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| ¿Tengo cáncer testicular? |
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Los hombres que tienen protuberancias, inflamación o dolor en el área
de la ingle o el escroto, puede que tengan la preocupación de que se
trate de cáncer testicular. Este documento describe los síntomas del
cáncer del testículo, así como otras condiciones que puede que causen
síntomas en dicha región del cuerpo. Además incluye información sobre
cómo practicarse un autoexamen testicular para los hombres interesados
en hacerlo
Esto no pretende ser una guía completa sobre los síntomas del cáncer
del testículo, ni tampoco ofrecer asesoría médica que sustituya la
experiencia y juicio de su médico. Los hombres que tengan cualquier
síntoma testicular deben consultar a su médico con el fin de encontrar
la causa y tratarla en caso de ser necesario.
¿Qué son los testículos?
Los testículos (llamados también testes; a un solo testículo se le
llama testis) son una parte del sistema reproductor masculino. Estos
dos órganos, que por lo general son algo más pequeños que una pelota de
golf en los varones adultos, se encuentran dentro de una bolsa de piel
llamada escroto, que cuelga debajo de la base del pene.
Los testículos producen las hormonas masculinas, de las cuales la más
abundante es la testosterona. También producen esperma, el cual viaja
del testículo al epidídimo que consiste de un tubo enrollado dentro del
escroto en donde se almacena el esperma. Del epidídimo, la esperma
viaja a través del conducto deferente a las vesículas seminales en
donde se mezcla con el líquido de la glándula prostática. Durante la
eyaculación, los espermatozoides, el líquido de la vesícula seminal y
el líquido prostático entran en la uretra y salen por la punta del
pene. La uretra es el conducto en el centro del pene por donde pasa la
orina o el semen.
Signos y síntomas del cáncer del testículo
Los testículos, como cualquier otra parte del cuerpo, pueden verse
afectados por ciertas condiciones y enfermedades que pueden generar
síntomas. Los síntomas y signos más comunes en los testículos y el
escroto son:
- Protuberancias (masas).
- Hinchazón.
- Dolor.
Algunas condiciones que afectan los testículos también pueden causar
una sensación de pesadez o dolor en la región baja del abdomen, o
incluso puede causar náusea y vómito.
El cáncer es una posible causa de los síntomas testiculares, pero estos
síntomas son causados con más frecuencia por infecciones, lesiones, u
otra cosa. Es importante informar a su médico en cuanto note cualquier
cambio en sus testículos, para encontrar la causa y si es necesario,
que reciba tratamiento. Otras condiciones (a parte del
cáncer) que afectan a los testículos aún pueden ser graves y requerir
tratamiento.
Si está leyendo este documento, su principal inquietud probablemente
sea si pudiese o no tener cáncer testicular. Por esta razón, primero se
hará mención de los síntomas del cáncer testicular, siguiendo luego con
las causas no cancerosas de dichos síntomas.
Síntomas comunes del cáncer del testículo
Usted no puede estar seguro si tiene o no cáncer testicular basándose
solamente en los síntomas. Por lo tanto, es importante que
informe a su médico sobre cualquier síntoma que le cause malestar en
los testículos en cuanto sea posible (para más información sobre las
pruebas que los médicos pueden usar para diagnosticar el cáncer del
testículo, consulte el documento de la Sociedad Americana del Cáncer
sobre cáncer del testículo).
El síntoma más común de cáncer testicular es una protuberancia que no
causa dolor en un testículo. En algunos casos, la protuberancia causa
incomodidad, y es poco común el dolor intenso. Algunas veces, el
testículo puede estar agrandado o inflamado (sin una
protuberancia). Los hombres con cáncer testicular también
pueden presentar una sensación de pesadez o dolor en la parte baja del
abdomen o en el escroto.
Debe estar consciente que cada testículo tiene un epidídimo, el cual se
siente como una pequeña "protuberancia" en la parte exterior media o
superior del mismo. Los testículos normales también contienen vasos
sanguíneos, tejidos de soporte y conductos por donde pasa el semen.
Éstos se pueden sentir como protuberancias y algunas veces los hombres
confunden estas estructuras con cáncer. Si tiene dudas, pregunte a su
médico. El doctor puede ordenar un examen de ecografía para
examinar el escroto (vea el documento “Cáncer de testículo” de la
Sociedad Americana del Cáncer. Ésta es una manera fácil que no causa
dolor de saber si hay un tumor.
