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Detección y síntomas
Cáncer del riñón (carcinoma de células renales)

¿Se puede detectar tempranamente el cáncer del riñón (carcinoma de células renales)?

Muchos de los cánceres del riñón se detectan en una etapa tardía. Éstos pueden tornarse bastante grandes sin causar ningún dolor o molestia. Debido a que el riñón se encuentra en un área profunda del cuerpo, los tumores pequeños del riñón no se pueden ver o palpar durante un examen físico. No existen pruebas simples que puedan detectar tempranamente el cáncer del riñón.

Los análisis rutinarios de la orina (pruebas que a menudo forman parte de un examen médico completo periódico) pueden detectar pequeñas cantidades de sangre en la orina de algunas personas con carcinoma de células renales en etapa inicial.

Sin embargo, existen muchas otras causas de sangre en la orina, incluyendo infecciones del tracto urinario, infecciones de la vejiga, cáncer de la vejiga y padecimientos benignos del riñón como cálculos renales. Algunas personas con cáncer del riñón no presentan sangre en la orina hasta que el cáncer se encuentra bastante grande y puede haberse propagado a otras partes del cuerpo.

Los estudios por imágenes como la tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) y las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) pueden detectar carcinomas pequeños de células renales. No obstante, estos estudios por imágenes son relativamente costosos y no siempre pueden distinguir los tumores benignos de los carcinomas pequeños de células renales. Por estas razones, se recomienda la tomografía computarizada y las imágenes por resonancia magnética para la detección temprana del carcinoma de células renales en muy pocas personas que tienen ciertos factores de riesgo como la enfermedad de von Hippel-Lindau (VHL).

Es importante comunicarle a su médico si hay miembros de su familia (parientes consanguíneos) que tienen o hayan tendido cáncer del riñón u otro problema asociado con la enfermedad de von Hippel-Lindau. Están disponibles las pruebas para detectar la mutación del gen de la VHL, pero estas pruebas se usan actualmente para diagnosticar la enfermedad de von Hippel-Lindau y no el cáncer del riñón. Las pruebas genéticas para la enfermedad de von Hippel-Lindau se usan solamente en las personas con signos clínicos de este padecimiento y en sus parientes consanguíneos. Si usted ha sido diagnosticado con la enfermedad de von Hippel-Lindau, podría necesitar frecuentemente tomografías computarizadas, así como imágenes por resonancia magnética para determinar si tiene cáncer de riñón en etapa inicial. Las pruebas genéticas también podrían ayudar a detectar a las personas con carcinoma papilar hereditario de células renales.

Las personas con enfermedades del riñón que son tratadas con diálisis a largo plazo deben realizarse pruebas periódicas (bien sea una tomografía computarizada o imágenes por resonancia magnética) de sus riñones para detectar el cáncer del riñón en una etapa inicial curable.

Generalmente los cánceres del riñón se detectan "casualmente", es decir, que el cáncer se detecta durante exámenes médicos debidos a otras enfermedades como una enfermedad de la vesícula. El cáncer usualmente no causa dolor ni molestia al momento de la detección. La tasa de supervivencia del cáncer del riñón que se detecta de esta forma es muy alta porque estos cánceres se detectan generalmente en una etapa muy temprana.

¿Cómo se diagnostica el cáncer del riñón (carcinoma de células renales)?

Signos y síntomas del cáncer del riñón

Desafortunadamente, los cánceres del riñón en etapas iniciales por lo general no causan ningún signo o síntoma. Los cánceres mayores pudieran causar signos o síntomas. Algunos signos y síntomas pudieran incluir:

  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Dolor en un lado de la espalda baja no asociado con una lesión
  • Una masa o protuberancia en el abdomen (barriga)
  • Cansancio
  • Pérdida de peso que no es intencional
  • Fiebre que no está asociada con un resfriado, influenza (gripe) u otra infección y que no desaparece después de unas semanas
  • Hinchazón de los tobillos y piernas (edema)

Estos síntomas pudieran indicar cáncer pero más a menudo se deben a enfermedades no cancerosas. Por ejemplo, aunque los glóbulos en la orina podrían ser una signo de cáncer del riñón, vejiga o próstata, usualmente no significan cáncer. Con más frecuencia, los glóbulos en la orina se deben a una infección de la vejiga o a cálculos renales. A pesar de esto, si tiene cualquiera de estos síntomas, usted debe consultar con su médico para que la causa pueda ser evaluada y tratada, de ser necesario.

