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| Prevención y factores de riesgo |
| Cáncer de vesícula biliar |
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¿Cuáles son
los factores de riesgo del cáncer de vesícula biliar?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte las probabilidades de
que una persona padezca alguna enfermedad como el cáncer. Los distintos
tipos de cáncer conllevan diferentes factores de riesgo. Por ejemplo,
la exposición a los rayos intensos del sol es un factor de riesgo para
el cáncer de piel, Fumar es un factor de riesgo para los cánceres de
pulmón, la boca, la laringe, el colon, la vejiga, el riñón y otros
órganos.
Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. Tener un factor
de riesgo, o incluso varios, no significa necesariamente que la persona
padecerá la enfermedad. Además, muchas personas que adquieren la
enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos.
Algunos científicos han encontrado que varios factores de riesgo hacen
que una persona sea más propensa a padecer cáncer de vesícula biliar.
Muchos de estos factores de riesgo están asociados de alguna manera a
inflamación crónica en la vesícula biliar.
Cálculos biliares:
los cálculos
biliares (piedras) son el factor de riesgo más común para el cáncer de
vesícula biliar. Los cálculos biliares son formaciones duras (como
rocas) de colesterol y otras sustancias que se forman en la vesícula
biliar y que pueden causar inflamación crónica. Al menos tres de cada
cuatro personas con cáncer de vesícula biliar tienen cálculos biliares
al momento del diagnóstico. Sin embargo, los cálculos biliares son una
condición muy común mientras que el cáncer de vesícula biliar es
bastante raro, especialmente en Estados Unidos. La mayoría de las
personas que tienen cálculos biliares nunca llegan a tener cáncer de
vesícula biliar.
Vesícula biliar "de
porcelana":
vesícula biliar "de porcelana" es la condición en la que la pared de la
vesícula biliar se cubren con depósitos de calcio. Algunas veces esto
ocurre después de una inflamación de la vesícula biliar a largo plazo.
Las personas con esta afección pueden presentar un riesgo mayor de
padecer cáncer de vesícula biliar (posiblemente porque ambas afecciones
pueden estar relacionadas con inflamación), pero no todos los estudios
han encontrado tal asociación.
Sexo femenino:
en los Estados
Unidos, el cáncer de vesícula biliar ocurre más del doble en las
mujeres que en los hombres. Los cálculos biliares y la inflamación de
la vesícula biliar, dos factores importantes para el cáncer de vesícula
biliar, son mucho más comunes entre las mujeres que entre los hombres.
Obesidad:
con mayor frecuencia,
los pacientes con cáncer de vesícula biliar, tienen más sobrepeso u
obesos en comparación con las personas que no padecen de esta
enfermedad. Además, la obesidad es un factor de riesgo para cálculos
biliares, lo que puede ayudar a explicar esta asociación.
Edad mayor:
aunque puede
ocurrir a edades más tempranas, el cáncer de vesícula biliar se
presenta principalmente en personas de edad avanzada. La edad promedio
al momento de realizarse el diagnóstico es de 73 años. Casi tres de
cuatro personas con cáncer de vesícula biliar son mayores de 65 años
cuando se encontró la enfermedad.
Origen étnico:
la tasa de
cáncer de vesícula biliar en los nativos americanos, particularmente
del sudoeste de los Estados Unidos, y en los méxico-americanos es
mayor. Además, ellos también tienen una mayor probabilidad de presentar
cálculos biliares que los miembros de otros grupos étnicos y raciales.
Quistes coledocales:
los
quistes coledocales son sacos llenos de bilis que están conectados al
conducto colédoco, el conducto que transporta la bilis desde el hígado
y la vesícula biliar hasta el intestino delgado. (Coledocal
significa que está relacionado con el conducto colédoco). Los
quistes pueden crecer con el tiempo y pueden contener entre uno y dos
cuartos de galón de bilis. Con frecuencia, las células que cubren el
saco tienen áreas de cambios precancerosos, lo cual incrementa el
riesgo de una persona de tener cáncer de vesícula biliar.
