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Tratamiento

En esta sección del Centro de Recursos contra el Cáncer del Pulmón usted encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: En esta sección:
tratamiento
       - cirugía
       - quimioterapia
       - radioterapia
       - estudios clínicos
       - tratamiento por etapa
preguntas a su médico
después del tratamiento

¿Cómo se trata el cáncer del pulmón?

Comentarios generales de las fuentes de información sobre el tratamiento

Esta información representa los puntos de vista de los médicos y enfermeras que prestan servicio en la Junta Editorial del Banco de Datos de la Sociedad Americana del Cáncer. Estos puntos de vista se basan en su interpretación de los estudios sobre tratamientos de cáncer del pulmón que se han publicado en revistas médicas, así como en su propia experiencia profesional. No obstante, la información sobre tratamientos que este documento contiene, no es la norma oficial de la Sociedad ni se pretende que sea un consejo médico que sustituya la experiencia y el criterio de su equipo de atención del cáncer. Su objetivo es ayudar a usted y a su familia para que tomen decisiones informadas en conjunto con su equipo de atención del cáncer. No dude en hacerles preguntas sobre sus opciones de tratamiento. Además de la información contenida en este documento, recomendamos a los pacientes interesados que busquen información sobre tratamientos en otras fuentes confiables.

Si usted padece de cáncer del pulmón, sus opciones de tratamiento son cirugía, radiación y quimioterapia, solas o combinadas, dependiendo de la etapa del cáncer.

Después de que el cáncer se detecta y se clasifica por etapas, su equipo de atención del cáncer discutirá las opciones de tratamiento con usted. Es importante que dedique tiempo para pensar sobre todas las opciones posibles. Cuando se selecciona un plan de tratamiento, los factores más importantes a considerar son el tipo de cáncer (de células pequeñas o de células no pequeñas) y la etapa del mismo. Por esta razón, es muy importante que su médico ordene todas las pruebas necesarias para determinar la etapa del cáncer. Otros factores que hay que considerar incluyen su estado de salud en general; los posibles efectos secundarios del tratamiento; y las probabilidades de curación de la enfermedad, de prolongación de la vida o de alivio de los síntomas. Además, hay que recordar que la edad por sí sola no debe ser una barrera para administrar tratamiento. Las personas mayores se pueden beneficiar del tratamiento tanto como las personas más jóvenes mientras el estado de salud general sea bueno.

Al considerar sus opciones de tratamiento frecuentemente es buena idea conseguir una segunda opinión. Una segunda opinión puede proporcionarle más información y ayudarle a que se sienta más confiado con el plan de tratamiento que haya seleccionado.

Tipos de tratamiento contra el cáncer del pulmón

Cirugía

Dependiendo del tipo y de la etapa del cáncer del pulmón, se puede realizar cirugía para extirpar el cáncer además de algo del tejido pulmonar circundante. Los ganglios linfáticos también son extirpados para la clasificación por etapas. La cirugía es el único método confiable para curar el cáncer del pulmón de células no pequeñas. Rara vez es usado para el cáncer del pulmón de células pequeñas.

  • Si un lóbulo (sección) del pulmón se extirpa, el procedimiento se llama lobectomía.
  • Si se extirpa todo el pulmón, la cirugía se denomina neumonectomía.
  • La extirpación de parte de un lóbulo se conoce como segmentectomía o resección en cuña.

Estas operaciones requieren la administración de anestesia general (el paciente se "duerme") y se hace una incisión en el tórax (llamada toracotomía). Generalmente la estancia hospitalaria es de una a dos semanas. Las complicaciones posibles incluyen sangrado excesivo, infección de la herida y neumonía. Debido a que el cirujano debe realizar el corte a través de las costillas para llegar al pulmón, las costillas dolerán por un tiempo después de la cirugía. Las actividades se limitan durante al menos uno o dos meses.

Si los pulmones están en buenas condiciones (excepto por la presencia del cáncer), usualmente se pueden reanudar las actividades normales después de la extirpación de un lóbulo o hasta después de la extirpación de todo el pulmón. Sin embargo, si los pulmones están dañados y el paciente tiene enfermedades no cancerosas tales como enfisema o bronquitis crónica (que son enfermedades comunes entre los fumadores intensos), es posible que se experimente dificultad para respirar después de la cirugía. Se realizan pruebas de función pulmonar antes de la cirugía para determinar si le quedará suficiente tejido pulmonar sano después de la cirugía.

Si no se puede someter a una toracotomía debido a una enfermedad pulmonar u otros problemas médicos graves, o si el cáncer se ha generalizado, se pueden utilizar otros tipos de cirugía para aliviar algunos síntomas. Por ejemplo, se puede utilizar cirugía con láser para aliviar un bloqueo de las vías aéreas que pueda estar causando neumonía o dificultad para respirar.

Si el cáncer del pulmón se ha propagado al cerebro, y sólo hay un tumor, es posible que la extirpación de la metástasis cerebral sea benéfica. Esto requiere una cirugía (craneotomía) a través de un orificio en el cráneo. Este tipo de cirugía sólo se debe realizar si el tumor se puede extirpar sin causar daños a áreas vitales del cerebro que controlan el movimiento, la sensación y el habla y si el tumor del pulmón puede también ser extirpado por completo.

Recientemente, se ha estado desarrollando un procedimiento menos invasivo para tratar el cáncer del pulmón en etapa temprana. Una cámara diminuta se coloca a través de un pequeño orificio en el tórax para permitir que el cirujano vea el tumor. Sólo se necesitan pequeñas incisiones, por lo que el paciente siente menos dolor después de la cirugía. La mayoría de los expertos recomiendan que este procedimiento se utilice únicamente en pacientes cuyos tumores miden menos de cuatro a cinco centímetros (alrededor de dos pulgadas). La tasa de curación después de la cirugía parece ser la misma en comparación con otras técnicas. Sin embargo, es importante que el cirujano tenga experiencia llevando a cabo este procedimiento ya que el mismo requiere más destrezas técnicas que la cirugía estándar.

