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Detección y síntomas
Cáncer de vejiga

En esta sección usted encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: la detección
el diagnóstico
la clasificación por etapas

¿Se puede encontrar temprano el cáncer de vejiga?

El cáncer de vejiga puede a veces detectarse en sus etapas iniciales. Su detección temprana mejora sus probabilidades de que pueda ser tratado con exitosos resultados.

Pruebas de detección

Se emplean pruebas o exámenes de detección para buscar una enfermedad en personas que no han presentado ningún síntoma de la enfermedad (y que no hayan tenido anteriormente esta enfermedad).  

Una manera posible de encontrar cáncer de vejiga es mediante una prueba para determinar si hay sangre en la orina (hematuria).   Por lo general, las afecciones benignas, tal como las infecciones, causan que haya sangre en la orina. Sin embargo, éste puede ser el primer singo de cáncer de vejiga.  Aunque se pueden observar fácilmente grandes cantidades de sangre, se necesita una prueba para detectar cantidades pequeñas. La prueba que se usa con más frecuencia se llama análisis de orina. Sin embargo, la mayoría de las pruebas de detección que utilizan análisis de orina rutinarios para saber si hay sangre, no han encontrado más cánceres de vejiga, aunque un estudio encontró que las pruebas pueden detectar el cáncer en una etapa más temprana. 

Otra manera de encontrar cáncer de vejiga consiste en examinar la orina para determinar si hay células cancerosas (citología de la orina).  Esta prueba detecta algunas cánceres, pero no es lo suficientemente confiable como para hacer una buena prueba de detección.

Una nueva prueba determina si la orina contiene una sustancia llamada NMP22.   Cuando se usó en un grupo de muchas personas para detectar cáncer de vejiga, se encontró que alrededor de la mitad de las personas que tenían cáncer de vejiga presentaron resultados anormales en esta prueba. Las personas que se sometieron a las prueba presentaban síntomas de cáncer de vejiga (tal como sangre en la orina) o tenían un alto riesgo de cáncer de vejiga porque fumaban. La prueba NMP22 encontró algunos casos de cáncer de vejiga que la cistoscopia pasó por alto (este procedimiento se describe en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de vejiga?” Aun así, algunas personas con resultados anormales en realidad no tenían ningún cáncer, y esta prueba pasó por alto casi la mitad de los casos de cáncer de vejiga. Actualmente, la prueba para NMP22 parece funcionar mejor en pacientes que han tenido un cáncer de vejiga que ha sido removido para determinar si hay cáncer recurrente.

Otra prueba prometedora busca telomerasa en la orina.   La telomerasa es una enzima que a menudo se encuentra en las células cancerosas.   No obstante, los expertos creen que se necesitan más estudios antes de que cualquier prueba sea útil y usada ampliamente como prueba de detección para el cáncer de vejiga.

Ninguna organización profesional recomienda pruebas de detección para el cáncer de vejiga en el público general. Algunos médicos recomiendan pruebas de detección para el cáncer de vejiga en las personas con un riesgo muy alto. Los factores de riesgo que justificarían las pruebas de detección incluyen un diagnóstico previo de cáncer de vejiga o ciertos defectos de nacimiento de la vejiga. A las personas con mucha exposición a ciertos químicos en el trabajo también se les pudieran hacer las pruebas de detección. Esto se ha hecho en el pasado, usualmente mediante una combinación de examen microscópico de la orina para determinar si hay células cancerosas (citología de la orina) y la observación de la vejiga a través de un tubo delgado e iluminado (cistoscopia).

Si usted no tiene ningún factor de riesgo conocido, la mejor recomendación es que ponga atención inmediata a los síntomas de la vejiga para detectar el cáncer de vejiga en sus etapas iniciales, durante las cuales es más tratable.



¿Cómo se diagnostica el cáncer de la vejiga?

Si tiene alguna razón para sospechar que puede tener cáncer de vejiga, su médico utilizará uno o más métodos para saber si la enfermedad está realmente presente. Si lo está, entonces también se determinará la propagación (etapa) de la enfermedad.