Si existe una razón para sospechar que usted tiene cáncer del riñón, el médico usará uno o más métodos para determinar si la enfermedad está presente.

Historia médica y examen físico

El médico tomará una historia médica completa para determinar los factores de riesgo y los síntomas. Un examen físico podría proveer información sobre los signos de cáncer del riñón y otros problemas de salud. El médico pudiera palpar una masa cuando él o ella examine su abdomen.

Estudios por imágenes

Contrario a la mayoría de los cánceres, el cáncer del riñón puede a menudo ser diagnosticado sin la necesidad de hacer una biopsia (extirpación de una muestra del tumor para examinarlo bajo un microscopio.)

Las tomografías computarizadas, las imágenes por resonancia magnética, los pielogramas intravenosos y las ecografías (también conocidas como ultrasonidos) pueden ser muy útiles en el diagnóstico de la mayoría de los tumores del riñón, aunque los pacientes rara vez necesitan todas estas pruebas. Otras pruebas descritas en este documento, tales como las radiografías del tórax y las gammagrafías óseas, son utilizados con mayor frecuencia para ayudar a determinar si el cáncer se ha propagado (metastizado) a otras partes del cuerpo.

Tomografía computarizada

(CT scan, en inglés): este es un procedimiento radiográfico que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, la tomografía computarizada toma muchas fotografías al tiempo que rota a su alrededor mientras usted se encuentra acostado. La máquina toma muchas imágenes de la parte de su cuerpo bajo estudio. Luego una computadora combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo.

Después de tomar el primer grupo de imágenes, usted podría recibir una inyección intravenosa de un "tinte", (agente de contraste), que ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo. Luego se toma un segundo grupo de imágenes.

Usted pudiera necesitar una línea intravenosa (IV) para inyectarle el material de contraste. Algunas personas son alérgicas al tinte y presentan sarpullido, una sensación de rubor o en raras ocasiones, reacciones más graves como dificultad para respirar o baja presión arterial. Asegúrese de que decirle al médico si usted alguna vez presentó una reacción a cualquier material de contraste que se usan en las radiografías. Si ese fuese el caso, usted pudiera necesitar medicamentos antes de que se le inyecte el material de contraste.

Es posible que también le pidan que se tome una solución de material de contraste. Esto ayuda a delinear sus intestinos para que su médico pueda observar los órganos en su abdomen.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías regulares. Usted debe acostarse y permanecer inmóvil en una camilla mientras se lleva a cabo el estudio. No obstante, al igual que otros equipos computarizados, las tomografías computarizadas se están haciendo con más rapidez y su espera pudiese ser placenteramente corta. A las nuevas tomografías computarizadas le toman sólo unos completar el estudio. Es posible que se sienta un poco confinado cuando se encuentre dentro de la máquina, que tiene forma de dona, mientras se toman las imágenes.

La tomografía computarizada es una de las pruebas más eficaces para detectar una masa dentro de su riñón. Es útil para determinar si un cáncer se ha propagado o no a órganos y tejidos fuera del riñón. La tomografía computarizada proveerá información precisa sobre el tamaño, la forma y la posición de un tumor, y puede ayudar a encontrar ganglios linfáticos inflamados que pudieran contener cáncer.

Recientemente se mejoró la tomografía computarizada gracias a un método llamado tomografía espiral o helicoidal, el cual es básicamente una tomografía rápida. Cuando se inyecta el material de contraste, la tomografía puede mostrar su paso a través del riñón. Esto provee una imagen más clara del riñón de tal forma que incluso se pueden ver tumores pequeños.

Imágenes por resonancia magnética(MRI, por sus siglas en inglés): en esta prueba se usan ondas radiales e imanes potentes en vez de rayos X. Se absorbe la energía de las ondas radiales y luego se libera en un patrón formado por el tipo de tejido y ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de ondas radiales en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética no sólo producen imágenes transversales del cuerpo al igual que la tomografía computarizada, sino que también producen secciones del mismo largo de su cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética son útiles para examinar el cerebro o la médula espinal.

