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| Prevención y factores de riesgo |
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¿Cuáles son
los factores de riesgo del cáncer de estómago?
Un factor de riesgo
es aquel
que afecta la probabilidad de que usted padezca una enfermedad, como
por ejemplo el cáncer. Los distintos tipos de cáncer conllevan
diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición sin
protección a los rayos solares fuertes es un factor de riesgo para el
cáncer de piel; El fumar es un factor de riesgo para un número de
cánceres.
Pero los factores de riesgo no lo indican todo. Tener un factor de
riesgo, o incluso varios factores, no significa que una persona
padecerá de la enfermedad. Además, muchas personas que padecen de la
enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos.
Algunos científicos han encontrado que varios factores de riesgo hacen
que una persona sea más propensa a padecer cáncer de estómago. Algunos
de estos factores de riesgo se pueden controlar, pero otros no.
Infección con Helicobacter pylori
Las infecciones con la bacteria Helicobacter pylori parece ser la causa
principal de cáncer de estómago, especialmente cánceres en la parte
inferior (distal) del estómago. La infección a largo tiempo del
estómago con este germen puede conducir a inflamación (gastritis
atrófica crónica) y cambios precancerosos del revestimiento interno del
estómago. Los pacientes con cáncer de estómago tienen una tasa más alta
de infección que las personas que no tienen cáncer. La infección con H.
pylori se asocia también con algunos tipos de linfoma del estómago. No
obstante, la mayoría de las personas que portan este germen en sus
estómagos nunca padecen cáncer.
Sexo
El cáncer de estómago es más frecuente entre los hombres que entre las
mujeres.
Envejecimiento
Después de los 50 años aumenta bruscamente la incidencia del cáncer del
estómago. La mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer del
estómago se encuentran entre los 60, 70 y los 80 años de edad.
Origen étnico
En los Estados Unidos, el cáncer de estómago es más común entre los
hispanos/latinos americanos y las personas de raza negra en comparación
con las personas de raza blanca no hispanos/latinos. Los
asiáticos/isleños del Pacífico son los que más padecen de este
cáncer.
Geografía
El lugar donde usted vive podría ser importante. El cáncer de estómago
es el más común en Japón, China, Europa oriental y del sur y América
Central y del sur. Esta enfermedad es menos común en África occidental
y del sur, Asia Central y del sur, y Norteamérica.
Alimentación
Un riesgo aumentado de cáncer de estómago se ha visto con una
alimentación que contenga grandes cantidades de alimentos ahumados,
pescado y carne salada y vegetales conservados en vinagre. Los nitritos
y nitratos son sustancias que se encuentran comúnmente en las carnes
curadas. Ciertas bacterias, como la Helicobacter pylori, pueden
convertir a los nitritos y nitratos en compuestos que se ha comprobado
han causado cáncer de estómago en animales.
Por otra parte, consumir frutas, verduras y vegetales frescos que
contengan vitaminas antioxidantes (tal como vitamina A y C) parece
disminuir el riesgo de cáncer de estómago.
Consumo de tabaco
El hábito de fumar aumenta el riesgo de cáncer de estómago,
particularmente para los cánceres de la sección superior del estómago
más cercana al esófago. La tasa de cáncer de estómago es alrededor del
doble para los fumadores.
Obesidad
El sobrepeso o la obesidad han sido identificados como posibles causas
de cánceres de cardia (la parte del estómago más cercana al esófago),
aunque todavía no está claro cuán contundente es esta
asociación.
Cirugía estomacal previa
Los cánceres de estómago son más propensos a originarse en las personas
a las que se les ha extraído parte del estómago para tratar
enfermedades no cancerosas como las úlceras. Esto puede suceder porque
hay presente más bacterias productoras de nitritos. Además, la
producción de ácido disminuye después de una cirugía para tratar una
úlcera, y puede ocurrir reflujo
(regreso) de bilis del intestino delgado al estómago. El riesgo
continúa creciendo por hasta 15 a 20 años después de la
cirugía.
Anemia perniciosa
Ciertas células en el revestimiento del estómago producen normalmente
factor intrínseco, una sustancia necesaria para la absorción de
vitamina B12 de los alimentos. Las personas que no tienen suficiente
factor intrínseco pudieran tener una deficiencia de vitamina B12, lo
que afecta la capacidad del organismo de producir nuevos glóbulos
rojos. A esta condición se le llama anemia perniciosa. Además de la
anemia (bajos recuentos de glóbulos rojos), existe un riesgo aumentado
de cáncer de estómago para los pacientes con esta enfermedad.
