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Factores de riesgo y prevención
Linfoma No Hodgkin
En esta sección del Centro de Recursos contra el Cáncer del Endometrio usted encontrará las respuestas a sus preguntas acerca de estos temas: En esta sección:
los factores de riesgo
las causas
la prevención

¿Cuáles son los factores de riesgo del linfoma no Hodgkin?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta las probabilidades que tiene una persona de contraer una enfermedad, como el cáncer. Los factores de riesgo se pueden clasificar como genéticos (hereditarios), relacionados con los estilos de vida o ambientales.

Sin embargo, la mayoría de los pacientes con linfoma no Hodgkin no tienen factores de riesgo conocidos. Asimismo, es importante indicar que el hecho de tener uno o más factores de riesgo no significa que una persona necesariamente contraerá este cáncer. El factor de riesgo principal de esta enfermedad es la edad y la mayoría de los casos ocurre en personas de entre los 60 y 69 años de edad.

Factores de riesgo genéticos

Algunas enfermedades genéticas pueden causar que los niños nazcan con un sistema inmunológico anormal o deficiente. Además de contraer infecciones graves debido a la disminución de las defensas inmunológicas, también tienen un mayor riesgo de contraer linfoma no Hodgkin durante la niñez o cuando sean adultos jóvenes. En la sección "¿Sabemos qué causa el linfoma no Hodgkin?" se explica cómo ocurre esto.

Aunque estas enfermedades de deficiencia inmunológica congénitas (presentes al momento del nacimiento) pueden transmitírseles a los hijos, aquellas personas con linfoma no Hodgkin que no tienen estas enfermedades hereditarias, no les transmiten a sus hijos un mayor riesgo de contraer linfoma.

Factores de riesgo relacionados con los estilos de vida

Algunos ejemplos de factores de riesgo relacionados con los estilos de vida para algunos cánceres incluyen la exposición sin protección a la luz solar intensa, una alimentación alta en grasa y baja en frutas, vegetales y verduras, así como hábitos nocivos como el fumar y el consumo excesivo de alcohol.

Los factores de riesgo relacionados con los estilos de vida, como los mencionados, no afectan en forma importante el riesgo de una persona de contraer linfoma no Hodgkin. Sin embargo, estar obeso pudiera aumentar su riesgo de linfoma no Hodgkin.

Factores de riesgo ambientales

Los factores de riesgo ambientales son influencias en nuestro alrededor, tales como la radiación, químicos e infecciones.

Radiación:  los sobrevivientes de las bombas atómicas y de los accidentes de reactores nucleares tienen un mayor riesgo de contraer diversos tipos de cáncer, incluyendo leucemia, cáncer de tiroides y linfoma no Hodgkin. Los pacientes que hayan recibido radioterapia contra algunos otros cánceres tienen un riesgo leve de contraer, un linfoma no Hodgkin en etapas posteriores de sus vidas. Este riesgo es mayor en los pacientes que reciben tanto radioterapia como quimioterapia.

Químicos:  algunos estudios han indicado que ciertos químicos, como el benceno y ciertos herbicidas e insecticidas (sustancias utilizadas para eliminar hierbas e insectos), están asociados con un mayor riesgo de contraer linfoma no Hodgkin. Sin embargo, otros estudios realizados recientemente indican que esto no es seguro, por lo que se están realizando actualmente investigaciones adicionales para clarificar este asunto.

Algunos medicamentos de quimioterapia que se utilizan para tratar otros cánceres pueden aumentar el riesgo de contraer leucemia o linfoma no Hodgkin muchos años después; sin embargo, una relación directa de causa y efecto todavía no se ha establecido definitivamente. Por ejemplo, los pacientes que han recibido tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin tienen un riesgo mayor de contraer posteriormente linfoma no Hodgkin. Esto pudiera estar asociado a la enfermedad de por sí o pudiera ser un efecto del tratamiento.

Insuficiencia inmunológica:  los pacientes con órganos trasplantados (riñón, corazón, hígado) y otras condiciones, como artritis reumatoidea, reciben tratamiento con medicamentos que interfieren con sus sistemas inmunológicos para prevenir que ataquen a los nuevos órganos. Este efecto en el sistema inmunológico conlleva un riesgo significativo para que el paciente contraiga linfoma no Hodgkin. El riesgo exacto depende del tipo de medicamentos y las dosis que se utilicen.