Radioterapia

La radiación utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas.

En la radiación externa se utiliza radiación generada en el exterior del cuerpo y que se concentra en el cáncer. Este tipo de radiación es el que se usa con más frecuencia para tratar un cáncer primario del pulmón o sus metástasis a otros órganos.

En la braquiterapia se utilizan pequeñas pastillas de material radiactivo que se colocan directamente en el área cancerosa o en la vía aérea próxima al área cancerosa. Esto usualmente se hace con un broncoscopio.

Algunas veces se usa la radiación externa como el tratamiento principal (primario) del cáncer del pulmón, especialmente cuando la salud general del paciente es demasiado pobre como para someterse a una cirugía. También se puede usar la braquiterapia para ayudar a aliviar el bloqueo de las vías aéreas grandes causado por el cáncer.

Se puede usar la radiación después de la cirugía para destruir depósitos muy pequeños de cáncer que no se pueden ver ni extirpar durante la cirugía. Además, la radiación se puede usar para paliar (aliviar) algunos síntomas de cáncer del pulmón como dolor, sangrado, dificultad para tragar, tos y problemas causados por las metástasis cerebrales. Por lo general se administra en pequeñas dosis por varias semanas.

Los efectos secundarios de la radiación pueden incluir problemas leves en la piel, náuseas, vómitos y cansancio. Frecuentemente estos efectos secundarios duran un corto tiempo. La radiación también puede empeorar los efectos de la quimioterapia. La radiación en el tórax puede dañar sus pulmones y causar dificultad para respirar. El esófago, que se encuentra en el centro del tórax, estará expuesto a la radiación. Por esta razón, es posible que se experimente dificultad para tragar durante el tratamiento. Estos efectos mejorarán después de que termine el tratamiento.

La radiación en grandes áreas del cerebro algunas veces puede alterar la función cerebral. Es posible que se experimente pérdida de la memoria, dolor de cabeza, dificultad para pensar o disminución del deseo sexual. Usualmente estos síntomas son menores si se comparan con aquellos causados por un tumor cerebral; sin embargo, pueden reducir la calidad de la vida. Los efectos secundarios de la radiación en el cerebro generalmente se vuelven más graves uno o dos años después del tratamiento.

Un tipo especial de radioterapia, llamada en inglés "gamma knife", puede ser usada en vez de la cirugía para una sola metástasis al cerebro. En este procedimiento, se enfocan muchos rayos de radiación en el tumor por varios minutos a horas. La cabeza se mantiene en la misma posición mediante la colocación de un marco rígido.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento en el cual se administran medicamentos contra el cáncer a través de una vena o por la boca. Estos medicamentos entran en el torrente sanguíneo y llegan a todo el cuerpo, lo cual permite que este tratamiento sea útil para aquellos cánceres que se han propagado hasta órganos distantes del pulmón. Dependiendo del tipo y de la etapa del cáncer del pulmón, la quimioterapia se puede administrar como tratamiento principal (primario) o como tratamiento auxiliar (adyuvante) a la cirugía. Generalmente en la quimioterapia para el cáncer del pulmón se utiliza una combinación de medicamentos contra el cáncer.

Los medicamentos de la quimioterapia destruyen las células cancerosas pero también dañan algunas células normales. Por lo tanto, los médicos tienen mucho cuidado para evitar o minimizar los efectos secundarios. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de medicamentos que se usen, la cantidad que se administre y la duración del tratamiento. Los efectos secundarios temporales pueden incluir náuseas y vómito, pérdida del apetito, pérdida del pelo y aparición de llagas en la boca. Algunos medicamentos causan diarrea.

Debido a que la quimioterapia puede dañar las células hematopoyéticas de la médula ósea, es posible que presenten recuentos bajos de células sanguíneas. Esto puede aumentar el riesgo de sufrir:

  • infecciones (debido a una escasez de glóbulos blancos)
  • sangrado o aparición de hematomas después de cortaduras o lesiones menores (debido a una escasez de plaquetas en la sangre)
  • cansancio o dificultad para respirar (debido a un recuento bajo de glóbulos rojos).

Ya que el cisplatino, vinorelbina, docetaxel o paclitaxel pueden dañar los nervios, es posible que se experimente adormecimiento, particularmente en los dedos de las manos y los pies, y algunas veces debilidad en los brazos y piernas.

Algunos de los efectos secundarios desaparecen unos días después del tratamiento. Existen varios remedios para muchos de estos efectos secundarios temporales de la quimioterapia. Por ejemplo, el médico puede recetar medicamentos para prevenir o aliviar las náuseas y el vómito.

Cáncer del pulmón de células no pequeñas (NSCLC): en el pasado, el cisplatino, o su similar el carboplatino, eran los agentes de quimioterapia que se usaban con más frecuencia para tratar este tipo de cáncer del pulmón. La combinación de cualquiera de éstos con medicamentos como gemcitabina, paclitaxel, docetaxel, etopósido, o vinorelbina parece ser más eficaz para tratar el NSCLC. Estudios recientes han demostrado que dos medicamentos son tan eficaces como lo son tres, y que administrar combinaciones de medicamentos que causen menos efectos secundarios graves (por ejemplo; gemcitabina con vinorelbina o paclitaxel) pueden ser tan eficaz para muchos pacientes como las combinaciones que contienen cisplatino o carboplatino. La edad avanzada no es una barrera para recibir estos medicamentos mientras la persona esté en buen estado de salud general.