Usted pudiera recibir un material de contraste, de la misma forma que en la tomografía computarizada, aunque se hace con menos frecuencia. Este estudio toma más tiempo (como una hora). Además, usted tendrá que permanecer acostado dentro de una máquina en forma de tubo, lo que puede causar molestia a las personas con claustrofobia. También la máquina produce un sonido martillante que podría ser molesto, así que en algunos lugares se proveen audífonos con música para bloquear el ruido.

Ecografía (ultrasonido o US, por sus siglas en inglés): La ecografía usa ondas sonoras para crear imágenes de los órganos internos. Un transductor se pasa sobre la piel y emite ondas sonoras y detecta los ecos que rebotan de los órganos internos. Una computadora procesa el patrón de ecos para crear las imágenes. Los patrones de ecos, que la mayoría de los tumores del riñón producen, lucen diferentes de los que produce el tejido normal del riñón. Los patrones de eco diferentes también pueden distinguir entre algunos tipos de tumores benignos del riñón y los tumores malignos. Este estudio no es doloroso y sólo requiere un poco de gel aplicada a la piel.

Tomografía mediante emisión de positrones(PET, por sus siglas en inglés): este estudio conlleva inyectar una forma de azúcar ligeramente radiactiva a través de una vena al torrente sanguíneo. En comparación con la mayoría de las células del cuerpo, las células cancerosas son más activas por lo que absorben grandes cantidades de azúcar. Una cámara especial puede detectar la radiactividad y convertirla en una imagen.

Este estudio es útil para ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos. La PET también es útil cuando su médico cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar. La PET puede ser utilizada en vez de varios estudios diferentes de rayos X ya que la PET examina todo el cuerpo. Los nuevos equipos combinan una CT con una PET para localizar aun mejor el tumor.

Urografía intravenosa:esta prueba (conocida también como pielograma intravenoso o IVP, por sus siglas en inglés) es útil para encontrar anomalías en el tracto urinario, tal como cáncer. La IVP consiste en una radiografía del sistema urinario, tomada después de inyectar un colorante especial en una vena. Este colorante es extraído del torrente sanguíneo por los riñones y pasa a los uréteres y a la vejiga. Usted podría no necesitar un pielograma intravenoso si ya se le ha realizado una tomografía computarizada o imágenes por resonancia magnética.

Angiografía:Al igual que en el pielograma intravenoso, en esta prueba se usa un material de contraste. Por lo general, se conecta un catéter desde una arteria grande en su pierna hasta una arteria que conduzca a su riñón (arteria renal). Luego, este material de contraste se inyecta a la arteria para hacer resaltar los vasos sanguíneos. Gracias a que la angiografía puede hacer resaltar los vasos sanguíneos que suplen a un tumor del riñón, ésta puede ayudar a un cirujano a planear una operación. La angiografía también ayuda a diagnosticar cánceres renales ya que los vasos sanguíneos usualmente presentan una apariencia especial con esta prueba.

Radiografía de tórax:se pudiera realizar una radiografía regular del tórax para ver si el cáncer se ha propagado a los pulmones. Esto es muy poco probable a menos que el cáncer esté bastante avanzado. Esta radiografía se puede realizar en una instalación para pacientes ambulatorios. Si los resultados son normales, probablemente no tenga cáncer en los pulmones.

Gammagrafía ósea:Esta prueba conlleva inyectar pequeñas cantidades de un material radiactivo especial al torrente sanguíneo a través de una vena. Luego el material pasa a los huesos y se acumula en las áreas donde hay mucha actividad ósea para que la prueba pueda identificar tanto las enfermedades cancerosas como las no cancerosas. Sin embargo, la prueba no puede por sí solo distinguir entre el cáncer y otras condiciones, como la artritis, por lo que otros estudios como los rayos X pudieran ser necesarios.

Se pudiera hacer una gammagrafía ósea si el médico sospecha que el cáncer se ha propagado a los huesos. Los niveles de radiación que se usan son muy bajos y no son perjudiciales.

