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| Tratamiento |
| Cáncer de estómago |
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¿Cómo se
trata el cáncer del estómago?
Esta
información representa las opiniones de los médicos y enfermeras de la
Junta Editorial del Banco de Datos de Información de la Sociedad
Americana del Cáncer. Estas opiniones están basadas en la
interpretación que ellos tienen de los estudios que se publican en las
revistas médicas, así como en su propia experiencia profesional.
La información sobre el tratamiento que aparece en este documento no
representa la política oficial de la Sociedad ni pretende ser un
consejo médico que sustituya la experiencia y el juicio del equipo de
profesionales que atiende su cáncer. El objetivo es ayudarl a
usted y a su familia, a tomar decisiones basadas en la información, en
conjunto con su médico.
Puede que su médico tenga razones para sugerir un plan de tratamiento
distinto a las opciones de tratamiento general. No dude en plantear sus
preguntas y dudas sobre sus opciones de tratamiento.
No importa qué etapa de cáncer de estómago usted tenga, hay tratamiento
disponible. La selección del tratamiento que usted recibe depende de
muchos factores. La localización y la etapa (extensión de la
propagación) del tumor son muy importantes. Para seleccionar su plan de
tratamiento, usted y el equipo de profesionales que atiende su cáncer
también tomarán en cuenta su edad, estado general de salud y sus
preferencias personales.
Los tratamientos principales contra el cáncer de estómago son la
cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. Generalmente el mejor
enfoque usa dos o más de estos métodos de tratamiento.
Es importante que comprenda el objetivo de su tratamiento, si es curar
el cáncer o aliviar los síntomas, antes de comenzar el tratamiento. Si
el objetivo del tratamiento es curar el cáncer, usted también recibirá
tratamiento para aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Si no
es posible conseguir una cura, el tratamiento está dirigido a aliviar
los síntomas, como problemas para comer, dolor o sangrado.
Además, resulta importante que un equipo de médicos de diferentes
especialidades participe de su atención antes de preparar los planes
para tratar su cáncer de estómago. Con mayor probabilidad, un cirujano,
un oncólogo clínico, y posiblemente un oncólogo especialista en
radiación colaborarán en el plan antes de comenzar su tratamiento.
Cirugía
Dependiendo del tipo y la etapa del cáncer de estómago, se podría usar
la cirugía para extirpar el cáncer y parte o todo el estómago. El
cirujano intentará dejar el estómago tan normal como sea posible.
Actualmente, la cirugía ofrece la única probabilidad realista para
curar el cáncer de estómago. Si un paciente tiene un cáncer en etapa 0,
I, II o III y está lo suficientemente saludable, se debe intentar
tratar el cáncer con cirugía. Algunos pacientes con cáncer en etapa IV
que no se ha propagado a localizaciones distantes también pueden
beneficiarse de la cirugía.
Incluso cuando el cáncer está demasiado propagado como para extirparse
completamente mediante cirugía, una operación pudiera beneficiar a los
pacientes porque podría ayudar a prevenir el sangrado del tumor o
evitar que el estómago sea bloqueado por el crecimiento del tumor. Este
tipo de cirugía se llama cirugía
paliativa, lo que quiere decir que alivia o previene los
síntomas, pero no se espera que cure el cáncer.
Por lo general, el tipo de operación depende de la parte del estómago
que esté afectada y de cuánto cáncer hay en el tejido circundante.
Existen tres clases de cirugía que pueden ser usadas para tratar el
cáncer de estómago:
Resección mucosal endoscópica
En este procedimiento, se extirpa el cáncer mediante un endoscopio (un
tubo largo, y flexible que se pasa por la garganta hasta el interior
del estómago). Este procedimiento sólo se realiza en algunos cánceres
se encuentra en etapas muy iniciales, cuando las probabilidades de
propagación a los ganglios linfáticos son muy bajas.
Gastrectomía
A menudo, esta operación se recomienda si el cáncer sólo se encuentra
en la sección inferior del estómago. Algunas veces también se usa para
cánceres que sólo se encuentran en la parte superior del estómago. Sólo
una parte del estómago se extirpa, y algunas veces junto a una parte
del esófago o la primera parte del intestino delgado (el duodeno).
También se extirpan los ganglios linfáticos cercanos. La sección
remanente del estómago es entonces reconectada. Es más fácil
alimentarse si sólo se ha extirpado una parte del estómago en lugar del
estómago por completo.
Gastrectomía total
Esta operación se emplea si el cáncer se ha propagado por todo el
estómago. A menudo también se recomienda si el cáncer se encuentra en
la parte superior del estómago, cerca del esófago. En esta cirugía se
extirpa por completo el estómago y los ganglios linfáticos cercanos, y
puede incluir el bazo y parte del esófago, los intestinos, el páncreas,
y otros órganos cercanos.
Si usted se somete a una gastrectomía total, el cirujano creará un
"estómago" nuevo con el tejido intestinal. Por lo general, se une el
extremo del esófago a parte del intestino delgado, así como a secciones
extras del intestino. Esto puede dar cabida para almacenar los
alimentos antes de que bajen al tracto intestinal y permitirá que usted
ingiera algo de alimento antes de sentirse lleno. Sin embargo, las
personas que se han sometido a una gastrectomía total sólo pueden comer
una pequeña cantidad de alimentos a la vez. Debido a esto, estas
personas deben tener más comidas al día.
Extirpación de los ganglios linfáticos
En la gastrectomía subtotal o la total, usualmente se extirpan los
ganglios linfáticos cercanos y parte del epiplón. El epiplón es una
capa como un delantal de tejido adiposo que recubre al estómago y a los
intestinos.
La extirpación de los ganglios linfáticos es una parte muy importante
de la operación. Muchos médicos creen que el éxito de una cirugía está
directamente asociado con el número de ganglios linfáticos extirpados
por el cirujano. En los Estados Unidos, se recomienda que una
gastrectomía vaya acompañada por la extirpación de ganglios linfáticos
adyacentes (linfadenectomía D1) con el objetivo de remover al menos 15
ganglios. Los cirujanos en Japón han reportado muy buenos resultados al
hacer una extirpación más extensa de los ganglios linfáticos adyacentes
al cáncer (linfadenectomía D2). Los cirujanos en Europa y Estados
Unidos no han podido igualar los resultados que han obtenido los
cirujanos japoneses. No está claro si esto se debe a que los cirujanos
en Japón tienen más experiencia (el cáncer de estómago es mucho más
común en Japón), los pacientes japoneses tienen una enfermedad en etapa
más temprana (porque se someten a pruebas de detección del cáncer de
estómago) y están más saludables, o si existen otros factores que
desempañan un papel.
En cualquier caso, para extirpar con éxito todos los ganglios
linfáticos, se necesita un cirujano calificado con experiencia en la
operación del cáncer de estómago. Es importante que le pregunte a su
cirujano sobre su experiencia en la operación del cáncer de estómago.
Los estudios demuestran que los resultados son mejores cuando el
cirujano y el hospital tienen vasta experiencia en el tratamiento de
pacientes con cáncer de estómago.
Posibles complicaciones y efectos
secundarios de la cirugía
La cirugía para el cáncer de estómago es difícil y podrían presentarse
complicaciones, como sangrado después de la cirugía, coágulos de sangre
y daño a los órganos cercanos durante la operación. Rara vez, las
conexiones nuevas hechas entre los extremos del estómago o el esófago y
el intestino delgado presentan una fuga.
Las técnicas quirúrgicas han mejorado en los años recientes, sólo entre
el 1% y 2% de las personas mueren después de la cirugía del cáncer de
estómago. Esta cifra es mayor (tan alta como de 5% a 15%) cuando la
operación es más extensa, como cuando se extirpan todos los ganglios
linfáticos, pero es menor cuando los cirujanos que practican la
operación son altamente calificados.