Signos y síntomas del cáncer de vejiga

Sangre en la orina

En la mayoría de los casos, la presencia de sangre en orina (hematuria) es el primer signo de cáncer de vejiga. Algunas veces, hay suficiente sangre como para cambiar el color de la orina. Dependiendo de la cantidad de sangre, la orina puede ser de color rojo amarillento muy pálido o, con menos frecuencia, rojo oscuro. En otros casos, el color de la orina es normal, pero se detectan pequeñas cantidades de sangre en las pruebas de orina debido a otros síntomas o como parte de un chequeo médico general.

La sangre en la orina no significa que usted tenga cáncer de vejiga.  Con mucha más frecuencia, la sangre en la orina se debe a otras afecciones, tal como infección, tumores benignos, cálculos renales o en la vejiga u otras enfermedades renales benignas.  Puede que haya sangre en la orina un día y que no la haya el próximo día, y que la orina permanezca sin sangre por algunas semanas o meses. En el cáncer de vejiga, la sangre reaparece en el futuro. Usualmente, en las etapas tempranas del cáncer de vejiga aparece sangrado pero poco o nada de dolor.


Cambio en los hábitos de la vejiga o síntomas causados por irritación

Orinar con mayor frecuencia de lo normal también puede ser un síntoma de cáncer de vejiga.  Los síntomas causados por irritación, tal como disuria (ardor al orinar) y urgencia (sensación de tener que orinar, pero no poder hacerlo) pueden también ser síntomas de cáncer de vejiga.  Sin embargo, es más probable que estos síntomas sean también causados por una afección benigna, tal como una infección, tumores benignos, cálculos en la vejiga, una vejiga hiperactiva o una próstata agrandada.



Historia clínica y examen físico

Como primer paso, su médico debe hacer una recopilación total de todos sus datos médicos (historia clínica) para determinar si hay factores de riesgo y síntomas. Además, un examen físico proveerá otra información sobre los signos del cáncer de vejiga y otros problemas de salud. El médico podría examinar el recto y la vagina (en las mujeres) para determinar el tamaño del tumor de la vejiga y para ver si se ha propagado y, de ser así, qué tanto se propagó.


Cistoscopia

Si se sospecha de cáncer de vejiga, los doctores recomendarán una cistoscopia.  Para este procedimiento, se introduce en la vejiga a través de la uretra un tubo delgado (un cistoscopio) que contiene una lente y una luz. Esto le permite al médico observar el interior de la vejiga. Una cistoscopia se puede realizar en el consultorio médico o en el quirófano (sala de operaciones). Un urólogo, especialista en las enfermedades del sistema urinario, hace este procedimiento.   Por lo general, la primera cistoscopia se hace en el consultorio médico usando un pequeño dispositivo de fibra óptica.  Se usa cierto tipo de anestesia local para adormecer la vejiga mientras se hace el procedimiento.  Si se usa anestesia general o espinal, el procedimiento se hará en el quirófano.  Si un área o un crecimiento luce anormal, se hace una biopsia (se extrae una pequeña porción de tejido del área para examinarlo con un microscopio).   Durante la cistoscopia, se harán lavados de vejiga para determinar si hay células cancerosas. Se toman muestras de lavados de la vejiga al colocar una solución salina en la vejiga (a través de un tubo) y luego removiendo la solución para realizar la prueba microscópica.

La cistoscopia de fluorescencia puede utilizarse junto con la cistoscopia rutinaria.  Para realizar este procedimiento, se colocan sustancias, llamadas porfirinas, en la vejiga.  Estas sustancias son atraídas por las células cancerosas.    Entonces, cuando el médico alumbra con una luz azul a través del cistoscopio, las células que contienen las porfirinas brillan en forma fluorescente. Esto puede permitir que el médico vea las áreas con células cancerosas que pudieron haber sido omitidas por la luz blanca que normalmente se usa.

