¿Qué
es el cáncer de hígado?
Información sobre el hígado
El hígado es el órgano interno más grande de su cuerpo. Se encuentra
debajo de las costillas de su lado derecho justo bajo el pulmón
derecho. Si usted hundiera sus dedos bajo sus costillas derechas hacia
arriba, casi lo estaría tocando.
El hígado tiene forma de pirámide y se divide en dos lóbulos: el
derecho y el izquierdo. Los lóbulos se subdividen en segmentos. A
diferencia de la mayoría de los demás órganos, el hígado obtiene su
suministro de sangre de dos fuentes: la arteria hepática
suple al hígado con sangre rica en oxígeno desde el corazón y la vena porta
transporta sangre rica en nutrientes desde los intestinos.
Usted no puede vivir sin el hígado. Éste realiza varias funciones
importantes:
- Descompone y almacena muchos de los nutrientes que su
intestino absorbe y que su cuerpo necesita para funcionar. Algunos
nutrientes tienen que cambiarse (metabolizarse) en el hígado antes de
que el resto del cuerpo los use como fuente de energía o para crear y
reparar el tejido.
- Produce la mayoría de los factores de coagulación que
evitan que usted sangre demasiado cuando se corta o se lastima.
- Segrega bilis a los intestinos para ayudar a absorber los
nutrientes (especialmente grasas).
- Desempeña una función muy importante en la eliminación de
los desechos tóxicos del cuerpo.
El hígado está compuesto de diferentes tipos de célula. Por esto, se
pueden formar varios tipos de tumores malignos
(cancerosos) y benignos
(no cancerosos) en el hígado. Las causas de estos tumores son
diferentes, se tratan de maneras distintas y tienen un pronóstico
(expectativa de recobrar la salud o de recuperación) diferente.
Tumores benignos
Algunas veces, los tumores benignos crecen tanto como para causar
problemas, aunque ellos generalmente no invaden los tejidos cercanos o
se propagan a partes distantes del cuerpo. Si requieren tratarse, por
lo general el paciente puede curarse con cirugía.
Hemangiomas
El tipo más común de tumor benigno del hígado se origina en los vasos
sanguíneos y se conoce como hemangioma. La mayoría de los hemangiomas
del hígado no produce síntomas y no requiere tratamiento. Sin embargo,
algunos pueden sangrar y requerir que se extirpen quirúrgicamente.
Adenomas hepáticos
Éstos son tumores benignos que surgen de los hepatocitos (el tipo
principal de célula del hígado). La mayoría no causa síntomas y no
requiere tratamiento. Sin embargo, algunos causan síntomas, como dolor
o una masa en el abdomen (en el área del estómago), o pérdida de
sangre. Debido a que hay un riesgo de que el tumor se reviente (lo que
causaría una hemorragia grave) y un riesgo leve de que se convierta en
cáncer de hígado en el futuro, la mayoría de los expertos usualmente
aconsejan la extirpación quirúrgica, si es posible.
El uso de ciertos medicamentos puede aumentar el riesgo de tener estos
tumores. Las mujeres tienen una mayor probabilidad de tener uno de
estos tumores si toman pastillas anticonceptivas, aunque ésta es una
complicación que ocurre raras veces. El dejar de tomar las pastillas
puede algunas veces hacer que el tumor se reduzca. Los hombres que usan
esteroides anabólicos también pueden padecer estos tumores. Éstos
pueden reducirse en tamaño cuando se suspenden los medicamentos.
Hiperplasia nodular focal
La hiperplasia nodular focal es un crecimiento de varios tipos de
célula (hepatocitos, células del conducto biliar y tejido conectivo)
parecido a un tumor. Aunque este tumor es benigno, puede ser difícil
separarlo de los tumores que realmente son cánceres del hígado. Por lo
tanto, los médicos algunas veces extirpan este tumor cuando no hay un
diagnóstico claro. Si hay síntomas, se puede extirpar quirúrgicamente
este tumor y el paciente se curará.
Tanto los FNH como los adenomas hepáticos son más comunes en las
mujeres que en los hombres.
Tumores malignos que comienzan en el
hígado
Varios tipos de cáncer pueden comenzar en el hígado.
Carcinoma hepatocelular o cáncer
hepatocelular (HCC)
Ésta es la forma más común de cáncer de hígado en los adultos. Algunas
veces también se le llama hepatoma porque proviene de los hepatocitos
(el tipo principal de células del hígado). Representa alrededor de tres
de cuatro cánceres que comienzan en el hígado.
El cáncer hepatocelular tiene distintos patrones de crecimiento:
- Algunos comienzan como un tumor
sencillo que va creciendo. Sólo cuando la enfermedad está avanzada es
que se propaga a otras partes del hígado.
- Existe un segundo tipo de cáncer de
hígado que ocurre como muchos nódulos cancerosos más pequeños a través
del hígado casi desde el principio y que no está confinado a un tumor
en particular. Éste se ve con mayor frecuencia en las personas que
tienen cirrosis del hígado y es el patrón más común visto en los
Estados Unidos.
Los médicos pueden distinguir bajo un microscopio varios subtipos de
cáncer hepatocelular. La mayoría de estos subtipos no afecta el
tratamiento o el pronóstico. No obstante, es importante reconocer uno
de estos subtipos, el fibrolamelar. Los pacientes que tienen este tipo
de cáncer poco común (menos del 1%) generalmente son de menor edad
(menores de 35), y el resto del hígado no está enfermo. Este subtipo
tiene un pronóstico mucho mejor que otras formas de cáncer
hepatocelular.