Infecciones:  la infección con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), también conocido como el virus del sida, es una causa cada vez más común de insuficiencia del sistema inmunológico. La infección con el VIH es un factor de riesgo para ciertos tipos de linfoma no Hodgkin.

La infección con el virus del linfoma leucemia de células T humanas (HTLV-1) aumenta el riesgo de una persona de contraer ciertos tipos de linfomas no Hodgkin de células T. Este virus es más común en algunas zonas de Japón y en la región del Caribe. En algunas áreas de Japón, es responsable de alrededor de la mitad de los casos de linfomas no Hodgkin. En los Estados Unidos, causa menos del 1% de los linfomas. Al igual que el HIV, el HTLV-1 se propaga por contacto sexual, por sangre contaminada, y se les puede transmitir a los niños a través de la leche materna.

En áreas de África donde el linfoma de Burkitt es común, la infección con el parásito que causa la malaria y con el virus de Epstein-Barr (EBV) son factores de riesgo importantes de esta enfermedad. En los países desarrollados, el EBV también está asociado con los linfomas, particularmente en los pacientes que tienen el VIH.

Los científicos descubrieron recientemente que un tipo de bacteria, denominada Helicobacter pylori, que se sabe causa úlceras en el estómago, puede también causar algunos linfomas (linfoma MALT) del estómago. La reacción inmunológica del organismo a esta infección aumenta el riesgo de linfoma no Hodgkin. La consecuencia más importante de este descubrimiento es que los antibióticos pueden ayudar a tratar algunos pacientes que ya han contraído linfomas estomacales debido al Helicobacter pylori.

Los informes recientes han señalado la infección con el virus de la hepatitis C como un posible factor de riesgo para contraer linfoma. En un estudio, el tratamiento de la infección con el virus condujo a la remisión del linfoma en varios pacientes.

¿Sabemos cuál es la causa del linfoma no Hodgkin?

Aunque los investigadores han descubierto que el linfoma no Hodgkin está asociado con diversos factores de riesgo, la mayoría de los pacientes con este tipo de cáncer no tiene ninguno de dichos factores y las causas de sus cánceres son desconocidas.

En fechas recientes, los científicos han logrado, en gran medida, comprender mejor cómo ciertos cambios en el ADN pueden causar que los linfocitos normales se conviertan en células de linfoma. El ADN es el producto químico que porta las instrucciones de casi todo lo que nuestras células hacen. Nosotros nos parecemos a nuestros padres porque ellos son la fuente de nuestro ADN. Sin embargo, el ADN afecta mucho más que nuestra apariencia externa. Algunos genes (partes de nuestro ADN) contienen instrucciones para controlar el momento en el que las células deben crecer y dividirse.

Ciertos genes que aceleran la división celular se denominan oncogenes. Otros, que retardan la división de las células o que causan su muerte en el momento adecuado, se conocen como genes supresores de tumores. Sabemos que los cánceres pueden ser causados por mutaciones (defectos) del ADN que activan a los oncogenes o que desactivan a los genes supresores de tumores.

Algunas personas con ciertos tipos de cáncer tienen mutaciones del ADN que heredan de uno de los padres, las cuales aumentan su riesgo de contraer la enfermedad. Sin embargo, el linfoma no Hodgkin no es uno de los tipos de cáncer que con frecuencia es causado por estas mutaciones hereditarias.

Las mutaciones del ADN relacionadas con el linfoma no Hodgkin generalmente se adquieren después del nacimiento en vez de heredarse. Las mutaciones adquiridas pueden ser el resultado de la exposición a la radiación o a sustancias químicas que causan cáncer, aunque con frecuencia, estas mutaciones ocurren sin explicación alguna. Parecen ocurrir con mayor frecuencia a medida que envejecemos y los linfomas, en su mayoría, son un cáncer de las personas de edad avanzada.

Cada vez que una célula se prepara para dividirse en dos nuevas células, debe duplicar su ADN. Este proceso no es perfecto y en ocasiones ocurren errores de copia. Afortunadamente, las células tienen enzimas de reparación que "corrigen" el ADN. Sin embargo, algunos errores se pueden pasar por alto, especialmente si las células están creciendo rápidamente.