Análisis de laboratorio

Análisis de orina: El análisis de orina normalmente forma parte de un examen físico completo, pero tal vez no se realice como parte de más exámenes físicos de rutina. Las pruebas microscópicas y químicas se usan para ver las pequeñas cantidades de sangre y otras sustancias que la vista humana no puede ver. Alrededor de la mitad de todos los pacientes con cáncer de células renales tendrá sangre en la orina. Algunas veces, un examen microscópico especial de las muestras de orina (llamado citología de la orina) mostrará células cancerosas reales en la orina. La citología de la orina detecta más a menudo carcinomas de células de transición que carcinomas de células renales.

Análisis de sangre:Un recuento sanguíneo completo y una prueba química de la sangre pueden detectar algunos resultados asociados con el cáncer de células renales. La anemia (muy pocos glóbulos rojos) es muy común. La eritrocitosis (demasiados glóbulos rojos) podría también ocurrir si estos cánceres producen una hormona (eritropoyetina) que aumenta la producción de la médula ósea de glóbulos rojos.

Algunas veces ocurre que el hígado libera altos niveles de enzimas (por razones desconocidas) y ocurre la hipercalcemia (altos niveles de calcio).

Aspiración con aguja fina (FNA, por sus siglas en inglés): Esta prueba se usa pocas veces para diagnosticar tumores del riñón. Los estudios por imágenes generalmente proveen información suficiente para que el cirujano decida si se necesita o no una operación.

Durante la FNA, se inserta una aguja delgada a través de la piel para extraer líquido o pequeñas pedazos de tejido de un tumor del riñón o de una localización en la que se sospeche haya ocurrido una metástasis, para examinarlas bajo el microscopio.

La aspiración con aguja fina pudiera ser valiosa cuando los resultados de los estudios por imágenes no son los suficientemente concluyentes como para justificar la extirpación de un riñón. Por otra parte, si el médico piensa que el cáncer se ha propagado, se pudiera realizar una biopsia de la localización metastásica y no del riñón. Se podría realizar una tomografía computarizada mientras se realiza la aspiración con aguja fina para ayudar a guiar la aguja hacia el tumor.

¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer del riñón (carcinoma de células renales)?

La clasificación por etapas es el proceso de recopilación de información de los exámenes y las pruebas diagnósticas para determinar qué tan propagado está un cáncer. La etapa de un cáncer es uno de los factores más importante para seleccionar las opciones de tratamiento para usted.

Se podrían realizar algunos estudios por imágenes (descritos en la sección “Cómo se diagnostica el cáncer del riñón”). También se podrían llevar a cabo análisis de sangre para evaluar su salud general y para determinar si el cáncer se ha propagado a ciertos órganos.

Un sistema de clasificación por etapas es una manera estándar que el equipo de profesionales que atiende el cáncer tiene para describir la extensión del cáncer. El sistema de clasificación por etapas del American Joint Committee on Cancer (AJCC) es el que se usa con más frecuencia. También se conoce algunas veces como el sistema TNM.

Sistema de clasificación por etapas AJCC

La letra Tseguida por un número del 0 al 3 describe el tamaño del tumor y la propagación a los tejidos cercanos. Algunos de estos números son subdivididos usando letras, por ejemplo T1a y T1b. Los números T más altos indican un tumor más grande y/o una propagación más extensa a los tejidos cerca del riñón.

La letra N seguida de un número del 0 al 2 indica si el cáncer se ha propagado o no a los ganglios linfáticos cercanos al riñón y, de ser así, cuántos se encuentran afectados. Los ganglios linfáticos son grupos del tamaño de un fríjol de células del sistema inmunológico que ayudan a luchar contra las infecciones y los cánceres.

La letra Mseguida de un número del 0 al 1 indica si el cáncer se ha propagado (metastizado) o no a los órganos distantes tales como los pulmones o los huesos o a los ganglios linfáticos que no están cerca de los riñones.