Enfermedad de Menetrier (gastropatía
hipertrófica)
Esta es una condición en la que el crecimiento excesivo del
revestimiento del estómago conduce a la formación de grandes pliegues
en el revestimiento y bajos niveles de ácido estomacal. Debido a que
esta enfermedad es muy rara, no se conoce el aumento exacto en el
riesgo de cáncer de estómago.
Sangre tipo A
Los grupos de tipo de sangre se refieren a ciertas sustancias que
normalmente están presentes en la superficie de los glóbulos rojos y
otros tipos de células. Estos grupos son importantes para determinar la
compatibilidad de la sangre en las transfusiones. Por razones
desconocidas, las personas con sangre tipo A tienen un riesgo mayor de
padecer cáncer de estómago.
Síndromes de cáncer hereditarios
Varias afecciones hereditarias pueden aumentar el riesgo de una persona
de padecer cáncer de estómago.
El cáncer gástrico
difuso hereditario
es una afección hereditaria que aumenta significativamente el riesgo de
padecer cáncer de estómago. Esta afección es poco común, pero el riesgo
de cáncer de estómago en el transcurso de la vida de las personas
afectadas es de aproximadamente 70% al 80%. Los investigadores
recientemente descubrieron el gen (E-cadherin/CDH1) responsable de esta
afección, y se hacen pruebas genéticas en algunos centros de cáncer.
El cáncer colorrectal
hereditario no debido a poliposis (también conocido como
síndrome de Lynch o HNPCC, por sus siglas en inglés) y la poliposis adenomatosa familiar
(FAP) también son trastornos genéticos hereditarios. Éstos causan un
riesgo enormemente aumentado de padecer cáncer colorrectal y un riesgo
levemente aumentado de cáncer de estómago en los miembros de la familia
que tienen estas mutaciones genéticas.
Las personas que portan las mutaciones de los genes hereditarios del
cáncer del seno, el BRCA1 y el BRCA2, también pueden tener un riesgo
mayor de cáncer de estómago.
Antecedentes familiares de cáncer del
estómago
Las personas con varios parientes de primer grado que han tenido cáncer
de estómago tienen mayores probabilidades de padecer esta enfermedad.
Algunos tipos de pólipos estomacales
Los pólipos son crecimientos no cancerosos en el revestimiento del
estómago. La mayoría de los tipos de pólipos (como los pólipos hiperplásicos o
pólipos inflamatorios)
parece que no aumentan el riesgo de una persona de padecer cáncer de
estómago, aunque los pólipos adenomatosos - también llamada adenomas -
algunas veces se pueden convertir en cáncer.
Infección con virus de Epstein-Barr
Este virus causa mononucleosis infecciosa (“mono”). Casi todos los
adultos han sido infectados con este virus en algún momento de sus
vidas, usualmente como niños o adolescentes. Ha sido asociado a algunas
formas de linfomas. El virus de Epstein-Ban también ha sido encontrado
en los cánceres de estómago de aproximadamente 5% a 10% de las personas
con esta enfermedad. Estas personas tienden a tener un cáncer de
crecimiento más lento, menos agresivo con una tendencia más baja de
propagación. No está claro el papel que desempeña este virus en el
desarrollo de cáncer de estómago.
Ciertas ocupaciones
Los trabajadores en las industrias del carbón, el metal y la goma
parecen tener un mayor riesgo de padecer cáncer de estómago.
¿Conocemos
las causas del cáncer de estómago?
Existen muchos factores de riesgo conocidos para el cáncer de estómago,
pero no se sabe con exactitud cómo estos factores hacen que las células
del revestimiento del estómago se tornen cancerosas. Esto se está
investigando actualmente.
Varios cambios, que se piensan son precancerosos, pueden ocurrir en el
revestimiento del estómago.
Uno de éstos es la gastritis
atrófica,
en la que las glándulas normales del estómago se han disminuido o han
desaparecido. Hay cierto grado de inflamación (las células del sistema
inmunológico del paciente dañan las células del estómago), lo que se
debe a menudo a la infección por Helicobacter
pylori. No se sabe exactamente por qué esta afección se
convierte en cáncer.
Otro cambio que pudiera ser también canceroso es la metaplasia intestinal,
una afección en la que el recubrimiento normal del estómago es
reemplazado con unas células que se parecen mucho a las células que
normalmente recubren el intestino. Las personas con este padecimiento
por lo general tienen también gastritis
atrófica crónica.