 

Pruebas de laboratorio

Citología de orina

Se examina la orina con un microscopio para saber si contienen cáncer o células precancerosas.  La citología también se hará en los lavados de vejiga que se tomaron al momento de la cistoscopia.  Aunque la citología puede ayudar a encontrar algunos cánceres, esta prueba no es perfecta.   No encontrar cáncer con esta prueba no siempre significa que no haya cáncer.


Cultivo de orina

Para un cultivo de orina, se coloca una muestra se orina en un envase de laboratorio para permitir que crezca cualquier bacteria que esté presente.  Debido a que puede que tome tiempo para que una bacteria crezca, es posible que haya que esperar algunos días para obtener los resultados de esta prueba.  Esta prueba se hace para asegurarse que la orina no está infectada. Las infecciones y los cánceres de vejiga pueden causar síntomas similares.


Biopsia

Cuando una porción de tejido de un área anormal se extra para determinar si contiene células cancerosas, a este procedimiento se le llama una biopsia. El tejido que se remueve se envía al laboratorio para que un patólogo pueda observarlo utilizando el microscopio. Un patólogo es un médico que se especializa en el diagnóstico de enfermedades a través de examinar los tejidos con un microscopio.

Biopsias de la vejiga: las muestras para una biopsia de la vejiga se obtienen con más frecuencia durante la cistoscopia. Esto permite que el médico sea preciso en términos de qué tejido extirpar. Una biopsia puede mostrar si el cáncer está presente y de qué tipo de cáncer se trata (carcinoma de células de transición, carcinoma de células escamosas, adenocarcinoma, etc.). También puede indicar a qué profundidad el cáncer ha penetrado hacia la pared de la vejiga, lo cual es muy importante para seleccionar el tratamiento.

Los cánceres de vejiga se clasifican en grados según la apariencia de éstos en el microscopio.

  • Los cánceres de bajo grado se parecen mucho a los tejidos normales de la vejiga. A éstos también se les llama cánceres bien diferenciados. Por lo general, tienen un buen pronóstico.

  • Los cánceres de alto grado se parecen menos al tejido normal. A estos cánceres se les puede llamar cánceres poco diferenciados o no diferenciados. Los cánceres de alto grado tienen una probabilidad mayor de crecer en la pared de la vejiga y a propagarse fuera de la vejiga. El pronóstico de estos cánceres tiende a ser menos favorable.


No es raro que las personas con cáncer de vejiga desarrollen más cánceres en otras áreas de la vejiga o en el sistema urinario. Por esta razón, el médico puede tomar muestras de tejido de varias áreas diferentes del revestimiento de la vejiga.

Biopsias con aguja: aunque las imágenes de los estudios (vea la próxima sección) pueden sugerir que el cáncer se ha propagado, esto sólo se puede confirmar mediante una biopsia. En algunos casos, estas muestras se obtienen durante la cirugía para extirpar el cáncer de vejiga. Otra manera de obtener una muestra para biopsia consiste en usar una aguja para tomar tejido de un área anormal. A esto se le conoce como biopsia con aguja, la cual permite al médico tomar muestras sin tener que hacer una operación. Algunas veces, las biopsias con agujas se hacen usando una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) o una ecografía para guiar con precisión la aguja de la biopsia hacia el área anormal.


Estudios con marcadores tumorales

Éstas son un número de diferentes pruebas de orina que identifican sustancias específicas liberadas por las células cancerosas de la vejiga. Estas pruebas podrían incluir la prueba para NMP22 (descritas en la sección “¿Se puede encontrar temprano el cáncer de vejiga?". Otras pruebas que se pueden usar son la prueba ImmunoCyt, la prueba BTA stat, y la prueba UroVysion. Algunos médicos encuentran utilidad en estas pruebas, pero la mayoría cree que la cistoscopia sigue siendo la mejor manera de encontrar el cáncer de vejiga. 