Definiciones detalladas de las categorías T, N y M

Tumor primario (T):

TX: No se puede evaluar el tumor primario (la información no está disponible). T0: No hay evidencia de un tumor primario. T1a: El tumor mide 4 cm (aproximadamente 1 1/2 pulgadas) de diámetro o más pequeño y se limita al riñón. T1b: El tumor mide más de 4 cm, pero menos de 7 cm (aproximadamente 2 ¾ pulgadas) y se limita al riñón. T2: El tumor es más grande de 7 cm, pero continúa limitado al riñón. T3a: Propagación del tumor a la glándula suprarrenal o al tejido graso que rodea al riñón, pero no más allá del tejido fibroso llamado Gerota que rodea al riñón y al tejido graso cercano al riñón. T3b: Propagación del tumor hacia la vena grande que sale del riñón (vena renal) y/o hacia la parte de la vena grande que sale del corazón (la vena cava) que se encuentra dentro del abdomen. T3c: El tumor ha alcanzado la parte de la vena cava que se encuentra dentro del tórax o invade la pared de la vena cava. T4: Propagación del tumor más allá de la fascia de Gerota (tejido fibroso que rodea al riñón y al tejido graso cercano al riñón).

Ganglios linfáticos regionales (N):

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales (la información no está disponible). N0: No hay metástasis en los ganglios linfáticos regionales. N1: Metástasis en un ganglio linfático regional (cercano). N2: Metástasis en más de un ganglio linfático regional (cercano).

Metástasis a distancia (M):

MX: No se puede evaluar la presencia de la metástasis a distancia (la información no está disponible). M0: No hay metástasis a distancia. M1: Hay presente metástasis a distancia. Incluye metástasis a ganglios linfáticos no regionales (que no están cerca de los riñones) y/o a otros órganos (como los pulmones, los huesos o el cerebro).

Agrupamiento por etapas del cáncer de células renales

Una vez se determina las categorías T, N y M, se combina esta información en un proceso llamado agrupamiento de las etapas para determinar la etapa de la enfermedad de un paciente. La etapa se expresa con un número romano de la etapa I (la menos grave o la etapa más temprana) a la etapa IV (la más grave o la más avanzada).

Resumen de las etapas AJCC (TNM)

Etapa I: T1a-T1b, N0, M0 El tumor es de 7 cm o más pequeño y se limita al riñón. No hay propagación a los ganglios linfáticos o a órganos distantes.

Etapa II: T2, N0, M0 El tumor es más grande de 7 cm, pero sigue limitado al riñón. No hay propagación a los ganglios linfáticos o a órganos distantes.

Etapa III:T1a-T3b, N1, M0 o T3a-T3c, N0, M0 Existen varias categorías T y N que se incluyen en esta etapa.

Estas categorías incluyen tumores que se han propagado a un ganglio linfático cercano, pero que no se han propagado a más de un ganglio linfático o a otros órganos.

La etapa III también incluye los tumores que no se han propagado a los ganglios linfáticos o a órganos distantes, pero sí a las glándulas suprarrenales, al tejido graso alrededor del riñón y/o ha crecido en la vena grande (vena cava) que van del riñón al corazón.

Etapa IV: T4, N0-N1, M0 o Cualquier T, N2, M0 o Cualquier T, Cualquier N, M1

Existen varias combinaciones de categorías T, N y M que se incluyen en esta etapa.

Esta etapa incluye cualquier cáncer que se haya propagado directamente al tejido graso y más allá de la fascia de Gerota , el tejido fibroso que rodea al riñón.

La etapa IV también incluye cualquier cáncer que se haya propagado a más de un ganglio linfático cercano al riñón, o a cualquier ganglio linfático que no esté cercano al riñón o a cualquier otro órgano distante como los pulmones, los huesos o el cerebro.

Sistema de clasificación por etapas de Robson

Además del sistema de clasificación por etapas AJCC o TNM, algunas veces se usa un sistema más viejo llamado clasificación de Robson.

Etapa I: El cáncer está confinado al riñón.

Etapa II: El cáncer ha traspasado la cápsula del riñón y se ha propagado al tejido graso que rodea inmediatamente al riñón y/o a la glándula suprarrenal que se encuentra inmediatamente encima del riñón.

Etapa III: El cáncer se ha propagado a más distancia a los ganglios linfáticos y/o vasos sanguíneos cercanos.

Etapa IV:El cáncer se ha propagado a un órgano cercano o, a través del torrente sanguíneo, a otros órganos (por ejemplo, los pulmones, el hígado o los huesos).

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