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| Detección temprana del cáncer colorrectal |
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¿Qué es el
cáncer colorrectal?
El término cáncer colorrectal se usa para referirse al cáncer que se ha
originado en el colon o el recto. Algunas veces a estos cánceres se les
llama por separado cáncer de colon o cáncer rectal dependiendo del
lugar donde se origina. El cáncer de colon y el cáncer de recto tienen
muchas características en común, por lo que se presentan juntos en este
documento.
El sistema digestivo normal
El colon y el recto son partes del sistema digestivo, que también se
denomina sistema gastrointestinal (GI, por sus siglas en inglés). La
primera parte del sistema digestivo procesa los alimentos para obtener
energía mientras que la parte final (el colon y el recto) absorbe
líquido para formar residuos sólidos (excremento o heces fecales) que
luego salen del cuerpo.
Para poder entender el cáncer colorrectal, resulta útil cierto
conocimiento básico de la estructura normal y el funcionamiento del
sistema digestivo (vea la ilustración más adelante).
Después de masticar y tragar los alimentos, éstos se desplazan a través
del esófago hasta el estómago. Ahí, se descomponen parcialmente y pasan
al intestino delgado. La palabra "delgado" describe el diámetro del
intestino delgado, que es menor que el del intestino grueso (colon y
recto). El intestino delgado es realmente el segmento más largo del
aparato digestivo. Tiene una longitud aproximada de 20 pies. El
intestino delgado continúa digiriendo los alimentos y absorbe la
mayoría de los nutrientes.
En el abdomen inferior derecho, el intestino delgado se une al colon.
El colon (también conocido como intestino grueso es un tubo muscular de
aproximadamente cinco pies de largo (metro y medio) que absorbe agua y
sal de los alimentos y sirve como área de almacenamiento para la
materia de desecho.
El colon consta de cuatro secciones:
- La primera sección se llama colon ascendente.
Comienza con una pequeña bolsa (el ciego) donde el intestino delgado se
une al colon y se extiende hacia arriba en el lado derecho del abdomen.
El ciego también se ubica donde la apéndice se une al colon.
- La segunda sección se llama colon transverso ya
que se extiende a través del cuerpo del lado derecho hacia el lado
izquierdo en el abdomen superior.
- La tercera sección, el colon
descendente, continúa hacia abajo en el lado izquierdo.
- La cuarta y última sección se conoce como colon sigmoide
debido a su forma en S o forma sigmoide.
El material de desecho que queda después de pasar por el colon se
conoce como heces fecales o excremento. Las heces fecales pasan al
recto, la parte final del sistema digestivo cuya longitud es de seis
pulgadas, donde se almacenan hasta que pasan fuera del cuerpo a través
del ano.

La pared del colon y del recto está compuesta por varias capas de
tejido. El cáncer colorrectal se origina en la capa más interna y puede
crecer a través de algunas o de todas las demás capas. La etapa
(extensión de la propagación) de un cáncer colorrectal depende en gran
medida de cuán profundo ha invadido estas capas, y ayuda a determinar
las opciones de tratamiento y el pronóstico.
Crecimientos anormales en el colon o el
recto
En la mayoría de las personas, los cánceres colorrectales se
desarrollan lentamente durante varios años. Antes de que se origine un
cáncer, usualmente se forma un crecimiento de tejido o un tumor que es
un pólipo no canceroso en el revestimiento interno del colon o del
recto. Un tumor consiste de tejido anormal que puede ser benigno (no
canceroso) o maligno (canceroso). Un pólipo es un tumor benigno, no
canceroso. Algunos pólipos (no todos) pueden transformarse en cáncer, y
la probabilidad de transformarse en cáncer depende de la clase de
pólipo:
- Los pólipos
adenomatosos (adenomas) son pólipos que tienen el
potencial de transformarse en cáncer. Debido a esto, a los adenomas se
les llama condición precancerosa.
- Los pólipos
inflamatorios y los pólipos hiperplásicos, por lo general,
no son precancerosos. Pero algunos médicos creen que algunos pólipos
hiperplásicos pudiesen convertirse en precancerosos o pudiese ser un
signo de un riesgo mayor de adenomas y cáncer, particularmente cuando
estos pólipos crecen en el colon ascendente.
La displasia
es otra clase de condición precancerosa. La displasia es un área en el
revestimiento del colon o del recto donde las células lucen anormales
(pero no como células cancerosas verdaderas) cuando son observadas con
un microscopio. Estás células pueden transformarse en cáncer con el
paso del tiempo. Por lo general, la displasia se presenta en las
personas que han tenido enfermedades, como la colitis ulcerosa o la
enfermedad de Crohn, por muchos años. Ambas enfermedades causan
inflamación crónica del colon.
Principio y propagación del cáncer
colorrectal
Si se forma el cáncer dentro de un pólipo, puede comenzar a crecer con
el tiempo en la pared del colon o del recto. Cuando las células
cancerosas se encuentran en la pared, éstas pueden crecer hacia los
vasos sanguíneos o los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son
canales delgados y diminutos que transportan material de desecho y
líquido. El material de desecho y líquido llega primero hasta los
ganglios linfáticos adyacentes, que son estructuras en forma de fríjol
que ayudan a combatir las infecciones. Una vez las células cancerosas
se propagan a los vasos sanguíneos o linfáticos, éstas pueden
trasladarse hasta partes distantes del cuerpo, como el hígado. A este
proceso de propagación se le llama metástasis.
Tipos de cáncer en el colon y el recto
Varios tipos de cáncer pueden comenzar en el colon o el recto.
Adenocarcinomas
Más del 95% de los cánceres colorrectales son un tipo de cáncer
conocido como adenocarcinomas. Estos cánceres comienzan en las células
que forman glándulas que producen mucosidad para lubricar el interior
del colon y del recto. Los médicos casi siempre se refieren a esto
cuando hablan sobre el cáncer colorrectal.
Otros tipos de tumores menos comunes también se pueden formar en el
colon y en el recto. Éstos incluyen:
Tumores carcinoides
Estos tumores se originan a partir de células especializadas
productoras de hormonas del intestino. Se discuten en el documento
disponible en inglés “Tumores carcinoides gastrointestinales” de la
Sociedad Americana del Cáncer.
Tumores del estroma gastrointestinal
Estos tumores se originan de células especializadas en la pared del
colon llamadas "células intersticiales de Cajal". Algunos son benignos
(no cancerosos), mientras que otros son malignos (cancerosos). Aunque
estos tumores pueden ser encontrados en cualquier parte del tracto
gastrointestinal, éstos son poco comunes en el colon. Se discuten en el
documento disponible en inglés “Tumores estromales gastrointestinales
“Tumores gastrointestinales estromales” de la Sociedad Americana del
Cáncer.
Linfomas
Éstos son cánceres de las células del sistema inmunitario que
típicamente se forman en los ganglios linfáticos, pero que también
pudieran comenzar en el colon y el recto o en otros órganos. En nuestro
documento sobre el linfoma no Hodgkin se incluye información sobre los
linfomas del sistema digestivo.
El resto de este
documento se concentra solamente en los
adenocarcinomas colorrectales.
La
importancia
de las pruebas para detectar el cáncer colorrectal
Excluyendo a los cánceres de la piel, el cáncer colorrectal es el
tercer cáncer que se diagnostica con más frecuencia tanto en los
hombres como en las mujeres en Estados Unidos. Los cálculos más
recientes de la Sociedad Americana del Cáncer indican lo siguiente en
cuanto al número de casos de cáncer colorrectal en los Estados Unidos
para el 2009:
- 106,100 nuevos casos de cáncer de colon (52,010 en hombres
y 54,090 en mujeres).
- 40,870 nuevos casos de cáncer de recto (23,580 en hombres y
17,290 en mujeres).
En general, el riesgo de cáncer colorrectal durante la vida es
aproximadamente de 1 en 19 (5.3%). El riesgo es ligeramente mayor en
los hombres que en las mujeres. Un número de otros factores (descritos
en la sección “Factores de riesgo del cáncer de
colorrectal”) también pueden afectar el riesgo de una persona de
padecer cáncer colorrectal.
El cáncer colorrectal es la tercera causa principal de fallecimientos
asociados al cáncer en los Estados Unidos cuando se consideran a los
hombres y a las mujeres por separado, y la segunda causa principal
cuando se combinan ambos sexos. Se calcula que causa
alrededor de 49,920 muertes (25,240 hombres y 24,680 mujeres) durante
el 2009.
La tasa de muertes (el número de muertes por 100,000 personas cada año)
a causa del cáncer colorrectal ha estado disminuyendo por más de 20
años. Esto probablemente se deba a varias razones. Es posible que una
de estas razones sea el hecho de que los pólipos se descubren mediante
pruebas de detección y son extirpados antes de que se transformen en
cáncer. Las pruebas de detección también están permitiendo que más
cánceres colorrectales sean encontrados más temprano cuando es más
fácil curar la enfermedad. Además, el tratamiento del cáncer
colorrectal ha mejorado durante los últimos años. Como
resultado, actualmente existen más de un millón de sobrevivientes de
cáncer colorrectal en los Estados Unidos.
Las pruebas de detección del cáncer colorrectal que se hacen
regularmente son una de las armas más poderosas para prevenir el cáncer
colorrectal. Las pruebas de detección se realizan como parte del
proceso de determinar la presencia de cáncer en las personas que no
presentan ningún síntoma de la enfermedad.
Desde el momento en que las primeras células anormales comienzan a
crecer para convertirse en pólipos, usualmente transcurren
aproximadamente de 10 a 15 años para que éstas se transformen en cáncer
colorrectal. En muchos casos, las pruebas de detección que se hacen
regularmente pueden prevenir el cáncer colorrectal por completo. Esto
se debe a que algunos pólipos, o crecimientos, pueden ser encontrados y
extirpados antes de que tengan la oportunidad de convertirse en cáncer.