 

Estudios por imágenes

Si se encuentra que usted tiene cáncer de vejiga, su médico puede ordenar algunos de estos estudios para determinar si el cáncer se ha propagado a tejidos cercanos a la vejiga, así como a los nodos linfáticos cercanos u a órganos distantes. Si un estudio por imágenes muestra ganglios linfáticos agrandados u otros signos de propagación del cáncer, se necesitará hacer algún tipo de biopsia para confirmar estos hallazgos. Las muestras de tejido se obtienen del área que luce anormal y se examinan para determinar si hay células cancerosas.


Pielograma intravenoso

Un peilograma intravenoso (IVP) consiste en una radiografía del sistema urinario, tomada después de inyectar un colorante especial en una vena. Este colorante es extraído del torrente sanguíneo por los riñones y luego pasa a los uréteres y a la vejiga. Esto ofrece un mejor detalle del contorno de estos órganos en las radiografías y ayuda a encontrar tumores del tracto urinario.  A este procedimiento se le llama urografía intravenosa.


Pielograma retrógrado

Para este procedimiento, se coloca un tubo (catéter en la vejiga o en un uréter). Luego, se inyecta un colorante a través del catéter para facilitar la observación del revestimiento de la vejiga, los uréteres y los riñones en las radiografías. Al igual que el IVP, este estudio puede usarse para encontrar tumores en la parte superior del tracto urinario.


Radiografía del tórax

Puede que se tome una radiografía de tórax para localizar un tumor o punto en los pulmones que pudiera ser la propagación distante del cáncer de vejiga.


Tomografía computarizada 

Una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) es un procedimiento radiológico que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas fotografías mientras rota a su alrededor. Luego una computadora combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina tomará imágenes de secciones múltiples de la parte del cuerpo bajo estudio.

Antes de tomar cualquier imagen, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre una y dos pintas de un contraste oral. Esto ayuda a delinear el intestino para que no se vayan a pasar por alto los tumores. Es posible que también le coloquen una línea IV a través de la cual se inyectan varios tipos de colorantes de contraste (agentes de contraste por vía intravenosa). Esto ayuda a delinear mejor las estructuras, como los vasos sanguíneos en su cuerpo.

La inyección puede causar algo de rubor (enrojecimiento y sensación de calor que pudiera durar de horas a días). Algunas personas son alérgicas y presentan ronchas en la piel. Raramente ocurren reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decir al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de contraste usado para rayos X.

Los exámenes de CT requieren más tiempo que los rayos X regulares. Usted necesitará acostarse inmóvil sobre una camilla mientras se realiza el examen. No obstante, al igual que otros dispositivos computarizados, cada vez son más rápidos y la duración puede resultar gratamente corta. Sólo toma unos segundos completar un estudio con las nuevas tomografías computarizadas. Además, es posible que se sienta un poco encerrado por el anillo bajo el cual permanece acostado durante la toma de imágenes.

Una tomografía computarizada puede proporcionar información precisa sobre el tamaño, la forma y la posición de un tumor. Además puede ayudar a encontrar ganglios linfáticos agrandados que pudieran contener cáncer y a proveer una buena imagen de sus riñones y de su vejiga.

Las tomografías computarizadas se usan para guiar con precisión una biopsia con aguja al área donde se sospecha está el tumor. Esto no se usa para biopsias de tumores dentro de la vejiga, sino que se emplea con más frecuencia para obtener muestra de tejido de áreas donde el cáncer se pudo haber propagado. Para este procedimiento, llamado biopsia con aguja guiada por tomografía computarizada, el paciente permanece en la mesa de la tomografía mientras un radiólogo va introduciendo una aguja de biopsia hasta que entre en la localización del tumor. Las tomografías computarizadas se repiten hasta que los médicos están seguros que la aguja está dentro de la masa. Se extrae una muestra (un fragmento diminuto de tejido) con una aguja fina o se extrae una muestra con una aguja de biopsia cilíndrica (un cilindro delgado de tejido alrededor de ½ pulgada de largo y menos de 1/8 de pulgada de diámetro) y se examina bajo el microscopio.