Usted podría presentar otros efectos secundarios después de recuperarse
de la cirugía. Éstos pueden incluir acidez frecuente, dolor abdominal
(particularmente después de comer) y deficiencias vitamínicas. El
estómago es importante en ayudar al cuerpo a absorber algunas
vitaminas. Si se extirpan ciertas partes del estómago, los médicos
normalmente prescriben complementos vitamínicos, de los cuales algunos
sólo pueden administrarse mediante inyección. A menudo serán necesarios
algunos cambios en su alimentación después de una gastrectomía parcial
o total. El cambio mayor es que usted necesitará comer comidas más
pequeñas y con mayor frecuencia.
Debido a estos problemas, es importante que usted le pregunte a su
cirujano cuán extensa sería la operación. Algunos cirujanos tratan de
dejar lo más que puedan del estómago para que los pacientes puedan
alimentarse lo más normalmente posible. Sin embargo, es probable que el
cáncer reaparezca. El paciente y el médico deben hablar sobre la
extensión de la cirugía antes de realizarla.
Se debe enfatizar mucho en que el cirujano esté altamente cualificado.
Él o ella debe tener experiencia en el tratamiento del cáncer de
estómago y necesita llevar a cabo las operaciones más actualizadas para
reducir su riesgo de complicaciones.
Quimioterapia
La quimioterapia (quimio) usa medicamentos contra el cáncer que se
inyectan en una vena o se administran por la boca como tabletas. Estos
medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a todas las partes
del cuerpo, lo que hace que este tratamiento sea útil contra el cáncer
que se ha propagado en órganos más allá del estómago.
La quimioterapia se puede administrar como tratamiento primario
(principal) contra el cáncer de estómago que se ha propagado a órganos
distantes. Puede aliviar los síntomas de algunos pacientes,
especialmente aquellos cuyos cánceres se han propagado (han hecho
metástasis) a otras áreas del cuerpo. La quimioterapia también podría
ayudar a algunos pacientes a vivir más tiempo.
Además, la quimioterapia se puede administrar después de la
cirugía para extirpar el cáncer. Esto se llama tratamiento adyuvante.
El objetivo de la terapia adyuvante es destruir cualquier célula
cancerosa que haya quedado que es demasiada pequeña para
verla. Lo que se pretende es evitar que el cáncer regrese. A menudo, la
quimioterapia se administra junto con radioterapia después de la
cirugía para el cáncer de estómago. A esta combinación se le llama quimioradiación.
Podría demorar el regreso del cáncer (conocido como recurrencia) y
prolongar la vida de las personas con cáncer de estómago menos
avanzado, lo que es beneficioso especialmente para los cánceres que no
pudieron ser extirpados completamente mediante cirugía.
La quimioterapia también se ha estado estudiando para usarla antes de
la cirugía. El objetivo de este tipo de tratamiento, conocido como quimioterapia neoadyuvante,
es reducir el tamaño del tumor y posiblemente hacer que la cirugía sea
más fácil. Además puede ayudar a evitar que el cáncer regrese, como lo
hace el tratamiento adyuvante. Hoy día, no está claro si la
quimioterapia neoadyuvante funciona mejor que la quimioterapia
adyuvante. No obstante, se realizan estudios para tratar de
determinar esto. En este momento, el tratamiento convencional sigue
siendo quimioradiación adyuvante administrada después de la cirugía
para tratar de reducir la probabilidad de que regrese el
cáncer.
En la quimioterapia contra el cáncer de estómago podría usarse un
medicamento como el fluorouracilo (5-FU), que a menudo se combina con
radioterapia, o una combinación de varios medicamentos de
quimioterapia. Los medicamentos que se usan más comúnmente son el 5-FU
(fluorouracilo), la doxorrubicina (Adriamycin®), el metotrexato, la
epirubicina (Ellence®), el etopósido (VP-16) y el cisplatino. El
fluorouracilo generalmente se administra junto con un medicamentos
parecido a vitaminas, llamado leucovorín (o ácido folínico), el cual
mejora su eficacia. Otros medicamentos que han sido útiles son el
docetaxel (Taxotere®), el paclitaxel (Taxol®), el irinotecán
(Camptosar®, CPT-11), la capecitabina (Xeloda®), y el oxaliplatino.
Todavía no está claro qué medicamentos o combinaciones de medicamentos
son más eficaces contra el cáncer de estómago.
Efectos secundarios de la quimioterapia
Los medicamentos utilizados en la quimioterapia destruyen las células
cancerosas pero también dañan algunas células normales, lo que puede
resultar en efectos secundarios. El tipo de efectos secundarios
dependen del tipo de medicamentos que se usen, la cantidad que se
administre y la duración del tratamiento. Los efectos secundarios a
corto plazo comunes de la mayoría de los medicamentos de quimioterapia
pueden incluir:
- Náusea y vómito.
- Pérdida de apetito.
- Caída de pelo.
- Diarrea.
- Llagas en la boca.
- Bajos recuentos sanguíneos.
Como la quimioterapia puede dañar la médula ósea, donde se producen
nuevas células sanguíneas, los recuentos de células sanguíneas pueden
bajar. Esto puede resultar en:
- Aumento en la probabilidad de infecciones (debido a la
reducción en los recuentos de glóbulos blancos).
- Sangrado o hematomas (moretones) después de pequeñas
cortaduras o lesiones menores (debido a la reducción en los recuentos
de plaquetas).
- Cansancio y dificultad para respirar (debido a la reducción
en los recuentos de glóbulos rojos).
Estos efectos secundarios son usualmente temporales y desaparecen
después de finalizar el tratamiento. Por ejemplo, el cabello usualmente
volverá a crecer después de finalizado el tratamiento.
Algunos medicamentos de quimioterapia tienen efectos secundarios
específicos:
Neuropatía:
el cisplatino, el oxaliplatino, el docetaxel, y el paclitaxel pueden
causar daño a nervios fuera del cerebro y la médula espinal. Esto en
ocasiones puede derivar en síntomas (principalmente en los pies y las
manos) como dolor, ardor, hormigueo, sensibilidad al frío o al calor, y
debilidad. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen una
vez finalice el tratamiento, pero en algunos pacientes pueden durar
mucho tiempo.
Lesiones al corazón:
la doxorrubicina, la epirubicina y algunos otros medicamentos pueden
causar daño permanente al corazón si se usan por mucho tiempo o en
altas dosis. Por esta razón, los médicos controlan cuidadosamente las
dosis y usan estudios del corazón, tal como ecocardiogramas o
exploraciones MUGA (un procedimiento que le permite al médico ver cuán
bien funciona su corazón) para supervisar la función cardiaca. El
tratamiento con estos medicamentos se suspende tan pronto surja el
primer signo de daño al corazón.
A usted se le debe proporcionar información específica sobre cada
medicamento que reciba y esta información se debe revisar antes de
comenzar el tratamiento.
Asegúrese de hablar con el equipo de profesionales de la salud que le
atiende sobre cualquier efecto secundario que tenga. Con frecuencia hay
formas para reducir estos efectos secundarios. Por ejemplo, se le
pueden administrar medicamentos para prevenir o reducir las náuseas y
los vómitos.
Algunas veces se administran medicamentos conocidos como factores de
crecimiento G-CSF (Neupogen) y GM-CSF (Leukine) por ejemplo, a fin de
aumentar su cuenta de glóbulos blancos y así reducir las probabilidades
de infección. Si su número de glóbulos blancos es muy bajo durante el
tratamiento, puede reducir su riesgo de contraer infecciones evitando
cuidadosamente la exposición a gérmenes. Durante este tiempo, su médico
puede sugerir que:
- Se lave frecuentemente las manos.
