¿Qué
es el linfoma no Hodgkin?
El linfoma no Hodgkin (también conocido simplemente como linfoma) es un
cáncer que comienza en las células llamadas linfocitos, el cual es
parte del sistema inmunitario del cuerpo. Los linfocitos se encuentran
en los ganglios linfáticos y en otros tejidos linfáticos (tal como el
bazo o la médula ósea). Esto se describe con más detalles en la sección
“El sistema linfático y el tejido linfático”.
Algunos otros tipos de cáncer, por ejemplo el de pulmón y el colon,
pueden propagarse al tejido linfático, tal como a los ganglios
linfáticos o a la médula ósea. Sin embargo, los cánceres que se
originan en estos lugares y que luego se propagan al tejido linfático
no son linfomas.
Existen dos tipos principales de linfomas.
- El linfoma de Hodgkin (también conocido como enfermedad de
Hodgkin) se llama así en honor al Dr. Thomas Hodgkin, quien lo
describió por primera vez.
- Linfoma no Hodgkin.
Estos dos tipos de linfomas son diferentes en cuento a cómo se
comportan, se propagan y responden al tratamiento.
Por lo general, los médicos pueden diferenciarlos al observar las
células cancerosas con un microscopio. En algunos casos, es necesario
hacer análisis de laboratorio sensibles para diferenciarlos.
La enfermedad de Hodgkin se explica en otro documento de la Sociedad
Americana del Cáncer (American Cancer Society). Otros dos documentos se
enfocan en el linfoma no Hodgkin en niños y los linfomas de la piel.
El resto de este
documento se concentra solamente en el linfoma no Hodgkin en adultos.
El sistema linfático y el tejido linfático
Para entender qué es linfoma, resulta útil aprender sobre el sistema
linfático del organismo.
El sistema linfático (también conocido como sistema linfático) está
principalmente compuesto de tejido linfático, vasos linfáticos, y
líquido claro llamado linfa. El tejido linfático está compuesto de
diversos tipos de células del sistema inmunitario que trabajan en
conjunto para ayudar al organismo a combatir infecciones. El tejido
linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo descritas a
continuación.
Linfocitos
La mayoría de las células que se encuentran en el tejido linfático son
linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Existen dos tipos principales de
linfocitos, denominados linfocitos
B (células B) y linfocitos
T
(células T). Aunque ambos tipos pueden ocurrir en células de linfoma,
en los Estados Unidos los linfomas de células B son mucho más
frecuentes que los linfomas de células T. Las células T y B normales
realizan diferentes funciones en el sistema inmunitario.
Linfocitos B.
Las células B ayudan normalmente a proteger al cuerpo
contra los gérmenes (bacterias o virus) porque producen proteínas
llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se unen a la bacteria o virus y
atraen otras células del sistema inmunitario, que rodean y digieren a
los gérmenes cubiertos con el anticuerpo. Los anticuerpos también
atraen ciertas proteínas de la sangre que pueden destruir a las
bacterias.
Linfocitos T.
Existen varios tipos de células T, cada una de ellas
con una función especializada. Algunas células T ayudan a proteger al
organismo contra los virus, los hongos y algunas bacterias. Por
ejemplo, las células T reconocen sustancias específicas encontradas en
las células infectadas por los virus y las destruyen. También pueden
liberar sustancias denominadas citocinas que atraen otros tipos
diferentes de glóbulos blancos de la sangre que digieren a las células
infectadas. Se cree que las células T también destruyen algunos tipos
de células cancerosas. Algunos tipos de células T desempeñan una
función al reforzar o desacelerar las actividades de otras células del
sistema inmunitario.
De estos tipos diferentes de linfocitos, se pueden desarrollar
diferentes tipos de linfoma. El tratamiento para cada linfoma depende
del tipo que sea. Por lo tanto, es importante saber el tipo
exacto de linfoma.