Las pruebas de detección también pueden encontrar la enfermedad en sus
etapas iniciales, cuando es altamente curable.
Se usan varias pruebas para detectar (encontrar) el cáncer colorrectal
en personas que tienen un riesgo promedio de esta enfermedad.
Pregúntele a su médico cuáles son las pruebas que están disponibles en
el área donde usted reside y cuál opciones serían adecuadas para usted.
Las personas que no han identificado factores de riesgo (que no sea la
edad) deben comenzar las pruebas de detección regulares a los 50 años
de edad. Por otro lado, las personas que tengan antecedentes familiares
u otros factores de riesgo de pólipos o cáncer colorrectal (vea
información más adelante), deben hablar con sus médicos sobre la
necesidad de comenzar las pruebas a una edad temprana y/o hacerlas con
más frecuencia.
Factores de
riesgo del cáncer colorrectal
Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de
padecer una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los distintos tipos
de cáncer conllevan diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, la
exposición a los intensos rayos solares es un factor de riesgo para el
cáncer de piel, y el fumar es un factor de riesgo para el cáncer de
pulmón, laringe, boca, garganta, esófago, riñones, vejiga, colon y
otros órganos.
Pero los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno o incluso
varios factores de riesgo no significa que usted tendrá la enfermedad.
Además, algunas personas que desarrollan la enfermedad puede que no
tengan ningún factor de riesgo conocido. Aun cuando una persona con
cáncer colorrectal tiene un factor de riesgo, a menudo es muy difícil
saber cuánto pudo haber contribuido ese factor de riesgo al cáncer.
Los investigadores han encontrado varios factores de riesgo que pueden
aumentar las probabilidades que tiene una persona de presentar pólipos
o cáncer colorrectal.
Factores de riesgo que usted no puede
cambiar
Edad
Aunque los adultos más jóvenes pueden padecer cáncer colorrectal, las
probabilidades de tener cáncer colorrectal aumentan significativamente
después de los 50 años de edad. Más del 90% de las personas
diagnosticadas con cáncer colorrectal son mayores de 50 años.
Antecedente personal de cáncer
colorrectal o pólipos colorrectales
Si usted presenta un antecedente de pólipos adenomatosos (adenomas),
tiene un riesgo aumentado de cáncer colorrectal, especialmente si los
pólipos son grandes o si son numerosos.
Si ha padecido cáncer colorrectal, aunque se le haya extirpado
completamente, tiene más probabilidades de padecer nuevos cánceres en
otras áreas del colon y del recto. Las probabilidades de que esto
suceda son mucho mayores si usted padeció su primer cáncer colorrectal
siendo joven.
Antecedente personal de enfermedad
inflamatoria del intestino
La enfermedad inflamatoria intestinal (IBD, por sus siglas en inglés),
incluyendo la colitis
ulcerosa y la enfermedad
de Crohn, es una afección en la cual el colon se encuentra
inflamado durante un período prolongado de tiempo. Si usted padece IBD,
su riesgo de cáncer colorrectal aumenta, y necesita hacerse las pruebas
de detección con más frecuencia.
Las personas que han padecido IBD por muchos años a menudo desarrollan
displasia. El término displasia se utiliza para describir las células
en el revestimiento del colon o del recto que lucen anormales (pero no
como células cancerosas verdaderas) cuando se observan con un
microscopio. Estás células pueden transformarse en cáncer con el paso
del tiempo.
La enfermedad inflamatoria intestinal es diferente al síndrome del intestino irritable
(IBS), el cual no representa un riesgo aumentado de cáncer colorrectal.
Antecedentes familiares de cáncer
colorrectal
La mayoría de los cánceres colorrectales ocurren en personas sin
antecedentes familiares de cáncer colorrectal. A pesar de esto, tanto
como una de cinco personas que padece cáncer colorrectal tiene otros
familiares que han sido afectados por esta enfermedad.
Las personas con un antecedente de cáncer colorrectal o de pólipos
adenomatosos en uno o más familiares de primer grado (padres, hermanos
o hijos) tienen un riesgo aumentado. El riesgo es alrededor del doble
para aquellas personas con un solo familiar de primer grado afectado.
Resulta aún mayor si el familiar de primer grado es menor de 60 años, o
si más de un familiar de primer grado es afectado.
Las razones para el riesgo aumentado no están claras en todos los
casos. Los cánceres que “corren en la familia” debido a genes
hereditarios, compartieron factores ambientales, o cierta combinación
de éstos.
Las personas con antecedentes familiares de pólipos adenomatosos o
cáncer colorrectal deben hablar con sus médicos sobre la posible
necesidad de comenzar las pruebas de detección antes del los 50 años de
edad. Si usted ha tenido pólipos adenomatosos o cáncer colorrectal, es
importante que informe a sus familiares cercanos para que puedan
notificar de esto a sus médicos y comiencen las pruebas de detección a
la edad adecuada.
Síndromes hereditarios
Alrededor del 5% de las personas con cáncer colorrectal tienen una
susceptibilidad genética hereditaria para esta enfermedad. Los dos
síndromes hereditarios más comunes asociados a los cánceres
colorrectales son la poliposis familiar adenomatosa (familial
adenomatous polyposis, FAP) y cáncer colorrectal hereditario no
asociado a poliposis (hereditary non-polyposis colorectal cancer,
HNPCC).
Poliposis adenomatosa familiar (FAP): la poliposis
adenomatosa familiar
(FAP) es causada por cambios (mutaciones) en el gen APC que una persona
hereda de sus padres. Aproximadamente 1% de todos los cánceres
colorrectales se debe a la poliposis adenomatosa familiar.
Las personas con esta enfermedad típicamente presentan cientos o miles
de pólipos en el colon y el recto, usualmente en la adolescencia o en
la adultez temprana. El cáncer, por lo general, surge en uno o más de
estos pólipos tan pronto como a la edad de 20 años. Al cumplir los 40
años, casi todas las personas con este desorden tendrán cáncer si no se
realiza una cirugía preventiva (extirpación del colon).
La poliposis adenomatosa familiar algunas veces se relaciona con el
síndrome de Gardner, una afección que también se manifiesta con tumores
benignos (no cancerosos) de la piel, el tejido conectivo blando y los
huesos.
Cáncer de colon hereditario no asociado a poliposis (HNPCC):
el HNPCC,
también conocido como síndrome de Lynch, representa alrededor del 3% al
4% de todos los cánceres colorrectales. El HNPCC puede ser causado por
cambios hereditarios en un número de genes diferentes que ayudan
normalmente a reparar el daño al ADN.
Este síndrome también se presenta cuando las personas son relativamente
jóvenes. Las personas con HNPCC tienen pólipos, pero sólo presentan
pocos, no cientos de ellos, como en el caso de la poliposis adenomatosa
familiar. El riesgo de cáncer colorrectal en el transcurso de la vida
de una persona con esta condición puede ser tan alto como 70% a 80%.
Las mujeres con esta condición también tienen un riesgo muy alto de
cáncer de endometrio (el revestimiento del útero). Otros cánceres
asociados a el HNPCC incluyen el cáncer de ovario, estómago, intestino
delgado, páncreas, riñón, uréteres (conductos que llevan la orina desde
los riñones hasta la vejiga) y las vías biliares.
Para más información sobre el HNPCC, consulte las secciones “¿Conocemos
las causas del cáncer colorrectal?” y “¿Se puede prevenir el cáncer
colorrectal?” de nuestro documento con más detalles “Cáncer
colorrectal”.
Síndrome de Turcot: ésta es una afección hereditaria
que se presenta en
raras ocasiones, en la que las personas están en riesgo aumentado de
pólipos adenomatosos y cáncer colorrectal, así como tumores cerebrales.
En realidad, existen dos tipos de síndrome de Turcot:
- Uno puede ser causado por cambios genéticos similares a
aquellos vistos en poliposis adenomatosa familiar, en cuyos casos los
tumores cerebrales son meduloblastomas.
- El otro también puede ser causado por cambios genéticos
similares a aquellos vistos en HNPCC, en cuyos casos los tumores
cerebrales son glioblastomas.
Síndrome Peutz-Jeghers: las personas con esta rara
afección hereditaria
tienden a presentar pecas alrededor de la boca (y algunas veces en sus
manos y pies) y grandes pólipos en sus tractos digestivos. Tienen un
riesgo significativamente mayor de cáncer colorrectal, así como de
otros cánceres, los cuales usualmente se presentan a una edad más
temprana que lo habitual.
La identificación de las familias con estos síndromes hereditarios es
importante, ya que permite a los médicos recomendar medidas específicas
como pruebas de detección y otras medidas preventivas cuando los
familiares son más jóvenes.
Debido a que varios tipos de cáncer pueden estar asociados a estos
síndromes, las personas deben cotejar sus antecedentes médicos
familiares de pólipos o de cualquier tipo de cáncer. Si usted ha tenido
pólipos ademonatosos o cáncer, es importante que notifique a sus
familiares cercanos. La persona con antecedentes familiares de pólipos
colorrectales o de cáncer debe considerar la orientación genética para
revisar su árbol médico familiar y determinar si es correcto someterse
a pruebas genéticas. De ser necesario, esto puede ayudarles a tomar
decisiones sobre pruebas de detección y tratamiento a una edad
temprana.
Antecedentes étnicos y raciales
Las personas de la raza negra tienen las tasas de incidencia y de
mortalidad de cáncer colorrectal más altas en comparación con todos los
grupos raciales en los Estados Unidos. La razón de esto todavía no se
comprende.
Los judíos con ascendencia en Europa Oriental (judíos Ashkenazi) tienen
uno de los riesgos mayores de cáncer colorrectal en comparación con
cualquier otro grupo étnico en el mundo. Se han encontrado varias
mutaciones genéticas que conduce a un riesgo aumentado de cáncer
colorrectal en este grupo. El más común de estos cambios en el ADN,
llamado la mutación I1307K APC, se presenta en aproximadamente un 6% de
los judíos en Estados Unidos.