- Evite las frutas y los vegetales frescos y crudos, así como
otros alimentos, pues pueden portar gérmenes.
- Evite flores frescas y plantas porque pueden portar moho.
- Asegurarse que las personas se laven las manos cuando
tengan contacto con usted.
- Evite lugares con muchas personas y a los enfermos (el uso
de una mascarilla quirúrgica frecuentemente ofrece algo de protección
en estas situaciones).
También se le pueden administrar antibióticos antes de que surjan
signos de una infección, o al primer signo de que se está desarrollando
una infección.
Si el número de plaquetas es bajo, se le pueden administrar
medicamentos o transfusiones de plaquetas para ayudar a evitar el
sangrado. De igual forma, la dificultad para respirar y el cansancio
extremo causados por los bajos niveles de glóbulos rojos pueden ser
tratados con medicamentos o con transfusiones de glóbulos rojos.
Terapias dirigidas
Los medicamentos más nuevos que atacan partes específicas de las
células cancerosas, actualmente se están probando para el cáncer de
estómago. Algunos de éstos se discuten en la sección "¿Qué hay de nuevo
en la investigación y tratamiento del cáncer de estómago?"
Radioterapia
La radioterapia usa rayos o partículas de alta energía para destruir
las células cancerosas en un área específica del cuerpo.
La radioterapia externa
es el tipo de radioterapia que a menudo se usa para tratar el cáncer de
estómago. Este tratamiento enfoca la radiación en el cáncer desde una
máquina que está fuera del cuerpo. Este tipo de radioterapia es similar
a someterse a una radiografía, excepto que cada tratamiento dura más y
el paciente generalmente se somete a cinco tratamientos por semana
durante un período de semanas o meses.
Después de la cirugía, se puede usar la radioterapia para destruir los
remanentes muy pequeños de cáncer que no pueden ser vistos o extirpados
durante la cirugía. La radioterapia, especialmente cuando se combina
con los medicamentos quimioterapéuticos como el 5-fluorouracilo (5-FU),
puede postergar o prevenir la recurrencia de cáncer después de la
cirugía y podría ayudar a los pacientes a vivir más tiempo. La
radioterapia también puede usarse para aliviar los síntomas del cáncer
avanzado del estómago, como el dolor, el sangrado y problemas para
comer.
Los efectos secundarios de la radioterapia para el cáncer de estómago
pueden incluir:
- Problemas leves en la piel
del lugar a donde se dirigió la radiación.
- Náusea y vómito.
- Diarrea.
- Cansancio.
- Bajos recuentos sanguíneos.
Por lo general, éstos desaparecen varias semanas después de haberse
completado el tratamiento. Cuando se administra radiación con
quimioterapia, a menudo los efectos secundarios
empeoran. Por favor, asegúrese de hablar
con su doctor sobre cualquier efecto secundario que usted
tenga, ya que a menudo existen formas de aliviarlos. También es muy
importante que usted reciba su tratamiento en un centro que tenga vasta
experiencia en el tratamiento contra el cáncer de estómago.
Estudios
clínicos
A partir del
momento en que se le informa sobre su diagnóstico de cáncer, puede que
necesite tomar muchas decisiones. Una de las decisiones más importantes
es seleccionar cuál tratamiento es el más adecuado para tratar su caso.
Puede que se entere sobre estudios clínicos que se estén llevando a
cabo para su tipo de cáncer, O tal vez alguien de su equipo de atención
médica le mencionó alguno.
Los estudios clínicos son investigaciones cuidadosamente controladas
que se realizan con pacientes que participan voluntariamente. Los
estudios clínicos se llevan a cabo para hacer un seguimiento de nuevos
tratamientos o procedimientos promisorios.
Si quisiera formar parte de un estudio clínico, deberá comenzar con
preguntar a su médico si su clínica u hospital lleva a cabo estudios
clínicos. Para una lista de estudios clínicos que cumplan con sus
necesidades médicas, usted puede llamar a nuestro servicio de estudios
clínicos para ayudarle a encontrar un estudio adecuado para usted.
Usted puede acceder a este servicio llamando al 1-800-227-2345 o
consultando el sitio en Internet http://clinicaltrials.cancer.org.
También puede obtener una lista de los estudios clínicos actuales
llamando a la línea telefónica sin costo del Servicio de Información
sobre Cáncer de Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-422-6237 o
visitando el sitio Web sobre estudios clínicos del NCI,
www.cancer.gov/clinicaltrials.
Existen requisitos que debe cumplir para formar parte de cualquier
estudio clínico. Si califica para un estudio clínico, es su decisión
inscribirse o no al mismo.
Los estudios clínicos son una forma de tener acceso a la atención más
novedosa contra el cáncer. Sólo a través de estos estudios los médicos
aprenden sobre mejores métodos para tratar la enfermedad, aunque no
todos serán adecuados para toda la gente.
Puede obtener mucha más información sobre este tema en nuestro
documento Estudios clínicos: lo que
necesita saber, el cual encontrará en nuestro
sitio Web o puede solicitarlo a través de nuestra línea sin costo.
Terapias
complementarias y alternativas
Al tener cáncer, es probable que usted se entere de maneras que su
médico no ha mencionado para tratar su tipo de cáncer o aliviar los
síntomas. Todos, desde familiares y amigos, hasta foros de usuarios en
Internet, ofrecen ideas que podrían serle útiles. Estos tratamientos
pueden incluir vitaminas, hierbas, dietas especiales u otros métodos,
como acupuntura o masaje, entre otros.
¿Qué son exactamente las terapias
complementarias y alternativas?
No todos utilizan estos términos de la misma manera que a su vez se
usan para referirse a muchos métodos diferentes, lo cual puede resultar
confuso. Aquí, utilizamos el término complementario para
referirnos a los tratamientos que se utilizan junto con la
atención médica. El término alternativo
lo utilizamos para referirnos al tratamiento que se usa en lugar del
tratamiento indicado por el médico.
Métodos complementarios:
la mayoría de los métodos de tratamiento complementarios no se ofrecen
como curas para el cáncer. Estos tratamientos se usan principalmente
para ayudarle a sentirse mejor. Algunos métodos que se usan de manera
conjunta con el tratamiento convencional son la meditación para reducir
el estrés, la acupuntura para aliviar el dolor o el té de menta para
aliviar las náuseas. Se sabe que algunos de estos métodos
complementarios son útiles, mientras que otros no han sido probados. Se
ha demostrado que algunos de estos métodos no son útiles, y algunos
cuántos incluso han demostrado ser perjudiciales.
Tratamientos alternativos:
puede que éstos sean ofrecidos como curas para el cáncer. La seguridad
y la eficacia no han sido probadas para estos tratamientos en estudios
clínicos. Algunos de estos métodos puede que representen un peligro o
que produzcan efectos secundarios que atenten contra la vida. Pero el
mayor peligro en la mayoría de los casos, es que usted pierda la
oportunidad de beneficiarse de un tratamiento convencional. Las demoras
o interrupciones en sus tratamientos médicos puede que permitan más
tiempo para que el cáncer se desarrolle y sea menos propenso a
responder al tratamiento estándar.
Cómo obtener más información
Es fácil darse cuenta por qué puede que las personas con cáncer quieran
considerar los métodos alternativos. Uno siempre desea hacer todo lo
posible para combatir el cáncer, y la idea de un tratamiento sin
efectos secundarios resulta atractiva. Algunas veces los tratamientos
médicos, como la quimioterapia, pueden ser difíciles de tolerar o puede
que ya no funcionen. Sin embargo, la verdad es que la mayoría de estos
métodos alternativos no han sido investigados, ni han probado ser
eficaces en el tratamiento contra el cáncer.
Usted puede tomar los siguientes tres pasos importantes a medida que
considera sus opciones:
- Esté atento de las señales
de advertencia que sugieran que pueda tratarse de algún fraude.