Imágenes por resonancia magnética  

Este procedimiento es similar al de una tomografía computarizada, pero emplea imanes poderosos y ondas de radio en vez de rayos X, para producir imágenes detalladas de secciones transversales.  La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio obtenido por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética no sólo producen imágenes transversales del cuerpo al igual que la tomografía computarizada, sino que también producen secciones del largo de su cuerpo. Para ayudar a que algunas estructuras se puedan observar mejor, en algunos estudios se puede inyectar un material de contraste en su vena.

Los MRI requieren más tiempo que las CT, frecuentemente hasta una hora.  Además, la mayoría de los MRI requiere que usted se coloque en el interior de un equipo en forma de tubo estrecho para tomar las imágenes.  Esto puede resultar incómodo para muchas personas y puede causar molestias a las personas con claustrofobia (miedo a espacios encerrados). Si a usted los espacios estrechos le ocasionan ansiedad, hable con su médico sobre este asunto antes de someterse a un MRI. Además, la máquina produce un ruido martillante que quizá sea molesto. En algunos lugares se ofrecen audífonos con música para bloquear este ruido.

Las imágenes de MRI son particularmente útiles para encontrar signos de que el cáncer se ha propagado fuera de la vejiga hacia tejidos o ganglios linfáticos adyacentes.  En lugar de un IVP, se puede usar un tipo especial de MRI, el MRI por urograma, para observar la parte superior del sistema urinario. 

Las pruebas de MRI también son útiles para detectar cáncer que se ha propagado al cerebro o a la médula espinal.


Ecografía

El ultrasonido usa ondas sonoras para formar fotografías de los órganos internos. Puede ser útil para determinar el tamaño del cáncer de vejiga y si se ha propagado fuera de la vejiga. A este estudio también se le conoce como ultrasonografía.


Gammagrafía ósea

Para este procedimiento, se inyecta una pequeña cantidad de sustancia radioactiva en la vena. Esta sustancia se acumula en áreas de los huesos que contienen cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radiactivos. Aunque las gammagrafías óseas se usan para buscar propagación del cáncer, los resultados anormales también pueden deberse a problemas distintos al cáncer, tal como infección o artritis. 


Tomografía por emisión de positrones

En la tomografía por emisión de positrones (PET) se usa glucosa (azúcar) radioactiva para determinar si hay células cancerosas. Esta azúcar se inyecta en la vena del paciente. Debido a que los cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radiactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radiactivos. Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas que no se pueden observar en una CT o un MRI.  Además, puede ayudar a determinar si el tumor es benigno o maligno.

Aunque este estudio puede usarse como parte de los proyectos de investigación del cáncer de vejiga, todavía no son una parte convencional de la evaluación de pacientes con cáncer de vejiga.



¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de vejiga?

La clasificación por etapas es el proceso de recopilación de información de los exámenes y las pruebas de diagnóstico para determinar qué tan propagado está un cáncer. La etapa de un cáncer es importante para decidir el mejor tratamiento.  Además, la etapa puede ayudar a predecir el pronóstico del paciente.

Se usan los hallazgos de la cirugía y los resultados de biopsias previas para determinar cuán lejos se ha propagado el cáncer. Los médicos que examinan las muestras de biopsia están especialmente interesados en determinar si hay alguna propagación de células cancerosas a las capas musculares de la vejiga.

Un sistema de clasificación es una manera de describir cuán lejos se ha propagado el cáncer. El sistema de clasificación que se usa con más frecuencia para el cáncer de vejiga es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC). A éste también se le llama sistema TNM.

La letra T es seguida de un número del 1 al 4 para describir cuán lejos los tumores han crecido a través de las paredes de la vejiga y hacia los tejidos cercanos.  Los números T mayores significan que el crecimiento es más extenso.

La letra N es seguida de un número del 0 al 3 para indicar la propagación de cualquier cáncer a los ganglios linfáticos cercanos a la vejiga. Los ganglios linfáticos son normalmente estructuras del tamaño de un frijol que consisten de células del sistema inmunitario que ayudan a luchar contra las infecciones y los cánceres.