Órganos que contienen tejido linfático
Debido a que el tejido linfático se encuentra en muchas partes del
cuerpo, los linfomas pueden originarse en casi todas las partes del
cuerpo. Las principales localizaciones de tejido linfático son:
Ganglios linfáticos:
los ganglios linfáticos son órganos del tamaño de
un fríjol que se encuentran por todo el cuerpo y que están conectados
por un sistema de vasos linfáticos. Estos vasos son parecidos
a las venas, excepto que en lugar de transportar sangre, llevan linfa y
células del sistema inmunitario.
Los ganglios linfáticos se agrandan cuando combaten infecciones. Los
ganglios linfáticos que crecen como reacción a una infección son
denominados nódulos reactivos o nódulos hiperplásicos y son, con
frecuencia, dolorosos al tacto. El agrandamiento de un ganglio
linfático no siempre es un signo de un problema grave. A menudo se
detecta un agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello cuando
se tiene la garganta irritada o catarro. Sin embargo, un ganglio
linfático grande es también el signo más frecuente de un linfoma. En la
sección "¿Cómo se diagnostica el linfoma no Hodgkin?" se
provee más información acerca del agrandamiento de los ganglios
linfáticos.
Bazo: el
bazo es un órgano que se encuentra por debajo de la parte
inferior de las costillas en el lado izquierdo del cuerpo. El bazo
promedio de una persona adulta pesa alrededor de 5 onzas. El bazo
produce linfocitos y otras células del sistema inmunitario para ayudar
a combatir las infecciones. También almacena células sanas de la sangre
y sirve como un filtro para eliminar células dañadas de la sangre,
bacterias y desechos celulares.
Glándula timo:
el timo se encuentra detrás de la parte superior del
esternón y frente al corazón. Antes del nacimiento, el timo desempeña
un papel clave en la producción de los linfocitos T. El tamaño del timo
se reduce y se vuelve menos importante por los primeros 20 años de
vida. A pesar de esto, el timo continúa desempeñando una función en el
sistema inmunitario.
Adenoides y amígdalas:
éstas son conglomerados de tejido linfático
localizados en la parte posterior de la garganta. Ambas ayudan a
producir anticuerpos contra los gérmenes que son inhalados o tragados.
Son fáciles de ver cuando aumentan de tamaño durante una infección o si
se vuelven cancerosas.
Tracto digestivo:
el estómago y los intestinos, así como muchos otros
órganos, también contienen tejido linfático.
Médula ósea:
la médula ósea (la parte interna blanda de ciertos huesos)
produce glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos de la sangre. Los
glóbulos rojos transportan el oxígeno de los pulmones al resto del
organismo. Las plaquetas sellan los pequeños orificios en los vasos
sanguíneos que son causados por cortadas o raspaduras. La principal
función de los glóbulos blancos de la sangre es combatir las
infecciones. Los dos tipos principales de células sanguíneas blancas
son los granulocitos y los linfocitos. Los linfocitos de la médula ósea
son principalmente células B. Algunas veces, los linfomas se originan
en los linfocitos de la médula ósea.
Tipos del linfoma no
Hodgkin
La clasificación del linfoma no Hodgkin puede ser muy confusa (incluso
para muchos médicos) debido a que existen muchos tipos y a que se han
usado varios sistemas diferentes. El sistema más reciente es el La
clasificación de linfomas más reciente es la Organización Mundial de la Salud
(WHO, por sus siglas en inglés). El sistema de WHO agrupa a los
linfomas según la apariencia de éstos bajo un microscopio, las
características cromosómicas de las células del linfoma, y la presencia
de ciertos químicos en la superficie de las células. (Los sistemas más
antiguos clasificaban a los linfomas sólo basándose en su apariencia
bajo un microscopio).
Los tipos de linfomas más comunes se presentan a continuación de
acuerdo a si son linfomas de células B o T. En este documento no se
discuten algunas formas poco comunes de linfoma no Hodgkin.
Linfomas de células B
La mayoría de los linfomas no Hodgkin (alrededor de 85%) en los Estados
Unidos son linfomas de células B.