¿Promete el método ser una cura para todos o la mayoría de los tipos de
cáncer? ¿Se le ha dicho que no se someta a los tratamientos médicos
convencionales? ¿Hay algún "secreto" del tratamiento que hace que
requiera acudir con ciertos proveedores o viajar a otro país?
- Hable con su médico o
enfermera sobre cualquier método que esté considerando usar.
- Póngase en contacto con
nosotros llamando al 1-800-227-2345 para informarse más sobre los
métodos complementarios y alternativos en general, así como para saber
más sobre los métodos específicos que esté considerando.
La decisión es suya
Las decisiones sobre cómo tratar o manejar su cáncer siempre son suyas.
Si desea emplear un tratamiento no convencional, infórmese todo lo que
pueda sobre dicho método y hable al respecto con su médico. Al contar
con información adecuada y con el apoyo del equipo de profesionales que
atiende su salud, puede que logre emplear con seguridad los métodos que
puedan beneficiarle mientras evita aquellos que podrían ser
perjudiciales.
Opciones de
tratamiento según el tipo y la etapa del cáncer de estómago
El tratamiento del cáncer de estómago depende en gran medida del lugar
donde el cáncer comenzó en el estómago y cuán lejos se ha propagado.
Etapa 0
Debido a que los cánceres en etapa 0 se limitan a la capa interna que
recubre al estómago y no han invadido las capas más profundas, se
tratan mediante cirugía sola. No es necesaria ni la quimioterapia ni la
radioterapia. Por lo general se hace la gastrectomía (cirugía para
extirpar parte o todo el estómago) y la linfadenectomía (extirpación de
los ganglios linfáticos cercanos).
Si estos cánceres en etapa 0 son pequeños, algunas veces se pueden
tratar con resección mucosal endoscópica. En este procedimiento, se
extirpa el cáncer mediante un endoscopio que se pasa por la garganta.
Este procedimiento se hace con más frecuencia en Japón, donde el cáncer
de estómago es a menudo detectado a tiempo gracias a las pruebas de
detección. (En Japón se hacen pruebas de detección debido a que el
cáncer de estómago es muy común en ese país). En los Estados Unidos,
resulta poco común encontrar el cáncer de estómago demasiado
temprano. Por lo tanto, este tratamiento no se ha practicado
mucho en este país. Si se hace, debe ser en un centro donde
el personal tenga mucha experiencia realizando esta técnica.
Etapa I
A las personas con cáncer de estómago en etapa I generalmente se les
remueve el cáncer al remover todo o parte del estómago. También se
extirpan el epiplón (una capa como un delantal de tejido adiposo en el
abdomen) y los ganglios linfáticos cercanos. Una resección
mucosal endoscópica es en pocas ocasiones una opción para algunos
cánceres pequeños en etapa I. Cualquier tratamiento adicional dependerá
de los hallazgos de la cirugía.
Etapa IA:
después de la cirugía, usualmente no se necesita tratamiento
adicional.
Etapa IB:
puede que no sea necesario administrar tratamiento adicional
a los pacientes cuyos ganglios linfáticos (removidos mediante cirugía)
no muestran signos de propagación del cáncer. No obstante, a
los pacientes con cáncer en los ganglios linfáticos se les puede
administrar quimioterapia con radioterapia después de la cirugía. El
medicamento de quimioterapia que se usa con más frecuencia es
5-FU. Los estudios han demostrado que esto pudiera ayudar a
personas en etapa IB de cáncer de estómago a vivir más tiempo. Otra
opción para pacientes que fueron tratados con quimioterapia antes de la
cirugía consiste en administrarles la misma quimio (sin radiación)
después de la cirugía. En esta situación, los medicamentos de quimio
que se usan son el etopósido, el cisplatino y el 5-FU.
Si alguien con cáncer de estómago está demasiado enfermo (debido a
otras enfermedades) como para tolerar la cirugía, puede que sean
tratados con radiación, la cual se puede administrar con quimio.
Etapa II
El tratamiento para las personas con cáncer de estómago en etapa II
consiste en cirugía para extirpación total o parcial del estómago, el
epiplón y los ganglios linfáticos cercanos. Algunas personas pueden
recibir quimioterapia antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante).
Después de la cirugía, el tratamiento puede ser quimioterapia sola o
5-FU junto con radioterapia.
Etapa III
La cirugía sigue siendo el tratamiento principal para los pacientes con
la enfermedad en esta etapa (a menos que tengan otras condiciones
médicas que estén tan enfermos como para someterse una operación).
Algunos de estos pacientes pueden ser curados mediante cirugía,
mientras que para otros la cirugía puede ayudar a aliviar síntomas del
cáncer. Puede que algunas personas reciban quimioterapia antes de la
cirugía (quimioterapia neoadyuvante) para reducir el tamaño del cáncer
y mejorar las posibilidades de que se puede remover complemente al
momento de realizar la operación. Los pacientes que reciban quimio
antes de la cirugía probablemente también recibirán quimio después de
la operación. Para los pacientes que no reciban quimio antes de la
cirugía y para aquellos que siguen teniendo algo de cáncer después de
la cirugía, el tratamiento a seguir tras la operación incluye
quimioterapia con 5-FU junto con radioterapia.
Etapa IV
Debido a que el cáncer del estómago en etapa IV se ha propagado a
órganos distantes, usualmente no es posible lograr una cura. Los
pacientes con cáncer avanzado del estómago pueden recibir tratamiento
paliativo, incluyendo cirugía paliativa para prevenir una obstrucción
estomacal o intestinal (bloqueo) o para controlar el sangrado.
En algunos casos, un rayo láser dirigido a través del endoscopio (un
tubo largo y flexible que se pasa por la garganta) puede vaporizar la
mayor parte del tumor y aliviar la obstrucción sin necesidad de
cirugía. Si es necesario, se coloca un “stent” (un tubo de metal hueco)
donde el esófago se conecta con el estómago para ayudar a mantenerlo
abierto y permitir que los alimentos pasen a través de éste. Esto
también se puede hacer donde el estómago se conecta con el intestino
delgado.
La quimioterapia y/o la radioterapia a menudo pueden ayudar a reducir
el tamaño del cáncer y aliviar algunos síntomas, así como ayudar a los
pacientes a vivir por más tiempo, pero por lo general no se espera que
cure el cáncer. Los medicamentos de quimioterapia a menudo incluyen
5-fluorouracilo (5-FU), cisplatino, epirrubicina o etopósido. También
se puede usar docetaxel, oxaliplatino, capetabina o irinotecán. Las
combinaciones de estos medicamentos se usan con más frecuencia, pero no
está claro cuál combinación es la mejor. El método preferido en
administrar 5-fluorouracilo (5-FU) es por infusión continua mediante un
catéter (un tubo delgado utilizado para inyectar o extraer líquidos)
colocado en una vena grande. No obstante, otros métodos pueden ser tan
exitosos como el anterior. Los nuevos tratamientos que se están
probando en los estudios clínicos podrían beneficiar a algunos
pacientes.
Aunque los tratamientos no den buenos resultados para destruir o
encoger el cáncer, existen vías para aliviar el dolor y los síntomas de
la enfermedad. Los pacientes deben comunicarle inmediatamente al equipo
de profesionales que atiende su cáncer cualquier síntoma que tenga para
que ellos puedan tratarlos eficazmente.
La nutrición es otro asunto que causa preocupación a muchos pacientes
con cáncer de estómago. La ayuda disponible para aquellos que tienen
dificultad para comer va desde asesoría nutricional a colocar un tubo
en el intestino delgado para ayudar con la nutrición, si es necesario.