No se conoce muy bien cómo ni por qué este cambio ocurre y se convierte
en cáncer de estómago. Esto también podría estar relacionado con la
infección por Helicobacter
pylori.
Algunas investigaciones recientes han provisto algunas pistas sobre
cómo se forman algunos cánceres de estómago. Por ejemplo, la bacteria Helicobacter pylori,
particularmente ciertos subtipos, puede convertir algunos de los
químicos en ciertos alimentos en químicos que causan mutaciones
(cambios) en el ADN de las células del recubrimiento del estómago. Esto
también puede explicar por qué ciertos alimentos, tal como carnes
preservadas, aumenten el riesgo de una persona de padecer cáncer de
estómago. Por otra parte, algunos de los alimentos que disminuyen el
riesgo de cáncer de estómago contienen antioxidantes, lo que puede
bloquear las sustancias que dañan el ADN de una célula.
Durante los últimos años, algunos científicos han progresado mucho en
la comprensión de cómo ciertos cambios en el ADN pueden hacer que las
células normales del estómago crezcan anormalmente y formen un cáncer.
El ADN es el químico en cada célula que porta nuestros genes (las
instrucciones sobre cómo funcionan nuestras células). Nos parecemos a
nuestros padres porque ellos son la fuente de nuestro ADN. Sin embargo,
el ADN afecta algo más que nuestra apariencia.
Algunos genes
contienen
instrucciones para controlar cuándo las células deben crecer y
dividirse. Ciertos genes que promueven la división celular se denominan
oncogenes.
Otros que desaceleran la división celular o que causan que las células
mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores.
El cáncer puede ser causado por cambios en el ADN que activan los
oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores.
También existen genes que producen las enzimas para reparar el ADN
cuando éste sufre cambios anormales. Si se pierden o de dañan estos
genes, esto puede resultar también en cánceres.
Las anomalías hereditarias de algunos de estos tipos de genes (como se
explicó en la sección “¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de
estómago?”) pueden aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer
de estómago. Sin embargo, la mayoría de los cambios genéticos que
conducen a cáncer de estómago ocurre después del nacimiento. Los
cambios genéticos hereditarios sólo son responsables de un pequeño
porcentaje de tumores cancerosos del estómago.
¿Se puede
prevenir el cáncer de estómago?
Aunque no sabemos cuál es exactamente la causa del cáncer de estómago,
es posible prevenir muchos de estos cánceres.
Se piensa que el dramático descenso de la incidencia de cáncer de
estómago en las últimas décadas se debe a que las personas han reducido
muchos de los factores de riesgo conocidos relacionados con la
alimentación. Esto incluye un mayor uso de la refrigeración para
guardar alimentos en vez de preservarlos mediante el uso de sal,
vinagre o ahumándolos. Para ayudar a reducir el riesgo, las personas
deben evitar llevar una alimentación alta en productos ahumados o
conservados en vinagre y carnes y pescado salados.
Una alimentación rica en frutas, ensaladas y verduras frescas también
puede disminuir el riesgo de cáncer de estómago. Las frutas cítricas
(naranjas, limones y toronjas) pueden ser especialmente útiles. La
Sociedad Americana del Cáncer (American
Cancer Society)
les recomienda a las personas que consuman una variedad de alimentos
saludables, con énfasis en los de origen vegetal. Esto incluye comer
por lo menos cinco porciones de vegetales, verduras y frutas al día,
así como porciones de alimentos integrales, y limitar el consumo de
carnes rojas y procesadas.
Los estudios que han estado analizando el uso de suplementos dietéticos
para reducir el riesgo de cáncer de estómago han arrojando resultados
mixtos hasta el momento. Existe cierta evidencia que indica que las
combinaciones de suplementos antioxidantes (vitaminas A, C, y E y el
mineral selenio) pueden reducir el riesgo de cáncer de estómago en las
personas con pobre nutrición. No obstante, la mayoría de las
investigaciones que estudian a las personas que tienen una buena
nutrición no han encontrado ningún beneficio. Se requiere realizar más
investigación en esta área.
Aunque algunos estudios a menor escala sugieren que tomar té,
particularmente el té verde, puede que ayude a proteger contra el
cáncer de estómago, la mayoría de los estudios a mayor escala no han
encontrado esta relación.
La obesidad puede que contribuya al riesgo de cáncer de estómago. La
Sociedad Americana del Cáncer recomienda mantener un peso saludable
durante el transcurso de la vida al balancear el consumo calórico con
la actividad física. Aparte de los posibles efectos sobre el riesgo del
cáncer de estómago, bajar de peso puede además tener un impacto sobre
el riesgo de otros tipos de cáncer y problemas de salud asociados con
la obesidad.