Linfoma difuso de células B grandes
Éste es uno de los tipos de linfoma no Hodgkin más comunes en los
Estados Unidos, representando aproximadamente uno de cada tres casos.
Las células son bastante grandes cuando son observadas en un
microscopio.
El linfoma difuso de células B grandes (DLBCL, por sus siglas en
inglés) puede afectar a cualquier grupo de edad, aunque ocurre
principalmente en personas de edad avanzada (el promedio de edad es
alrededor de los 65 años). Por lo general, comienza como una masa que
crece rápidamente en un ganglio linfático interno, tal como en el pecho
o en el abdomen o un ganglio linfático que usted puede palpar, por
ejemplo, en el cuello o en la axila. Aunque este linfoma comúnmente
comienza en los ganglios linfáticos, también puede aparecer en otras
áreas como en los intestinos, en los huesos, o incluso en el cerebro o
en la médula espinal.
Alrededor de uno de cada tres linfomas está confinado a una parte del
cuerpo (localizados) cuando es encontrado. Los linfomas localizados son
más fáciles de tratar que cuando se han propagado a otras partes del
cuerpo. Las pruebas genéticas han mostrado que existen diferentes
subtipos de linfoma difuso de células B grandes, aun cuando lucen igual
en el microscopio. Estos subtipos parecen tener diferentes pronósticos
y respuestas al tratamiento.
Éste es un linfoma de rápido crecimiento, aunque a menudo responde bien
al tratamiento con quimioterapia. En general, alrededor de tres de
cuatro personas no presentarán ningún signo de la enfermedad después
del tratamiento inicial, y aproximadamente la mitad de todas las
personas con este linfoma se curan con terapia.
Linfoma folicular
En los Estados Unidos, alrededor de uno de cada cinco linfomas son
linfomas foliculares. Se usa el término folicular porque las células
tienden a crecer en un patrón circular, o nodular, en los ganglios
linfáticos.
La edad promedio de las personas con este linfoma es de aproximadamente
60 años. Es raro que ocurra en personas muy jóvenes. En la mayoría de
los casos, este linfoma surge en muchas áreas linfáticas del cuerpo,
así como en la médula ósea.
A menudo, los linfomas foliculares son de crecimiento lento, pero son
difíciles de curar. La tasa de supervivencia a cinco años (el
porcentaje de personas que viven al menos cinco años) es de alrededor
de 70%. A menudo, estos linfomas no son tratados al momento del
diagnóstico inicial si el paciente no tiene síntomas de la enfermedad.
Con el tiempo, alrededor de uno de cada tres de los linfomas
foliculares cambia (se transforma) en linfoma difuso de células B que
crece rápidamente.
Leucemia linfocítica crónica /linfoma
linfocítico pequeño
Éstas son enfermedades estrechamente relacionadas: de hecho, muchos
médicos consideran que son versiones diferentes de la misma enfermedad.
El mismo tipo de célula (conocida como linfocito pequeño) está
involucrada tanto en la leucemia linfocítica crónica (CLL, por sus
siglas en inglés) como en la leucemia linfocítica pequeña (SLL). La
única diferencia consiste en el lugar donde ocurre el cáncer. En la
CLL, es principalmente en la sangre y en la médula ósea; en el SLL el
cáncer principalmente ocurre en los ganglios linfáticos. La SLL
representa aproximadamente del 5% al 10% de todos los linfomas.
Tanto la CLL como la SLL son enfermedades de crecimiento lento, aunque
la CLL, la cual es mucho más común, tiende a crecer con más lentitud.
La CLL y la SLL se tratan de la misma manera. Por lo general, no se
consideran curables con tratamientos convencionales, pero dependiendo
de la etapa y la tasa de crecimiento de la enfermedad, la mayoría de
los pacientes viven por más de 10 años. Ocasionalmente, estos linfomas
de crecimiento lento se pueden transformar con el tiempo en un tipo de
linfoma más agresivo.