Anomalías de los
conductos biliares:
el páncreas es otro órgano que libera líquidos a través de un conducto
hasta el intestino delgado para ayudar con la digestión. Este conducto
se encuentra con el conducto colédoco justamente al entrar al intestino
delgado. Algunas personas tienen anomalías donde estos conductos se
encuentran que ocasiona que el jugo del páncreas refluya (regrese) a
los conductos biliares. Este flujo en reverso también impide
que
la bilis se descargue a través de los conductos biliares con la rapidez
normal. Estas personas tienen un riesgo mayor de cáncer de vesícula
biliar. Los científicos no están seguros si el riesgo aumentado se debe
a la acción del jugo pancreático o posiblemente a que los conductos se
exponen por más tiempo a sustancias dañinas en la bilis en sí.
Pólipos en la vesícula
biliar:
un pólipo en la vesícula biliar es una formación que sobresale del
nivel de la superficie de la pared interior de la vesícula biliar.
Algunos pólipos se forman por depósitos de colesterol en la pared de la
vesícula biliar. Otros pueden ser pequeños tumores (cancerosos o
benignos) o pueden ser causados por una inflamación. Los pólipos
mayores de un centímetro (un poco menos de media pulgada) tienen mayor
probabilidad de ser malignos, y por eso, los doctores a menudo
aconsejan que se extirpe la vesícula biliar en los pacientes que tengan
pólipos de ese tamaño o mayores en la vesícula biliar.
Sustancias químicas
industriales y ambientales:
no está claro si la exposición a ciertos químicos en el lugar de
trabajo o en el medio ambiente aumenta el riesgo de cáncer de vesícula
biliar. Esta área es difícil de estudiar debido a que este cáncer no es
común. Algunos estudios con animales han sugerido que los compuestos
químicos llamados nitrosaminas pueden aumentar el riesgo de cáncer de
vesícula biliar. Otros estudios han encontrado que los trabajadores en
industrias de hule y textiles pueden padecer de más cánceres de
vesícula biliar que el público general. Sin embargo, se necesitan más
investigación en esta área para confirmar o refutar estas posibles
asociaciones.
Tifoidea:
las personas que
padecen de infección crónica debido a salmonella (la bacteria que
produce la tifoidea) y quienes son portadores de esta enfermedad tienen
una probabilidad mayor de padecer cáncer de vesícula biliar que los que
no tienen esta infección. La tifoidea es poco común en los Estados
Unidos.
Antecedentes familiares:
la
mayoría de los cánceres de vesícula biliar no son encontrados en
personas que tengan antecedentes familiares de la enfermedad. Un
antecedente de cáncer de vesícula biliar en la familia parece aumentar
la probabilidad de una persona de padecer este cáncer, pero el riesgo
sigue siendo bajo debido a que esta enfermedad es como común.
¿Concemos
las causas del cáncer de vesícula biliar?
Los investigadores han encontrado varios factores de riesgo que hacen
que una persona tenga mayor probabilidad de cáncer de vesícula biliar
(consulte la sección “¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de
vesícula biliar?”). Los investigadores han progresado en la comprensión
de cómo algunos de estos factores de riesgo conducen al cáncer de
vesícula biliar.
La mayoría de los doctores que estudian este tema creen que la
inflamación crónica es la causa principal del cáncer de vesícula
biliar. Cuando están presentes cálculos biliares, la vesícula biliar
podría liberar la bilis con mayor lentitud. Ello implica que los
tejidos de la vesícula biliar quedarían expuestos a la bilis por más
tiempo de lo normal. Esto puede causar irritación e inflamación. Los
científicos también sospechan que esta exposición prolongada a
sustancias que podrían causar cáncer en la bilis también podría ser la
razón. Ciertas anormalidades en los conductos que conducen los líquidos
desde la vesícula biliar y el páncreas hasta el intestino delgado
pueden hacer que los jugos del páncreas fluyan de vuelta a la vesícula
biliar y a los conductos biliares. Los investigadores sospechan que
este reflujo (flujo en reverso) de los jugos pancreáticos puede irritar
las células que recubren la vesícula biliar y los conductos biliares de
forma que causen irritación e inflamación. Esto podría estimular el
crecimiento de dichas células y las haga más sensibles a las sustancias
que causan cáncer.