Factores relacionados con los estilos de
vida
Varios factores relacionados al estilo de vida han sido asociados al
cáncer colorrectal. De hecho, la relación que hay entre la
alimentación, el peso y el ejercicio con el riesgo de cáncer
colorrectal es una de las más fuertes para cualquiera de los tipos de
cáncer.
Ciertos tipos de alimentos
Una alimentación con mucha carne roja (res, cerdo, cordero) y carnes
procesadas (perros calientes y algunas carnes frías) pueden aumentar el
riesgo de cáncer colorrectal. Los métodos de cocción de las carnes a
temperaturas muy altas (freír, asar o cocinar a la parrilla) crean
químicos que pudieran aumentar el riesgo de cáncer, aunque no está
claro cuánto de esto pudiera contribuir a un aumento en el riesgo de
cáncer colorrectal. Una alimentación con muchos vegetales, verduras y
frutas ha sido asociada a un riesgo menor de cáncer colorrectal. No
está claro si otros componentes alimenticios (fibra, ciertos tipos de
grasas, etc.) afectan el riesgo de cáncer colorrectal.
Inactividad física
Si usted no está activo físicamente, tiene una mayor probabilidad de
padecer cáncer colorrectal. Un aumento en la actividad física puede
ayudar a reducir su riesgo.
Obesidad
Si tiene exceso de peso, su riesgo de padecer y morir de cáncer
colorrectal es mayor. Aunque la obesidad aumenta el riesgo de cáncer de
colon tanto en los hombres como en las mujeres, esta asociación parece
ser mayor en los hombres.
Fumar
Las personas que fuman por mucho tiempo tienen una probabilidad mayor
de padecer y morir de cáncer colorrectal que las personas que no fuman.
Aunque es bien conocido que fumar causa cáncer de pulmón, algunas
sustancias cancerígenas se tragan y pueden causar cáncer en el sistema
digestivo, como por ejemplo cáncer colorrectal.
Consumo excesivo de alcohol
El cáncer colorrectal ha sido vinculado al consumo excesivo de alcohol.
Al menos algo de esto puede que se deba al hecho de que las personas
que consumen alcohol en exceso tienden a presentar bajos niveles de
ácido fólico en el cuerpo. Aun así, el alcohol se debe limitar a no más
de dos tragos por día para los hombres y un trago al día para las
mujeres.
Diabetes tipo 2
Las personas con diabetes tipo 2 (usualmente no dependiente de
insulina) tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer colorrectal.
Tanto la diabetes tipo 2 como el cáncer colorrectal comparten algunos
de los mismos factores de riesgo (como el exceso de peso). Sin embargo,
aun cuando se toma esto en consideración, las personas con diabetes
tipo 2 todavía presentan un riesgo aumentado. Estas personas también
suelen tener un pronóstico menos favorable después del diagnóstico.
Factores con efectos inciertos,
controversiales o no comprobados de
cáncer colorrectal
Turno de trabajo nocturno
Los resultados de un solo estudio sugirieron que trabajar en el turno
de noche por al menos tres noches al mes por al menos 15 años podría
incrementar el riesgo de cáncer colorrectal en las mujeres. Los autores
del estudio sugirieron que esto se pudiese deber a cambios en los
niveles de melatonina (una hormona que responde a los cambios de la
luz) en el cuerpo. Se necesitan más estudios para confirmar o refutar
este hallazgo.
Tratamiento previo para ciertos cánceres
Algunos estudios han encontrado que los hombres que sobreviven a cáncer
testicular parecen tener una tasa mayor de cáncer colorrectal y algunos
otros cánceres. Esto se pudiera deber a los tratamientos que han
recibido.
Algunos estudios han sugerido que los hombres que recibieron
radioterapia para tratar el cáncer de próstata pueden tener un riesgo
mayor de cáncer rectal, ya que el recto recibe algo de radiación
durante el tratamiento. La mayoría de estos estudios están basados en
hombres tratados en los años ’80 y ’90, y el efecto de los métodos de
radiación más modernos en el riesgo de cáncer rectal no está claro.
Existen muchos posibles efectos secundarios del tratamiento de cáncer
de próstata que los hombres deben considerar al momento de tomar
decisiones sobre el tratamiento. Algunos médicos recomiendan que se
considere el riesgo de cáncer rectal como uno de esos posibles efectos
secundarios.
La Sociedad Americana del Cáncer, junto con varias otras organizaciones
médicas, recomienda las pruebas de detección tempranas en personas con
riesgo aumentado de cáncer colorrectal. Estas recomendaciones difieren
de aquéllas para personas con riesgo promedio. Para más información,
consulte con su médico y remítase a las tablas que aparecen más
adelante.
Detección
temprana del cáncer colorrectal
Aunque el cáncer colorrectal a menudo se encuentra después que se
presentan los síntomas, la mayoría de las personas con cáncer de colon
o rectal en etapa inicial no tienen síntomas de la enfermedad. Los
síntomas generalmente se presentan sólo en un estado más avanzado de la
enfermedad. Por esta razón, es muy importante hacerse las pruebas de
detección recomendadas (como se describen en la próxima sección) antes
de que surja cualquier síntoma.
Si su médico encuentra algo sospechoso durante el examen de detección o
si usted tiene cualquiera de los síntomas de cáncer colorrectal que se
describen a continuación, probablemente se le recomendarán estudios y
pruebas para saber la causa.
Signos y síntomas del cáncer colorrectal
Si tiene cualquiera de los siguientes síntomas y signos debe consultar
con su médico:
- Algún cambio en los hábitos de evacuación como diarrea,
estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales
(excremento) por varios días.
- Una sensación de que necesita defecar y que no desaparece
después de hacerlo.
- Sangrado rectal, sangre en las heces fecales o de un color
oscuro (a pesar de que a menudo, el excremento luzca normal).
- Calambres o dolor abdominal (área del estómago).
- Debilidad y cansancio.
Es más probable que la mayoría de estos síntomas sean causados por
otras afecciones en lugar de cáncer colorrectal, tal como infecciones,
hemorroides y enfermedad inflamatoria intestinal. No obstante, si tiene
cualquiera de estos problemas, es importante que consulte con su médico
de inmediato para que se pueda determinar la causa y recibir
tratamiento de ser necesario.
Pruebas de
detección del cáncer
colorrectal
Las pruebas de detección se realizan como parte del proceso de
determinar la presencia de cáncer en las personas que no presentan
ningún síntoma de la enfermedad. Se pueden usar varias pruebas
diferentes para detectar el cáncer colorrectal. Estas pruebas pueden
ser divididas en dos grupos principales:
- Pruebas que pueden detectar tanto pólipos como cáncer
colorrectal: estas pruebas observan la estructura del colon en sí para
determinar si hay áreas anormales. Se puede hacer con un endoscopio
insertado en el recto o con estudios especiales por imágenes
(radiografías). Los pólipos que se encuentran antes de que se
transformen en cancerosos pueden ser extirpados, por lo que estas
pruebas pueden prevenir el cáncer colorrectal. Debido a esto, se
prefieren estas pruebas si están disponibles y si usted está dispuesto
a someterse a ellas.
- Pruebas que detectan principalmente cáncer: éstas conllevan
pruebas en las heces fecales para saber si hay signos de cáncer. Estas
pruebas son menos invasivas y fáciles de realizar, pero la probabilidad
de que detecten pólipos es menor.
Estas y otras pruebas también se pueden hacer cuando la persona
presenta síntomas de cáncer colorrectal y de otras enfermedades
digestivas.
Pruebas que pueden detectar pólipos y
cáncer colorrectal
Sigmoidoscopia flexible
Durante este examen, el médico observa parte del colon y el recto con
un sigmoidoscopio (tubo iluminado y flexible del grosor aproximado de
un dedo y que tiene una pequeña cámara de video en el extremo). Se
introduce a través del recto, en la parte inferior del colon. Las
imágenes que se obtienen del endoscopio son observadas en un monitor.
Su médico puede usar el sigmoidoscopio para observar el interior del
recto y parte del colon con el fin de detectar (y posiblemente
extirpar) cualquier anomalía. Debido a que el sigmoidoscopio tiene sólo
60 centímetros (aproximadamente dos pies) de largo, el médico puede
observar todo el recto, pero menos de la mitad del colon con este
procedimiento.
Antes de la prueba: usted necesitará preparar el
intestino para limpiar
la sección inferior del colon. El colon y el recto se tienen que vaciar
y limpiar para que su médico pueda observar el revestimiento del colon
sigmoide y del recto. Su médico le proporcionará instrucciones
específicas. Asegúrese que su médico esté enterado de cualquier
medicamento que esté tomando, ya que es posible que necesite cambiar la
manera en que lo toma antes de la prueba. Es posible que le soliciten
seguir una alimentación especial (por ejemplo, beber líquidos claros
solamente) por un día antes del examen. Además, podrían pedirle que use
enemas o que tome un laxante fuerte para limpiar su colon antes del
examen.
Durante la prueba: por lo general, la sigmoidoscopia
dura de 10 a 20
minutos. La mayoría de las personas no necesitan recibir un sedante
para este examen, aunque esto puede ser una opción que usted puede
dialogar con su médico. Aunque el sedante puede hacer que el examen
cause menos molestia, esto requiere que alguien le acompañe para
regresar a su casa después de finalizar el examen.
Probablemente a usted se le colocará en una camilla sobre el lado
izquierdo con las rodillas dobladas hacia el pecho. Su médico deberá
hacer un examen digital del recto (DRE) antes de insertar el
sigmoidoscopio. El sigmoidoscopio se lubrica para facilitar su
introducción en el recto. El endoscopio se puede sentir frío. Es
posible que el sigmoidoscopio distienda la pared del colon, lo que
puede causar espasmos intestinales o dolor en la región inferior del
abdomen. Para facilitarle al médico la visión del colon, se pasará aire
en el colon sigmoide a través del sigmoidoscopio. Durante el
procedimiento, usted pudiera sentir presión y calambres ligeros en la
región inferior del abdomen. Para aliviar la molestia que esto produce
y los deseos de evacuar, puede ayudarle respirar profunda y lentamente
por la boca. Después del examen, cuando el aire salga del colon, se
sentirá mejor.