Tipos de cáncer de testículo
Existen varios diferentes tipos de cáncer testicular. Ciertos tipos
pueden causar síntomas en otras partes del cuerpo también.
Tumores de las células germinales: los tumores de
las células germinales son el tipo más común de cáncer
testicular. Algunas veces, este tipo de cáncer produce una hormona
llamada gonadotropina coriónica humana (HCG, por sus siglas en inglés).
Un nivel elevado de HCG puede causar que los senos de un hombre crezcan
o se vuelven sensibles.
Tumores de las células de Leydig:
un tipo menos común de cáncer testicular es conocido como tumor de las
células de Leydig. Este tipo puede producir andrógenos
(hormonas sexuales masculinas) o estrógenos (hormonas sexuales
femeninas).
Tumores productores de
estrógenos: en los hombres, estos tumores pueden causar
crecimiento de los senos y/o pérdida del deseo sexual.
Tumores productores de
andrógenos: éstos pueden no causar síntomas específicos en
los hombres, pero en los niños pueden causar crecimiento del vello
facial y del cuerpo a una edad anormalmente temprana.
Aun en el caso de que el cáncer testicular se haya propagado a otros
órganos (metástasis), sólo uno de cada cuatro hombres puede
experimentar síntomas de la metástasis antes del diagnóstico de cáncer.
El dolor en la parte más baja de la espalda es un síntoma de que el
cáncer testicular se ha propagado a los ganglios linfáticos del
abdomen. Si el cáncer se ha propagado a los pulmones, se puede
presentar dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos (incluso
toser sangre).
Otras causas de síntomas en los
testículos o el escroto
Varias condiciones no cancerosas pueden también generar síntomas en los
testículos o el escroto. Una vez más se reitera la importancia de
consultar al médico si presenta cualquier síntoma en los testículos.
Torsión (torcedura) del
testículo: esto sucede con más frecuencia en los jóvenes
adolescentes, pero puedo ocurrir más adelante en la vida también.
Cuando uno de los testículos se tuerce dentro del escroto, se corta la
circulación sanguínea al testículo, epidídimo y otras estructuras. Esto
causa repentino dolor intenso del escroto junto con inflamación y
enrojecimiento. También se pueden presentar náuseas y vómitos. La
torsión testicular se puede diagnosticar mediante una ecografía del
escroto. Si la torsión no es tratada de inmediato, el testículo puede
morir y tendrá que ser extirpado. La mejor probabilidad de salvar el
testículo la provee la cirugía para destorcer el testículo dentro de
alrededor de seis horas.
Lesión: una
lesión física puede cuasar dolor inmediato en esta región, o puede
causar dolor que se desarrolla de forma gradual seguido de inflamación,
y posteriormente el escroto se llena con sangre (lo que se conoce como
un hematocele).
Algunas veces, puede que sea necesario ofrecer tratamiento para detener
el sangrado, aunque el problema puede mejorar por sí solo. Aunque la
lesión testicular puede ser muy dolorosa, no es una causa de cáncer.
Infección:
las infecciones en el área del escroto normalmente son a causa de
bacterias y virus.
La epididimitis
es una infección bacterial del epidídimo, el tubo enrollado enseguida
de cada testículo que almacena el esperma. Esta infección puede
transmitirse por vía sexual (especialmente en hombres jóvenes), pero
también puede tener otras causas. Es común el dolor de forma gradual,
así como la inflamación en un lado del escroto, y el dolor puede
propagarse hacia el costado o la espalda. También es frecuente el dolor
al orinar. La fiebre y las secreciones lechosas a través del pene son
otros síntomas posibles. Después del tratamiento con antibióticos, el
dolor, la inflamación y otros síntomas debe desaparecer por completo.
Si estos problemas continúan, usted necesita visitar a su médico
nuevamente.
La inflamación del testículo se llama orquitis. Puede causar
inflamación dolorosa en uno o ambos testículos. Las infecciones virales
(como las paperas) son causas comunes de orquitis. Alrededor del 20% de
los hombres que contraen paperas durante la etapa adulta experimenta
orquitis en uno o ambos testículos. Esto era mucho más común antes de
que los niños comenzaran a vacunarse contra el virus de las paperas.