Para información más detallada, remítase a nuestro documento “Leucemia
linfocítica crónica”.
Linfoma de células del manto
Aproximadamente el 5% de los linfomas son de este tipo. Las células son
de tamaño pequeño o mediano.
Este tipo de linfoma afecta más a los hombres. La edad promedio de los
pacientes es entre los 60 y 65 años. Al momento del diagnóstico, el
linfoma generalmente ya se ha propagado y ha afectado a los ganglios
linfáticos, la médula ósea y, muy frecuentemente, al bazo.
Éste no es un linfoma de crecimiento muy rápido, pero es difícil
tratarlo. Los tratamientos más nuevos y más agresivos pueden ser más
eficaces que aquellos usados en el pasado, y puede que ofrezcan una
mejor probabilidad de supervivencia a largo plazo para los pacientes
actualmente diagnosticados.
Linfomas de zona marginal de células B
Los linfomas de zona marginal representan aproximadamente del 5% al 10%
de los linfomas. Las células en estos linfomas lucen pequeñas en el
microscopio. Existen tres tipos principales de linfomas de zona
marginal.
Linfomas extraglandulares
de zona marginal de células B, también
conocidos como linfomas de tejido linfático asociado con la mucosa
(MALT): estos linfomas comienzan en lugares a parte de los
ganglios
linfáticos (por ello el nombre de extraglandular) y son el tipo más
común. La mayoría de los linfomas de MALT surgen en el estómago y se
cree están relacionados con una infección con la bacteria Helicobacter
pylori, la cual también es causa de úlceras estomacales.
Otras posibles
partes del cuerpo en las que ocurre son los pulmones, la piel, la
tiroides, las glándulas salivales y los tejidos que rodean los ojos.
Generalmente se mantiene limitado al área donde comienza y no se
propaga ampliamente. Muchos de estos otros linfomas MALT también están
asociados con infecciones de bacterias o virus.
La edad promedio de los pacientes con este linfoma es de
aproximadamente 60 años. Es un linfoma de crecimiento lento y a menudo
se cura en sus etapas tempranas. A menudo se usan antibióticos como
primer tratamiento para este tipo de linfoma, especialmente en el
linfoma MALT del estómago, ya que pueden eliminar la infección con
Helicobacter pylori.
Linfoma nodal de zona
marginal de células B: ésta es una enfermedad
poco común, encontrada principalmente en mujeres de mayor edad.
Principalmente, este linfoma incluye a los ganglios linfáticos, aunque
a veces también se detectan células del linfoma en la médula ósea.
Tiende a ser un linfoma de crecimiento lento (aunque usualmente no tan
lento como el linfoma MALT), y muchos pacientes se curan si se les
diagnostica en las primeras etapas.
Linfoma esplénico de zona
marginal de células B: este linfoma se
presenta en pocas ocasiones. Comúnmente ocurre sólo en el bazo y la
médula ósea.
Los pacientes generalmente son hombres de edad avanzada y padecen de
cansancio y molestias causadas por el agrandamiento del bazo. Debido a
que esta enfermedad es de crecimiento lento, es posible que no se
necesite tratamiento, a menos que los síntomas se tornen problemáticos.
Linfoma primario mediastínico de células
B
El 2% de todos los linfomas son de este tipo. Las células son grandes y
se parecen a aquellos linfomas difusos de células B grandes.
Este linfoma comienza en el mediastino (el área alrededor del corazón y
detrás del esternón). Por lo general, cuando se encuentra está
localizado y pocas veces involucra a la médula ósea. Puede causar
dificultades respiratorias porque a menudo ejerce presión a la tráquea
que conducen a los pulmones. También puede bloquear la vena cava
superior (vena grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos
y la cabeza). Esto puede causar que los brazos y la cara se inflamen.