Si se encuentra un pequeño pólipo durante el examen, el médico puede
extirparlo con un pequeño instrumento que se pasa a través del
endoscopio. El pólipo se enviará al laboratorio para que un patólogo lo
examine. Si se encuentra un pólipo precanceroso (un adenoma) o cáncer
colorrectal durante el examen, usted necesitará una colonoscopia en una
fecha posterior para detectar pólipos o cáncer en el resto del colon.
Posibles complicaciones y efectos secundarios: este
examen puede ser
algo incómodo debido al aire que se introduce en el colon, pero no debe
ser doloroso. Asegúrese de informar a su médico si siente dolor durante
el procedimiento. Puede que vea una pequeña cantidad de sangre en su
primera evacuación después de la prueba. Las posibles complicaciones de
este procedimiento son el sangrado profuso y la perforación del colon,
pero éstas no son comunes.
Colonoscopia
Para este examen, el médico observa todo el colon y el recto con un
colonoscopio, el cual es básicamente una versión más larga de un
sigmoidoscopio. Se introduce por el recto hasta el colon. El
colonoscopio tiene una cámara de vídeo en su extremo que está conectada
a un monitor para que el médico pueda observar y examinar de cerca el
interior del colon. A través del colonoscopio, se pueden pasar
instrumentos especiales para extirpar cualquier área (hacer una
biopsia) que se vea sospechosa, como pólipos, de ser necesario.
La colonoscopia se puede llevar a cabo en el departamento de servicios
ambulatorios de un hospital, en una clínica o en consultorio del médico.
Antes de la prueba: asegúrese que su médico esté
enterado de cualquier
medicamento que esté tomando, ya que es posible que necesite cambiar la
manera en que lo toma antes de la prueba. El colon y el recto se tienen
que vaciar y limpiar para que su médico pueda observar las capas
internas durante el examen. Usted tendrá que tomar laxantes (líquidos,
pastillas, o ambos) el día antes del examen y posiblemente aplicarse un
enema la mañana del examen. Su médico le proporcionará instrucciones
específicas. Es importante que usted lea cuidadosamente estas
instrucciones unos días antes del procedimiento, ya que necesitará
comprar productos especiales y laxantes en una farmacia. Si tiene dudas
sobre las instrucciones, llame a la oficina del médico, y discútalas
paso a paso con su enfermera. Muchas personas consideran la preparación
del intestino como la parte de la prueba que causa más molestias, ya
que usualmente requiere que vaya al baño frecuentemente.
Es posible que también reciba otras instrucciones. Por ejemplo, su
médico puede pedir que sólo beba líquidos claros (agua, jugo de manzana
o arándano y cualquier gelatina que no sea roja o púrpura) por un día o
dos antes del examen. Por lo general, se puede tomar té o café con
azúcar, pero sin leche o crema. Los caldos claros, los refrescos de
jengibre, y la mayoría de los refrescos por lo general son permitidos a
menos que sean de color rojo o púrpura, lo que se puede confundir con
sangre en el colon.
También es probable que le pidan que no coma ni beba nada después de la
medianoche anterior al examen. Hable con su médico o enfermera si usted
normalmente toma medicamentos en las mañanas. Él o ella le
puede indicar lo que debe hacer ese día en relación con sus
medicamentos.
Puede que necesite coordinar con alguien para que le lleve a su casa
después de la prueba, ya que el sedante puede afectar su capacidad para
conducir. Dependiendo de los medicamentos que se usen, algunos médicos
requieren que alguien le lleve a su casa.
Durante la prueba: el examen en sí usualmente toma
aproximadamente 30
minutos, aunque puede tomar más tiempo si se encuentra un pólipo y se
extirpa. Antes de comenzar la colonoscopia, a usted se le administrará
un sedante (por lo general, a través de la vena) que le hará sentir
relajado y soñoliento durante el procedimiento. Probablemente usted
estará despierto, pero es posible que no se dé cuenta de lo que está
ocurriendo y no recuerde el procedimiento después que finalice. La
mayoría de las personas estarán completamente despiertas al llegar a
sus casas tras finalizada la prueba.
Para el procedimiento, se le colocará de lado, con las rodillas
flexionadas, y se le cubrirá con una sábana. Durante la prueba y
después de ésta, se le tomarán la presión arterial, la frecuencia
cardiaca y la frecuencia respiratoria.
Su médico deberá hacer un examen digital del recto (DRE) antes de
insertar el colonoscopio. El colonoscopio se lubrica para facilitar su
introducción en el recto. Una vez en el recto, se pasa el colonoscopio
hasta que llega al inicio del colon (el ciego). Si no le han
administrado un sedante, usted puede sentir deseos de evacuar al
introducirse el colonoscopio, o al hacerse ascender hacia el colon.
Para aliviar la molestia que esto produce, puede que ayude respirar
profunda y lentamente por la boca. El colonoscopio llevará aire al
colon para facilitar que el médico pueda observar el revestimiento del
mismo y el uso de los instrumentos para realizar la prueba. Para
eliminar la sangre o el excremento líquido se utilizará la succión.
El médico observará las paredes internas del colon conforme retire
lentamente el colonoscopio. Si se encuentra un pólipo pequeño, el
médico podría extirparlo. Algunos pólipos pequeños pueden en el futuro
convertirse en cancerosos. Por esta razón, usualmente se extirpan. Por
lo general, esto se hace pasando un bucle o asa de alambre a través del
colonoscopio para cortar el pólipo de la pared del colon mediante una
corriente eléctrica. Entonces el pólipo se puede enviar al laboratorio
para que se analice con un microscopio y ver si tiene áreas que se
hayan tornado cancerosas.
Si su médico observa un pólipo o tumor más grande o cualquier otra
anomalía, se realizará una biopsia. Para hacer esto, a través del
colonoscopio se toma una pequeña porción de tejido. El tejido se
examina con un microscopio para determinar si es un cáncer, un
crecimiento benigno (no canceroso) o el resultado de una inflamación.
Posibles complicaciones y efectos secundarios: la
preparación del
intestino antes del examen puede ser desagradable. El examen en sí
puede causar molestia, aunque el sedante usualmente previene esto, y la
mayoría de las personas se sienten bien una vez desaparecen los efectos
del sedante. Algunas personas pueden presentar dolores por gas o
calambres durante un tiempo después del examen.
En algunos casos, las personas pueden presentar baja presión sanguínea
o cambios en los ritmos cardiacos debido al sedante que se aplica
durante el examen, aunque estos efectos usualmente no son graves.
Si se extirpa un pólipo o se realiza una biopsia durante la
colonoscopia, podrá notar un poco de sangre en sus excrementos por un
día o dos después de la prueba. Con la colonoscopia, el sangrado
profuso es un poco más probable que con la sigmoidoscopia, aunque esto
sigue siendo algo poco común. En raras ocasiones, un sangrado que
persiste podrá requerir tratamiento.
Aunque la colonoscopia es un procedimiento seguro, en pocas ocasiones
el colonoscopio puede perforar la pared del colon o del recto. Esto se
conoce como perforación. Puede ser una complicación grave, y en
ocasiones, se requiere de cirugía para repararla. Hable con su médico
sobre el riesgo de esta complicación.
Enema de bario de doble contraste
A un enema de bario de doble contraste también se le llama enema de
bario con contraste de aire. Éste es básicamente es un tipo de
radiografía. El sulfato de bario, una sustancia caliza en forma de
líquido, y aire se usan para delinear la parte interna del colon y el
recto con el fin de determinar con las radiografías si hay áreas
anormales. Si se observan áreas sospechosas en este examen, será
necesario realizar una colonoscopia para examinarlas más.
Antes de la prueba: al igual que con la
colonoscopia, es muy importante
vaciar y limpiar el colon y el recto para que su médico puede
observarlos durante la prueba. Su médico le proporcionará instrucciones
específicas para la preparación del examen. Asegúrese de seguir las
instrucciones. Por ejemplo, puede que le pidan que limpie sus
intestinos la noche anterior con laxantes, y/o que se administre un
enema la mañana de la prueba. Es probable que le pidan que ingiera
líquidos claros durante uno o dos días antes del procedimiento. Además,
puede que le pidan que evite comer o beber productos lácteos el día
antes de la prueba, y que no coma ni beba nada después de la medianoche
anterior al procedimiento. Muchas personas consideran la preparación
del intestino como la parte de la prueba que causa más molestias, ya
que usualmente requiere que vaya al baño frecuentemente.
Durante la prueba: el procedimiento toma
aproximadamente de 30 a 45
minutos, y no requiere de sedantes. Para este examen, usted se acuesta
de lado en una camilla en la sala de radiografías. Luego se inserta un
tubo pequeño y flexible en el recto, y se usa el sulfato de bario para
llenar parcialmente y abrir el colon. Cuando el colon está
aproximadamente medio lleno de bario, se le volteará sobre la mesa de
radiografía para que el bario se disperse a través del colon. Luego se
bombeará aire en el colon a través del mismo tubo, a fin de que se
expanda. Esto puede causar algo de molestia, y puede sentir deseos de
evacuar.
Entonces se toman las imágenes del revestimiento del colon, lo que le
permite al médico identificar pólipos o cánceres. Para que se puedan
observar el colon y el recto desde ángulos diferentes en las
radiografías, es posible que le pidan que cambie de posiciones.
Si se observan pólipos u otras áreas sospechosas en esta prueba, será
necesario realizar una colonoscopia para extirparlos o examinarlos
totalmente.