Hidrocele:
algunas veces, un testículo puede aumentar de tamaño debido al fluido
que se acumula a su alrededor. Esto se conoce como un hidrocele, y por lo
general no es doloroso a menos de que crezca hasta cierto tamaño. A
veces el dolor puede diseminarse hacia la parte baja del abdomen o la
espalda. Por lo general, los hidroceles son inofensivos y en pocas
ocasiones necesitan tratamiento.
Varicocele:
en esta afección, las venas dentro del escroto se vuelven muy grandes
(se dilatan). Esto puede causar agrandamiento y abultamiento alrededor
del testículo, lo que ha sido descrito como una sensación como de
"bolsa con lombrices". Por lo general no causa dolor, pero se asocia
con una sensación de pesadez en el escroto. Por lo general, no requiere
de tratamiento.
Quiste epididimario /
espermatocele: consiste de un saco lleno de fluido similar
al hidrocele, pero que contiene esperma. Por lo general es una masa
pequeña que no causa dolor que se encuentra en el escroto y que no está
conectada al testículo. Estos quistes son muy comunes, y en pocas
ocasiones necesitan tratamiento.
Hernia inguinal:
las hernias se originan por defectos en la pared abdominal que permite
que las estructuras en el abdomen (como parte de los intestinos)
ingresen al escroto. Puede que las personas con una hernia inguinal
noten una leve masa o abultamiento en la región de la ingle o del
escroto. La masa de una hernia puede hacerse más obvia al estar de pie
o al levantar algo pesado. A veces es doloroso, especialmente cuando se
hace un esfuerzo para orinar o evacuar.
La mayoría de veces una hernia no es peligrosa. La situación se
complica cuando se desarrolla una condición llamada estrangulación.
Cuando ocurre una estrangulación, una parte del testículo queda
atrapado en la región de la ingle, cortando su suministro de sangre.
Esto causa dolor intenso, náuseas y vómitos. La estrangulación tiene
que corregirse quirúrgicamente de inmediato para prevenir serias
complicaciones.
Cálculos renales:
los cálculos renales (piedras en los riñones) se conforman de pequeñas
cristalizaciones en los riñones que pueden asentarse en los tubos que
van a hacia la vejiga. El dolor normalmente se siente en la espalda o
el costado, y puede extenderse por debajo hacia el escroto. El dolor
puede ser intenso, y a menudo se acompaña de náusea y vómito. Con
frecuencia hay sangre en la orina, aunque puede que no se perciba a
simple vista. Los cálculos mayores puede que requieran extraerse
quirúrgicamente o mediante otros procedimientos.
Éstas constituyen las causas más comunes de síntomas testiculares, pero
no son las únicas. Debido a que es difícil determinar la causa en base
a los síntomas solamente, es importante que un profesional médico
examine cualquier anormalidad en los testículos y el escroto.
Algunos datos sobre el cáncer testicular
El cáncer testicular o de los testículos se origina en uno o ambos
testículos en los hombres de cualquier edad, incluyendo infantes y
hombres de edad avanzada. La mayoría de los tumores cancerosos de los
testículos se presentan entre los 20 y 54 años de edad. El cáncer
testicular no es común; la probabilidad de que un hombre padezca de
cáncer de testículo en su vida es de aproximadamente 1 en 300. Aún se
conserva baja la probabilidad incluso con un pequeño incremento en el
riesgo, y la probabilidad de muerte por este cáncer es de 1 en 5,000.
El cáncer testicular es altamente tratable y por lo general curable,
especialmente cuando se detecta en etapa inicial. Si usted tiene alguno
de las señales o síntomas descritos con anterioridad, consulte con su
médico sin demora. Su síntoma no necesariamente pudiera estar
relacionado con cáncer testicular, pero de estarlo, mientras más pronto
reciba tratamiento, más propenso es de ser eficaz. Para más
información, consulte el documento de la Sociedad Americana del Cáncer
sobre cáncer del testículo.
¿Cuáles factores aumentan su riesgo de
cáncer del testículo?
Un factor de riesgo
es aquel que afecta la probabilidad de que usted contraiga una
enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los diferentes tipos de cáncer
tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición a los
rayos intensos del sol es un factor de riesgo para el cáncer de piel.
El hábito de fumar es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer.
No obstante, si se tiene uno, o hasta varios factores de riesgo, no
necesariamente significa que se padecerá la enfermedad.