Alrededor de dos de cada tres personas con este linfoma son mujeres. La
mayoría es joven y tiene entre 30 y 39 años de edad. Este linfoma es de
crecimiento rápido, pero es tratable. Aproximadamente la mitad de los
pacientes se puede curar.
Linfoma de Burkitt
Alrededor del 1% al 2% de todos los linfomas son de este tipo. Recibe
su nombre en honor al médico que describió la enfermedad inicialmente
en niños y jóvenes africanos. Las células son medianas. Otro tipo de
linfoma, denominado linfoma parecido al de Burkitt, tiene células
levemente más grandes. Debido a que este segundo tipo de linfoma es más
difícil de diferenciar del linfoma de Burkitt, la clasificación de WHO
los combina.
Este linfoma es de muy rápido crecimiento. En su versión africana,
usualmente comienza como tumores de la mandíbula o de otros huesos
faciales. En los tipos más comunes que se observan en los Estados
Unidos, el linfoma comienza generalmente en el abdomen, donde forma una
masa tumoral grande. También puede originarse en los ovarios, los
testículos u otros órganos, y se puede propagar al cerebro y al líquido
cefalorraquídeo.
Cerca del 90% de los pacientes son hombres, y la edad promedio es de
alrededor de 30 años. Aunque es un linfoma de rápido crecimiento, más
de la mitad de los pacientes pueden ser curados con quimioterapia
intensiva.
Linfoma linfoplasmacítico
(macroglobulinemia de Waldenstrom)
De 1% a 2% de los linfomas son de este tipo de cáncer poco común. Las
células son pequeñas y generalmente se detectan en la médula ósea, los
ganglios linfáticos y el bazo.
La mayor parte del tiempo las células del linfoma producen un
anticuerpo denominado inmunoglobulina M (IgM), que es una proteína muy
grande. Este anticuerpo circula en la sangre en grandes cantidades y
causa que la parte líquida de la sangre se vuelva más espesa, como si
fuera sirope. Esto puede causar disminución en el flujo sanguíneo a
muchos órganos, lo que puede causar problemas con la visión (debido a
la pobre circulación en los vasos sanguíneos en la parte posterior de
los ojos) y problemas neurológicos (como dolores de cabeza, mareos y
confusión) causados por la pobre circulación de la sangre en el cerebro
Los otros síntomas pueden incluir sensación de cansancio y debilidad, y
una tendencia a sangrar fácilmente.
Este linfoma es de crecimiento lento. Aunque usualmente este linfoma no
se considera curable, la mayoría de los pacientes vive más de cinco
años.
Para más información, vea nuestro documento Waldenstrom
Macroglobulinemia.
Leucemia de células peludas
A pesar del nombre, algunas veces se considera un tipo de linfoma. La
leucemia de células peludas (HCL) es poco común, pues alrededor de
1,000 personas en este país son diagnosticadas con esta enfermedad
anualmente. Estas células son linfocitos de células B pequeñas con
proyecciones que sobresalen y le dan una apariencia “peluda”.
Generalmente se detecta en la médula ósea y el bazo, así como
circulando en la sangre.
En general, los pacientes con HCL tienden a ser de edad avanzada. La
leucemia de células peludas es de crecimiento lento y es posible que
algunos pacientes nunca necesitan tratamiento. Las razones comunes para
iniciar un tratamiento (debido a que las células cancerosas invaden la
médula ósea), lo que es altamente eficaz, son el agrandamiento del bazo
o el bajo recuento sanguíneo. La leucemia de células peludas también se
describe en nuestro documento “Leucemia linfocítica crónica”.
Linfoma primario del sistema nervioso
central
Este linfoma usualmente afecta al cerebro (llamado linfoma primario del
cerebro), pero también se puede detectar en la médula espinal y en los
tejidos que rodean la médula espinal y los ojos. Con el tiempo, tiende
a propagarse ampliamente en el sistema nervioso central. Un linfoma
primario del sistema nervioso central es más común en personas con
problemas del sistema inmunitario, como aquellas infectadas con VIH, el
virus que causa el sida o AIDS. La mayoría de las personas presentan
dolor de cabeza y confusión. También presentan problemas de visión,
parálisis de algunos músculos faciales, e incluso convulsiones en
algunos casos.