Posibles complicaciones y efectos secundarios: puede
que presente
inflamación abdominal o cólicos después del examen, y probablemente
sentirá la necesidad de evacuar poco tiempo después de la prueba. El
bario puede causar estreñimiento por algunos días, y es posible que su
excremento luzca gris o blanco hasta que el cuerpo elimine el bario. Al
inflar el colon con aire, existe un riesgo mínimo de causar daño o
perforar el colon, pero se cree que este riesgo es mucho menor con este
procedimiento que con la colonoscopia.
Colonografía CT (colonoscopia virtual)
Este examen es un tipo avanzado de tomografía computarizada (CT o CAT,
por sus siglas en inglés) del colon y el recto. Una CT es un examen
radiológico que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo.
En vez de tomar una fotografía, como la radiografía regular, la
tomografía computarizada toma muchas fotografías al tiempo que un
dispositivo rota a su alrededor mientras usted se encuentra acostado en
una camilla. Luego una computadora combina estas fotografías en
imágenes de secciones de la parte del cuerpo que se estudia. Para la
colonografía CT, programas especiales de computadora crean dos imágenes
radiológicas dimensionales y una vista tridimensional “fly-through”del
interior del colon y el recto, lo que permite al médico detectar
pólipos o cáncer.
Este examen puede ser usado especialmente para algunas personas que no
pueden o no quieren someterse a pruebas más invasivas, como la
colonoscopia. Se puede realizar con bastante rapidez y no requiere de
un sedante. A pesar de que este examen no es invasivo como la
colonoscopia, requiere el mismo tipo de preparación
intestinal. Además, se coloca un tubo en el recto (similar al
tubo que se usa para el enema de bario) para llenar de aire el colon.
Otra posible desventaja consiste en que si se observan pólipos u otras
áreas sospechosas en esta prueba, probablemente aún se necesitará
realizar una colonoscopia para extirparlos o examinarlos totalmente.
Antes de la prueba: para obtener buenas imágenes, es
importante que se
vacíen el colon y el recto. Debido a esto, la preparación para este
examen es similar a la que se usa para el enema de bario de doble
contraste o la colonoscopia. Es probable que le pidan que ingiera
líquidos claros durante uno o dos días antes del examen. Además, se le
darán instrucciones para que se administre enemas y/o laxantes la noche
antes o la mañana del examen. Esto probablemente requerirá
que usted vaya al baño con frecuencia.
Durante la prueba: esta prueba se hace en una sala
especial con una
tomografía computarizada y toma aproximadamente 10 minutos. Es posible
que le pidan que se tome una solución de contraste antes del examen
para ayudar a “marcar” cualquier excremento remanente en el colon o el
recto, lo que ayuda al médico cuando observa las imágenes. A usted le
pedirán que se acueste en una camilla delgada que es parte del
explorador CT, y se insertará un tubo pequeño y flexible en el recto. A
través del tubo se bombea aire en el colon para expandirlo y así
obtener mejores imágenes. Entonces la camilla se desliza hacia el
explorador de CT, y a usted le pedirán que aguante la respiración
mientras se haga el procedimiento. Puede que se someta a dos exámenes:
uno mientras usted está acostado sobre su espalda y otro mientras está
boca abajo. Cada examen típicamente toma sólo de 10 a 15 segundos.
Posibles complicaciones y efectos secundarios: por
lo general, se
presentan muy pocos efectos secundarios después de la colonografía CT.
Puede que presente inflamación abdominal o cólicos debido al aire en el
colon, pero esto debe desaparecer conforme se elimina el aire del
cuerpo. Al inflar el colon con aire, existe un riesgo mínimo de causar
daño o perforar el colon, pero se cree que este riesgo es mucho menor
con este procedimiento que con la colonoscopia.
Pruebas que detectan principalmente
cáncer colorrectal
Estas pruebas examinan las heces fecales para determinar si hay signos
de cáncer. La mayoría de las personas encuentran que estas pruebas son
fáciles de hacer, ya que no son invasivas y a menudo se pueden hacer en
la casa. Sin embargo, no son tan eficaces para la detección de pólipos
como las pruebas que se describieron anteriormente. Además,
un resultado positivo de una de estas pruebas de detección
probablemente requerirá de una prueba más invasiva, como una
colonoscopia.
Prueba de sangre oculta en las heces
fecales
La prueba de sangre oculta en las heces fecales (FOBT, por sus siglas
en inglés) se usa para encontrar sangre oculta (escondida) en el
excremento. Esta prueba se hace porque a menudo los vasos sanguíneos
que se encuentran en la superficie de los pólipos o los cánceres
colorrectales son frágiles y se lesionan fácilmente durante el paso del
excremento. Los vasos dañados usualmente liberan una pequeña cantidad
de sangre en el excremento, pero sólo en pocas ocasiones hay suficiente
sangre como para ser notada en el excremento.
La FOBT detecta la presencia de sangre en las heces fecales mediante
una reacción química. Esta prueba no puede indicar si la sangre
proviene del colon o de otras partes del tracto digestivo (por ejemplo,
el estómago). Si esta prueba es positiva, es necesario realizar una
colonoscopia para ver si es un cáncer, un pólipo o si hay otra causa
del sangrado, como por ejemplo úlceras, hemorroides, diverticulosis
(presencia de bolsas diminutas que se forman en zonas débiles en la
pared del colon) o enfermedad inflamatoria intestinal (colitis).
Para esta prueba de detección se usa un equipo que usted puede llevar a
su casa para realizar la prueba en la privacidad de su hogar. Una FOBT que se tome en el
consultorio médico durante un examen digital del recto no es suficiente
para la prueba de detección. Para que pueda ser
beneficiosa, la prueba se tiene que repetir una vez al año.
Las personas que se someten a esta prueba recibirán un equipo con
instrucciones del consultorio médico o de la clínica. Las instrucciones
le explicarán cómo obtener una muestra de excremento en su casa
(generalmente tres muestras que se colocan en un pequeño cuadro de
papel). Luego el equipo se devuelve al consultorio del médico o a un
laboratorio clínico (usualmente en dos semanas) para su posterior
análisis. Remítase a la información que aparece más adelante para más
detalles.
Antes de la prueba:
algunos alimentos o medicamentos pueden afectar los resultados de esta
prueba, por lo cual su médico puede sugerir que trate de evitar lo
siguiente antes de la prueba:
- Medicamentos
antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs) como el ibuprofeno (Advil),
naproxeno (Aleve) o aspirina (más de una aspirina para adultos al día)
durante siete días antes de la prueba. (Pueden causar sangrado, lo que
puede conducir a un resultado falso positivo). El acetaminofén
(Tylenol) puede tomarse conforme sea necesario.
- Más de 250 mg de vitamina C
al día ya sea de suplementos o de frutas y jugos cítricos durante tres
días antes de la prueba. (Esto puede afectar las sustancias químicas en
el examen y mostrar un resultado negativo).
- Carne roja (res, cordero o
hígado) durante tres días antes de la prueba. (Componentes de sangre en
la carne pudieran causar que el resultado de la prueba sea positivo).
Algunas personas nunca se hacen la prueba o no se la entregan a sus
médicos, ya que les preocupa que algo que hayan comido pudiera
interferir con la prueba. Por esta razón, muchos médicos les comunican
a sus pacientes que no es esencial seguir estas restricciones en su
alimentación. Lo más importante es hacerse la prueba. Las personas
deben tratar de evitar la aspirina o medicamentos relacionados que se
usan contra dolores menores. No obstante, si usted toma estos
medicamentos diariamente para problemas cardiacos u otras condiciones,
no los suspenda a causa de esta prueba sin la aprobación de su médico.
Cómo obtener las muestras:
tenga listos todos los suministros en un solo lugar. Los suministros
incluirán un equipo de prueba, tarjetas de prueba, un cepillo o
aplicador de madera y un sobre para enviar la muestra por correo. El
equipo de prueba le proveerá instrucciones detalladas sobre cómo
obtener la muestra. Las instrucciones que se presentan a continuación
pueden ser usadas como una guía, aunque las instrucciones que aparecen
en su equipo de prueba pudieran ser un poco diferentes. Siempre siga
las instrucciones que aparecen en su equipo de prueba.
- Usted necesitará obtener una
muestra de sus heces fecales. Puede colocar un plástico en la taza del
inodoro para recoger los excrementos, o puede usar un recipiente sin
agua para obtener las heces fecales. No permita que la muestra se
mezcle con orina. Después de obtener la muestra, puede descargar el
inodoro para eliminar las heces restantes.
- Use un aplicador de madera o
un cepillo para esparcir una capa delgada de la muestra en una de las
ranuras de la tarjeta o lámina de prueba.
- Seguidamente, recoja una
muestra de un área diferente del mismo excremento, y esparza una capa
delgada de la misma en la otra ranura de la tarjeta o lámina de prueba.
- Cierre las ranuras e
identifique el equipo de prueba con su nombre y la fecha. Guarde el
equipo en un sobre de papel de un día para otro para permitir que se
seque.
- Repita la prueba en sus
próximas dos evacuaciones, si así se indica. La mayoría de las pruebas
requieren la toma de más de una muestra de diferentes evacuaciones.
Esto mejora la precisión de la prueba, ya que muchos cánceres no
sangran todo el tiempo, y es posible que no todas las muestras
contengan sangre.
- Coloque el equipo de la
prueba en la bolsa de correo que se provee y regrésela a su médico o al
laboratorio tan pronto como pueda (dentro de 14 días de haber tomado la
primera muestra).
Si la prueba detecta sangre, se necesitará una colonoscopia para
determinar cuál es la causa. No es suficiente simplemente repetir la
FOBT o el seguimiento con otros tipos de pruebas.
Prueba inmunoquímica fecal
La prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus siglas en inglés), también
llamada prueba inmunoquímica de sangre oculta en las heces fecales
(iFOBT) es una clase más reciente de prueba que también detecta sangre
oculta en el excremento. Esta prueba reacciona a parte de la proteína
de la hemoglobina humana, la cual se encuentra en los glóbulos rojos.