Cáncer del pulmón de células pequeñas (SCLC)

El cisplatino o carboplatino se combina usualmente con etopósido (y en ocasiones con ifosfamide) como tratamiento óptimo para este tipo de cáncer del pulmón. Esto reemplaza regímenes antiguos de ciclofosfamida, doxorrubicina y vincristina. Los nuevos medicamentos como gemcitabina, paclitaxel, vinorelbina, topotecan y irinotecan han mostrado resultados prometedores en algunos estudios de SCLC. De hecho, se encontró que el cisplatino o carboplatino combinado con etopósido es la combinación que se usa con más frecuencia.

Terapias dirigidas

En los últimos años, los investigadores en el tratamiento contra el cáncer han cambiado su atención de la quimioterapia, la cual es un veneno celular no específico, a los medicamentos que interfieren con la capacidad de crecer de las células cancerosas. Dos de esos medicamentos, el gefitinib (Iressa) y el erlotinib (Tarceva) han dado algunos buenos resultados en los pacientes de cáncer del pulmón de células no pequeñas que ya no responden a la quimioterapia. Los medicamentos funcionan contra una proteína en las células llamada receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR). Estos medicamentos se administran por vía oral.

Los efectos secundarios comunes que se reportaron con estos medicamentos en estudios clínicos incluyeron náuseas, vómitos, diarrea, sarpullido, acné y piel seca. Los medicamentos son usualmente administrados solos después que fallan otros tratamientos. Hasta el momento, parece que los medicamentos no funcionan cuando son combinados con quimioterapia.

Los estudios con gefitinib han demostrado que los tumores se reducen e incluso desaparecen, pero en sólo una pequeña fracción de pacientes. La mayoría de estos pacientes son mujeres con adenocarcinomas que nunca han fumado. Los investigadores ahora han encontrado que estas personas casi siempre tienen cambios (mutaciones) en el gen EGFR, lo que pudiera explicar por qué gefitinib funciona para ellos y no para otros. Actualmente, no hay pruebas disponibles ampliamente para detectar estas mutaciones.

Estudios clínicos

Los estudios de prometedores tratamientos nuevos o experimentales en pacientes se conocen como estudios clínicos. Un estudio clínico se realiza sólo cuando hay razones para creer que el tratamiento que se está estudiando puede ser valioso para el paciente. Los tratamientos usados en los estudios clínicos con frecuencia demuestran tener beneficios reales. Los investigadores realizan estudios sobre nuevos tratamientos para contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Es útil el tratamiento?
  • ¿Cómo funciona este nuevo tipo de tratamiento?
  • ¿Funciona mejor que otros tratamientos que ya se encuentran disponibles?
  • ¿Qué efectos secundarios causa el tratamiento?
  • ¿Son los efectos secundarios mayores o menores que los del tratamiento convencional?
  • ¿Superan los beneficios a los efectos secundarios?
  • ¿En qué pacientes hay más probabilidades de que el tratamiento sea útil?

Tipos de estudios clínicos: Hay tres fases de estudios clínicos en los que un tratamiento se estudia antes de ser elegible para su aprobación por la Food and Drug Administration (FDA).

Estudios clínicos de fase I: El propósito de un estudio de fase I con un medicamento nuevo es encontrar la mejor manera de administrar un tratamiento médico y la cantidad que se puede administrar de manera segura. Los médicos observan minuciosamente a los pacientes a fin de detectar cualquier efecto secundario dañino. El tratamiento se ha probado bien en estudios en laboratorio y en estudios con animales, pero no se conocen completamente los efectos en los pacientes. Los médicos que realizan el estudio clínico comenzarán administrando dosis muy bajas del medicamento a los primeros pacientes y luego aumentando la dosis a subsiguientes grupos de pacientes, hasta que aparezcan efectos secundarios. Aunque los médicos tienen la esperanza de ayudar a los pacientes, el principal propósito de un estudio fase I es probar la seguridad del medicamento. Algunos estudios clínicos de fase I son designados para hacer ajustes menores a un régimen, como es el caso de la combinación de dos medicamentos bien conocidos, antes de proseguir con los estudios de fase III. Aunque la seguridad de este tipo de regímenes se está estableciendo en este tipo de estudios, estos habitualmente administran dosis de los medicamentos que ya han demostrado ser al menos parcialmente eficaces.

Estudios clínicos de fase II: Estos estudios están diseñados para ver si el medicamento funciona. Los pacientes reciben la dosis más alta que no causa efectos secundarios graves (que se determinó en el estudio de fase I) y se les observa minuciosamente para ver los efectos del medicamento en el cáncer. Los médicos también estudian los efectos secundarios.

Estudios clínicos de fase III:Estos estudios de fase III involucran un gran número de pacientes. Algunos estudios clínicos pueden inscribir miles de pacientes. Uno de los grupos (el grupo control) recibirá el tratamiento convencional (el más aceptado). Los otros grupos recibirán el tratamiento nuevo. Usualmente los médicos estudian sólo un tratamiento nuevo para ver si funciona mejor que el tratamiento convencional , pero algunas veces estudian dos o tres tratamientos. Todos los pacientes de los estudios de fase III se observan cuidadosamente. El estudio se suspenderá si los efectos secundarios del tratamiento nuevo son demasiado graves o si un grupo tuvo un resultado mucho mejor que los otros.

Si usted participa en un estudio clínico, recibirá una atención médica excelente. Contará con un equipo de expertos que le estarán observando y supervisando muy cuidadosamente su progreso. Este estudio está especialmente diseñado para prestarle una atención muy minuciosa.