Los científicos han descubierto ciertos factores de riesgo que aumentan
las probabilidades de desarrollar cáncer del testículo. Incluso si un
hombre tiene uno o más factores de riesgo de esta enfermedad, es
imposible saber con seguridad hasta qué punto estos factores
contribuyen a desarrollar cáncer. Además, muchos hombres con cáncer
testicular no presentan ninguno de los factores de riesgo conocidos.
Testículo que no
descendió: uno de los factor de riesgo principales para el
cáncer testicular es una condición llamada criptorquidia, o
testículo(s) que no ha(n) descendido al escroto. Cerca del 10% de los
casos de cáncer testicular ocurre en los hombres con antecedentes de
criptorquidia. En un feto, los testículos normalmente se desarrollan
dentro del abdomen y descienden al escroto antes del nacimiento. Sin
embargo, en alrededor de 3% de los niños los testículos no descienden
totalmente antes que el niño nazca. A veces, el testículo permanece en
el abdomen. En otros casos, el testículo comienza a descender pero se
atora en la región de la ingle.
La mayoría de las veces, los testículos que no han descendido continúan
bajando hasta el escroto durante el primer año de vida de un niño. Si
el testículo no ha descendido cuando el niño ha cumplido un año de
edad, probablemente no bajará por sí solo. A veces es necesario un
procedimiento quirúrgico conocido como orquiopexia para
bajar el testículo hasta dentro del escroto.
Los hombres con un antecedente de un testículo que no ha descendido
tienen un riesgo aumentado de cáncer testicular. Algunos expertos creen
que el riesgo de cáncer testicular es algo más alto para el hombre cuyo
testículo se quedó en el abdomen, que para uno que descendió al menos
en parte. Aunque la mayoría de los cánceres se originan en el testículo
que no descendió, hasta el 25% de los casos ocurren en el testículo que
descendió normalmente. Basados en estas observaciones, algunos médicos
concluyen que la criptorquidia en realidad no causa el cáncer
testicular, pero que existe algo más que conduce a cáncer testicular y
a posiciones anormales de uno o ambos testículos.
Existe cierta evidencia que indica que la realización de la orquiopexia
a una edad más temprana puede reducir el riesgo de cáncer testicular.
Por ejemplo, un estudio abarcador reciente demostró que aquellos que
han sido sometidos a esta cirugía después de la edad de los 12 años
tenían más probabilidades de padecer de cáncer testicular en
comparación con los que se sometieron a la orquiopexia a una edad más
temprana. Aun así, no está claro cuando es el mejor momento para hacer
esta cirugía con el fin de reducir el riesgo de cáncer testicular. Los
expertos en los Estados Unidos recomiendan que la orquiopexia se lleve
a cabo poco después del primer año del niño por razones (por ejemplo,
la fertilidad) que no están relacionados con cáncer.
Antecedentes familiares:
los antecedentes familiares de cáncer testicular aumentan el riesgo. Si
un hombre tiene la enfermedad, hay un riesgo mayor de que uno o más de
sus hermanos o hijos también la padezcan. Sin embargo, sólo
alrededor de 3% de los casos de cáncer testicular ocurren entre
familiares, por lo que la mayoría de los hombres no son propensos a
pasar en herencia la enfermedad a sus hijos.
Cáncer en el otro
testículo: los antecedentes personales de cáncer
testicular son otro factor de riesgo. Alrededor del 3% o 4% de los
hombres que se han curado de cáncer en un testículo padecerán en un
futuro de cáncer en el otro testículo.
Carcinoma in situ:
el carcinoma in situ
(CIS) en los testículos es un excesivo crecimiento de células que puede
evolucionar a cáncer; esta condición usualmente no produce una masa ni
causa síntomas. No está claro con cuánta frecuencia el carcinoma in
situ (CIS) en los testículos progresa en cáncer. En algunos
casos, el carcinoma in situ se detecta en hombres que se han sometido a
una biopsia testicular durante una evaluación de fertilidad, o en los
que se les ha extirpado un testículo por criptorquidia. Hay más
probabilidad de que los médicos en Europa busquen (y traten) el
carcinoma in situ que los doctores en este país. Esta pudiera ser la
razón por la cual las cifras para este diagnóstico y su progresión a
cáncer son más bajos en los EE.UU. que en partes de Europa.