La FIT se realiza esencialmente de la misma manera que la FOBT, pero
para algunas personas puede ser más fácil usar la FIT debido a que no
existen restricciones asociadas a medicamentos o alimentos (vitaminas o
alimentos no afectan la FIT) y puede que sea más fácil obtener la
muestra de heces fecales. Además, es menos probable que se presente
sangrado en la parte superior del tracto digestivo, como el estómago.
Al igual que con la FOBT, la FIT puede que no detecte un tumor que no
está sangrando por lo que muchas muestras de heces fecales deben ser
examinadas. Además, si los resultados son positivos para sangre oculta,
se requiere de una colonoscopia para investigar aún más. Para que pueda
ser beneficiosa, la prueba se tiene que repetir una vez al año.
Cómo obtener las muestras:
tenga listos todos los suministros en un solo lugar. Los suministros
incluirán un equipo de prueba, tarjetas de prueba, cepillos largos,
bolsas de desecho y un sobre para enviar la muestra por correo. El
equipo de prueba le proveerá instrucciones detalladas sobre cómo
obtener la muestra. Las instrucciones que se presentan a continuación
se pueden usar como una guía, aunque las instrucciones que aparecen en
su equipo de prueba pudieran ser un poco diferentes. Siempre siga las
instrucciones que aparecen en su equipo de prueba.
- Descargue el inodoro antes
de la evacuación. Después de evacuar, coloque el papel de inodoro usado
en la bolsa de desecho del equipo, no en el inodoro.
- Pase uno de los cepillos por
la superficie del excremento, y luego sumerja el cepillo en el agua del
inodoro. Entonces, pase el extremo del cepillo por una de las ranuras
de la tarjeta o lámina de prueba.
- Cierre la ranura e
identifique el equipo de prueba con su nombre y la fecha.
- Repita la prueba en su
próxima evacuación, si así se indica. La mayoría de las pruebas
requieren la toma de más de una muestra de diferentes evacuaciones.
Esto mejora la precisión de la prueba, ya que muchos cánceres no
sangran todo el tiempo, y es posible que no todas las muestras
contengan sangre.
- Coloque el equipo de la
prueba en el sobre de correo que se provee y regrésela a su médico o al
laboratorio tan pronto como pueda (dentro de 14 días de haber tomado la
primera muestra).
Prueba del ADN en las heces fecales
En lugar de buscar sangre en el excremento, estas pruebas determinan si
hay ciertas secciones anormales del ADN (material genético) de cáncer o
de células de pólipos. A menudo, las células de los cánceres
colorrectales contienen mutaciones del ADN (cambios) en ciertos genes.
Las células de los cánceres colorrectales o de los pólipos con estas
mutaciones a menudo son eliminadas en las heces fecales, donde las
pruebas pueden detectarlas.
Éste es un tipo de prueba más reciente, y el tiempo más apropiado
transcurrido entre pruebas aún no está claro. Además, esta prueba es
mucho más costosa que las otras formas de pruebas de heces fecales.
La prueba no es invasiva y no requiere de ninguna preparación especial.
Sin embargo, al igual que con otras pruebas de heces fecales, si los
resultados son positivos, se necesitará una colonoscopia para
investigar más.
Las personas que se someten a esta prueba recibirán un equipo con
instrucciones detalladas del consultorio médico o de la clínica para
saber cómo obtener la muestra. Siempre siga las instrucciones que
aparecen en su equipo de prueba.
Esta prueba requiere de una muestra completa de excremento que se
obtiene usando un envase especial, el cual se coloca en un soporte que
se extiende alrededor del asiento del inodoro. Mientras está sentado en
el inodoro, asegúrese que el excremento sea depositado en el envase.
Entonces, usted coloca el envase y una bolsa de hielo en una caja de
envío que deberá ser cerrada luego de colocar una etiqueta. La muestra
tiene que ser enviada al laboratorio dentro de 24 horas de la
evacuación.
¿Cuáles son algunas de las ventajas y
desventajas de estas pruebas de
detección?
| Prueba |
Ventaja |
Desventaja |
Sigmoidoscopia flexible
|
Relativamente rápida y segura.
Por lo general, no requiere de
preparación intestinal.
Por lo general, no se usa sedación.
No requiere un especialista.
Se hace cada cinco años.
|
Sólo se puede
observar una tercera parte del colon.
Puede pasar por alto pólipos pequeños.
No puede extirpar todos los pólipos.
Puede causar algo de molestia
Presenta un riesgo muy pequeño de sangrado, infección o perforación
intestinal.
Si resulta anormal, será necesaria una colonoscopia. |
Colonoscopia
|
Generalmente puede observarse totalmente
el colon.
Puede hacerse biopsia y extirpar pólipos
Se hace cada diez años.
Se pueden diagnosticar otras enfermedades.
|
Puede pasar por alto pólipos pequeños.
Requiere preparación total del intestino.
Más costosa cuando se hace sólo en una
ocasión en comparación con las otras formas de pruebas
Por lo general, se requiere sedación de
algún tipo.
Necesitará que alguien le lleve a su casa
Puede que necesite ausentarse del trabajo
por un día.
Presenta un pequeño riesgo de sangrado,
infección o perforación intestinal.
|
Enema de bario de doble contraste
|
Generalmente puede observarse totalmente
el colon.
Es relativamente segura.
Se hace cada cinco años.
No requiere sedación.
|
Puede pasar por alto pólipos pequeños.
Requiere preparación total del intestino.
Algunos resultados falso positivo.
No pueden extirparse pólipos durante la
prueba.
Si resulta anormal, será necesaria una
colonoscopia.
|
Colonografía CT (colonoscopia virtual)
|
Relativamente rápida y segura.
Generalmente puede observarse totalmente
el colon.
Se hace cada cinco años.
No requiere sedación.
|
Puede pasar por alto pólipos pequeños.
Requiere preparación total del intestino.
Algunos resultados falso positivo.
No pueden extirparse pólipos durante la
prueba.
Si resulta anormal, será necesaria una
colonoscopia.
Aún bastante nueva – puede haber
problemas con el seguro médico.
|
Prueba de sangre oculta en las heces
fecales (FOBT)
|
No presenta riesgo directo al colon.
No requiere preparación del intestino.
Muestra tomada en su casa.
Es económica.
|
Puede pasar por alto muchos pólipos y
algunos cánceres.
Puede dar un resultado falso positivo.
Requiere limitaciones en la dieta
antes de la prueba.
Debe hacerse cada año.
Si resulta anormal, será necesaria una
colonoscopia.
|
Prueba inmunoquímica fecal (FIT)
|
No presenta riesgo directo al colon.
No requiere preparación del intestino.
No hay restricciones a la alimentación
antes de la prueba.
Muestra tomada en su casa.
Bastante económica.
|
Puede pasar por alto muchos pólipos y
algunos cánceres.
Puede dar un resultado falso positivo.
Debe hacerse cada año.
Si resulta anormal, será necesaria una
colonoscopia.
|
Prueba del ADN en las heces fecales
|
No presenta riesgo directo al colon.
No requiere preparación del intestino.
No hay restricciones a la alimentación
antes de la prueba.
Muestra tomada en su casa.
|
Puede pasar por alto muchos pólipos y
algunos cánceres.
Puede dar un resultado falso positivo.
Más costosa que otras pruebas de heces
fecales.
Sigue siendo una prueba bastante nueva.
No está claro con cuánta frecuencia se
debe hacer.
Si resulta anormal, será necesaria una
colonoscopia.
|
Recomendaciones
de la Sociedad Americana del Cáncer para la detección
temprana del cáncer colorrectal
Personas en riesgo promedio
La Sociedad Americana del Cáncer considera que la prevención del cáncer
colorrectal (y no sólo la detección temprana) debe ser una razón
importante para someterse a las pruebas. La detección y extirpación de
los pólipos evitan que algunas personas desarrollen cáncer colorrectal.
Se prefieren las pruebas que tienen la mejor probabilidad de encontrar
tanto pólipos como cáncer si están disponibles, y si usted está en la
disposición de someterse a ellas.
A partir de los 50 años de edad, tanto hombres como mujeres con un riesgo promedio de
cáncer colorrectal, se deben someter a una de las siguientes pruebas de
detección:
Pruebas para encontrar pólipos y cáncer
>
- Sigmoidoscopia flexible cada
cinco años.*
- Colonoscopia cada 10 años.
- Enema de bario de doble
contraste cada cinco años.*
- Colonografía CT
(colonoscopia virtual) cada cinco años.*
Pruebas para encontrar principalmente
cáncer
- Una prueba anual de sangre
oculta en las heces fecales (FOBT, por sus siglas en inglés).*,**
- Prueba inmunoquímica fecal
(FIT) cada año.*,**
- Prueba de ADN en las heces
fecales (sDNA), intervalo incierto.*
*
Si la prueba da positivo, se debe realizar una colonoscopia.
** Para la FOBT o la FIT utilizada como prueba de detección, se debe
usar el método de muestras múltiples realizado en el hogar. Una FOBT o
una FIT que se tome en el consultorio médico durante un examen digital
del recto no es adecuada para la prueba de detección.
En un examen digital
del recto (DRE), el médico se coloca un guante lubricado
para examinar el recto con el dedo. Aunque el DRE es frecuentemente
incluido como parte del examen físico de rutina, no se recomienda como
única prueba para el cáncer colorrectal. Este examen sencillo, el cual
usualmente no es doloroso, puede detectar masas en el canal del ano o
el recto inferior. Sin embargo, por sí solo, no es un examen muy
preciso para detectar el cáncer colorrectal debido a su alcance
limitado.