Sin embargo, existen algunos riesgos. Ninguna de las personas involucradas en el estudio sabe con anticipación si el tratamiento funcionará, ni cuáles son exactamente los efectos secundarios que aparecerán. El estudio está diseñado para descubrir precisamente esto. Aunque la mayoría de los efectos secundarios desaparecerán con el tiempo, algunos de ellos pueden ser permanentes o hasta representar un riesgo para la vida. Sin embargo, recuerde que hasta los tratamientos convencionales producen efectos secundarios. Dependiendo de muchos factores, usted puede decidir inscribirse en un estudio clínico.

La decisión de participar en un estudio clínico: La inscripción en cualquier estudio clínico es una decisión totalmente suya. Sus médicos y enfermeras le explicarán detalladamente el estudio y le darán un formulario que debe leer y firmar indicando su deseo de participar. Este proceso se conoce como su consentimiento válido basado en la información.. Aún después de firmar el formulario y después de que comience el estudio clínico, usted está en libertad de abandonar el estudio en cualquier momento y por cualquier razón. Su participación en el estudio no evitará que reciba otro tipo de atención médica que pueda requerir.

Si desea más información sobre los estudios clínicos, pregunte a su equipo de atención del cáncer. Entre las preguntas que debe hacer se encuentran:

  • ¿Cuál es el propósito del estudio?
  • ¿Qué clase de pruebas y tratamientos involucra el estudio?
  • ¿Qué hace este tratamiento?
  • ¿Qué puede pasar en mi caso con, o sin, este nuevo tratamiento bajo investigación?
  • ¿Cuáles son mis otras opciones y cuáles son sus ventajas y desventajas?
  • ¿Cómo puede el estudio afectar mi vida cotidiana?
  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar del estudio? ¿Se pueden controlar los efectos secundarios?
  • ¿Se me tendrá que hospitalizar? Si es así, ¿con qué frecuencia y por cuánto tiempo?
  • ¿Cuánto me costará este estudio?
  • ¿Serán gratuitos algunos de los tratamientos?
  • Si resulto perjudicado como resultado de la investigación, ¿qué tratamiento tendré derecho a recibir?
  • ¿Qué tipo de cuidado de seguimiento a largo plazo forma parte del estudio?
  • ¿Se ha usado el tratamiento para tratar otros tipos de cáncer?

La Sociedad Americana del Cáncer ofrece un servicio de estudios clínicos que se ajusta a la situación de los pacientes, sus familiares y amigos. Usted puede lograr acceso a este servicio a través del centro de información de la Sociedad llamando al 1-800-227-2345 o en nuestra página de Internet www.cancer.org. Según la información que usted provea acerca de su tipo de cáncer, la etapa, los tratamientos previos, nuestro sistema computarizado proveerá una lista de estudios clínicos que se ajuste a sus necesidades médicas. Para encontrar un centro que sea conveniente para usted, el servicio también puede tomar en consideración el lugar donde usted vive y si usted está dispuesto a transportarse a ese centro.

Usted también puede obtener una lista de los estudios clínicos actuales llamando al 1-800-4-CANCER , línea telefónica gratuita de servicio de información sobre cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), o puede visitar la página de Internet www.cancer.gov/clinical_trials/ sobre estudios clínicos del NCI.

Opciones de tratamiento por etapa y tipo de cáncer del pulmón

Es importante que usted deje de fumar. Los estudios han demostrado que los pacientes que continúan fumando después del diagnóstico de cáncer del pulmón tienen peores resultados que aquellos que dejan de fumar.

Cáncer del pulmón de células no pequeñas (NSCLC)

Etapa 0: Debido a que el NSCLC en etapa 0 está limitado a la capa que recubre las vías aéreas, y no ha invadido el tejido pulmonar adyacente, se puede curar sólo con cirugía. No se necesita administrar quimioterapia ni radiación.

Se puede administrar un tratamiento de segmentectomía o resección en cuña (extirpación quirúrgica de segmentos definidos o cuñas pequeñas). Los cánceres en algunas áreas (donde la tráquea se divide para formar los bronquios principales izquierdo y derecho) son difíciles de extirpar completamente mediante cirugía sin también extirpar el pulmón completo.

La destrucción de las células al sensibilizarlas con una sustancia química inyectada, y activando esta sustancia al dirigir una luz brillante directamente en el área cancerosa (terapia endoscópica fotodinámica) se está probando en esta situación y es posible que represente una alternativa útil a la cirugía para casos de cáncer en etapa 0. Si la etapa del cáncer es realmente la etapa 0, el tratamiento probablemente dará como resultado la curación.

Etapa I: Si el NSCLC está en etapa I, probablemente el tratamiento será sólo cirugía. La cirugía puede ser la extirpación del tumor mediante una lobectomía (extirpación de un lóbulo), o una cirugía menos extensiva como por ejemplo segmentectomía o resección en cuña. Recientemente, dos grupos de médicos han informado que administrar quimioterapia después de la cirugía (terapia adyuvante) para los pacientes con etapa IB de NSCLC reduce la probabilidad de que el cáncer regrese y mejora ligeramente la probabilidad de supervivencia.

Se recomienda la segmentectomía o la resección en cuña sólo para el tratamiento de los cánceres en etapa I más pequeños y para pacientes con otras condiciones médicas en las que la extirpación del lóbulo completo sería peligrosa. La mayoría de los cirujanos cree que es mejor realizar una lobectomía si el paciente la puede tolerar.

La radioterapia pudiera ser recomendada si los patólogos indican que había células cancerosas en el borde del espécimen. Esto significa que es posible que haya quedado cáncer. Otro método sería repetir la operación para asegurar que todo el cáncer se ha extirpado.

Si tiene problemas médicos graves, es posible que reciba sólo radiación como tratamiento principal.