Cáncer recurrente
El cáncer que regresa después del tratamiento inicial se conoce como
cáncer recurrente. Las opciones de tratamiento para la enfermedad
recurrente son generalmente las mismas que las de los cánceres en la
etapa IV. Sin embargo, los tratamientos iniciales y la condición
general de salud de la persona se tienen que tomar en consideración y
pueden afectar las opciones de tratamiento. Los estudios clínicos
pueden ser una opción y se deben siempre considerar.
Información adicional sobre tratamiento
Para más detalles sobre las opciones de tratamiento, incluyendo algunas
que no pudieran estar disponibles en este documento, la National Comprehensive Cancer
Network (NCCN) y el Instituto Nacional del Cáncer (NCI)
son buenas fuentes de información.
La NCCN, compuesta por expertos de muchos centros de cáncer principales
en el país, redactó las guías de tratamiento del cáncer para los
doctores con el fin de ser usadas para tratar a los pacientes. Estas
guías están disponibles en la página Web de la NCCN (www.nccn.org).
El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) provee guías de tratamiento a
través de su centro de información (1-800-4-CANCER) y su página Web
(www.cancer.gov). Además, ofrece guías detalladas para su uso por los
profesionales en la atención contra el cáncer, las cuales también están
disponibles en www.cancer.gov.
¿Qué debe
preguntarle
a su médico sobre el cáncer de estómago?
Es importante que tenga conversaciones francas y abiertas con los
miembros del equipo médico encargado de su caso. Ellos desean responder
a todas sus preguntas, sin importar lo triviales que le parezcan a
usted.
Por ejemplo, considere las siguientes:
- ¿Qué tipo de cáncer de estómago tengo?
- ¿En qué lugar de mi estómago está el cáncer?
- ¿En qué etapa tengo el cáncer y qué significa eso en mi
caso?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
- ¿Qué tratamiento me recomienda usted y por qué?
- ¿Hay algún estudio clínico que deba considerar ahora?
- ¿Cuáles son los riesgos o efectos secundarios de los
tratamientos que usted sugiere? ¿Cómo afectaría el tratamiento a mi
vida diaria?
- ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento? ¿Qué conllevará?
¿Dónde se administrará?
- ¿Cuáles son las probabilidades de que mi cáncer regrese con
estos planes de tratamiento?
- ¿Qué debo hacer para prepararme para el tratamiento?
- ¿Cuál es mi pronóstico según lo que ha visto sobre mi caso
de cáncer?
- ¿Cuál es el objetivo de mi tratamiento? ¿curar o aliviar
los síntomas?
- Si tengo que someterme a una cirugía, ¿cuál es su
experiencia con este tipo de cirugía para el cáncer de estómago?
- Si tengo que someterme a una cirugía, ¿cuál es la
experiencia del hospital con este tipo de cirugía para el cáncer de
estómago?
- ¿Qué tipo de atención médica de seguimiento necesitaré
después del tratamiento?
Además de estos ejemplos de preguntas, asegúrese de escribir las que
usted desee hacer. Por ejemplo, usted podría desear más información
acerca del tiempo de recuperación del tratamiento, o puede que usted
quiera preguntar sobre segundas opiniones.
¿Qué
sucede después del tratamiento del cáncer de estómago?
Completar el tratamiento puede causar tanto estrés como entusiasmo.
Usted probablemente sentirá alivio de haber completado el tratamiento,
aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el regreso del
cáncer, lo que se conoce como recurrencia. Ésta es una preocupación muy
común entre las personas que han tenido cáncer.
Es posible que pase un tiempo antes de que la confianza en su propia
recuperación comience a sentirse real y que sus miedos sean un tanto
aliviados. Puede obtener más información sobre qué es de lo que tiene
que estar al pendiente y cómo aprender a vivir con la posibilidad de
que el cáncer regrese en el documento (disponible en inglés) Living with Uncertainty: The
Fear of Cancer Recurrence de la Sociedad Americana del
Cáncer, llamando al 1-800-227-2345.
Cuidados posteriores
Después de completar el tratamiento es muy importante acudir a todas
las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos
preguntarán si tiene síntomas, harán exámenes físicos y requerirán que
se realicen análisis de sangre o estudios por imágenes, tal como CT o
rayos X. La atención de seguimiento es necesaria para determinar si hay
recurrencia o propagación del cáncer, así como posibles efectos
secundarios de ciertos tratamientos.
La mayoría de los médicos recomienda atención de seguimiento, con un
examen físico y revisión de síntomas cada cuatro a seis meses por los
primeros tres años, luego de esto al menos cada año. Por lo general,
los estudios por imágenes y las pruebas de laboratorio no son
necesarias en cada visita, pero se pueden hacer si se presentan síntoma
sospechosos o hallazgos físicos. Sin embargo, su médico probablemente
verificará con regularidad los niveles de vitamina B12 si la parte
superior de su estómago fue extirpada.
Casi todos los tratamientos del cáncer tienen efectos secundarios.
Algunos pueden durar de algunas semanas a varios meses, aunque otros
pueden ser permanentes. No dude en hablar con el equipo de atención del
cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause algún
malestar para que le puedan ayudar a tratarlo. Éste es un buen momento
de hacerle cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como
hablarle sobre cualquier inquietud que pudiera tener.
Someterse a una cirugía debido a cáncer de estómago probablemente
significará que sus hábitos alimentarios tendrán que cambiar en cierta
medida. Es probable que usted no pueda comer grandes cantidades de
alimentos al mismo tiempo. Su médico puede sugerir que acuda a un
nutricionista, quien puede ayudarle en ajustarse a esto.
Las personas que se han sometida a una cirugía (especialmente si la
parte superior del estómago ha sido extirpada mediante una gastrectomía
total o subtotal) probablemente necesitarán hacerse con regularidad
pruebas para analizar los niveles sanguíneos de vitaminas y puede que
necesiten complementos vitamínicos que incluyan inyecciones de B 12.
(La pastilla de vitamina B12 no puede ser absorbida si se extirpó la
parte superior del estómago).
Consultas con un nuevo médico
En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es
posible que usted tenga que consultar a un médico nuevo. Esto puede
deberse a que su doctor que le atendió por primera vez se retiró o se
cambió a otro lugar, o usted pudo haber cambiado de residencia o de
doctor por alguna razón. Es importante que usted le proporcione a su
nuevo médico los detalles exactos de su diagnóstico y tratamiento.
Asegúrese de conservar lo siguiente:
- Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o
cirugía.
- Si se sometió a una cirugía, una copia del reporte del
procedimiento.
- Si se le admitió en el hospital, una copia del resumen al
alta que los médicos tienen que preparar cuando envían al paciente a su
casa.
- Si recibió radioterapia, un resumen del tipo y dosis de
radiación, así como el momento y el lugar en donde se administró.
- Si ha recibido terapia sistémica (quimioterapia o terapias
dirigidas), una lista de sus medicamentos, las dosis de los
medicamentos y cuándo los tomó.
También es importante mantener un seguro médico. Aunque nadie quiere
pensar que su cáncer puede regresar, esto siempre es una posibilidad.
Si ocurre, lo que menos necesita es preocuparse sobre el pago del
tratamiento. En caso de que el cáncer regrese, nuestro documento When Your Cancer Comes Back:
Cancer Recurrence (disponible sólo en inglés) le ofrece
información sobre cómo sobrellevar esta fase de su tratamiento. Puede
obtener este documento llamando al 1-800-227-2345.
Cambios en el estilo de vida que debe
considerar durante y después del
tratamiento
El cáncer y el tratamiento pueden consumir tiempo y causar desgaste
emocional. No obstante, también puede ser el momento para nuevos
cambios en su vida. Quizás usted está considerando mejorar su estado
general de salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan este
proceso durante el tratamiento del cáncer.