El uso de tabaco puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de estómago
proximal
(la sección del estómago más cercana al esófago). El uso del tabaco
aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer y es el responsable de
aproximadamente una tercera parte de todas las muertes por cáncer en
los Estados Unidos. Si usted no usa tabaco, por favor, no comience a
hacerlo. Si usted ya lo usa y necesita ayuda para dejarlo, llame a su
médico o a la Sociedad Americana del Cáncer.
Todavía no está claro si el tratamiento con antibióticos debe
administrarse a las personas cuyos recubrimientos del estómago han sido
infectados crónicamente con la bacteria H. pylori,
pero que no tienen síntomas. Esto se está estudiando actualmente.
Algunos estudios preliminares han sugerido que administrar antibióticos
a las personas infectadas con H.
pylori
puede reducir el número de lesiones precancerosas en el estómago y
puede reducir el riesgo de cáncer de estómago. Sin embargo, no todos
los estudios han coincidido en esto. Se necesitan más estudios para
asegurarse de que ésta es la manera de prevenir el cáncer de estómago
en las personas infectadas con H.
pylori.
Si su médico cree que pudiera tener infección con H. pylori, hay
varias pruebas que se pueden hacer:
- La manera más simple es una prueba de sangre para detectar
anticuerpos para H.
pylori.
Los anticuerpos son proteínas que el sistema inmunitario produce en
respuesta a una infección. Los resultados positivos de una prueba de H. pylori pueden
significar que existe una infección o que la hubo en el pasado, pero ya
no es infección.
- Otro método consiste en usar un endoscopio (remítase a la
sección
“¿Cómo se diagnostica el cáncer de estómago?”) para tomar una biopsia
del revestimiento del estómago. Esta muestra puede ser usada en pruebas
químicas para esta clase de bacteria. Los médicos también pueden
identificar el H. pylori
en
las muestras de biopsia que se observan bajo un microscopio. La muestra
de biopsia también puede ser cultivada (colocada en un medio nutriente
que promueve el crecimiento de H.
pylori).
- Además, existe una prueba de aliento para esta bacteria.
Primero, usted toma un líquido que contiene urea. Si el H. pylori
está presente, ocasionará cambios químicos a la urea. Luego, se le hace
una prueba a una muestra de su aliento para detectar estos cambios
químicos.
El uso de aspirina u otros agentes antiinflamatorios no esteroideos
(NSAIDs), como el ibuprofeno o naproxeno, parece reducir el riesgo de
cáncer de estómago por lo menos 25%. Estos medicamentos también pueden
reducir el riesgo de pólipos en el colon y cáncer de colon. Sin
embargo, pueden también causar sangrado interno grave (incluso fatal) y
otros riesgos potenciales de salud en algunas personas. La mayoría de
los médicos consideran cualquier reducción en el riesgo de cáncer un
beneficio añadido para los pacientes que toman estos medicamentos para
otras razones, como para tratar la artritis. No obstante, los médicos
no recomiendan el uso rutinario de agentes antiinflamatorios no
esteroides específicamente con el propósito de prevenir el cáncer de
estómago. Los estudios todavía no han determinado en qué pacientes los
beneficios de reducir el riesgo de cáncer sobrepasan los riesgos de
sangrado.
Evitar los factores de riesgo cuando sea posible puede disminuir el
riesgo de una persona de padecer cáncer de estómago, pero no puede
garantizar una protección contra esta enfermedad. Particularmente en
los países en los que el cáncer de estómago es común, la detección
temprana podría ser la mejor vía para mejorar las probabilidades de que
el tratamiento tenga éxito y de reducir el número de muertes que causa
esta enfermedad.
Una enfermedad hereditaria conocida como cáncer gástrico difuso
hereditario representa sólo un pequeño porcentaje de cánceres de
estómago, pero es muy importante reconocerla. Debido a que la mayoría
de las personas afectadas que han heredado esta enfermedad
eventualmente padecen cáncer de estómago, las personas con un
antecedente familiar contundente de cáncer de estómago deben averiguar
si tienen esta enfermedad. Si descubren que tienen antecedentes
familiares, se pueden hacer pruebas genéticas en algunos centros de
cáncer. Si el resultado muestra una forma anormal del gen
E-cadherin/CHD1, muchos médicos recomiendan extirpar el estómago antes
de que el cáncer se origine.
Última
revisión médica: 11-Dic.-2008
Última actualización completa: 11-Dic.-2008
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