Las translocaciones son otro tipo de anomalía del ADN que puede causar que ocurra el linfoma no Hodgkin. El ADN humano está empacado en 23 pares de cromosomas. Una translocación significa que el ADN de un cromosoma se desprende y se une a otro cromosoma diferente. Cuando esto sucede, los oncogenes pueden ser activados o los genes supresores de tumores desactivados. Esto ocurre frecuentemente en casos de linfoma no Hodgkin. Algunos linfomas clasificados en el sistema REAL/WHO se caracterizan por defectos cromosómicos específicos, que pueden ocasionar que surja un linfoma.

Los científicos están aprendiendo mucho acerca de cuáles son exactamente los genes involucrados en este proceso y cómo éstos promueven que se originen los linfomas y otros cánceres. Esta información ya se está utilizando para diseñar pruebas nuevas y más exactas para detectar y clasificar ciertos tipos de linfoma no Hodgkin. Se espera que muy pronto estos descubrimientos se apliquen a la creación de nuevos tratamientos.

Aunque los investigadores han encontrado muchos de los cambios claves del ADN que causan los linfomas y están empezando a comprender cómo surgen estos cambios en personas con ciertos factores de riesgo, ellos aún no saben la razón por la cual la mayoría de los linfomas se originan en personas sin factores de riesgo aparentes.

El sistema inmunológico parece desempañar un papel importante en muchos casos de linfoma. Las personas con deficiencias inmunológicas (debidas a condiciones hereditarias, tratamientos con medicamentos, trasplante de órganos o infección con el VIH) tienen una probabilidad muchas veces más altas que las otras personas de contraer un linfoma.

¿Se puede prevenir el linfoma no Hodgkin?

La mayoría de las personas con linfoma no Hodgkin no tiene factores de riesgo conocidos, por lo que no existe forma de evitar que contraigan la enfermedad. Por ahora, la única forma para tratar de evitar el linfoma no Hodgkin es a través de la prevención de factores de riesgo conocidos, tales como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

La causa más prevenible de la insuficiencia inmunológica es la infección con el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH). Gracias a los adelantos médicos, la sangre contaminada ya se ha descartado casi por completo como fuente de infecciones por el HIV. El HIV se transmite entre adultos principalmente por contacto sexual sin protección y por compartir agujas contaminadas entre usuarios de drogas intravenosas (inyectadas). El evitar la propagación del VIH prevendría muchas muertes ocasionadas por infecciones y por el linfoma no Hodgkin. El tratamiento del HIV con tres o más medicamentos también parece reducir la probabilidad de contraer el linfoma no Hodgkin.

La prevención de la propagación del virus de linfoma y leucemia de células T humanas (HTLV-1) podría tener un mayor impacto en la prevención del linfoma no Hodgkin en lugares del mundo en donde este virus es común, como Japón y algunas regiones del Caribe. El virus es raro en Estados Unidos, pero parece que su presencia ha ido aumentado en algunas zonas. Las mismas estrategias que se utilizan para prevenir la propagación del VIH podrían también ayudar a controlar el HTLV-1.

El descubrimiento reciente de la conexión entre la infección por Helicobacter pylori y los linfomas gástricos primarios ofrece una posible oportunidad para la prevención, aunque el beneficio de esta estrategia aún no ha sido demostrado. La mayoría de las personas con infección por H. pilori no tienen síntomas y otras padecen únicamente de acidez estomacal leve. Serán necesarios estudios adicionales para identificar la mejor forma de detectar y tratar esta infección en personas sin síntomas.

El tratamiento del cáncer con radiación y quimioterapia, y el uso de medicamentos que suprimen el sistema inmunológico para evitar el rechazo de órganos trasplantados, pueden también causar algunos linfomas no Hodgkin. Los médicos están estudiando formas que no aumentan tanto el riesgo de contraer linfomas para tratar pacientes con cáncer y con órganos trasplantados. Actualmente, sin embargo, el hecho de que las enfermedades que requieren estos tratamientos ponen en peligro la vida sigue siendo por lo general más significativo que el riesgo ligero de contraer un linfoma no Hodgkin muchos años más tarde.

Última revisión:  9-Dic.-2005
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