Colangiocarcinomas intrahepáticos
(cánceres de los conductos biliares)
Estos cánceres representan alrededor del 10% al 20% de los cánceres que
comienzan en hígado. Comienzan en los conductos biliares pequeños
(conductos que llevan bilis a la vesícula biliar) dentro del hígado.
(La mayoría de los colangiocarcinomas en realidad se originan en los
conductos biliares que están fuera del hígado).
Aunque el resto de este documento trata principalmente sobre los
cánceres hepatocelulares, el tratamiento de los colangiocarcinomas a
menudo es el mismo. Para más información sobre este tipo de cáncer, vea
nuestro documento sobre "Cáncer de los conductos biliares
(colangiocarcinomas)".
Angiosarcomas y hemangiosarcomas
Éstos son tipos de cáncer poco comunes que comienzan en los vasos
sanguíneos del hígado. Las personas que han estado expuestas al cloruro
de vinilo o al dióxido de torio (Thorotrast) tienen más probabilidad de
padecer estos tipos de cáncer. Se cree que los otros casos se deben a
la exposición de arsénico o radio, o a una condición hereditaria
conocida como hemocromatosis. En alrededor de la mitad de todos los
casos, no ha podido ser identificada una causa probable.
Estos tumores crecen rápidamente y por lo general, para el momento en
que se detectan, se han propagado demasiado como para extirparlos
quirúrgicamente. La quimioterapia y la radioterapia pueden ayudar a
desacelerar el progreso de la enfermedad, pero la mayoría de los
pacientes no vive más de un año después del diagnóstico.
Hepatoblastoma
Éste es un tipo de cáncer de hígado poco común que se origina en niños,
generalmente los menores de cuatro años de edad. Las células del
hepatoblastoma son similares a las células fetales del hígado.
Alrededor del 70% de los niños con esta enfermedad tienen un
tratamiento exitoso con cirugía y quimioterapia. La tasa de
supervivencia es mayor de 90% para los hepatoblastomas en etapa
temprana.
Cáncer secundario del hígado
La mayoría de las veces en que se detecta el cáncer en el
hígado, no
comenzó allí, sino que se propagó (hizo metástasis) desde otra parte
del cuerpo, como el páncreas, el colon, el estómago, el seno, o el
pulmón. A estos tumores se les nombra y trata según el lugar primario
(donde se originaron). Por ejemplo, el cáncer que comenzó en los
pulmones y se propagó al hígado se llama cáncer del pulmón con
propagación al hígado, no cáncer de hígado. En los Estados Unidos y
Europa, los tumores secundarios del hígado (metastásicos) son más
comunes que el cáncer primario del hígado. Lo contrario resulta cierto
para muchos lugares de Asia y África.
Para más información sobre las metástasis del hígado de los diferentes
tipos de cáncer, comuníquese con la Sociedad Americana del Cáncer y
solicite los documentos sobre estos tipos de cánceres y el documento
“Cáncer avanzado”.
La mayor parte del
contenido de las
secciones de esta guía se refieren sólo al cáncer hepatocelular.
¿Cuáles son
las estadísticas clave del
cáncer de hígado?
La Sociedad Americana del Cáncer calcula que en el 2009 se
diagnosticarán en los Estados Unidos 22,620 (16,410 en hombres y 6,210
en mujeres) casos nuevos de cáncer primario del hígado y de cáncer
intrahepático de los conductos biliares. Alrededor de 18,160 (12,090
hombres y 6,070 mujeres) personas en los Estados Unidos morirán a causa
de estos cánceres durante el 2009.
El porcentaje de estadounidenses que padecen cáncer de hígado ha estado
aumentando en la segunda mitad del siglo 20, aunque la tasa parece
haberse mantenido estable en los años recientes. El número de casos
actuales ha subido, pero esto se debe en parte al aumento en la
población.
El cáncer de hígado es más común en los hombres que en las mujeres,
aunque este cáncer es relativamente poco común en ambos grupos de este
país. El riesgo promedio de un hombre de padecer cáncer de hígado o
cáncer intrahepático de los conductos biliares durante su vida es de 1%
(alrededor de 1 en 100), mientras que el riesgo promedio de la mujer es
de 0.4% (alrededor de 1 en 250). La mayoría de los casos ocurre en
personas con ciertos factores de riesgo (consulte la sección "¿Cuáles
son los factores de riesgo en el cáncer de hígado?").
La edad media en el momento del diagnóstico de cáncer de hígado es de
64 años. Más del 90% de las personas diagnosticadas con cáncer de
hígado tienen más de 45 años de edad. Aproximadamente 4% de esas
personas tienen entre 35 y 44 años de edad, y menos del 3% tienen menos
de 35 años.
Este cáncer es muchas veces más común en países de África al sur del
Sahara y sureste de Asia que en los Estados Unidos. En muchos de estos
países el cáncer de hígado es el tipo más común de cáncer. Más de
500,000 personas son diagnosticadas con este cáncer cada año en el
mundo.
Última
revisión / cambio realizado: 13-Mayo-2009
Última actualización completa: 10-Abr.-2009
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