Etapa II: Si el NSCLC está en etapa II, el cáncer se extirpará quirúrgicamente mediante una lobectomía o mediante una cirugía menos extensa, como por ejemplo una segmentectomía. Si el paciente no puede tolerar una lobectomía, se puede realizar una resección en cuña. En ocasiones, es necesario extirpar el pulmón completamente. (neumonectomía). Después de la cirugía se puede utilizar radiación para destruir las células cancerosas remanentes después de la cirugía, especialmente si estas células están presentes en el borde del tejido extirpado mediante cirugía. Aunque los bordes de la muestra no presenten células cancerosas detectables, algunos médicos pueden recomendar radiación adicional.

Es posible que usted sólo reciba radioterapia como tratamiento principal si usted tiene graves problemas de salud. En estudios clínicos se está investigando el papel de la quimioterapia adyuvante en la extirpación completa del cáncer del pulmón etapa II. En estudios clínicos se está investigando el papel de la quimioterapia adyuvante (además de la cirugía) en la extirpación completa del cáncer del pulmón etapa II. Un estudio reciente reportó que los pacientes de NSCLC en etapa II se beneficiaron de la quimioterapia. Los pacientes que recibieron la quimioterapia tuvieron una recurrencia más baja y una probabilidad ligeramente mayor de supervivencia.

Etapa IIIA: Si el NSCLC está en etapa IIIA, el tratamiento dependerá de la ubicación del cáncer en el pulmón y de los ganglios linfáticos a los cuales se haya propagado. La cirugía sola no es usualmente la opción si durante su evaluación se diagnostica cáncer en los ganglios linfáticos en el mediastino. El tratamiento convencional consiste en quimioterapia y radioterapia. El papel de la cirugía después de la quimioterapia con o sin radioterapia sigue siendo controversial, pero sigue bajo estudio. Un estudio abarcador que compara la quimioterapia y la radiación seguida de cirugía con la quimioterapia y la radiación sola recientemente concluyó y los resultados están pendientes.

Si se descubren ganglios linfáticos positivos en su mediastino al momento de hacer la cirugía, su cirujano puede proceder con la extirpación del tumor y los ganglios linfáticos si él o ella cree que se puede extirpar todo el cáncer. Un estudio reciente de quimioterapia postoperatoria muestra un poco de beneficio incluso para los pacientes con NSCLC en etapa IIIA.

Etapa IIIB: El NSCLC en etapa IIIB se ha propagado muy extensamente para poderse extirpar mediante cirugía. Si la salud del paciente es relativamente buena es posible que reciba beneficios de una combinación de quimioterapia y radioterapia. En algunos casos, es posible realizar una cirugía después del tratamiento con quimioterapia o radioterapia. Se están realizando varios estudios cuyo objetivo es determinar el mejor tratamiento para las personas con cáncer del pulmón en esta etapa.

Etapa IV: Debido a que el NSCLC se ha propagado a órganos distantes, la curación, por lo general, no es posible. Si se utiliza alguna terapia agresiva, la meta del tratamiento debe ser clara para el paciente y su familia. Si la salud del paciente es por lo demás buena, la quimioterapia puede ayudar a prolongarle la vida, aunque no ofrezca curación. En general, la quimioterapia también le ayudará a sentirse mejor. Si el cáncer bloquea una vía aérea, se puede dar tratamiento con braquiterapia (colocación de implantes radiactivos con un broncoscopio) o con un rayo láser pasado a través de un broncoscopio para destruir parte del cáncer presente en la vía aérea. La radiación externa también puede usarse para tratar las complicaciones del cáncer en los pulmones, así como problemas derivados del crecimiento metastático como por ejemplo dolor de huesos y síntomas del sistema nervioso.

Si usted padece cáncer extenso o su salud es mala, es posible que desee considerar tratamiento paliativo, quizá en el contexto de un programa de hospicio. A muchas personas que padecen cáncer del pulmón les preocupa el dolor. Conforme el cáncer crece alrededor de ciertos nervios puede causar un dolor intenso. Sin embargo, es posible aliviar eficazmente el dolor con medicamentos. Algunas veces la radiación también ayuda. Es importante que hable con su médico y aproveche estos tratamientos.

Si se ha sometido a quimioterapia y no le está surtiendo efecto, tal vez también desee considerar atención paliativa. Una segunda clase de quimioterapia puede ayudarle a sentirse mejor aunque sea por corto tiempo. Si la quimioterapia ya no ayuda, es posible que usted se beneficie del tratamiento con gefitinib (Iressa), especialmente si usted es una mujer con adenocarcinoma y nunca ha fumado.

Aún cuando padece un cáncer incurable del pulmón debe tratar de aprovechar al máximo su vida, debe disfrutar cada día. Esto significa estar tan libre de síntomas como sea posible. Si desea continuar el tratamiento contra el cáncer, tal vez desee considerar participar en un estudio clínico de medicamentos nuevos para quimioterapia u otros tratamientos nuevos como uno que detiene la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis); sustancias que interfieren con la acción de los factores de crecimiento, como Iressa u otros medicamentos relacionados; inmunoterapia o terapia genética. Estas son opciones que valen la pena y que pueden beneficiar a usted y a pacientes futuros.

Cáncer del pulmón de células pequeñas (SCLC)

Este tipo de cáncer usualmente se clasifica como limitado o avanzada. Los estudios han mostrado que usualmente este tipo de cáncer del pulmón ya se ha propagado en el momento que se detecta (aunque tal propagación no se pueda ver en los rayos X ni en otros estudios por imágenes), de manera que generalmente el SCLC no se puede curar sólo con cirugía, excepto en ciertas circunstancias.

