También se realizan
estudios clínicos con otras medicinas que pudieran ayudar a prevenir el
cáncer de próstata.
Última revisión / cambio realizado: 19-Ago.-2009
Última actualización completa: 19-Ago.-2009
|
|
 |
|
 |