Edad: aunque
este cáncer puede afectar a los hombres de cualquier edad, el 90% de
los cánceres de los testículos se presenta entre los 20 y 54 años de
edad.
Raza y origen étnico:
el riesgo del cáncer testicular entre los hombres estadounidenses de
raza blanca es aproximadamente 5 veces mayor que el de los de raza
negra, y más del triple que el de los hombres asiáticos y los de raza
indioamericana (nativos de la región). El riesgo para los
hispanos/latinos en este país se encuentra entre el de los asiáticos y
los de raza blanca. Se desconoce la razón de esta diferencia. En el
mundo, el riesgo de desarrollar esta enfermedad es mayor para los
hombres que viven en los Estados Unidos y Europa, mientras que es menor
para los hombres que viven en África y Asia.
Infección con VIH:
algunas investigaciones han reportado que los hombres infectados con el
virus de inmunodeficiencia humana (VIH), en especial los que tienen el
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), tienen un riesgo mayor.
No se ha demostrado que otras infecciones aumenten el riesgo de cáncer
testicular.
Tamaño corporal: algunos estudios han encontrado que
el riesgo de
cáncer testicular es un poco mayor en los hombres de alta estatura,
aunque otros estudios no han demostrado esto.
Autoexamen testicular
La mayoría de los médicos coinciden en que el examen de los testículos
forma parte importante de un examen físico general. La Sociedad
Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) recomienda que su
médico incluya este examen como parte de las pruebas rutinarias en la
detección del cáncer.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda a los hombres que se
eduquen sobre el cáncer del testículo y que visiten a un médico
inmediatamente si encuentran una masa. Debido a que no se han estudiado
suficientemente los autoexámenes testiculares para mostrar una
reducción en el índice de mortandad de este cáncer, la ACS no puede
recomendar los autoexámenes testiculares periódicos en hombres sin
algún factor de riesgo de cáncer testicular específico.
Sin embargo, algunos médicos opinan que la detección oportuna de masas
o protuberancias constituye un factor importante en obtener tratamiento
temprano, por lo que recomiendan que todos los hombres deben
practicarse autoexámenes testiculares una vez al mes después de la
pubertad.
La decisión de un hombre de practicarse un autoexamen mensual es una
que debe tomar él mismo, por lo que a continuación se incluyen las
indicaciones para realizar dicho examen. Si usted tiene ciertos
factores de riesgo que aumenten sus probabilidades de contraer cáncer
del testículo (como criptorquidia o antecedentes familiares), debe
considerar seriamente practicarse el autoexamen mensualmente y hablar
con su médico sobre esto en particular.
El mejor momento para hacerse el autoexamen es durante o después de un
baño o ducha, cuando la piel del escroto está relajada. Para hacerse el
autoexamen testicular:
- Procure mantener el pene
apartado durante el examen de cada testículo por separado.
- Sostenga el testículo entre
los pulgares y los dedos con ambas manos y ruédelo lentamente entre los
dedos.
- Busque y sienta cualquier
abultamiento duro o nódulo (masa redonda uniforme) o cualquier cambio
en el tamaño, forma o consistencia de los testículos.
Debe estar consciente de que por naturaleza, cada testículo tiene un
epidídimo, el cual se siente como una pequeña "protuberancia" en la
parte exterior media o superior del testículo. Los testículos normales
también contienen vasos sanguíneos, tejidos de soporte y conductos por
donde pasa el semen. Otras condiciones no cancerosas, tal como los
hidroceles y varicoceles (anteriormente descritos), a veces pueden
causar agrandamientos o masas alrededor del testículo. Algunos hombres
podrían confundirse pensando que se trata de cáncer. Si tiene dudas,
pregunte a su médico.
Si decide examinarse los testículos, usted aprenderá a identificar qué
es normal y qué es distinto.
Recursos adicionales
Información adicional de la Sociedad
Americana del Cáncer
La siguiente información también puede serle útil. Pueden consultarse
en nuestro sitio Web, www.cancer.org o solicitarse llamando a nuestra
línea gratuita al 1-800-227-2345.
Cáncer
de los testículos
Referencias
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the testis. En: DeVita VT, Hellman S, Rosenberg SA, eds. Cancer: Principles and Practice
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Última
revisión: 30-Eno.-2008
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