Etapa limitada: Si usted padece SCLC de etapa limitada, recibirá quimioterapia. Si usted solo tiene un nódulo afectado en el pulmón y no hay evidencia de cáncer en cualquier otro lugar, sus médicos pueden recomendar que primero se remueva el nódulo quirúrgicamente. Después de esto, se comenzará a administrar la quimioterapia. El tratamiento más comúnmente usado es una combinación de dos o más medicamentos de quimioterapia. Estos serían ya sea cisplatino o carboplatino combinado con etopósido, usualmente proporcionados durante aproximadamente seis meses. Se han realizando estudios para determinar si la adición de topotecan o paclitaxel mejorará la supervivencia.

Se han realizado muchos estudios para determinar si un tratamiento de radiación en el tórax (usualmente en el centro, donde el cáncer se propaga a los ganglios linfáticos) mejorará las probabilidades de supervivencia en comparación con la quimioterapia sola. Estos estudios han mostrado que la radiación proporciona un beneficio, particularmente cuando se administra temprano. Frecuentemente, la radiación se administra en combinación con la quimioterapia. Aunque esto aumenta los efectos secundarios del tratamiento, parece ser más eficaz que retrasar la radiación o la quimioterapia. Es posible que se experimente más dificultad para respirar debido a los daños causados al pulmón, y también dificultad para tragar debido a que el esófago ha sido afectado por la radiación.

La terapia de radiación en el tórax no se proporciona a aquellos pacientes que padecen una enfermedad pulmonar grave (además del cáncer) u otros tipos de problemas médicos graves.

El SCLC comúnmente se propaga al cerebro. Si no se toman medidas preventivas, aproximadamente un 50% de las personas con SCLC tendrán metástasis en el cerebro. Por esta razón, si hay una buena respuesta al tratamiento inicial, es posible que se administre radiación al cerebro para evitar una metástasis cerebral.

Un problema que los médicos han reportado es que algunos pacientes que reciben radiación preventiva en el cerebro pueden sufrir efectos secundarios tales como problemas con la memoria y torpeza. No es totalmente claro si estos síntomas son el resultado directo de la radiación. La mayoría de los médicos recomendará la radiación en el cerebro si el paciente ha presentado una remisión completa (todo el cáncer aparente ha desaparecido) después de la quimioterapia. Estudios han demostrado que la radiación preventiva en el cerebro ha dado como resultado ventajas en la supervivencia en general.

Si se le trata con quimioterapia, con o sin radiación, es posible que el tumor se encoja y que comience una remisión. Sin embargo, tarde o temprano el cáncer puede volver a crecer otra vez.

La tasa de supervivencia de un año para las personas con SCLC en etapa limitada que reciben tratamiento con quimioterapia y radiación (éste es el grupo más favorable) es de un 60%. A los dos años la tasa disminuye a un 30%, y a los 5 años disminuye de un 10 a un 15 %. Debido a la carencia de resultados satisfactorios, los médicos están estudiando otros métodos para tratar estos cánceres. Los estudios clínicos de nuevos medicamentos de quimioterapia o de otros tratamientos nuevos tales como inmunoterapia o terapia genética, son una opción que vale la pena y que puede beneficiar tanto al paciente individual como a futuros pacientes.

Etapa avanzada: Si padece SCLC en etapa avanzada, la quimioterapia puede tratar sus síntomas y permitirle vivir más tiempo. La probabilidad de que el cáncer se reduzca con quimioterapia es aproximadamente de un 70 a un 80%. Nuevamente, el carboplatino o cisplatino junto con etopósido son los medicamentos que usualmente se proporcionan.

Algunos médicos favorecen administrar altas dosis de quimioterapia en combinación con medicamentos que aumentan el recuento de células sanguíneas (factores estimulantes de colonia). Todavía no está claro si este método mejora los resultados de la quimioterapia.

Sin embargo, eventualmente el cáncer se vuelve resistente a la quimioterapia. Un segundo tipo de quimioterapia se puede administrar, y algunos pacientes responderán a ésta, aunque sea por un corto periodo de tiempo. Estos medicamentos incluyen ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, ifosfamida, topotecan, paclitaxel, metotrexato, vinorelbina, gemcitabina, irinotecan y docetaxel en varias combinaciones. Algunas veces se usa la radiación para controlar los síntomas del crecimiento del cáncer dentro del pulmón o de la propagación a los huesos y al cerebro.

Aproximadamente un 20 a un 30% de las personas que padecen SCLC en etapa avanzada viven 1 año. A los dos años, sólo un 5% permanecen vivos. Y sólo de 1 a 2 % de las personas con SCLC en etapa avanzada sobreviven cinco años después de la detección del cáncer.

Si el paciente está demasiado enfermo para soportar la quimioterapia, el mejor plan es proporcionar atención paliativa. Esto incluiría el tratamiento de cualquier dolor, problemas respiratorios y otros síntomas que el paciente pueda experimentar. En los casos de cáncer del pulmón en etapa avanzada el principal problema puede ser el dolor. El crecimiento del cáncer alrededor de ciertos nervios puede causar un intenso dolor. Sin embargo, este dolor puede aliviarse con medicamentos. La radiación también puede ser de utilidad. Es importante que aproveche estos tratamientos.

Aunque padezca un cáncer incurable del pulmón debe tratar de aprovechar al máximo su vida, debe disfrutar cada día. Esto significa que debe estar tan libre de síntomas como sea posible. Tal vez desee considerar un estudio clínico de nuevos medicamentos de quimioterapia u otros tratamientos nuevos como terapia antiangiogénica, inmunoterapia o terapia genética. Ésta puede ser una opción que valga la pena y que pueda beneficiar a usted y a pacientes futuros.

¿Qué debe preguntar a su médico sobre el cáncer del pulmón?