Los médicos a menudo encuentran una pequeña cantidad de heces fecales
mientras hacen el examen digital del recto. Sin embargo, el examen
simple de excreta obtenida de esta manera para determinar si hay
evidencia de sangrado con la FOBT o la FIT no es un método aceptado de
detección para el cáncer colorrectal. Los estudios han mostrado que
este tipo de prueba de heces fecales pasará por alto más del 90% de las
anomalías del colon, incluyendo la mayoría de los cánceres.
Personas en alto riesgo o riesgo aumentado
Si está en alto riesgo o riesgo aumentado de cáncer colorrectal, usted
debe comenzar las pruebas de detección antes de los 50 años y/o
hacérselas con mayor frecuencia. Las siguientes condiciones le colocan
a usted en un mayor riesgo en comparación con el riesgo promedio:
- Antecedentes personales de
cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos.
- Antecedentes personales de
enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa o enfermedad de
Crohn).
- Antecedentes familiares
significativos de cáncer colorrectal o pólipos (remítase a la sección
“¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer colorrectal?”).
- Antecedentes familiares
conocidos de síndromes de cáncer colorrectal hereditarios, como
poliposis adenomatosa familiar (FAP) o cáncer de colon hereditario no
asociado a poliposis (HNPCC).
La tabla siguiente sugiere guías de detección para las personas que
tienen riesgo aumentado
o alto de cáncer colorrectal según los factores de riesgo
específicos. Algunas personas pueden tener más de un factor de riesgo.
Consulte la siguiente tabla y hable con su médico sobre estas
recomendaciones. De acuerdo con su situación y cualquier factor de
riesgo que pudiera tener, su médico puede sugerir la opción de pruebas
de detección que sea mejor para usted, así como cualquier cambio en la
programación, dependiendo de su riesgo individual.
| Guías
de detección y vigilancia de la Sociedad Americana del Cáncer para la
detección temprana de adenomas y cáncer colorrectal en personas con
riesgo en aumento o alto riesgo |
| Mujeres
y hombres en riesgo aumentado o alto riesgo |
Prueba(s)
recomendada(s) |
Edad
para comenzar |
| RIESGO
AUMENTADO – Pacientes con antecedentes de pólipos en
colonoscopia previa |
Personas con
pequeños
pólipos hiperplásicos rectales.
|
La misma que
para aquellos
con riesgo promedio.
|
Colonoscopia,
u otras
opciones de detección a intervalos iguales que para aquellos en riesgo
promedio.
|
Aquellos con
el síndrome
de poliposis hiperplásica están en riesgo aumentado de pólipos
adenomatosos y cáncer, por lo que deben someterse a un seguimiento más
riguroso.
|
Personas con
uno o
dos adenomas tubulares (menor a 1 cm) con displasia
de bajo grado
|
Cinco a diez
años después
de la extirpación de pólipos.
|
Colonoscopia
|
El tiempo
entre las
pruebas debe ser basado en otros factores, como hallazgos de la
colonoscopia previa, antecedentes familiares y preferencias del
paciente y del médico.
|
Personas que
tienen de
tres a 10 adenomas, o un adenoma grande (mayor a 1 cm), o cualquier
adenoma con displasia de alto grado o características vellosas.
|
Tres años
después de la
extirpación de pólipos.
|
Colonoscopia
|
Los adenomas
tienen que
haber sido extirpados por completo. Si los resultados de la
colonoscopia fueron normales o sólo muestra uno o dos adenomas
tubulares pequeños con displasia de bajo grado, en el futuro se pueden
hacer colonoscopias cada cinco años.
|
Personas con
más de diez
adenomas en un solo examen.
|
Dentro de
tres años
después de la extirpación de pólipos.
|
Colonoscopia
|
El médico
debe considerar
la posibilidad de síndrome genético (como FAP o HNPCC).
|
Personas con
adenomas
sésiles que son extirpados en fragmentos.
|
De dos a seis
meses
después de la extirpación del adenoma.
|
Colonoscopia
|
Si se ha
extirpado todo el
adenoma, las pruebas adicionales deben ser basadas en el criterio del
médico.
|
| RIESGO
AUMENTADO - Pacientes con cáncer colorrectal |
Personas
diagnosticadas
con cáncer del colon o del recto.
|
Al momento de
hacer la
cirugía colorrectal, o puede ser de tres a seis meses después si la
persona no presenta cáncer propagado que no puede ser removido.
|
Colonoscopia
para observar
el colon completo y extirpar todos los pólipos.
|
Si el tumor
ejerce presión
en el colon o el recto e impide hacer la colonoscopia, se puede hacer
colonoscopia CT (con contraste IV) o DCBE para observar el resto del
colon.
|
Personas que
han tenido
cáncer del colon o del recto extirpado mediante cirugía.
|
Dentro de un
año después
de la resección del cáncer (o un año después de la colonoscopia para
asegurarse de que el resto del colon/recto no tiene cáncer).
|
Colonoscopia
|
Si es normal,
repetir el
examen en tres años. Si entonces es normal, repetir el examen cada
cinco años. El tiempo entre las pruebas puede ser más corto si se
encuentran pólipos o existe una razón para sospechar HNPCC.
Después de la resección anterior inferior debido a cáncer rectal, los
exámenes del recto se pueden hacer cada tres a seis meses por los
primeros dos a tres años para determinar si hay signos de recurrencia.
|
| RIESGO
AUMENTADO - Pacientes con antecedentes familiares |
Ya sea cáncer
colorrectal
o pólipos adenomatosos en cualquier familiar de primer grado menor de
60 años de edad o en dos o más familiares de primer grado de cualquier
edad (si no es un síndrome hereditario).
|
A los 40
años, o 10 años
antes de la edad del caso más joven en la familia
inmediata.
|
Colonoscopia |
Cada cinco
años. |
Cáncer
colorrectal o
pólipos adenomatosos en cualquier familiar de primer grado de 60 años o
más, o al menos en dos familiares de segundo grado de cualquier edad.
|
A los 40 años
de edad.
|
Las mismas
opciones que para aquellas
personas en riesgo promedio. |
Los mismos
intervalos que para aquellas
personas en riesgo promedio. |
| ALTO
RIESGO |
Poliposis
adenomatosa
familiar (FAP) diagnosticada mediante pruebas genéticas, o se sospecha
FAP sin pruebas genéticas
|
Entre 10 y 12
años.
|
Sigmoidoscopia
flexible
cada año para determinar si hay signos de FAP; asesoría para considerar
pruebas genéticas si no se han hecho.
|
Si las
pruebas genéticas
dan positivo, se debe considerar la extirpación del colon (colectomía).
|
Cáncer del
colon
hereditario no asociado a poliposis (HNPCC), o en riesgo aumentado de
HNPCC según antecedentes familiares sin pruebas genéticas.
|
Entre los 20
y 25 años, o
10 años antes de la edad del caso más joven en la familia inmediata.
|
Colonoscopia
cada uno a
dos años; asesoría para considerar pruebas genéticas si no se han
realizado.
|
Se deben
ofrecer pruebas
genéticas a los familiares de primer grado de las personas a las que se
les encontraron mutaciones HNPCC mediante pruebas genéticas. También se
deben ofrecer si se cumple con uno de los primeros tres criterios
modificados de Bethesda.1
|
Enfermedad
inflamatoria
intestinal.
Colitis ulcerativa crónica.
Enfermedad de Crohn.
|
El riesgo de
cáncer
comienza a ser significativo ocho años después del inicio de la
pancolitis (todo el intestino grueso afectado), o 12-15 años después
del inicio de la colitis del costado izquierdo.
|
Colonoscopia
cada uno a
dos años con biopsias por displasia.
|
Es mejor
referir a estas
personas a un centro con experiencia en la vigilancia y tratamiento de
la enfermedad inflamatoria intestinal.
|
1Los criterios Bethesda
pueden encontrarse en la sección “¿Se puede prevenir el cáncer
colorrectal?” del documento "Cáncer colorrectal".
Pruebas de
detección del cáncer colorrectal: leyes estatales y
federales de cobertura
Los beneficios de las pruebas de
detección temprana del cáncer
colorrectal
Las pruebas de detección pueden encontrar pólipos no cancerosos y éstos
se pueden extirpar antes de que se transformen en cáncer. Si el cáncer
colorrectal se origina, las pruebas de detección y el tratamiento
temprano aumentan significativamente las probabilidades de
supervivencia.
La tasa de supervivencia relativa a cinco años para el cáncer
colorrectal, cuando se diagnostica en etapa inicial, antes de que se
propague, es de aproximadamente 90%. Sin embargo, sólo
alrededor de cuatro de cada 10 casos de cáncer colorrectal se
encuentran en esa etapa inicial. Una vez el cáncer se propaga a los
órganos y a ganglios linfáticos cercanos, la supervivencia relativa a
cinco años baja, y si el cáncer se ha propagado a órganos distantes
(como el hígado o un pulmón), la tasa es de aproximadamente
11%.
Una tasa de supervivencia a cinco años convencional se refiere al
porcentaje de pacientes que vive al menos cinco años después que se
diagnostica el cáncer; incluye a las personas con cáncer colorrectal
que mueren de otras causas, como enfermedades cardiacas. Las tasas de
supervivencia relativas a cinco años se ajustan para los pacientes que
mueren de otras enfermedades, por lo que reflejan los cambios de
aquellos que no mueren específicamente de cáncer colorrectal.
Las pruebas de detección del cáncer colorrectal no sólo salvan vidas,
sino que también reducen los costos del cuidado de salud. Los estudios
han mostrado que la rentabilidad de las pruebas de detección para el
cáncer colorrectal es consistente con muchos de los otros tipos de
servicios preventivos, y resulta menor que algunas intervenciones
comunes. Resulta mucho menos costoso extirpar un pólipo durante las
pruebas de detección que tratar el cáncer colorrectal avanzado. Con los
posibles aumentos en los costos que conlleven los tratamientos nuevos
que se vuelvan parte del cuidado convencional, es probable que las
pruebas de detección sean incluso más rentables en cuanto a eficacia y
costos.