Siempre se ha pensado que el pronóstico para las personas con esta
condición es bastante desfavorable; sin embargo, alrededor de 30% a 50%
de las personas puede vivir por lo menos cinco años gracias a los
tratamientos actuales.
Linfoma de células T
Los linfomas
de células T representan alrededor de 15% de los linfomas no Hodgkin en
los Estados Unidos.
Linfoma/leucemia
linfoblástico de células T precursoras
Los linfomas de células T representan menos del 15% de los linfomas no
Hodgkin en los Estados Unidos.
Linfoma/leucemia linfoblástico de
células T precursoras
Esta enfermedad representa el 1% de todos los linfomas. Se puede
considerar como linfoma o leucemia, dependiendo de cuán involucrada
está la médula ósea (la médula ósea está más involucrada con las
leucemias). Las células cancerosas son células T inmaduras de tamaño
pequeño a mediano.
A menudo comienza en la glándula timo (donde muchas células T son
producidas) y se puede convertir en un tumor grande en el mediastino
(el área alrededor del corazón y detrás del esternón). Esto puede
causar dificultades respiratorias si ejerce presión a la tráquea que
conducen a los pulmones. También puede bloquear la vena cava superior
(vena grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos y la
cabeza), lo que puede causar inflamación de los brazos y el rostro.
Con más frecuencia, los pacientes son adultos jóvenes, siendo los
hombres más afectados que las mujeres.
Este linfoma es de crecimiento rápido, pero si no se ha propagado a la
médula ósea al momento del diagnóstico, las probabilidades de curación
con quimioterapia son muy buenas. Una vez está en la médula ósea, solo
el 40% al 50% de los pacientes se pueden curar.
Linfoma periférico de células T
Estos tipos de linfomas se originan de formas más maduras de células T.
Se presentan en raras ocasiones y representan alrededor del 5% de todos
los linfomas.
- Linfoma
cutáneo de células T (micosis fungoide, síndrome de Sézary):
estos linfomas comienza en la piel. Estos se describen en nuestro
documento “Linfomas de la piel” (disponible solamente en inglés).
- Linfoma
angioinmunoblástico de células T: este linfoma tiende a
ocurrir en los ganglios linfáticos y puede afectar el bazo o el hígado.
A los pacientes generalmente les da fiebre, erupciones en la piel,
pierden peso y con frecuencia contraen infecciones. Este linfoma a
menudo progresa rápidamente.
- Linfoma
extraglandular de células T agresoras naturales, de tipo nasal:
este tipo generalmente afecta a las vías respiratorias superiores,
tales como la nariz y parte superior de la garganta, pero también puede
invadir la piel y el tracto digestivo. Resulta mucho más común en
partes de Asia y Sur América. Ocurre a cualquier edad.
- Linfoma de
células T de tipo enteropático: este linfoma ocurre en las
personas sensibles al gluten, que es la proteína principal de la harina
de trigo. La enfermedad, denominada enteropatía por sensibilidad al
gluten, puede convertirse en este linfoma, que típicamente invade las
paredes de los intestinos.
- Linfoma
subcutáneo de células T de apariencia paniculítica: este
linfoma poco común invade las capas profundas de la piel, donde causa
que se formen nódulos. Se describe con más detalles en nuestro
documento “Linfomas de la piel” (disponible solamente en inglés).
- Linfoma
anaplásico de células grandes: aproximadamente del 1% al
2% de los linfomas son de este tipo. Las células aparecen grandes en un
microscopio. El tipo de linfoma es más común en las personas jóvenes
(incluyendo niños), aunque ocurre en pacientes que tienen entre 50 y 69
años de edad. Usualmente comienza en los ganglios linfáticos y también
se puede propagar a la piel. Este tipo de linfoma tiende a ser de
crecimiento rápido, aunque muchos pacientes con este linfoma son
curados.