Es importante que tenga una discusión honesta y franca con su equipo de atención del cáncer. Ellos desean contestar todas sus preguntas, no importa lo insignificantes que le puedan parecer.

  • ¿Qué clase de cáncer del pulmón padezco?
  • ¿Se ha propagado mi cáncer más allá de su sitio de origen?
  • ¿En qué etapa se encuentra mi cáncer y qué significa esto en mi caso?
  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?
  • ¿Qué recomienda y por qué?
  • ¿Cuál es mi tasa de supervivencia esperada con base en el cáncer según lo visto?
  • ¿Qué riesgos o efectos secundarios involucran los tratamientos que sugiere?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de recurrencia del cáncer con estos planes de tratamiento?
  • ¿Qué debo hacer a fin de prepararme para recibir el tratamiento?

Además de estas preguntas de ejemplo, asegúrese de anotar otras que pueda tener. Por ejemplo, es posible que desee más información sobre los tiempos de recuperación para que pueda planear su programa de trabajo. O tal vez desee preguntar acerca de segundas opiniones o sobre estudios clínicos para los cuales puede calificar.

¿Qué sucede después del tratamiento del cáncer del pulmón?

Después del tratamiento es muy importante el cuidado de seguimiento. Su equipo de atención médica le explicará las pruebas que necesita y la frecuencia con que se deben realizar. Haga un esfuerzo especial por asistir a todas sus citas con su equipo de atención del cáncer y siga cuidadosamente todas las instrucciones. El equipo de atención médica determinará el tipo y la frecuencia de las pruebas que deben hacerse, dependiendo del tipo de cáncer, la etapa al momento del diagnóstico y la respuesta al tratamiento.

Su médico anotará sus antecedentes médicos y le hará un examen para revisar si tiene nuevos síntomas o signos que pudiesen indicar la recurrencia o progresión del cáncer.

Es posible que se tomen radiografías de tórax para detectar la recurrencia de un cáncer o la aparición de un nuevo tumor. No es poco común el crecimiento de un nuevo cáncer del pulmón.

También es posible que se realicen pruebas sanguíneas para determinar si hay cáncer recurrente y para supervisar ciertos efectos secundarios del tratamiento.

Se pueden realizar pruebas sanguíneas y estudios por imágenes adicionales dependiendo de los resultados de las pruebas y exámenes de rutina.

Es importante que reporte inmediatamente a su médico cualquier síntoma nuevo o recurrente, para que se puedan tratar oportunamente todos los problemas relacionados con un cáncer recurrente o los efectos secundarios del tratamiento.

Cada tipo de tratamiento del cáncer del pulmón tiene efectos adversos que pueden durar varios meses; sin embargo, algunas complicaciones pueden ser permanentes. Es posible que usted pueda acelerar su recuperación si está consciente de los efectos secundarios antes de iniciar su tratamiento. Tal vez pueda tomar medidas para evitarlos o acortar el período de tiempo que duran.

Recuerde que su cuerpo es único, al igual que sus necesidades emocionales y sus circunstancias personales. En cierta manera su cáncer es diferente a los demás. Nadie puede predecir con precisión cómo responderá usted al cáncer o a su tratamiento. Las estadísticas pueden indicar un panorama general, pero tal vez usted tenga áreas fuertes especiales, como por ejemplo un sistema inmunológico sano, antecedentes de buena nutrición, un sistema sólido de apoyo familiar o una fe espiritual muy profunda. Todos estos factores afectan la forma como usted se enfrentará al cáncer.

Si está recibiendo tratamiento para el cáncer, esté consciente de la lucha que se está llevando a cabo en su cuerpo. La terapia de radiación y la quimioterapia contribuyen al cansancio causado por la misma enfermedad. Descanse tanto como necesite, para que se sienta mejor al transcurrir el tiempo. Haga ejercicio una vez que se sienta lo suficientemente descansado. Pregunte a su equipo de atención del cáncer si su cáncer o sus tratamientos limitarán su programa de ejercicios u otras actividades.

Haga todo lo que sea posible para ayudarse a permanecer sano y activo. Aún después de que se le diagnostique un cáncer del pulmón, es muy importante que deje de fumar. Los estudios han indicado que los pacientes que continúan fumando después del diagnóstico de cáncer del pulmón tienen peores resultados que aquellos que dejan de fumar. Dejar de fumar también ayuda a mejorar el apetito y la salud en general, y puede reducir las probabilidades de que aparezca un nuevo cáncer.

Pida sugerencias a su equipo de atención médica sobre maneras de dejar de fumar. Siga una dieta balanceada de alimentos saludables que incluyan muchas frutas, vegetales y granos integrales. Una vez que recupere las fuerzas, trate de hacer ejercicio unas horas a la semana. Su equipo de atención médica puede sugerirle los tipos de ejercicio que sean adecuados para usted.

Un diagnóstico de cáncer y su tratamiento son retos importantes en la vida de una persona, que afectan a usted y a todos sus seres queridos. Antes de que llegue a un punto en que se sienta abrumado, considere asistir a las reuniones de un grupo local de apoyo. Hay muchos grupos disponibles que proporcionan apoyo emocional, amistad y comprensión. Su equipo de atención médica puede sugerir otras organizaciones que pudiesen ayudarle durante su recuperación del tratamiento. Si necesita asistencia individual de alguna otra manera, comuníquese con el departamento de servicios sociales de su hospital o llámenos al teléfono 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) y solicite ayuda para comunicarse con consejeros o para obtener otros servicios.

¿Qué hay de nuevo en las investigaciones y el tratamiento del cáncer del pulmón?

Se espera que los progresos en la prevención, detección temprana y tratamiento basados en las investigaciones actuales salven miles de vidas cada año. Actualmente se están realizando investigaciones sobre el cáncer del pulmón en centros médicos de todo el mundo.