¿Qué se necesita para aumentar el uso de
las pruebas de detección del
cáncer colorrectal?
Varias pruebas de detección del cáncer colorrectal están disponibles,
pero sólo aproximadamente la mitad de las personas de 50 años o más se
someten a ellas. Algunos de los factores que
afectan su uso podrían incluir una falta de orientación pública y de
los profesionales de la salud sobre las herramientas de detección, así
como barreras económicas y/o una cobertura o beneficios de seguro
médico insuficientes.
La Sociedad Americana del Cáncer cree que todas las personas deben
beneficiarse de las pruebas de detección del cáncer, sin importar si su
seguro médico provee cobertura o no. Las limitaciones de los beneficios
cubiertos no deben obstruir la capacidad de las personas para
beneficiarse de las pruebas de detección temprana del cáncer. Con este
fin, la Sociedad apoya las políticas que proveen acceso a todas las
personas a las pruebas de detección temprana del cáncer y cobertura
para las mismas. Estas políticas deben ajustarse a la edad y al riesgo,
según las pruebas científicas vigentes que se explican en las guías de
detección temprana de la Sociedad Americana del Cáncer.
Actividad estatal
Un número de estados, así como también el Distrito de Columbia, han
aprobado leyes que exigen cobertura para una gama completa de pruebas
de detección del cáncer colorrectal. Algunos otros estados requieren
cobertura de sólo ciertas pruebas o tienen acuerdos entre las compañías
de seguro (en lugar de leyes) para proveer cobertura de una gama
completa de pruebas. Otros estados requieren que las pruebas sean
ofrecidas o estén disponibles a través de las políticas del seguro
suplementario de Medicare (Medigap) o no tienen leyes relacionadas con
la cobertura de estas pruebas.
Estados que tienen leyes que exigen cobertura para una variedad
completa de pruebas*:
- Alaska
- Arkansas
- California
- Colorado
- Connecticut
- Delaware
- Georgia
- Illinois
- Indiana
- Kentucky
- Louisiana
- Maine
- Maryland
- Missouri
- Nebraska
- Nevada
- Nueva Jersey
- Nuevo México
- Carolina del Norte
- Oregon
- Pennsylvania
- Rhode Island
- Texas
- Virginia
- Washington
- Washington, D.C.
- West Virginia
Estados que tienen leyes que requieren que las compañías de seguro
médico cubran algunas, pero no todas las pruebas, o donde las compañías
han acordado voluntariamente cubrir una variedad completa de pruebas*:
- Minnesota
- Nueva York
- Vermont
- Wyoming
*Las leyes sobre la cobertura pueden variar ligeramente de estado a
estado. Por lo tanto, verifique con su compañía de seguro
médico o su gobierno estatal qué pruebas están cubiertas.
En todos los otros estados, no existen leyes que exijan cobertura, o
existen leyes que requieren a los seguros médicos ofrecer la cubierta
(no se proporciona necesariamente).
Cobertura
Medicare
El Medicare cubre un examen físico preventivo inicial para todos los
beneficiarios nuevos del programa que se tiene que realizar dentro del
primer año de inscripción al Medicare. El examen físico “Bienvenido a
Medicare” incluye referidos para servicios preventivos que ya están
cubiertos por Medicare, incluyendo las pruebas de detección para el
cáncer colorrectal.
¿Qué pruebas de detección del cáncer
colorrectal cubre Medicare?
- Una prueba anual de sangre oculta en las heces fecales
(FOBT) o una
prueba inmunoquímica fecal (FIT) para todos los beneficiarios de
Medicare que tengan 50 años o más.
- Sigmoidoscopia flexible:
- Cada cuatro años para las
personas que tienen un alto riesgo.
- Cada cuatro años para
aquellos de 50 años o más que están en riesgo promedio, pero no dentro
de 10 años de una colonoscopia previa.
- Colonoscopia:
- Cada dos años para las
personas que tienen un alto riesgo (independientemente de la edad).
- Cada 10 años para las
personas de 50 años de edad o más que tienen un riesgo promedio.
- Un enema de bario de doble contraste (DCBE) como
alternativa si el
médico opina que su valor como prueba de detección es igual o mejor que
la sigmoidoscopia flexible o la colonoscopia.
- Cada dos años para los
beneficiarios que tienen un alto riesgo.
- Cada cuatro años para los
beneficiarios de 50 años de edad o más que tienen un riesgo promedio.
Actualmente, Medicare no cubre el costo de la colonoscopia virtual o la
prueba del DNA en las heces fecales.
¿Qué tendría que pagar un beneficiario
de Medicare por una prueba de
detección de cáncer colorrectal
- Prueba anual
de sangre oculta en las
heces fecales (FOBT)/prueba inmunoquímica fecal (FIT): los
beneficiarios de Medicare que tengan 50 años o más no tienen que
incurrir en co-seguros ni en deducibles de la parte B.
- Sigmoidoscopia
flexible: el
beneficiario paga el coaseguro o el copago. No hay deducible de la
Parte B a menos que los resultados de la prueba conduzcan a una biopsia
o la extirpación de un crecimiento. Si la prueba se hace en una clínica
ambulatoria o un centro quirúrgico ambulatorio, el beneficiario paga
25% de la cantidad aprobada por Medicare.
- Colonoscopia:
el beneficiario paga el
coaseguro o el copago. No hay deducible de la Parte B a menos que los
resultados de la prueba conduzcan a una biopsia o la extirpación de un
crecimiento. Si la prueba se hace en una clínica ambulatoria o un
centro quirúrgico ambulatorio, el beneficiario paga 25% de la cantidad
aprobada por Medicare.
- Enema de
bario de doble contraste: el
beneficiario paga el coaseguro o el copago. No hay deducible de la
Parte B a menos que los resultados de la prueba conduzcan a una biopsia
o la extirpación de un crecimiento. Si la prueba se hace en una clínica
ambulatoria o un centro quirúrgico ambulatorio, el beneficiario paga
25% de la cantidad aprobada por Medicare.
Medicaid
Los estados están autorizados para cubrir las pruebas de detección del
cáncer colorrectal bajo sus programas de Medicaid. Sin embargo, a
diferencia de Medicare, no existe una garantía federal de que todos los
programas de Medicaid estatales tengan que cubrir las pruebas de
detección del cáncer colorrectal para personas sin síntomas. La
cobertura de Medicaid para las pruebas de detección del cáncer
colorrectal varía según el estado. Algunos estados cubren la prueba de
sangre oculta en las heces fecales (FOBT), otros cubren las pruebas de
detección del cáncer colorrectal si un médico determina que la prueba
es médicamente necesaria y, en algunos estados, la cobertura varía
dependiendo de los planes de manejo del cuidado de Medicaid en los que
la persona esté inscrita.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos
materiales pueden consultarse en nuestro sitio Web, o solicitarse
llamando a nuestra línea gratuita al 1-800-227-2345.
Los siguientes libros de la Sociedad Americana del Cáncer también están
disponibles en inglés Llámenos al 1-800-227-2345 para peguntar sobre
los precios o para hacer un pedido.
The American Cancer Society's Complete Guide to Colorectal Cancer
Organizaciones nacionales y sitios Web*
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de
información y de apoyo para pacientes incluyen:
American College of Gastroenterology
Sitio Web: www.acg.gi.org
American Gastroenterological Association
Sitio Web: www.gastro.org
American Society of Colon and Rectal Surgeons
Sitio Web: www.fascrs.org
C3: Colorectal Cancer
Coalition
Teléfono sin cargo: 1-877-4CRC-111 (1-877-427-2111)
Sitio Web: www.fightcolorectalcancer.org
Centers for Medicare
& Medicaid Services
Sitio Web: www.cms.hhs.gov
Colon Cancer Alliance
Teléfono: 1-877-422-2030
Sitio Web: www.ccaliance.org
Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono: 1-800-422-6237; TYY: 1-800-332-8615
Sitio Web: www.cancer.gov
National Colorectal Cancer Research Alliance
Sitio Web: www.eif.nccra.org
*La inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la
Sociedad
Americana del Cáncer
Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier
hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llame al 1-800-227-2345 o
visite www.cancer.org.
Referencias
American Cancer Society. Cancer
Facts & Figures 2009. Atlanta, Ga: American Cancer
Society; 2009.
American Cancer Society. Cancer
Prevention & Early Detection Facts & Figures 2009.
Atlanta, Ga: American Cancer Society; 2009.
American Cancer Society. Colorectal
Cancer Facts & Figures 2008-2010. Atlanta, Ga:
American Cancer Society; 2008.
American Cancer Society. Detailed Guide: Colon and Rectum Cancer. 2009.
Accessed at www.cancer.org/docroot/CRI/CRI_2_3x.asp?dt=10.
Centers for Medicare and Medicaid Services. Colon Cancer Screening.
2008. Accessed at www.cms.hhs.gov/ColorectalCancerScreening on May 8,
2009.
Frazier AL, Colditz GA, Fuchs CS, and Kuntz KM. Cost-effectiveness of
screening for colorectal cancer in the general population. JAMA.
2000;284:1954-1961.
Hendriks YM, deJong AE, Morreau H, et al. Diagnostic approach and
management of Lynch syndrome (hereditary nonpolyposis colorectal
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Levin B, Lieberman DA, McFarland, et al. Screening and surveillance for
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Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer, and the American College
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Rex DK, Kaho CJ, Levin B, et al. Guidelines for colonoscopy
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Cancer Society and US Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer. CA
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Schrag D. The price tag on progress--chemotherapy for colorectal
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Winawer, SJ, Zauber AG, Fletcher RH, et al. Guidelines for colonoscopy
surveillance after polypectomy: a consensus update by the US
Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer and the American Cancer
Society. CA Cancer J
Clin. 2006;56:143-159.
Última revisión /
cambio realizado:
12-Jun-2009
Última actualización médica: 12-Jun-2009
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