La letra M es seguida de un número del 0 al 1 para indicar si el cáncer se ha propagado o no a lugares distantes (tales como otros órganos o ganglios linfáticos que no están cerca de la vejiga).

Una vez que las categorías T, N y M del paciente se han determinado, esta información se combina en un proceso llamado agrupación por etapas para encontrar la etapa del cáncer. Las etapas del cáncer de vejiga comprenden desde el número 0 hasta el número romano IV. La etapa 0 es la más temprana y menos grave, mientras que la etapa IV es la más avanzada y grave.
 
La siguiente sección explica algunas características de la clasificación por etapas del AJCC (American Joint Committee on Cancer), versión del 2002, para el cáncer de vejiga.  Incluye detalles de las categorías específicas T, N y M, y cómo se agrupan para determinar la etapa de un cáncer de vejiga.

Algunos médicos también pueden usar otros sistemas de clasificación por etapas que utilizan las letras A, B, C y D para describir la extensión del cáncer de vejiga. Si usted tiene cáncer de vejiga, pídale a su equipo de especialistas en cáncer que le explique la etapa en que se encuentra su cáncer.  De esta forma, usted podrá tomar decisiones basadas en la información sobre su tratamiento.


Clasificación por etapas según las categorías TNM para el cáncer de vejiga

Existen en realidad dos tipos de clasificación por etapa para el cáncer de vejiga.
  • La etapa clínica se basa en los resultados de las pruebas, las biopsias y la cirugía para extirpar el tumor a través del cistoscopio.

  • La etapa patológica se basa en los resultados de la cirugía para extirpar la vejiga y los ganglios linfáticos cercanos.  

La etapa clínica se usa para ayudar a planear el tratamiento. Sin embargo, algunas veces el cáncer se ha propagado más de lo que se estimó en la etapa clínica. Debido a que la etapa patológica se basa en lo que se encontró al momento de la cirugía, ésta predice con más precisión la expectativa de supervivencia de un paciente.  


T: categorías para el tumor de vejiga

El cáncer de vejiga puede afectar muchas áreas de la vejiga al mismo tiempo. Si se encuentran múltiples cánceres, se añade la letra “m” a la categoría T apropiada.

Cuando el cáncer de vejiga no papilar se encuentra en el revestimiento más superficial de la vejiga, pero no está creciendo hacia los tejidos circundantes, se le denomina carcinoma in situ (CIS).  


Ta: carcinoma papilar no invasivo.

Tis: carcinoma in situ (CIS), carcinoma plano no invasivo.

T1: el tumor ha crecido debajo de la membrana urotelial, pero no ha penetrado hasta el tejido muscular.

T2: el tumor ha crecido en la capa muscular.

T2a: el tumor ha crecido en la mitad interna de la capa muscular.

T2b: el tumor ha crecido en la mitad exterior de la capa muscular.

T3: el tumor ha crecido afuera de la vejiga, en el tejido adiposo que la circunda.

T3a: la propagación del tumor hacia el tejido adiposo que rodea la vejiga sólo puede verse a través de un microscopio.

T3b: la propagación del tumor hacia el tejido adiposo que circunda la vejiga es lo suficientemente grande como para verse a través de estudios por imágenes o que el cirujano lo vea o lo palpe.

T4: el tumor se ha propagado fuera del tejido adiposo. El tumor está creciendo hacia cualquiera de las siguientes áreas: próstata, útero, vagina, pared pélvica o pared abdominal.  

T4a: el tumor se propagó a la próstata, el útero y/o a la vagina.

T4b: el tumor se propagó a la pared pélvica o a la pared abdominal.


N: categorías de ganglios linfáticos regionales  

Esta categoría sólo describe los ganglios linfáticos cercanos a la vejiga (ganglios linfáticos regionales). Éstos son los ganglios linfáticos que se encuentran en la pelvis.  Cualquier otro ganglio linfático se considera ganglio linfático distante (la categoría M se usa para la propagación a ganglios o nódulos distantes). Por lo general, se necesita hacer una cirugía para encontrar propagación a los ganglios linfáticos, ya que a menudo esto no se puede apreciar en estudios por imágenes.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales debido a falta de información.