Tome decisiones saludables
Reflexione acerca de cómo era su vida antes de que usted supiera que
tenía cáncer. ¿Había cosas que usted hacía que no eran tan saludables?
Quizás usted consumía muchas bebidas con alcohol, o comía más de lo que
necesitaba, o fumaba, o no hacía ejercicio a menudo. Emocionalmente,
quizás usted no expresaba sus sentimientos, o quizás dejaba que las
situaciones estresantes le afectaran por mucho tiempo.
Ahora no es el momento de sentirse culpable o culparse a sí mismo. El
día de hoy puede comenzar a hacer cambios que puedan tener buenos
efectos durante el resto de su vida. No sólo se sentirá mejor, pero
también estará más saludable. Qué mejor momento que ahora para
aprovechar la motivación que tiene como resultado de haber pasado por
una experiencia que le ha cambiado la vida como es el tener cáncer.
Usted puede comenzar a trabajar los aspectos que más le preocupan.
Obtenga ayuda en aquéllos que le resulten más difíciles. Por ejemplo,
si está considerando dejar de fumar y necesita ayuda, llame a nuestra
línea para dejar de fumar al 1-800-227-2345.
Alimentación y nutrición
Alimentarse bien puede ser un reto para cualquier persona, aunque puede
ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. Por
ejemplo, el tratamiento a menudo puede cambiar su sentido del gusto. La
náusea puede ser un problema. Es posible que usted pierda su apetito
por un tiempo y también pierda peso sin desearlo. Por otro lado,
algunas personas aumentan de peso incluso cuando no comen más, lo que
también puede ser frustrante.
Si usted está perdiendo peso o tiene problemas con el sabor de los
alimentos que su sentido del gusto percibe durante el tratamiento, haga
lo mejor que pueda en relación con su alimentación y recuerde que estos
problemas usualmente se van solucionando con el transcurso del tiempo.
Usted puede pedirle al equipo de atención del cáncer que le refiera a
un especialista en nutrición que le puede sugerir ideas sobre cómo
combatir algunos de los efectos secundarios de su tratamiento. Además,
usted puede encontrar útil comer porciones pequeñas cada dos a tres
horas hasta que se sienta mejor y pueda regresar a un plan más normal.
Como se mencionó, la cirugía para el cáncer de estómago usualmente
requiere de cambios a largo plazo en la manera en que usted se
alimenta. Un especialista en nutrición puede ayudarle a ajustar sus
patrones alimentarios de maneras que usted pueda beneficiarse.
Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento
consiste en adoptar hábitos sanos de la alimentación. Usted se
sorprenderá de los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples,
como aumentar la variedad de alimentos saludables que consume. Trate de
comer cinco o más porciones de frutas y verduras cada día. Consuma
alimentos de grano integral en vez de azúcares y harinas. Trate de
limitar el consumo de carnes altas en grasa. Disminuya el consumo de
carnes procesadas, como perros calientes (hot dogs),
mortadela (bologna)
y tocino. Si puede, trate de evitar estos alimentos por completo.
Además, si toma alcohol, limítelo a máximo una o dos bebidas por día.
No olvide hacer algún tipo de ejercicio de forma habitual. La
combinación entre una buena dieta y el ejercicio de rutina le ayudará a
mantener un peso saludable y hacerle sentir más energía.
Descanso, cansancio, trabajo y ejercicio
El cansancio es un síntoma muy común entre las personas que están
recibiendo tratamiento contra el cáncer. Éste a menudo no es un tipo de
cansancio ordinario, sino un agotamiento que no se alivia con el
descanso. Para algunas personas, este cansancio dura mucho tiempo
después del tratamiento, y puede provocar que no sientan deseos de
mantenerse físicamente activas.
Sin embargo, el ejercicio puede en realidad ayudar a reducir el
cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un
programa de ejercicio adaptado a sus necesidades personales se sienten
mejor física y emocionalmente, y pueden lidiar mejor con la situación.
Si usted padece de una enfermedad y necesita permanecer en cama durante
el tratamiento, es normal esperar que la fuerza de sus músculos, su
estado físico y su resistencia se deterioren un poco. La terapia física
puede ayudarle a mantenerse fuerte y mantener el movimiento normal de
sus músculos, lo que puede ayudar a combatir el cansancio y la
depresión que algunas veces surge al sentir tanto cansancio.
Cualquier programa de actividad física debe ajustarse a su situación
personal. Una persona de edad avanzada que nunca se ha ejercitado no
podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega
tenis tres veces a la semana. Si hace varios años que no se ejercita,
pero puede mantenerse activo, usted puede considerar caminar distancias
cortas.
Hable con su equipo de atención médica antes de comenzar los
ejercicios, y consulte su opinión sobre los planes de ejercicio. Luego,
puede procurar que alguien le acompañe a hacer los ejercicios para que
mutuamente se motiven al no hacerlos solos. Cuando los familiares o los
amigos se integran en un programa de ejercicios nuevo, usted obtiene el
refuerzo adicional de apoyo que necesita para mantenerse activos cuando
el entusiasmo simplemente no exista.
Sin embargo, si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear
la actividad con el descanso. Es aceptable que descanse cuando sienta
agotamiento. Resulta realmente difícil para algunas personas permitirse
hacer esto cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a
asumir las responsabilidades del hogar Para más información sobre el
cansancio, consulte nuestras publicaciones Fatigue in People With Cancer
and Anemia in People With Cancer.
El ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:
- Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
- Fortalece sus músculos.
- Reduce el cansancio.
- Reduce la ansiedad y la depresión.
- En general, le hace sentir más feliz.
- Le hace sentir mejor sobre sí mismo.
Su salud emocional
Una vez que finalice su tratamiento, es posible que las emociones le
sean abrumadoras. Esto ocurre a muchas personas. Es posible que usted
haya pasado por mucho durante el tratamiento a tal punto que sólo se
pueda enfocar en finalizar con todo su tratamiento.
Ahora usted se encuentra pensando sobre la posibilidad de su propia
muerte, o sobre el efecto de su cáncer en su familia y amigos, al igual
que en su empleo. También es posible que comience a reevaluar la
relación con su cónyuge o pareja. Otros asuntos inesperados también
pueden causar preocupación. Por ejemplo, a medida que usted está más
saludable y acuda menos al médico, consultará con menos frecuencia a su
equipo de atención médica. Esto puede causar ansiedad en algunas
personas.
Éste es el momento ideal para buscar apoyo emocional y social. Usted
necesita personas a quienes acudir para obtener fortaleza y consuelo.
El apoyo puede provenir de muchas fuentes: familia, amigos, grupos de
apoyo, iglesias o grupos espirituales, comunidades de apoyo en línea u
orientadores individuales.
Casi todas las personas que han pasado por la experiencia del cáncer
pueden beneficiarse de algún tipo de apoyo. Lo que es mejor para usted
depende de su situación y personalidad. Algunas personas se sienten
seguras en grupos de apoyo con personas similares que están
experimentando situaciones semejantes, o en grupos de educación. Otras
personas pudieran preferir hablar en un entorno informal, tal como en
una iglesia, mientras que otras pueden sentirse más cómodos hablando
directamente con un amigo de confianza o un consejero. Cualquiera que
sea su fuente de fortaleza o consuelo, asegúrese de que tiene un lugar
a dónde acudir con sus inquietudes.
La experiencia con el cáncer puede hacerle sentir mucha soledad. No es
necesario ni realista que usted pase por toda esta experiencia solo.
Sus amigos y familiares pueden sentirse excluidos si usted decide que
no participen de esta experiencia. Deje que tanto ellos como cualquier
otra persona que usted considere puedan ayudarle. Si no está seguro
quién puede ayudar, llame a su Sociedad Americana del Cáncer al
1-800-227-2345 y le pondremos en contacto con un grupo o recurso de
apoyo apropiado.
Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer, Lo que sí
puede cambiar es cómo vive el resto de su vida mediante cambios
saludables y sintiéndose lo mejor posible tanto física como
emocionalmente.
¿Qué ocurre si el tratamiento ya no es
eficaz?
Si el cáncer continúa creciendo después de un tipo de tratamiento, o si
regresa, a menudo es posible probar otro plan de tratamiento que
pudiera seguir curando el cáncer, o por lo menos reducir el tamaño de
los tumores lo suficiente como para ayudarle a vivir más tiempo y
hacerle sentir mejor. Por otro lado, cuando una persona ha recibido
varios tratamientos médicos diferentes y el cáncer no ha sido curado,
con el transcurso del tiempo el cáncer tiende a volverse resistente a
todos los tratamientos. En ese momento resulta importante sopesar el
posible beneficio limitado de un nuevo tratamiento y las posibles
desventajas, incluyendo las visitas continuas al doctor y los efectos
secundarios del tratamiento.
Cada persona tiene su propia manera de considerar esto. Algunas
personas quizás deseen enfocarse en mantenerse cómodas durante el
tiempo limitado que les queda.
Cuando llegue el momento en el que usted ha tratado todos los
tratamientos médicos, pero éstos simplemente ya no son eficaces,
probablemente éste sea el momento más difícil en su lucha contra el
cáncer. Aunque su doctor pueda ofrecerle un tratamiento nuevo, usted
necesita considerar que llegará el momento en que sea poco probable que
continuar el tratamiento mejore su salud o cambie su pronóstico o
supervivencia.
Si usted desea continuar el tratamiento para combatir su cáncer tanto
como pueda, necesitará continuar considerando las probabilidades de que
más tratamiento brinde algún beneficio. En muchos casos, su doctor
puede calcular la tasa de respuesta para el tratamiento que usted
considere. Algunas personas están tentadas a recibir más quimioterapia
o radiación, por ejemplo, incluso cuando sus doctores indican que las
probabilidades de beneficio son menores al 1%. En esta situación, usted
necesita analizar y entender sus razones para optar por este plan.
Independientemente de lo que usted decida hacer, es importante que
tenga la mayor comodidad posible. Asegúrese de que usted pida y reciba
el tratamiento para cualquier síntoma que pudiese tener, tal como el
dolor. Este tipo de tratamiento se llama tratamiento paliativo.
El tratamiento paliativo ayuda a aliviar los síntomas, pero no se
espera que cure la enfermedad; su propósito principal es mejorar su
calidad de vida. Algunas veces, los tratamientos que usted recibe para
controlar sus síntomas son similares a los tratamientos usados para
tratar el cáncer. Por ejemplo, la radioterapia pudiera ser administrada
para ayudar a aliviar el dolor de huesos debido a metástasis en los
huesos. Por otro lado, la quimioterapia pudiera ser administrada para
ayudar a reducir el tamaño del tumor y evitar que cause obstrucción
intestinal. Sin embargo, esto no es lo mismo que recibir tratamiento
para tratar de curar el cáncer.
En este momento, es posible que usted se beneficie de la atención de
hospicio. La mayoría de las veces esta atención se proporcionar en
casa. Es posible que el cáncer esté causando síntomas o problemas que
requieran atención, y las residencias de enfermos crónicos terminales
se enfocan en su comodidad. Usted debe saber que la atención de
hospicio no significa que no pueda recibir tratamiento para los
problemas causados por su cáncer u otras condiciones de salud.
Simplemente significa que el enfoque de su cuidado consiste en vivir lo
más plenamente posible y sentirse tan bien como pueda en esta difícil
etapa de su cáncer.
También recuerde que es importante mantener la esperanza. La esperanza
de una cura puede que ahora no sea tan profunda, pero sigue habiendo
esperanza de que pueda pasar momentos buenos con sus familiares y
amigos, momentos que estarán llenos de felicidad y significado. En
cierta manera, una interrupción de su tratamiento contra el cáncer en
este momento es una oportunidad para reenfocarse en las cosas más
importantes de su vida. Éste es el momento para hacer algunas cosas que
usted siempre deseaba hacer y dejar de hacer aquéllas que ya no desea.
¿Qué hay de
nuevo en la investigación y tratamiento del cáncer del
estómago?
Siempre se están llevando a cabo investigaciones en el área del cáncer
de estómago. Además de buscar las causas y las maneras de prevenir el
cáncer de estómago, los científicos continúan trabajando para mejorar
los tratamientos.
Factores de riesgo
Alimentación
Por muchos años la investigación ha demostrado claramente que las
diferencias en la alimentación son un factor importante para explicar
las variaciones en el riesgo de cáncer de estómago en el mundo. Algunas
investigaciones recientes en países con riesgo relativamente bajo de
cáncer de estómago han proporcionado información sobre los factores de
riesgo. Una alimentación alta en carnes preservadas y baja en frutas y
vegetales o verduras frescos ha sido asociada con un riesgo mayor.
Algunos estudios han encontrado que el consumo alto de carne roja es
otro posible factor de riesgo. Comer carne roja en un promedio de
aproximadamente dos veces al día parece aumentar el riesgo del cáncer
de estómago. Este riesgo aumenta aún mucho más si la carne es asada a
la parrilla y bien cocida.
Infección con Helicobacter
pylori
Los estudios recientes han demostrado que ciertos tipos de H. pylori
(especialmente las variedades cagA) están asociadas más fuertemente con
el cáncer de estómago. Algunos rasgos hereditarios asociados con los
grupos sanguíneos pudieran también afectar si alguien infectado con H. pylori padecerá
cáncer. No obstante, se necesitan más investigaciones para ayudar a los
médicos a determinar cómo utilizar esta información para probar quiénes
pudiesen estar en un mayor riesgo de padecer cáncer de estómago. La
investigación reciente también ha estudiado la interacción de la
infección con H. pylori
con otros factores de riesgo. Por ejemplo, han encontrado que una
alimentación saludable es importante especialmente para reducir el
riesgo de cáncer de estómago en las personas infectadas con H. pylori.
Quimioprevención
La quimioprevención es el uso de químicos naturales o hechos por el
hombre para disminuir el riesgo de padecer cáncer. Dos tipos de
químicos podrían ser útiles para prevenir el cáncer de estómago: los
antioxidantes y los antibióticos.
Antioxidantes
Muchos factores que causan cáncer provocan cambios en las células que
forman un tipo de químico llamado radical libre. Los radicales libres
pueden dañar partes importantes de las células como los genes.
Dependiendo de qué tan grave es el daño, las células podrían morir o
tornarse cancerosas.
Los antioxidantes son un grupo de nutrientes y otros químicos que
pueden destruir los radicales libres y evitar que se formen. Estos
nutrientes incluyen la vitamina C, el betacaroteno y la vitamina E
(alfa-tocoferol), y el mineral selenio. Los estudios que han estado
analizando el uso de complementos dietéticos para reducir el riesgo de
cáncer de estómago han arrojando resultados mixtos hasta el momento.
Existe cierta evidencia que indica que las combinaciones de
complementos antioxidantes pueden reducir el riesgo de cáncer de
estómago en las personas con pobre nutrición. Se requiere realizar más
investigación en esta área.
Antibióticos
Se están realizando estudios para determinar si el tratamiento con
antibióticos para las personas que están crónicamente infectadas con
Helicobacter pylori ayudará a prevenir el cáncer de estómago. Algunos
estudios han encontrado que tratar esta infección puede prevenir las
anomalías precancerosas del estómago, aunque se necesita más
investigación sobre este asunto.
Aunque no son realmente quimioprevención, los antibióticos pueden
ayudar a prevenir que el cáncer de estómago recurra en algunos casos.