Los científicos comenzaron a comprender cómo los factores de riesgo,
tal como la inflamación, pudieran causar ciertos cambios en el ADN de
las células, ocasionando que crezcan de forma anormal, produciendo así
el cáncer. El ADN es el químico en cada una de nuestras células que
porta nuestros genes (las instrucciones sobre cómo funcionan nuestras
células). Por lo general, nos parecemos a nuestros padres
porque
ellos son la fuente de nuestro ADN. Sin embargo, el ADN afecta algo más
que nuestra apariencia.
Algunos genes contienen instrucciones para controlar cuándo las células
deben crecer y dividirse. Los genes que promueven la división celular
son llamados oncogenes.
Los genes que desaceleran la división celular o que causan que las
células mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores.
Los cánceres pueden ser causados por cambios en el ADN (mutaciones) que
activan los oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores.
Algunas personas heredan mutaciones del ADN de sus padres, lo cual
incrementa considerablemente el riesgo de otros cánceres. Sin embargo,
no se cree que las mutaciones genéticas hereditarias causen muchos
cánceres de vesícula biliar.
Las mutaciones genéticos asociadas con el cáncer de vesícula biliar son
usualmente adquiridos durante la vida en lugar de ser heredados. Por
ejemplo, los cambios adquiridos en el gen supresor de tumores p53
se encuentran en la mayoría de los casos de cáncer de vesícula biliar.
Otros genes que pueden desempeñar un papel en los cánceres de vesícula
biliar incluyen k-ras,
b-RAF, FHIT, CDKN2 y HER2.
Muchos medicamentos nuevos contra el cáncer atacan las células con
cambios genéticos específicos. Saber cuáles genes son anormales en las
células del cáncer de vesícula biliar puede ayudar a los médicos a
determinar cuáles de estos nuevos medicamentos pudieran ser eficaces.
¿Se puede
prevenir el cáncer de
vesícula biliar?
No existe una manera conocida para prevenir la mayoría de los casos de
cáncer de vesícula biliar, pero existen algunas cosas que puede hacer
para reducir su riesgo.
Mantener un peso saludable es una medida importante que una persona
puede tomar, lo que puede reducir la probabilidad de padecer cáncer de
vesícula biliar, así como de cáncer del colon, de próstata, de
endometrio (útero), de riñón y de seno. La Sociedad Americana del
Cáncer recomienda mantener un peso saludable durante el transcurso de
la vida al balancear los alimentos que se consumen con la actividad
física.
Esto incluye comer adoptar una dieta saludable con énfasis en los
alimentos de origen vegetal. Consuma alimentos y bebidas en cantidades
que le ayuden a lograr y a mantener un peso saludable. Consuma cinco o
más porciones de frutas y verduras al día, optando por granos
integrales en lugar de granos procesados (refinados), y limite el
consumo de carnes rojas y procesadas (perros calientes o hot dogs,
mortadela y fiambres). La actividad física es otra área que las
personas pueden controlar. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda
al menos 30 minutos (preferiblemente 45 a 60 minutos) de actividad
física durante cinco o más días a la semana.
Debido a que los cálculos biliares son un riesgo mayor, la extirpación
de las vesículas biliares de todas las personas con cálculos biliares
sería una acción preventiva para muchos de estos cánceres. Sin embargo,
los cálculos biliares son muy comunes y el cáncer de vesícula biliar es
poco común, incluso en personas con cálculos biliares. La mayoría de
los médicos no recomiendan la extirpación de la vesícula biliar en
personas con cálculos biliares que no están causando síntomas. Esto se
debe a que los posibles riesgos y complicaciones de la cirugía
probablemente no superan los posibles beneficios. Aun así, existen
otras razones por las que un médico puede recomendar la extirpación de
la vesícula biliar.
Última
revisión médica: 30-Ene.-2009
Última actualización completa: 30-Ene.-2009
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