- Linfoma
periférico de células T no especificado: este nombre se
le ha asignado a los linfomas de células T que no se ajustan fácilmente
a cualquiera de los grupos anteriores. Éstos representan alrededor de
la mitad de todos los tumores de células T. Las células tumorales
pueden ser pequeñas o grandes. La mayoría de los pacientes están entre
60 y 69 años de edad. Como un grupo, estos linfomas tienden a
propagarse ampliamente y a crecer rápidamente. En algunos casos,
responden bien a la quimioterapia, pero la supervivencia a largo plazo
no es común.
¿Cuáles
son las estadísticas principales relacionadas con el linfoma no Hodgkin?
El linfoma no Hodgkin es una de los cánceres más comunes en los Estados
Unidos, representando alrededor de 4% de todos los cánceres. La
Sociedad Americana del cáncer estima que 65,980 personas (35,990
hombres y 29,990 mujeres) serán diagnosticadas con linfoma no Hodgkin
en los Estados Unidos. Estas cifras incluyen tanto a niños
como a
adultos.
El riesgo promedio del estadounidense de padecer linfoma no Hodgkin
durante la vida es de alrededor de 1 en 50. El riesgo de cada persona
puede verse afectado por ciertos factores de riesgo que se indican en
la siguiente sección.
Desde los años 70, la incidencia de casos diagnosticados de linfoma no
Hodgkin en los Estados Unidos casi se ha duplicado. Algo de este
aumento se debe a linfoma no Hodgkin asociado con sida (AIDS, en
inglés), pero en su mayoría la razón para este aumento se desconoce. En
años recientes, el aumento en linfoma no Hodgkin se ha reportado
principalmente en mujeres.
Aunque algunos tipos de linfomas no Hodgkin se encuentran entre los
cánceres infantiles más frecuentes, más del 95% de los casos ocurre en
los adultos. Los tipos de linfoma no Hodgkin visto en niños son a
menudo muy diferentes al visto en los adultos. Para obtener más
información, consulte nuestro documento “Linfoma no-Hodgkin en niños”.
La edad promedio al momento del diagnóstico es entre 60 y 69 años, y
alrededor de la mitad de los pacientes tienen más de 65 años de edad.
El riesgo de padecer linfoma no Hodgkin aumenta durante el transcurso
de la vida. El envejecimiento de la población de las personas que viven
en los Estados Unidos probablemente contribuya a un aumento en los
casos de linfoma no Hodgkin durante los próximos años.
La Sociedad Americana del Cáncer calcula que alrededor de 19,500
personas en los Estados Unidos (9,830 hombres y 9,670 mujeres) morirán
a causa de linfoma no Hodgkin en el 2009.
Las tasas de supervivencia varían ampliamente según el tipo de linfoma
y la etapa de la enfermedad al momento del diagnóstico. No obstante, la
tasa general de supervivencia relativa a cinco años para las personas
con linfoma no Hodgkin es de 65%, y la supervivencia relativa a 10 años
es 54%. La sección "¿Qué es linfoma no Hodgkin?”" contiene más
información sobre los pronósticos de algunos tipos de linfomas.
La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de
pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de
cáncer. Aunque muchos de estos pacientes viven mucho más de cinco años
después del diagnóstico, los médicos utilizan las tasas a cinco años
como una manera estándar para la discusión del pronóstico. Las tasas de
supervivencia relativas a cinco años reflejan los cambios de aquellas
personas que no mueren específicamente de linfoma no Hodgkin (en lugar
de otras causas, tal como enfermedad cardiaca). Debido a que las tasas
de supervivencia a cinco años se basan en pacientes inicialmente
diagnosticados y tratados hace más de cinco años, el pronóstico para
los pacientes diagnosticados recientemente puede ser mejor.
Última revisión / cambio realizado: 7-Ago-2009
Última actualización completa: 7-Ago.-2009
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