Prevención

En este momento, muchos investigadores creen que la prevención ofrece la mayor oportunidad para combatir el cáncer del pulmón. Aunque han transcurrido décadas desde que se identificó claramente la relación entre fumar y los cánceres del pulmón, los científicos calculan que el hábito de fumar todavía es responsable aproximadamente de un 85% a 90% de los cánceres del pulmón. Continúan las investigaciones sobre:

Maneras de ayudar a que las personas dejen de fumar mediante asesoramiento, terapia de reemplazo de nicotina y otros medicamentos. Maneras de convencer a los jóvenes que nunca comiencen a fumar. Diferencias en los genes heredados que pueden causar que algunas personas tengan probabilidades excepcionalmente altas de contraer cáncer del pulmón si fuman o están expuestas al humo producido por otros fumadores.

Aunque los investigadores están buscando maneras para usar vitaminas o medicinas para prevenir el cáncer del pulmón en personas de alto riesgo, esto hasta el momento no ha sido probado exitosamente. Por ahora, muchos investigadores piensan que simplemente seguir las recomendaciones dietéticas de la Sociedad Americana del Cáncer (como escoger la mayoría de los alimentos de origen vegetal y comer al menos cinco porciones de frutas y vegetales al día) puede ser la mejor estrategia.

Diagnóstico precoz

Hace casi veinte años, se realizaron estudios muy extensos para determinar si las pruebas de radiografías de tórax y la citología del esputo podrían salvar vidas. La mayoría de los investigadores concluyeron que estas pruebas no detectaban los cánceres del pulmón lo suficientemente temprano para disminuir significativamente el riesgo de fallecer debido a este tipo de cáncer. Sin embargo, algunos investigadores están en desacuerdo sobre la mejor manera de interpretar los datos de los estudios y el debate continúa.

Un amplio estudio clínico, conocido como el National Lung Screening Trial (NLST) se está llevando a cabo para determinar si el CT espiral puede salvar vidas en las personas con alto riesgo de cáncer del pulmón. Los resultados de este estudio estarán disponibles dentro de los próximos años. Para más información sobre este estudio clínico, comuníquese con la Sociedad Americana del Cáncer o el Instituto Nacional del Cáncer. Por otro lado, se están utilizando nuevas maneras de detectar con mayor sensibilidad células cancerosas en las muestras de esputo.

Recientemente los investigadores encontraron varios cambios que frecuentemente afectan el ADN de las células cancerosas del pulmón. En estudios actuales se están evaluando nuevas pruebas diagnósticas que reconocen específicamente estos cambios en el ADN, para ver si este procedimiento es útil en la detección de los cánceres del pulmón en etapas más tempranas.

Tratamiento

Quimioterapia: Aunque recientemente no se han creado nuevos medicamentos de quimioterapia contra el cáncer del pulmón, los medicamentos más recientes que están en el mercado han probado ser menos tóxicos y causan menos efectos secundarios. Los médicos están utilizando estos medicamentos más frecuentemente en lugar de los antiguos que causan más efectos secundarios graves. En otros estudios se están probando las mejores maneras de combinar la quimioterapia con la radiación y reducir los efectos secundarios de ciertos medicamentos de quimioterapia.

Terapia genética: En los últimos 20 años se han hecho grandes avances en el entendimiento de cómo los cambios en el ADN causan que las células se vuelvan cancerosas, y cómo el ADN regula la respuesta del sistema inmunológico a la presencia de células cancerosas. Muchos investigadores creen que este progreso se puede aplicar para formar maneras más eficaces de tratar el cáncer del pulmón mediante terapia genética.

Los investigadores están presentando maneras para alterar los cánceres del pulmón mediante la adición de ADN adicional, a fin de que el sistema inmunológico del paciente pueda reconocer mejor las células cancerosas y las pueda atacar más eficazmente. Están utilizando ADN para reparar las mutaciones genéticas que se piensa son las responsables de la transformación original de las células del pulmón en células cancerosas.

Actualmente éstas y otras estrategias de terapias genéticas se están probando en estudios clínicos fase I, y algunos de ellos muestran resultados preliminares alentadores. En un estudio, un gen llamado p53 que produce material supresor de tumores, se colocó en un virus genéticamente modificado. Entonces el virus se inyectó en pacientes con cáncer del pulmón. En algunos pacientes el tumor se encogió.

Medicamentos antiangiogénesis

Se están investigando los medicamentos nuevos que inhiben la angiogénesis, como tratamientos para el cáncer del pulmón. Algunos ya se han usado satisfactoriamente para otros tipos de cáncer.

Para que el cáncer crezca, se deben formar vasos sanguíneos que nutran las células cancerosas. Este proceso se llama angiogénesis. Un nuevo medicamento llamado bevacizumab (Avastin) ha mostrado algo de beneficio en los estudios clínicos de pacientes con NSCLC. Se están fabricando otros nuevos medicamentos que también pueden ser útiles para detener el crecimiento del cáncer del pulmón al evitar la formación de nuevos vasos sanguíneos. Varios de estos medicamentos se están investigando en estudios clínicos y se espera que muy pronto comiencen estudios de medicamentos antiangiogenesis nuevos y más potentes.

Vacunas:se están realizando muchos estudios para tratar de encontrar una forma de que el sistema inmune del cuerpo luche contra el cáncer. En uno de los estudios que dio buenos resultados con el NSCLC se usaron las células cancerosas del paciente para vacunarlo contra su propio tumor. En otros estudios se están usando los especimenes que han estado creciendo en el laboratorio. En general, esto será más eficaz en los pacientes con cáncer en etapa inicial, quizás, después de la cirugía.

Revised: 11-16-04

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