N0: no hay propagación a los ganglios linfáticos regionales  

N1: el cáncer se propagó a un solo ganglio linfático que mide 2 cm (4⁄5 de pulgada) o menos.

N2: cualquiera de lo siguiente está presente:
  • El cáncer se propagó a un sólo ganglio linfático que mide más de 2 cm, pero no más de 5 cm ( 2 pulgadas); o

  • El cáncer se propagó a dos o más ganglios linfáticos, ninguno de los cuales mide más de 5 cm.

N3: el cáncer se propagó a un ganglio linfático que mide más de 5 cm.


M: categorías de propagación a distancia (metástasis)

MX: no se determinó la propagación a distancia.

M0: no hay signos de propagación a distancia.

M1: el cáncer se propagó a ganglios linfáticos, órganos u tejidos distantes (como por ejemplo los huesos, el hígado o los pulmones).


Etapas del cáncer de vejiga

Etapa 0a (Ta, N0, M0): el cáncer es un carcinoma papilar no invasivo. Ha crecido hacia el centro hueco de la vejiga pero no ha crecido en el músculo ni el tejido conectivo de la pared de la vejiga. No se propagó a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa 0is (Tis, N0, M0): el cáncer es un carcinoma no invasivo plano, también conocido como carcinoma plano in situ (CIS). El cáncer crece solamente en la capa del revestimiento de la vejiga. No ha crecido hacia la parte hueca de la vejiga y no ha invadido el músculo ni el tejido conectivo de la pared de la vejiga. No se propagó a los ganglios linfáticos o a áreas distantes.

Etapa I (T1, N0, M0): el cáncer ha crecido en la capa de tejido conectivo debajo de la capa que cubre la vejiga, pero no ha crecido hacia la capa gruesa de músculo en la pared de la vejiga.  El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos o a sitios distantes.

Etapa II (T2, N0, M0): el cáncer creció hacia la capa muscular gruesa de la pared de la vejiga, pero no la ha traspasado completamente hasta llegar a la capa de tejido adiposo que rodea la vejiga. El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos o a sitios distantes.

Etapa III (T3 o T4a, N0, M0): el cáncer creció completamente a través de la vejiga hacia la capa de tejido adiposo que rodea la vejiga (T3).  Es posible que se haya propagado hacia la próstata, el útero o la vagina (T4a). No crece hacia la pared pélvica o abdominal. El cáncer no se propagó a los ganglios linfáticos o a sitios distantes.

Etapa IV (T4b, N0, M0) o (cualquier T, N 1 a 3, M0) o (cualquier T, cualquier N, M1): el cáncer se propagó a través de la pared de la vejiga hasta la pared pélvica o abdominal (T4b) y/o se propagó a los ganglios linfáticos (N1-3) y/o a lugares distantes tales como los huesos, hígado o pulmones (M1).


Tasas de supervivencia según la etapa

Los números a continuación están basados en pacientes diagnosticados desde 1988 hasta 2001. Estos números provienen del Centro de Datos SEER del Instituto Nacional del Cáncer. 

Etapa Tasa de supervivencia relativa a cinco años
0 98 %
I 88 %
II 63 %
III 46 %
IV 15 %

 
La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de cáncer. Las tasas de supervivencia a cinco años se usan para producir una manera convencional al hablar sobre el pronóstico. Por supuesto, muchas personas viven mucho más de cinco años. Las tasas de supervivencia relativa a cinco años asumen que las personas morirán de otras causas y compara la supervivencia observada con la esperada para las personas sin cáncer de vejiga. Esto provee una mejor idea de las muertes causadas por cáncer de vejiga.
 

Última revisión médica: 23-Feb.-2009
Última actualización completa:  23-Feb.-2009

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