Los investigadores han mostrado que en las personas que han sido
tratadas con resección endoscópica para el cáncer de estómago en etapa
inicial, los antibióticos pueden reducir el riesgo de que el cáncer
regrese en otra parte del estómago. Desafortunadamente, en los Estados
Unidos estos cánceres se detectan con más frecuencia en una etapa más
avanzada. Por lo tanto, no está claro cuán útiles pudieran
ser estos resultados en este país.
Aspirina
Un estudio preliminar analizó a pacientes que después de la cirugía
tomaron aspirina y que tenían cáncer de la parte superior del estómago
(la cardia). Los pacientes que tomaron aspirina tenías más probabilidad
de estar vivos cinco años después del diagnóstico en comparación con
los pacientes que no la tomaron. Actualmente, esto
se analiza más en estudios abarcadores.
Clasificación por etapas
Mapeo del ganglio centinela
Los médicos están tratando de identificar la propagación del cáncer de
estómago a los ganglios linfáticos mediante esta técnica, la cual ha
dado muy buenos resultados en el cáncer del seno y el melanoma. Para
trazar el mapa del ganglio centinela, el cirujano inyecta un tinte azul
y una sustancia radioactiva al cáncer. El tinte y la sustancia irán a
los ganglios linfáticos que sería la primera área de propagación del
cáncer. Los médicos pueden extirpar estos ganglios linfáticos para
determinar si hay cáncer en éstos. Si no se encuentra cáncer, entonces
es poco probable que éste haya alcanzado otros ganglios linfáticos, y
puede que no sea necesario hacer una extirpación completa de ganglios
linfáticos. Esto haría la cirugía mucho más fácil para el paciente. Si
hay cáncer en el ganglio linfático centinela, entonces sería necesario
remover todos los ganglios linfáticos.
Como procedimiento quirúrgico para el cáncer de estómago, sigue bajo
investigación en estudios clínicos y su uso todavía no está ampliamente
disponible. Todavía no se sabe con certeza si el mapeo del ganglio
centinela identificará los ganglios linfáticos que contienen cáncer.
Tratamiento
Cirugía laparoscópica
La laparoscopia se usa comúnmente para ayudar a determinar la etapa
(determinar la extensión) del cáncer de estómago. En países como Japón,
los médicos están actualmente estudiando el uso de la cirugía
laparoscópica para extirpar los cánceres del estómago pequeños. En esta
técnica, el cirujano crea varios orificios pequeños en el abdomen, cada
uno de una pulgada de largo. En estos orificios se insertan
instrumentos delgados y largos. Uno de los instrumentos tiene una
pequeña cámara de video en el extremo. Los otros instrumentos se usan
para cortar, grapar, o cocer las secciones del estómago.
Una de las ventajas de este tipo de cirugía consiste en que no se
requiere hacer un corte grande en el abdomen, por lo que usualmente el
tiempo de recuperación es más corto. Sin embargo, todavía no se conoce
si es tan eficaz como la cirugía convencional. Esta técnica actualmente
se usa pocas veces en los Estados Unidos.
Medicamentos de quimioterapia y
combinaciones
En algunos estudios se están probando nuevas formas de combinar los
medicamentos que ya se sabe actúan contra el cáncer de estómago u otros
tipos de cáncer. Actualmente, se están también estudiando nuevos
medicamentos de quimioterapia. Por ejemplo, el S-1 es un medicamento de
quimioterapia oral que está asociada con el 5-FU. Éste es un
medicamento activo para el cáncer de estómago que se usa comúnmente en
algunas partes del mundo, pero aún no está disponible en los Estados
Unidos.
En otros estudios se están probando mejores vías para combinar la
quimioterapia con la radioterapia, las terapias dirigidas o la
inmunoterapia. Un gran esfuerzo ha sido dirigido a mejorar los
resultados de la cirugía al añadir quimioterapia y/o radioterapia antes
o después de la cirugía. Se están realizando varios estudios clínicos
de este método.
Además, se están estudiando nuevas maneras de administrar
quimioterapia. Por ejemplo, algunos médicos están considerando la
infusión de quimioterapia directamente en el abdomen (quimioterapia
intraperitoneal) para determinar si funciona mejor y se presentan menos
efectos secundarios.
Terapias dirigidas
Los medicamentos de quimioterapia atacan las células que se dividen
rápidamente, por lo que son a menudo eficaces contra las células
cancerosas. Sin embargo, hay otros aspectos de las células cancerosas
que las hacen diferentes a las células normales. En años recientes, los
investigadores han creado varios nuevos medicamentos dirigidos para
tratar de aprovechar estas diferencias. Los medicamentos dirigidos
generalmente no tienen los mismos tipos de efectos secundarios graves
que los medicamentos de quimioterapia.
Por ejemplo, alrededor de uno de cada cinco pacientes tiene demasiada
cantidad de una proteína llamada HER2 en la superficie de las células
del cáncer de estómago. Dos medicamentos que atacan la HER2, el
trastuzumab (Herceptin) y el lapatinib (Tykerb), ya han sido aprobados
por la FDA para tratar el cáncer de seno. Un estudio reciente demostró
que administrar trastuzumab con quimioterapia ayudó a pacientes con
cánceres gástricos metastásicos a vivir por más tiempo en comparación
con la quimioterapia sola. Actualmente, estos medicamentos están bajo
estudio para ser usados contra una variedad de cánceres, incluyendo el
cáncer de estómago.
Otro ejemplo de una terapia dirigida es el medicamento llamado
bevacizumab (Avastin). Se cree que este medicamento funciona al afectar
los vasos sanguíneos que suplen a los tumores. Algunos estudios
preliminares y poco abarcadores han encontrado que cuando este
medicamento se combina con quimioterapia parece funcionar mejor que la
quimioterapia sola en el cáncer de estómago. Actualmente se están
realizando estudios más abarcadores para tratar de confirmar este
hallazgo. La FDA aprobó el bevacizumab para tratar algunos otros
cánceres.
Por otro lado, el cetuximab es un medicamento que ataca la EGFR, una
proteína que parece ayudar a que algunos cánceres crezcan. Este
medicamento ha demostrado resultados preliminares que son alentadores
cuando se combina con quimioterapia para el cáncer de estómago. Se
están realizando estudios más abarcadores para confirmar estos
hallazgos. La FDA aprobó el cetuximab para tratar el cáncer colorrectal
y algunos otros cánceres.
Otros agentes dirigidos que han sido aprobados por la FDA para otros
tipos de cáncer también han demostrado resultados preliminares que son
alentadores en estudios del cáncer de estómago. Éstos incluyen el
bortezomib (Velcade), sunitinib (Sutent), y sorafenib (Nexavar), entre
otros.
Además, se están estudiando muchos otros agentes dirigidos para usarlos
contra el cáncer de estómago. El everolimus (RAD001) es uno de estos
agentes que ha demostrado recientemente resultados que son alentadores.
La mayor parte de la investigación en esta área está estudiando la
combinación de agentes dirigidos con quimioterapia o entre ellos.
Inmunoterapia
La inmunoterapia es un método para el tratamiento del cáncer que usa
medicamentos para tratar de ayudar al sistema inmunitario del cuerpo a
combatir la enfermedad. Un estudio coreano demostró que combinar la
quimioterapia con una inmunoterapia llamada ácido
poliadenílico-poliuridílico (poli A:U) retardó que el cáncer gástrico
regresara cuando se administró como terapia adyuvante después de la
cirugía. Además, ayudó a algunos pacientes a vivir por más tiempo.
Si usted quiere averiguar sobre estudios clínicos en su área,
comuníquese con la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 o
visítenos en www.cancer.org.
Última
revisión / cambio realizado: 1-Eno.-2010
Última actualización completa: 1-Eno.-2010
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